Alberdi sobre el objeto del gasto público y el que directamente hace «la mano de sus habitantes»

Con los alumnos de la UBA Derecho vemos a Juan Bautista Alberdi en Sistema Económico y Rentístico analizar el objeto del gasto público según la Constitución Nacional, pero al final del capítulo plantea un tema bien interesante en estos tiempos: no hay que pensar solamente en el gasto del Estado para solucionar los problemas que se encuentren en la sociedad:

“Observaré entretanto, para acabar de hablar del gasto público, que no todo él consiste en el gasto con que la sociedad satisface sus necesidades de orden público por conducto del gobierno, sino también en el que hace ella directa e inmediatamente, por la mano de sus habitantes, en la mejora, comodidad y perfeccionamiento de sus ciudades, en el socorro y alivio de las clases desgraciadas, y en fin en todo ese orden de servicios que la sociedad se hace a sí misma, sin el intermedio de la autoridad, en el sentido de su prosperidad más rápida y más completa. – A ese gasto pertenecen las calles, los empedrados, las calzadas, los caminos, puentes, desagües, mejoras locales, monumentos, socorros públicos y eventuales, que se hacen por suscriciones voluntarias levantadas entre el vecindario.

Ese gasto es obra exclusiva del espíritu público, es decir, de la disposición y aptitud de los habitantes para unir sus esfuerzos y prestarlos, sin más coacción que el deseo del bienestar común, sin más mira que realizarlo. Los pueblos educados en servidumbre no tienen idea de esta contribución sin ley, que el patriotismo se impone a sí mismo, como el esclavo que todo lo hace para su amo y por su mandato no tiene idea del celo generoso.

La Inglaterra, los Estados Unidos deben la mitad de sus mejoras de orden local a esa contribución que el país paga sin que se lo exija la ley, nada más que por el placer de existir bien y de un modo digno del pueblo que sabe estimarse y respetarse hasta en su decoro externo, hasta en el aire distinguido y brillante de esas habitaciones colectivas para su mansión, que se denominan ciudades.

De la omisión de este gasto espontáneo que pesa sobre el espíritu público, ¿a quién hacer responsable? – No al gobierno, ciertamente, que nada tiene que hacer en él, sino al país, que no se siente animado de ese impulso inherente a todo país educado en la libertad. La falta de espíritu pú-blico en nuestras Repúblicas nominales tiene una mitad de la responsabilidad de su atraso propio. Del gobierno podrá ser la otra en mucha parte, no lo dudo, pero ella no excusa la del país. Entretanto es el pretexto que releva de todo escrúpulo a la incuria abyecta de nuestras ciudades manumitidas. ¿El gobierno os impide pintar, renovar, hermosear cada tres meses vuestros edificios? ¿Os impide alumbrarlos brillantemente por las noches? ¿Os impide hacer puertas, veredas, empedrados, puentes, caminos para vuestra propia comodidad? – Diréis que sí. – Os diré entonces que quien lo estorba es el mismo poder que os hace comer mal, vestir peor, habitar casas lóbregas y tristes, vivir vida mezquina y pobre.

La mitad de la organización del país está en la organización de la propia persona. ¿ Qué ha querido decir Montesquieu, cuando ha dicho que el gobierno de libertad era el más caro de los gobiernos? – Que es el que demanda más sacrificios, no más tributos. Lo más fuerte del precio que la libertad cuesta a la Nación reside en el servicio prestado en consagración, en celo, en participación libre y voluntaria por sus habitantes en favor de la obra del bienestar propio y común.

Ser libre no consiste en pasar la mañana en el café renegando a voz en cuello de todos los actos del gobierno; es vivir en continuo afán y en perpetua solicitud, es tomar parte en todo lo que interesa a la Nación; sobre todo es vivir con la mano en el bolsillo, -fisco doméstico y casero-, en el que tiene cada ciudadano un poder de acción pública más eficaz que el fusil de la guardia nacional, herramienta inútil para hacer caminos y puentes, para hermosear las ciudades.

El ocio egoísta pretexta efugios para eludir sus deberes de libertad, es decir, de actividad y trabajo en el interés común, porque esto es la libertad. Lleva su extravío hasta convertir la abstención indiferente en buen tono y prueba de civismo. El egoísta viene a ser tipo del honesto ciudadano, y la mayor recomendación del buen juicio de un vecino se hace con decir que «es persona que en nada se mezcla».

Hemos vivido siglos aceptando lo que nos daba hecho y formado el tutor regio en cómodo y agradable pupilaje. El precedente de siglos gobierna nuestra vida real bajo el imperio de la República escrita. A la menor necesidad sentida alzamos los ojos hacia el papá.

El gobierno era antes el amo, hoy es el sirviente; he ahí toda la diferencia de la colonia a la República: en cuanto al vecino, su rol es siempre el mismo: – aceptar todo lo que se le da hecho, sin hacer nada por sí.”

48 pensamientos en “Alberdi sobre el objeto del gasto público y el que directamente hace «la mano de sus habitantes»

  1. RESUMEN
    En este último fragmento, Alberdi se enfoca en el objeto del gasto público, es decir, responde al interrogante de qué destino se le dará al dinero del Tesoro. Y, afirma entonces, que su objeto es todo lo que cuesta conservar la Constitución y concretar las declaraciones presentes en su Preámbulo: “constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, proveer el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad”. De allí que todo aquel dinero publico que sea gastado en fines distintos a los mencionados previamente es considerado malversado y malgastado. El autor continúa diferenciando distintos tipos de gastos, y, en primer lugar, distingue el gasto provincial del nacional y sienta una regla: en principio, todo gasto es local o provincial; será nacional, todo aquel que se contrae en miras de la realización de los objetivos plasmados en la CN. En segundo lugar, distingue los gastos ordinarios de los extraordinarios, teniendo como criterio de diferenciación la regularidad periódica de su ejercicio y la posibilidad de su previsión en el presupuesto anual. Se puede decir al respecto, que mientras los de tipo ordinario se relacionan con las erogaciones generadas para el ejercicio de las funciones de los distintos ministerios que conforman al Poder Ejecutivo; los de tipo extraordinario son delimitados por Alberdi al enunciar a los efectuados en obras públicas, gastos ocurridos en el sostén de la defensa común contra ataques de guerra, entre otros. Cabe aclarar, que estos últimos, serán de aplicación una vez que se hayan satisfecho los gastos ordinarios de administración y el Tesoro cuente aún con recursos para destinar los extraordinarios.
    LO NOVEDOSO O SORPRENDENTE
    Del capítulo leído me resultó llamativo el tratamiento que el autor hace de los empleados y personal necesario en los distintos ministerios para la concreción de sus funciones y de los fines plasmados en la Constitución. Esto, debido a que afirma “el buen servicio no depende del número de sirvientes sino de su capacidad” y “otro medio de economizar gastos en sueldos de empleados, es emplear pocos agentes, hábiles y honrados, en lugar de ineptos y sospechosos…”, y creo que estamos muy alejados de tal ideal que Alberdi plantea en base a los principios reflejados en la CN. Y tan alejados estamos, que no sólo la nómina de empleados estatales no deja de crecer, sino que también se incrementan la cantidad de ministerios, pues son más puestos para cubrir. Encuentra lo anterior relación con lo desarrollado por la Escuela de la Public Choice, en tanto a que refleja fielmente que los incentivos de los funcionarios son, al fin y al cabo, minimizar esfuerzos y maximizar el ocio; así como también se puede añadir que muestra la búsqueda incesante de vivir del Estado presente en todos los políticos, cualquiera sea su partido.
    Otra cuestión que destaco de lo leído se relaciona con los gastos del ministerio de relaciones extranjeras, pues cuando detalla los fines de tales gastos, Alberdi afirma que se destinan al sostén de la amistad y buena armonía con naciones extranjeras, y habla de gastos en traducción y diplomacia. Bien queda claro que, en la actualidad, los gastos de tal ministerio no se dirigen a los mencionados fines, de lo contrario ¿cómo se puede explicar que el canciller carezca de conocimiento alguno sobre el idioma inglés, o que el Estado defienda organizaciones terroristas?
    Por último, me sorprendió la claridad y facilidad con la cual el autor condensó una buena parte de la idea de la obra: “no hay un barómetro más exacto para estimar el grado de sensatez y civilización de cada país que su ley de presupuesto, o la cuenta de sus gastos públicos.”

    PREGUNTAS AL AUTOR
    ¿Cree que es eficiente aumentar la cantidad de ministerios?
    ¿Qué opina sobre el hecho de que la UBA esté financiada por el Tesoro Nacional y no por el provincial?
    En la actualidad, ¿cree que el Estado debe continuar “sosteniendo” el culto católico apostólico, romano? ¿Cuáles cree que serían las implicancias de una separación de la religión y el Estado?

  2. Alberdi comienza el cap. 7 diciendo que el gasto publico se compone de lo que le cuesta el conservar su CN y cumplir sus objetivos que son el límite de las cargas impuestas a los habitantes. Los gastos se dividen en nacionales y de provincia, cada provincia tiene su gobierno propio y a su cargo el gasto de su gobierno local, lo hacen a expensas de su tesoro de provincia. En el gob. argentino todo gasto es local o provincial; el gasto general, se contrae a los objetos declarados por la CN. Menciona la división de entradas y gastos en un orden general -ordinarios y extraordinarios- y otro local. Para los ordinarios, la CN art. 84, divide los negocios del gob. general en cinco ministerios, cada uno con sus gastos: Ministerio del interior: el costo de estrechar la unión nacional, consolidar la paz interior, promover el bienestar general; ministerio de relaciones extranjeras: sostener la amistad y buena relación de la confederación con naciones extranjeras, enseñando las ventajas de la CN y las condiciones del país para el establecimiento de poblaciones extranjeras, siendo objeto del gasto más lucrativo el trabajo de propaganda; ministerio de hacienda: lo que cuesta el servicio de los agentes empleados en la dirección, recaudación y contabilidad de las rentas del Tesoro; adquisición y sostén de casas para su servicio. Mencionando los medios de economizar gastos; ministerio de justicia, culto e instrucción: satisfacer necesidades (intelectual, moral y religioso), sostén del culto nacional; sueldo de empleados, y establecimientos de la adm. de justicia; trabajos de codificación en el derecho común; establecimientos, trabajos y empleados que propagan la instrucción; ministerio de guerra y marina: proveer defensa común, radicar la unión nacional y consolidar la paz interior, La sociedad argentina paga los gastos del servicio de la guerra en dos formas: en la contribución general y en la contribución especial. Por otro lado menciona el gasto extraordinario, comprendiendo gastos de obras públicas, en sostén de defensa común contra ataques de guerra, etc. Por último el gasto publico es también el que hace la sociedad directamente para sí misma sin el intermedio de la autoridad. Este gasto es obra del espíritu público.
    NOVEDOSO O SORPRENDENTE
    Me llamo la atención este apartado «En el interés de las creencias, la CN ha dado al Catolicismo los recursos del Tesoro, y a las demás creencias el libre ejercicio de su culto…no hará un mal servicio a las creencias si, a más de libertad, concede a los cultos no católicos todo el apoyo que estuviere a su alcance, como donaciones de tierras para iglesias, cementerios y otros establecimientos de caridad práctica», ya que en principio nunca lo había considerado, que al culto católico se lo apoye tanto económicamente y al resto no. Sin pretender que también se les de apoyo económico, considero que el apoyo al culto católico es demasiado, y me parece sorprendente el hecho de que nadie hable de esto, o al menos yo nunca haya escuchado una queja.
    PREGUNTAS
    1) En cuanto a la afirmación de que es un crimen defraudar la contribución que impone la ley del interés general al ciudadano ¿cree que si el precio de esas contribuciones no fuera tan alto, habría menos fraudes?
    2) ¿Cree correcto el sostenimiento económico por parte del gob. federal del culto católico? ¿Qué opina de la secularización «iglesia-estado»? ¿considera correcto que la religión tenga influencia en la toma de decisiones políticas como por ej. de la legalización del aborto (o haya sido usada como excusa)?
    3) ¿Qué opina del ejército Argentino actual?

  3. RESUMEN
    En este capítulo Alberdi hace hincapié en el gasto público, definiendo este concepto como aquel que se compone de todo lo que cuesta conservar la CN, y reduciendo a verdades de hecho los objetos que la misma ha tenido en mira al sancionarse. Es así que, todo dinero público gastado en otros objetos que no sean los de la asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado. Para llevar a cabo estos objetos, los gastos se dividen primeramente en gastos nacionales y gastos de provincia. Por regla general, todo gasto es local o provincial; el gasto general, esencialmente excepcional y limitado, se contrae únicamente a los objetos y servicios declarados por la CN, como una delegación que las provincias hacen a la Confederación, o Estado general. A su vez, los gastos nacionales de la Confederación son susceptibles de la división ordinaria en gastos generales, los cuales se dividen también en ordinarios y extraordinarios, según la regularidad periódica de su ejercicio y la posibilidad de preverlos en el cálculo o presupuesto de ellos, y gastos locales de carácter federal. Continuando con el texto, el autor desarrolla los gastos de cada ministerio en particular según su objeto respectivo. Y para finalizar, explica el carácter y los objetos del gasto extraordinario, del cual nos cuenta que son de gran utilidad para el aumento del tesoro si se hacen de un modo reproductivo, ya que gastar de este modo el dinero fiscal, no es disminuir sino agrandar las rentas de la confederación. En este sentido gastar es atesorar.

    LO NOVEDOSO O SORPRENDENTE
    Me resulta importante destacar cuando el autor hace mención del gasto directo e inmediato de la sociedad, el cual se da por la misma mano de los habitantes, ya no por el conducto del gobierno. Aquel gasto que se basa en la mejora, comodidad y perfeccionamiento de las ciudades, en el socorro y alivio de las clases desgraciadas, y en fin de todo el orden de servicios que la sociedad se hace a si misma, sin el intermedio de la autoridad, en el sentido de su prosperidad más rápida y completa. Que como dice Alberdi, es un gasto de obra exclusiva del espíritu público, es decir, de la disposición y aptitud de los habitantes para unir sus esfuerzos y prestarlos sin más coacción que el deseo del bienestar común, sin mas mira que realizarlo.

    PREGUNTAS
    1) ¿Sigue estando presente este gasto directo e inmediato de la sociedad que usted menciona? ¿Según su parecer, hoy en día existe este espíritu público?
    2) Al dejarse a cada provincia el gasto de lo que cuesta su progreso y gobierno, tienen como beneficio la garantía de la inversión oportuna ¿Considera que esto se aprovecha de manera adecuada?
    3) ¿Considera que en la actualidad el dinero publico está siendo gastado según los objetos que señala la Constitución?

  4. En el último capítulo de su libro, Alberdi menciona como deben destinarse los fondos públicos. Sostiene que todo dinero público destinado a proyectos que estén por fuera del alcance de la Constitución Nacional, es dinero despilfarrado .Por lo tanto, según el autor, el gasto público debe afianzar la justicia, promover el bienestar general, consolidar La Paz interior, constituir la unión nacional y asegurar los beneficios de la libertad.
    Además, cataloga de crimen a todo dinero que es mal invertido por parte del estado. Alberdi alega que el estado tiene la obligación de destinar una porción del gasto público para la constricción de obras, y que no debe moderarse, ya que, el país necesita de dichas obras.
    El parámetro más preciso para estimar el grado de sensatez y civilización de cada país, es su ley de presupuestos o la cuenta de gastos públicos. La ley de gastos, nos da referencias acerca de si el país se encuentra dirigido por explotadores o por hombres de honor. Es decir, si se sabe dónde está y a dónde se va o si se encuentra a ciegas sobre su posición y destino.
    Describe a Estados Unidos como un bienestar incomparable y califica al gobierno como excelente.

