¿El problema son los viejos? Una propuesta para rejuvenecer al votante medio

  • ¿El problema son los viejos? 

Justina Fischer, de la Universidad de Heidelberg, analiza un tema poco considerado hasta el momento pero bien importante: el impacto que tendría en los resultados electorales la creciente proporción de votantes mayores de edad. El trabajo se titula “Call for reforming our democracies: rejuvenating the median voter”, disponible en: https://mpra.ub.uni-muenchen.de/111240/ 

El tema es interesante, por supuesto, aunque su propuesta será más que polémica: reducir el valor del voto de los votantes mayores, ya que son ellos quienes tienen un peso superior en el electorado y determinan las políticas, resistiendo el cambio. Un tema que propone la autora es de interesante discusión: ¿si hay un límite para el voto por debajo de cierta edad, debería haber otro por sobre?  

El segundo, que no está planteado, es común a muchas otras propuestas de reformas: ¿cómo lograrías que semejante propuesta sea aprobada siendo que, precisamente, predomina el voto de los mayores de edad?  

La verdad, vale destacar la valentía de la autora para plantear este tema, ya sabemos que en épocas de la cultura de la cancelación hay muchos temas que parecen tabú, están prohibidos, tales como cuestiones de raza, género, etc.

Se podrá estar de acuerdo o no con la propuesta, pero es muy bueno que se anime a plantearla.

Sindicatos, apertura comercial y voto a la izquierda en Brasil

  • Sindicatos, apertura comercial y voto a la izquierda en Brasil 

Pedro Molina Ogeda, Emanuel Ornelas de la Sao Pablo School of Economics, y Rodrigo Soares en Insper y Columbia analizaron el impacto de la apertura comercial en el voto a partidos de izquierda y encontraron que luego de la apertura este voto se reduce, debido al debilitamiento del poder de los sindicatos. El trabajo es publicado por CESiFo, la Munich Society for the Promotion of Economic Research, con el título Labor Unions and the Electoral Consequences of Trade Liberalization: https://econpapers.repec.org/scripts/redir.pf?u=https%3A%2F%2Fwww.cesifo.org%2FDocDL%2Fcesifo1_wp9418.pdf;h=repec:ces:ceswps:_9418  

Su resumen 

Mostramos que la liberalización del comercio brasileño a principios de la década de 1990 condujo a una disminución relativa permanente en la participación de votos de los candidatos presidenciales de izquierda en las regiones más afectadas por los recortes arancelarios. Esto sucedió a pesar de que el choque, implementado por un partido de derecha, indujo una contracción en la manufactura y el empleo formal en las regiones más afectadas, y a pesar de la identificación de la izquierda con las políticas proteccionistas. Para racionalizar esta respuesta, consideramos un nuevo canal institucional para los efectos políticos de los choques comerciales: el debilitamiento de los sindicatos. Brindamos soporte para este mecanismo en dos pasos. En primer lugar, mostramos que la presencia sindical —representada por el número de trabajadores empleados directamente por los sindicatos, por la densidad sindical y por el número de establecimientos sindicales— disminuyó en las regiones que quedaron más expuestas a la competencia extranjera. En segundo lugar, mostramos que el efecto negativo de las reducciones arancelarias en los votos de izquierda fue impulsado exclusivamente por partidos políticos con vínculos históricos con los sindicatos. Además, el impacto de la liberalización comercial en el porcentaje de votos de estos partidos fue significativo solo en las regiones que tenían sindicatos operando antes de la reforma. Estos hallazgos son consistentes con la hipótesis de que los recortes arancelarios redujeron la participación de votos de la izquierda en parte debido al debilitamiento de los sindicatos. Este canal institucional es fundamentalmente diferente de las respuestas a nivel individual, motivadas por preocupaciones económicas o de identidad, que se han considerado en la literatura. 

