¿El Iphone o Google son el resultado de políticas estatales? Informe del Instituto Juan de Mariana (I)

El Instituto Juan de Mariana de Madrid ha publicado un informe sobre el mito de que es el Estado la fuente de la innovación y el progreso tecnológico en el mundo. Muy interesante. El informe completo aquí: https://www.juandemariana.org/investigacion/archivo-de-publicaciones/mitos-y-realidades-sobre-el-estado-emprendedor

Aquí va la primera parte de un resumen:

EL MOTOR DE LA INNOVACIÓN ES EL LIBRE MERCADO

Las políticas estatales de I+D+i restringen las oportunidades de los emprendedores y fomentan la creación de fuertes grupos de presión

  • El motor fundamental del progreso tecnológico es el libre mercado y no los programas estatales
  • Las políticas públicas de I+D+i conducen normalmente a resultados desastrosos
  • Invenciones como el iPhone o Google son fruto del mercado, no de la inversión pública

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El Instituto Juan de Mariana publica el informe Mitos y Realidades del Estado emprendedor: ¿realmente es el Estado el impulsor de la investigación básica y la innovación?, en el que se pone en tela de juicio las tesis de la economista italiana Mariana Mazzucato, quien otorga al Estado un papel capital en la innovación y el emprendimiento y aboga, en consecuencia, por una planificación estatal en este capítulo.

El sistema económico capitalista históricamente se ha asociado con la destrucción creativa y con la innovación disruptiva. Si alguna cualidad suele reconocérsele al capitalismo, incluso por sus más feroces críticos, es la de promover el desarrollo tecnológico: ejemplos recientes como el iPhone de Apple, el motor de búsqueda de Google o el agregador de contenido audiovisual de Netflix parecen ilustrar en el día a día cómo el capitalismo revoluciona nuestra calidad de vida.

Existen paralelismos entre Mariana Mazzucato y el “economista de la desigualdad”, el francés Thomas Piketty, quienes han alcanzado prestigio y popularidad tras acompañar sendas investigaciones críticas con el capitalismo de exitosas campañas divulgativas.

Desde 2013, Mazzucato ha pretendido refutar la idea de que el capitalismo es el motor esencial de las innovaciones más importantes que hemos disfrutado en las últimas décadas. Así, en su conocido libro El Estado emprendedor, la economista trata de argumentar que todos esos avances tecnológicos son, en realidad, producto de los programas estatales de investigación: es al Estado y a su política de I+D+i a quienes les debemos el progreso presente. El iPhone o el buscador de Google son, de acuerdo con la italiana, subproductos de la planificación estatal.

La obra de la economista transalpina ha tenido una amplísima repercusión a nivel mundial y ha contribuido a que muchos políticos, economistas y periodistas modifiquen su perspectiva sobre el proceso innovador: Mazzucato, por ejemplo, defiende la creación de una banca pública que financie el proceso de investigación, así como la participación estatal en el control de empresas beneficiadas por las ayudas públicas a la I+D+i. Sobre todo, con su abierta retórica estatista, sienta las bases para legitimar subidas de impuestos y el aumento del intervencionismo siempre con la excusa de que la sociedad acaba recibiendo un retorno.

Tras décadas en las que el Estado ha venido apropiándose de la mitad de la riqueza que las economías capitalistas generan y regulando la otra mitad, es imposible no encontrar algún vestigio de emprendimiento tecnológico originado por la acción estatal. Faltaría más que el Estado, después de invertir ingentes cantidades de dinero en sus faraónicos programas de investigación, no hubiera contribuido a sacar adelante nada valioso. Con todo, cabe plantearse qué habría sucedido si el Estado no hubiese detraído esos recursos a la sociedad. Resultan innumerables las posibilidades que habrían surgido en un ambiente en el que el genio empresarial de millones de seres humanos se hubiera podido explayar sin las trabas y dificultades que ha padecido desde el surgimiento del Estado emprendedor tras la II Guerra Mundial.

Conviene, en fin, tener muy presente que el Estado emprendedor no sale gratis a la población:

• Coste de oportunidad: Los contribuyentes se ven obligados a sufragar proyectos de resultado muy incierto, sobre los que no se dispone de la información que aportan los precios de mercado de cara a determinar si los medios utilizados están generando o destruyendo valor. Se produce asimismo un efecto expulsión (crowding-out) al detraer recursos de la economía por vía impositiva, de forma que el sector privado ve mermadas sus rentas para llevar a cabo sus propios proyectos de emprendimiento.

  • Apuestas de alto riesgo: se anula la experimentación descentralizada e incremental (prueba y error) propia del mercado cuando se concentran recursos de I+D+i en una vía de investigación única y concreta. El riesgo es muy elevado. Si esta línea de trabajo no es la correcta, la sociedad no sólo ha destinado recursos a algo vacío (ineficiente), sino que queda desprovista de soluciones competitivamente más idóneas, por lo que sufre un importante menoscabo.
  • Incentivos perversos en los agentes: inevitablemente, surgen buscadores de rentas estatales. Es el caso de los nuevos cuerpos de burócratas que buscan proteger su statu quo a toda costa, tratando de desprestigiar o boicotear a quienes, desde fuera del sistema, se lanzan a competir con ellos en la provisión de ideas e investigaciones novedosas. O espurios empresarios que, en lugar de dedicarse a ofrecer cada vez más y mejores bienes y servicios a la sociedad por mor de la innovación a la que les empuja el entorno competitivo, invierten sus fuerzas en hacer lobbying para aprovecharse de las regulaciones y las subvenciones públicas en un marco que les asegure la ausencia de competencia y una posición de monopolio. Con todo ello se pone freno a la innovación disruptiva, que no busca otra cosa que romper con viejos moldes productivos (energía, medios de transporte, medicina personalizada, nuevos materiales, autonomía personal y de trabajo, etc.). Al contrario, se favorece a unos pocos privilegiados mientras se limitan las oportunidades de emprendimiento a los innovadores y se cercenan al público los resultados que estas disrupciones habrían podido arrojar para su creciente bienestar.

En un contexto en el que España debe redefinir cuál será su modelo productivo para las próximas décadas y en el que muchos apuestan por que el Estado dirija esa transformación a través de la inversión y regulación pública de la I+D+i, desde el Instituto Juan de Mariana pretendemos mostrar los profusos errores de la tesis de Mariana Mazzucato para evitar que desoriente a nuestros políticos, periodistas e intelectuales.

Mercados por todos lados: McKinsey analiza organizar ‘mercados de talentos’ en grandes empresas

Con los alumnos de Managerial Economics, Swiss Management Centre, vemos el trabajo de Lowell L. Bryan, Claudia I. Joyce, and Leigh M. Weiss, “Making a market in talent”, The McKinsey Quarterly, 2006 Number 2.

