Cambio institucional: ¿en qué medida son las instituciones el resultado de una evolución espontánea?

Del capítulo 10 sobre cambio institucional:

¿En qué medida son las instituciones resultado de la “evolución espontánea”? ¿Acaso no se necesita la “mano visible” del político o del legislador para modificar las instituciones? Es decir: el concepto de “espontáneo” puede interpretarse a veces como algo “que sucede” sin que nadie haga necesariamente nada. Por supuesto que esto no es así: la evolución espontánea, en palabras de Adam Ferguson, es resultado de la “acción humana, no del designio humano”. En otras palabras, es el resultado no esperado o no buscado de las acciones humanas. Por ejemplo: cuando nuestros antecesores comenzaron a utilizar ciertos bienes como medios de intercambio, no tenían idea de que estuvieran creando la “moneda”, pero el resultado de sus acciones fue precisamente ese. Los primeros hombres de negocios que se asociaron y formalizaron los primeros acuerdos y contratos —que dieron origen a las “sociedades comerciales”— simplemente querían resolver las cuestiones vinculadas con su negocio en particular, y no se planteaban crear una nueva figura jurídica, difundida hoy por todo el planeta.

La idea del orden espontáneo, que emerge como resultado de las acciones voluntarias de los individuos y no de las decisiones de un gobierno, es clave en la economía y fue desarrollada principalmente por quienes fueron al mismo tiempo precursores de esta ciencia. Esta visión fue luego abandonada en las ciencias sociales, debido al predominio del constructivismo positivista del siglo XIX, con una confianza ciega en la razón y en la capacidad del hombre de generar el tipo de sociedad perfecta, o el tipo de política económica perfecta. Esto resultó especialmente dañino en el ámbito de la economía, donde los intentos de dirigir y planificar los mercados fracasaron repetidamente. La concepción evolutiva, sin embargo, se trasladó a las ciencias naturales y floreció a partir de los aportes de Charles Darwin.

La teoría de los órdenes espontáneos se ocupa en analizar aquellas regularidades que encontramos en la sociedad, que no se originan en acciones deliberadas ni son fenómenos naturales que ocurren independientemente de las acciones humanas. Estos patrones de conducta originan órdenes que parecieran ser el resultado de alguna “mano visible”, pero son realmente una consecuencia no buscada; son procesos del tipo “la mano invisible”.

Si bien algunos autores encuentran antecedentes de esta visión en los escolásticos de la Escuela de Salamanca, fue Bernard de Mandeville (1670-1733) quien más impacto causó en los principales autores del “iluminismo escocés”. En su libro La fábula de las abejas: o vicios privados, beneficios públicos presentó una osada idea por ese entonces, demostrando los beneficios sociales que se obtenían de las motivaciones interesadas y la preferencia por ciertos “vicios” como el lujo, el pecado, la corrupción. Aunque presentada en forma agresiva —y aunque le discutieran porque tenía que considerarse un vicio cualquier consumo por encima de las necesidades más básicas de alimento, vivienda o abrigo—, la importancia del argumento de Mandeville consistió en que presentaba las pasiones del ser humano como no dañinas y en que podía existir un orden sin necesidad de reprimir los instintos humanos más básicos. Un orden era posible, a pesar de las limitaciones de los seres humanos reales y sin necesidad de que todos llegaran a actuar desinteresadamente.

Precisamente la famosa frase de la “mano invisible” de Adam Smith hace referencia a eso: a que los individuos persiguen su propio interés y al hacerlo terminan contribuyendo al bienestar común, incluso más que si se hubieran puesto el mismo como propósito. No es de extrañar que Hume —siendo tan escéptico respecto a los fundamentos del conocimiento humano y la posibilidad de alumbrar principios morales a través de la razón— descreyera de la posibilidad de que individuos razonables alcanzaran un contrato social y pusieran el énfasis sobre el origen espontáneo de las normas.

La división del trabajo no es resultado de ningún designio particular, sino de esa propensión natural del ser humano a mejorar su condición a través de intercambios y comercio, que, según la sicología evolutiva, formaría ya parte de nuestra herencia biológica, como vimos en el capítulo 6.

La recuperación de las teorías evolutivas para las ciencias sociales, si bien estaba presente en Frederic Bastiat y Herbert Spencer, se debe a Carl Menger (1840-1921), fundador de la Escuela Austríaca, reconocido como uno de los autores de la teoría subjetiva del valor basada en la utilidad marginal decreciente. Menger quería refutar al historicismo alemán, que negaba el individualismo metodológico y la existencia de leyes económicas asociadas a regularidades de conducta, y las vinculaba con entes agregados como la nación, buscando regularidades inducidas a partir de eventos históricos.

Menger sostenía que las ciencias sociales debían explicar ciertos fenómenos evolutivos como el origen del dinero, el lenguaje, los mercados y la ley. En uno de sus trabajos más interesantes (1985), descarta que el origen de las monedas sea una convención o un ley, ya que “presupone el origen pragmático del dinero y de la selección de esos metales, y esa presuposición no es histórica” (p. 212). Considera necesario tomar en cuenta el grado de “liquidez” de los bienes; es decir, la regularidad o facilidad con la que puede recurrirse a su venta. Y suelen elegirse aquellos productos que sean de fácil colocación, por un lado, y que mantengan el valor por el cual han sido comprados en el momento de su venta; esto es, que no presenten diferencias entre un precio de “comprador” y otro de “vendedor”[1].

[1]. “El hombre que va al mercado con sus productos, en general intenta desprenderse de ellos pero de ningún modo a un precio cualquiera, sino a aquel que se corresponda con la situación económica general. Si hemos de indagar los diferentes grados de liquidez de los bienes de modo tal de demostrar el peso que tienen en la vida práctica, sólo podemos hacerlo estudiando la mayor o menor facilidad con la que resulta posible desprenderse de ellos a precios que se correspondan con la situación económica general, es decir, a precios económicos. Una mercancía es más o menos líquida si podemos, con mayor o menor perspectiva de éxito, desprendernos de ella a precios compatibles con la situación económica general, a precios económicos”. (p. 217).

