Manuel Ayau: cómo se pasa de valoraciones subjetivas a precios, y el papel que cumplen los precios relativos

Los alumnos de la materia Proceso Económico en la UFM, todos médicos y nutricionistas, avanzan en la materia Proceso Económico, y para ello leemos el Manual de Manuel Ayau, fundador de la UFM, donde explica el paso de valoraciones subjetivas a precios, y el papel de los precios relativos:

“La valoración es subjetiva y no cuantificable. Sin embargo, en cualquier tiempo y lugar, hay suficiente coincidencia entre las valoraciones de muchos individuos como para que el mercado pueda establecer una tendencia que refleje la mayoría de ellas. El mercado plasma, en un dato objetivo, una multitud de valoraciones subjetivas. Ese dato objetivo es el precio, resultado de la interacción de muchos vendedores y muchos compradores.

Si no contáramos con precios expresados en unidades monetarias, la determinación del valor de intercambio de varios productos nos obligaría a visualizar mentalmente una columna para cada producto. El dinero, que sirve como denominador común y unidad de medida, permite expresar el valor de intercambio de una multitud de bienes en una sola columna.

  Pan Blusa Libro U$S
Pan 1 0,01 0,1 0,50
Blusa 100 1 10 50
Libro 10 0,1 1 5

 

Las columnas centrales de la Tabla 6.1 establecen el valor de intercambio recíproco de tres productos. La columna de la derecha hace innecesarias las otras tres.

Los precios relativos

En abstracto y en forma aislada, el precio de un objeto no tiene significado alguno. Su significado se deriva de la comparación que hacemos entre ese precio y todos los demás precios. En última instancia, nos interesa comparar precios para asignar eficientemente nuestros recursos, es decir para satisfacer, en la mayor medida posible, nuestro conjunto ilimitado de necesidades y deseos con nuestros limitados recursos.

Supongamos que, con esfuerzo, un individuo podría pagar US$300 mensuales para amortizar una deuda. La Tabla 6.2 contiene los precios de diferentes cosas que desea y el tiempo que tardaría en pagar cada una, si la comprara al crédito:

Opción Precio Deuda
Viaje U$S 2100 7 meses
Computadora U$S 3000 10 meses
Guitarra U$S 2400 8 meses

 

Este rudimentario sistema de precios permite que el individuo compare varias satisfacciones, entre ellas y con el sacrificio que representaría pagar cada una. El sistema de precios, que es el conjunto de los precios vigentes, coloca cada precio en relación con los demás precios.

En el mercado, se intercambian bienes y servidos por bienes y servicios. El dinero es nada más un intermediario. Nuestra capacidad de compra está limitada por nuestros ingresos pasados si pagamos al contado, y por nuestros ingresos futuros si nos endeudamos.

Nuestros ingresos no alcanzan para comprar todo lo que deseamos, y es esta circunstancia la que nos obliga a escoger y a comparar. Los precios relativos son los precios de las diferentes cosas expresados, no en unidades monetarias, sino en unidades dé los demás bienes. Por ejemplo, según los datos de la Tabla 6.2, el precio relativo de la guitarra sería el viaje + un pago mensual adicional. No podríamos establecer objetivamente el precio relativo de la guitarra, si no contáramos con un sistema de precios nominales, es decir, expresados en unidades monetarias.

Bruno Leoni: en la política hay ganadores y perdedores; el mercado es diferente, pueden ganar todos

Con los alumnos de la materia Public Choice, analizamos las similitudes y las diferencias entre las decisiones que tomamos en el mercado y en la política. Si bien, los autores fundacionales de esta escuela enfatizaron la existencia de “intercambios” tanto en un caso como en el otro, también comprendieron sus diferencias. Éstas las señala aquí Bruno Leoni, en un artículo titulado “El Proceso Electoral y el Proceso de Mercado”, (Libertas 27, Octubre 1997) publicado originalmente en Il Político, vol. XXV, N° 4 (1960). Reproducido como apéndice en Freedorn and The Law, Liberty Fund Inc., Indianapolis 1991:

“Si bien pueden existir muchas similitudes entre los votantes y los operadores de mercado, las acciones de ambos distan mucho de ser semejantes. Los votantes no parecen tener normas de procedimiento que les permitan actuar con la flexibilidad, independencia, coherencia y eficiencia que demuestran los operadores del mercado, que hacen elecciones individuales. Por cierto, en ambos casos las acciones que se llevan a cabo son individuales, pero se impone la conclusión de que el voto es un tipo de acción individual que, casi de modo inevitable, sufre cierto grado de distorsión al ser ejercida.

Elecciones

La legislación, considerada como resultado de la decisión colectiva de un grupo -sea la de todos los ciudadanos, como en las democracias directas de la antigüedad, o la de algunas pequeñas unidades democráticas en la edad media o en los tiempos modernos-, parece ser un proceso de creación de leyes que casi no puede ser identificado con el proceso de mercado. Únicamente los votantes que pertenecen a las mayorías triunfadoras (si, por ejemplo, se vota por la regla de la mayoría) son comparables a los operadores del mercado.

En cuanto a aquellos que integran las minorías perdedoras, ni siquiera pueden compararse con los que operan en el mercado en pequeña escala, porque debido a la divisibilidad de los bienes (que constituye el caso más frecuente) éstos al menos pueden encontrar algo que elegir y obtenerlo, siempre que paguen el precio correspondiente. La legislación es el resultado de una decisión de todo o nada. O se gana, y entonces se consigue exactamente lo que se desea, o se pierde y no se consigue nada en absoluto. Lo que es aun peor, se obtiene algo que no se quiere y se paga por ello lo mismo que si se lo hubiera deseado. En este sentido, los que ganan y los que pierden en una votación son como los vencedores y los vencidos en un campo de batalla. En efecto, la votación es más bien el símbolo de un combate que la reproducción de una operación de mercado.