La importancia de la proximidad social para el cumplimiento voluntario de normas

Cristina Bicchieri y Eugen Dimant de la Universidad de Pennslvania junto a Simon Gächter y Daniele Nosenzo analizan un tema que parece intuitivamente conocido. El título es Social Proximity and the Erosion of Norm Compliance y el argumento se refiere, en sus palabras, a lo siguiente: “Estudiamos cómo el cumplimiento de las normas de comportamiento prosocial está influenciado por el cumplimiento de los pares en un entorno experimental dinámico y no estratégico. Mostramos que la proximidad social entre pares es un determinante crucial del efecto. Sin proximidad social, el cumplimiento de la norma se erosiona rápidamente porque los participantes solo se ajustan a las violaciones de la norma observadas mientras ignoran el cumplimiento de la norma. Con la proximidad social, los participantes se ajustan a ambos tipos de comportamientos observados, deteniendo así la erosión del cumplimiento. Nuestros hallazgos enfatizan la importancia del contexto social más amplio para el cumplimiento de las normas y muestran que, incluso en ausencia de sanciones sociales, el cumplimiento de las normas puede sostenerse en interacciones repetidas, siempre que haya una identificación grupal, como es el caso en muchos entornos naturales y en línea.” https://dx.doi.org/10.2139/ssrn.3355028  

Las criptomonedas y la libertad: ¿a favor o en contra?

Libertad y criptomonedas 

En el mundo liberal/libertario hay todo un debate (como en muchos otros aspectos), acerca de las criptomonedas y su relación con la libertad. Al margen de la discusión específicamente monetaria (su falta de fundamento en un bien escaso, la rigidez de su oferta, etc.) también puede considerarse a las criptomonedas, y en particular a la tecnología del blockchain sobre la que se basan, en relación con la libertad. ¿Es todo este mundo favorable en términos generales a la libertad o no? Nicholas Anthony trata este tema en un artículo publicado en Cato at Liberty, donde señala cuáles serían las principales contribuciones a la libertad de las criptomonedas:  

  • La libertad de elegir la moneda que se utiliza 
  • La privacidad financiera 
  • La resistencia a la censura 
  • La protección de derechos de propiedad y la posibilidad de realizar ‘smart contracts’ 
  • Y el hecho de que no hay fronteras en las transacciones que se realizan 

Así concluye:  

“Las criptomonedas ofrecen una nueva gama de opciones y oportunidades que nunca antes existieron. Ofrecen protecciones para la privacidad financiera que ya debería ofrecer la Cuarta Enmienda. Ofrecen una resistencia a la censura que protege a las personas de gobiernos autoritarios y abusadores por igual. Mejoran la capacidad de las personas para celebrar contratos fiables. Mejoran el movimiento de riqueza en todo el mundo. Y, en general, las criptomonedas ofrecen la oportunidad para que las personas obtengan independencia financiera del gobierno.” https://www.cato.org/blog/what-do-cryptocurrencies-mean-liberty-1  

Más sobre la racionalidad de nuestras acciones y conductas

  • Actuamos guiados por ideas pero, ¿éstas de dónde vienen? 

Masaki Aoyagi de Osaka University, Gillaume Frechette de NYU y Sevgy Yuksel de la Universidad de Santa Bárbara plantean que nuestras acciones están guiadas por nuestras ideas y creencias en un paper titulado Beliefs in Repeated Games, y lo testean en un experimento. La conclusión parece obvia, tal que elegimos ciertas acciones o estrategias de acciones en base a las ideas que nos formamos de la situación y de sus posibles resultados. El experimento de estos autores muestra que las estrategias que elegimos son racionales y anticipan correctamente las acciones de los demás. En el debate más general sobre el ámbito de nuestra racionalidad o la influencia de emociones y sesgos en nuestras decisiones, este trabajo estaría aportando elementos que acercarían nuestras conductas al modelo de decisión racional de la economía neoclásica. http://d.repec.org/n?u=RePEc:dpr:wpaper:1119r&r=&r=gth  

¿»Superpronósticos» para las elecciones al Congreso de EE.UU. y las presidenciales en Colombia y Brasil?