    Lo que me resultó interesante, que Alberdi tiene como estándar de excelencia a Estados Unidos y desde mi punto de vista no se equivoca. Creo que la Argentina debería tomar como referencia al modelo norteamericano para poder crecer y así salir de este estado de constante crisis. Firmar tratados de comercio, expandirse al mundo, generar facilidades y confianza para que arriben inversores extranjeros a nuestro país, con estas inversiones generar nuevos empleos, reducir la inflación, aumentar los sueldos, en fin, hacer un cambio radical. Países vecinos como Uruguay y Chile lo están logrando, tienen un presente ordenado.

    Las preguntas que le realizaría al autor son las siguientes:
    1. Según un nuevo informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Argentina es el país del G20 que más va a tardar en recuperarse de la pandemia. El reporte prevé que el crecimiento económico de la Argentina logrará igualarse con los valores que registraba antes de la pandemia, para la segunda mitad del año 2026. ¿Que opinión tiene al respecto?
    2. En un apartado del texto usted dice lo siguiente: “La obligación del gobierno es destinar una parte del gasto público a las obras”. Argentina tiene 145 impuestos en la actualidad. La Argentina debería ser superavitaria con todo lo que recauda de impuestos; ¿Porque no se ve reflejado en la construcción de nuevas obras públicas?
    3. ¿Considera que el nivel de carga tributaria en Argentina es desmedido?

  5. RESUMEN

    El gasto nacional Argentino se compone de todo lo que cuesta conservar la Constitución, todo dinero público gastado en otros objetivos, es dinero malgastado y malversado. Los gastos se dividen primeramente en gastos nacionales y gastos de provincias, teniendo cada provincia su gobierno propio, revestido del poder no delegado por la CN al gobierno general.En segundo lugar se dividen en Ordinarios y los extraordinarios. Los ordinarios están clasificados como gastos del ministerio del interior (busca promover bienestar general), gastos de las relaciones exteriores (mantener la amistad con las naciones extranjeras), gastos del ministerio de hacienda (lo que cuesta el servicio de los agentes empleados en la dirección, recaudación y contabilidad de las rentas del tesoro), gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción (mejorar la condición moral del pueblo Argentino), gastos del ministerio de guerra y marina (darle protección al territorio ante la injusticia y el desorden) y por último están los gastos extraordinarios que son los efectuados en obras públicas, como por ejemplo: caminos, muelles, etc.

    NOVEDOSO
    Comparto la opinión de Alberdi cuando dice que: “La enseñanza primaria, secundaria y superior debe ser gratuita en nombre de la Nación”, consideró que la educación pública es uno de los elementos que le permite a un país alcanzar un desarrollo económico, social y cultural a largo plazo. La gratuidad de la enseñanza en general es fundamental para garantizar a todos los que viven en el territorio Argentino, el acceso a la educación. Sin embargo, en la actualidad en ciertos países donde la educación es privada, los familiares no pueden enviar a sus hijos a la escuela, dejando a millones de niños en edad escolar sin educación, perjudicando gravemente el futuro del país. Podemos notar como durante todo el libro, Alberdi le da importancia a la instrucción como eje central para el progreso, en este capítulo en particular también remarca esta cuestión.

    PREGUNTAS

    1¿Considera que la República Argentina en la actualidad debe tener un ejército para responder ante la injusticia y el desorden?

    2¿Debería dejar de existir la educación privada y así poder fomentar la educación pública de calidad?

    3¿Cómo economizar los gastos públicos sin provocar la vulneración de derechos Constitucionales?

  6. RESUMEN
    La Constitución se refiere al gasto público como todo aquello que constituye la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad. El dinero gastado en otros objetos esta malgastado y malversado, lo cual implica un crimen. Se establece que todo gasto es local o provincial mientras que el gasto general debe ser excepcional y limitado por la Constitución. Es una delegación que las provincias hacen a la Confederación. Los gastos nacionales se dividen entre los gastos generales y gastos locales de carácter general. La Constitución divide en gastos ordinarios y extraordinarios dependiendo de la periodicidad de su ejercicio y la posibilidad de preverlos en el presupuesto que se aprueba en Congreso al principio del año. La Constitución divide el gasto general en cinco ministerios: interior, relaciones exteriores, hacienda, justicia, culto e instrucción y guerra y marina. Los gastos extraordinarios se encuentran en estos cinco departamentos pero de manera urgente y extraordinaria. Entre los ejemplos de los gastos extraordinarios encontramos algunas obras públicas, gastos de la guerra, compras de territorio, obras útiles para la Nación y subsidios del Tesoro a las provincias por urgencias imprevistas.
    LO NOVEDOSO
    Es interesante que se pretendía que sean los estados los responsables de la recaudación y el gasto mientras que la Nación ocupa un lugar secundario. La realidad de hoy es distinta a la de aquel entonces, siendo que la Nación es la que más recauda y más gasta. El sistema que pretendía Alberdi hubiera generado como ventaja que cada provincia debiera ser responsable de sus cuentas fiscales, situación que hoy en día no se cumple.
    Luego se plantea que ciertos gastos extraordinarios pueden ser de utilidad para el aumento del Tesoro, por ejemplo los gastos realizados en infraestructura los cuales no representan necesariamente un gasto sino una inversión. “En este sentido gastar es atesorar”. Sin embargo aclara que esto se puede aplicar una vez que estén cubiertos los gastos ordinarios. Aunque la Constitución también permite a la industria privada la explotación de la obra pública. Es importante esto que se describe debido a que en el Estado argentino se gasta gran parte de presupuesto en temas de importancia ínfima en comparación con otras problemáticas no resueltas donde hace falta más inversión. También ya desde entonces se planteaba la posibilidad de que el sector privado resuelva cuestiones sobre las cuales el Estado no puede aportar.
    PREGUNTAS
    ¿Es posible y conveniente ir a un sistema donde cada provincia se haga responsable de sus gastos y sus ingresos? ¿Qué pueden hacer los estados que no producen lo suficiente?
    ¿Si cada provincia arregla sus cuentas fiscales y viven de lo que producen, ayudaría a hacer el país más federal?
    ¿Existe el gasto público que es de utilidad para el aumento del Tesoro?

  7. La consolidación del Tesoro Nacional, constituye el andamiaje ,en torno al cual se estructura el necesario proyecto de pais. El gasto público, item controvertido, es detallado por Alberdi al individualizar cinco ministerios o dependencias, que concentran todo esos recursos, con la crítica a a los gastos de ejércitos con contribuciones directas y, con el aporte que brinda a la «Guardia Nacional», y remarcando la necesidad e importancia de recursos a la educación primaria, secundaria y universitaria ,y, reclama la convocatoria a «hombres sabios» provenientes del extranjero para cimentar la educación nacional. Atribuye a la falta de espiritu público, esa falta de gasto espóntaneo que debe surgir de la sociedad , a fin de concretar el mejoramiento de las ciudades. Y si bién los gobiernos son responsables en la cuota parte que le corresponde, la sociedad debe hacerse cargo de la propia. El atraso, comparación recurrente con Estados Unidos, la atribuye en parte, a esa desidia y a dejar todo en manos de los gobernantes.
    Asombra.
    La claridad de los conceptos, en lo que se refiere a el mantenimiento de los ejércitos, aún cuando el efecto de las guerras civiles aún se percibía. Intuyo debió soportar muchas criticas , considerando que la «industria de la guerra», era, y, aún, lo es, con una dimensión superior, agua donde abrevan muchos intereses intereses inconfesables, aún, por quienes abogan por una paz
    duradera. Reclama, lo que con el tiempo se concretó, .El servicio a la «Guardia Civil» fué eliminado, y los brazos se dedicaron al trabajo y al estudio, y, los que abrazaron la carrera militar lo hicieron como una opción y no, una carga púbica.
    Preguntas.
    Considerando los gastos que influyen en la formación del Tesoro, el sostenimiento del culto, no puede ser considerado un gasto innecesario y que debieran ser cubiertos por quienes lo practican.?
    Puede establecerse una analogía entre la falta de espíritu publico de 1853, dependiendo todo del gobierno, y la actual necesidad , creada por políticos oportunistas, en mirar siempre al Estado, como «padre todopoderoso», lo cual genera líderes carismáticos , propio de «gobiernos populistas».?
    El autor remarca que la Constitución que lo ocupa, exige pocos empleados para el servicio del gobierno , que provocó esta «disparada de empleados» que engrosa el gasto público, y, forma parte de este Estado sobredimensionado e ineficiente que hoy soportamos.?

  8. RESUMEN:
    En esta parte del texto, Alberdi nos habla de la conformación y del objeto del gasto público, que emana de la Constitución Nacional. A su vez, el gasto público se divide en gasto nacional y gasto provincial.
    A su vez, distingue como se conforman los gastos de cada ministerio, el ministerio del interior; el ministerio de relaciones extranjeras; el ministerio de hacienda; el ministerio de justicia, culto e instrucción; y el ministerio de guerra y marina, en el cual la sociedad paga los gastos del servicio de dos formas: contribución general y contribuciones especiales.
    Además, habla respecto de la importancia del culto religioso para el gobierno, y como éste se debe promover desde la niñez a las personas.

    LO QUE ME SORPRENDIÓ:
    En primer lugar, me llamó la atención, la vehemencia y relevancia que Alberdi daba a la publicidad en el exterior para promover relaciones internacionales, principalmente comerciales y la inmigración europea.
    Por otro lado, me sorprendió como habla el autor de “inyectar en la sangre de la infancia” la religión, puesto que me resulta contradictorio a la idea de libertad individual, pero que va de la mano con el modelo de adoctrinamiento.
    Y me parece incongruente de hecho, el fundamento dado por Alberdi para oponerse a la educación universitaria pública y gratuita, teniendo en cuenta su postura sobre la educación religiosa.

    LAS PREGUNTAS QUE LE HARÍA AL AUTOR:
    1. Actualmente, ¿consideraría que el gobierno debe seguir destinando parte del gasto público a sostener estructuras religiosas y de culto? ¿O ellas deberían buscar fuentes de financiación propias?
    2. ¿Qué es lo que lleva a los Estados a tener déficit fiscal gastando más de lo que ingresa?
    3. ¿Estaría de acuerdo con la separación de la iglesia del Estado?

  9. RESUMEN
    En este último capítulo del libro «Sistema Económico y Rentístico» de Alberdi, este autor esboza los objetos del gasto público según la Constitución Nacional, comienza realizando una clasificación y división general de los gastos en donde estipula que estos se dividen primeramente en gastos nacionales y gastos de provincia; en segundo lugar, divide a los gastos generales en ordinarios y extraordinarios , basándose en la regularidad periódica con el que serán ejercidos y en la posibilidad de preverlos en el cálculo o presupuesto de gasto anual. Continua describiendo los gastos de cada ministerio en particular considerados en su objeto respectivo y, por último, describe los objetos y carácter del gasto extraordinario.
    NOVEDOSO
    En este último capítulo, me parece impactante cuando Alberdi advierte que todo dinero público gastado en otras cosas que no sean las que indica la Constitución como objetos de la asociación política Argentina, es dinero malversado y malgastado; y que a su vez para llevar a cabo estos objetos, la misma Constitución instituye y funda el gobierno.
    Por último, me llamó sumamente la atención que cuando alberdi establece la clasificación de los gastos, encuadra dentro de los gastos extraordinarios a las obras públicas, como caminos, puentes, etc; y que ,además, no puedan ser previstos en el presupuesto.

    PREGUNTAS
    1-¿Por qué cree que Alberdi realiza la siguiente afirmación «todo dinero público gastado en otros objetos que no sean los que la Constitución señala como objetos de la asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado»?
    2-¿Cree que los Ministerios son necesarios tanto para la sociedad como para el Estado? ¿Considera que actualmente en la Argentina todos los Ministerios existentes funcionan correctamente? ¿Cree que cumplen un rol importante dentro de la sociedad?
    3-Alberdi en el apartado «Conclusiones» se hace una pregunta respecto de una afirmación de Montesquieu, ahora bien ¿A su criterio, el gobierno liberal es el más caro de todos? ¿Por qué?

  10. Resumen:
    En este último capítulo Alberdi habla acerca del gasto público. El comienza diciéndonos que el gasto nacional argentino se compone de todo lo que cuesta conservar la Constitución, por ende, si se gasta el dinero en otros objetos que no sean los que la Constitución señala, va a ser dinero malgastado o malversado. Luego divide a los gastos en gastos nacionales y gastos provinciales. Cada provincia tiene a su cargo el gasto a nivel local y lo hace a expensas de su Tesoro de provincial; por regla general todo gasto es local o provincial. Por otro lado, el gasto nacional es excepcional y limitado ya que es solamente para los objetos y servicios declarados en la Constitución. Al mismo tiempo, también divide a la entrada fiscal en dos órdenes: uno general y otro local (reside al lado de los gastos para así poder distribuir los gastos en el orden que están distribuidas las entradas). También divide a los gastos en ordinarios y extraordinarios (según la posibilidad de preverlos en el presupuesto).
    Siguiendo esta línea de idas, posteriormente, se encarga de desarrollar acerca de los gastos en particular de cada ministerio. Por último, trata el tema del gasto extraordinario y como puede ser de gran utilidad si se utiliza de un modo reproductivo (cuando se gasta de ese modo de manera correcta, no se disminuyen las rentas, sino que se agrandan: construcción de puentes, canales, caminos, etc.).

    Lo novedoso o sorprendente:
    Lo que me sorprende es cuando Alberdi habla sobre el denominado gasto espontaneo. No todo gasto debe estar dirigido a satisfacer las necesidades de orden público, sino que también se debe atender al gasto que se relaciona directamente con sus habitantes y que hace al bienestar de la sociedad. Ese gasto va a ser obra del espíritu público y que viene dado por la disposición voluntaria de los habitantes de unir fuerzas y prestarlos, sin coacción, con el objetivo del bienestar común. Es muy difícil que se de en aquellos pueblos educados en servidumbre (como el nuestro) sin una ley. Esto es así principalmente por culpa del propio país que no se siente animado a dar ese impulso (el egoísmo de la propia persona que hace que la persona no colabore por el bien común); y, por otro lado, por culpa del gobierno en menor magnitud.

    Preguntas:
    1) Teniendo en cuenta la distribución del gasto en relación a los ministerios ¿No cree que hay algunos ministerios innecesarios y que sería mejor bajarlos al grado de secretarias para así reducir el gasto?
    2) ¿La falta de espíritu público se relaciona con la mala calidad institucional en Argentina?
    3) ¿Qué opina de la gran cantidad de empleados públicos del Estado, no le parece excesivo?

  11. Resumen:
    En el último capítulo del libro, Alberdi habla sobre los objetos del gasto público según la Constitución. Indica que el mismo está compuesto por todo lo que haya que gastar, para lograr a una unidad nacional, una justicia segura y afianzada, la paz mediante la defensa común, y asegurar la libertad, en todas sus vertientes. Además, defiende la descentralización y división de los gastos nacionales (generales o de carácter local) y los de provincia, ya que esto facilita la confección de la ley de presupuestos y brinda más claridad y certeza en la medición de los gastos. A su vez, se dividen los gastos generales en ordinarios y extraordinarios. Luego habla de los diferentes gastos ordinarios, que son los provenientes de los Ministerios del Interior, Relaciones Exteriores, Hacienda, Justicia, y Guerra y Marina. Por último, en cuanto al objeto de los gastos extraordinarios, afirma que deben ser llevados a cabo de modo reproductivo para lograr una real utilidad en el Tesoro. Estos gastos pueden ser los efectuados en obras públicas, en defensa común contra ataques de guerra, en recompensas como estímulo, y en los subsidios prestados por el Tesoro nacional.
    Novedoso:
    Lo que más me llamó la atención de este último capítulo, es la afirmación de que en nuestro aún era un país que no había superado su origen de servidumbre, como un esclavo que todo lo hace para su amo. Remarca que ser libre no es quejarse de lo que hace un gobierno, quedar a merced del mismo, sino tomar parte en lo que interesa e intentar de cambiarlo con las herramientas que cada uno posea. La libertad es tener actividad y trabajo en favor del interés común, y superar la servidumbre histórica es asumir cada individuo por si mismo, que si se lo propone podrá tener las herramientas necesarias para cambiar el país y mejorarlo, sin tener que esperar que un gobierno de turno lo haga. Alberdi finaliza diciendo: “El gobierno era antes el amo, hoy es el sirviente; he ahí toda la diferencia de la colonia a la República: en cuanto al vecino, su rol es siempre el mismo: – aceptar todo lo que se le da hecho, sin hacer nada por sí.” Nuestro país dejará de tener estas tendencias, cuando el Estado deje de ser el amo, y cada ciudadano entienda el rol vital en la conformación de una República próspera y productiva.
    Preguntas:
    1- ¿Cree que nuestro país sigue siendo, en algún punto, víctima del servilismo colonialista en el cual el Estado tiene un rol de amo?
    2- ¿Cree que los países que fueron colonias de Inglaterra, como Estados Unidos, han logrado ser más prósperos que los que fueron colonias españolas?
    3- ¿Le parece que los sueldos muy elevados en los funcionarios públicos genera que se vaya perdiendo la esencia de servilidad que debe tener el político hacia la sociedad, y se termine convirtiendo en un negocio?

