Políticas sociales en educación o salud: subsidio a la oferta o subsidio (¿privado?) a la demanda

Del Cap XVII

El subsidio a la oferta es ya tradicional: predomina en la mayoría de los países y se cuenta con una larga experiencia que permite evaluar sus resultados. La lógica de esta alternativa es la siguiente: existen personas que no pueden acceder a servicios básicos de educación, salud o vivienda, por lo que el Estado proveerá esos servicios, en muchos casos de forma gratuita. De esta manera, el Estado construye y administra hospitales, escuelas y viviendas, por ejemplo.

Pero el Estado no suele ser un buen administrador: sus funcionarios no tienen incentivos tan intensos como los del sector privado. En este, tanto las potenciales ganancias como las pérdidas actúan como un gran motivador para alcanzar la eficiencia; el premio puede ser importante, pero también es fuerte el castigo: los malos resultados llevarán a la pérdida del capital. En el ámbito público, es difícil implementar estos incentivos, ya que los funcionarios públicos no suelen ser remunerados con base a resultados, entre otras cosas por la dificultad de evaluar resultados cuando los servicios provistos no se “venden” y, por ende, no tienen precios que permitan el cálculo económico.

Por otra parte, con los objetivos de brindar un buen servicio en forma eficiente suelen mezclarse objetivos de otro tipo —políticos, por ejemplo—, que enturbian la tarea de los más eficientes profesionales a cargo de la gestión. El Estado termina entonces administrando grandes estructuras, muy poco ágiles y resistentes al cambio.

Por ejemplo, la educación pública universitaria es en Argentina tan costosa que le cuesta mucho más al Estado un graduado de lo que hubiera costado pagarle toda la carrera en una universidad privada, incluso entre las mejores del exterior. Si se divide el presupuesto universitario por la cantidad de graduados que habrá en el 2012 la cifra es de 52,386 dólares. Si se la divide, en cambio, por los inscritos, la suma es de 3,083 dólares, señalando los efectos de una política permisiva para el ingreso, que permite un influjo masivo en alumnos que luego desertan en una alta proporción (La Nación, 9/10/2011).

Existe una alternativa, que es esta: en vez de subsidiar a la oferta, subsidiar a la demanda. En lugar de administrar esas grandes estructuras burocráticas, administrar simplemente un sistema de subsidios a la compra de esos servicios en forma competitiva. Es decir: si los más necesitados no pueden acceder a salud, educación o vivienda, no se debe montar toda una estructura para ofrecer esos servicios, sino permitir que los usuarios los adquieran eligiendo entre distintos proveedores.

Veamos esto en un área tan fundamental para el progreso de los países como es la educación. Se presentan al respecto las alternativas de provisión de educación, que se muestran en el siguiente cuadro:

 

Cuadro 1: Alternativas de provisión de educación
Operadas por el gobierno →  

 

NO

Financiadas por el gobierno ↓
Escuelas públicas Escuelas charter
NO -.- Escuelas privadas

Autoeducación-tutores

Educación en la casa

 

Las escuelas públicas, como ya lo hemos comentado, se enfrentan a un serio problema de incentivos y, por lo tanto, no alcanzan a ser eficientes por más que se ensayen todo tipo de reformas. Los fracasos de la educación pública para los pobres están realmente bien documentados. Por ejemplo, un informe del organismo británico de ayuda al exterior, Oxfam, señala que “no se puede dudar del atroz estándar de la provisión de educación pública en todo el mundo en desarrollo” (The Probe Team 1999, p. 47). La Unesco informa que en ciertos lugares de África “los puntajes educativos basados en pruebas de elección múltiple son tan bajos que son casi al azar, lo que indica que asistir a la escuela tiene poco o ningún valor. En estas circunstancias, no es difícil ver por qué muchos hogares pobres consideran el gasto en educación [pública] como un mal uso de los escasos recursos” (Unesco 2005, p. 18).

El ausentismo docente es uno de los principales problemas. Una encuesta sobre los recursos disponibles en materia de educación en cuatro estados del norte de India tuvo resultados, al menos curiosos. Cuando los investigadores llegaron, sin anunciarse, a una gran muestra tomada al azar en escuelas gubernamentales, solo en la mitad de ellas había alguna “actividad docente” en marcha. En un tercio de las mismas, el director estaba ausente (World Development Report 2004, p. 24).

Y esto no ocurre solamente en India. En la edición 2005 de EFA Global Monitoring Report, de la Unesco se informa: “Encuestas al azar confirman en muchos países que el ausentismo docente sigue siendo un problema constante. La necesidad de tener un segundo trabajo, los estándares profesionales relajados y la falta de apoyo de las autoridades educativas son causas comunes”.