 

El mercado de las ideas en China: ideas y liderazgo en la transición hacia una democracia liberal

Weiying Zhang es profesor de Economía en la Escuela Nacional de Desarrollo, Universidad de Beijing, China. Escribe un artículo en el Cato Journal titulado “El poder de las ideas y el liderazgo en la transición china hacia una sociedad liberal”: http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/cato-journal/2015/2/cj-v35n1-1.pdf

Algunas de sus conclusiones:

“En este artículo sostengo que las ideas y el liderazgo cumplen un papel fundamental en los cambios institucionales. En particular, propongo un marco bi-dimensional de ideas y liderazgo para analizar la transición económica y política china hacia una sociedad liberal. He demostrado (en el artículo), que el mayor progreso en China tuvo lugar durante los primeros 25 años cuando las ideas eran correctas y el liderazgo fuerte bajo Deng Xiaoping y Jian Zemin. En contraste, la reforma se frenó e incluso tuvo retrocesos bajo el liderazgo de Hu Jintao y Wen Jiabao debido a que tenían ideas erróneas. El futuro de la reforma china dependerá de la clase de ideas y liderazgo de sus nuevos líderes, particularmente el Secretario General Xi Jinping. Para tener éxito en una transición pacífica a una sociedad liberal, China debe deshacerse de las ideas equivocadas. La burocratización de los políticos es un gran obstáculo para la producción de líderes de alta calidad. El futuro de la transición china es, por lo tanto, incierto y difícil de predecir.

¿Puede China decirle adiós a la revolución? La respuesta a esa pregunta dependerá de la suerte. Si China tiene buena suerte, la reforma nos traerá un gobierno constitucional y democracia. SI la suerte es pobre, entonces China puede tener otra revolución, y nadie sabe cuáles pueden ser sus consecuencias.

La cuestión que aún no he discutido es: ¿de dónde vienen las ideas nuevas y correctas? Una respuesta es crear un mercado de ideas. Es la libre competencia en el mercado académico y el debate de opiniones, creencias e ideologías diferentes lo que produce ideas nuevas y correctas. No digo que las ideas correctas necesariamente van a ganar la competencia en el mercado de las ideas. Pero si queremos producir las ideas correctas y dejar de lado las malas, el mercado de las ideas puede ser el único mecanismo confiable.

El mercado de las ideas en China está subdesarrollado y muy restringido debido al monopolio de las ideologías comunistas. No obstante, los académicos y economistas chinos han cumplido un papel importante en la producción de nuevas ideas para el movimiento reformista. Esto fue particularmente cierto durante los primeros 25 años de la reforma. El ‘debate sobre el criterio de verdad’, y el ‘movimiento para la liberación del pensamiento’ son bien conocidos por sus contribuciones destacadas al comienzo de las reformas de Deng. En los años 1980s y 1990s casi todos los programas de reformas se discutieron en la academia antes de que se convirtieran en políticas oficiales. El proceso básico funciona de esta forma: primero, unos pocos investigadores proponen una nueva idea de reforma que provoca un acalorado debate; luego es aceptado con modificaciones por los líderes reformistas; y finalmente pasa a formar parte de la política y la ley. Sin un acalorado debate académico la ‘economía socialista de productos’ no hubiera sido incluida en el comunicado del Tercer Pleno del 12 Congreso Nacional del Partido Comunista Chino en 1984; las empresas privadas no hubieran sido legalizadas por las reformas constitucionales de 1988; la ‘economía socialista de mercado’ no hubiera sido reconocida como el objetivo de las reformas por el 14 Congreso del PCC en 1992; y el ‘gobierno por la ley’ no hubiera sido reemplazo por el ‘imperio de la ley’ en el 15 Congreso de 1998.”

Ronald Coase tuvo razón al sostener que el libre mercado de ideas es crucial para una transición pacífica en China. El Tercer Pleno de 18 Congreso Nacional del PCC produjo un camino de reformas para la década siguiente. Las ideas clase son dejar ‘que el mercado juegue un rol decisivo en la asignación de recursos’ y proveer por la ‘modernización de la estructura de gobernabilidad’. Sin embargo, si la gente no puede discutir libremente cómo reformar el sistema político, entonces será imposible desarrollar las ideas correctas para seguir ese camino. Por ello, hay razones para preocuparse del creciente férreo control de la libertad académica, la falta de publicaciones y de libertad de prensa.”

 

Ideas e intereses y la estructura del mercado de las ideas. Cambio institucional

Agregaré también en el capítulo sobre Cambio Institucional, una simple análisis del “Mercado de las ideas” y el papel que juegan los intereses. Van los párrafos nuevos:

Habrá que analizar entonces la relación que pueda existir entre el predominio de ciertos valores, ideas y la existencia de ciertas instituciones. La tarea, sin embargo, es muy difícil ya que, ¿qué significa que ciertas ideas predominan en una sociedad? ¿Debemos tratar de analizar las ideas y valores que predominan en toda la población o solamente en las élites? Este es uno de los tantos dilemas que se presentan y no es menor. Converse (2006) en un trabajo seminal en la materia señala, precisamente, que los sistemas de convicciones nunca han se han rendido fácilmente al estudio empírico y la cuantificación y han llevado a decir que lo que es importante para estudiar no es medible y lo que es medible no es importante para investigar. La tesis de este autor es que existen claras diferencias en la naturaleza de los sistemas de convicciones entre las elites políticas y las masas. En forma similar a la planteada por Rose y Milton Friedman sugiere una descripción basada en una pirámide que se extiende desde un vértice pequeño hasta una base amplia, con distintos niveles basados en el nivel de conocimientos.

¿Qué deberíamos considerar entonces, las convicciones de las elites o las de las masas? En el primero de los casos el sistema de convicciones es más coherente, en el sentido de que podríamos más fácilmente predecir que si un individuo de la elite tiene una cierta convicción, seguramente tendrá otras que normalmente forman un conjunto funcional, mientras que esta coherencia se va debilitando a medida que se baja de la pirámide. Converse (p. 8), menciona este ejemplo: si un legislador se destaca por su insistencia en reducir impuestos y tener un presupuesto balanceado, se puede predecir con cierto grado de éxito que también se opondrá a cierto aumento del gasto público. En el caso del votante común, sin embargo, esto es mucho menos probable. Es más, sería de esperar que apoyara tanto una reducción de impuestos como un aumento del gasto social al mismo tiempo. En su investigación toma en cuentas las opiniones sobre “gasto/ahorro” como indicativas de una visión más amplia “liberal/conservadora” (“liberal” en el sentido usado en Estados Unidos, más cercano a socialdemócrata) y sugiere que un 17% formaría parte del estrato I, con una clara comprensión de la diferencia que captura casi toda su extensión, 37% en los estratos IV y V con un concepto totalmente vago, y un 46% que se divide en dos estratos, el III que presenta mucha incertidumbre y conjeturas en relación a los términos y el II, el que define bien los términos pero en un sentido muy estrecho.