Pronósticos para las elecciones 2022 en la región 

Hay varios modelos distintos para realizar pronósticos acerca de futuras consultas electorales. El primero es conocer la opinión de algún experto; una segunda es estudiar las encuestas; luego el desarrollo de mercados predictivos, donde los participantes apuestan por un cierto resultado. Ahora aparece el que denominan “superpronosticadores», donde primero se detectan aquellos que hayan realizado los pronósticos más acertados y luego se promedian sus opiniones. Éste es el método utilizado por Good Judgement, quienes muestran estos resultados (hasta el momento, por supuesto). Está propulsado por Adam Grant, profesor de la Wharton School en la Universidad de Pennsylvania, la revista The Economist, y el Mack Institute de esa misma Universidad.  

  1. ¿Qué partido controlará la Cámara de Representantes luego de las elecciones de este año en Estados Unidos? Republicanos 
  1. ¿Qué partido controlará el Senado luego de esas elecciones? Republicanos 
  1. ¿Quién ganará las elecciones presidenciales en Colombia? Gustavo Petro 
  1. ¿Quién ganará las elecciones presidenciales en Brasil? Lula da Silva 

¿Qué es superforecasting? https://www.bbc.com/news/uk-politics-51545541  

Esas y otros pronósticos de los “superpronosticadores” se pueden ver aquí: https://www.gjopen.com/questions/  

Seguimos a la tribu: Cumplimiento de las normas sociales y pertenencia a un grupo

 

Cristina Bicchhieri y Eugen Dimant de la Universidad de Pennsylvania, Simon Gächter de la Universidad de Nottingham y Daniele Nosenzo de Aarhus University en Dinamarca verifican en un experimento algo que parece obvio a primera vista. Publican un artículo titulado “Social proximity and the erosion of norm compliance”, en el cual analizan cuánto más cumplimos las normas sociales su pertenecemos a un grupo donde los demás las cumplen.  

“Estudiamos cómo el cumplimiento de las normas de comportamiento prosocial se ve influido por el cumplimiento de los compañeros en un entorno experimental dinámico y no estratégico. Mostramos que la proximidad social entre pares es un determinante crucial del efecto. Sin proximidad social, el cumplimiento de las normas se erosiona rápidamente porque los participantes solo se ajustan a las violaciones de normas observadas e ignoran el cumplimiento de las normas. Con la proximidad social, los participantes se ajustan a ambos tipos de comportamientos observados, deteniendo así la erosión del cumplimiento. Nuestros hallazgos enfatizan la importancia del contexto social más amplio para el cumplimiento de las normas y muestran que, incluso en ausencia de sanciones sociales, el cumplimiento de las normas puede sostenerse en interacciones repetidas, siempre que haya identificación de grupo, como es el caso en muchos entornos naturales y en línea.” https://doi.org/10.1016/j.geb.2021.11.012 

¿Por qué la gente apoya el control de los alquileres si sabemos que no funcionan? 

Daniel Müller, de la Universidad de Munich y Elisabeth Gsottbauer, de la Universidad de Innsbruck se plantean esa pregunta en un paper titulado “Why Do People Demand Rent Control?».  

“Realizamos un experimento de encuesta representativo en Alemania para comprender por qué la gente apoya políticas ineficientes. En particular, medimos las creencias y preferencias sobre el control de los alquileres, una política que los expertos consideran perjudicial en general. Fuera de los mecanismos causales, proporcionamos a subconjuntos de participantes seleccionados al azar estimaciones empíricas sobre los efectos del control de los alquileres en los precios de los alquileres y la oferta de vivienda e información sobre el consenso entre economistas en contra del control de rentas. Encontramos que la gente actualiza sus creencias y que esto lleve a una menor demanda de control de alquileres. Los izquierdistas actualizan sus creencias con más fuerza, lo que reduce la brecha ideológica en apoyo para el control de alquileres en aproximadamente un tercio. Proporcionar información sobre economistas, conduce a mayor rechazo de esta política. Sin embargo, el principal factor que impulsa el apoyo al control de los alquileres son consideraciones de equidad y motivos de lucro. El estudio también destaca la importancia de la confianza en el asesoramiento de expertos, ya que los efectos del experimento son consistentemente más grandes entre aquellos que manifiestan confianza en el asesoramiento de expertos. Finalmente, una encuesta de seguimiento confusa realizada tres semanas después revela que los efectos, tanto en el apoyo al control de la renta y en las creencias, persisten sólo para aquellos que confían.” https://www2.uibk.ac.at/downloads/c4041030/wpaper/2021-20.pdf  