Si le sumamos al ausentismo el problema de la corrupción y los sobornos dentro de los sistemas estatales, la falta de compromiso y de preparación de los maestros, y la malversación de recursos, resulta fácil ver por qué a los expertos en desarrollo no les extraña encontrar opiniones similares sobre los problemas de la educación estatal para los pobres. En su edición 2004 de World Development Report, el Banco Mundial lo llama “fracaso del gobierno”, con “servicios tan deficientes que sus costos de oportunidad sobrepasan los beneficios para la mayor parte de la gente pobre” (p. 113).

Sin embargo, los mismos expertos en desarrollo expresan que la única manera de progresar consiste en brindar más educación estatal, apoyada con miles de millones más de ayuda internacional. La edición 2004 de World Development Report concluye el hecho de que “los recursos de que se dispone en materia de educación han fracasado en la creación de una educación efectiva y al alcance de todos, no implica que la solución sea un enfoque radicalmente diferente” (p. 18).

Dadas estas circunstancias, parece razonable considerar otras alternativas para proveer educación. Es a las que se encuentran en los otros cuadrantes del gráfico anterior a las que se les ha prestado mayor atención en los últimos tiempos.

13 pensamientos en “Políticas sociales en educación o salud: subsidio a la oferta o subsidio (¿privado?) a la demanda

  1. Resumen:
    Con la capacidad de elegir distintos proveedores de servicios se introduce un elemento de competencia que actúa como mecanismo de control. En este capítulo se analiza este tipo de políticas públicas en el ámbito de la educación.
    El subsidio a la oferta es tradicional: es pobre no puede pagar escuela, creamos escuela y no le cobramos. Pero otra opción es subsidio a la demanda: le pagamos la escuela privada. Y elige cual. Esto genera competencia para intentar dar la mejor educación. Se entregarían vouches a los padres necesitados. Pueden ser públicos (los da el Estado) o privados (lo hacen fundaciones)
    Reflexión:
    Con la llegada del Estado benefactor se creyó que todo lo tiene que hacer el Estado. Pero vemos que hay otras alternativas como subsidiar la demanda. Lo que generaría competencia y mayores niveles de eficiencia.
    Podría entregarse el voucher a los padres o depositar dinero a los colegios. También existen becas que hacen fundaciones que tendrían el mismo propósito.
    Otra opción sería deducciones impositivas a la educación.
    Se podría probar esto en una área determinada del país , para eso es buena la descentralización.
    Preguntas:
    ¿Funcionaría en Argentina el subsidio a la demanda?
    ¿Por qué en Argentina este tipo de ideas no son muy populares?
    ¿Por qué queremos un Estado paternalista?