En ese trabajo, como en otros de esa misma consultora, tratan un tema de carácter “hayekiano”: las limitaciones en el conocimiento, que se encuentra disperso entre todos los miembros de la organización, para lo cual hace falta algún mecanismo para obtenerlo, como lo hace el mercado. Recomiendan crear “mercados internos” para el descubrimiento y la asignación de los talentos entre el personal:

“Los grandes estudios jurídicos y otros grupos de servicios, academia y unidades de Investigación y Desarrollo, tienen mercados informales de talento donde la gente con más experiencia trata de encontrar a los mejores empleados jóvenes y éstos pueden elegir entre diferentes posiciones. Estos mercados generalmente siguen reglas informales de conducta y funcionan mejor cuando los participantes son menos de 100 y se conocen entre sí.

En el complejo mundo corporativo, que involucra a miles de profesionales y gerentes, la mejor alternativa es formalizar mercados de talento –esto es, un mercado creado para vincular los intereses de las personas con los intereses de la empresa. Un mercado formal de talentos no surge espontáneamente, una empresa debe invertir para asegurarse que ambas partes obtienen un resultado adecuado en la transacción. De otra forma, fracasará. Los mercados formales de talentos pueden desarrollarse alrededor de áreas funcionales o administrativas. Entre las grandes empresas con mercados formales de talentos encontramos a American Express e IBM.

Condiciones para el éxito

Un mercado de talentos no es para cualquier tipo de empleado. En la mayoría de los casos intervienen trabajadores en el sentido tradicional: individuos que tienen habilidades que se pueden intercambiar y pueden manejarse adecuadamente a través de una línea de supervisión. Estos empleados pueden operar un gran call center de un banco, trabajar en una cadena minorista, o manejar un camión para un proveedor de logística –trabajos donde la tarea es muy controlada en procesos específicos. Para esos empleados, los enfoques tradicionales de la línea de responsabilidad todavía funcionan. Los mercados de talentos puede que tampoco sean necesario en empresas pequeñas, que son menos globales y tienen menos ‘silos’ organizacionales, debido a que estas empresas tienen menos problemas para asignar el talento convenientemente.

Los mercados de talentos son más apropiados para empresas grandes, complejas, impulsadas por el tanto, y que crecen- empresas con una importante proporción de empleados ocupados en tareas complejas, que demandan análisis y juicios, lo que lo que los economistas llaman interacciones ‘tácitas’. Aun en estas empresas, los mercados de talentos pueden ser más apropiados en ciertas áreas limitadas (por ejemplo, en grupos funcionales como diseño de producto o ingeniería del software. Y son más apropiados para talentos de jóvenes o de nivel medio, no para los principales directivos de una empresa, donde se usa normalmente un sistema muy intermediado que es más apropiado para estos casos.”

La sabiduría de un clásico simple: el artículo de Read ‘Yo, el lápiz’ ahora como I, Smartphone

El clásico artículo de Leonard Read, “Yo, lápiz”, ha sido presentado siempre como el mejor ejemplo de los beneficios de la división del trabajo. Pero no es solamente eso, se trata también de la coordinación necesaria entre cada uno de los que participan en una pequeña parte del proceso total. Esa es la sabiduría de “la mano invisible”. Podemos realizar muchas más tareas si las dividimos entre todos, pero es necesario que exista una coordinación entre ellas. La metáfora de “la mano invisible” es la que describe ese proceso como un orden espontáneo que alcanza esa coordinación sin que nadie en particular la organice.

Yo lapiz

Lo hace a través de los precios, que cumplen dos funciones fundamentales: por un lado transmiten información; por el otro generan incentivos para que las personas actúen en consecuencia. El artículo de Read es un gran ejemplo de este proceso. Ninguno de nosotros sería capaz de hacer un lápiz. Si estuviéramos solos en una isla nos olvidaríamos de la posibilidad de contar con uno. Así describe este mismo ejemplo Milton Friedman: http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php/Yo_l%C3%A1piz

Ya casi no usamos lápices, así que el ejemplo corre el riesgo de quedar anticuado, aunque en verdad están por aparecer lápices con modernas tecnologías, que permitirán grabar textos, por ejemplo. Pero tomemos un ejemplo de algo que todos usamos: un Smartphone. Aquí una versión moderna del mismo concepto, aunque lamentablemente está solo en inglés: http://www.youtube.com/watch?v=V1Ze_wpS_o0

Aquí toda una discusión en el interesante blog “Café Hayek”: http://cafehayek.com/2013/11/i-smartphone.html

Agradezco a Gabriela Calderon que llamara mi atención del proceso inverso descripto en el libro fotográfico de Christien Meindestsma “PIG 05049” donde se describe en fotos todos los usos finales a los que contribuye finalmente un cerdo:  http://www.amazon.com/Christien-Meindertsma-PIG-05049/dp/9081241311/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1413988841&sr=8-1&keywords=meindertsma

Que a su vez es comentado en este artículo publicado por el Instituto Cato: http://www.elcato.org/pdf_files/ens-2013-12-24.pdf

¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (IV)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • De acuerdo los austriacos, es oligopolio un mercado si es el Estado con sus normativas el que impide le libre acceso al mismo. Lo relevante no es por tanto que el numero de jugadores sea pequeño.

En el caso de las agencias de rating, donde el numero de jugadores (ofertantes”) es relativamente pequeño (tres principales y luego otros jugadores mas pequeños), NO ES UN OLIGOPOLIO ya que NO HAY REGULACIONES ESTATALES que impidan el libre acceso. Lo que hay son tres jugadores que hacen muy bien su trabajo y por eso consiguen cada uno de ellos una gran cuota de mercado. No hay que hacer por tanto nada al respecto, ya que no hay regulaciones estatales que impidan el libre acceso, y de hecho el merado funciona muy bien (que hagan bien su trabajo NO SIGNIFICA que sean perfectas).

De hecho, hacen tan bien su trabajo que han servido de chivo expiatorio a gobiernos y bancoscentrales de todo el mundo para echarles la culpa de la crisis.

Recordemos que las agencias de calificación tan solo hacen eso, CALIFICAR, es decir, emitir opiniones. Y que luego cada uno es RESPONSABLE de sus decisiones de inversión.

Tipicos mercados oligopolisticos en España han sido el de telefonía móvil y el de la energia. Pero en el primero, las regulaciones estatales para impedir la competencia no han podido evitar que esta apareciera, y al final la competencia creciente de un numero de operadores que fueron entrando por los resquicios que las normas les permitían han creado una creciente competencia y finalmente han reducido en mucho los precios.

El de la energia en España es un mercado oligoolico, terriblemente regulado, lo cual genera precios desorbitados para la energía.

Habria que libralizarlo y permitir el libre acceso al mismo, como única vía de convertir e eficaz lo que ahora es carísimo y malo.

  • Mis compañeros han mencionado en España la electricidad, telefonía, materias primas cobre ,etc.

A mi entender en España tenemos bastantes ejemplos de oligopolios controlados por el estado.

Farmacias: en España no se puede abrir una farmacia libremente, es necesario una licencia del estado. Esta licencia asegura una zona de influencia y sin competencia al poseedor de la misma.