  12. RESUMEN:
    En el capítulo siete de su libro, Alberdi comienza hablando de los gastos públicos y hace una clasificación, diferenciando los gastos públicos nacionales y los provinciales (locales), siendo el primero excepcional y limitado, utilizando el Tesoro público Nacional, y los provinciales solventados por el Tesoro local de cada provincia. Luego prosigue enumerando las finalidades de los gastos nacionales dividiéndolos según cada ministerio, destinados a cumplir con su objeto dispuesto en la Constitución.
    Por último, el autor trata los gastos extraordinarios erogados por el Tesoro Nacional, y como dichos gastos significa agrandar el Tesoro a medida que se destina más dinero fiscal a esas obras públicas. Destaca la importancia de los juicios en los gastos, que diferencia a un país ordenado de uno sumido en la locura del gobierno y el país. Al finalizar, habla sobre la importancia de que no todo gasto público es el emanado del Tesoro público, sino el realizado por los habitantes, destinados a mejorar sus condiciones de vida guiados por el “espíritu público”.

    LO SORPRENDENTE:
    Me resulta sorprende la idea de que no todo gasto público es el realizado por el Tesoro público, sino que lo que diferencia a los países con un mejor nivel de vida de los demás, es que los habitantes actúan con ese “espíritu público” y realizan gastos para mejorar su calidad de vida.
    Realizan gastos para realzar calles, veredas, pintar edificios, arreglar sus casas; todos son gastos que ayudan a mejorar el nivel de vida y agregan valor, que puede ser aprovechado por ellos. Estos son gastos realizado por particulares que significan inversiones para mejoras públicas, no ya realizadas por el Estado, al cual se le exigen estas obras. Sino realizadas por los habitantes, en su interés, que no esperan que el Tesoro público realice esas erogaciones, al contrario. Al ser beneficiosas para ellos, los mismos ciudadanos se hacen cargo de ese gasto.
    PREGUNTAS:
    1. ¿Es sencillo instrumentar la inversión de los habitantes para obras públicas como calles, puentes, alumbrado, etc.?
    2. ¿Los particulares podrían llevar a cabo cualquier tipo de obra pública, o hay obras que deben ser realizadas exclusivamente por el Estado?
    3. La idea del Estado paternalista, benefactor, con carácter exclusivo para realizar estas obras públicas, ¿cuándo nace esta concepción? ¿Ha sido formulada desde el nacimiento de los Estados?

  13. Comienza el capítulo dando la definición de gasto nacional argentino que es aquel que se compone de todo lo que cuesta conservar su constitución, básicamente para cumplir la función de proteger el bien común general del país. Y todo aquel que no sea gastado en base a esto es dinero malgastado y malversado. Todo esto vendría ser el tesoro nacional que esta formado por las rentas privadas de los contribuyentes. Según esto tenemos gastos nacionales y gastos de provincias (cada provincia tiene su gobierno propio, revestido del poder que no delego al gobierno nacional). Esto dándole a la provincia cuanto gastar, como hacer crecer el progreso de su provincia y su gobierno. Ahora en cuanto gastos nacionales tenemos aquellos referidos a las aduanas, del de correos, de la venta de las tierras públicas, los gastos del ejército. Estos gastos van a figurar en la ley de presupuesto. También contamos con la división entre gastos ordinarios (que son aquellos que se utilizan con una periodicidad constante) y gastos extraordinarios (aquellos que surgen de un evento que no esta pronosticado como por ejemplo una pandemia, guerra). En cuanto a los ministerios y sus gastos cada uno tiene una función esencial que cumplir, el ministerio de interior se relacionan con la unión nacional, consolidar la paz interior , promover el bienestar general; El ministerio de relaciones extranjeras va a dedicarse a las relaciones diplomáticas con otros estados y fomentar estas para obtener beneficios; El ministerio de hacienda se va a encargar de como hacer más eficiente la tributación en el estado para que sea más cómodo a la hora de pagar para el contribuyente; Ministerio de justicia , culto e instrucción, los gastos van a ser destinados a las necesidades de la confederación de orden intelectual, moral y religioso (culto nacional , sueldo de empleados y todo lo relacionado con la justicia, codificación en el derecho común etc.) En cuanto a instrucción pública o educación, se ofrece la instrucción primaria, la constitución la ofrece gratuita; pero gravita sobre el tesoro local de cada provincia. En cuanto esto Alberdi dice que es fundamental por lo tanto todo aquello que este relacionado con el arte de enseñar y el aprendizaje tiene que darle suma importancia, ya sea primaria, secundaria o universitaria; y por ultimo el ministerio de guerra y marina que se va a encargar de la defensa común, radicar la unión nacional y consolidar la paz interior. Ahora en cuanto al gasto extraordinario según Alberdi son aquellos efectuados en obras publicas como caminos , muelles , puentes, edificios para el servicio nacional, aquellos relacionados a la defensa común contra ataques dentro o fuera del país (guerras) entre otros, a su vez estos pueden ser de gran utilidad para el tesoro si hacen de un modo reproductivo.

    Lo interesante es la mirada que tiene de aquellos ministerios y cuales deben ser sus funciones, y como en la actualidad eso quedo totalmente distorsionado por la cantidad abrupta que hay de ministerios ineficientes, si bien se le puede dar un sentido del bien común, cuando algo no es eficiente no sirve y por lo tanto solo hace daño ya que se recauda y esto afecta de manera directa al contribuyente que esta en el Pais, dando así una suerte de que se va a dejar de producir riqueza porque no lo conviene .Por lo tanto algo que estaría bueno es buscar esa eficiencia que profesa Alberdi y que no se use estos fondos para otras cosas irrelevantes o malversados como dice.

    ¿Se debería juzgar funcionarias por ser ineficientes en el cargo y producir daños por esto?
    ¿Debería estar escrito en la constitución que para cada ministerio hace falta demostrar cierta capacidad para ejercitarlo?
    ¿Cuántos mas ministerios mas eficiente va a hacer el pais? o ¿Es mejor que hayan pocos y se profundizan ahí los temas necesarios en el pais?

  14. El gasto público de la Nación Argentina está compuesto de todo aquello que cuesta cumplir con lo que manda el preámbulo y la propia CN en toda su redacción, junto con su conservación. Para esto es que nuestra carta magna instituye y funda el gobierno.
    Podemos encontrar dos tipos de gastos: nacionales –cumplir con los objetos declarados por la CN- y provinciales –gasto de su propio gobierno local con su propio Tesoro de provincia-; sin confundir con los gastos nacionales ocasionados en las provincias (gastos del servicio de aduana, del ejército, correo, etc.). Por otro lado, para evitar sacar los caudales del lugar de origen y destino, es decir, que se transporte el tesoro percibido en provincia para capital y éste luego vuelva, es necesario la división de entradas y gastos en uno general y otro local y, para ello, se requiere un buen sistema de contabilidad.
    Luego, se pueden dividir los gastos generales en:
    – Ordinarios: integrados por los gastos de los ministerios: Ministerio del Interior –gastos que cuesta estrechar la unión nacional, consolidar la paz interior y promover el bienestar general-, Ministerio de Relaciones Extranjeras –gastos para sostener la amistad buena armonía de la Nación con otras, para ello programas de propaganda e información son necesarios, en manos de los cónsules y la firma de tratados internacionales-, el Ministerio de Hacienda –gastos de mantención de los empleados en la dirección, recaudación y contabilidad de las rentas del Tesoro-, el Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción –gastos derivados del sostenimiento del culto nacional, el sueldo de los empleados y de los establecimientos de la administración de justicia y en cuanto a la instrucción son aquellos gastos que cuesten la enseñanza secundaria y superior y la fundación y sostenimiento de museos y bibliotecas, entre otros-, el Ministerio de guerra y marina –gastos que cuestan proveer la defensa común, radicar la unión nacional y consolidar la paz interior-.
    – Extraordinarios: los efectuados en obras públicas como caminos, muelles, puertos, puentes, edificios para el servicio nacional, entre otros. Estos pueden ser de gran utilidad para el aumento del Tesoro si se realizan de un modo reproductivo, donde gastar es atesorar.

    Es de destacar cómo Alberdi menciona que cuando el dinero público es gastado en otros objetos por fuera de los explicados ut supra, junto con el ciudadano que roba o defrauda la contribución o el gobierno lo invierte mal, no es el Estado quien soporta este robo, sino el propio pueblo.
    Ahora bien, hay que destacar que cuando hablé sobre la administración de justicia en relación al Ministerio correspondiente, aquel se refiere a nivel federal, no a la justicia ordinaria de carácter civil y penal, que está reservado a los deberes fiscales del tesoro de la provincia. Luego, en cuanto al culto, cuando un Estado toma a su cargo el gasto de un culto nacional y dominante, como sucede en nuestro caso (art.2 CN), lo hace como un elemento político, como un medio de gobierno, como un instrumento de educación y sociabilidad que, supuestamente, sirven mejor a los intereses de mejoramiento moral y social de una sociedad, a expensas de su Tesoro. La CN, en el interés de las creencias, ha dado al catolicismo los recursos del Tesoro y a las demás creencias su libre ejercicio.
    Por último, en cuanto a los gastos extraordinarios, hay que destacar que Alberdi menciona que las obras efectuadas con dicho dinero, luego pueden ser entregados temporalmente a privados para su explotación.

    Preguntas:
    – ¿Cree que en la actualidad el sostenimiento de un culto por parte del Estado con su Tesoro tiene efectos significativos en su sociedad?
    – En el texto se sostiene que el gasto nacional o general es extraordinario, excepcional y limitado, ¿Cree que actualmente se cumple con dicha premisa?
    – El texto afirma que la CN exige pocos empleados para el servicio del gobierno general, ¿Cree que en la actualidad se cumple con esto? De ser así, ¿Cuál cree que fue el motivo?
    – ¿Cree que en la actualidad seguimos siendo foco de atracción de inmigrantes europeos como se buscaba en aquella época?

  15. Resumen.
    Este capítulo Alberdi se centra en la clasificación de los gastos ordinarios y extraordinarios, siendo los ordinarios: ministerio del interior, relaciones exteriores, ministerio de hacienda, justicia, culto e instrucción y gasto de guerra y marina. Los extraordinarios se insertarán en los anteriores ministerios siempre y cuando sean pertenecientes al mismo. Por otro lado, también hace una clasificación en relación a si se trata de gastos provinciales o de carácter nacional. Los gastos del Ministerio del Interior van dirigidos al mantenimiento de las buenas relaciones interiores y la Unión nacional y el favorecimiento de ésta. El Ministerio de relaciones extranjeras, en palabras de Alberdi, deviene fundamental ya que toda la temática de la obra se centra en la importancia de la llegada de extranjeros europeos y de todos sus conocimientos. El ministerio de Hacienda y sus gastos se resumen en los costos de realizar la propia recaudación. El ministerio de justicia, culto e instrucción, etc.; en definitiva, se realiza una síntesis de los gastos que tendrán cada uno de los ministerios. Alberdi, también señala la importancia de los gastos extraordinarios, como la construcción de caminos, de muelles, etc.; como aquellos que se tienen que dar, pero se tienen que administrar siempre de forma eficiente, viene a decir que gastar es un arte.
    Novedoso:
    Me pareció importante la parte en la que Alberdi habla sobre la mal utilización del dinero del estado a través del gasto público, el cual lo ve como un crimen, ya sea por parte del gobierno o de un habitante. Comparando con la realidad que vivimos en estos tiempos en los que los últimos gobiernos han saqueado el dinero del estado, proveniente de los impuestos que pagan los ciudadanos, a través de la obra pública, en términos de Alberdi todos estas personas corruptas que estaban a cargo de la ejecución de las obras cometieron infinidades de crimines, en las que claramente fue dinero mal utilizado, y se han enriquecido inconmensurablemente, a tal punto de no saber dónde guardar el dinero robado al estado.
    Preguntas:
    1- Que criterios utilizaría para dividir un gasto ordinario de un extraordinario en la actualidad dentro del ámbito de un mismo ministerio?
    2- Como analizaría Alberdi la división del presupuesto entre los ministerios actualmente?
    3- Considera que la división presupuestaria actual es la correcta?

  16. El capitulo VII, Alberdi analiza el gasto publico que debe realizar el país en miras de proteger la constitución nacional, que a simple rasgos son constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común. promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad. Además, Alberdi divide los gastos primeramente en nacional y provincial, en el cual cada provincia tiene su gasto propio y en segundo lugar, los gastos se dividen en ordinarios y extraordinarios. El primero, la propia constitución da una división de lo ordinario que son: Gastos del servicio o ministerio del interior; Gastos del servicio de las relaciones exteriores; Gastos del servicio en el ministerio de hacienda; Gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción; Gastos del ministerio de guerra y marina. En cuanto al segundo, refiriéndose a los gastos extraordinarios, que implica lo efectuado en obras públicas, como caminos, muelles, puentes para el servicio nacional; los gastos ocurridos en el sostén de la defensa común contra los ataques de una guerra de dentro o de fuera del país; las recompensas de estímulo; las compras de territorios, de inventos, de obras útiles a la prosperidad de la Nación; los subsidios prestados por el Tesoro nacional para urgencias imprevistas de provincia.
    En cuanto a las cuestiones a destacar del capítulo, es otra vez como Alberdi sugiere cuestiones acerca del desarrollo del Estado Nacional, y como vemos hoy en día que el país tomo otra rienda, como por ejemplo el comentario que realiza acerca de los agentes de los ministerios, como cuando dice ¨ economizar gastos en sueldos de empleados, es emplear pocos agentes, hábiles y honrados, en lugar de muchos ineptos y sospechosos¨. Esta implicancia dio lugar a críticas en los últimos años independientemente del signo política que gobierne. Otra cuestión que me gustaría destacar es como al final del capítulo da una explicación del concepto de libertad de la persona que en el cual la organización del país consiste primordialmente en la propia persona, en el cual se debe vivir de los constantes sacrificios que uno realiza en miras del crecimiento del país y depende de la voluntad de cada uno. Me termino quedando también con la parte que reflexiona acerca de Montesquieu que el gobierno de la libertad es el gobierno más caro de todos.
    1. ¿Cree que es adecuado la mayor división de ministerios?
    2. ¿Por qué el gobierno de la libertad es el gobierno más caro de todos?
    3. ¿Usted puede encontrar una razón en el cual los últimos gobiernos actuales de porque decidieron aumentar el gasto público, a punto de mal gastarlo?