  2. Resumen:
    Al hablar sobre políticas públicas y competencia se explica que existen políticas públicas destinadas a regular la competencia en los mercados, algo por lo que los gobiernos se preocupan, pero no la promueven en sus propias políticas públicas, sino que lo hacen de manera centralizada o monopólica. Eso se ha empezado a revertir en los últimos tiempos, y ha sido el origen de políticas públicas que intentan alcanzar sus objetivos en forma eficiente, permitiendo a los beneficiarios elegir entre distintos proveedores de servicios. Así se introduce la competencia, que actúa como mecanismo de control, ya que son los mismos usuarios los que pueden premiar o castigar a los proveedores según su eficiencia para satisfacer sus necesidades. Las políticas públicas en el ámbito de la educación es el de mayor importancia para todos los países y el campo donde ya tienen experiencias. Este concepto puede extenderse a todo tipo de políticas sociales.
    Existe un gran mecanismo de provisión de políticas públicas implementadas por la política, y este es: 1) el subsidio a la oferta, que es tradicional y predomina en la mayoría de los países, por lo que cuenta con una amplia experiencia que permite evaluar sus resultados. Este subsidio se implementa porque hay personas que no pueden acceder a algunos servicios básicos, por lo que el Estado será el encargado de proveerlos. El problema radica en que el Estado no es un buen administrador ya que sus funcionarios no cuentan con incentivos para alcanzar la eficiencia y porque terminan mezclándose los objetivos de brindar un buen servicio con objetivos políticos que enturbian la tarea de los profesionales a cargo de la gestión y 2) el subsidio a la demanda, que surge como alternativa a la anterior. Este subsidio implica que en vez de dejar en manos del Estado la administración de esas grandes estructuras burocráticas, administraría simplemente un sistema de subsidio a la compra de esos servicios en forma competitiva, es decir que si los más necesitados no pueden acceder a salud, educación o vivienda, no se debe montar toda una estructura para ofrecer esos servicios, sino permitir que los usuarios los adquieran eligiendo entre distintos proveedores. Se analizan en este sentido a las escuelas públicas, las que se enfrentan al problema de falta de incentivos, lo que hace que no sean eficientes y al ausentismo docente. A estos problemas debemos sumarles la corrupción y los sobornos dentro de los sistemas estatales, la falta de compromiso y de preparación de los maestros y la malversación de los recursos, resulta fácil ver por qué la educación pública no avanza. A estos problemas se los llama fracaso de gobierno, con servicios tan deficientes que sus costos de oportunidad sobrepasan los beneficios para la mayor parte de la gente pobre. Los expertos en desarrollo expresan que la única manera de progresar consiste en brindar más educación estatal, apoyada con miles de millones más de ayuda internacional. El problema que se presenta en cuanto a las escuelas privadas, que podrían obtener mejores resultados, es que una gran parte de la población no puede pagar por ellas. Por este motivo, en lugar de subsidiar la oferta administrando escuelas públicas, se subsidia la demanda entregando vales o vouchers a quienes los necesiten para que puedan pagar la cuota correspondiente. Esto podría también hacerse en las escuelas públicas, de manera que no recibirían su presupuesto de parte del Estado, sino que lo harían a través de los padres. Las escuelas tendrían un incentivo monetario para atraer la mayor cantidad posible de estudiantes, para lo que deben convencer a los padres de que ofrecen una educación de calidad. Estos vales puede ser públicos (el Estado los financia y reparte) o privados (los financia y reparte una fundación o empresa privada). El voucher indirecto es un subsidio por estudiante dirigido a cubrir los gastos de operación y de capital de las escuelas. Se permiten dos fuentes adicionales de financiamiento para escuelas subsidiadas: el financiamiento compartido (permite a los padres o apoderados hacer un aporte complementario al financiamiento fiscal para que la escuela tenga más recursos que le permitan mejorar la calidad educativa) y las exenciones tributarias para donaciones con fines educacionales. En las escuelas privadas estos vouchers son conocidos como becas. Esto cuenta con posiciones a favor: capacidad de elección de los padres del tipo de educación para sus hijos, personas de menores recursos pueden llevar a sus hijos a un colegio mejor (gastar más en educación), mayor competencia entre las escuelas para atraer y retener alumnos que genera mayor eficiencia, rompiendo así el poder monopólico, se obtiene un servicio de mejor calidad por menos costo; y posiciones en contra: no favorecen la equidad al ser esos vouchers utilizados por los más ricos ya que los pobres no acceden a la misma información y no tienen la capacidad para procesarla y elegir, los pobres tienen menos capacidad para trasladarse y transportar a sus hijos lo que hace que sus opciones sean más restringidas, si los mejores alumnos se van de las escuelas públicas disminuirá el rendimiento de los alumnos que se quedan en ellas, los padres no serían los mejores agentes de sus hijos (pueden ser irresponsables o no saber lo que es mejor para ellos, sin privilegiar la calidad de la educación), no habría mejoras en el desempeño académico de los alumnos y finalmente sostienen que los vouchers implican una dependencia de los beneficios. Se propone utilizar este sistema de vouchers en otros programas sociales que son provistos por el Estado según el mecanismo de subsidio a la oferta, como la salud y los programas públicos de vivienda, e incluso para la compra de alimentos y la atención de otra necesidades básicas. Todo el tema tratado en el presente capítulo muestran la importancia de la descentralización, ya que ella permite hacer ensayos focalizados o varios al mismo tiempo sin someter a toda la población a los cambios de políticas y a eventuales fracasos.

    Sorprendente:
    Algo que me llamó la atención es que los expertos en desarrollo sostengan que la educación estatal es una forma de progreso, y que para ello debe ser apoyada con inversiones internacionales. Yo estoy de acuerdo con ellos, la educación es la base de una buena sociedad, y me parece de fundamental importancia que el Estado pueda brindarnos el acceso a ella. A mi parecer, lo que falta es un compromiso social y personal. Si todos asumiéramos ese compromiso, el sistema funcionaría mejor de lo que lo hace.

    Preguntas:
    1- ¿Realmente funcionaría el subsidio a la demanda? Si la respuesta es afirmativa, ¿por qué no se implementa?
    2- ¿Cree que en Argentina encontramos todos esos problemas en la educación pública? ¿Realmente cree que el sistema no funciona?
    3- Cuando dicen quienes se oponen a los vouchers que “si los mejores alumnos se van de las escuelas públicas disminuirá el rendimiento de los alumnos que se quedan en ellas” ¿se refieren a que disminuirá la competencia entre alumnos?