Notarios, registradores de la propiedad, es necesario aprobar una oposición que te garantiza una plaza (zona de influencia sin competencia).

Estancos, requieren una licencia que salen a subasta pública cada cierto tiempo.

Taxis, para poder ejercer como taxista es necesario una licencia, las cuales son limitadas.

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Partiendo del ejemplo de los taxis, por causa de la crisis en España descendió el número de usuarios, se redujo la demanda de su servicios, pero como es un sector regulado se permitieron el lujo de subir las tarifas, es decir disminuye la oferta y subes el precio del servicio. Si fuese un servicio no regulado y con libre competencia tendríamos una reducción de precio para intentar aumentar la demanda, pero como está controlado tenemos esta situación.

Creo que deberían eliminarse las licencias permitiendo la entrada de nuevos competidores y nuevos servicios como uber.

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

En mi opinión es un oligopolio por el escaso número de vendedores. Por otro lado desconozco el sector, pero por los comentarios del foro, entiendo que son empresas privadas y que el acceso al mercado no está restringido por ningún organismo. Nuevos competidores son posibles, pero la entrada es muy difícil por la posición domínate de estas tres empresas.

Personalmente creo que el mercado se puede regular solo, si la calificación de riesgo fuese un negocio muy lucrativo aparecerán nuevos competidores.

  • Entendiendo oligopolio como la concentración de la oferta industrial y comercial en un número reducido de empresas siempre y cuando exista colaboración mutua entre ellas para evitar la competencia. Entiendo que este último punto es la clave para determinar si existe un oligopolio o no. Hay muchos casos dónde el mercado se concentra en un número reducido de empresas ya que existen importantes barreras de entrada pero no necesariamente se trata de oligopolios, ya que no se cumple con la otra de las condiciones que es que exista colaboración mutua entre estas empresas para evitar la competencia.

Un ejemplo de oligopolio fue el del sector telecomunicaciones en España por el que fueron multadas con un total de 120MM de euros Telefónica (45MM), Vodafone (43MM) y Orange (29MM) como consecuencia de haber pactado precios desde el año 2000-2009

Las diferencias más importantes que suelen existir entre un mercado oligopolístico de uno que no lo es, suelen ser los precios más elevados y la producción inferior. De ahí la importancia de no confundir mercados de libre competencia concentrados con oligopolios.

Desde mi punto de vista los mayores ejemplos de monopolio u oligopolio que pueden existir son los que dependen directamente del Estado. Es éste quien anula cualquier tipo de competencia y fija los precios aparentemente para atender a los intereses generales, pero la realidad es otra muy distinta, ya que se reduce la producción, los precios suben y se disparan los costes de producción, ya que se es mucho menos eficiente que en un mercado de libre competencia.

Para que fuera considerado oligopolio el mercado de las agencias de calificación tendría que exisitir colaboración mutua entre ellas para evitar la competencia. En este caso creo que existe oligopolio no tanto porque no haya competencia entre ellas si no porque son controladas de alguna forma por los Estados Unidos y por los intereses de sus propietarios. Ninguna agencia de calificación se atrevió a quitar la triple AAA a EEUU en los peores momentos de la crisis.

Un informe negativo de estas agencias de calificación puede destruir la reputación de cualquier compañía del mundo por lo que el poder que tienen es enorme, por tanto si se equivocan deberían incurrir en responsabilidades de igual envergadura a los daños ocasionados a esas compañías por calificaciones erróneas. Está claro que tendrían que responder por los errores en sus calificaciones de alguna forma y no lo hacen. Lo que no puede ser es que las tres agencias calificaran el día antes de la quiebra de Lehman Brothers con la triple AAA a esta compañía y que no incurrieran en ninguna responsabilidad. Por este error las tres agencias deberian haber sido fulminantemente invalidadas para la calificación de compañías. La única explicación que se me ocurre es que a “alguien” no le interesa que se perjudique a estas agencias por algún motivo.

Y yo me pregunto ¿Quien son los dueños de estas agencias? Hombre!! si aparece nuestro amigo Warren como uno de los mayores inversores institucionales de Moody´s…

  • En España además de las empresas de telecomunicaciones y de electricidad que pactaron precios como ya han apuntado varios compañeros tambien han pactado precios las petroleras durante años de las gasolinas y gasoleos.

Esta distorsion de la libre competencia perjudica claramente a los consumidores porque estan manteniendo artificialmente los precios altos en su propio beneficio. La apertura en los supermercados de gasolineras ha contribuido en mi opinión a abrir el mercado. Las multas del tribunal de la competencia creo que no sirvieron para nada en este caso.

Creo que si es un oligopolio, copan el 96% del mercado y además persiste la duda de su imparcialidad. Destacar que Buffet y Bill Gates son accionistas importantes de Moody`s con lo cual la rentabilidad será muy interesante. Evidentemente que se deberia hacer algo pero despues de los errores que han cometido cuando Lehman Brothers y otras empresas sin que cambie nada, parece dificil que suceda.

  • Entiendo que cualquier tipo de negocio donde las barreras de entrada sean muy altas favorece la aparicion de oligopolios. Por ejemplo muchos de nosotros hemos puesto el ejemplo de las electricas en España por ser un caso notorio en nuestro pais.

No creo que sea necesario que las empresas se pongan de acuerdo en no competir entre ellas para que tenga lugar un oligopolio. Este supuesto daría lugar a un cártel, que entiendo es un tipo de oligopolio.

Siempre que exista competencia real entre los componentes del oligopolio y no existan trabas regulatorias para evitar que nuevas empresas se puedan incorporar a esa actividad económica, no creo que suponga ningun problema ni se deba hacer nada al respecto.

  • Hay pocos países donde las filiales de multinacionales ganen tanto dinero como en Brasil. Este país aporta entramado burocrático y dificultad de trabajo, incluyendo un infierno regulatorio y tributario, con tasas aduaneras de país bananero, etc.

Por dar un ejemplo, 176 horas anuales son las necesarias en media mundial para cumplir con las obligaciones tributarias. En Brasil, decid un número… más alto… aún más alto… no seáis tímidos… más alto aún… 2.600 horas. En el gráfico adjunto se ve lo brutal de la diferencia. Por dar un ejemplo, el departamento tributario de Fiat en Brasil cubre casi 1.000 empleados.

Todas estas dificultades facilitan muchísimo la creación de oligopolios, naturales y tácitos. Naturales en cuanto a que son competencia soft, de poca presión competitiva, con lo qué para qué bajar los precios… y tácito con el “jeitinho brasileiro” tantas veces visto por aquí.

Al final todo redunda en muchísimo beneficio para las empresas, muchísima ineficiencia y aspectos inusuales como el BigMac index, o que el precio oficial más alto para iPhone en el mundo se de en Brasil. Tengo compañeros que al saber que están esperando un bebé han tomado avión a Miami, comprado todo lo que necesitan, tomado una semana de vacaciones, y ahorrado con la diferencia de precio habida si hubieran comprado todo lo del bebé en Sao Paulo.