Esto nos lleva a considerar la estructura del mercado de ideas. Siguiendo las consideradas por los autores antes mencionados, el mercado de ideas podría ser graficado de la siguiente forma:

(aquí va un triángulo)

El triángulo muestra que las ideas se originan, necesariamente, en uno o unos pocos, aquellos que antes llamamos “emprendedores institucionales”. Puede ser teóricos que las desarrollan a un alto nivel de abstracción o no, puede ser un artista, un novelista, un periodista, un político, etc. A medida que cierta idea va ganando adeptos baja por la pirámide con un número mayor de adeptos cada vez.

¿Y los intereses, no cumplen ningún papel? Una interpretación los presenta también como “ideas” acerca de lo que a uno le conviene y, en tal sentido, todas son ideas. Pero restrinjamos nuestra interpretación hacia aquellos que están vinculados con algún resultado que en particular nos favorece, que muchas veces es monetario pero no siempre debe serlo. Es algún tipo de compensación que valoramos. En el caso de las ideas, son de carácter más general y con un vínculo más abstracto con estas compensaciones. Son “teorías” en verdad, con las que interpretamos la realidad, la que queremos que se acerque a aquellos valores que tenemos como prioritarios.

Los ámbitos académicos, o las ideas más teóricas, están algo más alejadas, aunque no exentas del influjo de esas compensaciones. El ámbito de la política, por el contrario y como vimos en el capítulo sobre límites al oportunismo político, está mucho más atado a esas compensaciones. Tomemos, por ejemplo, nuevamente el caso del Bitcoin. En los ambientes académicos e intelectuales la idea puede ser aceptada o rechazada en relación a su vínculo con cierta “visión del mundo” que el intelectual o académico pueda tener, su relación con esas compensaciones no es que no exista, pero es mas bien lejana. Para el político es todo lo contrario: solamente aceptaría la idea del Bitcoin si descubriera algún beneficio o compensación política inmediata.

Esto quiere decir que en algún punto de la pirámide, para que una “idea’ se convierta en una “política” tiene que coincidir con ese interés coyuntural de quienes, de otra forma serían un obstáculo muchas veces insalvable.

Teorías sobre el cambio institucional y el impacto de la tecnología

He agregado al capítulo sobre Cambio Institucional las distintas teorías que buscan explicar porqué ciertas sociedades tienen instituciones de calidad y otras no. El tema lo había desarrollado primero en el Índice de Calidad Institucional 2013, y las teorías consideradas fueron:

1. Que es la geografía la que determina el progreso y no las instituciones

2. Que es la geografía la que determina las instituciones y, por ende, el progreso

3. Que es el conocimiento técnico y los incentivos politicos los que lo explican

4. Que es el tamaño de la jurisdicción (más pequeñas mejores instituciones y más progreso)

5. Que es la existencia de recursos naturales (muchas veces al revés, una maldición)

6. Que es el origen legal (common law o derecho continental codificado)

Para luego llegar a la que me interesa que es el papel de las ideas y valores.

Pero ahora agrego una más que está en Buena medida relacionada con esta última: la innovación tecnológica.

Se ha hecho más que evidente en estos últimos tiempos el impacto que tiene la tecnología en la vida diaria, y el aceleramiento de cambio tecnológico impulsado por la globalización y un mayor grado de apertura hacia los mercados. Y esos cambios tecnológicos no solamente cambian nuestra vida diaria, en buena medida cambian también la sociedad en la que vivimos, por lo que no sería desacertado señalar a ese cambio tecnológico como una de las causas del cambio institucional. Recientes cambios en países árabes fueron impulsados en buena medida por las redes sociales, como vimos en el capítulo sobre los límites al oportunismo político.

La teoría entonces tendría esta forma:

Innovación tecnológica
Cambio institucional
Progreso

 

 

 

Tomemos, por ejemplo, el caso del Bitcoin. Es el resultado de una innovación tecnológica que ha permitido crear esta cripto-moneda que, de ser aceptada en forma generalizada y si no fuera ahogada por la persecución estatal, bien podría modificar la institucionalidad monetaria para siempre. Aunque, de todas formas, la innovación tecnológica, y particularmente en este caso, no deja de ser una “idea”, por lo que el siguiente paso será considerar el papel que éstas cumplen en el cambio institucional.

El papel de las ideas para algunos famosos economistas, y la mejor cita de Keynes (o la única)

Esto va al capítulo sobre Cambio Institucional, algunas opiniones de destacados economistas sobre el papel de las ideas y los intereses en la sociedad (tal vez la única cita de Keynes que me parece correcta):

Los más destacados economistas del siglo XX han señalado la importancia de las ideas para explicar las políticas aplicadas y la evolución de las sociedades. Famosa es la cita de John Maynard Keynes en las Notas Finales de su obra Teoría General:

“…las ideas de los economistas y filósofos políticos, tanto cuando son correctas como erróneas, tienen más poder de lo que comúnmente se entiende. De hecho, el mundo está dominado por ellas. Los hombres prácticos, que se creen exentos de cualquier influencia intelectual, son usualmente esclavos de algún economista difunto. Locos con autoridad, que escuchan voces en el aire, destilan su histeria de algún escritorzuelo académico de uno años antes. Estoy seguro que el poder de los intereses creados es vastamente exagerado cuando se lo compara con el gradual avance de las ideas. No, por cierto, en forma inmediata, pero luego de un cierto intervalo; porque en el campo de la economía y la filosofía política no hay muchos que sean influenciados por nuevas teorías luego de sus veinticinco o treinta años de edad, por lo que las ideas que los funcionarios públicos y políticos, y aun los activistas aplican a los eventos actuales no es probable que sean las últimas. Pero, tarde o temprano, son las ideas, y no los intereses creados las que son peligrosas para bien o para mal” (Keynes, 1936, p. 383).

Ludwig von Mises (1949) dedica todo un capítulo de su obra Acción Humana (cap. X) con el título “El Papel de las Ideas”, en el cual afirma que la sociedad es producto de la acción humana guiada por ideologías, entendiendo a éstas como la totalidad de las doctrinas relacionadas con la conducta individual y las relaciones sociales más doctrinas sobre el “deber ser”, sobre los fines que el hombre debería perseguir. Es decir, el conjunto de teorías científicas respecto a los medios más una valoración respecto a los fines de la acción humana. Cualquier situación social es, para Mises, el resultado de ideologías desarrolladas previamente, que emergen y pueden reemplazar a otras existentes anteriormente y así transformar el sistema social, por lo que la sociedad es siempre la creación de “ideologías” temporal y lógicamente anteriores. La acción es siempre dirigida por ideas.