Bien mirado, no hay nada de “racional” en el acto de votar que pueda compararse con la racionalidad imperante en el mercado. Obviamente, la votación puede estar precedida por argumentaciones y negociaciones, y en este sentido sería tan racional como una operación en el mercado; pero cuando llega el momento de emitir el voto, ya no se puede argumentar o negociar más. El individuo se encuentra en otro plano. Las boletas se acumulan como si se acumularan piedras o conchillas, lo que implica que uno no gana porque tenga más razón que otros, sino sólo porque cuenta con más boletas. En esta operación no se tienen socios ni interlocutores, sólo aliados o enemigos. Por supuesto que la acción de un individuo puede ser considerada tan racional como las de sus aliados y las de sus enemigos, pero el resultado final no es algo que pueda explicarse sencillamente como un escrutinio o una combinación de sus razones y las de aquellos que votaron en su contra. Este aspecto de la votación se refleja naturalmente en el lenguaje que emplean los políticos: éstos hablan de muy buena gana de campañas que se deben emprender, de batallas que es preciso ganar, de enemigos contra los cuales hay que luchar.

Ése no es el lenguaje del mercado, y la razón es obvia: en el mercado la oferta y la demanda no sólo son compatibles sino complementarias; en la arena política, a la que pertenece la legislación, la elección de los ganadores por un lado y la de los perdedores por otro no son complementarias, ni siquiera compatibles. Es sorprendente comprobar cómo los teóricos y el ciudadano común pasan por alto esta consideración tan simple -más bien diría tan evidente- sobre la naturaleza de las decisiones grupales (y en particular sobre la votación, que es el procedimiento usual para tomarlas).

Manuel “Muso” Ayau ayuda a médicos y nutricionistas a recorrer los primeros metros de la ciencia económica

Los alumnos de “Proceso Económico” son médicos o nutricionistas. Han de caminar por algunas de las más básicas cuestiones económicas. Nadie como “Muso” Ayau para ayudarlos en eso. Aquí explica el notable fenómeno de la cooperación social:

“El alcance de la cooperación social

En un día cualquiera, en la ciudad de Guatemala – capital de un país pequeño y pobre – quien tenga con qué pagar puede comprar un par de zapatos italianos, un repuesto “original” para un automóvil japonés, una botella de vino francés y otra de vino alemán, un florero hindú, una variedad de condimentos chinos, un trozo de salmón chileno, peras y melocotones de California, y mantequilla de Nueva Zelandia. En cierta época, hasta se consiguen tulipanes traídos de Holanda en el avión de KLM.

Si nos detuviéramos a pensar que la producción y el transporte de cada uno de esos productos requirió del esfuerzo coordinado de miles de personas, no podríamos menos que asombrarnos. Esos miles de personas no se conocen entre ellas ni nos conocen a nosotros. No tienen forma de saber qué productos vamos a comprar, cuándo los vamos a comprar y en qué cantidades. Es probable que muchos de ellos ni siquiera sepan en dónde queda Guatemala.

En cada etapa del largo proceso, alguien percibió la oportunidad de obtener una ganancia, y esa percepción bastó para poner en marcha una coordinación compleja.

Puede ser que, en un catálogo de vinos, un importador guatemalteco haya visto el anuncio de un mayorista. La oportunidad de obtener una ganancia lo indujo a invertir en un pedido, y así llegó a Guatemala una pequeña parte del producto de los viñedos de algún valle de Francia. En este caso el importador guatemalteco sería, tan solo, un eslabón en la larga cadena de productores e intermediarios que tomaron parte en el proceso.

En el comercio internacional, fruto de la división internacional del trabajo, encontramos los ejemplos más admirables de cooperación voluntaria y pacífica, entre individuos que no se conocen ni comparten un interés recíproco por la felicidad del otro.

Kirzner, ilustra las funciones de los participantes en el mercado:

Millones de productos fluyen diariamente entre los países y los continentes. Millones de productores e intermediarios comparan diariamente los costos y los ingresos de sus empresas, para expandir las actividades que arrojan ganancias y desfasar las que arrojan pérdidas.

El comercio internacional enlaza a los pueblos en una actividad ordenada, benéfica, eficiente y demasiado compleja como para que alguien pudiera planearla, coordinarla o supervisarla.

Y todo ello se desarrolla a pesar de los obstáculos que todos los gobiernos del planeta imponen a quienes tratan de intercambiar los frutos de su trabajo con alguien que vive más allá de la frontera.”

Böhm-Bawerk y la teoría del valor-trabajo: Marx asume la vieja falacia que algo se iguala en un intercambio

Con los alumnos de la UBA Económicas, Historia del Pensamiento Económico I, vemos ahora a Böhm-Bawerk, y de éste prolífico autor y dedicado economista, la polémica que llevara adelante con la obra de Marx y, en particular, con su teoría del valor-trabajo y la plusvalía. BB realiza muchas críticas a los dos primeros tomos de El Capital, y a la supuesta respuesta que tendría que haber llegado en el tercero. Aquí una de ellas en relación a la cuestión de que en todo intercambio se igualan cantidades de trabajo. Curiosamente, y pese al supuesto ‘rechazo’ de los austriacos con la verificación empírica, BB hace énfasis en que es Marx quien deduce sus teorías sin hacerlo.

Bohm Bawerk

De “Una contradicción no resuelta en el sistema económico marxista”:

“En vez de probar su tesis mediante la experimentación o la motivación de los actores —esto es, empírica o psicológica— Marx prefiere el método de prueba puramente lógico, una deducción dialéctica de la misma naturaleza del intercambio.

Marx ha encontrado en el antiguo Aristóteles la idea de que el “intercambio no puede existir sin igualdad, y que la igualdad no puede existir sin conmensurabilidad”. (I, 35). Comienza con esta idea y la amplía. Concibe el intercambio de dos mercancías bajo la forma de una ecuación y de ésta infiere que “un factor común de la misma cantidad” debe existir en los bienes intercambiables (y por lo tanto considerados equivalentes) y luego procede a buscar este factor común al cual se deben “reducir” los dos bienes equivalentes como valores intercambiables. (I, II).