¿Si valoramos la libertad en el Mercado de las ideas, por qué no lo hacemos en el Mercado de bienes?

Ronald Coase es un caso especial: ganó el premio Nobel en Economía con solo haber publicado algunos artículos en revistas académicas; ningún tratado general ni libro sobre una temática específica. Pero, claro, muchos de los artículos que escribiera cambiaron el rumbo de la ciencia económica, abrieron nuevos campos de estudio y se encuentran entre los más citados en la historia de esta disciplina: https://ideas.repec.org/e/pco40.html

Uno de ellos es bien interesante. Se llama: “EL mercado de los bienes y el mercado de las ideas”. Allí, Coase plantea una aparente paradoja: ¿por qué se piensa que es adecuada la regulación estatal del mercado de los bienes y no la del mercado de las ideas? En sus palabras:

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“¿Cuál es la visión general que estaré examinando? La que dice que en el mercado de bienes, la regulación gubernamental es deseable mientras que en el mercado de las ideas la regulación gubernamental es indeseable y debería estar estrictamente limitada”.

Se supone que la regulación en el mercado de los bienes es necesaria porque los consumidores no tienen capacidad para realizar las elecciones apropiadas: los productores, sin regulación, no actuarían en el interés público, pero sí lo harían si se trata de los medios periodísticos. La publicidad, por otro lado, es usualmente es considerada parte del mercado de los bienes y no está protegida por la Primer Enmienda, celosa defensora de la libertad de expresión en los Estados Unidos, cuando las mismas opiniones que allí se expresan lo estarían si aparecieran en un libro o diario.

Cita a Aaron Director señalando: “El libre mercado, como un método deseable para organizar la vida intelectual de una comunidad fue demandado como deseable antes de que se lo propusiera para organizar la vida económica. Se reconocieron las ventajas del libre intercambio de ideas antes de que se lo hiciera en los intercambios voluntarios de bienes y servicios en mercados competitivos”.

Para Coase no es de extrañar que los intelectuales y la prensa promuevan la libertad de expresión en su propio ámbito, pero que no hagan lo mismo con el resto.

“Consideremos el caso de la ignorancia de los consumidores que usualmente se menciona como justificación para la intervención gubernamental. Resulta difícil creer que el público general está en mejor posición de evaluar visiones alternativas de políticas económicas y sociales que de elegir entre distintos tipos de comida. Sin embargo, se propone regulación en un caso y no en el otro. O consideren la cuestión de prevenir el fraude, para el cual normalmente se propone una intervención gubernamental. Sería difícil negar que artículos en los diarios y discursos de políticos contienen un número mayor de afirmaciones falsas o engañosas; en verdad, a veces no consisten de otra cosa. Se considera muy deseable el control gubernamental de propagandas falsas o engañosas. Sin embargo, una propuesta para establecer una Comisión Federal de Prensa o una Comisión Federal Política sería inmediatamente rechazada.”

Algo similar parece suceder en el campo de la educación, donde el ‘control de los contenidos’ es muy fuerte.

En definitiva, dice Coase, “tenemos que decidir si el gobierno es tan incompetente como usualmente se asume en el mercado de las ideas, en cuyo caso deberíamos reducir su intervención en el mercado de bienes; o si es tan eficiente como se lo asume en el mercado de bienes, en cuyo caso querríamos aumentar la regulación el mercado de las ideas”.

¿Y? ¿Nuestros alumnos de Derecho, por cuál se inclinan?

¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (III)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • Por oligopolio entendemos un mercado dominado por muy pocas empresas. En este sentido podría mencionar el sector de las telecomunicaciones en España donde el mercado está dominado por Telefónica, Vodafone (ha comprado recientemente ONO) y Orange (que podría comprar recientemente Jazztel). También el mercado eléctrico/gas dominado por Endesa, Iberdrola y Gas Natural. Además, son mercados donde la regulación y los requerimientos de inversión hacen difícil la entrada de nuevos competidores.

Creo que un oligopolio no tiene por qué generar inconvenientes. En el caso de las telecomunicaciones (antes mencionado), la competencia entre las empresas ha sido positivos para los consumidores haciendo que 1) los precios desciendan (principalmente en el ámbito de telefonía móvil) y 2) las prestaciones mejoren (en el caso de acceso a Internet). En el caso mencionado de las eléctricas, los precios no han mejorado, pero se ha debido más (desde mi punto de vista) a las decisiones políticas de sucesivos gobiernos.

Desde mi punto de vista, lo importante es eliminar lo máximo posibles los aspectos regulatorios para que cada mercado sea libre y haya máxima competencia. Y que sean los empresarios los que decidan entrar en un mercado u otro. Si hay libertad, la existencia de oligopolios será por cuestiones empresariales y no políticas.

Desconozco el mercado de calificadores de riesgo. Sin embargo, he oído que estas empresas generan sus ingresos a partir de lo que empresas, fondos,… les pagan por valorar la calidad de sus activos/deudas/… y por tanto puede existir un conflicto de intereses. Además, creo que hay una empresa con mayor “influencia” americana y otra europea. En cualquier caso, creo que la valoración del riesgo que un inversor debe hacer no debe basarse en la calificación que una empresa de riesgos realice, sino de su propia valoración.

  • En el caso de Rumanía, parece haber un Oligopolio en el servicio de los supermercados.

Hay una cadena de supermercados llamada Mega Image que ha ido comprando los pequeños supermercados de la ciudad de Bucarest y se le ha ido quitando terreno a otras pocas cadenas de supermercados existentes en el mercado Rumano, al menos en Bucarest.

Se podría decir que hay unas 4 cadenas de supermercados que dominan el mercado y podríamos decir que estamos en presencia de un Oligopolio en este país.

Como comentan algunos de mis compañeros y estoy absolutamente de acuerdo, sucede que si estas, digamos 4 cadenas de supermercados que han sobrevidido hasta ahora en Rumanía, es porque son las que mejor han podido ofrecer su servicio a los precios del mercado y han sido los consumidores lo que han ido dando pie a esta situación al preferfir hacer la compra en los sitios que ofrecen los mejores precios, la mejor varidedad y el mejor servicio.

Los economistas neoclásicos, critican las situaciones de Oligopolio y demonizan el Monopolio alegando que en estas situaciones se tiende a explotar al consumidor mendiante el alza de los precios de los bienes de consumo porque son los empresarios los que pueden poner el precio que quieran. Pero debemos recordar que son los consumidores de los productos finales o de consumo quienre determinas los costtes de producción, comerialización, etc, siendo los que conforman el oligopolio, o el monopolista que mejor sobrevive a estas condiciones ajustando sus costes para poder vender a los precios que se ajustan a las valoraciones subjetivas de los compradores finales (el consumidor).

De modo que no debería haber inconveniente cuando estamos en presencia de un Oligopolio, o aún un Monopolio, no debería haber inconveniente y se debe dejar funcionar libremente. Eso sí, debe haber una condición, debermos estar en presencia de un libre mercado y debe haber ningún tipo de restricciones para aquellos empresarios que quieran entrar a competir en el mercado.

La presencia de un Oligopolio indica también, que los empresarios y sus recursos que han ido quedando en el camino durante el proceso competitivo, han ido asigando su tiempo, esfuero y redirigido sus recursos a otras actividades empresariales mas productivas, y a satisfacer otras nesidades de la sociedad que no han sido explotadas hasta ahora.

  • Ejemplo muy interesante. Asumo que el consumidor se ha beneficiado de la economía de escala que supone una mejor distribución. ¿Han bajado los precios, se han mejorado la calidad de los productos?
  • Efectivamente un ejemplo claro de oligopolio es la industria que forman las agencias de rating ya que estas tres que comenta el profesor en su ejemplo acaparan el 90% de la cuota del mercado. Esto es así porque existe una fuerte barrera de entrada en este tipo de negocio.

Existen denuncias sobre el presunto comportamiento colusivo de estas agencias, por ejemplo esta noticia en el diario El Economista

Un ejemplo de oligopolio es la industria de la gasolina, las gasolineras que se encuentran próximas tienen precios muy similares. Si una de ellas intentara aumentar su precio, los clientes acudirían a cualquiera de las otras y dicha gasolinera perdería clientes. No obstante, si la misma gasolinera baja sus precios conseguiría nuevos clientes, pero solo hasta que el resto de gasolineras próximas bajaran también sus precios. Estas acciones si no son independientes, es decir, si las gasolineras deciden aumentar simultáneamente sus precios de forma acordada incurrirían en colusión.

  • Cuando hay oligopolios pueden aparecer los cárteles, que son el acuerdo de varias empresas dentro de un oligopolio. Este acuerdo establece el precio que cobraran las empresas por sus productos, por lo tanto el precio no se regula de forma natural y libre por los agentes del mercado sino que están manipulados por unas pocas empresas.

Para que se produzca el fracaso de los cárteles es necesario que aparezcan nuevas empresas que entren en el mercado, que estén incentivadas para vender a precios más bajos, con diferentes estructuras de costes provocadas por estos precios más bajos, de este modo, estas nuevas empresas no cumplen con lo establecido en el “acuerdo” del cártel. Cuanto mayor sea el número de empresas compitiendo libremente más difícil es mantener la “disciplina” del cártel.

  • Existen distintos mercados oligopolicos, lo que solemos ver son oligopolios creados por el poder estatal. Recuerdo ahora mismo el caso del envío de paquetes. Hay pocas empresas que se dedican a esto en España (o por lo menos por mi zona) ¿A que se debe esto? A que el Correos público compite en este mercado, lo que hace que sea muy complicado que haya empresas capaces de competir con ellos.

Luego estan las regulaciones, como es el caso de los bancos y las electricas. En estos mercados oligopolicos es el estado el que se encarga de implantar barreras legales para que otros competidores puedan acceder a estos mercados y asi vallar el cortijo.

Por supuesto esto genera muchos inconvenientes, el principal es que en ausencia de competitividad los consumidores salen perjudicados al no poder acceder a mejores ofertas para satisfacer sus demandas, ofertas que en mi opinión podrian ser dadas por otros empresarios que localizasen esos nichos de mercado y ofreciesen productos acorde a las necesidades de algunos potenciales clientes.

Desconozco el caso de las agencias de Rating, pero de todas formas imagino que algo tan ligado a los poderes públicos debe ser oligopolico por definición. A ningún estado o supraestado le interesa que califiquen su deuda con poca nota así que les interesa controlar esto y por su puesto cuantas menos agencias haya mejor control se puede hacer.

La solución al tema de las agencias de Rating es no hacer mucho caso, los bonos, por ejemplo, deben ser valorados por uno mismo o por una fuente de verdadera confianza antes de tomar alguna decisión de inversion.

  • Todos estos despropósitos son posibles porqué el estado tiene a su mano la Ley, para vulnerar la libertad.

Este ensayo – http://www.elcato.org/la-ley – de 1848 lo deja claro. ¿porqué no se lee este texto en las escuelas?

  • Por hacer un ultimo comentario, yo creo que la mayoria de monopolios/oligopolios considerados y perseguidos por las “autoridades” directamente no lo son. Son simple fruto de la competencia o nacen por las economias de escala. En casi todos los paises hay 4-5 empresas que dominan el sector supermercados. Quizas en Rumania el proceso es mas reciente, pero es asi en muchos paises.

Creo que hay tambien mucho de demagogia y de populismo. Se refuerza la imagen del empresario explotador. Se dice a la poblacion que el estado “defiende sus intereses” y se ganan votos. Se hacen autenticas campañas de desprestigio de empresas como Microsoft, Google que han sido creadores de riqueza a una escala monumental. La politica una vez mas invadiendo el espacio de la libertad individual y economica.

¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (II)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • Evidentemente creo que los mercados oligopolistas perfectos no se han de intervenir, ya que según la definición de estos hay una competencia entre las empresas y ninguna de ls cuales es la dominante.

También creo que la clasificación de duda las agencias de calificación actual en tandem monopolista ¿no crees?, muy dependientes de las direcciones político-financieras

  • Yo creo que el profesor ha seleccionado este ejemplo porque no habiendo una ley que obligue a usar agencias con nombre y apellidos; si que hay que usar calificaciones de riesgo y deben ser de “reconocida solvencia”.

O sea, es un oligopolio sutil, disfrazado, …

Me recuerda a los sistemas de puntuacion de las oposiciones en la Universidad de mi epoca. En vez de poner que el candidato debia llamarse Pedro Perez se puntuaba mucho la docencia y casi nada las publicaciones para que ganase Pedro Perez 🙂

Aqui pasa algo similar. Si una aseguradora va al regulador con su cartera de bonos AAA segun S&P/Moody’s/Fitch no hay ningun problema. Si tu y yo creamos “Ros & Rod Risk Management” y la misma empresa va con nuestras calificaciones al regulador/banco/stakeholder como que no va a colar facil.

  • Interesantísimo el párrafo en el que hablas de que no es necesario intervenir en un mercado con estructura de oligopolio para que haya competencia y que el abuso se genera con el amigopolio.

Totalmente de acuerdo contigo. Es una auténtica pena que los políticos y los gobiernos de turno no se den cuenta de esto y que no tomen cartas en el asunto. Realmente hacen todo lo contrario: siguen colocándose en sus consejos de administración, probablemente, a cambio de favores del pasado y del futuro. Y no es que yo esté en contra del lobbismo, todo lo contrario, pero esto, desde mi punto de vista no es lo mismo. Los políticos y los gobiernos, cuanto mas lejos de la empresa privada estén, será mejor para todos!!!

  • No sólo se me ocurre un mercado oligopólico se me ocurren muchos.

El caso de España es el que conozco de primera mano, con las energéticas y la compañía Telefónica. Inconvenientes podemos encontrarlos como barreras de entrada para posibles competidores, precios fijados, todo regulado por y para ellos. Como se dice ” Ellos se lo guisan, ellos se lo comen”

En cuanto a la última pregunta, si bien en un principio no se observa oligopolio, parémonos a pensar en su funcionamiento, igual algo nos nos cuadra.

Coincido con Juan totalmente, creo que pertenecen a Lobbys fuertes y poderosos, que deciden el cómo, el cuándo y el por qué.

  • Creo que la pregunta debería ser: ¿es posible la existencia de un oligopolio sin la intervención del estado? – a mi me da la impresión que en un mercado libre es complicado encontrarse con un oligopolio. He aquí un ejemplo del resultado de la intervención del estado en el mercado de las medicinas en un país pobre: http://www.elcato.org/el-salvador-el-colmo-moral-y-economico-del-oligopolio
  • El oligopolio como se indico en clase es un grupo de vendedores que se pone de acuerdo para no competir entre si. Bajo este prisma existe oligopolios en nuestras sociedades. En los comentarios anteriores se han indicado ya bastantes, (de energia, de minerales, de telecomunicaciones etc etc).

Desde mi punto de vista el problema es la relación de este tipo de empresa con el poder político (el estado). Si realmente el estado solo se centrase en defender la propiedad privada y en alguna cuestión adicional creo que la creatividad humana llevaría a que los oligopolios no perdurasen en el tiempo. Sin embargo el estado hace todo lo contrario y favorece a este tipo de actores de mercado con regulaciones que favorecen sus intereses. Los problemas que generan es que estan amparados por la regulación confeccionada a medida y a partir de aqui generan unas barreras de entradas importantes para los competidores perjudicando en ultima instancia a los consumidores. De todos es conocido los acuerdos entre estas empresas para mantener los precios a un determinado nivel que les favorece. Luego se les pilla, el estado maquilla la situación con una multita millonaria que sale en los medios y a volar. en españa el ultimo caso mas sonado en relación a esto se ha dado en el sector energetico.

Yo lo que intentaria hacer sería evitar por todos los medios que los politicos pudiesen entrar despues de sus mandatos en este tipo de empresas como recompensa a servicios prestados.

Por otro lado el mercado de calificaciones es claramente un oligopolio. Algun compañero indico que no, que si alguien tenia 2.000 millones podía hacer una cuarta agencia y listo. No estoy para nada de acuerdo. Es un mercado muy reducido, controlado y con muchos intereses por parte de todos los agentes ecónomicos y de hay que la barrera de entrada sea enorme (2.000 millones¡¡¡¡¡¡). El porque de esto según mi punto de vista:

  1. Para empezar las agencias de calificación son una visagra clave en el mercado financiero. Por una absurda sensación de seguridad los inverores quieren predicciones. Que alguien les diga que comprar, que es seguro, etc etc.
  2. Los gobiernos vieron en esta necesidad de predicciones y de seguridad un escudo frente a sus malas politicas. Los ciclos llevan pasando desde hace 200 años (ya lo dijo jose ignacio) y en esa época no habia agencias de calificación. Vieron como digo un escudo, a quien acusar en caso que las cosas fuesen mal.
  3. Para ello se crean las agencias y las empresas para cubrirse dicen que ellos sólo emiten una “opinión”. Lo vimos claramente cuando fueron llamados a declarar en EEUU por el crash de las subprime.
  4. Precisamente por lo anterior (para dar una sensación de seguridad a los inversores, para cubrirse las espaldas), hay que tener controlado a quien emite las calificaciones. Se crean legislaciones a medida, marcas reconocidas (con el paso del tiempo eso si), barreras de entrada etc.
  5. Hay por ley “obligación” de pasar por ellos para poder invertir a nivel institucional (Fondos de pensiones, fondos de inversión) y tambien para poder realizar emisiones de deuda (que compraran los institucionales).
  6. Todos estos factores hacen que favorezca la aparicion del oligopolio en este sector y a nadie le interesa que esto cambie. Ni una sola de esta agencias vio, por poner un ejemplo, que lehman, freddie y fannie mac eran empresas de riesgo (las calificaban antes de su colaapso como triple AAA) que perjudicaban a los inversores claramente. Luego quiebran, las llevan al congreso, dicen que era su opinión y ninguna consecuencia.

Hay un claro oligopolio en el sector de las agencias de calificación. Y si no intentad responderme a esta pregunta. ¿quien se equivocaba al valorar estas empresas, warrent buffet que no las tocaría ni con un palo o las agencias de calificación? y ahora lo mas importante ¿porque tenian esa valoración?

Mi repuesta: Oligopolio vs sentido común,

  • Se me ocurren varios ejemplos de mercado o sectores oligopólicos en España: sector del agua, energía, telecomunicaciones…

Los inconvenientes que un mercado oligopólico pueda generar, vendrían originados por mala praxis (negociación y fijación de precios entre empresas, aunque esté prohibido) de los ejecutivos de dichas empresas quizás producidos, en parte importante, por excesos continuos en la regulación de dichos sectores y quizás también por un ambición desmesurada por parte de sus directivos (aunque este punto es mas discutible).

Lo que, a priori, parece claro es que suele tratarse de sectores que proveen productos de necesidad sin los cuales es difícil funcionar. Por este motivo, tienen una posición de fuerza importante si los comparamos con otros mercados. Además tienen una generación de recursos muy potente y relativamente estable. Las barreras de entrada son muy fuertes y es casi imposible que dejen de ser oligopolios en pro de la competencia.

Según parece, hoy en día existen más de 70 agencias de rating en todo el mundo aunque lo cierto es que el 90% del mercado está en manos de 3 de estas: Standard & Poors, Moody´s y Fitch. Desde ese punto de vista, se puede decir que este sector funciona casi como un oligopolio, pero no es menos cierto que si estos no hiciern bien su trabajo, el otro 10% restante podría llegar a incomodarlos. Aunque difícil!!

¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (I)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • A mí el primero que se me viene a la cabeza, al menos en España, es el mercado energético. Yo no soy un experto en este sector, pero creo que se reparten el mercado en unas pocas compañias como Endesa, Iberdrola o Gas Natural. También el sector está bastante regulado, y las compañias tienen mucha relación con los poderes políticos. Como demuestra que en sus consejos de administración se sientes varios ex- altos cargos de los anteriores gobiernos. Con lo cual hace sospechar que el entendimiento entre ellos es beneficioso para los dos y al ser precios regulados…

Esto ha generado un aumento del precio de la energía muy alto en los últimos 10 años. Recuerdo en concreto al presidente de OHL ,en una entrevista que le hicieron, mostrar su malestar con el sector energético español, ya que este estaba intentando invertir en producir energía propia en una planta para abaratar costes en la empresa y tenía muchas complicaciones regulatorias para entrar en el mercado. Al final esto perjudica a los consumidores finales y también a la competitividad de las empresas y no haciendo atractivo el país para inversores extranjeros.

Yo creo que la solución que tenemos la mayoría que hacemos este máster es la misma o muy cercana. Lo mejor que podrían hacer es desregular el sector, para permitir la competencia y así favorecernos todos. Tanto consumidores como el propio sector.

  • Se me ocurren oligopolios de dos tipos:

1) Microsoft con Windows y Google con Android. Casi monopolios en sus sectores, pero generados como resultado de proveer sostenidamente un valor más alto que sus competidores. Dónde está el problema? Hay libertad de competencia, entendiendo que hay respeto a la propiedad privada y libertad contractual.

2) Siguiendo el hilo argumental de Mario. Mercado energético español. Con toda las barreras de entrada posibles, cargados con toda la inflación regulatoria propia de nuestra administración… nos crea un sector ineficiente al extremo de tener >40% de sobrecapacidad y precios muchísimo más altos que los que cabría esperar en un mercado de libre operación, desregulado. Energía solar costando 5 veces el precio de venta, obligatoriedad de comprar carbón nacional a un precio x3 casi, etc.

Aquí sí que encontramos problemas. Nos encontramos con un mercado fuertemente regulado y donde los operadores no compiten entre sí, tienen mercados cautivos repartidos geográficamente y precios de venta marcados y regulados. No hay posibilidad de elección, no hay alternativa más que seguir pagando y protestar poco, que hace tiempo que nos dicen que vivimos en el mejor país del mundo.

En cuanto al oligopolio presentado por el Profesor, en referencia a las agencias de rating, no, no es oligopolio castigando a clientes; no hay barreras de entrada y no se compara la regulación con sector energía, ni de lejos. El juego está abierto a cualquier equipo que invierta unos 2.000 millones de dólares y que pueda formar una cuarta calificadora de la talla y porte de las otras tres y entrar en competencia. Para dar magnitudes, 50.000 millones es el valor que costó el mayor proyecto energético en Australia, 300 millones los famosos aeropuertos españoles que se construyen de 3 en 3, etc. No es suficientemente restrictiva la barrera de entrada, lo que realmente es restrictivo es conseguir un desempeño tan “brillante” como estas empresas. Lo de brillante debo también colocarlo en perspectiva después de las calificaciones de Lehman y demás… Quizás más fuerte sea la barrera de entrada del Brand Equity, como el que tiene Sotheby´s o Christie´s (sin haberlo deseado acaba de surgir otro oligopolio virtuoso)

Os dejo un vídeo de Fernando Herrera en el Juan de Mariana, muy ilustrativo

https://www.youtube.com/watch?v=6sVHdSTubuE

Y un artículo bastante interesante:

http://www.ilustracionliberal.com/30/competencia-y-monopolio-gabriel-calzada.html

  • Yo creo que en las agencias de calificacion hay interferencia gubernamental en cuanto a la obligatoriedad de utilizar a las de “reconocido prestigio”. La recien creadas no pueden ser de “reconocido prestigio” por definicion.

Con las titulizaciones hipotecarias y el crash financiero de 2008 demostraron su absoluta incompetencia. Habeis oido que se les culpe de la crisis? Yo tampoco 🙂 Estan protegidas y amparadas por la legislacion.

Las barreras de entrada economicas (no regulatorias) son legitimas. Es decir, una empresa nueva electrica, que le vamos a hacer, tendra que invertir en centrales electricas, que son caras. Es inevitable. Lo que deberia evitarse es que haya procedimientos de licencias, permisos, autorizaciones… que de forma arbitraria impiden el acceso libre a nuevos competidores.

  • Si Mario, estoy desacuerdo, pero estos Triopolios tienen una ventaja natural, las fuertes barreras de entrada que tienen, ejemplo crear redes de transporte, centrales nucleares, presas, centrales térmicas.

También juegan a la ventaja competitiva política, son empresas muy amparadas por los partidos políticos.

El otro dia me confesaron que Acciona ampara PSOE en España y la otra al PP

En fin, como no

  • A Mi se me ocurre el mercado de las Telefónicas, Los mineras de Materiales estratégicos (Cobre, Coltan et)

Telefónicas son mercados con fuertes barreras para entrar, el cual las empresas compiten entre ellas, no suele haber ninguna que domine del todo el mercado (salvo en mercados protegidos (telefónica de corea del norte, cuba…etc))

En el caso de cobre los mayores productores son Codelco (Chilena) y Minera Mexico, con su producción ya vendida y en plena competencia… Aquí me atrevo a decir que no funcionaría como oligopolio sino como Monopolio ya que Codelco marca el precio de sus competidores.

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

El inconveniente que generan es debido a que hay pocos participantes en este tipo de mercado, cada oligopólico está al tanto de las acciones de sus competidores. Dado que las decisiones de una empresa afectan o causan influencias en las decisiones de las otras, se establece una situación de equilibrio en el grupo de oferentes, con lo cual deja de existir competencia de mercado

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Absolutamente, pero a mi me parece que corresponden a Lobbys muy poderosos, hago una analogía de grandes jugadores de golf decidiendo en cada juego que hacer y que certificar, esta claro que no son precisamente la mano transparente de Smith.

Habría que hacerse puntuar entre ellos como penitencia durante al menos 10 años….. (jejejeje)

  • Si entendemos como oligopolio que hay un numero reducido de empresas, esta situacion se da en mi opinion cuando se requiere la utilizacion de un recurso limitado (ferrocarriles, red electrica, red de gas, comunicaciones moviles) o cuando hay economias de escala que favorecen el negocio (supermercados, petroleo, microprocesadores).

Por ejemplo, el mercado de microprocesadores para ordenadores personales esta dominado por Intel y AMD.

No creo que la existencia de oligopolios plantee en principio problemas. El caso de los microprocesadores es claro, la existencia de dos empresas dominantes no ha sido un factor que haya disminuido la innovacion y la disponibilidad de ordenadores cada vez mas potentes y mas baratos. Si Intel y AMD abusasen elevando precios otras empresas como Infineon, Freescale, ARM, NXP, etc. entrarian en el mercado a competir y los precios se reducirian. Es la libertad de participar en el mercado la que favorece la competencia.

De lo anterior se deduce que no es necesario intervenir en un mercado con estructura de oligopolio para que haya competencia. El abuso se genera con el “amigopolio” que consiste en dar un mercado a un grupo de personas/empresas bien conectadas con el poder impidiendo el acceso libre al mercado a otros posibles participantes.

La calificacion de riesgo es, en efecto un mercado oligopolico. El problema en este mercado (sin ser especialista) es que los gobiernos obligan a empresas como aseguradoras o planes de pensiones a invertir solamente en deuda con calidad reconocida por estas empresas dominantes. Lo cual es una barrera de entrada a otras agencias de calificacion de riesgos. De haber falta de competencia esta provendria de este tipo de imposiciones; y no del hecho de que haya pocas agencias de calificacion.

Por otro lado, el fallo monumental de las agencias previo a la crisis financiera de 2008 deberia haber demostrado claramente que no hacen del todo bien su trabajo. Pero ahi siguen. Quizas su monopolio obedece a un privilegio estatal mas que a la competencia en el mercado libre.

Crowdsourcing: las empresas usan el conocimiento disperso tal como lo señalara Hayek

No mencionan a Hayek, pero es el tema de Hayek. Un reciente artículo publicado en el volúmen 14 2014 número 2 de la Revista Cuadernos de Gestión que se publica en Bilbao, trae el siguiente artículo: “Crowdsourcing: la descentralización del conocimiento y su impacto en los modelos productivos y de negocio”, por Mª Isabel Alonso de Magdaleno y Jesús García García, de la Universidad de Oviedo: http://www.ehu.eus/cuadernosdegestion/revista/index.php/es/numeros?a=da&y=2014&v=14&n=2&o=2

Esto dice su resumen: “La participación activa del usuario en la Red no solo ha empezado a fomentar nuevos modelos productivos, sino también todo un modelo de negocios alrededor de los mismos. Muchas empresas están comenzando a explotar ventajas competitivas, en costes o en diferenciación, derivadas de la participación del usuario y su disponibilidad a colaborar en diversos proyectos en los que no siempre media, necesariamente, contraprestación económica; y cuando existe, suele ser inferior a la que exigiría un profesional medio por realizar el mismo trabajo. En este trabajo se analiza el fenómeno del crowdsourcing desde ambas vertientes, así como el importante impacto económico y social que genera esta nueva forma de trabajo. Dado que la base del crowdsourcing se encuentra en el efecto red, se comienza realizando un planteamiento crítico basado en la consideración de Internet como un espacio participativo que empodera a individuos y agentes económicos y en el que se analizan sus ventajas y límites. Posteriormente, y en base al estudio de diferentes casos, se sistematizan las características principales del crowdsourcing para definir tres modelos básicos en función de su consideración como modelo de negocio, como producción colaborativa con fines altruistas o como un híbrido de ambos.”

Hayek

El crowdsourcing, esto es, abastecerse de ese conocimiento que se encuentra disperso entre muchas personas diferentes, es una derivación clara del concepto hayekiano de conocimiento disperso y del proceso de mercado como mecanismo para su recolección y transmisión. Para los interesados, Hayek desarrolló este concepto en muchas de sus artículos y libros, pero comenzó, tal vez como una derivación del debate sobre el cálculo económico en el socialismo (que fracasa por la falta de conocimiento de los planificadores) en un par de artículos:

Economía y conocimiento, una conferencia que dictara en el London Economic Club en 1936 y que fuera publicada en 1937 en Economica, revista académica de la London School of Economics: http://www.econlib.org/library/NPDBooks/Thirlby/bcthLS3.html

The Use of Knowledge in Society, publicado en la American Economic Review en 1945: http://www.econlib.org/library/Essays/hykKnw1.html

Estos artículos, no solamente abren la puerta al análisis de fenómenos como el crowdsourcing, son también una crítica al modelo de equilibrio general que presupone conocimiento perfecto por parte de los participantes en el mercado, y modifica el centro de la atención de la economía moderna: hasta entonces, los economistas estudiaban al ser humano actuante respondiendo a incentivos, Hayek ahora agrega una categoría fundamental adicional: es necesario analizarlo teniendo en cuenta sus incentivos y el conocimiento del que disponga.

Mueren esperando trasplantes de órganos y mientras tanto nos negamos a ponerles precios

Hay temas que son urticantes. Uno de ellos es la compra y venta de órganos humanos. Los economistas han señalado hace tiempo ya, que cuando un bien tiene un precio cero, es decir, es gratis, entonces tendrá una alta demanda y una restringida oferta. Esto parece suceder con los órganos, ya que en todos los países escasean al mismo tiempo que mucha gente se lleva órganos sanos a la tumba. Pero plantear la existencia de un mercado ofende a más de uno.

trasplante

Un trabajo de Julio Elías (Ucema), Nicola Lacetera (Universidad de Toronto) y Mario Macis (John Hopkins University) analiza este tema: “¿Valores sagrados? El efecto de la información sobre las actitudes hacia el pago por órganos humanos”, NBER Working Paper 20866, http://www.nber.org/papers/w20866.pdf

Aquí su resumen:

“Muchas transacciones económicas son prohibidas –aún en ausencia de preocupaciones sobre la salud o la seguridad o externalidades negativas- debido a las preocupaciones éticas que ocasionan estos intercambios, los que son percibidos como ‘repugnantes’ si se realizan a través del mercado. Establecer un sistema de pagos por órganos humanos es un ejemplo particularmente relevante dadas sus implicancias para la salud pública. En casi todos los países estos pagos están prohibidos porque con considerados moralmente inaceptables –una prohibición que las sociedades parecen aceptar a pesar de las largas listas de espera y las altas tasas de mortalidad para las personas que esperan un trasplante. Hemos investigado cuán profundamente se enraízan estas actitudes y, en particular, si proveer información sobre cómo un mecanismo de precios podría aliviar la escasez de órganos puede cambiar la opinión de la gente sobre la legalización de estas transacciones. Realizamos una consulta experimental con 3.147 personas en los Estados Unidos y encontramos que la provisión de información aumenta significativamente el apoyo en favor de pagos por órganos desde una base del 52 al 72%, y este aumento se aplica a los subgrupos más relevantes de la muestra analizada. Otros estudios sobre el apoyo a otras actividades moralmente controversiales muestra que el cambio de actitud en respuestas a la información depende del tipo de actividad en consideración y la interacción con otras creencias.”

Para quienes efectivamente repugnan estas posibles transacciones, el trabajo trae algunos datos:

“Solamente en los Estados Unidos hay más de 120.000 personas en listas de espera para trasplantes de órganos. Cada año se realizan solamente unos 29.000, y unas 10.000 personas mueren esperando un órgano o dejan la lista de espera porque están ya muy enfermos. El período promedio de espera para un trasplante de riñón es de 4,7 años, más de 2,9 más que hace una década. El costo de la escasez de oferta también se muestra en la carga financiera de procedimientos alternativos, tales como la diálisis en el caso de los riñones, que tiene en costo estimado de 250.000 dólares por paciente”.

Muchos se preguntarán cómo podría ser un mercado posible. ¿Acaso los pobres venderían sus órganos para salir de una urgencia económica? Nada de eso. Walter Block señalaba hace tiempo que muy probablemente existiría un sistema de seguros donde la compañía contrataría con sus clientes para que le entregaran sus órganos sanos al morir, sabiendo que también podrían recibirlos en caso de necesidad de otros clientes. Y la empresa no tendría incentivos para matar a sus clientes, la reputación al respecto sería de fundamental importancia para atraerlos en primer lugar. En fin, poco podemos saber sobre cómo desarrollarían los emprendedores un mercado de este tipo, asumiendo una estricta vigencia y respeto del derecho a la vida, la propiedad y los contratos.