En el mismo año que Mises publicaba su obra magna, F. A. Hayek publicaba su artículo sobre los intelectuales y el socialismo (Hayek, 1949), que comienza así: “En todos los países democráticos, en los Estados Unidos aún más que en otros, prevalece una fuerte creencia de que la influencia de los intelectuales en la política es insignificante. Esto es en verdad cierto respecto al poder de los intelectuales para que sus opiniones particulares del momento influencien las decisiones, de la medida en la cual pueden influir el voto popular en cuestiones sobre las que difieren de las visiones actuales de las masas. Sin embargo, en períodos más largos probablemente nunca han ejercido una influencia tan grande como la que tienen hoy en esos países. Este poder lo ejercen moldeando la opinión pública” (p. 417).

Hayek define con la palabra “intelectuales” no ya a los autores originales de ciertas ideas sino aquellos que las reproducen, entre los cuales menciona a periodistas, maestros, ministros religiosos, publicistas, locutores de radio, escritores de ficción, de humor y todo tipo de artistas. En otros trabajos (Hayek, 1933 y 1954), describió el proceso de difusión de las ideas desde esos autores originales, pasando por los intelectuales hasta llegar a las grandes masas como gotas que caen en un estanque y generan círculos cada vez más amplios.

Finalmente, Milton & Rose Friedman (1989) presentan su versión de esta misma teoría en las siguientes palabras:

“…un cambio importante en la política social y económica está precedido por un cambio en el clima de la opinión intelectual, generado, al menos en parte, por circunstancias sociales, políticas y económicas contemporáneas. Este cambio puede comenzar en un país pero, si es duradero, termina por difundirse en todo el mundo. Al principio tendrá poco efecto en la política social y económica. Después de un intervalo, a veces de décadas, una corriente intelectual “tomada en su punto culminante” se extenderá al principio gradualmente, luego con más rapidez, al público en general y a través de la presión pública sobre el gobierno afectará las medidas económicas, sociales y políticas. A medida que la corriente de acontecimientos alcanza su punto culminante, la corriente intelectual comienza a disminuir, compensada por lo que A. V. Dicey denomina las contracorrientes de opinión, que representan generalmente una reacción a las consecuencias prácticas atribuidas a la corriente intelectual anterior. Las promesas tienden a ser utópicas. Nunca se cumplen, y por lo tanto desilusionan. Los protagonistas iniciales de la corriente de pensamiento desaparecen y la calidad intelectual de sus seguidores y partidarios disminuye en forma inevitable. Hacen falta independencia y coraje intelectuales para iniciar una contracorriente que domine la opinión, y también, aunque en menor medida, para unirse a la causa. Los jóvenes emprendedores, independientes y valientes buscan nuevos territorios para conquistar y ello requiere explorar lo nuevo y lo no probado. Las contracorrientes que juntan sus fuerzas ponen en movimiento la próxima marejada, y el proceso se repite”[1].

Desde otra perspectiva, es conocida la visión marxista de Antonio Gramsci sobre la conquista del poder cultural como etapa previa a la del poder político mediante la acción concertada de los intelectuales llamados ‘orgánicos’ infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios.

Asimismo, la conocida tesis de Max Weber (1920) referida al impacto de la religión en el crecimiento económico señalando que el espíritu del capitalismo moderno es caracterizado por la ética del trabajo reflejada principalmente por el protestantismo y, en particular, el calvinismo, podemos considerarla como una tesis que enfatiza el papel de las ideas, si bien restringida a valores provistos por la religión.

 

[1] Más recientemente, el profesor de Harvard, Dani Rodrik, sostiene que el análisis que simplemente refiere la causa de toda acción pública a una cuestión de incentivos económicos deja de lado el poderoso papel que cumplen las ideas: “Las ideas dan forma a los intereses, en un proceso que opera por tres vías. En primer lugar, determinan la autopercepción de las elites políticas y los objetivos que persiguen. En segundo lugar, las ideas determinan las creencias de los actores políticos respecto del funcionamiento del mundo. Si los grupos de poder empresariales creen que el estímulo fiscal solamente produce inflación, presionarán a favor de ciertas políticas; si creen que genera aumento de la demanda agregada, presionarán por otras. El gobierno fijará un impuesto menor si cree que es fácil evadirlo y uno mayor si piensa que es difícil. Las ideas determinan las estrategias que los actores políticos creen tener a su disposición”. (Rodrik, Dani; “La tiranía de la economía política”, Project Syndicate, La Nación, 17/2/13.

La cooperación voluntaria para superar problemas de acción colectiva

Un alumno leyó el Cap. 6 del libro, “¿Es posible la cooperación?”, donde se considera la posibilidad de que los problemas que se puedan presentar en el mercado se puedan resolver en forma cooperativa voluntaria. Aquí van sus comentarios y abajo contesto las preguntas:

• Resumen:

La tradicional teoría de juegos presenta al free rider como aquel individuo que se beneficia, mientras otros son los que asumen los costos o esfuerzos, convirtiéndose en la principal dificultad para que se provean voluntariamente bienes públicos. En el dilema del prisionero se muestra que, dado que cada uno de los jugadores persigue maximizar su beneficio, se llega a un equilibrio (resultado) menos favorable para ambos, producto de su falta de cooperación. Es decir, si cooperaran ambos terminarían mejor, se beneficiarían. Se utiliza este resultado para concluir que no podríamos esperar que los individuos cooperen voluntariamente. El análisis de tales incentivos es correcto. Pero no podemos olvidar que el dilema del prisionero es un one-shot game, y no hay comunicación entre ellos. Si se convirtiera en un juego repetido (o sucesivo), el incentivo sirve para cooperar en lugar de traicionar. El contacto y la interrelación constante fomentan la cooperación. Y en la vida en sociedad la mayor parte de los juegos son continuos y se desconoce cuándo terminarán. Por ejemplo en la relación laboral: las dos partes se encuentran en una relación continua, un contrato según el cual se intercambia trabajo y una paga. Las dos partes saben también que esa relación puede terminarse en cualquier momento, pero no saben la fecha cierta de ese fin y mientras no lo sepan, el incentivo a cooperar se mantiene.