La igualdad en intercambio es una idea completamente falsa Me gustaría recalcar que la primera suposición, de acuerdo a la cual una “igualdad” debe ser manifestada mediante el intercambio de dos cosas, me parece muy pasada de moda, lo que no importaría si no fuera porque es muy irreal. Dicho en palabras simples, me parece una idea equivocada. Si la igualdad y el equilibrio exacto no producen ningún cambio es probable que se altere el equilibrio. Por lo tanto, en el caso del intercambio, al efectuarse un cambio de dueño en una mercancía, se produciría alguna desigualdad o preponderancia causada por variación.

Los cuerpos compuestos, que entran en contacto estrecho entre sí, producen nuevas combinaciones químicas ya que alguno de los elementos constituyentes de un cuerpo se une con aquellos del otro cuerpo, y no porque ellos tengan un grado exactamente igual de afinidad química, sino porque tienen una afinidad mayor con el elemento con el cual se unen que la que tenían con el elemento del cuerpo al que originalmente pertenecían. A propósito, los economistas políticos modernos están de acuerdo en que la antigua teoría escolástica-teológica de la “equivalencia” en las mercancías que se intercambian es insostenible. Sin embargo, no seguiré tratando este punto, sino que procederé a realizar una investigación crítica de los procesos lógicos y sistemáticos de afinamiento por los cuales Marx obtiene el buscado “factor común” en la mano de obra.

Como ya lo he mencionado antes, estos procesos constituyen el punto más vulnerable de la teoría de Marx. Exhiben tantos errores cardinales cuantas son las materias tratadas en los argumentos —de las cuales no hay pocas— y llevan huellas evidentes de haber sido ocurrencias tardías, sutiles y artificiales, ideadas para hacer que una opinión preconcebida aparezca como el resultado natural de una larga investigación.”

Alvin Roth en UCEMA (III): transplantes de órganos cuando el Estado prohíbe los intercambios entre personas

De la Revista UCEMA: https://www.ucema.edu.ar/revista-ucema/nro32/marketing-design

El trasplante de riñones

Cuando vemos una larga lista de personas esperando para comprar un bien escaso, sospechamos que la demanda supera la oferta y podemos concluir que esta escasez está ocurriendo porque el precio es demasiado bajo para generar más oferta. En los Estados Unidos y en Argentina hay una escasez real de trasplantes de riñón. Esta mañana en los Estados Unidos alrededor de cien mil personas están esperando transplantes de riñón de donantes fallecidos, pero sólo recibimos alrededor de doce mil al año. Muchos de los que esperan riñones están en diálisis, y la esperanza de vida durante la diálisis no es larga. Miles de personas mueren cada año mientras esperan. Mientras tanto, el precio de los riñones es cero, ya que es ilegal en casi todos los países comprar o vender riñones para trasplantes. El propio riñón debe ser un regalo.

Pero los riñones son inusuales. Las personas sanas tienen dos riñones y pueden permanecer saludables con sólo uno. Así que si usted ama a alguien que está muriendo de insuficiencia renal, es posible que pueda salvar su vida donando un riñón. Hay cerca de seis mil donaciones vivas cada año en los Estados Unidos. Eso significa que en los EE.UU. hay casi tantos donantes vivos como donantes fallecidos (los donantes fallecidos donan dos riñones). Pero a veces, a pesar de que usted está lo suficientemente sano como para dar un riñón, no se puede dar a la persona que amas porque los riñones tienen que ser emparejado, tienen que ser compatible. Y esto es lo que abre la posibilidad de intercambio de riñones y trae economistas en el proceso de diseño del mercado.

El tipo más simple de intercambio renal es entre dos pares de pacientes y donantes. En casos más complejos, se pueden incluir pares adicionales generando ciclos con más de 2 trasplantes de riñón. Tenga en cuenta que sólo los riñones se intercambian aquí, no dinero, no se vende riñón y eso es porque es ilegal comprar un riñón para el trasplante. La Sección 301 de la Ley Nacional de Trasplantes de Órganos de los Estados Unidos dice: “será ilegal que cualquier persona adquiera conscientemente, reciba o transfiera cualquier órgano humano para su consideración valiosa para su uso en trasplantes humanos”. Comenzamos a hacer intercambio de riñón a principios de los años 2000. Hasta 2007, antes de que el Congreso modificara finalmente la Ley de Trasplante de Órganos Nacionales para decir que, de hecho, el intercambio de riñón es legal en los Estados Unidos (pero utilizando la frase educada “donación de órganos humanos”, que evita el uso de la palabra “intercambio”).

Para asegurarse de que ambas partes de la transacción a través de, en un intercambio de riñón médicos realizar las cirugías al mismo tiempo. Usted no puede hacer cumplir un contrato sobre un riñón (ya que la ley prohíbe “consideración valiosa”). Si por alguna razón un par donó un riñón pero luego no recibió uno, entonces este donante y su paciente realmente habrían sufrido. Habrían tenido una cirugía que no les ayudó y, lo que es más importante, ya no tendrían un riñón para participar en un intercambio de riñones. Por lo tanto, para asegurarse de que nunca sucede, siempre hacemos estos sencillos intercambios de dos vías simultáneamente. Pero eso significa que usted necesita cuatro quirófanos simultáneos y cuatro equipos quirúrgicos simultáneos para poder realizar las dos nefrectomías (extracciones de riñón) y dos trasplantes al mismo tiempo. Así que es difícil de hacer, es un mercado congestionado.

Un intercambio que comienza con un donante no dirigido es una cadena en lugar de un ciclo, ya que no tiene que volver a su inicio: el donante no dirigido es una persona altruista que llega sin un paciente y está dispuesto a dar un Riñón sin recibir uno a cambio. En el pasado, los donantes no dirigidos fueron dirigidos a personas de la lista de espera de los donantes fallecidos, generando sólo un trasplante. Pero el intercambio renal hizo posible que un donante no dirigido generara más de un trasplante, ya que una cadena podría comenzar con un donante no dirigido, incluir algunos pares de donantes y terminar con una donación a alguien en la lista de espera.

