Mises en Acción Humana, sobre los precios: precios de competencia y precios de monopolio.

Con los alumnos de la UBA Económicas vemos a Ludwig von Mises en “Acción Humana”, considerando el tema de los precios, su formación, la competencia en los mercados y las distorsiones de precios que pudieran existir ante la existencia de monopolios. Aquí algunos de sus comentarios:

“Suele hablarse de competencia imperfecta o monopolística cuando las mercancías ofrecidas por los diferentes productores y vendedores, si bien del mismo género, son dispares entre sí. Con arreglo a tal sistemática, la inmensa mayoría de los bienes de consumo caería en la categoría de bienes monopolizados. Lo único, sin embargo, que interesa, al abordar el problema de la determinación de los precios, es lo referente a si el vendedor se halla capacitado para explotar dicha disparidad y, mediante deliberada restricción de la oferta, incrementar sus ingresos netos. Sólo cuando ello es posible y efectivamente se practica surge el precio de monopolio diferenciable del competitivo. Tal vez el vendedor tenga una clientela tan adicta que prefiera comprar en su tienda antes que en las de la competencia, hasta el punto de no abandonarle aun cuando eleve el precio solicitado por encima del de los demás comerciantes.

Para dicho vendedor, el problema estriba en saber si el número de tales clientes llegará a ser lo suficientemente amplio como para compensar aquella reducción de ventas que la abstención de otros adquirentes inexorablemente habrá de provocar. Sólo en tal caso le resultará ventajoso sustituir el precio competitivo por el de monopolio. Gran confusión engendró torcida interpretación de eso que se denomina control de la oferta. Todo fabricante de cualquier bien participa en el control de la oferta de cuantas mercancías se ofrecen en venta. Si el interesado hubiera producido una cantidad mayor de a, habría incrementado la oferta, provocando una tendencia a la baja del precio correspondiente.

Ahora bien, la cuestión estriba en saber por qué el actor no produjo a en mayor cantidad. ¿Procuró acaso, de esta suerte, acomodar su actuación del mejor modo a los deseos de los consumidores, dejando restringida la producción de a exclusivamente a la cuantía p? O, por el contrario, ¿prefirió violentar los mandatos de los consumidores en provecho propio? No produjo más a, en el primer caso, por cuanto el fabricar a en cuantía superior a p habría supuesto detraer escasos factores de producción de otras inversiones que permitían atender necesidades más urgentemente sentidas por los consumidores; no produjo p -+- r, sino sólo p, pues dicho incremento habría reducido o incluso anulado sus ganancias, mientras todavía había otras muchas provechosas aplicaciones en que invertir el capital disponible. En el segundo supuesto, dejó de producir r porque le resultaba más ventajoso no emplear una parte de las existencias de cierto factor específico de producción, m, que monopolizaba.

Si el interesado no gozara de ese monopolio sobre m, habríale resultado imposible derivar ventaja alguna de restringir la producción de a. Sus competidores, ampliando la suya, habrían llenado el vacío, de tal suerte que no hubiera podido aquél exigir precios incrementados. Al analizar supuestos precios de monopolio resulta ineludible buscar cuál sea ese factor m monopolizado. Si no existe, resulta imposible el precio de monopolio. Condición sine qua non para la aparición de los precios de monopolio es que haya cierto bien monopolizado. Si no se detrae del mercado cantidad alguna de dicho bien m, jamás puede el empresario proceder a la sustitución de los precios competitivos por los de monopolio.

El beneficio empresarial no guarda relación alguna con los monopolios. Si al empresario le resulta posible vender a precios de monopolio, su privilegiada situación deriva de que monopoliza el factor m. La específica ganancia monopolística brota de la propiedad de m, no de las actividades típicamente empresariales del interesado. Supongamos que una avería deja a cierta localidad durante varios días sin suministro eléctrico, constriñendo a los vecinos a alumbrarse con velas. El precio de éstas se incrementa hasta $; al precio s la totalidad de las existencias se vende. Los comerciantes en velas cosechan mayores beneficios a base de vender la totalidad de su stock al precio s. Ahora bien, cabe que dichos comerciantes se confabulen y detraigan del mercado una parte de sus existencias, vendiendo el resto a un precio s + t. Mientras s es precio competitivo, s -j- / es precio de monopolio. Sólo esa diferencia entre lo ganado por los comerciantes al vender al precio s + / y lo que hubieran ingresado vendiendo a s constituye el específico beneficio monopolista. Indiferente es la fórmula que efectivamente los interesados apliquen para restringir las existencias puestas a la venta. La destrucción física de parte de las mismas constituye típica sistemática adoptada por los monopolistas. A ella, no hace mucho, recurría el gobierno brasileño quemando grandes cantidades de café. Ahora bien, el mismo efecto cabe conseguir dejando de utilizar una parte de las existencias.”

7 pensamientos en “Mises en Acción Humana, sobre los precios: precios de competencia y precios de monopolio.

  1. Alumno: Juan Marcelo Marynowsky
    Registro: 884887
    Texto: “La Acción Humana” Cap. XVI, “Los Precios” – Ludwig Von Mises

    Resumen:

    El capítulo estudiado en esta ocasión busca determinar la importancia de los precios en la dinámica económica, desde la producción hasta la especulación y cualquier fenómeno que pertenezca a la ciencia tratada.
    Comienza exponiendo que es ridículo actuar en análisis de este tipo con el supuesto de información perfecta, tal como opina él mismo en otros textos y también otros pensadores de la misma corriente.
    Hablando ya intrínsecamente de los precios, Mises dictamina que es el propio mercado el que los va llevando al rumbo correcto, en base a la experiencia que se va estableciendo y al agregado de juicios (subjetivos) de valor que tienen los consumidores; es la interacción de todos los miembros de la sociedad el hecho que acaba contribuyendo a su formación.Cualquier restricción, ordenamiento o acción que se ejerza sobre los precios distorsiona la actividad de la cataláctica (entiéndase como la forma en la que el libre mercado determina los precios), dejando revelados intereses o pretensiones de que todo sea distinto a como en realidad es o debe ser si nos guiamos por condiciones naturales. La historia previa es considerablemente relevante cuando el empresario aprovecha sus condiciones y tiene ventajas para establecer como llevará adelante su actividad: debido a su agilidad y viveza, de alguna manera recibe la información antes que nadie y teniendo en cuenta sucesos ya ocurridos puede estimar mejor lo que ocurrirá próximamente si lo comparamos con cualquier otro agente económico.
    Entrando en el terreno de los costos, establece que no se trata simplemente de una cuestión monetaria ya que toma una importancia notoria el hecho de las futuras condiciones, dígase el poder de predicción de aquello que se espera que ocurra en un futuro cercano en cuanto a dictámenes, intereses, necesidades, cuestiones técnicas, entre otras contingencias, momento en el cual entra en juego la habilidad del empresario.
    Critica el uso de la matemática diciendo que a la hora de aplicarla se desentiende de muchos factores que influyen en la economía, desde la subjetividad hasta cualquier eventual dinamismo del funcionamiento del mercado. Destaca luego, en otra sección del capítulo, la importancia que reúne la honestidad que tenga un vendedor, sobre todo durante el comienzo de sus tareas dado que así logra generar su clientela de “confianza”, que luego lo elegirá como opción principal ante la influencia del factor humano.
    Más adelante, Mises utiliza una cantidad considerable de páginas para referirse a las condiciones necesarias en la búsqueda del correcto funcionamiento de los monopolios y la formación de los precios de este tipo. Como deducción más visible podemos mencionar que cualquier tipo de intervención de ciertos entes (principalmente el Estado) es generador potencial de estos precios y afecta negativamente al desempeño adecuado de los monopolios.
    Para finalizar y a modo de conclusión, expone que exceptuando a los monopólicos, los precios ordenan la producción acorde a poder atender los deseos de los consumidores de acuerdo a cómo se comporten en el mercado, selecciona qué factores se utilizarán, cómo se producirá, etcétera.

    Como suceso destacado, mencionamos la importancia suprema de los precios en la economía. Una persona promedio simplemente los ve como el elemento que le dice “cuanto gastará” o “cuanto se ahorrará” en materia estrictamente monetaria. Al leer este capítulo, nos damos cuenta que su desempeño va mucho más allá de esto y que nada de lo que hoy llamamos Economía tendría un sustento claro.

    Preguntas:

    1- Ingresando en la faceta de la Teoría de los juegos, ¿Considera posible un acuerdo entre un número “n” de empresarios para beneficiarse mutuamente? ¿Habría influencia en los precios?
    2- ¿Cómo mide la utilidad concreta del precio sombra? ¿Es realmente útil?
    3- Teniendo en cuenta que puede perseguir desaforadamente intereses propios, ¿No considera ningún tipo de limitación al accionar del empresario? ¿O sigue la línea de los pensamientos de Adam Smith donde se dice que el cuidado del propio beneficio es un bien para todos?

  2. GONZALO A. OCHOA
    N° 888587

    RESUMEN:
    Mises, en el capítulo “Los Precios”, busca explicar la causa del intercambio, el origen del sistema de precios y los mecanismos de mercado en los que se sustenta. En el mercado no se intercambian cosas de igual valor objetivo, sino, como el valor es subjetivo, uno valora más lo que recibe que lo que se desprende. Mientras la división del trabajo avanza (basada en los derechos de propiedad privada), los repetidos actos de intercambio engendran al mercado. Los precios surgen con la reiteración de estos repetidos actos individuales de intercambio, que se dan porque cada vez más personas demandan y ofrecen productos. Como bien explica Mises, sin propiedad privada no puede nunca haber precios. Sin precios no puede haber cálculo económico y se elimina toda posibilidad de una actividad económica racional. (También explica que mientras más grande sea el mercado, más chico será el margen entre las valoraciones de los oferentes y demandantes). Como los individuos buscan siempre satisfacer sus necesidades, utilizan la división del trabajo, y así producir bienes para aumentar el intercambio (la compra y la venta). Este intercambio se expresa en precios monetarios.
    Por otro lado, Mises rechaza el supuesto teórico de “información perfecta” ya que, en la realidad, las personas interpretan de forma diferente la información que poseen (que nunca es completa). Gracias a eso toma relevancia la función empresarial, que es quien “mueve el mercado”. El mercado es un orden dinámico “en constante agitación”, en donde son los empresarios quienes actúan como el motor, en su búsqueda por obtener lucro personal en la diferencia de precios.
    Luego el autor busca exponer la razón de la posibilidad de que una mercancía idéntica pueda tener diferentes precios en dos países distintos. Lo que los economistas piensan es que, de no ser causa de costos adicionales (transporte, impuestos, aranceles), concluyen que el poder adquisitivo del dinero y el «nivel» de los precios es diferente en ambas localidades. No obstante, Mises refuta la idea, diciendo que la verdadera causa de las diferencias jamás puede ser monetaria (el dinero nunca es neutral, explica). “Cuando, entre dos plazas, esas diferencias de precios a que venimos aludiendo persisten de modo permanente, corresponde a la economía descriptiva y a la historia económica investigar las barreras institucionales que impiden a la gente concertar aquellas transacciones que provocarían la igualación de los precios. En ausencia de factores que provoquen alteración, los precios efectivamente pagados en un mismo tiempo y lugar por idénticas cantidades de determinada mercancía se igualan entre sí”. Los diversos precios de mercado que conocemos surgieron en circunstancias específicas (hay que tener en cuenta la calidad y cantidad del bien, entre otros factores). Y desde luego, no se puede confundir el precio medio de los mismos, con el final.
    El autor también afirma que los determinantes de los precios son los juicios de valor de los consumidores, las valoraciones subjetivas (que son fenómenos sociales). Cada individuo actúa en la formación de precios según sus decisiones (qué compra, qué deja de comprar, qué vende, etc.). El precio final surge, no por la igualdad de valoraciones, sino por las diferencias en las valuaciones individuales. Con esto concluye que, cuando se habla de precio “justo” (del deseo de un individuo de un precio diferente de determinado bien), la argumentación es errónea ya que los precios de mercado son, justamente, resultado de la sumatoria de los juicios de valor de los individuos.

    NOVEDOSO:
    Lo primero que llama la atención es el rechazo al supuesto de información perfecta de la teoría económica neoclásica. Las personas poseen diferentes datos y, aún si fueran los mismos, las interpretaciones variarían, lo que da lugar a la acción empresarial, que lleva adelante el mercado.
    Como son las valoraciones subjetivas de los individuos los que forman los precios, podríamos pensar que el jefe del empresario (o capitalista) es el consumidor, ya que el beneficio que obtendrá el empresario depende directamente de la satisfacción que sienta el consumidor al comprar su producto. El empresario, al vender en el mercado, solo responde a las preferencias de los individuos.
    Otra cosa interesante, es que Mises señala que cuando se habla de precios “justos”, en realidad es un simple deseo de que los precios sean distintos a como son. El proceso de formación de precios, un proceso social, se lleva a cabo gracias a la interacción de todos los individuos.
    Por otro lado, se puede hacer un paralelismo con la idea de Carl Menger, de que el determinante de los precios de los bienes de orden superior, son los bienes de consumo, y no al revés.

    PREGUNTAS AL AUTOR:
    1) Según el autor, la mejor política monetaria que pudiera realizar un gobierno es no hacer política monetaria. ¿Cuál sería entonces el rol del estado en la sociedad? ¿Estaría de acuerdo con la creencia de Hayek de que debe completar el marco y las reglas legales en las que se “juega”? ¿O coincidiría con Rothbard y su idea de que “las funciones del estado se dividen en aquellas que hay que eliminar y aquellas que hay que privatizar” y que los servicios que presta el gobierno pueden ser suministrados de forma privada de manera más eficiente?
    2) ¿Siguiendo con la pregunta anterior, que debería hacer el estado con los monopolios (naturales y artificiales)? ¿Regularlos o dejarlos actuar? ¿Influirían en la formación de precios?
    3) Mises apoyaría que el patrón oro sea la base del sistema monetario. Sin embargo, hoy en día parece algo inverosímil, y sumado a la aparición de nuevas “criptomonedas” como el bitcoin, más aún. ¿Cuál sería su opinión sobre esta situación?

  3. RESUMEN
    Es un tanto difícil hacer un breve resumen de este brillante capítulo, pero lo intentaremos sin dejar nada de lado. Mises, se enfoca en realizar un análisis íntegro de los precios. Lo que denominamos precio, es siempre una relación dentro de un sistema integrado por relaciones humanas. Todo precio de mercado es un fenómeno histórico real, la razón cuantitativa a la que, en un momento y lugar determinados, dos individuos intercambiaron cantidades definidas de dos bienes concretos. La divisibilidad del dinero permite preci¬sar esos tipos de intercambio que todo el mundo expresa mediante precios monetarios. Además, es determinado por juicios valorativos de los intervinientes. Los precios ordenan la producción por aquellos cauces que mejor permiten atender los deseos de los consumidores, según éstos se manifiestan en el mercado. Los precios determinan qué factores han de ser explotados y cuáles deben permanecer inutilizados. Todo precio de mercado surge de la interacción de las fuerzas que en él operan, es decir, la oferta y la demanda. La economía, por su parte, analiza el proceso de mercado que genera los precios, los salarios y los tipos de interés. Para Mises, el mercado es un proceso coherente e indivisible. Es un conjunto de acciones, reacciones y de cambios. Solo el mercado permite el cálculo económico. El cálculo económico maneja precios, nunca valoraciones, ergo, los precios “justos” carecen de relevancia científico. Y con respecto al cálculo, el austríaco piensa que el afán por operar matemáticamente induce a los estadísticos a formular leyes y teorías erróneas. El método matemático es un sistema vicioso que parte de falsos supuestos y conduce a erróneas conclusiones. Sus silogismos no sólo son vanos, sino que distraen la atención de los verdaderos problemas. El defecto principal de la economía matemática, para Mises, no consiste solamente en ignorar la sucesión temporal, sino en desconocer el funcionamiento del proceso del mercado. En definitiva, los problemas que plantea el análisis del proceso de mercado, es decir, los verdaderos problemas económicos, no se pueden abordar por medios matemáticos.

    También habla de las condiciones y circunstancias necesarias para la formación de los precios de monopolio y sus características cataláctica, y analiza el tratamiento matemático de la teoria de los precios de monopolio. Las representaciones gráficas y matemáticas son tan inútiles en esta materia como en cualquier otro campo de la acción. Sin embargo, al menos nos muestra cómo podría el monopolista hallar el precio óptimo de monopolio, siempre y cuando dispusiera de toda la información requerida. Pero lo cierto es que el monopolista ignora la curva de la demanda. Luego, hace un breve análisis sobre el monopolio de la demanda, la discriminación por parte del consumidor, y la interconexión de precios. Le dedica tiempo también a los efectos de los precios de monopolio sobre el consumo. Sobre este tema, concluye que de cualquier modo que el consumidor reaccione, su satisfacción personal parece que se ve perjudicada. Por último, Mises realiza una importante reseña sobre el rol clave del empresario, que lo veremos a continuación.

    NOVEDOSO
    Retomando con el final del resumen, me parece necesario destacar el papel que Mises le otorga al empresario. Argumenta que la tarea que incumbe al empresario es siempre la de emplear los bienes de capital existentes del mejor modo posible para atender futuras necesidades. El empresario busca siempre aquellos negocios que le pueden reportar un beneficio, y es esa especulación en busca del lucro, la fuerza que mueve al mercado y la que impulsa la producción. Y dicha ganancia, es ni más ni menos, que la recompensa que deriva de una actuación acertada. En palabras de Mises, “en una economía cambiante, el beneficio no es ni justo ni injusto. La ganancia nunca es «normal». Donde impera la «normalidad», es decir, la ausencia de cambio, no puede haber beneficios.”

    Por otra parte, quería hacer referencia al siguiente pasaje: Como el mercado está poblado de personas que tienen un conocimiento imperfecto, el comprador debe confiar en la honorabilidad del vendedor. Y aquí es donde Mises introduce el concepto de “El Buen Nombre” es ese margen de confianza que el comerciante conquista gracias a su reputación. Se basa en que el cliente supone que el ofertante seguirá haciendo honor a dicha fama. Ahora bien, Mises aclara que la cataláctica debe ocuparse del buen nombre mercantil, quien es aquel que ni dificulta ni restringe la competencia en el mercado.

    Y ahora sí, a modo de conclusión, quería citar a Mises cuando deja en claro cuál es el fin de nuestra disciplina: “No compete a la ciencia económica ni censurar ni alabar. El único cometido de la ciencia económica es el análisis de la acción humana, o sea, el análisis de procesos. Por lo tanto, debe limitarse a demostrar los efectos que las diferentes actuaciones humanas provocan.”

    PREGUNTAS
    1) Supongamos que una sociedad incrementa exponencialmente su número de fumadores, lo cual a la larga traería consecuencias negativas. Teniendo en cuenta que no estaría de acuerdo con un impuesto a los cigarrillos, ni con cualquier otro tipo de intervención… ¿cree en este caso, y en otros similares, podría ser una solución la implementación de “nudges”?

    2) En un momento usted menciona que “el economista no puede tomar partido entre los defensores y los antagonistas de los monopolios”. Pero luego dice que “el empresario se beneficia porque supo atender mejor que otros los deseos de los consumidores, mientras que el monopolista, en cambio, obtiene su ganancia al impedir una más plena satisfacción del consumidor.” La pregunta es: ¿no puede existir el caso que la empresa monopólica haya barrido a las demás (por un determinado período de tiempo) gracias a que brindó bienes y servicios a un mejor precio-calidad?

    3) ¿Qué papel le otorga entonces al Estado en la sociedad y a las matemática en la ciencia económica? (si es que les corresponde alguno)

  4. resumen: en este capítulo Mises busca explicar la formación de los precios y su importancia para los intercambios. para que se de un intercambio, los individuos participantes deben valorar más el bien que reciben que el que otorgan. el conjunto de los intercambios individuales generan paso a paso el mercado. el mercado a través del dinero genera precios monetarios que permiten revelar las preferencias de los agentes. si los individuos pudiesen apreciar correctamente las condiciones de mercado en todo momento, el ajuste de los precios a las circunstancias sería inmediato, pero esto no es así. cada individuo posee información diferente y la interpreta de distinta manera, algunos interpretan los cambios antes que otros, no existe la información perfecta. los agentes que buscan el lucro, comprando y vendiendo cuando creen que el precio está demasiado bajo o alto, son los que mueven el mercado e impulsan la producción. el mercado se encuentra en constante cambio y los empresarios no piensan en precios de equilibrio a la hora de comprar una mercancía, sino que piensan en el precio futuro al que la pueden vender. para Mises las concepciones que tenemos sobre precios anteriores son meramente hechos históricos atados a circunstancias determinadas y los precios de mercado que conocemos surgen de circunstancias específicas. la formación de los precios están determinados por las valoraciones subjetivas de los individuos, pero mientras más grande sea el mercado será menor el peso de la actuación individual de cada uno en los precios, por lo que el individuo debe tener en cuenta la tasación y la estructura de los precios para acomodar su conducta, utilizando dicha estructura para ver cuánto valora los determinados bienes (a través de los precios monetarios puede comparar los grados de satisfacción que obtendría entre obtener un bien u otro). a través de las valoraciones de los individuos que las representan con la acción, los precios tienden a los niveles donde se igualan la oferta y la demanda. esto se puede representar con curvas pero la principal importancia está en la teoría, los gráficos son meras representaciones, no amplían los conocimientos.los precios de los bienes de orden superior están condicionados por los precios de los bienes de consumo. en cuanto a las valoraciones, no podemos atribuir una determinada cantidad a un bien sino que lo ordenamos en un orden de prioridades, las valoraciones no se pueden sumar y no permiten el cálculo económico, el cual se realiza a partir de los precios. no se puede analizar el mercado sin las acciones de los agentes, como por ejemplo los empresarios. estos actúan como subastadores y son los que generan que las necesidades más urgentes de los consumidores se satisfagan de la manera más barata posible. al buscar maximizar su beneficio, producen una mayor cantidad de los bienes que brindan mayor satisfacción, generando la baja de su precio, y producen una cantidad menor de los bienes que brindan menor satisfacción, aumentando su precio. los empresarios planifican a partir de los llamados “precios actuales”, del pasado inmediato, utilizándolos como punto de partida o ayuda mental para deliberar cuál será el precio futuro de acuerdo a los cambios existentes. estos precios futuros que suponen los empresarios determinan los precios de los bienes de orden superior. todos contribuimos a la formación de precios, tanto como consumidores con las valoraciones subjetivas o como productores con la competencia que refleja la formación de precios de los bienes de consumo a través de los factores de producción.en el cálculo empresarial se consideran costos a la cantidad necesaria que se debe invertir en los factores productivos. los empresarios buscan realizar aquellas actividades donde los ingresos por la venta del bien final sean mayores a los costos. si los costos son mayores a los ingresos, existe otra utilización de esos recursos que brindan una mayor utilidad. Mises considera que los costos incurridos por los empresarios son un elemento más de su proceso histórico que genera cierta disponibilidad de factores productivos, permitiéndole saber sus pasadas pérdidas o ganancias y su capital actual. esas pérdidas futuras pueden condicionar sus acciones pero no tienen relación con las actividades del momento (“ La tarea que incumbe al empresario es siempre la de emplear los bienes de capital existentes del mejor modo posible para atender futuras necesidades. En tal función no debe desorientar anteriores fallos o errores, imposibles ya de subsanar”). los costes fijos son los costos necesarios para explotar los recursos naturales para producir, estos se van desgastando con el tiempo. pero esto no es lo único que debe tener en cuenta el empresario, sino que debe considerar las condiciones futuras del mercado. si la demanda del bien final desaparece o se mejoran los procesos productivos, los costos fijos pierden su valor y eso no está determinado por una fórmula matemática. es por esto que puede calcularse un valor óptimo pero el empresario puede decidir utilizar los recursos de otra manera debido a su análisis futuro del mercado. para Mises no existen constantes en el cálculo económico, debido a que en este se manejan especulaciones sobre las condiciones futuras. el cálculo de los costos no es un proceso matemático, es un proceso analitico. el cálculo de costos es subjetivo, no objetivo. debe estar orientado al futuro y al cambio, no a las decisiones pasadas. el análisis sobre los costos permite a mises comenzar su crítica hacia el método matemático, el cual posee supuestos irreales que conduce a conclusiones erróneas. los aportes de la economía matemática y las ecuaciones formuladas solamente son instrumentos para orientarse, pero dichas ecuaciones surgen de conocimientos teóricos previos y a su vez, no son capaces de reflejar los constantes cambios de circunstancias que ocurren debido al proceso de mercado. los modelos matemáticos son herramientas para razonar, pero el análisis de la economía debe ser sobre la acción humana y el análisis de procesos.
    en los mercados competitivos, el proceso de mercado funciona al servicio de los consumidores, ya que los vendedores deben adaptarse a los precios de mercado y están sometidos a la soberanía de los consumidores. en el caso del monopolio, a los productores les resulta beneficioso restringir la oferta y aumentar el precio unitario, siendo estos precios del monopolio una negación de la soberanía de los consumidores. este precio se da cuando la contracción de la demanda no es lo suficientemente grande para reducir los ingresos del monopolista en relación a los que obtendría con el precio de competencia, por lo que es beneficioso para el productor subir el precio. que exista el monopolio del mercado es condición necesaria para el precio de monopolio pero no suficiente. el beneficio del empresario no depende del monopolio, sino de su capacidad o no de cobrar precios de monopolio, pudiendo restringir la oferta y cobrar un mayor precio unitario aumentando sus ganancias. a su vez puede darse el cobro de precios monopólicos en mercados con pocas empresas, formando un cartel que se compromete a restringir la oferta de cada uno de los miembros, pudiendo cobrar un precio mayor al de competencia. la intervención gubernamental con sus controles al comercio o políticas de proteccionismo arancelario (puede generar la cartelización del mercado interno) puede ser un generador de precios monopólicos. no es necesario una gran cantidad de empresas para evitar los precios monopólicos, pero cuanto más haya más difícil es que se produzca la cartelización y los acuerdos de restricción de oferta. los gobiernos suelen fomentar los monopolios con licencias o patentes, utilizando los beneficios del monopolio como financiamiento. Mises señala que los casos en los que el costo medio disminuye cuando se aumenta la producción suelen estar emparentados con el cobro de precios monopólicos pero esto no es así, ya que no es favorable para el productor restringir la oferta, sino todo lo contrario. si bien es cierto que los rendimientos crecientes a escala perjudican a las pequeñas empresas que no pueden competir, la competencia se sigue dando entre las grandes empresas. si en un mercado asi existen precios monopólicos se debe a cierta licencia o medida proteccionista que favorece a una empresa. otro tipo importante de monopolio que encuentra mises es el de espacio limitado, que caracteriza con el ejemplo a los servicios públicos, relacionado con el monopolio de licencia. mises hace foco en los servicios públicos, planteando que los individuos ven injusto que los empresarios se favorezcan con estos precios monopólicos, buscando así que el estado se haga cargo, el cual termina siendo más corrupto y deficiente.

    lo novedoso: me pareció muy interesante la forma de explicar los conceptos por parte de Mises, algunos básicos y otros más complejos, acorde a la metodología de la escuela austriaca, partiendo de axiomas y utilizando deducciones lógicas de acuerdo a lo que los individuos suelen considerar a la hora de actuar en la realidad, sin utilizar modelos o supuestos irreales. Mises explica conceptos sobre la microeconomia de manera analitica sin utilizar la matematica (incluso criticando los ejercicios de maximización, que al igual que hayek critica la idea de considerar datos como dados), como los procesos de mercado, los costos de las empresas, la ley de rendimientos decrecientes, los monopolios (con una visión distinta sobre estos en relación a la de la economía “mainstream”).a su vez me pareció interesante su visión sobre los precios de monopolio y como las políticas sociales (como en el caso alemán) pueden generar la cartelización de los mercados, eliminando los beneficios que intentan otorgar a los individuos (ya que con la cartelización y los precios de monopolio se elimina la suba de salarios reales. la única manera de aumentar los salarios es con un aumento de la productividad).

    preguntas:-Mises plantea el hecho de que en la economía a diferencia de otras ciencias como la mecánica, no hay factores constantes, pero al realizar deducciones lógicas utiliza el concepto del ceteris paribus (da el ejemplo del efecto de una reducción de la oferta sobre los precios), ¿existe una contradicción en el autor?
    -¿qué opinión tiene sobre el concepto frecuentemente utilizado “monopolios naturales”?¿está de acuerdo que existen o estos son siempre generados por la intervención gubernamental?
    -¿cómo pueden influir las valoraciones de los demás individuos y la fijación de precios en mi propia valoración? teniendo en cuenta que si los individuos valoran mucho cierto bien y dado el proceso de mercado el precio se fija en un nivel alto, esto puede modificar mi valoracion sobre un bien teniendo en cuenta la estructura de precios (al subir demasiado el precio de ese bien, tengo que renunciar a una mayor cantidad de otros bienes para adquirirlo)

  5. RESUMEN
    El texto se divide en tres grandes ejes: la formación de los precios, crítica a la cataláctica matemática, y la formación de los precios en monopolio.
    En referencia a los precios, considera que los juicios de valor del consumidor, en última instancia, son los que determinan los precios. Valoraciones diferentes determinan el tipo de intercambio. El mercado determina los precios de los factores de producción del mismo modo en que determina los de los bienes de consumo. La determinación de los precios, no tiene una relación causal directa con los precios del pasado. Los responsables de la inestabilidad de los precios son los empresarios afanosos de lucro, dando lugar a la economía de giro uniforme.
    En relación a la cataláctica matemática, dice que la historia económica se refiere siempre a fenómenos complejos y nunca proporciona conocimientos similares a los resultados que derivan de los experimentos en el laboratorio.
    Al relacionar precios y costos, se desentienden del funcionamiento del mercado e incluso pretenden dejar de lado del uso del dinero. El cálculo económico basado en unidades de utilidad. Pretenden resolver problemas catalácticos sin hacer referencia alguna al proceso de mercado.
    Por último, brinda las condiciones y circunstancias necesarias para la formación de los precios de monopolio y sus características catalácticas.
    NOVEDOSO
    Circunstancias que no siempre se dan:
    *Todo incremento en la cantidad de factores invertidos en la producción de cierto bien de consumo también aumenta su poder de suprimir el malestar.
    *todo incremento en la cantidad de un bien de consumo exige un incremento proporcional en la cuantía de los factores de producción invertidos o incluso un aumento más que proporcional a la producción obtenida.

  6. Resumen
    La teoría de los tipos de intercambio y de los precios, la cataláctica, no funciona en intercambios aislados. Lo único que la ciencia puede asegurar es que el intercambio tan sólo se llevará a cabo si cada uno de los contratantes valora en más lo que recibe que lo que entrega. La reiteración de actos de intercambio individuales va generando paso a paso el mercado, a medida que progresa la división del trabajo dentro de una sociedad basada en la propiedad privada. El mercado que la cataláctica estudia está formado por personas cuya información acerca de las mutaciones ocurridas es distinta y que, aun poseyendo idénticos conocimientos, los interpretan de modo diferente. La cataláctica demuestra que la actividad empresarial presiona para que desaparezca toda disimilitud en los precios que una misma mercancía pueda registrar, siempre y cuando dicha diferencia no venga impuesta por gastos de transporte o barreras institucionales.
    Son los juicios de valor del consumidor, en última instancia, lo que determina los precios. Cada uno de nosotros, comprando o dejando de comprar y vendiendo o dejando de vender, contribuye personalmente a la formación de los precios del mercado. Ahora bien, cuanto más amplio sea éste, menor será el peso de cada actuación individual.
    La tasación, es la prefiguración de un acontecimiento esperado. Es la previsión de qué precio pagará el mercado por cierto bien o qué suma dineraria será necesaria para adquirir determinada mercancía. Los factores de producción se tasan con arreglo a los precios de los productos, y de esta tasación surgen sus precios. Los problemas de la teoría de los precios de los factores de producción deben abordarse empleando los mismos métodos utilizados para analizar los precios de los bienes de consumo.
    Compitiendo en la cooperación y cooperando en la competencia, todos contribuimos al resultado final, esto es, a fijar los precios de mercado, a distribuir los factores de producción entre las diversas necesidades y a determinar la cuota en que cada uno satisfará las suyas. Estos tres objetivos no son cosas diferentes, sino diversos aspectos de un mismo fenómeno indivisible que nuestro examen analítico separa en tres partes.
    La existencia del monopolio es condición necesaria para que los precios del mismo puedan aparecer, pero no es condición suficiente. Se precisa otra condición, a saber, una cierta forma de la curva de demanda. Precio de monopolio sólo es aquel precio al cual resulta económicamente más ventajoso para el monopolista restringir la total cantidad vendida que ampliar sus ventas en la proporción que el mercado competitivo permitiría. Los precios de monopolio son la resultante de una actuación deliberada tendente a restringir el comercio del artículo en cuestión. El beneficio empresarial no guarda relación alguna con los monopolios. Si al empresario le resulta posible vender a precios de monopolio, su privilegiada situación deriva de que monopoliza un factor. El intervencionismo económico —el proteccionismo, por citar un ejemplo— es el gran generador de precios monopolísticos.
    Los precios de monopolio sólo pueden aparecer cuando se monopoliza la oferta. El monopolio de demanda no provoca situaciones diferentes a las que surgirían si tal demanda no estuviera monopolizada.
    Novedad
    Teniendo en cuenta los errores que tan frecuentemente se cometen, conviene resaltar una vez más que la cataláctica se ocupa de precios reales, es decir, de los que efectivamente se pagan en las transacciones mercantiles; no se interesa por ningún precio imaginario. Los precios «justos», «equitativos», carecen de relevancia científica; tales conceptos no son más que máscaras tras las que se ocultan simples deseos.
    Si el empresario todavía no ha hecho inversión inconvertible alguna en su proyecto y es, por tanto, libre de emprenderlo o no, lo que cuenta para él es el coste medio al que la mercancía le resultará. Cuando ya tenga intereses comprometidos en el asunto, entonces lo que ponderará será el coste adicional a efectuar. Quien ya posee determinada instalación productiva que no aprovecha plenamente se desentiende del coste medio y se interesa en cambio por el coste marginal.
    Ni las ideas sustentadas ni los procedimientos empleados por los economistas matemáticos son uniformes. Existen tres principales escuelas que conviene estudiar por separado.
    En la primera militan los estadísticos, que aspiran a descubrir leyes económicas a base de analizar la experiencia económica. Pretenden transformar la economía en una ciencia «cuantitativa». No existe la economía cuantitativa. Todas las magnitudes económicas que conocemos no son más que datos de historia económica.
    Otro terreno por el que los economistas matemáticos se han interesado es el de las relaciones entre precios y costes. Al abordar estos asuntos, se desentienden del funcionamiento del mercado e incluso pretenden dejar de lado el uso del dinero, ingrediente insoslayable en todo cálculo económico. El economista matemático se engaña al pretender abordar de un modo más general los problemas, omitiendo toda referencia a las expresiones monetarias. Algunos de los matemáticos en cuestión han llegado a afirmar que el cálculo económico podría basarse en unidades de utilidad. Denominan análisis de la utilidad a este método.
    El tercer y último grupo, abierta y deliberadamente pretenden resolver los problemas catalácticos sin hacer referencia alguna al proceso del mercado.
    Preguntas
    1- Teniendo en cuenta que los precios pasados no influyen en los precios futuros, ¿por qué los utilizan como base los empresarios para su análisis de la producción futura?
    2- Mises argumenta que: “No se pueden computar intereses pagados por capitales dilapidados ayer en malas inversiones o en una deficiente gestión de las actuales operaciones comerciales.” Sin embargo, en la realidad esto no sucede. ¿Ven los empresarios a su actividad como algo continúo mientras que Mises la divide en períodos?
    3- Mises: “El único cometido de la ciencia económica es el análisis de la acción humana, o sea, el análisis de procesos.” ¿Los precios son la única herramienta para estudiarla? ¿Existe alguna otra manera?

  7. Los intercambios económicos se realizan cuando los interesados valoran mas lo que reciben que lo que entregan. Si en la economía sólo existen pocos participantes, entonces conocer el precio es más complicado que en economías con más participantes.
    En este mercado, la información es asimétrica, los agentes poseen distinta información e incluso con la misma información reaccionan de forma distinta. En este contexto, los especuladores son los agentes que toman ventaja de las diferencias de precios y en es accionar en busca del lucro mueven el mercado e impulsan la producción. Como el mercado permanece en continua agitación, las oportunidades especulativas figuran en el camino de producción por lo que nunca la suma de los valores de los factores de producción descontados al valor tiempo llegan a ser los precios de venta. El empresario produce porque espera un precio futuro superior a la producción del bien, y el mercado actúa igualando los precios.
    Cuando existen diferencias entre los precios, es porque existen obstáculos que impiden actuar a los mercados. También Mises ataca a la estadística, dando a entender que existen errores en los cálculos y la calidad del dato es dudosa. El afán por realizar el calculo impide ver la heterogeneidad de la realidad que describen.
    Luego hace referencia a la valoración y tasación: la valoración es la suma de los juicios de valor de los actores de mercado, entonces el precio es fruto de valoraciones diferentes; la tasación es diferente de la valoración, ya que no expresa el valor de uso subjetivo que el bien tiene. En este sentido, valorar se puede redefinir como comparar entre sí métodos alternativos de suprimir el propio bienestar.
    En este punto, se refiere a las curvas de demanda y oferta, y a su punto de intersección. Para Mises no aportan conocimiento y son solo una ilustración de lo que se puede determinar por el razonamiento. La auténtica investigación cataláctica no pasa por esto.
    El antagonismo entre los economistas lógicos y los matemáticos no es una disputa sobre cuestiones heurísticas, sino una controversia sobre los fundamentos de la economía. El método matemático es un método completamente vicioso, a partir de suposiciones falsas y que conduce a inferencias que suelen ser falsas.
    Los precios competitivos son el resultado de un ajuste completo de los vendedores a la demanda de los consumidores. Todo el proceso económico se realiza en beneficio de los consumidores. La cataláctica no trata con el monopolio como tal, sino con los precios del monopolio. No todos los precios a los que un monopolista vende es un precio de monopolio. Los precios de monopolio son solo precios a los que es más ventajoso para el monopolista restringir la cantidad total a vender que expandir sus ventas al límite que un mercado competitivo permitiría. Al tratar con los precios de monopolio siempre debemos buscar el factor monopolizado. Si no existe tal factor, no pueden surgir precios de monopolio. El precio de monopolio óptimo produce las ganancias netas más altas. duopolio y oligopolio no son variedades especiales de precios de monopolio, sino simplemente una variedad de los métodos aplicados para el establecimiento de un precio de monopolio.
    El gran problema del monopolio que la humanidad tiene que enfrentar hoy no es una consecuencia del funcionamiento de la economía de mercado. Es un producto de la acción intencional por parte de los Estados. La acción monopolística es ventajosa para el monopolista solo si los ingresos netos totales a un precio de monopolio exceden los ingresos netos totales al precio competitivo potencial. La acción restrictiva siempre es ventajosa para el grupo privilegiado y desventajosa para aquellos a quienes excluye del mercado.
    La buena voluntad es el renombre que una empresa adquiere debido a logros pasados. Implica la expectativa de que el portador de la buena voluntad en el futuro estará a la altura de sus estándares anteriores.
    Preguntas:
    1- Entiendo que la matemática no es algo que a Mises le guste, ¿Qué opinaría de los avances de teoría de juegos?
    2- ¿No interviene ningún análisis de bienestar social en la formación de monopolios? ¿Cómo lo mediría?
    3- En cuanto a la buena voluntad o renombre, se me viene a la mente las calificadoras privadas. ¿El hecho de tener renombre no puede en definitiva usarse para engañar o cometer usura?

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