• Dos temas nuevos o más interesantes de la lectura:

Temas interesantes: La economía experimental cuestiona el supuesto del individuo racional y maximizador de ingresos, y prefiere verificar las conclusiones de la teoría de los juegos con gente de carne y hueso. Se diseñan experimentos para verificar conductas. Respuestas interesantes y contundentes: los individuos muestran conductas de cooperación en porcentajes elevados. Esto invita a analizar a un individuo más complejo en sus conductas; permite considerar la posibilidad de cooperación voluntaria y también comprender las instancias de provisión de bienes públicos.

Las conclusiones de la psicología evolutiva: los incentivos a cooperar forman parte de nuestra estructura mental, desarrollada en largos procesos evolutivos. Dicho de otra manera: las personas tenemos estímulos naturales a cooperar, aunque no estemos determinados por esto a hacerlo.

• Tres preguntas para el autor:

  1. ¿Puede decirse que el hecho que el orden espontáneo, o mano invisible, genere a largo plazo prosperidad material, es una prueba de la natural cooperación de las personas, aunque no se esté muy consciente de tal cosa?

Por supuesto, es el gran aporte de la metáfora de Adam Smith, de que cada uno persigue su interés personal y termina cooperando con otros porque necesariamente tiene que ofrecerles algo que estos valoren porque satisface alguna necesidad o preferencia. Ese orden espontáneo permite coordinar las acciones de las personas, sin ser perfecto pero de la mejor forma posible.

  1. ¿Puede decirse que un acuerdo institucional que no permita la reelección gubernamental, puede entenderse como un one-shot game, genera incentivos a que el gobierno no aplique políticas que generen buenos resultados, pues saben que su mandato tiene fin conocido? ¿La reelección tendría como aspecto positivo que incentiva al gobierno a comportarse bien? ¿Qué puede decirse de la reelección indefinida?

Es correcto, la limitación del plazo genera incentivos a corto plazo que no serían así con la reeleción. Pero al mismo tiempo, queremos que exista la limitación de los mandatos como mecanismo de control de los abusos de poder. En verdad, enfrentamos una elección entre soluciones imperfectas. Por eso si el electo tiene su poder limitado, también tendrá limitada su capacidad de ocasionar daño.

  1. ¿Cómo superar al free riding y la inacción colectiva que no permiten que un país sin libertades económicas tienda a lograr éstas? ¿Hace falta una crisis para lograr la cooperación y se instituyan libertades económicas?

Las crisis siempre cumplen un papel. El incentivo a ser free rider está siempre presente en todo tipo de acción colectiva. Pero también existen los “emprendedores institucionales” o “emprendedores de ideas”, dispuestos a actuar por toda una serie de distintas razones, y motivados a proponer cambios. Algunos hasta arriesgan su vida en ello. Persiguen ciertos valores y están dispuestos a actuar por ellos.

Más sobre North & Thomas, las instituciones y el crecimiento de Occidente

UNA TEORIA ECONÓMICA DEL CRECIMIENTO DEL MUNDO OCCIDENTAL

RESUMEN

El texto busca explicar el crecimiento económico sostenido de Europa occidental desde el siglo XVIII a la fecha. Teniendo presente dos ciclos económicos malthusianos (siglo XII a siglo XIV y del siglo XV al siglo XVII) se presenta una teoría en la cual el tercer ciclo malthusiano es roto por la innovaciones institucionales que se presentaron a inicios del siglo XVII y se implementaron de manera correcta a finales del mismo siglo. Definiendo una innovación institucional como aquel acto aprobado gubernamentalmente que busca ampliar la probabilidad de aumentar las ganancias en el inicio de una actividad empresarial, y con esto el crecimiento comercial, se implementaron medidas institucionales, entre ellas el derecho a la propiedad privada, que aumentaron la productividad e incentivaron desarrollos tecnológicos que incentivaran el sostenimiento de la productividad en el tiempo. De igual manera la apertura de nuevos mercados y el mejoramiento de medios y rutas de transporte aumentaron la actividad comercial de tal manera que la tasa de productividad fue mayor a la tasa demográfica conllevando esto a un rompimiento del ciclo malthusiano y un crecimiento económico sostenido.

North

TEMAS NUEVOS O IMPORTANTES

  1. Me pareció interesante presentar la revolución industrial como consecuencia de la actividad innovadora institucional y la reorientación de los incentivos económicos.
  2. Me pareció novedoso realizar un recorrido por la historia económica de Europa occidental entre 1100 y 1800 teniendo como variables transversal el cambio demográfico.
  3. Me pareció interesante presentar como responsable del rompimiento del sistema feudal, el crecimiento demográfico.

PREGUNTAS

¿Porque no realizar énfasis en lo que significó para Europa occidental desde el punto de vista económico (importación de minerales, productos agrícolas y apertura de nuevos mercados) la conquista de America?. Me parece que el descubrimiento de América significó demasiado en el crecimiento sostenido de la economía Europea, y que tal vez (me arriesgo asegurarlo con mucha probabilidad de no equivocarme) que si esto no se hubiera presentado Europa no hubiera sido capaz sola de romper el ciclo malthusiano que comenzaba nuevamente en el siglo XVIII.

Respuesta: El despegue de crecimiento económico se dio principalmente en Inglaterra a partir de la Revolución Industrial, que tuvo que ver con factores institucionales internos más que con la relación que pudiera tener ese país con sus colonias. De hecho, no hubo ninguna revolución industrial en España, precisamente porque no tuvo ese ordenamiento institucional que permitiera tal desarrollo.

¿Por qué son importantes las innovaciones institucionales para el desarrollo y crecimiento económico?

North & Thomas señalan que son importantes porque permiten el desarrollo de alguna innovación económica o financiera que promueve el crecimiento y el progreso. Sin ellas esas innovaciones no tendrían lugar.

¿Qué otra experiencia fuera de la inglesa podríamos tener en cuenta como casos exitosos de innovaciones institucionales?

Respuesta: Tal vez incluso antes que Inglaterra lo fue Holanda, y por otro lado Venecia y Florencia donde se desarrolló la banca moderna y el comercio.

¿Qué estrategias deben diseñarse para producir los cambios institucionales, tecnológicos y el crecimiento sostenible de la productividad?

Respuesta: Este es un tema enorme, pero habría que comenzar aclarando la pregunta, ¿estrategia de quién? Sospecho que la pregunta está planteada como si se hablara de un país, pero los que actuamos somos individuos entonces, ¿la estrategia para quienes somos profesores, para quienes son empresarios, para quienes somos consumidores, para quienes son gobernantes? Tengo un capítulo completo en el libro sobre “Cambio Institucional”.

