¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (IV)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • De acuerdo los austriacos, es oligopolio un mercado si es el Estado con sus normativas el que impide le libre acceso al mismo. Lo relevante no es por tanto que el numero de jugadores sea pequeño.

En el caso de las agencias de rating, donde el numero de jugadores (ofertantes”) es relativamente pequeño (tres principales y luego otros jugadores mas pequeños), NO ES UN OLIGOPOLIO ya que NO HAY REGULACIONES ESTATALES que impidan el libre acceso. Lo que hay son tres jugadores que hacen muy bien su trabajo y por eso consiguen cada uno de ellos una gran cuota de mercado. No hay que hacer por tanto nada al respecto, ya que no hay regulaciones estatales que impidan el libre acceso, y de hecho el merado funciona muy bien (que hagan bien su trabajo NO SIGNIFICA que sean perfectas).

De hecho, hacen tan bien su trabajo que han servido de chivo expiatorio a gobiernos y bancoscentrales de todo el mundo para echarles la culpa de la crisis.

Recordemos que las agencias de calificación tan solo hacen eso, CALIFICAR, es decir, emitir opiniones. Y que luego cada uno es RESPONSABLE de sus decisiones de inversión.

Tipicos mercados oligopolisticos en España han sido el de telefonía móvil y el de la energia. Pero en el primero, las regulaciones estatales para impedir la competencia no han podido evitar que esta apareciera, y al final la competencia creciente de un numero de operadores que fueron entrando por los resquicios que las normas les permitían han creado una creciente competencia y finalmente han reducido en mucho los precios.

El de la energia en España es un mercado oligoolico, terriblemente regulado, lo cual genera precios desorbitados para la energía.

Habria que libralizarlo y permitir el libre acceso al mismo, como única vía de convertir e eficaz lo que ahora es carísimo y malo.

  • Mis compañeros han mencionado en España la electricidad, telefonía, materias primas cobre ,etc.

A mi entender en España tenemos bastantes ejemplos de oligopolios controlados por el estado.

Farmacias: en España no se puede abrir una farmacia libremente, es necesario una licencia del estado. Esta licencia asegura una zona de influencia y sin competencia al poseedor de la misma.

Notarios, registradores de la propiedad, es necesario aprobar una oposición que te garantiza una plaza (zona de influencia sin competencia).

Estancos, requieren una licencia que salen a subasta pública cada cierto tiempo.

Taxis, para poder ejercer como taxista es necesario una licencia, las cuales son limitadas.

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Partiendo del ejemplo de los taxis, por causa de la crisis en España descendió el número de usuarios, se redujo la demanda de su servicios, pero como es un sector regulado se permitieron el lujo de subir las tarifas, es decir disminuye la oferta y subes el precio del servicio. Si fuese un servicio no regulado y con libre competencia tendríamos una reducción de precio para intentar aumentar la demanda, pero como está controlado tenemos esta situación.

Creo que deberían eliminarse las licencias permitiendo la entrada de nuevos competidores y nuevos servicios como uber.

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

En mi opinión es un oligopolio por el escaso número de vendedores. Por otro lado desconozco el sector, pero por los comentarios del foro, entiendo que son empresas privadas y que el acceso al mercado no está restringido por ningún organismo. Nuevos competidores son posibles, pero la entrada es muy difícil por la posición domínate de estas tres empresas.

Personalmente creo que el mercado se puede regular solo, si la calificación de riesgo fuese un negocio muy lucrativo aparecerán nuevos competidores.

  • Entendiendo oligopolio como la concentración de la oferta industrial y comercial en un número reducido de empresas siempre y cuando exista colaboración mutua entre ellas para evitar la competencia. Entiendo que este último punto es la clave para determinar si existe un oligopolio o no. Hay muchos casos dónde el mercado se concentra en un número reducido de empresas ya que existen importantes barreras de entrada pero no necesariamente se trata de oligopolios, ya que no se cumple con la otra de las condiciones que es que exista colaboración mutua entre estas empresas para evitar la competencia.

Un ejemplo de oligopolio fue el del sector telecomunicaciones en España por el que fueron multadas con un total de 120MM de euros Telefónica (45MM), Vodafone (43MM) y Orange (29MM) como consecuencia de haber pactado precios desde el año 2000-2009

Las diferencias más importantes que suelen existir entre un mercado oligopolístico de uno que no lo es, suelen ser los precios más elevados y la producción inferior. De ahí la importancia de no confundir mercados de libre competencia concentrados con oligopolios.

Desde mi punto de vista los mayores ejemplos de monopolio u oligopolio que pueden existir son los que dependen directamente del Estado. Es éste quien anula cualquier tipo de competencia y fija los precios aparentemente para atender a los intereses generales, pero la realidad es otra muy distinta, ya que se reduce la producción, los precios suben y se disparan los costes de producción, ya que se es mucho menos eficiente que en un mercado de libre competencia.

Para que fuera considerado oligopolio el mercado de las agencias de calificación tendría que exisitir colaboración mutua entre ellas para evitar la competencia. En este caso creo que existe oligopolio no tanto porque no haya competencia entre ellas si no porque son controladas de alguna forma por los Estados Unidos y por los intereses de sus propietarios. Ninguna agencia de calificación se atrevió a quitar la triple AAA a EEUU en los peores momentos de la crisis.

Un informe negativo de estas agencias de calificación puede destruir la reputación de cualquier compañía del mundo por lo que el poder que tienen es enorme, por tanto si se equivocan deberían incurrir en responsabilidades de igual envergadura a los daños ocasionados a esas compañías por calificaciones erróneas. Está claro que tendrían que responder por los errores en sus calificaciones de alguna forma y no lo hacen. Lo que no puede ser es que las tres agencias calificaran el día antes de la quiebra de Lehman Brothers con la triple AAA a esta compañía y que no incurrieran en ninguna responsabilidad. Por este error las tres agencias deberian haber sido fulminantemente invalidadas para la calificación de compañías. La única explicación que se me ocurre es que a “alguien” no le interesa que se perjudique a estas agencias por algún motivo.

Y yo me pregunto ¿Quien son los dueños de estas agencias? Hombre!! si aparece nuestro amigo Warren como uno de los mayores inversores institucionales de Moody´s…

  • En España además de las empresas de telecomunicaciones y de electricidad que pactaron precios como ya han apuntado varios compañeros tambien han pactado precios las petroleras durante años de las gasolinas y gasoleos.

Esta distorsion de la libre competencia perjudica claramente a los consumidores porque estan manteniendo artificialmente los precios altos en su propio beneficio. La apertura en los supermercados de gasolineras ha contribuido en mi opinión a abrir el mercado. Las multas del tribunal de la competencia creo que no sirvieron para nada en este caso.

Creo que si es un oligopolio, copan el 96% del mercado y además persiste la duda de su imparcialidad. Destacar que Buffet y Bill Gates son accionistas importantes de Moody`s con lo cual la rentabilidad será muy interesante. Evidentemente que se deberia hacer algo pero despues de los errores que han cometido cuando Lehman Brothers y otras empresas sin que cambie nada, parece dificil que suceda.

  • Entiendo que cualquier tipo de negocio donde las barreras de entrada sean muy altas favorece la aparicion de oligopolios. Por ejemplo muchos de nosotros hemos puesto el ejemplo de las electricas en España por ser un caso notorio en nuestro pais.

No creo que sea necesario que las empresas se pongan de acuerdo en no competir entre ellas para que tenga lugar un oligopolio. Este supuesto daría lugar a un cártel, que entiendo es un tipo de oligopolio.

Siempre que exista competencia real entre los componentes del oligopolio y no existan trabas regulatorias para evitar que nuevas empresas se puedan incorporar a esa actividad económica, no creo que suponga ningun problema ni se deba hacer nada al respecto.

  • Hay pocos países donde las filiales de multinacionales ganen tanto dinero como en Brasil. Este país aporta entramado burocrático y dificultad de trabajo, incluyendo un infierno regulatorio y tributario, con tasas aduaneras de país bananero, etc.

Por dar un ejemplo, 176 horas anuales son las necesarias en media mundial para cumplir con las obligaciones tributarias. En Brasil, decid un número… más alto… aún más alto… no seáis tímidos… más alto aún… 2.600 horas. En el gráfico adjunto se ve lo brutal de la diferencia. Por dar un ejemplo, el departamento tributario de Fiat en Brasil cubre casi 1.000 empleados.

Todas estas dificultades facilitan muchísimo la creación de oligopolios, naturales y tácitos. Naturales en cuanto a que son competencia soft, de poca presión competitiva, con lo qué para qué bajar los precios… y tácito con el “jeitinho brasileiro” tantas veces visto por aquí.

Al final todo redunda en muchísimo beneficio para las empresas, muchísima ineficiencia y aspectos inusuales como el BigMac index, o que el precio oficial más alto para iPhone en el mundo se de en Brasil. Tengo compañeros que al saber que están esperando un bebé han tomado avión a Miami, comprado todo lo que necesitan, tomado una semana de vacaciones, y ahorrado con la diferencia de precio habida si hubieran comprado todo lo del bebé en Sao Paulo.

Un pensamiento en “¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (IV)

  1. Muy interesante.
    En cuanto a las agencias de calificación de riesgo me hago la misma pregunta a la que una y otra vez vuelvo a recurrir en casos de estos monstruos empresariales. ¿Han sido siempre grandes? Microsoft no fue siempre grande, hace cuestión de unas décadas ni existía. Apple salió del garage de Steve Jobs y hoy en día es una de las multinacionales con mayores rentabilidades en el mundo. No conozco la historia pormenorizada de estas tres agencias de riesgo, ni si quiera soy de todo consciente de su funcionamiento, pero es muy probable que en algún momento hayan sido pequeñas, o por lo menos menos grandes de lo que son hoy en día. También es muy posible que si no existen trabas a la competencia en el sector, en algún momento puedan ser desplazadas por algún nuevo competidor que realice su trabajo con mayor eficiencia. En ese caso dicho competidor rezará por errores de estas agencias que cuesten fortunas a sus clientes, pero condescendencias aparte.

    Una de las opiniones vertidas, sin embargo, no deja de hacerme ruido. “Un informe negativo de estas agencias de calificación puede destruir la reputación de cualquier compañía del mundo por lo que el poder que tienen es enorme, por tanto si se equivocan deberían incurrir en responsabilidades de igual envergadura a los daños ocasionados a esas compañías por calificaciones erróneas”.

    Si entiendo bien y dichas agencias lo que emiten es una valoración del riesgo, entonces estamos ante un componente que es plenamente subjetivo, por lo tanto con un amplio margen de error. No puedo dejar de asimilarlo a la libertad de expresión y la teoría de la real malicia. Para sintetizar, si dichas agencias cometen un error, plasmado en un informe negativo, pero el mismo fue realizado no teniendo en miras ocasionar un perjuicio o mal a sabiendas, sino en el marco de su labor, con la utilización de todas las técnicas econométricas aceptadas, me resulta excesivo sancionarlas por un error que no tuvo en miras el perjuicio de la compañía afectadas.

    Asimilándolo al terreno de la prensa. Si tal político sale en la tapa de un diario con una información que lo acusa por cohecho, el perjuicio electoral que puede sufrir puede ser de varios miles de votos. Sin embargo, si luego se descubre que dicha información es errónea, y no existió real malicia por parte de los medios de comunicación, a lo sumo se podrá pedir un derecho de rectificación, pero no una compensación pecuniaria. Si decimos bueno, pero mientras la compañía puede perder millones por este error, mientras el político solo pierde en su imagen pública, diría que los costos de mantener esa imagen pública también son cuantiosos.

    Todo esto entendido siempre dentro de una error producto del margen que siempre deja una valoración del riesgo, dando por supuesto que no existe ningún interés oculto detrás de estas calificaciones.

    Por último, hubo un tema de la clase que me dejó pensando y veo que puede ser planteado en los términos de la presente nota. El asunto es que llegamos a un punto donde nos preguntamos si los títulos habilitantes y las matriculaciones en realidad son una traba para el ejercicio de las llamadas profesiones liberales. Advierto que tal vez me vea afectado por locura en las siguientes oraciones que compartiré.

    Creo que es muy posible tildar a los títulos habilitantes y las matriculaciones como trabas al mercado que ocasionan un resultado polémico, ocasionan oligopolios.

    No quiero hacer una sumario de mis opiniones expresadas en este mismo foro, pero en resumen considero que detrás de toda regulación en aras del “bien común”, en verdad solo esconde un interés sectorial de quienes impulsan dicha regulación. Hoy en día se necesita licencia para casi todo. ¿Qué sucedería si eliminamos los títulos habilitantes y las matriculaciones? Cualquiera podría ser abogado de cualquiera y cualquiera podría ser cirujano de cualquiera. Si, suena como una locura ¿No? Ahora pensémoslo con una mentalidad más abierta. Quienes pusieron los requisitos del conocimiento necesario para la habilitación y matriculación fueron hombres, no fue Dios. Fueron seres humanos imperfectos, que tuvieron que crear de la nada un sistema que permita discriminar entre quienes están capacitados para ejercer una profesión y quienes no, por lo tanto, por más que quiera otorgar un matiz objetivo, en realidad siempre estamos dentro del terreno de la libre discrecionalidad de quienes pusieron esos requisitos y de quienes los actualizan.

    Yo soy estudiante de abogacía. Si Dios quiere dentro de dos años estaré ostentando mi flamante título, ¿Sería posible que alguien que no es abogado pero que ha trabajado en un estudio jurídico o en el poder judicial durante 10, 20 o 30 años, sepa más derecho que yo? Creo que no solo es posible, sino diría que es casi una certeza. Sin embargo yo voy a poder ejercer la profesión y ellos no. Entonces, ¿Es realmente el conocimiento la barrera que se impone como habilitante para ejercer la profesión? Y si fuera así, ¿No existiría otras formas de medirlo que el hacer pasar a una persona durante 6 años por una facultad?

    Pero vámonos al otro lado. ¿Por que no se le da la libertad al usuario de elegir ser atendido por la persona que el considere idónea? Si un sujeto confía en la pericia de una mujer africana que recibió educación a lo largo de todas las instituciones médicas de Medio Oriente y que ha realizado ciento de operaciones exitosas en la selva de Angola, ¿Por qué el paciente no puede elegir ser intervenido por ella que carece de título habilitante, pero si por el residente de 26 años que está tocando a su segundo paciente? ¿Estamos asumiendo que el paciente es estúpido y debe existir un orden superior que lo tutele en la búsqueda su propio interés? Si quiero ser defendido en tribunales por mi tío que es fanático de derecho de familia y ha trabajado en un estudio dedicado a dicha temática pero sin nunca ser abogado, ¿Por qué no tengo mi derecho a elegirlo? Si soy yo el que va a sufrir las consecuencias de dicho acto. Si estoy en pleno uso de mis facultades. Si mi libertad, intención y discernimiento no se ven afectados y son plenos.

    Menciono solo medicina y abogacía porque son los casos en que más en profundidad conozco como funciona la habilitación para ejercer. Pero existen decenas de casos similares.

    Entonces sepan disculpar, pero ahora cuando asocio que dichas regulaciones son en aras del “bien común”, por lo menos ahora escucho una sirena en mi cabeza. ¿Quién se beneficia en verdad con estas regulaciones? ¿A donde van a parar los millones que se necesitan para alcanzar dicha habilitación y matriculación? Creo que la sociedad debe tender a la eficiencia y no se si estas regulaciones están encaminadas para permitir eso.

    Hagamos un poco de historia. Cuando surgen los primeros gremios en donde se agrupan los trabajadores haya por la Edad Media. Por ejemplo los trabajadores de la piedra franca, que dieron origen a la famosa francmasonería. Fueron un grupo de hombres que compartían una habilidad y que decidieron regularla. A partir de entonces para poder ejercer dicha habilidad primero había que pertenecer al gremio, ser aprendiz, pasar por un todo un proceso de aprendizaje a cargo de un maestro y recién luego de ser ordenado se podía ejercer dicha habilidad. No así solo en el caso de los trabajadores de la piedra franca. Los artesanos, de todas las índoles que se puedan querer, empezar a agruparse y reglar el proceso que debía aprobar un iniciado para poder ejercer la profesión legalmente.

    Que buenos tipos estos artesanos. Seguramente todo esto fue realizado para asegurarse que los trabajos que recibieran los clientes solo fuesen de la más alta calidad, ¿Alguien puede creer esto?

    Estos intereses que surgen en torno a una profesión, de convertirla en un claustro cerrado, regularla para su ejercicio y habilitar legalmente al profesional, nada tenía que ver en su momento con la satisfacción del cliente y nada tiene que ver hoy en día tampoco. Solo responden a intereses de los sectores que se ven favorecidos por estas regulaciones y que quedan bien camufladas ante la sociedad bajo las consignas del “bien común”.

    Entonces, volviendo a la hipótesis inicial y que creo es la idea central del artículo. Estas regulaciones ocasionan oligopolios. No importa que estemos hablando de que hoy existen miles de abogados habilitados y matriculados para ejercer la profesión, no se basa en el número, sino en la restricción a la competencia que esto ocasiona. Por todos esos miles habilitados, hay millones que no lo están. Si se habilitara el ejercicio de la profesión a todos los ciudadanos, entonces la competencia se volvería atroz, pero ¿No ocasionaría eso que los servicios profesionales tengan que mejorarse y los costos reducirse para volverse más competitivo? ¿No sería este un beneficio enorme para los usuarios? En este momento tengo a todo el Colegio de Abogados gritando por mi cabeza.

    Es muy probable que todo sea un disparate.

    Me disculpo por la extensión del texto.

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