En una cadena de donantes no dirigida no es tan costoso si un enlace se rompe como lo es en un intercambio enteramente entre parejas. Supongamos que un enlace está roto, p. En el primer día el donante no dirigido da su riñón al receptor uno y en el segundo día, por cualquier razón, el donante que es el compañero del receptor no da al receptor dos. Eso sería muy decepcionante, pero no sería una tragedia para el segundo par porque estaban programados para recibir un riñón antes de que le dieran uno. Todavía tienen un riñón aunque el trasplante no ocurrió. Así que la semana siguiente, pueden tomar parte en el intercambio de riñón de nuevo. Por lo tanto, el costo de un enlace roto en una cadena es mucho menor que en un ciclo y eso nos dio espacio para explorar sus beneficios.

Con el tiempo hemos formado muchas cadenas no simultáneas y esas cadenas a veces pueden ser muy largas. A medida que la experiencia se acumula, aumenta la evidencia de que las cadenas no-simultáneas potencialmente largas son buenas para los pacientes renales, especialmente para los pacientes más difíciles de igualar. Hoy casi la mitad de los intercambios de riñón en los EE.UU. vienen a través de cadenas no simultáneas. Y el intercambio de riñones ha crecido hasta llegar al 14 por ciento del trasplante de donantes vivos en los Estados Unidos. Comenzó a extenderse por todo el mundo. Ha habido un intercambio de riñones en Argentina en la Fundación Favaloro en Buenos Aires. Pero sigue siendo complicado en Argentina: requiere el permiso de un juez. La ley argentina de trasplante es un poco compleja. Muchos de los trasplantes se realizan en Argentina pero son casi todos los trasplantes de donantes fallecidos. No hay tantos trasplantes de donantes vivos. Por lo tanto, en Argentina hay espacio importante para el crecimiento de los trasplantes de donantes vivos.

Hay partes del mundo donde se hacen muy pocos trasplantes. Por ejemplo, en Filipinas, donde es posible obtener un trasplante de riñón, pero muy pocas personas pueden hacerlo porque el seguro de salud filipino no lo cubre. No es asequible para muchas personas que de otro modo podrían tener un trasplante de riñón.

Ahora estamos empezando a desarrollar Global Kidney Exchange, una manera de traer a los pares de donantes del extranjero del extranjero en el intercambio de riñón de EE.UU. Cada vez que trasplante a un estadounidense, que de otra forma está en diálisis, que ahorra el sistema de salud estadounidense alrededor de un cuarto de millón de dólares en los primeros cinco años. Si puede traer a un paciente donante de Filipinas que podría haber recibido el trasplante, pero no está disponible para ellos por razones financieras, entonces usted puede financiar su trasplante en los EE.UU.

En enero de 2015, la organización de intercambio de riñones denominada Alliance for Paired Donation hizo la primera edición de Global Kidney Exchange, con un par de Filipinas. José Mamaril recibió un riñón de un donante estadounidense no dirigido en Georgia. Su esposa, Kristine, donó uno de sus riñones a un receptor estadounidense en Minnesota, cuyo donador continuó la cadena donando a un paciente en Seattle.

En la Argentina, donde muchos pacientes de países vecinos llegan a recibir un trasplante a través del sistema INCUCAI, el intercambio renal global podría ser una buena posibilidad para aumentar el trasplante vivo, permitiendo a los pacientes extranjeros traer donantes vivos al intercambio renal.

Alvin Roth en UCEMA (II): el mercado de los nuevos médicos y cómo facilitar el nexo entre oferta y demanda

De la Revista UCEMA: https://www.ucema.edu.ar/revista-ucema/nro32/marketing-design

El mercado estadounidense de nuevos médicos

El mercado estadounidense de nuevos médicos es particularmente instructivo, ya que en varios puntos de la historia, sufrió muchos de los fracasos que son comunes en los mercados coincidentes. El primer trabajo de los médicos estadounidenses después de la graduación de la escuela de medicina se llama una pasantía o residencia. Antes de 1900, cuando la gente se graduó de las escuelas médicas americanas, comenzaron a buscar su primer trabajo después de la escuela médica cerca del final de su último año. Pero en 1930 los hospitales comenzaron a tratar de contratar a pasantes un poco antes que los hospitales competidores. Este desenlace del mercado movió la fecha de nombramiento antes, primero lentamente y luego rápidamente. Para alrededor de 1940, el tiempo estándar en el cual los médicos americanos podrían ser contratados era en el verano después de su segundo año. Así que fueron contratados dos años completos de antelación, y esto causó muchos desajustes.

La forma en que trabajan las escuelas de medicina estadounidenses es: durante los dos primeros años que toman clases y luego empiezan a reunirse con los pacientes en su tercer y cuarto año. Así, al final del segundo año, después de obtener un A de anatomía, un estudiante podría haber querido ser un cirujano, sólo para descubrir en su tercer año, cuando finalmente pudo ver las cirugías de cerca, que se desmayó a la vista De sangre y que no quería ser cirujano en absoluto. Pero ya era demasiado tarde porque los buenos empleos habían desaparecido. El estudiante y el cirujano que lo contrata habrían hecho un mal partido.

Comprendieron que había cosas malas sucediendo en el mercado de nuevos médicos. En 1945, las escuelas médicas intervinieron y acordaron no divulgar ninguna información sobre estudiantes antes de cierta fecha. Ni siquiera confirmarían que el estudiante estaba inscrito en su escuela de medicina, y eso resolvió el problema de ir temprano. De 1945 a 1950 se trasladó la fecha de nombramiento de dos años de antelación a unos cuatro o cinco meses de antelación, donde está ahora.