¿Existió en este entorno y periodo un espacio para la asociatividad y la solidaridad?

Respuesta: por supuesto, la Iglesia cumplió un papel en ese campo y, además, no toda la asociatividad fue beneficiosa. Los gremios medievales cerraban la puerta a la competencia y la innovación, y la Revolución Industrial se produjo cuando éstos se debilitaron.

¿Esta teoría contradice el maltusianismo? ¿Se puede dar crecimiento económico a la misma escala del crecimiento demográfico?

Respuesta: Exacto, y es lo que ha demostrado la historia de los últimos 250 años. Precisamente cuando escribía Malthus no podía observar a su alrededor que el mundo estaba cambiando aceleradamente, algo que sí había interpretado claramente Adam Smith. Desde entonces el crecimiento económico ha superado al crecimiento poblacional y ha permitido, por lo tanto, un aumento del ingreso per cápita, y de la cantidad de población.

¿Qué hacer con instituciones que se convierten en una externalidad negativa para la sociedad?

Respuesta: cambiarlas, por supuesto. Pero, nuevamente, esto no es sencillo, porque esos cambios benefician a unos y perjudican a otros. North & Thomas dicen que esos cambios se producirán cuando los beneficios superan a los costos.

¿Cómo proponer una teoría que mida y evalué las instituciones gubernamentales y su poder coercitivo?

Respuesta: No se puede medir porque no sabemos cuál es el estándar. Más adelante veremos algo de análisis institucional comparativo. En la práctica, podemos observar a aquellos países que han progresado y analizar cuáles han sido las instituciones que les han permitido hacerlo. Es todo el desafío que planteaba Adam Smith cuando quería descubrir “las causas y el origen de la riqueza de las naciones”.

En la época contemporánea y a la luz de su teoría, ¿cómo se explica el caso de Singapur que es una unidad política pequeña pero tiene una economía basada en el comercio internacional, y es un país altamente desarrollado y con altos niveles de productividad?

Respuesta: Precisamente es un gran ejemplo que lo que determina el progreso de un país no son sus recursos naturales sino sus instituciones. Hace 50 años Singapur tenía el PIB per cápita de Paraguay, hoy debe ser 20 veces superior, porque pudo realizar reformas institucionales que respetaron la propiedad y los contratos y así impulsaron la inversión de capital.

¿Cómo explicaría a la luz de su teoría los casos de las diferencias pronunciadas entre regiones de un mismo país, como la de Sao Paulo y la del nordeste en el Brasil?

Respuesta: No todos los lugares, aun si tuvieran los mismos arreglos institucionales, tienen que tener el mismo nivel de ingresos. Hay más o menos recursos, hay más o menos emprendedores, hay más o menos inversión. En fin, lo cierto es que con buenas instituciones todas las regiones van a tener un mayor progreso en comparación con tener malas instituciones, pero no todas van a ser iguales.

¿En su teoría qué papel juegan la idiosincracia y el conjunto de valores y de creencias del pueblo de una nación para el crecimiento económico, para el desencadenamiento de procesos de innovación e incremento de la productividad cuando cambian las disponibilidades relativas de factores y por ende los precios relativos?

Respuesta: Muy buena pregunta. Douglass North, al menos, modificó su posición tal como aparece en el artículo. En un trabajo posterior (su libro Understanding the Process of Economic Change), plantea que son las ideas y los valores los que determinan en última instancia el progreso. Es decir, que reduce el énfasis en los cambios poblacionales, de recursos, para centrarlo en ese aspecto.

La maldición de los recursos naturales y una salida convirtiendo a todos en accionistas

Un alumno leyó el Cap. 5 del libro, “Incentivos e información de políticos y funcionarios (Parte II)”, donde se presenta el caso argentino y se busca explicar que los políticos actuaron en base a una cierta visión del mundo, una teoría económica (la enfermedad holandesa), y un conveniente negocio político. Aquí van sus comentarios y abajo contesto las preguntas:

• Resumen:

“La maldición de los recursos naturales” se da en países que descubren un importante recurso natural, y que en lugar de terminar siendo una gran oportunidad y una bendición, termina sumiendo al país en la pobreza e incluso llegando a una guerra civil; pudiera llamarse un fracaso de un gobierno. Una gran oportunidad y bendición sería el caso de un país que aprovecha estos recursos para crecer (Estados Unidos, Australia, Canadá, Chile o Botsuana). Pero algo causa que países ricos en recursos, contrariamente crezcan menos, o incluso decrezcan, que países pobres en recursos naturales. Explicación: La “enfermedad holandesa”: pérdida de competitividad de una economía a causa de la revaluación de la moneda, originada a su vez por el importante volumen de exportaciones de un determinado recurso natural, que lleva al tipo de cambio a un nivel muy bajo para que el resto de las actividades de producción de bienes transables pueda competir con las importaciones. Dos efectos: 1. Movimiento de recursos: el auge en el sector que produce el recurso natural eleva la productividad marginal de los recursos utilizados allí, ocasionando otros ajustes en los precios relativos de la economía, incluyendo el tipo de cambio. 2. Gastos: se debe a que el mayor ingreso real como resultado del auge lleva a un mayor gasto en servicios, que eleva sus precios, causando una apreciación real de la moneda.

• Dos temas nuevos o más interesantes de la lectura:

Temas interesantes: explicaciones desde el punto de vista institucional, o “fallas del gobierno”. El rent-seeking se vuelve mucho más rentable. El gobernante actúa de forma oportunista, gracias al boom generado por el recurso, y trata de maximizar la posibilidad de su reelección aumentando la burocracia. Se traslada fuerza de trabajo del sector más productivo al menos productivo, hay más corrupción, compra de votos y clientelismo. En este marco institucional, el ciudadano de a pie tiene poco con qué negociar y exigir un mejor gobierno. Un marco institucional que promueva el progreso y mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos, normalmente resulta de una serie de intercambios de recursos: impuestos por instituciones. El gobierno acepta ser limitado en su poder monopólico, porque los recursos provienen de contribuyentes que exigen rendición de cuentas sobre su dinero, o al menos sienten la presión impositiva en contraposición con los servicios que del gobierno reciben. Si el recurso se financia ahora con fondos que obtiene del recurso, no tiene por qué rendir cuentas a nadie. Como el cobro de impuestos ha generado siempre algún tipo de resistencia o incluso revueltas en la medida que se exagera sobre la forma de utilizarlos, y el endeudamiento depende de la capacidad de demostrar un flujo de ingresos, los gobiernos tuvieron que limitar sus poderes para poder recaudar impuestos: el principio de que no habrá impuestos sin representación. Cuando se financian los fondos de la renta de un cierto recurso esas presiones no se producen.

• Tres preguntas para el autor:

  1. ¿Cómo puede educarse a la sociedad para que logre entenderse lo conveniente que sería que el gobierno devolviera la propiedad del subsuelo (y la renta) a sus legítimos dueños los ciudadanos?

Esto lo trato en el capítulo sobre “Cambio Institucional”: dependerá de las ideas y valores que predominen en la sociedad en un determinado momento. Las crisis juegan un papel ya que se incentiva la demanda de ideas. Si se hace evidente el fracaso del estatismo en el manejo de un recurso natural, tal vez exista una oportunidad como para realizar tal cambio.

  1. ¿Cómo cambiar lo que ya es una maldición de un recurso, a una bendición?

Como muestran algunos países, se trata de tener instituciones de calidad que eviten la rapiña por las rentas del recurso.

  1. ¿Cómo cambiar el statu quo de depender de la renta de un recurso natural, que es distribuido por el gobierno, capturando a los ciudadanos?

Una idea podría ser convertir a los ciudadanos en accionistas. Es decir, si el recurso es “propiedad de todos” en manos del estado, hagamos que sea propiedad de todos distribuyendo acciones entre todos los habitantes. Así, serán propietarios, y actuarán como tales.

La Nueva Economía Institucional – Douglass North

Los alumnos de Historia del Pensamiento Económico I leen a Douglass North, “La Nueva Economía Institucional”. Una alumna comenta su contenido:

North

“La moderna economía institucional tiene como premisa integrar la teoría neoclásica teniendo en cuenta las bases de las instituciones y analizar como estas cambian. Son más amplias que las opciones tradicionales las cuales examinan solo precio y cantidad. Una economía de este tipo es un estudio contractual tanto político como económico que presentan regularidades en las interacciones entre agentes y atenúan las consecuencias de cambios en los precios relativos. En otras palabras, implican un mecanismo para hacer cumplir los contratos.”

“Donde no hay costos de transacción, no hay instituciones (ejemplo de ello es la economía neoclásica). Los pilares sobre los que subyacen las instituciones son los individuos maximizadores de su utilidad, los costos del intercambio que pueden ser reducidos haciendo el intercambio posible. El cambio institucional puede estar dado por modificaciones en la contratación. Debe ser teórica y basada en una teoría positiva sólida. El óptimo de Pareto no tiene sentido si no podemos especificar que es un gobierno eficiente si bien es posible asignar eficiencia a una serie de derechos de propiedad. La libertad de mercados no lleva necesariamente a la eficiencia de los mismos. Para ellos se requiere un sistema legal bien constituido que sea imparcial.”

Es muy interesante esta frase: “El óptimo de Pareto no tiene sentido si no podemos especificar que es un gobierno eficiente si bien es posible asignar eficiencia a una serie de derechos de propiedad”; ya que si entendemos que las valoraciones son subjetivas las mejoras paretianas solamente pueden darse a través de intercambios voluntarios. El criterio de Pareto descarta la coerción, ya que establece que algunos mejoren su situación “sin que empeore la situación de los demás”, pero no habría que usar la coerción si la gente pensara que con un estado mejora su situación. Ejemplo: la tributación sería voluntaria en un mundo paretiano.

Por eso la economía neoclásica deja de lado Pareto e incorpora el criterio de Kaldor-Hicks que introduce la compensación de aquellos que pierdan pero en términos potenciales: los beneficios de los que ganan serían mayores de los costos de los que pierden (típico cálculo utilitarista) aun cuando los primeros no lleguen a compensar a los segundos. Pero este criterio es insostenible, introduce comparaciones interpersonales de utilidad, asume que la política hará ese cálculo evaluando el “bienestar general”, que se pueden conocer las preferencias de los individuos sin que estas se revelen por medio de intercambios en los mercados, etc.

Algunos autores que hemos leído piensan que ese criterio no existe. Otros, como Buchanan, parten de que el óptimo en términos de decisión colectiva sería la unanimidad, ya que solamente con ella se puede evitar que una decisión colectiva genere externalidades negativas para algunos. Pero obtener la unanimidad es muy costoso y haría imposible prácticamente tomar cualquier decisión colectiva. Por eso Buchanan & Tullock sostienen que debería haber dos niveles de decisión: uno “constitucional” con la mayoría que apruebe las reglas generales se acerque lo máximo posible a la unanimidad; y luego otro nivel de decisiones “menos peligrosas” respecto a los derechos individuales, tales como decisiones de gestión pública o administrativas, que se tomarían por mayorías simples.

Lo cierto es que, como dice North, este tema no puede ser dejado de lado y simplemente asumir un “dictador benevolente” que ejerce el monopolio de la coerción en pos del bien común.

Preguntas de los alumnos:

