En momentos en que se ha perdido el rumbo, Alberdi escribe sobre la importancia de tener claro el camino a la libertad

Con los alumnos de la UBA Derecho vemos a Alberdi en su “Sistema Económico y Rentístico”. Aquí, en la conclusión, sobre el rumbo que debería tomar la República:

“Figuraos un buque que navega en los mares del cabo de Hornos con la proa al polo de ese hemisferio; esa dirección lo lleva al naufragio. Un día cambia de rumbo y toma el que debe llevarlo a puerto. ¿ Cesan por eso en el momento la lluvia, el granizo, la oscuridad y la tempestad de los sesenta grados de latitud? – No, ciertamente; pero con solo persistir en la nueva dirección, al cabo de algún tiempo cesan el granizo y las tempestades y empiezan los hermosos climas de las regiones templadas. – Pues bien: toda la actual política argentina, todo el sistema de su Constitución general moderna, es de mera dirección y rumbo, no de resultados instantáneos. La nave de nuestra Patria se había internado demasiado en regiones sombrías y remotas, para que baste un solo día a la salvación de sus destinos. – Nuestra organización escrita es un cambio de rumbo, un nuevo derrotero. Nuestra Constitución es la proa al puerto de salvación. Sin embargo, como todavía navegamos en alta mar, a pesar de ella tendremos borrascas, malos tiempos, y todos los percances del que se mueve en cualquier sentido, del que marcha en el mar proceloso de la vida libre. Sólo el que está quieto no corre riesgos, pero es verdad que tampoco avanza nada.

La libertad, viva en el texto escrito y maltratadac en el hecho, será por largo tiempo la ley de nuestra condición política en la América antes española. Ni os admiréis de ello, pues no es otra la de nuestra condición religiosa en la mayoría del mundo de la cristiandad. Porque en el hecho violemos a cada instante los preceptos cristianos, porque las luchas de la vida real sean un desmentido de la Religión que nos declara hermanos obligados a querernos como tales, ¿se dirá que no pertenecemos a la Religión de Jesucristo? ¿Quién, en tal caso, tendría derecho de llamarse cristiano? Impresa en el alma la doctrina de nuestra fe, marchamos paso a paso hacia su realización en la conducta. En política como en religión, obrar es más difícil que creer.

La libertad es el dogma, es la fe política de la América del Sud, aunque en los hechos de la vida práctica imperen con frecuencia el despotismo del gobierno (que es la tiranía) o el despotismo del pueblo (que es la revolución). Hace dos mil años que los hombres trabajan en obrar como creen en materia de moral. ¿Será extraño que necesiten largos años para obrar como creen en materia de política, que no es sino la moral externa aplicada al gobierno de los hombres?

Dejad que el pueblo sud-americano ame el ideal en el gobierno, aunque en el hecho soporte el despotismo, que es resultado de su condición atrasada e indigente. Dejad que escriba y sancione la república en los textos; un día vendrá en que la palabra de libertad encarne en los hechos de la vida real, misterio de la religión política de los pueblos comprobado por la historia de su civilización: y aunque ese día, como los límites del tiempo, nunca llegue, es indudable que los pueblos se aproximan a él en su marcha progresiva, y son más felices a medida que se acercan al prometido término, aunque jamás lo alcancen, como el de la felicidad del hombre en la tierra. Por fortuna no es de Sud-América únicamente esta ley, sino del pueblo de todas partes; es ley del hombre así en política como en moral. Su espíritu está cien años adelante de sus actos.

Pero todo eso es aplicable a la libertad política más bien que a la libertad económica – objeto de nuestro estudio, la menos exigente, la menos difícil, la más modesta y practicable de las libertades conocidas. La libertad económica esencialmente civil es la libertad de poseer y tener, de trabajar y producir, de adquirir y enajenar, de obligar su voluntad, de disponer de su persona y de sus destinos privados. Accesible, por la Constitución, al extranjero en igual grado que al ciudadano, y asegurada doblemente por tratados internacionales, recibe de esta condición su más fuerte garantía de practicabilidad, y asegura ella misma el porvenir de las otras libertades, tomando a su cargo su educación, su nutrición, su establecimiento y desarrollo graduales, como el de la capacidad siempre ardua de intervenir en la gestión de la vida política o colectiva del Estado.

Milton Friedman desafía: el objetivo de los empresarios es ganar dinero; John Mackey, de Whole Foods, lo discute

Los alumnos de Historia del Pensamiento Económico I leyeron a Milton Friedman: “La responsabilidad social de los empresarios es incrementar sus ganancias”.