Una vez controlada la fecha de las citas, surgió un nuevo problema: los hospitales comenzaron a hacer explotar ofertas a los estudiantes. En 1950 era habitual que un estudiante de medicina recibiera una oferta de trabajo por teléfono, y que le dijeran que tenía que decir ‘sí’ o ‘no’ mientras estaba en el teléfono. Los candidatos tuvieron que responder inmediatamente, incluso antes de que pudieran saber qué otras ofertas podrían estar disponibles. Los hospitales habían aprendido de la experiencia que si dejaban que un candidato pensara en ello, y más tarde decidió no aceptar el trabajo, todas las otras personas a las que querían ofrecer los empleos habrían tomado otros empleos. Por lo tanto, a pesar de que tenían un mercado grueso, a pesar de que hubo un tiempo en que todos los puestos de trabajo podría ser ofrecido, el hecho de que estaban haciendo ofertas explosión significó que los candidatos de trabajo no podía considerar muchas ofertas. Ellos sólo podían considerar uno, el que tenían por teléfono, y se tomó un poco de valor para rechazar un buen trabajo con la esperanza de que al bajar el teléfono que suena de nuevo con un mejor trabajo. Ese no era un estado de cosas muy satisfactorio tampoco.

Después de haber sufrido este tipo de congestión durante cinco años, a principios de la década de 1950 los médicos reorganizaron el mercado en gran medida. En lugar de un mercado completamente descentralizado, propusieron organizarlo a través de un centro de información centralizado. Esta cámara de compensación, esta forma de organizar el mercado de trabajo fue voluntaria, nadie tuvo que participar en ella. Sin embargo, obtuvo tasas muy altas de participación. En lugar de hacer ofertas por teléfono, los hospitales clasificarían a sus candidatos. Aquí está nuestra primera opción, nuestra segunda opción, tercera opción. Y los estudiantes de medicina clasificarían ordenar sus trabajos. Después de algunas pruebas y errores; Desarrollaron un algoritmo de una manera que obtuvo tasas muy altas de participación voluntaria. Más del 95% de las personas pasaban por todo el proceso voluntariamente. Los médicos graduados y los programas de residencia presentaron listas de preferencias y luego firmaron contratos con aquellos a quienes se les hizo coincidir.

El Medical Match funcionó sin problemas durante décadas. Uno de los secretos de su éxito, al igual que en otros centros de compensación de mercado de trabajo exitosos, fue que produjeron resultados estables, en el sentido de que ningún solicitante y programa de residencia que no coincidieran se preferían entre sí a sus fósforos asignados. Pero esto comenzó a descomponerse en la década de 1970 cuando las mujeres comenzaron a entrar en la escuela de medicina en un número significativo.

En la década de 1950 casi el 100% de los médicos estadounidenses eran hombres, pero en la década de 1970 alrededor del 10% de los graduados de medicina eran mujeres, y hoy en día la mitad de los graduados de medicina estadounidense son mujeres. Una cosa que los estudiantes de medicina pueden hacer, a pesar de que están muy ocupados, se casan entre sí. Así que el año pasado había alrededor de diecisiete mil graduados de las escuelas médicas americanas y alrededor de dos mil de ellos estaban casados ​​entre sí. Es decir, había alrededor de mil parejas que salían al mercado juntas y querían encontrar dos empleos, lo suficientemente cerca el uno del otro para poder seguir viviendo juntos.

A partir de 1970, esto creó un nuevo problema para el Medical Match, ya que estas parejas a veces rechazan las ofertas sugeridas por el Partido. No pasó mucho tiempo antes de que algunas parejas se negaran a participar en el partido, pero en cambio comunicaron directamente con los hospitales que podrían contratarlos. El Medical Match ya no producía resultados estables.

Incluso cuando el proceso produjo dos empleos en la misma ciudad, las parejas a veces no tomaban esos empleos porque un miembro de la pareja se ofrecía un buen trabajo mientras que el otro miembro no era un buen trabajo. En cambio, trabajaban los teléfonos para encontrar trabajos que les gustaban mejor, a menudo con éxito. Este problema es una buena ilustración de lo que me gusta llamar la Ley de Hierro del Matrimonio, que dice que usted no puede ser más feliz que su cónyuge.

La estabilidad del partido produjo un resultado estable para un médico y un trabajo, pero no podía generar estabilidad para dos médicos y dos empleos si esos dos médicos eran una pareja. Resulta que no hay manera de que la cámara de compensación pueda producir un resultado estable con respecto a parejas y empleos si no permite que esas parejas expresen sus preferencias por parejas de empleos. Pero este es un problema muy complicado. Una de las cosas que mostré en un artículo de 1984 fue que incluso si se permite a las parejas para indicar sus preferencias para los pares de puestos de trabajo, para algunas preferencias no puede existir ninguna estabilidad de concordancia.

Todavía recuerdo en 1995 cuando estaba sentado en la Universidad de Pittsburgh, y mi teléfono sonó, y el Director del Programa Nacional de Emparejamiento Residencial estaba en la línea y me preguntó si iba a rediseñar el partido médico. Recuerdo la sensación que tenía en el teléfono que era: “Oh, lo siento que cogí el teléfono” porque sabía que era un problema duro. Pero cuando usted está de acuerdo en rediseñar el mercado, se convierte en su problema. Ese fue realmente el momento en que me convertí en diseñador de mercado, cuando decidí aceptar la responsabilidad de los problemas difíciles.

Sólo establecí una condición importante para asumir la tarea: quería colaborar con Elliot Peranson, que había estado proporcionando apoyo técnico para el Match durante años. Finalmente desarrollamos un algoritmo híbrido que ha llegado a llamarse el algoritmo Roth-Peranson. Encuentra una coincidencia preliminar de los médicos con los programas de residencia a partir de un algoritmo de aceptación diferida, que produce un resultado que contiene algunos pares de bloqueo. Luego trata de arreglarlos uno por uno.

Sabíamos que no seríamos capaces de encontrar un resultado estable si no existía. Pero para nuestra feliz sorpresa, cuando nos fijamos en los datos, resultó que casi siempre era posible encontrar una concordancia estable. Que el Partido ha sido capaz de ayudar a cientos de miles de médicos, incluyendo parejas, encontrar trabajo en miles de programas de residencia es un testimonio de la flexibilidad de los mercados como una herramienta para coordinar esfuerzos humanos complicados.