  3. Resumen: el capitulo n ° 17 se centra en las políticas públicas y la competencia, en relación a las políticas públicas que son las realizadas por el estado se refiere a la provisión de bienes y servicios hay dos alternativas: subsidiar la oferta o subsidiar la demanda, la primera es la más tradicional y se da cuando el estado construye y administra hospitales, escuelas y viviendas pero tiene como problema que el estado es ineficiente para administrarlos, la segunda se da por ejemplo a través de un sistema de subsidios para la compra de los anteriores servicios. En el capítulo se toma particularmente el caso de la educación y se muestran a través de varios análisis los fracasos de la educación pública y se muestra como alternativa la opción de tutores privados o de escuelas que directamente preparan a los alumnos para un examen o un diploma. Otra de las alternativas que surgen son los vales o vouchers con su entrega se puede subsidiar a la demanda entregándoselos a los padres necesitados para que puedan pagar la cuota en una escuela privada en países como Chile, Suecia, Estados Unidos, Holanda e Irlanda son utilizados a pesar de que hay varias críticas a este sistema por ejemplo que no favorece a la equidad o que los padres no serian los mejores agentes de sus hijos. Otra alternativa similar a los vales, son las deducciones impositivas para solventar los gastos en educación. Al final del capítulo se establecen los requisitos específicos para los programas de vales que se clasifican en dos: un test de ingresos y un test de activos.
    Novedoso o sorprendente: me resulto interesante la información que surge de uno de los estudios que indica que hay una mayor eficiencia del gasto en las escuelas privadas respecto de las públicas y la diferencia de porcentajes que las escuelas privadas gastan un 66% de lo que gastan las públicas y en cuanto a los costos por alumno en las escuelas públicas son un 45% más altos, estos datos entre otros reflejan lo que muchos autores denominan como el fracaso de la escuela pública debido a su mala administración del estado como una de las soluciones a este problema surgieron como alternativa las escuelas charter que son una combinación de financiamiento estatal pero con operación privada. En cuanto a los vales, la teoría económica afirma que un vale de calidad superior es el que más se acerca a la equivalencia del dinero en efectivo pero se entrega dinero en efectivo y no bienes debido a su grado de externalidad y una actitud paternalista. Al final del capítulo se muestra el programa de vales que se da en Illinois llamado food stamps y los requisitos que se evalúan como los ingresos de la familia, los gastos o el número de personas que forman parte del la familia entre otros.
    Preguntas:
    Sería beneficioso para nuestro país que se aplicaran los subsidios a la demanda en vez de los subsidios a la oferta?
    Cree que en nuestro país sería posible aplicar el sistema de vales en relación a la educación o las viviendas?
    Que es la tasa marginal de reembolso? Forma parte de los requisitos para ser beneficiario de los vales?

  4. Capítulo 17:
    Resumen: Si bien los gobiernos se preocupan por la competencia en los mercados, No la promueven en sus propias políticas públicas. En este capítulo se analiza este tipo de políticas públicas en el ámbito de la educación.
    En cuanto a las políticas públicas implementadas por medio de la política existen dos alternativas conceptuales básicas: subsidiar a la oferta o subsidiar a la demanda. La lógica de esta alternativa es la siguiente: existen personas que no pueden acceder a servicios básicos de educación, salud o vivienda, por lo que el estado proveerá esos servicios en muchos casos de forma gratuita.
    En el ámbito público es difícil implementar incentivos, ya que los funcionarios públicos no suelen ser remunerados en base a resultados. Las escuelas públicas se enfrentan a un serio problema de ausentismo de docentes, Si le sumamos al ausentismo el problema de la corrupción y los sobornos dentro de los sistemas estatales, falta de compromiso y de preparación de maestros y la malversación de recursos.
    La educación pública universitaria en argentina es tan costosa que le cuesta mucho más al estado un graduado de lo que hubiese costado pagarle toda la carrera en una universidad privada.
    Existe una alternativa, que en vez de subsidiar la oferta, subsidiar a la demanda. En lugar de administrar esas grandes estructuras burocráticas, administrar simplemente un sistema de subsidios a la compra de esos servicios en forma competitiva.
    Varios estudios reflejan que tiene más ventaja la educación privada sobre la publica en relación a los logros.
    Novedoso: En chile se introdujo un sistema de vouchers en la educación en 1982, es uno de los pocos sistemas de vouches en el mundo establecido a gran escala, cubriendo todo el país y a todos los alumnos. La educación básica y la media en sus distintas modalidades es provista a través de sectores público y privado. Me llamo la atención ya que desconocía del tema, La idea es buena, Pero debe estar dada en un país con una calidad institucional buena.

    Preguntas:
    ¿Se debe subsidiar a la educación privada?
    ¿El acceso a determinadas universidades debe depender por el promedio del secundario? ¿ como en Usa?
    ¿ Sería posible implementar los voucher en argentina?