El artículo, publicado en la revisa del New York Times es claramente desafiante, típico de Friedman. Con un título agresivo busca llamar la atención de los lectores. Así lo comenta una alumna:

“Friedman hace hincapié en su rechazo a la responsabilidad social de la empresa. Friedman establece que no puede hablarse estrictamente sobre RSE ya que, quienes adquieren responsabilidades son las personas y no una corporación artificial. Quienes deben ser responsables son las personas y no una corporación artificial. Quienes deben ser responsables son los empresarios, dueños, o quienes representan a las compañías, es decir, los ejecutivos corporativos. Ahora bien, ¿en qué consiste esa responsabilidad?”

“El ejecutivo corporativo es también una persona en su propio derecho y, como tal, puede que tenga muchas otras responsabilidades que reconozca o asuma de forma voluntaria: para con su familia, su conciencia, sus sentimientos de caridad, su iglesia, sus clubes, su ciudad, su país. Puede que se sienta obligado por dichas responsabilidades a dedicar parte de sus ingresos a causas que considera respetables, a rechazar trabajar para ciertas corporaciones, e incluso a abandonar su trabajo, por ejemplo, para incorporarse al ejército de su país. Si lo deseamos, podemos referirnos a algunas de estas responsabilidades como “responsabilidades sociales”. Sin embargo, en este sentido el ejecutivo corporativo está actuando como principal y no como agente; está gastando dinero, tiempo o energía, y no el dinero de sus empleadores o el tiempo o la energía que por contrato se comprometido a dedicar a los objetivos de los mismos.”

El tema es tan sensible que muchos no llegan a ver los argumentos de Friedman. No digo estar de acuerdo, sino simplemente entenderlo. Lo mismo debe haber sucedido con muchos de sus lectores.

Pero los alumnos no leen solamente esto, sino también un muy interesante debate organizado por la Reason Foundation donde John Mackey, fundador y presidente de Whole Foods, la exitosa cadena de supermercados naturistas sostiene:

“Estoy muy en desacuerdo. Soy un empresario y un libertario del libre mercado, pero creo que la empresa inteligente debe crear valor para todos sus socios. Desde la perspectiva del inversor, el fin de los negocios es maximizar las ganancias. Pero no es el fin de otros stakeholders –clientes, empleados, proveedores y la comunidad. Cada uno de estos grupos definirá el objetivo de la firma en términos de sus propias necesidades y deseos, y cada perspectiva es válida y legítima.

Mi argumento no debería interpretarse como hostil hacia las ganancias. Creo que conozco algo sobre cómo crear valor para los accionistas. Cuando co-fundé Whole Food Markets hace 27 años comenzamos con $45.000 de capital, tuvimos ventas por $250.000 en nuestro primer año. En los últimos doce meses hemos tenido ventas por más de $4.600 millones, ganancias netas de más de $160 millones y una capitalización de mercado superior a los $8.000 millones

Pero no hemos logrado ese tremendo aumento en el valor de los accionistas haciendo que el valor de las acciones sea nuestro objetivo principal. En mi matrimonio, la felicidad de mi mujer es un fin en sí mismo, no solamente un medio para mi propia felicidad; el amor me lleva a poner la felicidad de mi mujer en primer lugar, pero al hacerlo soy feliz también yo. Igualmente, los negocios más exitosos ponen al cliente en primer lugar, antes que los inversores. En una empresa centrada en las ganancias la felicidad de los clientes es simplemente un medio para un fin: maximizar las ganancias. En una empresa centrada en los clientes, su felicidad es un fin en sí mismo, y será buscado con mayor interés, pasión y empatía de lo que puede hacerlo una empresa centrada en las ganancias.”

Derechos de propiedad en las villas: una propuesta que presentamos hace tiempo, también con Alberto Benegas Lynch (h), y por suerte maduró

El gobierno ha anunciado un proyecto para asignar derechos de propiedad en todas las villas del país:

https://www.lanacion.com.ar/2124513-expropiaran-tierras-de-villas-y-haran-propietarios-a-sus-habitantes

Espero que se lleve a cabo, y me da mucha alegría recordar que esa misma propuesta la presenté en 2009:

https://www.lanacion.com.ar/1156361-se-puede-privatizar-la-villa-31

Y nuevamente con Alberto Benegas Lynch (h) en 2016:

https://www.lanacion.com.ar/1965274-en-nombre-de-los-pobres-se-los-explota-de-la-peor-manera

 

Colombia en camino a la OCDE. Los problemas de que enfrenta (por ejemplo, propiedad intelectual), son los que esperan a Argentina

El actual gobierno argentino se propuesto que el país vuelva a ser parte de la comunidad internacional de naciones. Es necesario recordar que gobiernos anteriores hicieron todo lo posible en el sentido contrario: declararon el default de la deuda soberana, repudiaron el cumplimiento de tratados bilaterales de inversión, acumularon demandas por incumplimiento de las reglas de la OMC y buscaron aliados entre los peores vecinos del planeta, como Venezuela o Irán.