Alvin Roth en UCEMA. La “ingeniería de mercados”: suena a sospechosa planificación, pero no es así. Muy bueno

De la Revista UCEMA: https://www.ucema.edu.ar/revista-ucema/nro32/marketing-design

“El 16 de noviembre Alvin Roth, Nobel de Economía 2012, brindó en nuestra universidad la Conferencia exclusiva Who gets what and why: the new economics of matchmaking and market design, en el marco de las actividades de la Maestría en Economía UCEMA.

Una de las centrales contribuciones de Roth es haber colaborado con el desarrollo del sistema de intercambios de donaciones de riñones (en inglés, kidney paired donation), en los que parejas de donantes y receptores que son incompatibles buscan a otro par o pares de donantes y pacientes compatibles para realizar un intercambio, reduciendo el tiempo de espera.

Roth es un verdadero ingeniero de mercados. Es uno de los pocos economistas que tienen la capacidad de, además de ser fuerte en lo teórico, hacer desarrollos muy aplicables, que buscan mejorar el bienestar. A continuación, compartimos los pasajes centrales de este importante encuentro:

“Cuando la gente piensa en los mercados, piensan en los mercados de productos básicos. Los mercados de productos básicos son mercados en los que sólo los precios determinan quién obtiene qué. Piense en la Bolsa de Nueva York (NYSE). Al comprar títulos, usted no tiene que preocuparse de si el vendedor le escogerá. Del mismo modo, el vendedor no tiene que lanzarse a ti. El trabajo del mercado es el descubrimiento de precios, para encontrar los precios en cada momento que hace la oferta igual a la demanda para cada uno de los valores en el mercado. En la Bolsa de Nueva York, el precio decide quién obtiene qué.

Pero no todos los mercados son mercados de productos básicos. En los mercados coincidentes, usted se preocupa por lo que está tratando, y los detalles del acuerdo, y el trabajo del mercado es más que el descubrimiento de precios. No se puede simplemente informar a la Universidad de Stanford que usted se está inscribiendo, incluso si usted puede permitirse el lujo, usted tiene que ser admitido. Y, de la misma manera, los mercados de trabajo no funcionan sólo por los precios. Usted no puede simplemente aparecer para trabajar en Google, usted tiene que ser contratado. Ni Stanford ni Google pueden dictar quién vendrá a ellos. Por lo tanto, estos son los mercados coincidentes, los mercados en los que no se puede elegir lo que quiere, incluso si usted puede permitirse el lujo, también hay que ser elegido. Un mercado implica hacer coincidir cuando el precio no es el único determinante de quién obtiene qué.

Haciendo mercados. Más grueso, más rápido y más seguro

La economía se refiere a la asignación eficiente de recursos escasos y a reducir su escasez. Los mercados ayudan a dar forma y satisfacer los deseos de la gente, reuniendo compradores y vendedores, estudiantes y profesores, trabajadores y empresas, e incluso aquellos que buscan el amor. Los mercados coincidentes son mercados en los que los vendedores y compradores deben elegir entre sí, y el precio no es el único factor que determina quién obtiene qué.

Ahora estamos empezando a ver nuevos mercados de Internet diseñados para ayudar a las personas a combinar entre sí. EHarmony, match.com, tinder son mercados que se ocupan del problema de la correspondencia. Upwork es un mercado de trabajo. Uber y lyft vinculan a los viajeros a los coches. Google, Bing y Facebook son mercados para vincular anunciantes y personas que buscan algo.

Los mercados que involucran ofertas y respuestas requieren una comunicación bidireccional fácil. Considere Airbnb como un ejemplo de un mercado. Piense lo que Airbnb tiene que lograr antes de que pudieran ser comparables a los hoteles. La primera tarea de un mercado exitoso es reunir a muchos participantes que quieren realizar transacciones, para que puedan buscar la mejor transacción. Tener un montón de participantes hace un mercado grueso. E inicialmente Airbnb lo hizo comprando a sus competidores, que eran otros sitios web, mucho como Airbnb. Y hoy sus principales competidores no son otros sitios web, sus principales competidores son grandes cadenas hoteleras. Los mercados pueden estar congestionados, incluso en Internet. Y los hoteles tienen algunas ventajas sobre Airbnb en términos de gestión de congestiones.

La congestión es lo que sucede cuando usted es acertado en hacer un mercado grueso. Ahora hay un montón de habitaciones que puedes conseguir en Airbnb. Sin embargo, los hoteles tienen una gran ventaja sobre Airbnb. Si quieres una habitación en el hotel, puedes llamar y decir “quiero una habitación para mañana por la noche” y te pueden decir si tienen una habitación disponible, porque pueden ver todas las habitaciones al mismo tiempo. Pero, que no es el caso con Airbnb porque cada anfitrión podría tener sólo un apartamento o habitación para alquilar. Piense en cuánto menos conveniente sería el hotel, si sólo se podía llamar para preguntar sobre cada habitación individualmente.

Un gran problema para Airbnb fue averiguar cómo un mercado con muchos anfitriones ofreciendo una habitación a la vez podría competir más eficazmente con los hoteles. El precio era importante. Pero fue la difusión de los teléfonos inteligentes lo que ayudó a Airbnb a cerrar la brecha de velocidad, y eso puede haber importado aún más que el precio. Los smartphones hacen que el mercado de alojamiento en casa funcione mejor no sólo porque los hosts pueden responder con mayor rapidez, sino también porque pueden actualizar sus reservas, lo que los hace más informativos. Además, ahora cuando vas en Airbnb, si intentas alquilar una habitación, eso inmediatamente hará que la habitación desaparezca de la aplicación de todos los demás y del navegador. Por lo tanto, las habitaciones que usted está tratando de alquilar no son simultáneamente competencia por otras personas, y como resultado ayuda a los viajeros buscar más eficientemente, con menos pérdidas de tiempo falso. Eso lo hace más fácil, le ayuda a lidiar con la congestión que proviene de tener un mercado grueso.