  5. Resumen
    En el capítulo XVII se analizan las políticas públicas, la provisión de los diferentes servicios sociales y la alternativa del subsidio a la demanda, ejemplificado con el servicio de la educación. Actualmente predomina el subsidio a la oferta, pero señala el autor que, en el área de la educación, los problemas de este sistema son evidentes, como el ausentismo docente, la falta de compromiso, la corrupción, la malversación de recursos, la falta de eficiencia y otros. La alternativa que se presenta, la de subsidiar a la demanda, es una opción interesante, visto los avances que se han logrado por políticas adoptadas en algunos otros países. En el cuadrante se exponen las diferentes formas de provisión de educación dependiendo de si son operadas, o financiadas o no por el gobierno. La educación privada cuenta con una mejor eficiencia, y las escuelas charter, que son las liberadas del cumplimiento de ciertas normas y regulaciones que afectan a las escuelas públicas, pero que deben rendir cuentas y no cobran por sus servicios, se presentan como alternativas que valen la pena ser consideradas. El sistema de vales, vouchers, tiene la gran ventaja de establecer correctos incentivos a las escuelas, ya que se debe satisfacer a los padres de los alumnos más que a los funcionarios ministeriales. El campo de elección aumenta, y al haber mayor competencia, se logra una mayor eficiencia y calidad. Esta política no está exenta de críticas, pero son evidentes los avances logrados en diferentes países y distritos que la han implementado. Además de los vouchers, las deducciones impositivas para solventar los gastos en educación tienen un efecto similar, y por otro lado, se pueden establecer el mismo sistema en otros programas sociales, como en el área de la salud y programas de vivienda.

    Novedoso o importante
    Según la lógica tradicional, si hay sectores que no pueden acceder a ciertos servicios básicos, el Estado debe proveerlos, muchas veces de manera gratuita. Sin embargo la alternativa presentada en este capítulo no sólo amplía la posibilidad de elección, sino que, sometiendo a las escuelas públicas también a competencia, las incentiva a ser eficientes y a brindar una mejor calidad de educación. También cabe destacar los diferentes sistemas implementados en este sentido en países como Holanda, Irlanda, Hong Kong, Colombia y Suecia que merecen ser examinados y tenidos en cuenta. Pero en todo esto cabe resaltar la importancia de la descentralización, ya que sólo en ese marco se pueden ensayar distintas políticas, a modo de experimentos, para poder conocer los diferentes resultados, y en base a ellos, extenderlos a otras jurisdicciones.
    Preguntas
    1) ¿Existen en Latinoamérica políticas de deducciones impositivas en el área de la educación?
    2) ¿Argentina está lo suficientemente descentralizada como para poder impulsar estas políticas públicas a nivel local?
    3) ¿Cuál es la razón de que predomina actualmente el subsidio a la oferta?

  6. Resumen:
    El capítulo 17 habla de la posibilidad de subsidiar la demanda en lugar de la oferta.
    Con la llegada del estado de bienestar, las políticas públicas que se adoptan son las dirigidas a subsidiar la oferta en lugar de la demanda: es decir el estado ofrece sistemas de salud, educación y otros servicios a los más necesitados. Pero el Estado no tiene incentivos para ofrecer un buen servicio y ello conlleva a una menor eficiencia que si el servicio estuviese pero proporcionado por el sector privado.
    En el libro se propone como solución a esta falla de eficiencia y de incentivo políticas que subsidien la demanda en lugar de la oferta, por ejemplo a través de vouchers o impuestos. en el primer caso, se le otorgaría a los beneficiarios de los subsidios unos vouchers para que fueran éstos los que decidieran dónde utilizar dichos vouchers. Esto genera competencia, y en consecuencia, un mayor eficiencia en la prestación de los servicios.

    Reflexión:
    Me resulta interesante el cambio de mirada que se plantea en el libro respecto de la implementación de políticas para subsidiar la demanda en lugar de la oferta. Aún viendo las ventajas de este cambio, no creo que sea factible su realización en Argentina debido a que está enraizada profundamente la idea de que subsidiar la oferta es lo correcto. Además no creo que Argentina cuente con la infraestructura necesaria para tan gran cambio.

    Preguntas:
    ¿ cree que sería factible la implementación del subsidio a la demanda en lugar de la oferta en Argentina teniendo en cuenta que desde siempre se subsidió la oferta?
    ¿ por qué aún sabiendo que el estado debe intervenir lo menos posible, siempre buscamos que el estado se encargue de la provisión de servicios de los que no debería encargarse?
    ¿ cual es la razón que subyace la implementación de subsidios a la oferta en lugar de la demanda sabiendo los pro y los contra de la aplicación de uno u otro?

  7. CAPITULO XVII “Políticas públicas y competencia” Martin Krause
    Resumen
    Es interesante observar como el mercado funciona y como las personas en una sociedad buscan soluciones para mejorar el bienestar propio como el bienestar de los demás miembros de la sociedad, a pesar del grado de intervencionismo estatal presente en distintas esferas del sistema económico-social. Es también curioso que se dé por hecho que servicios como la provisión de la educación, salud, agua potable entre otros sean de índole exclusivamente públicos, y que por lo tanto, la inclusión y la no rivalidad en el consumo deben ser características inapelables.
    Se han observado en los últimos tiempos que para mejorar objetivos y para obtener resultados tanto eficientes como satisfactorios, los servicios de educación y salud por ejemplo, se han ido reformando de tal manera que los aparatos estatales han cedido control parcial o en algunos casos totales a manos privadas. Tomando el caso de la educación, se han implementados distintos modelos de subsidio a la demanda, luego de observar el fracaso de programas que subsidian a la oferta, que han permitido que los padres de las personas que están siendo educadas tengan una mayor amplitud de opciones para elegir el colegio que mejor satisfaga las necesidades de sus hijos. Otros programas como las escuelas chárter logran establecer un convenio estatal-privado para los colegios, que básicamente mediante fondos del gobierno, financian la educación de estos colegios con la excepción, de que la administración pasa ahora a instituciones locales, o dirigentes elegidos libremente, eliminando de por sí la gerencia ineficiente burocrática que caracteriza a las escuelas públicas. Los resultados de distintos estudios han demostrado que el desempeño de los alumnos en escuelas chárter o escuelas que implementan el uso de vouchers educativos, es mayor al de los alumnos que se educan en instituciones netamente estatales. Esto nos quiere decir que es posible temas como la educación, la salud y otros servicios pueden ser administrados de forma más eficientes y con mejores resultados cuando los incentivos, precios y los derechos de propiedad son propiamente defendidos.
    Me parecieron interesantes las políticas de subsidios a la demanda, como por ejemplo los vouchers para salud y educación. Es una solución que mejora la eficiencia de los servicios brindados por el estado, ya que de la calidad se encarga el mercado y del bien social el estado. Lo positivo de esta política pública, es que el ciudadano con bajos ingresos puede optar por distinta calidad de servicios ya que recibe el voucher o efectivo y es el que puede elegir como gastarlo.

    1) ¿Puede en Argentina aplicarse un subsidio a la demanda, teniendo en cuenta que solo se le ha aplicado a la oferta?
    2) ¿Hasta qué punto es positivo que el Estado siga controlando la educación aunque sea introduciendo el sistema de vouchers que logra una prestación más eficiente del servicio?
    3) Ocurre en realidad que un graduado en universidad pública le cuesta al Estado, lo mismo que si le hubiese pagado la carrera universitaria privada?

  8. RESUMEN: en este capítulo se habla sobre las políticas públicas y como estas pueden fomentar la competencia para así lograr resultados más positivos utilizando como ejemplo central la educacion.
    Comienza estableciendo que otro mecanismo de provisión q tiene las políticas públicas es el subsidio a la oferta, es decir, el estado provee aquellos servicios básicos a los que algunas personas no pueden acceder, pero es un mal administrador por falta de incentivos, por lo que la alternativa son los subsidios a la demanda, es decir, que el estado sea sólo administrador de un sistema de subsidios a la adquisición de los servicios dejando a los usuarios elegir entre diferentes proveedores. Dos ejemplos de subsidios a la demanda son vouchers y deducciones impositivas.

    CURIOSO/NOVEDOSO: es interesante el planteo de esta solución, ya que en varios comentarios mostré mi indignación debido a que la mayoría de las personas creen que ante algún problema o alguna carencia el estado debe dar todo servido en bandeja. Y si bien es real y concuerdo que el estado debe hacerse cargo no creo que esa sea la forma, es por eso que el subsidio a la demanda que se plantea en este capítulo me parece muy acertado.

    PRRGUNTAS:
    1- ¿Por que en Argentina no se implementa es todos los programas sociales este tipo de subsidio?
    2- ¿Considera que en Argentina están mal establecidos los límites para recibir beneficios?
    3- ¿La mejor política pública sería la combinación del subsidio a la oferta y el subsidio a la demanda o esta última sola?

  9. EL FORO Y EL BAZAR
    Martín Krause
    Capítulo VII

    RESUMEN: El capítulo 17 del libro nos habla de las políticas públicas y como están intervienen en los subsidios que da el estado, el más importante es el de la educación, siendo este el queas demanda tiene, en este aspecto tiene mucho que ver con el manejo que se da, por eso se propone como solución a esta falla de eficiencia y de incentivo políticas que subsidien la demanda en lugar de la oferta, se otorgaría a los beneficiarios de los subsidios unos vouchers para que fueran éstos los que decidieran dónde utilizarlos generando así competencia, y una mayor eficiencia en la prestación de los servicios.

    SORPRENDENTE O NOVEDOSO: Me pareció interesante como se maneja el tema de los subsidios y como éstos pueden ser útiles y perjudiciales a la vez, el comparativo que se realiza con las escuelas públicas y privadas y el incentivo que se les da estas, también se debe comparar como lo manejan otros países y en que se basan para ver si debería haber una manera de entregarlos y a quienes porque en muchos casos se da que no llegan a quien realmente loa necesita.

    PREGUNTAS QUE LE HARÍA AL AUTOR
    1.- Cómo es que nacen los subsidios?
    2.- Si se implementará el sistema de lis vouchers cree que sería bien aprovechado en el país o directamente no funcionaría?
    3.- cómo funciona la tasa marginal y a que se refiere la misma?

  10. Análisis del Foro y el Bazar (capitulo 17)
    Crina Radu Ciobanu
    1. Resumen.
    En este pasaje de la obra se plantea la posibilidad de ofrecer subsidios a la demanda, en vez de a la oferta (siendo lo que el Estado hace comúnmente), así ofrece educación, sanidad y vivienda a sectores de la población carenciados. Lo que se plantea es la posibilidad de cambiar, haciendo posible el subsidio a la demanda a través de vales (vouchers) o deducciones impositivas. Esto supone un cambio radical, pues al ciudadano carenciado o que no puede permitirse educación, sanidad privada, etc.; se le otorga un vale que puede emplear en aquellos lugares que desee, tanto públicos como privados, eligiendo en este caso, servicios de mejor calidad; lo fundamental del cambio hace que la competencia entre los servicios mejore, y por ende, los servicios públicos cuya gestión puede llegar a ser deficiente se convierta en una productiva y de calidad.

    2. Reflexión.
    En mi opinión, el sistema de vales devendría adecuado, siempre y cuando el control fuese estricto de aquellas personas que lo reciben; igualmente, el sistema de control propuesto por los Estados que ya lo han implantado, me parece en cierto sentido demasiado rígido, pues imponen que las personas han de realizar una ocupación y puede ser que justamente quien más lo necesita no la tenga, y por tanto tampoco reciba el vale como ayuda; es un sistema que podría llegar a pensarse que se torna injusto por no proteger a aquellos que quieren trabajar, pero no encuentran trabajo.
    Me cuesta creer que si se trata de un sistema de menos costes para el Estado y más beneficioso para los ciudadanos no se haya insertado en todos los Estados, al menos en todos aquellos que tienen una estructura organizacional que lo permite.

    3. Cuestiones por resolver.
    1. ¿Cómo se podría implementar en Argentina? ¿Tan solo a través de la descentralización?
    2. Si sus costos son más reducidos y las ventajas mayores ¿Por qué no se implementa en el resto de Estados? Por otro lado, ¿no es más caro tener tanto subsidios a la oferta como a la demanda?
    3. ¿Cuál sería la aplicación de las deducciones impositivas?

  11. 1_ En este capítulo, se aborda la cuestión de los subsidios. ¿Deben ser a la oferta o a la demanda? El subsidio a la oferta se da porque existen personas que no pueden acceder a servicios básicos, por lo que el Estado se los provee. Sin embargo, el Estado no suele ser un buen administrador, porque sus funcionarios no tienen incentivos como en el sector privado, y es porque no tienen premios en base a los resultados. Por otro lado, el subsidio a la demanda consta de administrar un sistema de subsidios a la compra de servicios en forma competitiva. Permite que los usuarios adquieran eligiendo entre distintos proveedores. Se creó un sistema de vouchers (subsidio a la demanda) aplicable a la educación. Se los entrega a los padres para pagar la cuota en la escuela que elijan a que escuela enviar sus hijos. Podría aplicarse a la escuela pública y que de ahí surja su presupuesto y recibir presupuesto público en relación al número de alumnos. Generaría competencia y mejoraría la calidad. Pueden ser públicos si los da el Estado o privados si los brindan fundaciones o empresas. Una política con efecto similar es la deducción impositiva para solventar los gastos en educación. También esta deducción puede aplicarse a quienes hagan donaciones de becas estudiantiles.
    2_ Me parece novedoso el sistema de vouchers, creo que es una gran idea, aunque no sé a ciencia cierta si es factible en el país su aplicación, y que sería bueno ponerla en práctica en la Argentina. Creo que sería bueno implementarla porque considero que en muchos sectores el nivel de la educación pública es muy bajo, hay demasiada deserción escolar, cada vez menos responsabilidad en padres y alumnos y profesores con poca autoridad. Quizás a través de este sistema se pueda estabilizar y equiparar el nivel educativo ya que la competencia haría que mejoren la calidad de las instituciones educativa. De este modo a futuro también se equipararían las oportunidades de empleo en la población.
    3_ a) ¿Cómo se lograría implementar el sistema de vouchers en el país?
    b) ¿Sería aceptado en el país o generaría resistencia por parte de las instituciones educativas?
    c) ¿El tema de las deducciones impositivas es factible? ¿No generaría un posible empobrecimiento del Estado?

  12. Resumen:
    Existen dos tipos de políticas publicas, subsidiar la oferta o subsidiar la demanda.
    El subsidio a la oferta es la mas frecuente, donde si los ciudadanos no tienen la posibilidad de acceder a la educación, salud o vivienda, el gobierno les proveerá estos servicios de forma gratuita, para lo cual necesita crear toda una estructura.
    El subsidio a la demanda es una alternativa, en donde en vez de crear toda una estructura para brindar el servicio, se le permite al usuario elegir entre los distintos prestadores. Esta se lleva a cabo mediante vauchers o vales que son entregados a las personas carenciadas y que pueden ser utilizados tanto para la educación o como para la salud.
    Otra opción puede ser la deducción impositiva.