Este retorno es claramente aprobado por la población argentina, la que no quiere sentirse como un pendenciero global, sino que pretende ser al menos un ciudadano global correcto. Lo que no parece muy claro es si están al tanto de los costos que esto implicará, de los esfuerzos que el país deberá realizar para alcanzar ese objetivo.

He aquí un ejemplo: Argentina quiere pertenecer a la OCDE, que es algo así como un club de países desarrollados para compartir políticas públicas y reducir barreras o compatibilizar regulaciones relacionadas con inversiones, servicios, intercambios y otras normas que puedan afectar las relaciones entre los países miembros.

Pero como en muchos clubes, el ingreso tiene un costo; muchas veces hay que pagar o es necesario ser presentado por algunos que ya son miembros o hay que acreditar una determinada condición. Da la sensación de que en Argentina se avala la intención de pertenecer a grupos como éste, pero hay poca discusión sobre los requisitos necesarios para la membresía.

En estos días, algunas noticias por otra parte del continente dan una muestra de lo que esto puede significar. Un caso interesante para seguir es el de Colombia, país que también quiere ser miembro de la OCDE y ha iniciado el proceso de admisión un poco antes. Colombia se encuentra varios escalones por encima de Argentina en cuanto a libertad económica se refiere y le lleva a Argentina 34 puestos en el Índice de Calidad Institucional, ha mejorado 145 posiciones desde 2007. En el Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation se encuentra en el puesto 42, mientras que Argentina está 144.

No obstante, Colombia no tiene el camino fácil. Por un lado, ha estatizado alguna empresa de  servicios públicos, enfrenta demandas en la OMC por los requisitos de certificación de origen de los productos importados que sean catalogados como de riesgo “medio” o “alto” y, en algo que Argentina aún está peor, ha sido señalado como un país que no tiene una protección de la propiedad intelectual apropiada: http://thehill.com/opinion/international/359996-colombia-must-enact-reforms-before-joining-rest-of-world-on-the-economy

No hay un control de la piratería y hay ciertas intervenciones en el mercado de productos farmacéuticos que parecen no cumplir con las normas internacionales. El documento que presenta el camino para el acceso de a la OCDE (Roadmap for the Accession of Colombia to the OECD Convention) del año 2013, reclama el seguimiento de las mejores prácticas en políticas de ciencia y tecnología, lo que incluye la protección de los derechos de propiedad intelectual, desarrolladas por el Comité respectivo.

La OECD tiene además un consejo consultivo empresario que se llama The Business and Industry Advisory Committee, que presenta recomendaciones a la organización y, al respecto, llama la atención que si bien ha mejorado algo las normas sobre la declaración de interés público de un determinado producto farmacéutico, que sería el primer paso para el otorgamiento de una licencia compulsiva (que elimina el efecto de una patente y permite copiar un producto patentado), con lo que el Ministerio de Salud buscaría reducir precios en el mercado, otras normas todavía mantienen abierta la posibilidad de intervenir en los precios de los productos. Al mismo tiempo, alguna agencia gubernamental (INVIMA) ha negado la protección de los datos que sustentan las investigaciones y pruebas de productos patentados, motivo por el cual el país está recibiendo reclamos de incumplimiento de sus obligaciones internacionales en los tratados sobre la materia (TRIPS).

En fin, se trata solamente de un ejemplo, de lo que puede esperar más adelante a la Argentina en este mismo camino que Colombia ya está recorriendo, partiendo de una situación que es peor a la de ese país en algunos aspectos. Y dadas las resistencias que aquí se generan cuando se afectan los intereses de algunos grupos locales que han crecido al amparo de alguna protección o privilegio, más vale que, si persisten en el objetivo de integrarse a la OECD, vayan removiendo los obstáculos que ya están allí delante.