Así que los mercados tienen que hacer los mercados gruesos. Si tienen éxito en hacerlas gruesas tienen que ocuparse de la congestión resultante. También tienen que hacer el mercado confiable y seguro, si usted está intentando alquilar un apartamento de Airbnb usted tiene que tener una razón para creer que el apartamento parecerá la fotografía en el sitio de Airbnb, y la persona que está fijando debe tener razón Para creer que usted será un huésped educado, que ha sido exitosamente un invitado en otros sitios de Airbnb. Así que han desarrollado diferentes tipos de sistemas de reputación.

Estas son tres cosas que los mercados tienen que hacer. Tienen que hacer los mercados gruesos, tienen que hacer frente a la congestión y tienen que hacer del mercado un lugar seguro para hacer intercambios.

Alberdi se pregunta: ¿es el comercio una actividad productiva? Según él, todos los economistas decían que sí

Con los alumnos de la UBA Derecho vemos a Alberdi en Sistema Económico y Rentístico referirse a los principios y disposiciones de la Constitución en relación a la producción agrícola, comercial e industrial. ¿Comercio? He aquí lo que dice:

“¿Hay una producción que pueda llamarse comercial? ¿El comercio produce, en el sentido que esta palabra tiene en la economía política? – Hoy no hay un solo economista que no dé una solución afirmativa a esta cuestión.

Entienden por producción los economistas, no la creación material de una cosa que carecía de existencia (el hombre no tiene semejante facultad), sino la transformación que los objetos reciben de su industria, haciéndose aptos para satisfacer alguna necesidad del hombre y adquiriendo por lo tanto un valor. – En este sentido el comercio contribuye a la producción en el mismo grado que la agricultura y las máquinas, aumentando el valor de los productos por medio de su traslación de un punto en que valen menos a otro punto en que valen más. Un quintal de cobre de Coquimbo tiene más valor en un almacén de Liverpool, por la obra del comerciante que lo ha trasportado del país en que no era necesario al país en que puede ser más útil.

El comercio es un medio de civilización, sobre todo para nuestro continente, además que de enriquecimiento; pero es bajo este último aspecto como aquí le tomaremos.

Ninguna de nuestras fuentes naturales de riqueza se hallaba tan cegada como ésta; y por ello, si el comercio es la industria que más libertades haya recibido de la Constitución, es porque ninguna las necesitaba en mayor grado, habiendo ella sido la que soportó el peso de nuestro antiguo régimen colonial, que pudo definirse el código de nuestra opresión mercantil y marítima.

Para destruir la obra del antiguo derecho colonial, que hizo de nuestro comercio un monopolio de la España, la Constitución argentina ha convertido en derecho público y fundamental de todos los habitantes de la Confederación el de ejercer el comercio y la navegación. Todos tienen el derecho de navegar y comerciar, ha dicho terminantemente su artículo 14.

Y para que la libertad de navegación y comercio, dec1arada en principio constitucional, no corra el riesgo de verse derogada por reglamentos dictados involuntariamente por la rutina que gobierna las nociones económicas de todo legislador ex colono, la Constitución ha tenido el acierto de sancionar expresamente las demás libertades auxiliares y sostenedor as de la libertad de comercio y de navegación.

El derecho de comerciar y de navegar, admitido como principio, ha sido y podía ser atacado por excepciones que excluyesen de su ejercicio a los extranjeros. Nuestra legislación de Indias era un dechado de ese sistema, que continuaba coexistiendo con la República. – Para no quitar al comercio sus brazos más expertos y capaces, el art. 20 de la Constitución ha dado a los extranjeros el derecho de comerciar y navegar, en igual grado que a los naturales. Los extranjeros, ha dicho, gozan en el territorio de la Confederación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprar los y enajenarlos; navegar los ríos y costas; ejercer libremente su culto, etc.

El derecho de navegar y comerciar había sido y podía ser anulado por restricciones excepcionales puestas a la libertad de salir y de entrar, de permanecer y de circular en el territorio, que no es más que un accesorio importantísimo de la libertad comercial. La Constitución hace imposible este abuso, consagrando por su artículo 14 el derecho en favor de todos los habitantes de la Confederación de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino.

El derecho de comerciar y navegar, establecido como principio fundamental, podía ser anulado por exclusiones de banderas en la navegación de nuestros ríos interiores y costas marítimas. Para que la navegación interior tenga un sentido real y una existencia verdadera, el art. 26 de la Constitución ha declarado que la navegación de los ríos interiores de la Confederación es libre para todas las banderas, con sujeción únicamente a los reglamentos que dicte la autoridad municipal .

El comercio, la navegación, la circulación interiores, declarados libres por principio de derecho constitucional, podían ser y habían sido atacados durante la revolución republicana, por reglamentos provinciales que establecían contribuciones de aduanas interiores. La Constitución de mayo ha querido hacer imposible esta mistificación de libertad comercial, declarando cuatro veces por falta de una, que el comercio y la navegación interior no pueden ser gravados con ningún género de imposición. Los artículos 9, 10, 11 Y 12 de la Constitución son cuatro versiones de un mismo precepto de libertad comercial.”

Después de ver la ‘originalidad de la copia’ en las ideas de la Cepal, una realmente original: de Soto y la informalidad

Con los alumnos de la UFM, en un curso sobre las ideas políticas y económicas en América Latina, vemos a Mario Vargas Llosa comentar otra de las grandes ideas originales de la región. Antes vimos las de la Cepal, que también fueron originales, aunque sus propuestas dieron como resultado economías cerradas, estancamiento y alta inflación (aunque Fernando Henrique Cardoso habla de la originalidad de la copia). Estas fueron realmente originales, y abrieron la puerta a la consideración de un mundo enorme, que estaba fuera del registro de los economistas. Aquí algunos párrafos del prólogo al libro El Otro Sendero:

“Cuando se habla de economía informal se piensa inmediatamente en un problema. Esos empresarios y  vendedores cuyas industrias y negocios no están registrados, no pagan impuestos y no se rigen por las leyes, reglamentos y pactos vigentes, ¿no son, acaso, competidores desleales de las empresas y tiendas que operan en la legalidad, pagando puntualmente sus impuestos? ¿Al evadir sus obligaciones tributarias no privan al Estado de recursos necesarios para atender a las necesidades sociales y realizar urgentes obras de infraestructura?