¿La cooperación voluntaria falla y por eso el Estado es necesario? Los niños ya saben cómo cooperar voluntariamente

Para quienes piensan que la cooperación voluntaria falla, el mercado fracasa y eso justifica el papel del Estado: los niños ya saben cómo hacerlo

  • Las raíces de la cooperación social, ¿ya desde los tres años de edad? 

Zvonimir Bašić Parampreet C. Bindra Daniela Glätzle-Rützler Angelo Romano Matthias Sutter Claudia Zoller publican un trabajo en el IZA Institute of Labor Economics de Alemania donde analizan qué mecanismos se observan a temprana edad para sostener la cooperación.  

“Comprender las raíces de la cooperación humana entre extraños es de gran importancia para resolver dilemas sociales urgentes y proveer bienes públicos en las sociedades humanas. Nosotros estudiamos el desarrollo de la cooperación en 929 niños pequeños, de 3 a 6 años de edad. En un experimento unificado marco, examinamos cuál de los tres pilares fundamentales de la cooperación humana: reciprocidad directa, indirecta, así como el castigo de terceros, surge antes como un medio eficiente para aumentar la cooperación en el juego repetido del dilema del prisionero. Encontramos que el castigo de terceros exhibe un efecto sorprendentemente positivo en las tasas de cooperación al duplicar los resultados en comparación con una condición de control. Promueve el comportamiento cooperativo incluso antes de aplicar el castigo a los desertores. Los niños también participan en la reciprocidad hacia los demás, mostrando que las estrategias de reciprocidad ya prevalecen a una edad muy temprana. Sin embargo, los tratamientos de reciprocidad directa e indirecta no aumentan las tasas generales de cooperación, ya que los niños pequeños no anticipan los beneficios de la construcción de reputación. También mostramos que las habilidades cognitivas de los niños y el entorno socioeconómico de los padres desempeñan un papel vital en los primeros desarrollo de la cooperación humana.” https://www.iza.org/publications/dp/14467/the-roots-of-cooperation  

Articulo en InfoBAE: Las pasiones que alimentan las grietas

https://www.infobae.com/opinion/2022/01/10/las-pasiones-que-alimentan-las-grietas/

Las pasiones que alimentan las grietas

¿De dónde vienen y por qué se forman las brechas que conocemos en nuestra sociedad? Hay un elemento cultural, pero asentado en las emociones. Los políticos apelan al sentimiento de tribu, no a una mente abierta y globalizada

Hay entre nosotros ciertas ideas que asumimos como credos y alimentan la brecha que todos conocemos. ¿De dónde vienen y por qué se forman así? También las pasiones parecen alimentar las respuestas a esa pregunta.

El 26 de diciembre pasado falleció Edward Osborne Wilson (1929-2021), tal vez un desconocido para casi todos. Fue un destacado biólogo y naturalista, profesor en Harvard y sujeto al mismo tipo de pasiones que alimentan nuestros debates, sólo que en otro campo. Y curiosamente, sus conclusiones son importantes aportes a las razones de estos mismos enfrentamientos.

En una sesión de la American Association for the Advancement of Science en 1978, cuando fue presentado ante la audiencia, un participante subió y le vació la jarra de agua en la cabeza. Al rato, luego de secarse continuó con su conferencia. ¿Qué es lo que generó semejante rechazo? ¿Qué pudo ofender tanto? Y si bien fue uno el que lo hizo, el principal frente de rechazo a sus investigaciones eran profesores de la misma Harvard.

Lo que hizo Wilson fue cuestionar una visión prevalente entre científicos y filósofos desde John Locke, conocida como la “página en blanco”. Según esta, no hay ideas innatas en la mente (así se titula uno de los primeros capítulos del libro de Locke Ensayo sobre el Entendimiento Humano), llegamos a este mundo con un cerebro que es una página en blanco que comenzamos a llenar con los datos e información que recibimos a través de los sentidos. Es decir, nuestra formación es esencialmente cultural, nos empapamos del mundo que nos rodea.

Wilson partió del supuesto opuesto, que existe una base biológica para nuestras conductas, al menos algunas de ellas. El rechazo fue completo, especialmente desde la izquierda, que consideraba esto era una justificación de la discriminación en base al sexo o a la raza. Se asociaban estas ideas con la eugenesia, la idea de mejorar la herencia genética a través de ciertas intervenciones o la selección de ciertos individuos. La eugenesia terminó totalmente desacreditada cuando se la asoció con el intento nazi de generar una raza superior o políticas posteriores de esterilización forzada, y con toda razón. Todo eso se volvió mala palabra, pero no solamente se volvió tabú la eugenesia sino la biología social misma y no son la misma cosa. Wilson fue asociado con esas propuestas y discriminado cuando su campo era el de la ciencia, no el de la política.

¿Porqué la izquierda rechazaba de plano una influencia biológica en las conductas? Pues porque en el centro de su ideología se encuentra la necesidad de formar un “hombre nuevo”, en palabras del Che. Era necesario moldear las mentes humanas para que se adecuen al nuevo sistema, uno en el que las personas estarían motivadas por la revolución, el socialismo, no por los intereses personales. El Khmer Rouge llevó a la práctica estas ideas. Tal vez no es de extrañar que encontráramos posiciones similares en los dos extremos, unos por la positiva (formar nueva gente), otros por la negativa (eliminar “mala” gente).

Pero lo de Wilson no tenía nada que ver con la eugenesia, sino con la ciencia. No obstante, sus aportes científicos también han preocupado a algunos liberales, tal vez porque si ciertas conductas son “predeterminadas” entonces se reduce el campo del libre albedrío y de la responsabilidad individual. No obstante, Wilson nunca fue “determinista” y en 1975 publicó un libro de gran impacto, Sociobiología, la nueva síntesis, donde analiza aquellas conductas humanas moldeadas por la evolución en beneficio de la reproducción de los genes, algo que ya había planteado Darwin en El Origen de las Especies.

Este mundo abierto por Wilson explota en estos momentos con aportes de las ciencias naturales y sociales de todo tipo, y tienen auge en libros de divulgación de gran éxito como los de Jordan Peterson, Steven Pinker, Matt Ridley, Gerd Gigerenzer y muchos otros, que buscan explicar también las raíces de ciertas ideas que predominan en nuestra sociedad. Esto se extiende a las ideas económicas, por supuesto. ¿Por qué la gente piensa que las exportaciones son buenas y las importaciones son malas? ¿Por qué favorece el control de alquileres o de precios cuando sabemos que nunca funcionan? Hay un elemento cultural, por supuesto, pero asentado en las emociones. Los políticos conocen esto intuitivamente, pero muy bien, apelan a esas emociones, no a la razón. Apelan al sentimiento de tribu, no a una mente abierta y globalizada.

Muchas de esas emociones “vienen de fábrica”, como planteara Wilson, y sobre ellas se montan los políticos populistas planteando siempre “ellos contra nosotros”: el problema es siempre el FMI, el capitalismo, los acreedores, etc. Los liberales tienen más problemas en promover su idea de un orden abierto y globalizado, una idea que tiene no más de 200 años; nada en términos de la evolución de la mente en grupos por siglos.