  1. Teniendo en cuenta que la escuela escolástica le daban mucha importancia a los contratos dejando de lado problemas meramente económicos, ¿Se podría decir acaso que, combinado con la evolución de la teoría económica a lo largo de las décadas, aquí estaríamos viendo parte de la herencia de la corriente de Santo Tomas?Cuando se enfocaban en los contratos, por el contrario, era para ver si encubrían algún tipo de usura porque condenaban el interés.
  2. Respuesta: Solamente en el sentido que Aquino y los escolásticos le prestaban su mayor atención al tema de las justicia, tanto sea de las acciones individuales, como también de las relaciones de unos con otros (asimilable al ‘rule of law’). Reconocían la importancia de la propiedad y los contratos, pero no tenían una visión de ellas como “instituciones”, si su rol en el funcionamiento de la sociedad y los mercados.
  3. Sabemos que buena parte de autores institucionalistas americanos tienen una visión crítica darwiniana ¿Cuánta influencia tiene la teoría darwiniana en el concepto de institución?
  4. Respuesta: Mucha en algunos autores institucionalistas porque entienden que éstas son evolutivas. Pero la idea de la evolución es previa a Darwin, proviene de los escoceses (Ferguson, Hutcheson, Hume), de ellos la toma Darwin para llevarla a las ciencias naturales.
  5. ¿Es posible que se pueda sobrevivir hoy en día bajo las creencias puramente neoclásicas, solo teniendo en cuenta mediciones acerca del placer o el dolor de la gente?
  6. Respuesta: Supongo que la pregunta se refiere a la supervivencia de la teoría. Se puede, pero hace agua.
  7. ¿El autor cree que las diferencias institucionales entre aquellos países desarrollados y lo no desarrollados desempeñan un papel importante en los mayores niveles de desarrollo alcanzado? ¿Cómo se lograría un buen marco teórico para poder generar, y mantener, a las nuevas y buenas instituciones?
  8. Respuesta: Este ya existe, es todo el gran mundo de la economía institucional, un paraguas amplio bajo el cual entran tanto los austriacos como Public Choice, Law & Economics, Economía de los Derechos de Propiedad, y la NEI.
  9. ¿Qué tipo de modificaciones se deben realizar para poder generar buenas instituciones? ¿Prestándole más atención a los cuatro pilares que Ud. nos indica o cambios tanto políticos como educativos en la Sociedad para luego ir por los pilares?
  10. Respuesta: Hay varias teorías para explicar esto. North originalmente enfatizaba el cambio de precios relativos para explicar los cambios institucionales, pero más adelante se inclinó por el papel que cumplen los valores e ideas.
  11. ¿Las nuevas instituciones de qué forman nos garantizan un crecimiento económico y social sostenido?
  12. Respuesta: Como dice North, permiten coordinar las acciones de la gente en sociedad, y los mercados son eso, gente coordinando entre sí. Otorgan previsibilidad en las acciones de los demás, un elemento necesario para la inversión y, por ende, para el progreso.

Cultura y progreso en los campesinos de Michoacán, México

Gracias a Daniel Sznycer, a quien conocí en la UFM y es actualmente investigador post-doctorado en el Centro de Sicología Evolutiva de la Universidad de California, Santa Bárbara, conocí el trabajo del antropólogo George M. Foster. Me mandó el artículo “Peasant Society and the Image of the Limited Good” publicado en American Anthropologist, 67, 1965.

Campesinos Michoacan

Muy interesante y en consonancia con los temas presentados aquí antes sobre la relación entre los valores e ideas, las instituciones y el progreso. Comienza con una cita de dos autores desconocidos para mi hasta ahora, Hsiao Tung-Fei y Chi-I Chang:

“La conducta humana está siempre motivada por ciertos propósitos, y estos propósitos surgen de un conjunto de supuestos que no son usualmente reconocidos por quienes los poseen. Las premisas básicas de una cultura particular son aceptadas inconscientemente por el individuo a través de su constante y exclusiva participación en esa cultura. Son estos supuestos –la esencia de todos los propósitos, motivos y principios condicionados culturalmente- los que determinan la conducta de un pueblo, subyacen a todas las instituciones y les dan unidad”.

El argumento de Foster es que toda sociedad comparte una orientación cognitiva que no está verbalmente expresada sino implícita en las “reglas de juego’, como cuando usamos el lenguaje sin conocer mucho de sus reglas gramaticales.

¿Cómo hace un antropólogo para conocer esa orientación cognitiva? Pues observa sus conductas y sostiene que son un reflejo o representación de ella. Si su hipótesis describe un conjunto de conductas, podría mostrar que es válida. Para Foster, por lo tanto, como toda conducta de los miembros de un grupo es función de esta orientación cognitiva particular, toda conducta es “racional” y tiene sentido, en dicho contexto.

En este caso particular, presenta el resultado de investigaciones en poblaciones campesinas de Tzintzuntzan, Michoacán, México; pero con un análisis comparativo con otras poblaciones similares en el resto del mundo. Allí describe el rasgo más característico de estas culturas como “La Imagen del Bien Limitado”, definido como una visión que considera que los universos social, económico y natural donde se encuentran todas las cosas valiosas de la vida como la tierra, la riqueza, salud, amistad, amor, hombría, honor, respeto, estatus, poder e influencia y seguridad, existen en “cantidad limitada” y son escasas, y no hay forma de aumentarlas, por lo que se pueden dividir, pero no multiplicar. En otras palabras, ven a su mundo como un juego de suma cero.

De ahí, entonces, que si una familia mejora su posición solamente puede ser a expensas de otra, por lo que una relativa mejora en la posición de alguien es vista como una amenaza a toda la comunidad: alguien está siendo despojado, lo veamos o no, y como resulta incierto quién es, toda mejora es vista como una amenaza a todas las personas y familias. Demás está decir que no es una cultura que promueva el progreso. Las técnicas de labranza se han mantenido iguales por siglos, y el campesino no ve una relación entre trabajo y técnicas de producción de un lado, y la obtención de riqueza por el otro. Parece que lo mismo ocurre incluso con la amistad, el amor y los afectos: señala la rivalidad que se genera con la llegada de un nuevo hijo en la familia, el gran rechazo a “perder sangre” o a donarla ya que la sangre es limitada y no se reproduce según esa visión; la sensibilidad que existe ante cualquier insulto al honor personal como si éste, y la hombría, también existieran en forma limitada.

Estas visiones sobre los recursos limitados llevan, usualmente, a alguna de estas dos alternativas: o la máxima cooperación, y cierto comunismo, o a un extremo individualismo. Foster dice que esto segundo es lo que sucede en las poblaciones campesinas. Esas actividades económicas de subsistencia, se realizan individualmente en la familia, con poco vínculo y colaboración con el resto.

Como la riqueza es limitada hay mucha resistencia a manifestarla y en caso de que se obtenga, se oculta, o es presionado para gastarla en rituales, no en inversiones que aumenten su productividad.

Sin embargo, por ejemplo, no está mal visto que se vayan a trabajar de “braceros” en los Estados Unidos, y que vuelvan con mucho dinero o lo manden, porque en tal caso ese dinero no ha salido de su propia comunidad, y algún otro lo “habrá perdido”. Tampoco hay problema si se encuentra algún “patrón” o benefactor externo, por la misma razón, están sacando riqueza de algún otro lado. Y por el mismo motivo, Foster sostiene que gustan tanto las historias de “tesoros”: la riqueza se encuentra, no se produce. El equivalente actual de esos tesoros es la lotería, gastan mucho en juegos de azar.

Finalmente, concluye Foster, que el cambio de actitud no es imposible. Poco a poco aprovechan las oportunidades cuando las ven, y van lentamente modificando esa visión respecto al progreso y a las posibilidades de esforzarse y progresar. Comienzan a mostrar un espíritu emprendedor.

En fin, una muy interesante investigación sobre los vínculos entre valores, ideas, instituciones y progreso.