Hernando de Soto sostiene que esta manera de encarar el asunto es totalmente errónea. Porque en países como el Perú el problema no es la economía informal sino el Estado. Aquella es, más bien, una respuesta popular espontánea y creativa ante la incapacidad estatal para satisfacer las aspiraciones elementales de los pobres. No deja de ser una paradoja que este libro, escrito por un defensor de la libertad económica, constituya una requisitoria contra la ineptitud y la naturaleza discriminatoria del Estado en el tercer mundo que en su seriedad y contundencia no tiene acaso parangón y, por ejemplo, reduce a meros desplantes retóricos buena parte de las críticas radicales o marxistas publicadas en nuestros días sobre la condición del mundo subdesarrollado.

Cuando la legalidad es un privilegio al que solo se accede mediante el poder económico y político, a las clases populares no les queda otra alternativa que la ilegalidad. Este es el origen del nacimiento de la economía informal, que Hernando de Soto documenta con pruebas incontrovertibles. Para conocer de manera práctica el ‘costo de la legalidad’ en el Perú, el Instituto Libertad y Democracia montó un ficticio taller de confecciones y tramitó, oficina tras oficina, su reconocimiento jurídico. Había decidido no pagar ningún soborno salvo en aquellas instancias en que, de no hacerlo, el trámite quedaría definitivamente interrumpido. De diez ocasiones en que los funcionarios se lo solicitaron, en dos se vio obligado a gratificarlos bajo mano. Registrar debidamente el supuesto taller demoró 289 días de gestiones que exigieron una dedicación casi exclusiva de los investigadores del Instituto empeñados en la simulación y una suma de 1.231 (computando los gastos realizados y lo dejado de ganar en ese tiempo) que significaba 32 veces el sueldo mínimo vital. La conclusión del experimento: ‘legalizar’  una pequeña industria, en estas condiciones, está fuera de las posibilidades de un hombre de recursos modestos, como comenzaron siéndolo todos los informales del Perú.”

Optimismo y noticias que no se comentan: el capitalismo derrotó el pesimismo Malthusiano y las hambrunas

Hay, creo, dos razones por las cuales predomina el pesimismo en la avalancha de noticias que recibimos a diario: la primera de ellas es que las buenas noticias no generan tantos lectores como las malas, la normalidad se asume como tal, mientras que el accidente o el crimen serían la excepción; la segunda es que todo el que quiera promover algún cambio ‘revolucionario’ (no evolutivo) en la sociedad, debe antes mostrar que todo anda mal, ya que por eso se necesita el cambio.

Al respecto, una serie de autores (Matt Ridley, Steven Pinker y ahora Johan Norberg) han escrito sendos libros presentando una visión contraria, esto es, optimista, del progreso de la sociedad y el ser humano, sobre todo a partir de la llegada de la sociedad liberal y el capitalismo. Las referencias y los números son contundentes. Aquí algunos del libro  Johan Norberg, Progress: Ten Reasons to Look Forward to the Future:

“Cosechas fracasadas no eran poco comunes en Suecia. Una sola hambruna, entre 1695 7 1697, causó la muerte de una en quince personas, y hay referencias a canibalismo en los relatos orales. Sin maquinarias, almacenaje frío, irrigación o fertilizante artificial, los fracasos de cosechas eran siempre una amenaza, y en ausencia de comunicaciones modernas y transporte, una cosecha fallida a menuda significaba hambruna”.

“Las hambrunas eran universales, un fenómeno regular, que sucedía tan regularmente en Europa que se había incorporado en el régimen biológico del ser humano y formaba parte de su vida diaria, según el historiador francés Fernand Braudel. Francia, uno de los países más ricos del mundo, sufrió 26 hambrunas nacionales en el siglo XI, dos en el XII, cuatro en el XIV, siete en el XV, trece en el XVI, once en el XVII y dieciséis en el XVIII. En cada siglo hubo también cientos de hambrunas locales”

Por eso Malthus decía:

“El poder de la población es tan superior al poder de la tierra para producir la subsistencia del hombre, que la muerte prematura debe de alguna forma visitar a la naturaleza humana. Los vicios de la humanidad [infanticidio, aborto, contracepción] son activos y eficientes instrumentos de la despoblación. Son los grandes precursores en el gran ejército de la destrucción, y a menudo completan el trabajo ellos mismos. Pero si fracasaran en esta guerra de exterminio, pestes, epidemias, pestilencias, y plagas, avanzas en terrífica amplitud, y barre de a miles o decenas de miles. Y si el éxito fuera aún incompleto la inevitable hambruna gigante aparece por detrás, y con un gran y poderoso golpe, nivela a la población con los alimentos del mundo”.

Malthus describía acertadamente la situación de la humanidad. Pero subestimó su capacidad para innovar, para resolver problemas y cambiar sus usos cuando las ideas del Iluminismo y las mayores libertades le dieron una oportunidad a la gente de hacerlo. A medida que los campesinos obtuvieron derechos de propiedad, tuvieron un incentivo para producir más. A medida que se abrieron las fronteras al comercio internacional, las regiones comenzaron a especializarse en el tipo de producción apropiado para aprovechar esas oportunidades. Aun cuando la población crecía rápidamente, la oferta de alimentos crecía más rápido. El consumo per cápita en Francia e Inglaterra aumentó de alrededor de 1700-2200 calorías a mediados del siglo XVIII a 2500-2800 en 1850. Las hambrunas comenzaron a desaparecer. Suecia fue declarada libre del hambre crónica a comienzos del siglo XX.”