  17. .Resumen.
    En este último capítulo de la tercera parte, y ya el último del libro, Alberdi habla de la clasificación y división general de los gastos, de los gastos locales y federales, de los gastos ordinarios y extraordinarios y de los gastos de los ministerios. En cuanto a lo primero, el padre de nuestra constitución, al decir que los gastos se dividen esencialmente en gastos de provincia y nacionales, deja sentado el criterio por el cual todo gasto corriente (en lo posible y en lo deseable) debe y es facultad privativa de las provincias, teniendo solo el ejecutivo nacional un gasto más de naturaleza excepcional y limitado a la realización de los objetivos de la CN. Sobre lo segundo, lo ordinario o excepcional de un gasto está dado por la regularidad periódica de su ejercicio y la posibilidad de preverlos en el cálculo o presupuesto de ellos; siendo los gastos corrientes aquellos a ser costeados con los ingresos periódicos y constantes de tributos, tasas, etc, y los excepcionales aquellos no previsibles (aunque pueden también ser grandes proyectos de infraestructura, por ej) y para cuya financiación el Estado de la Confederación cuanta con métodos tales como la deuda. Detalla luego los gastos ordinarios y propios de cada ministerio, y detalla cual han de ser los criterios para cada gasto

    .Lo sorprendente.
    Más al final del capítulo, y luego de hablar de los gastos voluntarios de la ciudadanía para mejorar su propia existencia, Alberdi habla de la libertad. Dice de ella que “ser libre no consiste en pasar la mañana en el café renegando a voz en cuello de todos los actos del gobierno; es vivir en continuo afán y en perpetua solicitud, es tomar parte en todo lo que interesa a la Nación…”. Y dice también que “el ocio egoísta pretexta efugios para eludir sus deberes de libertad, es decir, de actividad y trabajo en el interés común, porque esto es libertad”. Entonces la libertad es el trabajo en el interés común, solícitamente, siendo parte y miembro activo de la sociedad de la cual se es parte, en la observancia de todo aquello que interese a tal sociedad. No puedo decir que esté en contra de tal postulado, pero, ¿acaso no es la libertad reconocer “que todos los hombres son creados iguales; que son dotados de su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA BUSQUEDA DE LA FELICIDAD”? Creo que hay una contradicción entre ambas concepciones de la libertad, y aun desconociendo el motivo, me sorprende.

    .Preguntas.
    _Usted habla de una naturaleza descentralizada en la materia de gastos, pero de un Tesoro nacional fuerte y centralizado en el Gobierno Nacional ¿cómo son ambas cosas posibles? ¿No habrá sido tal situación la que diera lugar a la coparticipación federal?
    _Dice del gasto del ministerio de hacienda que tal ministerio ha de “emplear pocos agentes, hábiles y honrados, en lugar de muchos ineptos y sospechosos”. En vista de la actual naturaleza de los funcionarios públicos ¿Cómo es posible sanear la estructura burocrática del Estado para que ésta sea eficaz, eficiente, económica, sostenible y útil?
    _Cuando justifica el sostenimiento del Clero con las arcas públicas, dice que “si la confederación ha tomado a su cargo el gasto del culto con un fin político y social, justo es que trate de aprovechar este fin, dando al culto costeado por ella una dirección que sirva mejor a los intereses” de la patria. ¿Cuáles son esos intereses? y ¿Por qué no hacer como en Estados Unidos y solo asegurar las religiones con el derecho de libertad de culto?

  18. RESUMEN
    En el último capítulo de su obra, Alberdi nos habla del gasto público nacional, el cual se compone de “todo lo que cuesta el constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad”; y que todo dinero gastado en objetos que no son los que la CN señala como objetos de asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado. Es por ello que para mantener la CN y llevar a cabo los objetivos por ella propuestos, la misma instituye y funda el gobierno. Alberdi entiende que el gasto público se compone de todos los gastos necesarios para conservar los preceptos constitucionales y reducir a verdades de hecho, los objetos que ha tenido en mira al sancionarse. Cumplir con los postulados constitucionales es la finalidad y cualquier distracción consiste en un crimen. En lo que respecta a los gastos, explica que estos se dividen en primer lugar en: nacionales (estos a su vez se dividen en generales y locales de carácter federal) y provinciales. Las provincias tienen independencia administrativa en relación a sus gastos e ingresos, menos en los que la CN reserva para la Nación como propios. En segundo lugar, se divide a los gastos generales, en ordinarios y extraordinarios, según la regularidad periódica de su aplicación y la posibilidad de preverlos en el presupuesto. En el articulo 84 de la CN se plantea la clasificación y división de los gastos ordinarios de la Confederación; y dentro de esa clasificación pueden incluirse los gastos extraordinarios, estos pueden ser de gran utilidad para el aumento del Tesoro Nacional si se hacen de un modo reproductivo, este gasto es obra exclusiva de la disposición y aptitud de los habitantes para unir sus esfuerzos y prestarlos, sin mas coacción que el deseo del bienestar común. Estos gastos extraordinarios pueden comprender, por ejemplo; los gastos ocasionados en el sostén de la defensa común contra ataques de una guerra dentro o fuera del país; las compras de territorios; los subsidios prestados por el Tesoro Nacional para urgencias imprevistas de provincias, entre otros. En resumidas cuentas, se explica que los gastos extraordinarios si se hacen de modo reproductivo pueden ser de gran ayuda para el aumento del Tesoro Nacional; que el juicio en la forma en la cual se aplica el gasto define el futuro del Estado y eso se ve reflejado en las leyes de presupuesto. La Argentina en ese momento se inclinó por el gasto en el Ministerio de Guerra, en vez de aplicar el gasto en recursos reproductivos; esto refleja el errado camino tomado; situación que actualmente también sucede en nuestros tiempos.
    NOVEDOSO
    Destaco la idea del gasto, donde la política económica no va hacia acciones de corto plazo, sino que se dirige a los fines mas sublimes de la Nación. Por ellos las políticas económicas deben ser planificadas en favor de una prosperidad que otorgue paz e integridad tanto a la Nación como a las provincias que la conforman. En lo referente a los gastos destinados al culto católico y la idea de Alberdi que piensa en la educación que puede proveer dicho culto a un pueblo necesitado de una educación instructiva y a la vez moral que imprima en las nuevas generaciones las aptitudes necesarias para hacer crecer y progresar a la Nación. Por otra parte, cuando refiere a que para reducir los gastos de una Nación, se deben emplear pocas personas en los cargos; pero las mismas deben tener ciertos requisitos como: estar preparadas y poseer la capacidad intelectual para realizarlas. Es interesante ello, debido a que en realidad ocurre todo lo contrario. El Estado posee muchos puestos de trabajo, hay constante aumento de la burocracia, lo cual complica y hasta impide cumplir los requisitos, por ende se incita a no cumplirlos. La idea de Alberdi de que los sueldos sean pagados a la aptitud para así disminuir la cantidad de ineptos y solo quedarse con los útiles que cumplan los requisitos a los fines propuestos, reducirían el gasto publico, disminuiría la súper población en puestos estatales innecesarios y se podría evitar de este modo la perdida de cultura de trabajo y mejoraría la eficiencia en el actuar del Estado.
    PREGUNTAS
    1. ¿Qué opina sobre la decisión de la iglesia de resignar gradualmente el dinero proveniente del Estado?
    2. En su obra dice que se deben emplear pocos agentes, hábiles y honrados. ¿Qué opina acerca de que por años los gobiernos han incrementado el numero de empleados públicos, sin pedir requisito alguno?
    3. ¿Qué políticas económicas sugeriría para generar recursos con el fin de que el gasto publico no dependa solo de los ingresos de sus habitantes?

  19. Resumen:
    El gasto público según la Constituciòn se compone de todo lo que cuesta el “constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad”.
    La Constitución instituye y funda el gobierno, cuyo costo se extiende y divide como los servicios de su cargo, y las necesidades públicas que deben satisfacerse con el tesoro de la Confederación, los gastos se dividen en gastos nacionales y gastos provinciales.
    Los gastos nacionales de la Confederación, considerados dentro de sus límites excepcionales, son susceptibles de la división ordinaria en gastos generales y gastos locales de carácter federal (gastos de servicio de aduana, correos de la venta de tierras públicas o ejército, etc). Estos gastos nacionales se dividen naturalmente en tantas secciones locales como en las provincias en que se ocasionen.
    Más adelante Alberdi señala como la Constitución divide los gastos generales en ordinarios y extraordinarios, según la posibilidad de preverlos. A continuación se detalla a los distintos ministerios y el objetivo que cumplen, como gastos del ministerio del interior que son los orientados al bienestar general, gastos de relaciones exteriores, ministerio de hacienda, ministerio de justicia, culto o instrucción, ministerio de guerra y marina, todos estos ministerios son gastos ordinarios, los extraordinarios son los efectuados por obras públicas.

    Lo sorprendente
    Me resulta interesante esa concepción de los gastos de aquel entonces, noto que por los años de la Confederación las provincias guardaban más autonomía en lo que corresponde a su propia gestión en lo que refiere a su recaudación y gastos. Si bien es lógico pensar que por aquel entonces haya sido así, hoy vemos un gobierno Nacional mucho más fuerte y con más control.
    Luego Alberdi me parece interesante la postura que tiene con la educación, resaltando su importancia y el valor de la misma en el futuro de la nación y como es una inversión más que un gasto.

    Preguntas:
    ¿Qué opina de los gastos que posee en la actualidad esta Nación?
    La cantidad de subsidios generan que el Estado deba recaudar enormes cantidades de dinero a través de enormes cantidades de impuestos, ¿Esto es contrario a los principios de la Constituciòn?
    ¿Qué opina sobre el empleo en el sector público? ¿Que el mismo crezca año tras año cuan perjudicial es?

  20. Resumen de Alberdi
    Alberdi a principio del capítulo VII define gasto público para la Confederación Argentina e indica que sus principios son la construcción de unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común y promover el bienestar general.
    En el texto Alberdi, refiere que existen los gastos Nacionales que están compuestos por gastos del servicio de aduanas, del de correos, de la venta de las tierras públicas y los gastos del ejército.
    La Constitución Nacional va a dividir a los gastos en ordinarios y extraordinarios. Los gastos ordinarios están compuestos por los gastos de servicios de todos los departamentos o ministerios, entre ellos, gastos del servicio en el ministerio del interior, gastos del servicio de las relaciones exteriores, gastos del servicio en el ministerio de hacienda, gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción y gastos del ministerio de guerra y marina.
    Los gastos extraordinarios son de utilidad para aumento del Tesoro, en el caso de que se hagan de modo reproductivo como por ejemplo gastar en muebles, caminos, canales, puentes, etc. Parece consumirse el tesoro pero en realidad se reproduce y se agiganta.
    Alberdi hace referencia a los gastos de cada ministerio o departamento empezando por el ministerio del interior. Para llevar a cabo esos objetivos se necesita pagar el servicio de los agentes civiles y militares empleados para trasmitir la acción destinada a mantener la integridad nacional interior, el orden y la paz interior.
    Los gastos del ministerio de relaciones exteriores definidos por mantener la relación de amistad y buena armonía con los todos vecinos y potencias europeas, dar a conocer al mundo cuales son los trabajos hechos por la confederación y las condiciones admirables en que está la población extranjera.
    Los gastos del ministerio de hacienda se conforman por lo que sale el servicio de los agentes empleados en la dirección, recaudación y contabilidad de las rentas del Tesoro. El pago más importante del ministerio de hacienda es la deuda pública.
    Gastos del ministerio de guerra y marina están compuestos por lo que cuesta proveer a la defensa común, consolidar la paz interior y por el mantenimiento de fuerzas materiales al servicio de la Constitución.
    Lo sorprendente o novedoso es que los gastos se dividen en Nacionales o Provinciales. Cada provincia tiene su propia Constitución que indica a sus respectivos ministerios los gastos de acuerdo a sus necesidades, así como los municipios realizan sus gastos dentro de su localidad.
    Preguntas
    1- Para Alberdi frente a una crisis ¿a qué ministerio haría una reducción de gastos y a que ministerio se lo otorgaría?
    2- ¿Cuál es el ministerio que se realiza más gastos?
    3- En los municipios ¿cuáles son los gastos ordinarios y extraodinarios?

  21. En el capítulo VII, Alberdi habla sobre los fines que deben tener los egresos financieros nacionales. Atendiendo a la Constitución Nacional, los gastos deben atender al progreso del país observando las palabras del preámbulo. Todo aquello que se salga de este objeto, debe considerarse innecesario.
    La CN distingue, por un lado, entre los gastos nacionales y los provinciales; y por el otro, entre los gastos ordinarios y los gastos extraordinarios.
    Las provincias conservan cierta esfera de autonomía, la cual no fue delegada al gobierno Nacional, y poseen su propio esfera de gastos.
    Los gastos ordinarios deben ser efectuados y administrados dentro de los Ministerios. Alberdi detalla cómo se van a efectuar los respectivos gastos dentro de cada Administración Nacional.
    Por el otro lado, se debe acudir a los gastos extraordinarios cuando situaciones excepcionales lo demanden, como lo son, por ejemplo, las construcciones de obras públicas y periodos de guerra.

    Alberdi entiende que un Estado eficaz y que promueva el progreso debe tener personal capacitado para ello. Hoy en día, nos encontramos con una organización estatal cada vez más grande e improductiva. El Estado nacional, provincial y municipal son verdaderos monstruos, cuyo principal objeto es ocultar el verdadero desempleo. Gran cantidad de empleados públicos son puestos a dedo, no por su capacidad a la hora de resolver problemas, sin por colores políticos. Esta realidad es verdaderamente contraía s los principios que establece nuestra CN.
    Por otro lado, Alberdi señala que los egresos de las provincias deben respetar los ingresos generados por estas. Sin embargo, hoy en día, tampoco se respeta este principio. Muchas de nuestras provincias sobreviven gracias el régimen de coparticipación federal, permitiendo regímenes casi feudales en algunos casos.

    ¿Qué opinión tiene respecto a los sistemas de jubilaciones y pensiones privados? ¿o deben ser administrados por el Estado?
    ¿Considera que la educación superior debe ser pública?
    ¿Se deben subsidiar a ciertos sectores industriales claves para el progreso del país?

  22. RESUMEN:
    En este capítulo VII, alberdi habla sobre el Gasto Público de la República, consagrado en la Constitución, del cual éste es aprobado en la confección del presupuesto anual de país, y es solventado por la recaudación que contiene el Tesoro Nacional, del cual estos Gastos se dividen en:
    . Por un lado, gastos nacionales, son gastos que realiza el estado y gastos provinciales, son aquellos que realiza cada una de las provincias
    . Por otro lado, entre gastos extraordinarios como lo son gastos para las obras publicas para el servicio nacional, para la defensa común, ( son gastos con recompensa futura) y entre gastos ordinarios, como los gastos para el ministerio de interior (para mantener la integridad nacional y consolidar la paz interior, la unión nacional y promover el bienestar general), los gastos para el ministerio de las relaciones extranjeras (se realizan para atraer capitales extranjeros al Pais), los gastos para el ministerio de hacienda, gastos para el ministerio de guerra y marina (gastos para sostener a las fuerzas armadas) y los gastos para el ministerio de Justicia, culto e instrucción (son los gastos para que las personas que estudien o trabajen en estos respectivos lugares, ademas de recibir una remuneración por sus desempeños, tienen la libertad de culto y enseñanza).
    Por lo que al tener estos gastos la Constitución impone al Gobierno Federal fomentar la Inmigración Europea, afianzar sus relaciones de paz y comercio con las potencias extranjeras para con ello atraer mayor capital para poder así pagar los gastos que realiza el Gobierno.
    NOVEDOSO:
    Alberdi comenta sobre como es que se divide el gasto publico de la República, y que el gobierno de turno que ocupe el lugar debe mediar para que este no se excesivo para el país, pero verdaderamente, ¿esto es posible?, los datos a los que se refiere Alberdi los que se toman en cuenta para realizar el gasto del país, ¿existe veracidad en ellos?
    . PREGUNTAS PARA EL AUTOR:
    1. ¿Todos soportamos de igual manera al Gasto Público?
    2. ¿Qué sucede si el dinero es insuficiente?
    3. ¿Cuál cree que sería un método eficiente para diseñar un presupuesto que no se desvíe de los fines de la Constitución?

  23. Resumen
    Alberdi comienza por definir al gasto público como todo aquel que sea necesario para poner en funcionamiento la CN, poner en práctica los objetos que se tuvieron en cuenta al sancionarla. Para lograr ejecutar lo anteriormente dicho, la CN funda al gobierno. En primer lugar, los gastos se dividen en nacionales y provinciales, siendo los primeros los que determina la CN, y los segundos, todo el resto de gastos, que deben ser ejecutados con el propio tesoro de cada provincia.
    En segundo lugar, se dividen en ordinarios y extraordinarios, según representen un gasto periódico o no, y si es posible preverlos en el presupuesto nacional.
    Luego, el autor se refiere a los gastos que corresponden a cada Ministerio.
    Al Ministerio del interior le corresponden todos los gastos que tiendan a la unión nacional y al bienestar general.
    Al Ministerio de relaciones extranjeras, todos los gastos relacionados a la atracción de recursos extranjeros, como así los que propicien la buena relación con los estados extranjeros.
    Al Ministerio de hacienda, le corresponden todos los gastos realizados para lograr formar el Tesoro Nacional.
    Al Ministerio de justicia; culto e instrucción, le corresponden todos los gastos necesarios para satisfacer el orden intelectual, moral y religioso, entre ellos la administración de justicia y el mantenimiento del culto católico. También, los gastos relacionados a la educación secundaria y superior.
    Al Ministerio de guerra y marina, corresponden los gastos relacionados a la defensa nacional y al sostenimiento de la paz interna.
    Para finalizar, resalta que los gastos extraordinarios deben realizarse en aquellas obras, que por su utilidad, proporcionen un incremento de las rentas, por ejemplo, los muelle; caminos; o puentes.

    Lo novedoso o sorprendente
    Me resulta sorprendente como Alberdi ya era consciente de dos grandes males en el gasto público, que aun son actuales en Argentina. El primero es el de la cantidad de funcionarios o empleados públicos y su alta ineficacia, cuando menciona que éstos deben ser pocos números y capaces. El segundo guarda relación con el primero, y es el del alto gasto público, el despilfarro de los recursos, que no se gastan para producir más, sino que simplemente se gastan.

    Tres preguntas al autor

    Teniendo en cuenta un presupuesto anual de los últimos años, el de 2020 por ejemplo ¿Qué piensa de la forma en qué se han gastado los recursos, ha sido eficiente o no, en relación a la producción de rentabilidad?

    ¿Un recurso debe ser plasmado en varios presupuestos anuales para ser considerado ordinario o es suficiente que sea un gasto recurrente durante determinado período fiscal?

    ¿Puede considerarse el pago de las vacunas contra el Covid-19 como un gasto ordinario, teniendo en cuenta que ha podido preverse en el presupuesto anual y se extenderá a lo largo de este?

  24. ᴛʀᴀʙᴀᴊᴏ ᴘʀᴀᴄᴛɪᴄᴏ ɴ°12
    -Resumen
    En este capítulo Alberdi desarrolla sobre los objetos del gasto público, primero nos cuenta sobre la clasificación y división general de los gastos, dice que los gastos se dividen primeramente en gastos nacionales y de provincia, luego en ordinarios y extraordinarios. A su vez, agrega que los gastos ordinarios se clasifican en ministerios o departamentos: gastos del servicio o ministerio del interior, gastos del servicio de las relaciones exteriores, gastos del servicio en el ministerio de hacienda, gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción y gastos del ministerio de guerra y marina. Luego amplia sobre los gastos de cada ministerio en particular considerados en su objeto respectivo, es decir, examina la manera de dirigir y ordenar esas diferentes clases de gasto público. Y por último, desarrolla los objetos y el carácter del gasto extraordinario.
    -Sorprendente o novedoso
    Me pareció interesante cuando Alberdi habla sobre los gastos extraordinarios, porque el autor tiene una visión positiva de este gasto, nos dice que es de gran utilidad para el aumento del tesoro, obviamente si se hacen de un modo productivo. Plantea que gastar en muelles, en caminos, en canales, en puentes, en escuelas de arte, es multiplicar el tesoro aunque pareciera consumirse, pero en realidad se reproduce y aumenta. Termina diciendo que “gastar de ese modo el dinero fiscal, no es disminuir sino por el contrario es agrandar las rentas de la confederación, que crecen con el tráfico, como el tráfico con las facilidades”. En resumen, nos dice que gastar es atesorar. Pero luego nos aclara que todo lo mencionado anteriormente es aplicable al tesoro de un país, que después de llenar los gastos ordinarios de su administración, cuenta con recursos aplicables a esos objetos.
    -Tres preguntas al autor
    *Usted dice que “Todo dinero público gastado en otros objetos que no sean los que la Constitución señala como objetos de la asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado” ¿Considera que en estos últimos años el dinero público fue malgastado y malversado?
    *¿Considera que el gasto extraordinario fue efectuado de manera correcta en estos últimos años?
    *En el libro, usted nos cuenta los gastos que el ministerio del interior efectúa para llevar a cabo sus objetos ¿Considera que, en estos últimos años, sus gastos fueron correctamente empleados?

  25. RESUMEN
    Alberdi dedica este tramo del texto a enumerar lo que considera sería una correcta aplicación y división de los gastos para la Confederación Argentina. Según el, todo dinero que sea gastado en cuestiones que la constitución no indiquen, es dinero mal gastado. Respecto a esa perdida también señala que los que soportarían el “robo” directamente son los amigos y compatriotas de quien realiza el fraude. Alberdi continúa señalando la Constitución para diferenciar los gastos ordinarios y extraordinarios además de la división de gasto por ministerio. A lo cual dedicará el resto del texto. Refiere a los gastos del Ministerio del Interior, los cuales son bastante amplios, los del Ministerio de Relaciones Extranjeras, donde se encarga de hacer énfasis en el gasto presupuestario que debería ser destinado a la propaganda nacional en el continente Europeo para la atracción de inversiones. En cuanto al Ministerio de Hacienda, como ya ha señalado el autor anteriormente, dice que su gasto mas digno será el del pago de los intereses, dividendos y amortización de deuda publica.

    NOVEDOSO
    Resulta llamativo lo escrito por Alberdi respecto al derecho administrativo y la descentralización de poder, no por ser una “idea nueva” sino porque a lo largo de la historia se fue dando lo contrario, Sobre todo en términos económicos, y los resultados no son positivos. Por el mismo camino es para resaltar la noción del autor en cuanto al tamaño del aparato estatal.
    Algo para leer con atención también me parece la postura de Alberdi en cuanto a la licitación de la actual “obra publica” en cuanto a que esta debe ser estimulada para la satisfacción en manos de empresas privadas. Esto hoy en día se da pero asimismo hay algúnos puntos en los cuales vale la pena preguntarse como hacer para que se cumpla como lo es por ejemplo el caso de la construcción de viviendas o escuelas.
    Alberdi llama mucho la atención al explicar el sistema de gasto publico respecto al culto religioso ya que hoy en día, aunque se este comenzando a poner en tela de juicio, el pensamiento de Alberdi se encuentra consolidado ampliamente en la sociedad.
    Por ultimo el autor hace referencia a la aplicación del gasto en materia educativa en donde señalaba, debía ser gratuita tanto a nivel secundario como superior. Respecto a este tema tiene una mirada muy interesante en cuanto a la critica del Autor a la relación entre la casta política o monopolio de gobierno y la enseñanza universitaria la cual ha ido evolucionando a lo largo del tiempo hasta la actualidad y también deja mucha tela para cortar.
    Alberdi finaliza el libro con una versión un poco mas optimista de Gasto Publico aclarando que, bien aplicado, se ve reflejado directamente en la sociedad para la satisfacción de sus necesidades.

    PREGUNTAS
    1.¿Que el Estado decida invertir en el culto religioso no podría resultar un avasallamiento a la libertad de culto profesada por otros habitantes?
    2.Alberdi refiere a la necesidad de evitar las guerras internas. Dada la época en la que fue escrito el libro ¿ No es posible que una mayor descentralización sea de estimulo para la generación de conflictos internos?
    3.¿Como es posible hacer que un plan de obra publica que no parezca de lo mas “vendible” pase a serlo como es el caso de la construcción de viviendas sociales?.

  26. Resumen

    En este capitulo el autor hace referencia a la composición del gasto publico que es todo lo que cuesta conservar la Constitución, es decir todo lo que cuesta constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad.
    Siempre que el tesoro fuera destinado a otros fines, el país podría verse seriamente afectado.
    Los gastos se dividen en nacionales y gastos de provincia, esta división según Alberdi estimula a la prosperidad del país ya que cada gobierno local conoce mejor que nadie sus necesidades a la hora de prosperar.
    En segundo lugar, se dividen en gastos ordinarios y extraordinarios, según su periodicidad y previsión. La misma Constitución establece que los gastos estarán divididos en cinco ministerios según la división del gobierno general: Gastos del servicio o ministerio del interior; Gastos del servicio de las relaciones exteriores; Gastos del servicio en el ministerio de hacienda; Gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción; Gastos del ministerio de guerra y marina.
    Los gastos extraordinarios, dice Alberdi, pueden ser de gran utilidad para el aumento del Tesoro, si se hacen de un modo reproductivo, por ello se muestra a favor del gasto en obras públicas que servirán al avance de la Nación.

    Novedoso o sorprendente
    Me parece sorprendente la frase de Alberdi “el buen servicio no depende del número de sirvientes sino de su capacidad” cosas que siguen pasando en la actualidad, el Estado sigue creciendo y sigue teniendo fallas, las cuales siempre se intentan arreglar agrandándolo mas, logrando que fracase y genere gastos.
    Otra de las frases que me parece sorprendente del autor es “A la menor necesidad sentida alzamos los ojos hacia el papá” la sociedad esta mal acostumbrada a que el Estado resuelva todos sus problemas, cuando en realidad su gran mayoría pueden ser satisfechas por sus propios medios, ya que todos somos parte del bienestar general.

    Preguntas
    1) ¿De que manera reduciría la cantidad de empleados públicos?
    2) ¿La religión en la sociedad hoy en día tiene el mismo peso que antes?
    3)¿Qué políticas publicas considera un mal uso del gasto publico?

  27. Resumen:
    Alberdi comienza explicando que el gasto nacional se compone de «todo lo que cuesta conservar la Constitución» (es decir, defensa exterior, paz interior, bienestar general, etc.), todo otro gasto es «dinero malgastado y malversado», y las defraudaciones o robos al tesoro (ya sea por el gobierno o ciudadanos privados) afectan no al estado sino a todos los argentinos ya que es dinero de los ciudadanos. Según Alberdi los gastos de dividen en nacionales y provinciales, los segundos son los que hacen las provincias para mantener su gobierno a través de su tesoro local, y por regla todo gasto es local, ya que el general es limitado por la CN (delegado por las provincias). Esta «descentralización discreta» les permitirá a las provincias poder prosperar sin depender del estado central. El gasto nacional (aduanas, correos, ejercito) se divide en general y local de carácter federal. Además, los gastos se dividen en ordinarios y extraordinarios, estos son realizados por los cinco ministerios, los primeros son para su ejercicio periódico y los segundos para emergencias.
    Luego pasa a analizar los gastos de los ministerios y considera que lo que debe hacer el ministerio del interior es «estrechar la unión nacional, consolidar la paz interior y promover el bienestar general», para eso debe pagarle a agentes civiles, mantener edificios, hacer obras públicas (gasto compartido con las provincias), etc. Algunos de estos (como mantener a la policía) son gastos de las provincias.
    También analiza los gastos del ministerio de relaciones extranjeras el cual «dar a conocer en el mundo exterior las ventajas del nuevo régimen» que creo la CN, para eso debe atraer población y capitales extranjeros con trabajos de propaganda e información. Se deben concentrar estos esfuerzos en Europa a través de relaciones positivas con sus gobiernos. Los agentes diplomáticos del país deben buscar impulsar el comercio en general y mantener relaciones de amistad con los estados extranjeros a través de tratados internacionales.
    Explica que los gastos del ministerio de hacienda son lo que cuestan los empleados de recaudación y contabilidad, más los establecimientos necesarios para recaudar. Considera que se debe contratar a pocos agentes pero que sean calificados y pagándoles buenos sueldos, para esto sugiere contratar extranjeros con experiencia para que organicen el sistema impositivo, y además considera que la función más importante del ministerio es amortizar la deuda pública.
    Menciona que los gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción deben cubrir las necesidades de orden intelectual, moral y religioso, a través del pago del sostenimiento del culto nacional, la administración de justicia y la instrucción útil a la gente. Solo debe cubrir la justicia federal (corte suprema y tribunales inferiores), ya que la ordinaria depende de las provincias. En culto debe cubrir los sueldos de los religiosos nacionales y de los templos. Aclara que el gobierno no tiene creencia religiosa y que el estado gasta en un culto nacional para utilizarlo como un elemento político y social. En instrucción pública se debe mantener la escuela secundaria y universitaria (la primaria depende de las provincias), bibliotecas, museos, etc.
    Finalmente explica los gastos del ministerio de guerra y marina, que deben asegurar la defensa común, la unión nacional y la paz interior. Se dividen en contribución general (pagos para sostener al ejercito) y especial (tomar las armas si se ataca a la patria). Alberdi prefiere la primera para tener un ejército profesional, pero considera que la guerra debe evitarse, además de estar en contra de la utilización de la guerra para lograr poder político
    Termina explicando que los gastos extraordinarios son los que se hacen en obras públicas (estos gastos pueden ser inversiones que aumenten la recaudación y además se pueden hacer por privados), defensa común, compra de territorios, inventos, etc. Explica los gastos de Buenos Aries en ejércitos innecesarios y la situación con los indios. También menciona el gasto publico indirecto de la gente parra mejorar las ciudades y embellecerlas, y explica que depende del espíritu público y no del estado.

    Novedoso/sorprendente:
    Me pareció interesante ver como la coparticipación básicamente rompe la «descentralización discreta» que menciona Alberdi, ya que las provincias dejan de recaudar todos los impuestos directamente y la formación de su tesoro pasa a depender de amistades con el gobierno nacional de turno. Esto lleva a que no haya un incentivo a crecer como provincia y se rompe el concepto de federación que tanto resalta Alberdi, «no habiendo necesidad de que el Tesoro percibido en provincia viaje a la capital para volver a la provincia en que haya de invertirse». También me gusta que resalte que en el estado el buen servicio no depende de la cantidad de empleados, sino de su capacidad y como según él la CN exige pocos empleados, a contrario de la actualidad donde el estado emplea a muchísima gente para dar malos servicios. Otra cosa novedosa fue ver que los gobiernos de Sudamérica ya gastaran más de lo que recaudaban, y como increíblemente aun no hemos solucionado ese problema.
    Me sorprendió la visión de la religión de la época y como para Alberdi corrige el defecto del orgullo que «eterniza los odios políticos» por no aprender a olvidar. Y además como quería que el estado ayudase a otras religiones además de la católica. También me sorprendió su visión acerca del servicio militar (recién eliminado en 1994) al cual ve como una distracción del trabajo y un elemento de despotismo y ver su explicación de la relación con los pueblos originarios.
    Otra cosa sorprendente es su explicación de como la política a abusado de la universidad a través de la politización de cátedras y títulos (tema que se solucionaría recién en 1918 con la reforma universitaria) y también como explica los gastos que debe hacer la gente para mejorar su ciudad sin necesidad del estado ya que no todo depende de este (cuando en la actualidad todo se espera que venga del estado).

    Preguntas al autor:
    Considerando el inciso I, ¿cómo se podría hacer en la actualidad para eliminar a la coparticipación y volver al sistema de «descentralización discreta», cuando tantas provincias han aprendido a depender solo de la primera?
    En el inciso II menciona la politización de las cátedras universitarias por depender del estado, ¿qué opina de la actualidad donde muchas cátedras se utilizan para militar ideas políticas y la relación con el estado parece ser igual de fuerte pese a haber logrado la autonomía universitaria?
    Considerando la explicación sobre los indígenas dada en el inciso III, ¿Alberdi hubiese apoyado la Conquista del Desierto para afirmar territorio nacional o hubiese preferido seguir con los «servicios de las misiones que se destinen a la conversión pacífica de los indígenas» que menciona en el inciso II?

  28. RESUMEN:
    El autor esta vez pone el foco sobre los gastos públicos y el destino que se le da estos. Alberdi va a sostener que el objeto principal del gasto tiene que ver directamente con todo lo que conlleva y cuesta la conservación de la Constitución, mientras que todo el dinero que se gastado por fuera de este objeto, será dinero malversado. Estos gastos se van a dividir en nacionales y provinciales, ordinarios y extraordinarios. Mientras los ordinarios se relacionan con el ejercicio de las funciones de los distintos ministerios y servicios nacionales, los extraordinarios son los efectuados en obras públicas, caminos, escuelas de arte, puentes, multiplicar el tesoro y en todo aquellos que su gasto deduzca un atesoramiento siempre que los gastos originarios estén completos y haya recursos suficientes para estos gastos. Sin embargo, según Alberdi, el problema ocurre cuando el arte de gastar el mayor que la capacidad para crear recursos. Estos gastos, están ligados con la aptitud de los habitantes del pueblo y esta falta de espíritu por falta de impulso y libertad es responsable de su propio atraso. “La mitad de la organización del país está en la organización de la propia persona”.

    LO NOVEDOSO Y SORPRENDENTE:
    Tomo, en principio, la parte del texto referida a los empleados públicos tema que ya se mencionó en capítulos anteriores. En Argentina, más del 20% de los trabajadores pertenecen al ámbito público lo que conlleva un gasto equivalente al 12,7% del PBI mientras el sector privado y su capacidad de empleo disminuyen. No solo no se está economizando como dice el autor, sino que se pierde el incentivo para la habilidad y la honra que se necesita. No se hace más que aumentar el gasto público en ineptos cayendo en la comodidad y la matando el poder de progreso.
    Y respecto de lo que expone casi al final de capítulo sobre la responsabilidad de los ciudadanos, que razón tiene! Si el pueblo estuviera tan educado para ser libre, sería capaz de tomar partido y accionar en lugar de, tal como dice, “pasar a la mañana en el café renegando” dando lugar a una acción pública eficaz.

    PREGUNTAS:
    1- ¿Resultaría más eficiente centrar el gasto en la financiación al sector privado para el crecimiento de este sector en lugar de seguir generando gasto público?
    2- ¿Por qué no se genera gasto público en aquellas provincias donde los niños mueren de hambre y los ciudadanos son cada vez más pobre viviendo en la miseria? Ej: El gran resistencia Chaco.
    3- Ligado a la falta de ampliación del sector privado. ¿Por qué cree que encontramos más pobreza tanto económica como educativa, en países con un Estado socialista presente que en aquellos que desarrollan y toman como ideología un capitalismo creciente y beneficiario?

  29. – RESUMEN
    En el capítulo VII, Alberdi habla sobre los objetos del gasto público según la constitución argentina.
    Los gastos se dividen primeramente en gastos nacionales y gastos de provincia.
    En segundo lugar, se dividen en gastos ordinarios y extraordinarios. Los gastos ordinarios son de la administración del estado que se hace a través de los ministerios.
    A continuación expone sobre los gastos de cada ministerio en particular considerados en su objeto respectivo. Los ministerios sobre los que se expone son los siguientes: ministerio del interior; de las relaciones exteriores; ministerio de hacienda; ministerio de justicia, culto e instrucción; y el ministerio de guerra y marina. En cada uno de estos apartados, Alberdi hace una exposición simple y clara de cómo se debería gestionar el gasto correspondiente y por qué.
    Por último, objetos y carácter del gasto extraordinario.

    – SORPRENDENTE O NOVEDOSO
    Es sorprendente como Alberdi rápidamente dice que Todo dinero público gastado en objetos ajenos a los que la constitución señala, es dinero malgastado y malversado. Esto que parece algo tan obvio, al parecer no lo es en la actualidad, en donde se gasta dinero de más en cosas innecesarias, nada relacionadas con lo que señala la constitución. Alberdi considera que mal gastar el dinero de los contribuyentes es un crimen y al mismo tiempo el ciudadano que evade impuestos es un cobarde que hace pagar a compatriota sus actos egoístas, entonces lo ideal sería un estado que gasta bien el dinero público y un contribuyente que aporta correctamente para el bien común. Es muy curioso que en la actualidad se haya dado el peor escenario, en donde el estado no para de malgastar y el contribuyente intenta evadir a toda costa. También me pareció muy interesante lo que Alberdi dice sobre el estado y la religión.

    – PREGUNTAS
    ¿Qué piensa sobre el número, funciones y desarrollo de los ministerios en la actualidad?
    ¿Cómo se relacionan la religión y la economía?
    ¿Si generar riqueza es la prioridad, por qué se ataca tanto al capitalismo?

  30. En este último capítulo, Alberdi continúa conceptualizando el gasto público y como deben ser destinados los fondos públicos, si los recursos fueran a proyectos que la Constitución Nacional no tiene alcance, se estarían mal gastando o malversando esos fondos. Para explicar el gasto lo divide entre gasto provincial y gasto nacional, teniendo en cuenta el poder de las provincias de manejar sus propios fondos. A su vez, sigue con los gastos ordinarios y extraordinarios, siendo los primeros como gastos de los ministerios de Interior, de Relaciones Exteriores, de Hacienda, de Justicia y de Guerra y Marina, mientras que los gastos extraordinarios (como puede ser la construcción pública) los distingue como fundamentales para el aumento de fondos del Tesoro si son empleados de un modo reproductivo.

    Sorprende lo conectado al mundo que estuvo Alberdi en todo momento durante la creación de nuestro país. Como resalté en el resumen anterior, se nota en todo momento la importancia que el autor le da a las relaciones exteriores, a como deberíamos seguir el modelo norte americano, también fomentando la inmigración para la labor de nuestra tierra. Por último, creo que Alberdi entendió como se comportaba la sociedad americana y Europea respecto a las contribuciones, diferenciándola de la nuestra, como sucede en la actualidad, parece que estamos muy lejos de pensar patrióticamente como ellos.

    ¿Como influye la ignorancia y el conocimiento de la sociedad argentina en el gasto público?
    ¿El gasto se relaciona con su sociedad?
    ¿Como considera hoy en día las políticas de exterior con EEUU?

  31. Alberdi en este ultimo capitulo, nos habla sobre el gasto publico, el gasto publico nacional se compone de todo lo que cuesta conservar la Constitución Nacional el destino del mismo tesoro nacional debe ser concretar dichos objetivos impuestos en nuestro preámbulo constitucional “constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, proveer el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad” , y todo dinero público gastado en otros objetivos diferente califica como dinero malgastado malversado.
    El autor menciona una clasificación de los tipos de gastos, asi distingue el gasto provincial por un lado y por otro lado el gasto nacional. Pero Alberdi expresa que en principio, todo gasto es local o provincial, el mismo será nacional, todo gasto que se contrae en miras de alcanzar los objetivos constitucionales. Continuando con la clasificación de tipos de gastos: los gastos nacionales se dividen también en ordinarios y extraordinarios, según la regularidad periódica de su ejercicio y segun el cálculo o presupuesto anual de los mismos. Mas adelante el autor se refiere a la conformación de los gastos de cada ministerio.
    Novedoso me resulta la expresión de Alberdi al calificar como dinero malgastado y malversado a todo aquel dinero público gastado en otras cosas que no sean las que indica la Constitución como objetivos. También cuando dice que la organización del pais esta en la misma organización de la persona, refiriéndose al gasto directo e inmediato de dicha sociedad, es el que se da por la mano propia de los habitantes y sus bolsillos asi expresa que la libertad cuesta un precio a la Nacion, ya que como sabemos la libertad es un tema de énfasis para Alberdi a lo largo de los capítulos.
    Preguntas:
    ¿Cree que hoy en dia el gasto publico cumple con las declaraciones de la CN?
    ¿Cual es el recorte de gasto publico mas significativo que deberia hacer Argentina?
    ¿Son eficientes los ministerios?

  32. Introducción.
    Todo lo recaudado por el poder estatal deberá ser gastado según los límites que impone la Constitución. El tesoro público se constituye de las contribuciones que los habitantes otorgan, producto de su esfuerzo y trabajo, por lo que todo gasto que sobrepase tales límites constitucionales se concibe como un robo. Este robo no lo soporta el Estado, sino los habitantes, debido a que es al pueblo a quien se perjudica malgastando los ingresos.
    El modelo de gasto que rige nuestro país se configura por gastos nacionales y gastos de provincia. Cada provincia posee un gobierno propio, de esta forma tiene a su cargo el gasto de su gobierno local, que se ejerce con el propio tesoro.
    Por otra parte, los gastos generales se dividen en ordinarios (gastos dentro de los distintos ministerios, como el de relaciones exteriores, salud, seguridad) y extraordinarios (por necesidades urgentes dentro de esos ministerios).
    Lo novedoso.
    Alberdi manifiesta que “no todo él (el gasto público) consiste en el gasto con que la sociedad satisface sus necesidades de orden público por conducto del gobierno, sino también en el que hace ella directa e inmediatamente, por la mano de sus habitantes, en la mejora, comodidad y perfeccionamiento de sus ciudades, en el socorro y alivio de las clases desgraciadas, y en fin en todo ese orden de servicios que la sociedad se hace a sí misma”. Comprendo que esta es la finalidad primera del gasto público, pero actualmente veo que el gasto resulta muy grande en proporción con lo recaudado y no llega a satisfacer todos estos puntos mencionados.
    1.En cuanto al sostenimiento del culto, hoy por hoy ¿es un gasto público de magnitud? ¿sólo sostiene al culto católico (por el art. 2 CN) o también a otras religiones? En caso de que sólo comprenda el culto católico, ¿puede resultar esto discriminatorio actualmente?
    2.En cuanto a la instrucción, el autor sostiene que “la institución universitaria hace de la alta enseñanza una especie de monopolio de gobierno, algo inconciliable con la libertad de aprender y enseñar…” ¿por qué concibe a la institución universitaria contradictoria con el art. 14? Comprendo que se puede referir a la manipulación que puede haber desde los gobiernos a dicha institución pero también hay universidades privadas (y entiendo que en ese momento también). Según su manera de pensar, para Alberdi, ¿es conveniente que las universidades sean públicas?
    3. ¿Ha habido cambios de magnitud en la división por ministerios de la época de Alberdi y la actual? ¿Han emergido nuevas ramas ministeriales con el paso del tiempo, o simplemente ha habido una distinta división?

  33. RESUMEN:
    En este último capítulo, Alberdi nos habla de los objetos del gasto público según la constitución. Alberdi nos dice que el gasto nacional argentino se compone de todo lo que cuesta el conservar su Constitución, todo otro tipo de gasto es dinero malgastado y malversado. Los gastos se dividen en gastos nacionales y gastos de provincia.
    La Constitución nos da una regla para clasificar y dividir los gastos de la Confederación, en cinco ministerios, o departamentos (ministerio del interior; de las relaciones exteriores; ministerio de hacienda; ministerio de justicia, culto e instrucción; ministerio de guerra y marina).
    Luego Alberdi desglosa los gastos de cada ministerio en particular, y estos son: del ministerio del interior, lo que cuesta el estrechar la unión nacional, consolidar la paz interior, promover el bienestar general; del ministerio de relaciones extranjeras se componen de lo que cuesta el sostener la amistad y buena armonía de la Confederación con las naciones extranjeras; del ministerio de hacienda de lo que cuesta el servicio de los agentes empleados en la dirección, recaudación y contabilidad de las rentas del Tesoro; la adquisición y sostén de las casas y establecimientos para su servicio; del ministerio de justicia, culto e instrucción son los destinados a satisfacer las necesidades de la Confederación de orden intelectual, moral y religioso, el sueldo de los empleados y los establecimientos de la administración de justicia, los trabajos de codificación en el derecho común, los establecimientos, trabajos y empleados destinados a propagar la instrucción útil; del ministerio de guerra y marina, se componen de lo que cuesta proveer a la defensa común, radicar la unión nacional y consolidar la paz interior, por el sostenimiento de fuerzas materiales al servicio del poder encargado de hacer efectivos esos fines de la Constitución
    Por último, nos habla de los objetos y carácter del gasto extraordinario, estos son los efectuados en obras públicas; los gastos ocurridos en el sostén de la defensa común contra los ataques de una guerra de dentro o de fuera del país; las recompensas de estímulo; las compras de territorios, de inventos, de obras útiles a la prosperidad de la Nación; y los subsidios prestados por el Tesoro nacional para urgencias imprevistas

    LO NOVEDOSO O SORPRENDENTE:
    En esta ocasión me resulto novedoso la visión de Alberdi respecto al sostenimiento de la iglesia católica y su decisión de incluirla en la constitución, nada más ni nada menos que en el artículo 2, es decir, en el primero establece la forma de gobierno y seguido a eso establece el “sostenimiento” del culto católico apostólico romano; sin embargo, podemos ver que Alberdi brega por la libertad de culto y el “sostenimiento” de esos otros cultos, no obstante a ello, opto por una redacción específica por sobre una general.
    Visto hoy en día me hubiese parecido más acertado que se omitiese ese artículo y se opte por un Estado puramente laico, si bien mi opinión esta algo sesgada por mi creencia/convicción, ese famoso artículo 2 genero mucho debate y confusión en la jurisprudencia Argentina, sobre todo el alcance del mismo y que implicaba la palabra “sostenimiento”.
    Actualmente este debate está en boga y la cuestión de si ese “sostenimiento” sigue siendo un gasto necesario en pleno siglo XXI, independientemente de mi posición en dicho debate (cosa que no es asunto de esa breve exposición), es un tema interesante y a tener en cuenta en la agenda política próxima.

    TRES PREGUNTAS PARA EL AUTOR:
    1- ¿Cómo calificaría la idoneidad de los empleados del sector público?
    2- ¿Cree que en el sector público hay una “sobrepoblación” de empleados?
    3- ¿Cuál es para usted el rol que cumplen actualmente los embajadores, cónsules y vicecónsules Argentinos en las potencias extranjeras?

  34. RESUMEN MÁS UN POCO DE OPINIÓN…
    El gasto público se compone de todo lo que cuesta constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, todo lo que cuesta el conservar su Constitución.
    Todo dinero público gastado en otros objetos que no sean los que la Constitución señala como objetos de la asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado (quien le distrae de él, comete un crimen, ya sea el gobierno cuando lo invierte mal, ya sea el ciudadano cuando roba o defrauda la contribución). El Tesoro público, que los habitantes del país contribuyen a formar con el servicio de sus rentas privadas y sudor.
    Se dividen primeramente en gastos nacionales y gastos de provincia. Pero es preciso no confundir con los gastos de provincia propiamente dichos los gastos de carácter nacional ocasionados en provincia.
    Gasto ordinario:
    Describe la forma en que cada ministerio debería gastar el Tesoro Público. No especifico como parte del resumen ya que no lo creo relevante, como se organizan los ministerios cambia mucho de época en época, según cada gobierno y según los intereses culturales del momento.
    Donde creo que Alberdi se equivoca MUY erróneamente, y creo que va totalmente en CONTRA DE LA LIBERTAD es apoyar al catolicismo o cualquiera otra religión para que el gobierno financie o incluso adoctrinar a niños desde muy temprana edad (lo dice, sí, “inyectarlo en la sangre desde la infancia”). Me sorprende muchísimo que uno de los autores que mejor explica la libertad esté a favor de esto. En este párrafo se convirtió en lo que juro destruir- LA FALTA DE LIBERTAD-.
    Más, cuando luego de eso explica como los gobiernos utilizan el monopolio de la educación universitaria a favor de enseñar cosas en la UBA (aquí alumna de la UBA) para su beneficio propio, dejando de enseñar ciertas cosas, reemplazándolas por otras. Si esto se cree que es adoctrinamiento, ¿cómo no cree que lo anterior no lo es?
    A los niños hay que enseñarles libertad, a pensar y elegir por sí mismos. Esto es una DURA CRÍTICA A ALBERDI.
    Luego habla de los gastos militares que siguen existiendo actualmente y siempre servirán para defensa del país, pero creo que se toma desde otra perspectiva en la época que fue escrito y no lo creo relevante ahora. No quiero decir que la historia no sirve, pero no sirve para estudiar la economía datos tan precisos sobre el gasto público en materia militar de una época tan atrasada.
    Gasto extraordinario:
    Obras públicas, como caminos, muelles, puentes, edificios para el servicio nacional; los gastos ocurridos en el sostén de la defensa común contra los ataques de una guerra de dentro o de fuera del país; las recompensas de estímulo; las compras de territorios, de inventos, de obras útiles a la prosperidad de la Nación; los subsidios prestados por el Tesoro nacional para urgencias imprevistas de provincia. Pueden ser de grande utilidad para el aumento del Tesoro, si se hacen de un modo reproductivo.

    EL gasto público, que no todo él consiste en el gasto con que la sociedad satisface sus necesidades de orden público por conducto del gobierno, sino también en el que hace ella directa e inmediatamente, por la mano de sus habitantes. Ese gasto es obra exclusiva del espíritu público, es decir, de la disposición y aptitud de los habitantes para unir sus esfuerzos y prestarlos, sin más coacción que el deseo del bienestar común, sin más mira que realizarlo.
    Lo que entiendo del párrafo anterior es que, como hablamos con la profesora sobre el ejemplo de los faros, que cuando no hay gobierno o gasto público que construya lo necesario para que una sociedad funcione, la sociedad sola se va acomodando para conseguir lo que necesita, con voluntad privada.
    NOVEDOSO Y SORPRENDENTE
    Claramente lo más sorprendente para mí fue el párrafo que duramente critiqué más arriba sobre el adoctrinamiento. Incluí esta vez mi opinión en la parte de resumen.
    PREGUNTAS
    ¿No cree que “inyectar en la sangre desde la infancia” la religión, porque “en la edad adulta es difícil quitar es escepticismo” no es adoctrinamiento y falta de libertad? ¿No cree que si estuvieran hablando de otra religión que no sea la suya creería que sí es adoctrinamiento?
    ¿Qué pasa si se baja el gasto público en Argentina ahora?
    ¿Cómo influye el gasto público en el PBI? ¿Y en la inflación?

  35. Resumen:
    En este Cap Alberdi habla sobre el destino del gasto publico, del Tesoro, su destino es todo lo que cuesta conservar la Constitución.
    Luego el establece 2 tipos de gastos Nacionales y Provinciales. Las Provincias tiene a su cargo el gasto de su Gobierno con su tesoro. Luego esta el Nacional que están limitados y direccionados por la CN.
    Además se puede clasificar teniendo en cuanta su previsibilidad de establecerlos en el Presupuesto entre: Ordinarios y Extraordinarios.
    Los ordinarios destinados al financiar las funciones de los ministerios del PE. Y los extraordinarios, son aquellos relacionados con gastos en infraestructura, pero estos serán de segunda prioridad respecto a los ordinarios que son primordiales.

    Lo Novedoso:
    Me llamo la atención saber que en principio cuando Alberdi diseño la constitución hablaba sobre solo 5 ministerios , con los cuales cada uno tenia un rol muy especifico , e incluso algunos los orientaba algunos art o fragmentes de la CN, cosa que me hoy por hoy vemos como se despilfarra el dinero dentro de los ministerios simplemente a manera de dar empleo o clientelismo, lo mismo pasas con la mayoría de los organismos dependientes del PE.
    Luego también me pareció importante respecto como Alberdi veía el rol de la religión con respecto a su forma de difundir ciertas costumbres o valores o principios haciendo que el Estado sostenga económicamente la religión Católica.

    Preguntas:
    1- ¿Cree que la Religión Católica Apostólica Romana tiene en cierta forma algunas costumbre que van encontrar de algunos principio o postulados de la Filosofía Liberal, como establece Loris Zanatta?
    2-¿Cree que habría sido mejor establecer algún tipo de limite mas vigoroso al PE respecto a la emisión monetaria, al endeudamiento y al sistema tributario, o al hecho de crear empleo publico con diferentes organismos?
    3- ¿Cree que seria beneficioso tener una democracia mas directa y mas republicana para controlar el gasto publico de los gobiernos?

  36. En este capítulo, Alberdi nos habla de que el objeto del gasto son todas aquellas cuestiones relevantes para conservar o mantener los objetivos que se tuvieran en mira al sancionar la Constitución, estos son, en palabras de él: “constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad”. Por otro lado, detalla la clasificación de los gastos ordinarios que tiene la Confederación, que van a estar orientados a satisfacer aquellos fines u objetos antes descriptos y, además, describe los gastos extraordinarios.
    Por otra parte, Alberdi señala que no todo gasto consiste en la satisfacción de las necesidades primordiales de los ciudadanos por parte del Estado, sino que muchas veces hay cuestiones que son facilitadas por los propios ciudadanos de forma voluntaria teniendo en mira el bienestar común. Por ejemplo, nombra la mejora, comodidad perfeccionamiento de sus ciudades.
    Una cuestión importante a resaltar es cuando Alberdi señala que el mérito de las federaciones está en lo administrativo y no en lo político. Él habla sobre como dejando que el gobierno de cada provincia maneje su gasto y no dejando todo al Estado Genera se logra la eficacia, de alguna forma, del gasto ya que entiende que un gasto hecho en base a lo que se conoce o ve por terceros y no de forma inmediata genera que sea un mal gasto. Por ello entiende que en la descentralización del gasto está el correcto y acertado manejo del mismo.

    ¿Qué rubro o qué categoría genera mayor gasto en la actualidad?
    ¿Qué importancia o influencia tienen en la actualidad los gastos extraordinarios?
    ¿Considera que los gastos destinados a cada Ministerios deben todos compartidos con las provincias o deben ser sostenidos exclusivamente por el Estado?

  37. Resumen
    Este último capítulo comienza hablando de la clasificación de los gastos públicos según la Constitución Argentina el cual se compone de todo lo que cuesta el conservar su constitución. Explica las bondades del sistema de contribuciones en el que los gastos públicos se hacen con lo recaudado por la localidad o provincia bajo la regla en administración, de que gasta siempre mal el que gasta de lejos, porque gasta en lo que no ve ni conoce sino por noticias tardías o infieles. En lo administrativo y no en lo político está el mérito de las federaciones. Esto sin perjuicio de los gastos nacionales que se dividirán naturalmente en tantas secciones locales como las provincias en que se ocasionen. Comenta que los gastos se dividen en ordinarios y extraordinarios para clasificar los primeros la constitución da una regla de división (art 84): 1° gastos del ministerio del interior; 2° gastos del servicio de las relaciones exteriores; 3° gastos del servicio en el ministerio de hacienda; 4° gastos del ministerio de justicia, culto e instrucción; 5° gastos del ministerio de guerra y marina. Y los gastos extraordinarios pueden clasificarse de la misma manera según la necesidad que los motive. Explica cómo se deben dirigir y ordenar los gastos de cada ministerio en particular. Habla de los objetos y caracteres del gasto extraordinario los cuales pueden ser obras públicas, caminos, muelles, puentes, gastos para la defensa contra ataques de una guerra, recompensas de estímulo, las compras de territorios, de inventos, los subsidios prestados por el Tesoro nacional para urgencias imprevistas de provincia.

    Novedoso
    Me sorprende el pensamiento de Alberdi que en la realidad actual lo podríamos calificar de ingenuo cuando dice que todo dinero publico gastado en otros objetos que no sean los que la Constitución señala como objetos de la asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado. No es precisamente novedoso pero me parece excelente el modelo de contribuciones mediante el cual los gastos públicos son esencialmente locales y provinciales y los gastos nacionales se limitan únicamente a los objetos y servicios declarados por la Constitución, algo similar al modelo estadounidense. Este sistema corta en gran medida con el clientelismo político que genera la coparticipación actual. Me resultó excelente la analogía que hace cuando dice que no hay un barómetro más exacto para estimar el grado de sensatez y civilización de cada país, que su ley de presupuesto o la cuenta de sus gastos públicos. Otra analogía que me gustó mucho es cuando dice que el gobierno era antes el amo, hoy es el sirviente; he ahí toda la diferencia de la colonia a la República.

    Preguntas
    En una parte Alberdi dice: “está cometiendo un crimen el ciudadano cuando roba o defrauda la contribución que le impone la ley del interés general”. Mi pregunta es muy subjetiva y se aleja de la realidad del derecho positivo: viendo que estamos en un país tan voraz fiscalmente al punto de tornarse absurda la contribución tributaria y también viendo que el uso de esa recaudación es extremadamente malversada ¿considera aceptable ética y moralmente evadir algunos impuestos?
    Por otro lado ¿qué opinión le merece la evasión de impuestos en cuanto al impacto económico que el mismo tiene?
    ¿Qué limites le pondría usted a la idea de Alberdi de la facultad estatal de comprar

  38. RESUMEN
    En este último capítulo, Alberdi dice que el gasto publico es lo que se utiliza para solventar aquellos gastos que significan sostener a la Nación unificada y los fines que la Constitución desea llevar a cabo. Estos fines son: «constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común. promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad» esto es el objeto del Gasto Público. Cualquier gasto o dinero destinado a fines que no son los que busca la Constitución Nacional, es un delito, es malgastado y malversado. Alberdi explica que las provincias tienen su propio tesoro nacional, que sus gastos son locales, y que los gastos generales que tiene la nación como conjunto, son los que las provincias le han delegado a la Nación. En el desarrollo de los títulos de este capítulo, se explica y se muestra como se generan y se dividen los gastos dentro de los distintos ministerios, como son el de hacienda, el de relaciones extranjeras, el ministerio del interior, etc.
    INTERESANTE
    Me resulta llamativo e interesante debatir el tema del gasto publico fijo que significa el art 2 de la CN, que es el gasto en el mantenimiento y desarrollo del culto, es decir, mantenimiento de iglesias, y el mantenimiento general del culto. Me resulta llamativo porque si el gasto del tesoro público es en interés del pueblo que conforma la nación, no todos los ciudadanos aprovechan estos bienes (iglesias), o no practican ni este ni ningún tipo de religión. Obviamente que hay ciudadanos que si, y si ponemos en discusión este gasto, también deberíamos poner en tela de juicio gastos en armas centro polideportivos, que no serán aprovechados por la gente que entrena, etc. Por eso me parece que el Estado está alejado del conocimiento verdadero de la necesidad de las personas, y si bien hoy en día no podemos pensar una sociedad sin Estado, es verdad que el alto gasto público, molesta a los ciudadanos que claramente se ven perjudicados con el aumento de precios, aumento de impuestos, y decadencia del producto o servicio que se brinda a cambio.
    PREGUNTAS
    ¿Cree que es efectivo el delito de malversaciones de fondos públicos hoy en día?
    ¿Se necesitan tantos ministerios como vemos hoy en día, para que el funcionamiento del Estado sea más “específico y efectivo”?
    Con respecto a uno de los objetos que menciona al principio del capítulo “asegurar los beneficios de la libertad”, ¿ Cree que se está destinando algún fondo en mantener o buscar ese fin?

  39. Alberdi en su capitulo 7 nos habla del objeto del gasto publico según la Constitución Argentina. Básicamente se refiere sobre a qué debe ser destinado el gasto publico, y en el primer apartado comienza diciendo que el gasto publico se debe componer de todo lo que cueste «constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad». El preámbulo de la constitución nacional constituye su objeto para la cual debe llevarse a cabo, y, por ende, el gasto publico ser destinado a cumplir ese objeto. El autor nos explica que el gasto que debe realizar el tesoro es el Nacional y no el de provincia, dejándose a estas últimas el gasto de lo que cuesta su progreso y gobierno. Divide el gasto en ordinarios y extraordinarios dividiendo los primeros en: gastos del ministerio del interior, de los servicios de las relaciones exteriores, de los servicios en el ministerio de hacienda y los del ministerio de justicia, culto e información. En el segundo apartado del capitulo 7 explica los gastos en que debe incurrir cada ministerio. En el ultimo apartado, Alberdi nos habla del gasto extraordinario, que son aquellos efectuados en obras publicas, los ocurridos en el sostén de la defensa común, las recompensas de estimulo, compras de territorios, de inventos y otras obras útiles a la prosperidad de la Nación, y sólo servirán de gran utilidad para el aumento del Tesoro si se hace de modo reproductivo. Nos cuenta por ultimo el autor, que el gasto no solo depende de las necesidades de orden publico que la sociedad demando por intermedio del gobierno, sino también el realizado por «la mano de sus habitantes » en la mejora, comodidad y perfeccionamiento de sus ciudades. Es la propia persona en quien recae la mitad de la organización y responsabilidad del país, por lo que es la sociedad en conjunto con el gobierno los que debe demandar más sacrificios.

    LO NOVEDOSO O SORPRENDENTE:
    En la ultima parte del capitulo 7, mas precisamente los últimos párrafos, Alberdi nos da un panorama de lo que es la libertad, en relación con la organización y responsabilidades de un país. La libertad conlleva sacrificio. La libertad es vivir en continuo afán y en perpetua solicitud, tomando parte en todo lo que interesa a la Nación. Esa definición que nos da Alberdi, es la que me resulta sorprendente, mas hoy en día, donde veo una sociedad que poco se sacrifica por el país, y que poco toma parte en lo que interesa a la Nación. Somos un país que espera mucho de los gobiernos que nos presiden y poco hacemos nosotros para conseguir esa prosperidad que tanto deseamos. Me resulta sorprendente saber el fin del gobierno, que debe estar al servicio de la gente y no por encima. Creo que la responsabilidad hoy en día, no esta solo en los gobiernos, sino en nosotros mismos.

    PREGUNTAS:
    1) ¿En que aspectos se debe hacer hincapié para que la sociedad mejore en su conjunto, tanto los gobiernos que nos presiden como los habitantes?
    2) ¿En qué gastan de mas los gobiernos en Argentina? ¿Porque vivimos en constante déficit fiscal?
    3) ¿Que es la meritocracia? ¿Realmente se tiene en cuenta el merito y la idoneidad para acceder a un cargo publico? ¿Son eficientes los empleados públicos que trabajan hoy en día, al servicio de la Nación?

  40. RESUMEN
    En este último apartado, Alberti se enfoca en identificar el fin principal del gasto público, el cual debe ser destinado en aras de conservar las garantías constitucionales. Cualquier designación contraria a esta, es atacar la Ley Primera. La organización del gasto público se divide en gastos nacionales y gastos provinciales; en principio, los gastos son locales o provinciales. Ahora bien, excepcionalmente y de forma limitada, el gasto es nacional cuando se reflejan los objetos y servicios declarados por la Constitución Nacional. A su vez, los gastos nacionales se dividen en ordinarios y extraordinarios, según la periodicidad de su ejercicio y la posibilidad de preverlos en el presupuesto de ellos. Al final del texto, Alberdi explica el carácter y los objetos del gasto extraordinario y su utilidad para el aumento del tesoro.

    LO NOVEDOSO O SORPRENDENTE
    Me siento repetitiva al escribir esto, ya que es algo que me llama la atención cada vez que leo un fragmento nuevo de Alberdi, pero el hecho de que el mencionado autor haya podido visionar todas las falencias de la Argentina al día de hoy, es sorprendente. Alberdi habla de que la calidad es más eficiente que la cantidad, en referencia a los empleados de los ministerios, uno de los principales errores de la burocracia argentina.
    Otro claro ejemplo de la capacidad quimérica de Alberdi es su apreciación por el orden estatal de Estados Unidos, el cual día a día, con sus errores y todo, nos demuestra que una economía de mercado y protecciones a la libertad individual es la clave del bienestar de un país, siendo el éxito de vacunación el ejemplo más reciente.

    PREGUNTAS
    1. ¿Qué sería lo primero que Argentina debería copiar de Estados Unidos?
    2. ¿Es lo mismo establecer relaciones internacionales con países comunistas que con capitalistas? ¿Cómo nos posiciona frente a la mirada del mundo?
    3. ¿Es factible llevar adelante un proceso de reducción del gasto público despidiendo a la gran masa burocrática en los poderes estatales?

  41. Para el capítulo VII, Alberdi habla del gasto público, el cual dice, se compone de todo lo que cuesta el conservar la Constitución Nacional, esto es: “afianzar la justicia, constituir la unión nacional, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad.” Para estos gastos, se destina el Tesoro Público, el cual se forma con las contribuciones provenientes de las rentas privadas de los habitantes.
    Los gastos se dividen en gastos nacionales y gastos de provincias. Teniendo cada provincia su propio gobierno, revestido del poder no delegado por la Constitución al gobierno general, cada una tiene a su cargo el gasto de su gobierno local; cada una lo hace a expensas de su tesoro de provincia. El gasto general, es excepcional y limitado, se contrae únicamente a los objetos y servicios declarados por la Constitución, como una delegación que las provincias hacen al Estado general.
    Ahora bien, los gastos de provincia, no pueden ser confundidos con los gastos de carácter nacional ocasionados en provincia; estos son, los gastos del servicio de aduanas, de correo, de la venta de tierras públicas, los gastos del ejército.
    Por otro lado, los gastos generales se pueden dividir en ordinarios y extraordinarios, según la regularidad periódica de su ejercicio y la posibilidad de preverlos en el cálculo o presupuesto anual.
    Los gastos ordinarios, se clasifican en cinco ministerios: ministerios del interior; de las relaciones exteriores; de hacienda; de justicia, culto e instrucción; de guerra y marina.
    Los gastos extraordinarios, comprenden los efectuados en obras públicas, como caminos, muelles, puentes, edificios para el servicio nacional; los gastos ocurridos en el sostén de la defensa común contra los ataques de una guerra de dentro o de fuera del país; entre otros.
    Estos últimos, pueden ser de gran utilidad para el aumento del Tesoro, si se hacen de un modo reproductivo. Gastar en muelles, en caminos, es fecundar y multiplicar el Tesoro, que parece consumirse, y que en realidad se reproduce y acrecenta.

    “Otro medio de economizar gastos en sueldos de empleados, es emplear pocos agentes, hábiles y honrados, en lugar de muchos ineptos y sospechosos.” Este apartado me llamo la atención, porque como dije en guías anteriores, me es difícil no comparar lo que Alberdi plantea con la actualidad, y este es otro de esos casos.
    Podemos ver como se hace completamente lo contrario hoy en día, cada vez hay más empleados públicos, y se crean nuevos ministerios, secretarias, y secretarias de la secretaria. Sin ir más lejos, es algo que constantemente se escucha en los medios, la cantidad de secretarios que tiene un legislador, 30 secretarios para una persona. Lejos estamos de economizar gastos en sueldos de empleados, más bien creo que vamos en camino a seguir aumentándolo aún más.
    Y no solamente lo anterior es algo a comparar en el apartado, sino que también habla de agentes “hábiles y honrados”, lo cual, una vez más, deja mucho que desear.

    Preguntas:
    1. ¿Considera que la coparticipación Federal es justa para todas las provincias?
    2. ¿Opina que el Estado debería separarse de la Iglesia actualmente?
    3. ¿Que consecuencia traería una disminución en la cantidad de empleados públicos?

    3.

  42. Alberdi habla del objeto del gasto público, es decir, responde a la pregunta de qué destino se le dará al dinero del Tesoro y el gasto público se divide en gasto nacional y gasto provincial.
    Cada provincia tiene a su cargo el gasto a nivel local y lo hace bajo la forma de su propio Tesoro Provincial; por regla general todo gasto es local o provincial.
    Alberdi decía que el gasto nacional tiene que ser excepcional y limitado porque estaba destinado a los servicios que están declarados en la Carta Magna.

    LO SORPRENDENTE/NOVEDOSO:
    Me llama la atención el fragmento donde Alberdi refiere a que si los fondos son gastados en temas que no establece la Constitución, interpreto que sería una especie de desvío de fondos o en el peor de los casos un delito contra la administración pública como por ejm una malversación de caudales públicos.

    PREGUNTAS:
    1. ¿ Ud cree que para que Argentina progrese debería adoptar el modelo político de Suecia donde su Parlamento no tiene ninguna clase de privilegios?

    2. ¿ Ud. cree que la aplicación de la «medicina económica» del FMI tiende a deprimir aún más los precios mundiales de los bienes de consumo, porque fuerza a los países a impulsar simultáneamente su economía nacional hacia un mercado mundial en proceso de contracción? ¿cuál sería la naturaleza de este sistema económico para el desarrollo mundial, en qué estructura de pobreza y desigualdad del ingreso se basa?

    3. ¿ Ud. cree que esta pandemia sea el momento adecuado para instalar un «nuevo orden económico mundial»? ¿Considera que sea necesario un reinicio del capitalismo y por ende de la economía en el contexto en que estamos viviendo?
    Según Klaus Martin Schwab , economista, empresario y fundador del Foro Económico Mundial en su libro «La Cuarta Revolución Industrial» ¿Piensa que podría haber una cuarta revolución industrial y de haberla qué impacto tendría en la economía global?
    ¿Considera que las crisis como la pandemia actual son medidas para justificar y permitir implantar un gobierno global en un futuro no muy lejano?

  43. Introducción:
    En esta oportunidad el autor se referirá al gasto público que debe tener en cuenta la Nación , según nuestra Constitución. Para comenzar su análisis primero nos explica qué es el gasto público y cuál es su función, y en simples palabras nos dirá que todo gasto encargado de mantener y cumplir con la Constitución Nacional, es decir los gastos que permitirán consagran los deberes y derechos allí encontrados. Luego realiza una gran clasificación, en primer lugar se encuentran los gastos nacionales y por el otro lado los provinciales, es decir que cada provincia utiliza su propio Tesoro para ocuparse de los gastos que le conciernen sobre los poderes que no han delegado al Estado Nacional. Sin embargo Alberdi hace un paréntesis en este aspecto, y nos advierte de saber diferenciar aquellos gastos nacionales pueden tener lugar en la provincia, como gastos relacionados al ejército por ejemplo. Por otro lado, se encuentran los gastos ordinarios y los extraordinarios, los primeros son los referidos al funcionamiento básico de cualquier Estado soberano y su gobierno, acá se encuentran los ministerios como los de Justicia, Relaciones Exteriores, de Hacienda, etc. Mientras que los extraordinarios son aquellos urgentes y necesarios que no abarquen los ministerios o los relacionados para su funcionamiento. Nuestro autor nos deja una importante advertencia, lo esencial para que no se produzca el derroche innecesario del Tesoro de la Nación es que los encargados de estar al frente de su administración y ejecución sean personas eficientes y capacitadas.
    Lo novedoso:
    me resulta interesante cómo el autor fue abordando cuestiones que se mantienen hasta el día de hoy tales como el extremado número de empleados públicos en nuestras oficinas estatales. Por otra parte, si bien no comparto su mirada acerca de la importancia de sostener una religión oficial, si concuerdo en la importancia de apoyar religiosos disidentes a la Católica Apostólica Romana, para afianzar lazos de paz y unión en el territorio y garantizar la libertad en todos sus aspectos.
    PREGUNTAS:
    1. ¿Qué opinará el autor acerca de los gastos públicos que genera la reforma de nuestra Carta Magna de 1994?
    2. ¿Qué medidas tomaría actualmente para reducir el gasto público sin que dañe a las clases más bajas?
    3. ¿Cree que delegar el gasto extraordinario en las empresas privadas será eficiente para el interés nacional?

  44. Resumen:
    En el capítulo 7 Alberdi el gasto público en especifico su clasificación y sus objetos en la Constitución Nacional. Determina que el gasto nacional argentino se compone de todo lo que cuesta el conservar su Constitución y señala que todo dinero gastado en otros objetos que no sean los que señala la Constitución es dinero malgastado. A su vez el autor hace una distinción entre los gastos nacionales y los gastos de provincia, así como tambien la Constitución los clasifica en gastos generales ordinarios que son los de la administración y se dividen en 5 ministerios; y gastos generales extraordinarios que son los que ese efectúan en las obras públicas. Luego relata los gastos de los ministerios como puede ser el de hacienda, de relaciones extranjeras, del ministerio del interior entre otros.
    Novedoso:
    Lo que mas me llamo la atención del texto fue cuando Alberdi establece «El gobierno, como persona colectiva, moral y abstracta, no puede tener creencia religiosa, por más que los individuos de que se compone la sociedad que representa, considerados aisladamente, no puedan vivir sin una religión. Cuando el Estado toma a su cargo el gasto de un culto nacional y dominante, le toma principalmente como un elemento político, como un medio de gobierno, como Un instrumento de educación y sociabilidad. El Estado no tiene por objeto los intereses del otro mundo: el gobierno no ha sido instituido para la salvación de las almas». Luego de esto dice que en la Argentina se organizo con propósitos esencialmente temporales y terrestres.
    Preguntas:
    1- ¿Considera que el funcionamiento actual de los distintos ministerios se hace de manera correcta?
    2- ¿Qué medidas se podrían implementar en la Argentina para disminuir el gasto público?
    3- ¿Cree necesario que la Constitución establezca el mantenimiento de los cultos?

  45. RESUMEN
    En este capitulo Alberdi nos habla del gasto public, de cómo la Constitución nos declara su objeto, y señala que todo fuera de esos objetivos, implica malversación. Luego, que los gastos se dividen en nacionales y de provincia, teniendo cada uno su propio gobierno con su propio gasto publico a cargo, cuya asignación puede influir gradualmente en el progreso provincial, también se dividen por la Constitución argentina los gastos generales en ordinarios y extraordinarios, según la regularidad periódica de su ejercicio y la posibilidad de preverlos en el cálculo o presupuesto de ellos, que la Constitución manda ejecutar al principio de cada año, como garantía de pureza y legalidad en el manejo del Tesoro y en la discreción de su empleo.
    Y concluye con la frase “ El gobierno era antes el amo, hoy es el sirviente; he ahí toda la diferencia de la colonia a la República: en cuanto al vecino, su rol es siempre el mismo: – aceptar todo lo que se le da hecho, sin hacer nada por sí.”
    NOVEDOSO
    “Todo dinero público gastado en otros objetos que no sean los que la Constitución señala como objetos de la asociación política argentina, es dinero malgastado y malversado. Para ellos se destina el Tesoro público, que los habitantes del país contribuyen a formar con el servicio de sus rentas privadas y sudor. Ellos son el límite de las cargas que la Constitución impone a los habitantes de la Nación en el interés de su provecho común y general.”, este fragmento me resulta sorprendente, ya que por un lado considero que seria lo ético en cuanto a lo que debería ser destinado verdaderamente ese fondo al que aportamos los contribuyentes, del que muchas veces no tenemos resultados tangentes, y como esto se hizo una costumbre para el ciudadano, aportar y no beneficiarse de eso mas que en lo mas básico.
    Además de la última frase del resumen “El gobierno era antes el amo, hoy es el sirviente”, creo que deberíamos tenerla consiente desde la vuelta de la democracia, ya que el resultado de nuestras elecciones es para nuestro beneficio, no para el de los políticos.
    PREGUNTAS
    1 – ¿alguna vez el ciudadano argentino que paga sus impuestos estará satisfecho con los resultados que el Estado le devuelve?
    2 – En nuestro país hay provincias como San Juan y como Catamarca, ambos administran su gasto público,¿ Podría compararse el progreso de una provincia y de otra por la asignación de gasto publico de ambos y detectar la malversación en alguno de ellos, que consecuencia tiene?
    3 – ¿hasta que punto somos consientes de que los políticos están para servir a la patria y no ser nosotros parte de su plan para ver quien continua en el poder o no?

  46. Resumen:
    En el capítulo final de esta última parte, Alberdi trata lo referente al objeto del gasto público, y sus principales clasificaciones. Dice que, en forma general, se compone de todo lo que cuesta el conservar la constitución y poner en práctica verdaderamente, los objetos que ha tenido en miras al sancionarse, mencionados todos ellos en el mismo preámbulo. A la vez que todo gasto realizado por fuera de esos fines es dinero malgastado y malversado. En cuanto a su clasificación, primero divide los gastos nacionales de los provinciales, a cuyo sostenimiento acude el tesoro nacional y los tesoros provinciales, respectivamente. Y luego trasciende en la clasificación de gastos ordinarios: siendo estos los que la propia constitución nombra en 5 (cinco) ministerios: 1) Del interior; 2) De las relaciones exteriores; 3) De hacienda; 4) De justicia, culto e instrucción y; 5) De guerra y marina. Y los Extraordinarios: los efectuados en obras públicas, en el sostén de la defensa común, las recompensas de estímulo, las compras de territorios, inventos, y de obras útiles a la prosperidad de la nación, así como también los subsidios prestados por el Tesoro Nacional para tender urgencias imprevistas de las provincias.
    Novedoso:
    Lo que llamó mi atención en esta oportunidad tiene lugar al comienzo del capítulo, cuando Alberdi trata el objeto del gasto público en general. Dice: “(…) el tesoro nacional (…) tiene un fin santo y supremo; y quien le distrae de él, comete un crimen, ya sea el estado cuando lo invierte mal, ya sea el ciudadano cuando roba o defrauda la contribución que le impone la ley del interés general. Hay cobardía, a más de latrocinio, en toda defraudación ejercida contra el estado, ella es el egoísmo llevado hasta la bajeza, porque no es el estado, en el último caso, el que soporta el robo, sino el amigo, el compatriota del defraudador, que tiene que cubrir de su bolsillo el déficit que deja la infidencia del defraudador”. Creo que en un párrafo Alberdi supo prever y describir perfectamente uno de los mayores problemas a nivel económico que tiene hoy nuestro país. Por un lado, la malversación y los gastos improductivos que realiza el gobierno con el fin de alcanzar sus objetivos de corto plazo, y por el otro, la defraudación de los ciudadanos que, no conformes con el gasto que realiza el estado, tienden como forma de protesta, rebeldía, o por no encontrar mejor alternativa, a la evasión fiscal.
    Preguntas:
    1- Con relación a la forma de medir el grado de sensatez y civilización de cada país según su ley de presupuesto, ¿hacia qué dirección apuntaría el “barómetro” de Argentina en la actualidad?
    2- Con relación al gasto público que la sociedad se realiza a sí misma y su representación del “espíritu público”, ¿considera que los ciudadanos argentinos perdieron su sentido de pertenencia o patriotismo?
    3- ¿Considera que actualmente se realiza un abuso de los gastos ordinarios la administración?

  47. RESUMEN
    El autor describe que el gasto nacional argentino se compone de todo lo que cuesta el conservar la Constitución.
    Establece que no se debe confundir los gastos de provincia con los gastos de carácter nacional, y que los gastos se dividen en ordinarios y extraordinarios.
    Describe además cómo se llevan los gastos de cada ministerio.
    Es aquí que da una breve descripción de cada uno: en qué consiste el ministerio, cómo se pagan sus gastos, etc.
    El autor después describe cuáles son los gastos extraordinarios, y al final habla de lo que él llama el espíritu público.
    Incentiva a que cooperemos y ayudemos al otro, y no usar la libertad como pretexto para ser egoísta sino para hacernos cargo del interés común.
    NOVEDOSO
    Es novedoso cómo el autor sostiene que el dinero público que no se invierte en el tesoro nacional es dinero malgastado, un acto de cobardía y una defraudación ejercida contra el Estado.
    Además es novedoso cómo el autor describe que el sostenimiento del culto forma el gasto que cuesta el principal medio de mejorar la condición moral del pueblo argentino. Le da una gran importancia a este factor para corregir el orgullo.
    La descripción que da de la religión es un concepto muy novedoso, establece que tiene que enseñarse desde la infancia.
    PREGUNTAS
    ¿Diría que en la actualidad no le damos suficiente importancia a la religión?
    ¿En qué ministerio haría los mayores cambios de su organización y financiamiento?
    ¿Diría que tenemos que mejorar como sociedad el espíritu público?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *