Dilemas éticos que generan las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial. Pero la solución no es que el Estado regule

Las nuevas tecnologías plantean temas éticos y dilemas acerca de su impacto. Aquí un interesante artículo de Ryan Kuhrana, del Institute for Advanced Prosperity, en relación a la Inteligencia Artificial:

 

“La comunidad de investigación está mejor preparada para dar forma a lo que se desarrolla y en qué capacidad puede ser utilizada por una variedad de actores.

La ética de la inteligencia artificial es mejor dejarla a los investigadores

En el Día de San Valentín 2019, OpenAI, una importante organización sin fines de lucro dedicada a la investigación en inteligencia artificial, publicó los resultados de su último trabajo, GPT-2, que prometió un avance significativo en la generación de lenguaje de AI. El modelo de inteligencia artificial, creado a partir de un enfoque llamado “Transformador”, que Google fue pionero solo unos años antes, fue capaz de generar respuestas coherentes y extensas a las preguntas. Una de estas respuestas, en la que el modelo generó una noticia falsa sobre el robo en una tienda de Miley Cyrus, reveló una desconcertante aplicación dado el clima político tan difícil. Ante el temor de que su tecnología se utilizara para difundir noticias falsas, OpenAI declaró que no divulgarían el conjunto de datos o el modelo capacitado.

 

Su decisión condujo a la burla de muchos en la comunidad de investigación de Amnistía Internacional por su falta de respeto a las normas de investigación, y algunos afirmaron que suspender la investigación era un medio para generar publicidad en los medios de comunicación. Y hubo exageraciones, con profecías de “AI doom” de la prensa convencional, que criticaron la tecnología por su amenaza a la democracia. Sin embargo, ni la actitud desdeñosa ni la sensacionalista captan realmente la importancia de la decisión de OpenAI. Dado que los responsables de las políticas se mueven demasiado lentamente para regular adecuadamente las nuevas tecnologías, la responsabilidad de este tipo de decisiones éticas debe recaer en los investigadores.

 

Si bien es impresionante, el GPT-2 no es un alejamiento radical de las tendencias normales y esperadas en el subcampo de AI llamado procesamiento en lenguaje natural (PNL). Ya, los sistemas de Alibaba y Stanford han superado los puntos de referencia anteriores de GLUE, uno de los portadores estándar de la PNL, desde el lanzamiento de GPT-2. Su innovación surgió principalmente del tamaño y la diversidad del conjunto de datos en los que se formó la IA: un conjunto de datos de 45 millones de páginas web llamado WebText extraído de los enlaces en Reddit. Este tamaño y diversidad permitieron que el modelo entrenado se desempeñara bien en una variedad de contextos, como comprensión de lectura, traducción y resumen de texto. La mayoría de los desarrollos anteriores, al menos en el idioma inglés, se han desarrollado para tareas especializadas.

 

Sin embargo, restringir el acceso al conjunto de datos y al modelo entrenado no impedirá que se desarrolle un avance similar de forma independiente porque este es un desarrollo normal. Aumentará ligeramente el costo, ya que el trabajo requiere muchos recursos tanto en términos de tiempo como de cómputo, lo que es una barrera leve pero no insuperable.

El texto completo en: https://www.libertarianism.org/building-tomorrow/ethics-artificial-intelligence-best-left-researchers

El impacto de la tecnología en la energía. Innovaciones para almacenar energía, transportes públicos, reciclado e hidrógeno

El impacto de la tecnología en la energía. Un informe de McKinsey & Co:

Last week we delved into how McKinsey experts see the global energy transition unfolding in the coming decades. (In short: less oil, more efficiency.) This week, we’re looking at the related issue of sustainability. Here are just a few of the innovations that are expected to shape new technologies.
Long-term energy storage. Solar and wind power are ripe with promise, but power has to be stored for when the days are short or the wind doesn’t blow for stretches. Short-term energy storage, such as lithium-ion batteries, often isn’t enough, making long-duration energy storage an important frontier. Several innovators believe they are close to developing new technologies on that front, with one company working on storing renewable energy in molten salt.
Public electric transport. The rise of electric vehicles (EVs) for personal use isn’t really news anymore. But there’s lots of room to apply EV technology to municipal fleets. In China, 300,000 electric buses hum down city streets every day. European cities are expected to follow suit. Although eBuses have higher acquisition prices thanks to up-front battery costs, their total cost of ownership is lower because they don’t rely on pricey diesel. They also help to reduce emissions, which is great for cities.
Plastic recycling. Each year, the world generates 260 million tons of plastic waste. Only 16 percent gets recycled. The plastics industry has the opportunity to adopt a circular business model that aims to eliminate waste across sectors while creating economic, societal, and environmental benefits. One promising circular process is pyrolysis, which uses heat and the absence of oxygen to reconvert plastic waste back into liquid feedstock. The benefits are economic as much as environmental—with a recycling-based profit pool estimated at $55 billion by the next decade.
Hydrogen’s future. If we want to reduce carbon dioxide emissions by 60 percent, hydrogen should be part of the solution. Although battery-powered EVs are more fuel efficient, hydrogen-powered fuel cells can store more energy with less weight. This makes them ideal for long-haul, heavy-cargo vehicles. Hydrogen-powered fuel-cell vehicles are already on the roads in California, Germany, Japan, and South Korea—and more than ten new models are slated for release by 2020.
For more, check out McKinsey’s new Sustainability blog.

https://www.mckinsey.com/business-functions/sustainability/our-insights/sustainability-blog?hlkid=df4713c341414121ad3a89e1be829150&hctky=1374049&hdpid=795f24f3-879b-4f10-be56-be6d3fb508a4

Ahí va el Capitán Beto, por el espacio: ¿Spinetta? Sí, pero ahora un satélite de emprendedores locales

Con los alumnos de UCEMA analizamos casos exitosos de empresarios argentinos que desarrollan negocios Internacionales. En este caso, Pablo Gora analiza el increíble caso de Satelllogic. Aquí algunos párrafos de su trabajo:

“Satellogic es una empresa argentina fundada en 2010 por Emiliano Kargieman. Desde chico Kargieman ya se caracterizaba por su inquietud y la búsqueda por crear objetos. Empezó programando y a los 15 años armó una pequeña empresa con compañeros del secundario para hacer software que vendían a pequeños negocios que estaban empezando a utilizar computadoras personales para llevar la contabilidad.

A los 17, lo contrataron en la AFIP dentro de un grupo que hacía investigación en seguridad. Y a los 19, mientras estudiaba matemática en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, fundó Core Security, una compañía de seguridad informática. La empresa facturó en 2014 34 millones de dólares.

Kargieman logró ingresar a Singulary University, un centro de estudios que queda en Silicon Valley, ahí es donde Emiliano comienza a relacionarse con satélites. Se le ocurre la idea de crear una empresa de nanos satélites que podría ayudar a millones de personas. Al volver a la Argentina, consiguió $ 6 millones del Ministerio de Ciencia de la Nación, el apoyo del INVAP y así empezó todo.

El 26 de abril de 2013 puso en órbita un pico-satélite. Fue lanzado desde el Centro Espacial de Jiuquan en China y su nombre oficial es CubeBug-1, pero fue apodado “Capitán Beto”, como la canción del grupo Invisible, en referencia al ídolo de River Plate, Beto Alonso. Solo tiene dos kilos de peso.

Implicó una inversión de 1,06 millones de U$S. El lanzamiento del nanosatélite lo realizó un cohete chino tipo Larga marcha 2. El “Capitán Beto” es monitoreado desde el Radio Club Bariloche. Orbita la Tierra cada 93 minutos a una altitud de 650 km permitiendo que radioaficionados de todo el mundo descarguen los datos que genera y transmite. Se lo concibió con fines educativos.

El satélite posee tres equipos de estudio: una rueda de inercia (para controlar comportamiento), un startracker (obtiene fotos para determinar su posición) y una computadora para su navegación. En intervalo de 15 o 30 segundos emite un paquete de datos denominado baliza o ‘beacon’.

El 21 de noviembre de 2013 se puso en órbita el nanosatélite también conocido como “Manolito”, por el personaje de la tira cómica Mafalda. Fue lanzado a las 4:30 de Argentina desde una plataforma en Rusia en un cohete Proton. Está fabricado con más de 80% de componentes argentinos entre los que se cuentan los paneles solares y la computadora de a bordo. Posee una cámara fotográfica de 20 megapíxeles para obtener fotografías de la Tierra, un GPS desarrollado por la empresa argentina y una carga para que los radioaficionados puedan localizarlo y dejarle mensajes. Será monitoreado desde dos estaciones terrestres ubicadas en Bariloche y en Tortuguitas (provincia de Buenos Aires).

Los ÑuSat 1 y 2 son dos satélites idénticos, apodados “Fresco” y “Batata”, se lanzaron el 30 de mayo de 2016 desde China a bordo de un Long March 4B. Están diseñados para la observación terrestre y su uso será comercial, son los primeros de este tipo en Argentina.

En estos seis años, Satellogic creció y hoy emplea a 63 personas que trabajan en seis países. Son físicos, ingenieros y especialistas en ciencias de la computación cuyo promedio de edad ronda los treinta años.

“Born Global”

Desde sus comienzos la compañía conto con equipos tanto en argentina como en USA, Francia, Israel y el Reino Unido. Trabajan con una red de proveedores estratégicos de más de diez países.

Si bien la compañía recién está comenzando a comercializar sus servicios, las aspiraciones dentro del rubro internacional son muy grandes. Satellogic ya firmó cartas de intención con 10 clientes que comprarán estos servicios para monitoreo diario de campos y cultivos, y de infraestructura crítica para gobiernos. También, para control de seguridad en la industria petrolera y en el medio ambiente. Con este método se podrá reducir el impacto de los desastres naturales, por ejemplo, identificando el desarrollo de un tsunami.

Sus aplicaciones pueden ir de gobiernos y grandes industrias a un pequeño empresario que quiere tener una seguridad satelital de su empresa o el dueño de un estacionamiento que quiere tener un control de los autos que lo están ocupando

Otras 45 compañías, en el país y en el mundo, se aprestan a recibirlos una vez que ambos satélites estén activos. Sus clientes pueden ser Organizaciones gubernamentales, Industrias, compañías como individuos de todo el mundo.”

SI se importan libremente laptops y Iphones pueden pasar cosas como ésta: el caso Lateral View

Con los alumnos de UCEMA analizamos casos exitosos de empresarios argentinos que desarrollan negocios Internacionales. En este caso, Santiago Gimenez analiza el caso de Lateral View. Aquí algunos párrafos de su trabajo:

“Los orígenes de esta empresa se sitúan a fines de 2008. Luego de perder su trabajo y comenzar a buscar otros puestos laborales para ganarse la vida, Juan Manuel Abrigo se dio cuenta de su profundo rechazo a las empresas de software tradicionales. “Los sueldos eran ridículos, los trabajos no estaban buenos y estaba la idea de que en las empresas de tecnología los empleados deben trabajar en sus cubículos, una cosa muy fea”, criticó el emprendedor.

“Cuando descubrí lo que quería hacer, fui a mi casa, quise bajar la aplicación para crear apps en iPhone y me di cuenta que necesitaba una Mac, pero no tenía plata”, comentó el desarrollador. “Fue entonces cuando un amigo me preguntó si de verdad quería fundar mi empresa, le dije que sí y me prestó plata”.

Después de viajar a Buenos Aires, comprar una MacBook y un iPhone, Juan Manuel comenzó a desarrollar aplicaciones de manera independiente. Siempre, siguiendo el estilo de Apple porque “tiene otra filosofía, otra visión de qué es la tecnología”, explicó el emprendedor. “La tecnología tiene que ser súper simple de usar, linda y tiene cualidades que otros proveedores no tienen.”

Con este concepto como premisa para implementar su modelo de negocios, Abrigo se asoció con dos amigos más para formar una empresa que se dedicara a hacer lo que él ya estaba haciendo como autodidacta: diseñar aplicaciones mobile. Así fundaron Lateral View, con sede principal en Mar Del Plata, Argentina. Si bien eligieron esta ciudad por ser una de las más grandes del país, poco importan las distancias en este rubro ya que en cualquier lugar del globo con acceso a internet se pueden diseñar y subir apps a las plataformas más utilizadas del mundo.

En unos pocos años pasaron de ser una simple idea de tres amigos a una compañía internacional que posee más de quince aplicaciones desarrolladas, todas con diferentes utilidades y millones de descargas. Entre las más destacadas podemos encontrar :

Kollectin: Es un portal mobile para empresas que se dediquen a la venta de joyas. Posee una interfaz simple de usar que hace que la compraventa sea segura y acepte varios métodos de pago.

Alimentes: Esta app tiene como objetivo reducir los desperdicios de alimento ofreciendo una lista de fechas de vencimiento de los artículos que ha comprado el usuario para evitar que se venzan.

Tegfy: La premisa de esta app es crear una amplia lista de puntos de interés, como bares, restaurants, lavaderos de autos y todo tipo de servicios y comercios. El objetivo es reducir las faltas de información que enfrentan los usuarios generalmente y que puedan resolver sus inconvenientes fácilmente.

Periferica: Si bien esta resulta una excepción por no tratarse simplemente de un software, no deja de ser interesante ya que se trabajó en conjunto con la empresa “MeVeo360” para realizar una simulación en 360 de los puntos más turísticos de Mar Del Plata.

 

Modelo de negocios internacionales

 

Desde su creación, Lateral View está mayoritariamente compuesta por licenciados o ingenieros en sistemas, ya que el desarrollo de apps es su actividad principal y precisan de conocimientos como programación y diseño para poder llevar a cabo su negocio. Además, dentro de sus empleados se pueden ubicar directores de cine y licenciados en publicidad. Es un ambiente de trabajo en donde se prioriza lo lúdico y la creatividad por sobre todas las cosas. Dentro de las oficinas de la empresa, se ubican salas de juegos con máquinas arcade, metegol y PlayStation para que los empleados se distiendan por momentos y fomentar la química del equipo de trabajo. Participan alrededor de 40 personas en la empresa, distribuidos entre sus tres sedes: Mar Del Plata (Argentina), San Francisco (USA) y Barcelona (España). Si bien en todas las sedes se trabaja sobre el desarrollo de nuevos contenidos, cada una funciona de punto estratégico para llevar a cabo funciones triviales para el desarrollo de la empresa.”

Más que una “valija inteligente”, los que son inteligentes son los emprendedores que la crearon

Con los alumnos de UCEMA analizamos casos exitosos de empresarios argentinos que desarrollan negocios Internacionales. En este caso, Ezequiel González Sutil analiza a Bluesmart, los creadores de la “valija inteligente”. Aquí algunos párrafos de su trabajo:

“En las últimas décadas, se han dado procesos de cambio impulsados por la innovación tecnológica y la globalización en un contexto de suma complejidad.

En este sentido, Bluesmart decidió utilizar los avances tecnológicos para mejorar la experiencia de los viajeros. Las valijas han experimentado muy poca innovación desde su creación en la década de 1970.

Mediante la combinación de tecnología moderna con un diseño novedoso, la empresa desarrolló una maleta que no puede perderse, carga todos tus dispositivos y se pesa a sí mismo. La valija de mano de BlueSmart fue creada para ser la próxima evolución de la experiencia de viaje.”

“Bluesmart creó la primera valija inteligente del mundo con talento argentino distribuido por el mundo.

Todo nació en un café en Nueva York en marzo de 2014. Dos completos desconocidos se reunieron por un amigo en común. Entre café y café, una anécdota de Saez-Gil con una maleta perdida como protagonista principal terminó convirtiéndose en la base de un nuevo emprendimiento. Saez Gil y Pierucci comenzaron a dibujar las ideas que se les ocurrían en una servilleta del bar en el que estaban. Querían crear una valija conectada, que sea el complemento ideal para cualquier viajero frecuente.

Diego Saez-Gil, creador de apps como WeHostels y Tomás Pierucci, también emprendedor, pasaron de tomar un café informal a convertirse en dos de los fundadores de Bluesmart, junto a Alejo Valenti, Martín Diz y Brian Chen .

Las características de la valija no son ordinarias. Los emprendedores crearon una maleta del tipo carry on que puede ser controlada desde cualquier smartphone, tiene una batería incorporada para cargar el celular, conexión Bluetooth, permite el bloqueo del candado de la valija de forma remota y cuenta con la posibilidad de seguir la locación de la maleta desde cualquier parte.

Tras una inversión inicial de US$ 150.000 para la creación de sus prototipos, decidieron buscar financiamiento a través de la plataforma colectiva Indiegogo. La empresa creció principalmente basado en el crowdfunding 2.0. Este método de financiamiento permite validar la necesidad del mercado y obtener retroalimentación de los clientes futuros durante el desarrollo del producto. Su meta de US$ 50.000 fue superada y recaudaron más de US$ 2 millones por parte de 10.000 personas que decidieron invertir en el producto. “Teníamos una expectativa muy grande pero no pensamos que íbamos a tener tanta colaboración. Yo estaba en Hong Kong y Diego en Nueva York y no lo podíamos creer” , rememora Pierucci.

Seguidamente Bluesmart fue seleccionada por Y Combinator, la aceleradora de startups tecnológicos más prestigiosa del mundo, generando que la empresa se mude a Silicon Valley, California, con el objetivo de formar parte de su plan. Junto a DemocracyOS, la plataforma de votación online, fueron las dos empresas argentinas que formaron parte de la última camada de la aceleradora para su programa de mentorship e inversiones. Además, el emprendimiento fue elegido dentro del Top 3 de su camada y logró inversiones por más de 12 millones de dólares.

Entendieron que para poder crear una valija de este tipo iban a tener que contar con dos fábricas: una de electrónicos, situada primero en San Francisco y luego también en Argentina, y otra que arme el producto, con base en Hong Kong y Shenzhen. Sin embargo, lo más difícil no era su producción, sino que ambas empresas trabajen en conjunto, una práctica que no es común para estas fábricas. En el caso de Nueva York, la empresa decidió mantener oficinas de trabajo.”

Entrepreneurship: Globant, una marca global de TI, que nació en un pub del centro de Buenos Aires

Con los alumnos de UCEMA analizamos casos exitosos de empresarios argentinos que desarrollan negocios Internacionales. En este caso, Nicolás Kolliker Frers analiza el caso de Globant. Aquí algunos párrafos de su trabajo:

“El proyecto Globant arrancó en un bar irlandés del Microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Allí se juntaban regularmente cuatro amigos y colegas nacidos en La Plata.

Martin Migoya, Nestor Nocetti y Martín Umaran se habían conocido en la Universidad Nacional de la Plata mientras que Guibert Englebienne estudió en UNICEN en Tandil y era el único ingeniero en sistemas (Migoya y Nocetti eran ingenieros electrónicos  y Umaran era ingeniero mecánico).

Después de la universidad, todos ellos trabajaron en distintas compañías de ingeniería de una forma u otra, y al mismo tiempo trabajaron en juntos en un ambicioso proyecto de TI en Venezuela que término consolidando su amistad y transformando la infraestructura de TI de Venezuela. Además de trabajar en Venezuela y Argentina, los cuatro habían trabajado en Brasil, Chile, México, el Reino Unido y los Estados Unidos, construyendo una perspectiva internacional de TI.”

“Sin embargo, Globant no quería competir directamente con las empresas offshore Indias únicamente en precio. Ellos sentían que esta oportunidad de arbitraje salarial podría desaparecer en cualquier momento debido a la volatilidad e incertidumbre de la Argentina con respecto a la relación entre la inflación y los tipos de cambio.”

Globant fue un éxito en la búsqueda de nuevos clientes a través de referencias de clientes anteriores y excolegas. En tan sólo un año, la compañía tenía 70 empleados y las ventas alcanzaron los U$S 3 millones. Su primera gran oportunidad llegó cuando Lastminute.com, un sitio de viajes de alto perfil con sede en el Reino Unido, contrató a Globant para ayudar a construir sus sistemas basados en código abierto a través de referencias. Lastminute.com ofrecía plazas de avión y habitaciones de hotel en un corto plazo a los consumidores a precios reducidos. Con la ayuda de Globant, el sitio se expandió para ofrecer alquiler de coches y regalos. Globant no tenía el equipo para hacer el trabajo, pero sabían de la tecnología, y salieron a contratar a las personas adecuadas. Los fundadores se turnaron para volar a Inglaterra para quedarse unos meses cada uno durante más de un año. Para esto fue importante que los fundadores tengan pasaportes europeos.

De 2004 a 2005, los ingresos anuales de Globant se duplicaron de U$S3 millones a U$S6 millones. En 2005, más del 90% de esos U$S6 millones correspondían a clientes en el extranjero. Ese año, los clientes destacados incluían no sólo a Lastminute.com del Reino Unido, sino también a Coca-Cola de los Estados Unidos y Grupo Santander de España. En 2005, los fundadores de Globant fueron seleccionados como “high impact entrepreneurs” de Endeavor Global (un prestigioso honor dentro de los países en desarrollo) que allanaron el camino para  la llegada de fondos de capital. Al ser elegido “emprendedores Endeavor” en 2005, Globant levantó U$S 2 millones de FS Partners, una empresa de fondo de capital argentino.

Luego vino el “Outsourcing 2.0″ en el que se hacía foco en la escalabilidad para mejorar los márgenes e impacto en los negocios de los clientes. En el desarrollo de software, Globant trabajó para aprovechar las soluciones de código abierto y aplicar metodologías ágiles para llegar al mercado más rápido, aprender de los usuarios, y adaptarse con frecuencia. Al crecer su experiencia, Globant poseía cada vez más piezas de su propia codificación que podrían ser readaptados para otros clientes, ahorrando horas de programación.”

“La gran oportunidad de Globant se produjo cuando Google lo seleccionó como la primera empresa a la que externalizan desarrollo de software. Los fundadores siempre habían visto el valor de poder atraer a algunos clientes “soñados”, con un crecimiento prometedor.

Google era exactamente ese cliente “soñado”. “A veces hemos tenido que hacer un trabajo que no necesariamente queríamos hacer con el fin de trabajar para un cliente con el que realmente queríamos trabajar “, explico Migoya. Cuando empezaron a trabajar juntos, Globant trabajó en el sistema de publicidad online de Google AdWords. A continuación, tuvo la oportunidad para trabajar en el desarrollo y prueba de la interfaz de programación de aplicaciones (API) para “Google Checkout”, su sistema de transacciones de comercio electrónico. La misión principal de Globant era encontrar security holes. A su vez Google también trabajó con Globant en proyectos como YouTube.com.”

“Globant fue financiado por inversores privados hasta 2014, cuando finalmente se hizo pública. Después de un largo análisis por parte de los inversores de Globant, principalmente Riverwood Capital, la compañía decidió listarse para hacer una IPO (Initial Public Offer) en la bolsa de Nueva York (NYSE) donde obtuvo destacables resultados en las cotizaciones e inversiones del público.”

Dependencia del camino: ¿queda el Mercado atrapado en estándares tecnológicos obsoletos?

Luego de analizar la posibilidad de cooperación voluntaria que permita resolver los problemas llamados “fallas de mercado”, el Capítulo 7 de El Foro y el Bazar analiza las posibles soluciones voluntarias para cada una de esas fallas. Aquí, brevemente considerado el problema que plantean los estándares tecnológicos y lo que se denomina “dependencia del camino”, esto es, cuando el Mercado supuestamente queda atrapado en un estándar tecnológico porque hay altos costos de cambiarlo:

En cuanto a las afirmaciones respecto a la dependencia de eventos pasados que terminarían encerrando al mercado en soluciones no óptimas, es necesario tener en cuenta las “externalidades de red” que aumentan el valor de un producto o servicio, en tanto en cuanto es utilizado por un número creciente de personas. Tal vez fuera más eficiente utilizar un idioma como el esperanto para los intercambios internacionales, pero el que ha ocupado ese lugar es el inglés, lo que le otorga ahora un valor adicional para aprenderlo, no porque sea “técnicamente” un idioma superior, sino porque es generalmente utilizado. Si voy a “comprar” un idioma, o cursos para aprenderlo, su valor no depende de criterios técnicos, sino de los servicios que me va a brindar, que son mayores si se utiliza en todo el mundo y mucho mayores de los que me permitiría el esperanto.

No obstante, la misma historia evolutiva de los idiomas nos muestra que no hay una “dependencia del camino” que termine condenándonos a una solución inferior, no óptima. No siempre fue el inglés el idioma para las transacciones internacionales: antes lo fue el francés y antes aún el latín.

Otros ejemplos (Liebowitz y Margolis 2002) incluyen el caso de los estándares VHS y Beta para videos. Sony comenzó a vender equipos con el estándar Betamax en 1975, que tenían una capacidad de grabación por una hora; JVC estaba desarrollando el estándar VHS. Para imponer ese estándar en el mercado, Sony propuso a las otras compañías compartir esa tecnología, pero luego de algunas negociaciones esto no prosperó. El formato de Beta ofrecía ciertas ventajas para la edición y los efectos especiales, pero el VHS permitía mayor tiempo de grabación y, aunque no fuera de la misma calidad, en dos horas una familia podía grabar una película entera de la televisión, por ejemplo, mientras estaba ausente. En última instancia, se enfrentaron en el mercado dos productos con características destacadas diferentes: un tamaño menor, en el caso de Beta, o un tiempo de grabación mayor, en el caso de VHS. El veredicto del mercado fue favorable al segundo, que en poco tiempo se extendió entre los consumidores.

Sin embargo, Beta no desapareció: las características antes mencionadas le dieron una ventaja comparativa y fue seleccionado para la actividad de grabación profesional, donde se impuso. Esto muestra que había, en verdad, dos demandas y no una, y el mercado respondió ofreciendo a cada uno lo que más necesitaba, pero en ningún caso se observa una “dependencia del camino” de la que no se puede salir. De hecho, los consumidores ya no utilizan más la tecnología de video, reemplazada por el DVD. ¿Seguirá Blueray después? Los consumidores decidirán.

Una historia similar es la de los sistemas operativos de las computadoras, donde se mencionaba que Macintosh era superior a DOS e incluso a las primeras versiones de Windows, pero los usuarios eligieron al segundo y los diseñadores profesionales al primero.

Algo para aprender: Irlanda salió de la crisis del 2008 y es un centro de inversiones tecnológicas

El Instituto Libertad y Desarrollo, de Chile, publica “Economía Internacional al Instante” que en su Nº 847 presenta un informe sobre Irlanda, el cual resulta de interés para países latinoamericanos que han de realizar reformas para poner sus economías en orden: http://www.lyd.org/lyd/EII/EII847Irlanda04032016.pdf

Al respecto, dice el Informe:

Irlanda no se vio tan afectada como otros países durante la crisis de 2008. Sorprendentemente sólo se mantuvo en recesión durante dos años, para luego dar cabida a una rápida y sostenida recuperación que se mantiene hasta hoy en día. En 2014 el tigre celta sorprendió con un crecimiento de 5,2%, el cual se explica principalmente por un crecimiento de 11% en la inversión ese mismo año. Sin embargo, la desaceleración mundial y la no tan auspiciosa recuperación de la Zona Euro explican la disminución en el crecimiento con respecto a 2014, obteniendo un 3,4% el año 2015. Bajo los factores anteriormente mencionados, se mantiene una proyección en torno al 3,2% para el año 2016, la cual sigue siendo una tasa de crecimiento elevada para la Zona Euro.

En cuanto a consumo privado, no hubo crecimiento por seis años seguidos, en 2014 comienza una leve recuperación, para luego fortalecerse 2015, con una expectativa de 2% y proyecciones en torno al 2% para 2016. La demanda interna junto a la inversión ha contribuido para mejorar el crecimiento del PIB desde 2013. Para la demanda interna se espera una leve desaceleración de las cifras en 2015 y 2016, con un crecimiento en torno al 3% y 2,5%, respectivamente.

La inversión total sufrió una importantísima caída desde la crisis. En 2006 alcanzaba niveles por sobre el 30% del PIB. Cinco años después, en 2011, esta cifra no superaba el 17,7%, habiendo sufrido una de las mayores caídas de inversión privada desde la Gran Depresión. El año 2014 la inversión alcanzó el 20,3% del PIB, y se espera que para los años 2015 y 2016 se encumbre hacia 20,8% y 21,6%, según cifras del FMI, lo cual apoya las expectativas positivas de crecimiento.

Irlanda ha logrado enfrentar las consecuencias de la crisis con perseverancia y buenas políticas públicas. El costo para el gobierno del Primer Ministro, Enda Kenny, fue altísimo, puesto que debió impulsar un importante recorte de sueldos en el sector público y aumentar la deuda pública del país seis veces para rescatar al sistema financiero. En la actualidad la ciudadanía y los inversionistas han recuperado la confianza en la conducción política y económica del país.

Quizás el aspecto más paradigmático en esta materia sea el nuevo impulso que se ha llevado adelante en materia de inversión tecnológica. Lo que partió como un incentivo tributario al ahorro, se ha trasformado ahora en un motor del crecimiento. Empresas como Google, Apple o Microsoft tienen sus oficinas centrales para Europa ubicadas en Irlanda, lo que se ha traducido en un aumento del 65% del volumen de negocios de las empresas irlandesas durante 2014, y lo más destacable de todo, un 70% de las pymes también lo ha hecho. La inversión tecnológica en Irlanda desde EE.UU. es cinco veces mayor al promedio de otros países europeos.

El aumento de la presencia de la industria tecnológica tiene dos motivos. Por una parte, la claridad de las reglas del juego y una institucionalidad confiable, sumado a una tasa efectiva de impuestos del 11,8%. En segundo lugar, la alta calidad del capital humano disponible, con amplias brechas de capacidad debido al desempleo que generó la crisis. De esta forma, Irlanda es hoy el segundo mayor exportador de software del mundo, y aloja nueve de las diez farmacéuticas más grandes. El país está catalogado dentro de los mejores lugares para hacer negocios del mundo.”

Roubini contra la revolución tecnológica. ¿Luddita? Henry Hazlitt le responde desde 1946

Nouriel Roubini es un reconocido economista de la Universidad de Nueva York, quien tuviera una alta exposición en todas las discusiones sobre la crisis de 2008. Increíblemente se descuelga ahora con un artículo “luddita” (artesanos ingleses que protestaban contra las maquinarias a comienzos del siglo XIX), llamando la atención sobre el desempleo que generaría la actual revolución tecnológica: http://www.lanacion.com.ar/1758936-una-revolucion-que-podria-dejar-muchos-excluidos Un tema bastante increíble, dadas las veces que los economistas han demostrado su absoluta falsedad. Dice:

“A los ejecutivos e innovadores tecnológicos se los ve muy optimistas estos días: las nuevas tecnologías de fabricación generan un entusiasmo febril por lo que algunos ven como una tercera revolución industrial. En los años venideros, las mejoras tecnológicas en robótica y automatización aumentarán la productividad y la eficiencia, con importantes beneficios económicos para las empresas. Pero a menos que se implementen políticas adecuadas para estimular la creación de empleo, no está claro que la demanda de mano de obra siga creciendo a la par del progreso de la tecnología.”

Sí, parece que no lo tiene claro, aunque propone la siempre popular dedicación estatal a la educación, algo siempre políticamente correcto. Concluye:

“En nuestra incipiente búsqueda de soluciones inteligentes a los desafíos de la tercera revolución industrial, se destaca un tema recurrente: hay que canalizar las ventajas de la tecnología a una base de población más amplia que la que las disfrutó hasta ahora. Y eso exige hacer hincapié en la educación. Para que la prosperidad alcance a más gente, los trabajadores necesitarán las habilidades que demanda la participación en el nuevo mundo de la economía digital. Y tal vez no sea suficiente, en cuyo caso habrá que dar subsidios permanentes a los que vean sus puestos de trabajo eliminados por el software y las máquinas. En esto debemos prestar mucha atención a las lecciones del pasado.”

Eso es, hay que prestar atención a las lecciones del pasado. Es lo que Roubini debería hacer. Aquí va una de ellas, de parte de Henry Hazlitt, en su famoso libro “La Economía en una Lección” (1946):

“Constituye uno de los errores económicos más corrientes la creencia de que las máquinas, en definitiva, crean desempleo. Mil veces destruido, ha resurgido siempre de sus propias cenizas con mayor fuerza y vigor. Cada vez que se produce un prolongado desempleo en masa, las máquinas vuelven a ser el blanco de todas las iras. Sobre este sofisma descansan todavía muchas prácticas sindicales que el público tolera, sea porque en el fondo considera que los sindicatos tienen razón, sea porque se halla demasiado confuso para poder apreciar claramente las causas de su error.

La creencia de que las máquinas provocan desempleo, cuando es sostenida con alguna consistencia lógica, llega a descabelladas conclusiones. Bajo tal supuesto, no sólo debe estarse causando desempleo hoy en día con cada perfeccionamiento técnico, sino que el hombre primitivo debió empezar a producirlo con sus primeros esfuerzos por liberarse de la necesidad y de la fatiga inútiles.

Si fuese realmente cierto que la introducción de la maquinaria es causa de creciente desempleo y miseria, las deducciones lógicas serían revolucionarias, no sólo en el aspecto técnico, sino también en lo que se refiere a nuestro concepto global de la civilización. No sólo tendríamos que considerar calamitoso todo futuro progreso técnico, sino que deberíamos contemplar con igual horror los progresos técnicos alcanzados en el pasado.

Diariamente cada uno de nosotros se esfuerza en reducir en lo posible el trabajo que un determinado fin exige; todos procuramos simplificar nuestro trabajo y economizar los medios necesarios para alcanzar el objetivo deseado. Cualquier empresario, grande o pequeño, ansía constantemente conseguir realizar sus particulares objetivos con mayor economía y eficacia; es decir, ahorrando esfuerzo. Todo obrero inteligente procura reducir el esfuerzo que le exige la tarea encomendada. Los más ambiciosos entre nosotros tratan incansablemente de aumentar los resultados que puedan obtenerse en un número determinado de horas. Si obrasen con lógica y consecuencia, los tecnófobos deberían desechar todo este progreso e ingenio, no ya por inútil, sino por perjudicial. ¿Para qué transportar mercancías entre Nueva York y Chicago por ferrocarril cuando podrían emplearse muchísimos más hombres, por ejemplo, si las llevasen a hombros? Teorías tan falsas como la señalada se articulan de manera lógica, pero causan gran perjuicio por el mero hecho de ser mantenidas.”

Tratemos, por consiguiente, de ver con exactitud lo que realmente sucede cuando se introducen en la producción máquinas y perfeccionamientos técnicos. Los detalles variarán en cada caso, según sean las condiciones particulares que prevalezcan en una industria o período determinados. Pero tomaremos un ejemplo que comprenda las circunstancias más generales. Supongamos que un fabricante de telas tiene conocimiento de la existencia de una máquina capaz de confeccionar abrigos de caballero y señora, empleando tan sólo la mitad de la mano de obra que anteriormente se precisaba. Instala la maquinaria y despide a la mitad del personal.

Parece a primera vista que ha habido una evidente disminución de ocupación. Ahora bien, la propia máquina requirió mano de obra para ser fabricada; así, pues, como primera compensación aparece un trabajo que de otra forma no hubiese existido. El fabricante, sin embargo, sólo decide adoptar la maquinaria, si con ella consigue hacer mejores trajes por la mitad de traba]o, o el mismo tipo de traje a un costo menor. Suponiendo lo segundo, no es posible admitir que el trabajo invertido en la construcción de la maquinaria fuese tan considerable, en cuanto a volumen de salarios, como el que espera economizar a la larga el fabricante de telas al adoptar la maquinaria; de lo contrario no habría economía y la maquinaria no sería adquirida.

Vemos, por consiguiente, que todavía existe aparentemente una pérdida global de empleo, atribuible a la maquinaria. Sin embargo, debemos siempre tener presente la posibilidad real y efectiva de que el resultado final de la introducción de la maquinaria representa, a la larga, un aumento global de empleo, porque al adoptar la maquinaria, es tan sólo a largo plazo cuando el fabricante de telas espera, ordinariamente, ahorrar dinero, y puede se precisen varios años para que la maquinaria «se pague a sí misma».

Cuando el coste de la máquina ha quedado compensado por las economías que facilita, el fabricante de telas ve aumentar su beneficio (supondremos que se limita a vender sus abrigos al mismo precio que sus competidores, sin esforzarse por abaratarlos). En este punto puede parecer que se ha producido una pérdida neta de empleo, siendo el fabricante, el capitalista, el único beneficiario. Ahora bien, en estos beneficios extras radica precisamente el origen de subsiguientes ganancias sociales. El fabricante ha de emplear su beneficio extraordinario en una de estas tres formas y posiblemente empleará parte de aquél en las tres: 1) ampliación de sus instalaciones, con adquisición de nuevas máquinas para hacer un mayor número de abrigos; 2) inversión en cualquier otra industria, y 3) incremento de su propio consumo. Cualquiera de estas tres posibilidades ha de producir demanda de trabajo.

En otras palabras, como resultado de sus economías, el fabricante obtiene un beneficio que no tenía antes. Cada dólar ahorrado en salarios directos, por haber podido disminuir el importe de sus nóminas, ha de ir a parar indirectamente a los obreros que construyen la nueva máquina, a los trabajadores de otras industrias o a aquellos que intervienen en la construcción de una nueva casa o automóvil para el fabricante o en la confección de joyas y pieles para su esposa. En cualquier caso (a menos que sea un obtuso acaparador) proporciona indirectamente tantos empleos como directamente dejó de facilitar.

Pero no termina aquí la cosa. Si nuestro emprendedor industrial realiza grandes economías con respecto a sus competidores, o éstos imitarán su ejemplo o aquél empezará a ampliar sus negocios a expensas de aquéllos, con lo que se proporcionará, por lo tanto, más trabajo a los productores de las máquinas. Competencia y producción comenzarán entonces a reducir el precio de los abrigos. Ya no habrá tan grandes beneficios para los que adopten las nuevas máquinas; irán reduciéndose, al tiempo que desaparecen para aquellos fabricantes que todavía no hayan adquirido maquinaria. Las economías, en otras palabras, serán transferidas a los compradores de abrigos, es decir, a los consumidores.

Ahora bien, como los abrigos son más baratos, los comprará más gente, y aunque requiera menos mano de obra la confección de un mismo número de abrigos, éstos se producirán en mayor cantidad que antes. Si la demanda de abrigos es de las que los economistas llaman «elásticas», es decir, si un descenso en el precio determina una mayor cantidad de dinero invertida en abrigos, puede que en su confección se precisen todavía más operarios que los que eran necesarios antes de la aparición de las nuevas máquinas. Ya hemos visto que fue esto lo ocurrido realmente en el caso de las medias y otros productos textiles.

Pero el nuevo empleo no depende de la elasticidad de la demanda del producto particular de que se trate. Supongamos que aunque el precio de los abrigos quedase reducido casi a la mitad—descendiesen, por ejemplo, de 5 a 30 dólares—, no se vendiese ningún abrigo adicional. El resultado sería que al tiempo que los consumidores seguirían proveyéndose de nuevos abrigos en igual medida que antes, cada comprador dispondría ahora de 20 dólares con los que previamente no contaba. Gastará, por consiguiente, estos 20 dólares en cualquier otra cosa proporcionando así más empleos en otros sectores de la producción.

En resumen, las máquinas, los perfeccionamientos técnicos, las economías y la eficiencia, en definitiva, no dejan sin trabajo a los hombres.

Teorías sobre el cambio institucional y el impacto de la tecnología

He agregado al capítulo sobre Cambio Institucional las distintas teorías que buscan explicar porqué ciertas sociedades tienen instituciones de calidad y otras no. El tema lo había desarrollado primero en el Índice de Calidad Institucional 2013, y las teorías consideradas fueron:

1. Que es la geografía la que determina el progreso y no las instituciones

2. Que es la geografía la que determina las instituciones y, por ende, el progreso

3. Que es el conocimiento técnico y los incentivos politicos los que lo explican

4. Que es el tamaño de la jurisdicción (más pequeñas mejores instituciones y más progreso)

5. Que es la existencia de recursos naturales (muchas veces al revés, una maldición)

6. Que es el origen legal (common law o derecho continental codificado)

Para luego llegar a la que me interesa que es el papel de las ideas y valores.

Pero ahora agrego una más que está en Buena medida relacionada con esta última: la innovación tecnológica.

Se ha hecho más que evidente en estos últimos tiempos el impacto que tiene la tecnología en la vida diaria, y el aceleramiento de cambio tecnológico impulsado por la globalización y un mayor grado de apertura hacia los mercados. Y esos cambios tecnológicos no solamente cambian nuestra vida diaria, en buena medida cambian también la sociedad en la que vivimos, por lo que no sería desacertado señalar a ese cambio tecnológico como una de las causas del cambio institucional. Recientes cambios en países árabes fueron impulsados en buena medida por las redes sociales, como vimos en el capítulo sobre los límites al oportunismo político.

La teoría entonces tendría esta forma:

Innovación tecnológica
Cambio institucional
Progreso

 

 

 

Tomemos, por ejemplo, el caso del Bitcoin. Es el resultado de una innovación tecnológica que ha permitido crear esta cripto-moneda que, de ser aceptada en forma generalizada y si no fuera ahogada por la persecución estatal, bien podría modificar la institucionalidad monetaria para siempre. Aunque, de todas formas, la innovación tecnológica, y particularmente en este caso, no deja de ser una “idea”, por lo que el siguiente paso será considerar el papel que éstas cumplen en el cambio institucional.