Artículo en el Cronista: Reglas o discreción y la independencia del Banco Central

 

https://www.cronista.com/columnistas/Reglas-o-discrecion-y-la-independencia-del-Banco-Central-20180116-0042.html

El anuncio reciente sobre las modificaciones a los objetivos de inflación que busca alcanzar el Banco Central dio pie a un intenso debate sobre la política monetaria que lleva adelante el Gobierno. La conferencia en la cual esas medidas fueron anunciadas mostró también claramente el funcionamiento del marco institucional de esta política.

Desde hace décadas que en este último campo predominan dos temas, usualmente relacionados: reglas versus discrecionalidad, y la independencia del Banco Central. ¿Qué es lo que mostraron estos últimos anuncios? Que supuestamente existe una regla (objetivos de inflación), pero que esta se modifica a discreción; y que la independencia del BCRA es limitada a los instrumentos para alcanzar metas que le fija el Ejecutivo.

Los temas están interrelacionados porque una regla tiene que ser creíble, y buena parte de esa credibilidad se basa en la independencia de quien la va a intentar cumplir sin recibir presiones políticas. Por supuesto que esas presiones son ahora mejores de lo que eran hace un par de años, ya que todos parecen entender el origen del problema (el déficit fiscal y su financiamiento); mientras que antes no solamente no había independencia ni reglas sino que las autoridades económicas y monetarias creían que la inflación no era un fenómeno monetario, y demostraban lo opuesto con los resultados de sus políticas.

En un trabajo muy reciente, uno de los más reconocidos autores en esta materia, John B. Taylor, autor de la ahora famosa “Taylor rule”, analiza las ventajas de ambas cosas, reglas e independencia (“Rules versus discretion: Assessing the debate over the conduct of monetary policy”; NBER Working Paper 24149, Diciembre 2017): “Al otorgar independencia a una agencia gubernamental en una democracia, se necesita asegurar que la agencia tenga un propósito bien definido y clara rendición de cuentas. Cuando los bancos centrales se alejan de ser instituciones con fines limitados y se convierten en instituciones independientes de múltiple propósito, escapan los controles necesarios de un sistema democrático. Esto puede llevar a intervenciones inapropiadas que no hayan sido aprobadas por el proceso legislativo o el voto de la gente. También puede llevar a un pobre desempeño económico. La investigación muestra que la independencia del banco central es necesaria para una buena política monetaria y, por ende, un buen desempeño económico, pero no es suficiente”.

En nuestro caso, no tenemos independencia y hacemos de las reglas discreción. La institucionalidad es débil, incluso pese a que estas reglas discrecionales sean mejores que las anteriores.

Tal vez la salida de este atolladero sea, no ya discutir que regla no vamos a cumplir, o que independencia no vamos a tener, sino una regla que imponga la gente, los usuarios, no la política. Me refiero a la libre competencia de monedas. Es lo que existía antes de que los bancos centrales reclamaran su monopolio y resurgió como propuesta luego de los trabajos del premio Nobel F. A. Hayek y otros economistas; y avanza en la práctica con las criptomonedas y la globalización financiera.

Sería ampliar lo que ya somos, un país bimonetario, con pesos y dólares, y bien podría adaptarse al gradualismo actual. La creciente competencia (para lo cual habría que ampliar la elección de moneda en todo tipo de pagos, aun de y al Estado) significaría una regla de la cual el Central no podría escapar y lo forzaría a hacer buena letra.

Somos una sociedad que no cumple muchas reglas. Cada cual quiere tener la propia. Curiosamente, en este campo eso podría hacerse. El peso cumple (o no) una regla, el dólar cumple otra, el Bitcoin también.

Comenta Hayek en la obra donde presenta el tema (Desnacionalización del dinero, 1978): “No hace tanto tiempo, en 1960, yo mismo argumentaba que privar a los gobiernos de su control sobre la política monetaria no sólo sería impracticable, sino que, aun en el caso de que fuera posible, sería indeseable. Esta opinión se basaba en la tácita presunción común de que debe existir en cada país un solo y uniforme tipo de dinero. Ni siquiera consideraba la posibilidad de una verdadera competencia entre monedas dentro de un determinado país o territorio. Si sólo se permite una clase de dinero, es probable que el monopolio de su emisión deba estar bajo el control del gobierno. La circulación concurrente de diversas monedas puede resultar a veces inconveniente, pero un detenido análisis de sus efectos indica que las ventajas superan de tal forma a los inconvenientes, que, comparativamente, éstos apenas cuentan, aunque la falta de familiaridad con la nueva situación los haga parecer mayores de lo que serían en realidad”.

Con repasar los resultados históricos del BCRA (Milei los describe en “El dinero y esa atroz locura llamada Banco Central”) quedan claros los beneficios de una mayor competencia.

Innovación social en tiempos de estatismo: generación de empleos y emprendimientos, ayuda mutua y beneficencia

Soluciones voluntarias

El papel dominante del estado en esta materia se ha trasladado también al área de la discusión académica y a la de elaboración de políticas públicas donde el sólo planteamiento del problema genera una inmediata búsqueda de las acciones que el estado debería desarrollar para resolver el problema. La creatividad e inventiva llegan hasta allí, pero se mueven en un círculo cerrado, limitado por los escasos recursos disponibles. Más dinero para la educación, más dinero para la salud, más dinero para viviendas no es fácil de encontrar y, cuando se consigue, no llega adónde se lo necesita.

La situación es tal que pocos se animan a preguntarse qué es lo que la libertad y el mercado puede hacer al respecto o, en términos más correctos, qué papel puede cumplir la colaboración voluntaria en materia de ayuda hacia los que necesitan.  Tal vez sea interesante, antes de responder a esas preguntas, conocer lo que hicieron los argentinos en otros momentos de su historia, cuando, precisamente, el estado no estaba allí para “resolver” estos problemas.

Lo que la libertad y el mercado pueden hacer para resolver los problemas relacionados con la pobreza puede clasificarse en tres elementos:

  1. Tal vez lo más importante, por supuesto, es generar riqueza, de tal forma que el número de pobres se reduzca. Por cierto que algunos critican a la economía de mercado por la actual cantidad de pobres, como si fueran estos causados por ella. Dos cosas pueden decirse al respecto: en primer lugar, el porcentaje de pobres en el mundo a comienzos del capitalismo y la revolución industrial era del 80%, hoy es menos del 20% y, en segundo, si bien el número total de pobres es grande, el crecimiento económico ha permitido sostener a un número total de habitantes en este planeta como nunca hubiera en toda su historia. Una economía primitiva o cerrada genera un mayor número de pobres y un menor número total de habitantes que ésta puede sostener.
  2. En segundo lugar, las acciones que los mismos individuos pueden realizar para ayudarse a sí mismos, a sus familias, a sus vecinos, a sus grupos de afinidad, cualquiera que sean éstos, sabiendo que serán ayudados a su vez en caso de necesidad propia. Esto es lo que se ha llamado socorro o ayuda mutua.
  3. Por último, las acciones que los individuos pueden realizar para ayudar a otros sin esperar en este caso un tratamiento recíproco en caso de necesidad, lo que denominamos beneficencia.

 

Veremos ejemplos de la historia argentina en los tres casos, aunque otros similares se pueden encontrar en muchos países, en particular latinoamericanos y consideraremos sus posibles equivalentes moderno .

Entrevista sobre la economía, las instituciones, calidad institucional, el liberalismo y la Escuela Austriaca

Fue hace tiempo pero recién la encuentro. Entrevista y comentarios en una página de un joven economista peruano:

Entrevista con Martin Krause

Martín Krause es Académico Asociado del Cato Institute y profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires. Tiene publicados varios libros: El cuento de la economíaEn defensa de los más necesitados, Proyectos por una sociedad abierta en conjunto con Alberto Benegas Lynch (h), yDemocracia directa en conjunto con Margarita Molteni; capítulos de libros y numerosos artículos en revistas académicas y en periódicos de toda América. En 1998 resultó electo por concurso Profesor Titular de Economía de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Se ha desempeñado como Rector en ESEADE. Es profesor titular visitante de Proceso Económico y de Economía Austriaca I en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Obtuvo su doctorado en Administración de la Universidad Católica de La Plata. Krause ha estado dedicado principalmente a las tareas académicas y de consultoría en el ámbito de la economía. Ha participado como conferencista en seminarios y reuniones, y como observador en distintos procesos electorales en todo el mundo. Además, ha recibido varios premios y becas, entre los que se destacan el Premio de la Academia de Ciencias de Buenos Aires (Derecho y Economía) en 2007, la Eisenhower Exchange Fellowship en 1993 y el Freedom Project de la John Templeton Foundation en 1999 y 2000.
NF: Doctor Krause ¿Qué es la economía para usted? ¿Por qué es tan importante?

MK: Es el análisis de la forma en que las personas actúan, cooperando y compitiendo, para satisfacer sus necesidades tomando en consideración las necesidades de los demás. Estudiamos esa interacción y las normas que mejor la permiten.

NF: En la última década ha llegado a Perú, con mucha fuerza, el tema del Análisis Económico del Derecho ¿Por qué cree usted que es importante el análisis económico de las instituciones?

MK: Porque se ha vuelto a descubrir la importancia de las reglas de juego que permiten esa mayor coordinación de las acciones entre todos, como un elemento central para explicar el progreso de distintas sociedades.

NF: Usted ha venido y viene haciendo un índice de calidad institucional a nivel mundial ¿Qué mide este índice y cuáles son sus principales determinantes de una buena institución?

MK: Parte de la base de que todos tenemos dos caminos para satisfacer nuestras necesidades, los mercados y la política. En todas las sociedades encontramos uno u otro camino, en distintas proporciones por supuesto. Estas también cambian con el tiempo, de pronto más de un lado que del otro, o al revés. Pero para que uno u otro funcionen mejor necesitan buenas normas, calidad institucional. Entonces, una buena institución es la que favorece esa coordinación, que favorece el mejor funcionamiento de los mercados o de la política.

NF: Doctor, con respecto a la teoría de juegos y su papel en la instituciones : ¿Considera usted que las instituciones sociales son el resultado de conductas regulares no planificadas por los individuos para hacer frente a los problemas, es decir, resultado de los juegos no cooperativos de carácter repetido y de duración indefinida que lograron ocasionar la cooperación? (Si la respuesta es positiva, por favor, responda está siguiente pregunta: ¿Ha sido posible determinar si son o no eficientes?

MK: Es un proceso largo y complejo. Es correcto, las instituciones evolucionan como resultado de juegos repetidos, pero tanto cooperativos como no cooperativos. De tanto en tanto, también se produce un período de formalización, que parece generar ese marco institucional, aunque más no sea recoger principios evolucionados en el pasado. Por ejemplo, cuando se codifica el Derecho Romano, o cuando se aprueba la Constitución de los Estados Unidos, parecen actos racionales determinados, pero tienen también un alto componente de tradición evolutiva.

NF: Pasando a otro tema, Doctor ¿Cómo empezó su viaje a través del liberalismo y la escuela austriaca?

MK: Aprendí marxismo y estructuralismo en la Universidad, pero luego me topé con Adam Smith, con el libro no con comentarios sobre él, con La Riqueza de las Naciones. Y viajé, y pude encontrar un mundo desarrollado en base a otros principios. Empecé a buscarlos en la actualidad. Primero accedí a los autores del ordoliberalismo alemán: Ludwig Erhard, Walter Eucken, de allí llegué a los austriacos.

NF: ¿Qué ventajas tiene el liberalismo como pensamiento político y la Escuela Austriaca como pensamiento económico con respecto al resto de pensamientos y escuelas?

MK: Da prioridad al valor de la libertad y, por ende, respeta las preferencias individuales que son necesariamente diferentes. No busca imponerle nada a nadie, simplemente pretende que cada uno pueda decidir ante las alternativas y oportunidades que se le presentan. En cuanto a la EA entiendo que presenta un conjunto de teorías que recoge la tradición clásica escocesa y permite comprender mejor las acciones humanas y sus consecuencias. No ve a la economía como el análisis de la asignación de factores, sino como el de las acciones de personas de carne y hueso, con sus limitaciones y sesgos.

NF: Muchas personas desconocen de esta escuela y hasta piensan que solo son modas ¿Cuáles son los principales aportes a la teoría económica que tiene esta escuela?

MK: Los enumero según fueron realizados históricamente por sus autores: el carácter subjetivo del valor, el carácter subjetivo de los costos y el costo de oportunidad, el valor derivado de los factores de producción, el origen de la moneda y las instituciones, el ciclo económico causado por la manipulación de la moneda, la imposibilidad del cálculo económico en el socialismo, el problema del conocimiento disperso y su transmisión por el sistema de precios, el carácter evolutivo de las instituciones, y otros.

NF: Mises, en su libre “Socialismo” explico porque este pensamiento es imposible. ¿Podría explicarnos la imposibilidad del cálculo económico en el socialismo?

MK: El cálculo económico se puede hacer con precios, que permiten calcular resultados y determinar pérdidas o ganancias. Los precios son el resultado de intercambios, y estos intercambios son transmisiones de derechos de propiedad. Como la esencia del socialismo es negar la propiedad, no habrá precios como tales sino números creados por los planificadores, y no se podrá determinar si la producción agrega valor o lo destruye.

NF: ¿Por qué cree usted que en América Latina las economías aún no se han liberado más? ¿Cuál cree usted que es el gran obstáculo que debe de pasar por encima América Latina para abrir sus mercados?

MK: Difícil, saber esto, tal vez porque tememos competir y tenemos miedo de abrirnos al mundo. Puede ser el resultado de una herencia cultural o de haber asumido ideas y teorías incompatibles con la apertura, sobre todo durante el siglo XX.

NF: Si el liberalismo trata sobre acciones voluntarias y en el socialismo todo es forzado ¿Por qué es que el Socialismo se lleva todas las palmas de benevolencia y de solidaridad de los ciudadanos y no se los lleva el liberalismo? ¿Cuál cree que es la causa principal?

MK: La “mano visible” del Estado es fácil de ver, la “mano invisible” del mercado no se ve a primera vista.

Ahora que pasaron las elecciones y las propagandas. Artículo en El Cronista:¿Los votantes somos estúpidos o idiotas?

Artículo (anterior a las elecciones) en El Cronista: https://www.cronista.com/columnistas/Los-votantes-somos-estupidos-o-idiotas-20171016-0041.html

¿Los votantes somos estúpidos o idiotas?

Martín Krause Profesor de Economía, Universidad de Buenos Aires
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¿Los votantes somos estúpidos o idiotas?

Los mensajes de la política no apelan a la razón, sino a los sentimientos. Ningún político se para frente a una cámara o un micrófono y se pone a explicar su plataforma, en buena medida porque sabe que cambiamos de canal o de radio inmediatamente.

En épocas de campaña esto no mejora mucho, los candidatos evitan participar en debates, y no quieren decir mucho. Las consignas apelan a aspiraciones muy generales relacionadas, por ejemplo, con el cambio o con el futuro o a catástrofes más imprecisas aún, como la del terrible ajuste, cuando con sólo mirar superficialmente las cuentas fiscales cuesta encontrarlo. La racionalidad escasea.

Una de las propagandas (que el Estado nos hace escuchar aunque no nos interesen), presenta personas que van eligiendo entre distintas cosas para luego proponer la elección del candidato. Entre otras opciones tenemos: ¿más derechos o menos derechos?

Obvio, ¿quién estaría dispuesto a proponer menos? Y no hay ninguna referencia sobre qué estamos hablando. ¿Más derechos, pero cuáles? La apuesta es que muy pocos oyentes se harán esa pregunta. Pero hagámoslo por un momento. ¿Qué otros derechos quisiéramos tener?

Veamos el caso por el lado del absurdo. El artista pop Andy Warhol propuso una vez que todos deberíamos tener 15 minutos de fama. Tomemos esta propuesta como un derecho a la fama que, en mi caso, se cumpliría con menos minutos, pero con la posibilidad de cantar Gimme Shelter con los Rolling Stones en un concierto (por las dudas junto a Mike para no hacer papelones).

Pero un derecho, para ser tal, tiene que poder ser general, es decir, aplicarse a todos. Esto sería imposible en este caso ya que requeriría que estuviéramos los 40 millones de argentinos en el escenario (y no habría entonces nadie en la audiencia) o que los Stones nos invitaran de a uno en 40 millones de conciertos.

Las preferencias, sin embargo, son diferentes y algunos desearían jugar en la Bombonera, bailar con Tinelli, ganar el premio Nobel por unos minutos o hacer un gol con la Selección (y sólo Messi los hace). No hace falta explicar lo difícil o costoso que resulta cumplir estos derechos. Vivimos bajo la ilusión que este costo lo pagan otros y a veces es así, aunque tarde o temprano nos cae la cuenta de una forma u otra.

En otro de estos mensajes, el candidato propone un derecho específico, reducir la jornada laboral, pero manteniendo el mismo sueldo. No dice cuánto pero ya antes se ha propuesto que se reduzca de 8 a 6 horas. ¿Y por qué no a dos? El absurdo sería evidente, pero el principio es el mismo para seis o para dos. Es otra forma de aumentar el costo laboral. Una lección básica de economía muestra que si un precio aumenta se reduce la cantidad demandada. En este caso, si aumenta de esta forma se reduce la cantidad, más desempleo.

La propuesta, además, es que este mayor costo se cubra con las ganancias de las empresas. ¿Conocen acaso quienes proponen esto que las empresas no pueden hacer ajuste por inflación y que les cae una de las presiones impositivas más altas del planeta, más alta que la que se paga en Suecia? ¿Qué tasa de ganancias aceptarían quienes proponen esto? ¿Consideran alguna como razonable o, como parece, no aceptarían ninguna? En verdad, más que preocuparnos por las ganancias deberíamos hacerlo por las pérdidas, pero éstas nadie propone alentarlas ni tampoco castigarlas, suelen ser el resultado común de las políticas públicas que muchos candidatos proponen.

Otros desde la izquierda presentan sus propagandas con muñequitos de Playmobil, creados y fabricados por una empresa alemana que sería un ejemplo de lo que Marx llamaba capitalismo renano.

Todo se reduce a pares de opciones: ¿violentos o agresivos?, ¿corruptos o ladrones?, ¿inútiles o ineficientes? ¿soberbios o arrogantes? Nunca la tuvimos más fácil.

Entrevista en el diario La Prensa. Comentarios sobre el anarquismo, Borges, Marx y el ministerio de Economía

Entrevista en el diario La Prensa, de Buenos Aires: http://www.laprensa.com.ar/458302-Leo-teorias-sobre-si-pueden-existir-sociedades-sin-Estado.note.aspx

NUESTROS ECONOMISTAS, EN LA INTIMIDAD. Martín Krause aboga por un aparato público reducido. Vuelve siempre a las obras de Jorge Luis Borges. No pudo terminar “El Capital”, de Marx. El rugby, una pasión.

Primera vuelta de las elecciones presidenciales y parlamentarias en Chile: análisis de Libertad y Desarrollo

Análisis de Libertad y Desarrollo:

 Tras las elecciones del 19 de noviembre se ha producido un reordenamiento político. A pesar de la clara mayoría de Sebastián Piñera, quien llega con la primera opción de triunfo a la segunda vuelta, los resultados muestran que se abre un cuadro de una elección competitiva, donde el desafío de movilización y diversificación de las bases de apoyo será trascendental en el resultado.

 En el terreno parlamentario, no caben dos lecturas en relación al positivo resultado de Chile Vamos, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. No obstante, preocupa la fragmentación de la izquierda en la medida que desplaza el eje programático ordenador hacia posiciones más próximas a las de una izquierda maximalista.

 En este nuevo escenario, parece importante indagar en las causas de la mayor polarización y del impulso de renovación que se observa a la luz de una lectura de los resultados, teniendo en cuenta los efectos en la gobernabilidad que producirán en el mediano y largo plazo estas nuevas dinámicas y la forma de comprensión de lo político.

“Los resultados de las elecciones presidenciales, parlamentarias y de consejeros regionales celebradas el pasado domingo arrojaron sorpresas, pero también ratificaron ciertas tendencias previas. A nivel presidencial, Sebastián Piñera obtuvo una clara primera mayoría, con el 36,64% de las preferencias, no obstante obtener una votación por debajo de la expectativas generadas por los sondeos de opinión pública en la antesala de la elección.

Pero el resultado es alentador en la medida que Piñera logra imponerse en todas las regiones del territorio nacional y en el 88% de las 345 comunas. Con una distancia respecto de su más cercano contendor, Alejandro Guillier, de 14 puntos porcentuales. Por su parte, las elecciones reflejan de manera consistente una clara derrota de la Nueva Mayoría, quien de la mano de Alejandro Guillier pierde un 50% de la votación obtenida por Michelle Bachelet en la primera vuelta de 2013 y experimenta el mayor retroceso en el ámbito parlamentario desde 1989 a la fecha, pasando desde un 55,80% a un 36,10% de la representación de la Cámara de Diputados y de un 55,3% a un 46,5% de los escaños en el caso del Senado.

Pero la gran novedad de la elección ha sido la irrupción del Frente Amplio, que de la mano de la votación de un 20,27% de Beatriz Sánchez logró también proyectar una relevante bancada parlamentaria con 20 diputados y 1 senador, capitalizando directamente el retroceso electoral del oficialismo.

Así las cosas el panorama político se re baraja con posterioridad a los comicios de primera vuelta. El principal hito de la elección del 19 de noviembre es haber dado forma a una segunda vuelta competitiva, que demandará tanto un esfuerzo adicional de movilización como de diversificación de apoyos para que la centro derecha vuelva al gobierno. Mientras en el plano legislativo, la mayor fragmentación de la izquierda y el peso específico del Frente Amplio dentro de esa correlación de fuerzas orientará el eje ideológico del parlamento hacia posiciones más radicales, con repercusiones para la futura gobernabilidad que ofrezca la administración entrante.”