    Novedoso: Me resulto novedoso la propuesta de subsidio a la demanda, no la conocía y teniendo en cuanta la gran burocracia existente en la argentina y la poca eficiencia que existe en muchos de los servicios que son prestados por el estado. Esta, seria un propuesta de gran consideración a aplicar.

    Preguntas:
    ¿Por que se considera que los vauchers son mas utilizados por los ricos?
    ¿Que pasaría si dejan de brindar los vauchers?
    ¿Con el sistema de vauchers no se saturaría el sector privado?

  13. a. Resumen

    Las políticas públicas, además de los mercados, también pueden beneficiarse de la competencia. Si los beneficiarios pudieran elegir al proveedor del servicio público se premiaría a quienes satisfacen mejor las necesidades.
    El Estado tiene dos posibilidades frente a las políticas públicas: subsidiar a la oferta o subsidiar a la demanda.
    -subsidio a la oferta: es lo que normalmente ocurre. Como ciertos sectores de la población no pueden acceder a ciertos servicios por falta de recursos, entonces el Estado los provee y muchas veces en forma gratuita. El problema es que el Estado no es un buen administrador pues sus funcionarios no tienen los incentivos que existen en el sector privado para actuar.
    -subsidio a la demanda: el Estado subsidia directamente en vez de proveer educación, salud o vivienda. Así evita tener estructuras burocráticas para proveer estos servicios y sólo administra los subsidios que otorga. Las personas subsidiadas pueden elegir a su proveedor promoviendo la competencia entre los distintos proveedores y redundando en una mejora de la calidad del servicio.
    En la educación, por ejemplo, nos encontramos con tres opciones: educación operada y financiada por el Estado (escuelas públicas) , educación operada por privados pero financiada por el Estado (escuelas charter) y educación operada y financiada por privados (escuelas privadas, educación en casa, tutores).
    Escuelas públicas: los estudios han comprobado su fracaso: son muy costosas para la sociedad y su calidad es baja. Tiene problemas de incentivos y de eficiencia. Hay un gran ausentismo docente, estándares profesionales bajos, falta de preparación en los maestros, malversación de recursos, etc. Es normal plantearse si hay mejores alternativas costo/beneficio.
    Escuelas charter: financiadas por el Estado pero operadas por privados, son comunes en EEUU, Inglaterra, Canada, Nueva Zelanda, etc. Suelen ser padres, maestros, ONG o universidades quienes las gestionan. Parecen ser una buena opción pues tienen enormes listas de espera. Comparándolas con las escuelas públicas vecinas se comprueba que sus alumnos tienen mejor desempeño académico.
    Escuelas privadas: tienen un costo de funcionamiento mucho menor que las escuelas públicas, son más eficientes en su gasto, y obtienen mejores resultados de enseñanza. El problema es que muchos no pueden acceder a ellas porque no las pueden pagar.
    Si se subsidia a la demanda: una forma sería entregar vouchers a los padres con los cuales podrían pagar la escuela pública o privada que eligen. Otra opción es que las escuelas reciban dinero público en función de los alumnos inscriptos. También funciona como subsidio a la demanda si se permite deducir de los impuestos el pago a la escuela. Sería una buena manera de que las escuelas públicas pongan sus esfuerzos en satisfacer a los padres más que a los funcionarios del gobierno. Así las escuelas públicas y privadas tendrían un incentivo monetario para ofrecer una educación de calidad. Los vouchers podrían ser incluso privados si los financian fundaciones o empresas, son “becas” y para incentivarlos el gobierno podría permitir que estas donaciones sean deducibles de los impuestos.
    Los beneficios del subsidio a la demanda pueden aplicarse a otras políticas públicas que normalmente son provistas por el Estado: vouchers para que las personas adquieran seguros de salud, vouchers para pagar un alquiler en vez de ofrecer viviendas públicas, para comprar alimentos y otras necesidades básicas.

    b. Novedoso o importante

    Me parece novedoso el subsidio de la demanda. No se me había ocurrido que había otra alternativa para el servicio público. Esta opción es mucho mejor porque incorpora ingredientes del mercado y las hace más eficientes. Es una solución a mitad de camino pues si bien el Estado debe hacerse cargo de ciertos servicios, al menos lo hace a un costo mejor y obteniendo mejores resultados.

    c. Tres preguntas que le haría al autor

    1. Por qué si el subsidio a la demanda ofrece tantas ventajas, en general, no son adoptados por los gobiernos?
    2. Qué podría hacer el gobierno con las estructuras que ya tiene en caso de empezar a subsidiar a la demanda? Deberian ser gestionadas por particulares para ser más competitivas?
    3. No cree que los sindicatos de maestros de escuelas publicas frustraria cualquier intento de subsidiar la demanda en la educacion?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *