Friedrich Hayek en “La Fatal Arrogancia”: el origen de la propiedad, la libertad y la justicia

Con los alumnos de Economía e Instituciones vemos un capítulo del libro de Hayek “La Fatal Arrogancia”, donde trata del origen de la propiedad, la libertad y la justicia:

Nadie que valore la sociedad civilizada osará recusar la propiedad plural. La historia de una y otra están íntimamente ligadas. Henry Sumner Maine

La propiedad…, por lo tanto, es intrínsecamente inseparable de la economía humana en su modalidad social. Carl Menger

El hombre está capacitado para disfrutar de las libertades civiles en la misma medida en que esté dispuesto a contener sus apetitos, sometiéndolos a algún condicionamiento moral; lo está en la medida en que su amor por la justicia prevalece sobre su rapacidad. Edmund Burke

La libertad y el orden extenso

Establecido que, en definitiva, fueron la moral y la tradición —más que la inteligencia y la razón calculadora— las que permitieron al hombre superar su inicial estado de salvajismo, parece razonable también situar el punto de partida del proceso civilizador en las regiones costeras de Mediterráneo. Las posibilidades facilitadas por el comercio a larga distancia otorgaron ventaja relativa a aquellas comunidades que se avinieron a conceder a sus miembros la libertad de hacer uso de la información personal sobre aquellas otras en las que era el conocimiento disponible a nivel colectivo o, a lo sumo, el que se encontraba en poder de su gobernante de turno el que determinaba las actuaciones de todos. Fue, al parecer, en la región mediterránea donde por primera vez el ser humano se avino a respetar ciertos dominios privados cuya gestión se dejó a la responsabilidad del correspondiente propietario, lo que permitió establecer entre las diferentes comunidades una densa malla de relaciones comerciales. Surgió la misma al margen de los particulares criterios o veleidades de los jefes locales, al no resultar posible entonces controlar eficazmente el tráfico marítimo. Cabe recurrir a la autoridad de un respetado investigador (al que ciertamente no se puede tildar de proclive al mercado) que se ha expresado en los siguientes términos:

“El mundo greco-romano fue esencial y característicamente un mundo de propiedad privada, tratárase de unos pocos acres o del las inmensas posesiones de los emperadores y senadores romanos; era un mundo dedicado al comercio y a la manufactura privados” (Finley, 1973:29).

Tal orden, basado en la integración de muchos esfuerzos orientados al logro de una pluralidad de metas individuales, sólo devino posible sobre la base de eso que yo prefiero denominar propiedad plural, expresión acuñada por H. S. Maine y que considero más adecuada que la de “propiedad privada”. Si aquélla constituye la base de toda civilización desarrollada, correspondió en su día, al parecer, a la Grecia clásica el mérito de haber por vez primera advertido que es también intrínsecamente inseparable de la libertad individual. Los redactores de la Constitución de la antigua Creta “daban por sentado que la libertad es la más importante aportación que el Estado puede ofrecer; y precisamente por ello, y por ninguna otra razón, establecieron que las cosas perteneciesen indubitablemente a quienes las adquirieran. Por el contrario, en los regímenes en los que prevalece la esclavitud todo pertenece a los gobernantes” (Estrabón, 10, 4, 16).

Un importante aspecto de esa libertad —la posibilidad de que los individuos o subgrupos puedan dedicar sus esfuerzos a la consecución de una amplia variedad de fines, fijados en función de sus particulares conocimientos y habilidades— sólo resultó posible a partir del momento en que, aparte del plural control de los medios, pudo contarse también con otra práctica que ha sido siempre inseparable de la primera: la existencia de reconocidos mecanismos para su transmisión. Esa capacidad individual de decidir autónomamente acerca de cuál deba ser el empleo a dar determinados bienes —en función de los personales conocimientos y apetencias (o el de los del colectivo en el que el actor haya decidido libremente integrarse)— depende de que, de manera general, se acepte la existencia de ciertos dominios privados dentro de los cuales puedan los diferentes sujetos disponer las cosas a su gusto, así como de una también consensuada mecánica de transmisión a otros de tales derechos. Desde la Grecia clásica hasta nuestros días, la condición esencial a la existencia de los derechos dominicales, así como el correspondiente orden de libertad y pacífica convivencia, ha sido siempre idéntica: la existencia de un estado de derecho encarnado en una normativa de carácter general que a cualquiera permita determinar quiénes son los sujetos o entes a los que corresponde establecer lo que procede hacer con los bienes ubicados en el ámbito personal.

Respecto de ciertos bienes (por ejemplo las herramientas) debió surgir ya en fechas muy tempranas el concepto de propiedad privada. Este concepto pudo originar vínculos de unión tan fuertes que hasta hayan impedido por completo su transferencia, por lo que el utensilio en cuestión solía acompañar a su dueño hasta la tumba, cual testimonian los tholos o enterramientos de falsa bóveda del período micénico. Produciríase, en este caso, cierta identificación entre la figura del “creador” de la cosa y su “propietario legítimo”. Numerosas han sido las modalidades según las cuales ha evolucionado en el tiempo dicha idea fundamental —evolución muchas veces sin duda ligada con la leyenda, cual acontecería siglos después con la historia del rey Arturo y su espada Excalibur, relato según el cual la transferencia del arma tuvo lugar, no por aplicación de una ley establecida por los hombres, sino en virtud de una ley “superior” relacionada más bien con “los poderes”.

La extensión y refinamiento del derecho de propiedad tuvo lugar, como sugieren estos ejemplos, de manera gradual, no habiéndose alcanzado aún hoy sus estadios finales. El respeto a la propiedad no dispondría ciertamente de gran arraigo entre las bandas de cazadores y recolectores en cuyo seno cualquiera que descubriera una nueva fuente de alimentación o un más seguro refugio quedaba obligado a comunicar su hallazgo al resto de sus compañeros. Probablemente, los primeros artículos no fungibles personalmente elaborados quedarían ligados a sus creadores simplemente por el hecho de ser ellos los únicos capaces de utilizarlos. Nuevamente cabe recurrir al ejemplo del rey Arturo y su espada Excalibur, pues, aunque no fuera éste quien con sus manos la forjara, era ciertamente el único capaz de blandirla. La propiedad plural relativa a los bienes de carácter fungible debió aparecer más tarde, a medida que avanzara el proceso de debilitamiento del espíritu de solidaridad de grupo y fuera asumiendo el sujeto cada vez en mayor medida la responsabilidad de asegurar el sustento de determinados grupos de menor tamaño, tal como la unidad familiar. Fue probablemente la necesidad de disponer de una mínima unidad productiva viable lo que dio lugar a que la propiedad de la tierra pasara de colectiva a privada.

5 pensamientos en “Friedrich Hayek en “La Fatal Arrogancia”: el origen de la propiedad, la libertad y la justicia

  1. Los orígenes de la libertad, la propiedad y la justicia:
    Este texto, parte de La Fatal Arrogancia de Hayek, nos indica que lejos de los que se podría pensar sobre el rol “civilizador” del estado y la propiedad comunal en el avance y cuidado de los miembros de la comunidad, es en realidad la propiedad particular –o propiedad plural- la que ha generado que la Sociedad avance y dé mejoras en la comercialización –base de la división del trabajo-. Es de resaltar que en la Edad Antigua, el comercio surge a partir de, precisamente, la existencia de la propiedad privada; en ese sentido, el mayor rol del estado estuvo en el de preservar la libertad a través del cuidado de los derechos de propiedad, más no hacerse con la propiedad de los bienes o pretender tener un rol de dirección sobre ellos. Así llegamos a la conclusión que donde no hay propiedad, no puede haber justicia porque precisamente la justicia se basa en defender los derechos de los individuos a poseer y evadir cualquier violación de los derechos de su propiedad.
    Novedoso:
    El rol de la propiedad plural en la evolución de la Sociedad antigua a la Sociedad moderna. Llama la atención lo enraizada que está la idea de que es gracias al estado y la propiedad comunal que hemos logrado avanzar como civilización, siendo así que, debido a las dificultades de entender el entorno en el pasado, no se detectó que solamente es con propiedad privada que se logró la formación de instituciones y, sobretodo, de justicia con la cual se generó la libertad.
    Preguntas:
    1- ¿Podría haber justicia sin derechos de propiedad?
    2- ¿En las sociedades que aplican el socialismo, es posible que existe justicia?
    3- ¿Podríamos aventurarnos a decir que el estado es más una traba para la evolución de la Sociedad que un ente de desarrollo?

  2. Profesor, creo que nos ha pedido que leamos el capítulo 8 de Soluciones Institucionales, y yo he leído el capítulo 8, pero no se corresponde con el de soluciones institucionales, por lo que creo que la referencia que nos deja usted en la plataforma del master está mal. En cualquier caso, le dejo mi trabajo, que es sobre el capítulo 8: límites al oportunismo político.

    Resumen del texto: 10 renglones

    El Estado benefactor suelen vulnerar los derechos individuales de las personas y favorecer a las mayorías a costa de las minorías. Para proteger estos derechos, existen determinadas estrategias que pretenden controlar el poder del Estado, especialmente separando sus poderes o maniatándolo a través de restricciones a la regulación.

    Los free riders que se benefician de las protestas y restricciones que ponen otros al Estado, los grupos de lobistas que quieren influir en la regulación, los políticos profesionales y cortoplacistas no han encontrado barreras suficientes entre las restricciones que apunta el autor, tanto en repúblicas como en federaciones y confederaciones, aunque si algo se aprende de la lectura de estas líneas es que la mejor estrategia es dividir los poderes del estado en distintos entes o privatizarlos, como proponen autores como Hayek, Friedman, Rothbard o el propio Frey con su modelo multijurisdiccional.

    Novedoso o importante (lo que haya encontrado nuevo o me haya sorprendido o piense que es lo más importante): 10 renglones

    Los valores y la cultura están por encima de las leyes, según Hayek, a la hora de proteger al individuo de la mayoría. Así que no importa tanto la legislación formal o las normas de diseño político. Argentina es buena prueba de ello, con la misma constitución ha tenido tiempos muy variados.

    La idea de Bruno Frey en cuanto a la variedad de jurisdicciones que no dependen de donde uno vive, y que las pone en competencia, me parece valiosísima para mejorar las instituciones y controlar que los derechos de los individuos no se vulneren, pues estos simplemente tendrían que camibar de jurisdicción.

    Por último, que Rothbard y Friedman aboguen por una sociedad anarcocapitalista donde la seguridad no es un bien público, también sirve para reflexionar y mirar la sociedad con otros ojos.

    Tres preguntas que haría al autor

    ¿Los distintos sistemas de agregación de voluntades a través del voto, por ejemplo que se pueda votar a favor y en contra de candidatos, constituyen un mecanismo de defensa de las minorías?

    ¿La competencia política no contradice las jerarquías que necesariamente existen en un partido político? ¿Qué sentido tendría para un político apoyar al mismo partido toda una vida si cualquiera puede acceder a un puesto más alto que él con tan solo aportar sus ideas?

    ¿Tantos intereses juegan en la política que la mejor elección del presidente puede ser la aleatoria? O dicho de otra manera, aunque una elección random fuera la mejor, ¿no sería eso el síntoma definitivo de que este sistema es pernicioso? ¿Y no violaría eso la libertad de las personas, cuando tuvieran que desempeñar un rol que no han elegido voluntariamente?

  3. Guía 6.

    1. Resumen.

    La propiedad plural es inseparable de conceptos como prosperidad, libertad y justicia. No podemos perseguir nuestros fines en el vacío, o supeditados a la licencia permanente de la sociedad. Hayek le da una importancia enorme a la moral y la tradición como factores del progreso social y económico. Las sociedades que permitieron el florecimiento de la información personal, en contra del conocimiento colectivo o de su gobernante, fueron las que más se enriquecieron. Esto ocurrió en la región mediterránea, sobre todo en el mundo greco-romano (particularmente los estoicos). La extensión y refinamiento de los derechos de propiedad es gradual, y no ha alcanzado aún sus estadios finales.

    2. Importancia.

    El papel de la propiedad privada es central en el proceso social. Los gobernantes nunca han conseguido resistirse de la tentación de intervenir en el quehacer cotidiano de las personas. Ha habido momentos y civilizaciones de mayor libertad, pero antes de poder pasar a un nuevo estadio de civilización, los gobernantes siempre han impedido esta mejora cualitativa. Coartan la libertad que juraron defender, y limitan las posibilidades de actuación de las personas. Egipto, al igual que Roma, vivieron procesos similares de auge y decadencia. Otra idea de relevancia es que el Estado no representa el apogeo de la evolución cultural, sino todo lo contrario, en muchas ocasiones ha significado su punto y final.

    3. Preguntas.

    a) ¿Por qué Hayek prefiere llamarle a la propiedad privada “propiedad plural”?
    b) ¿Por qué Hayek no era anarcocapitalista?
    c) ¿Cómo fue la relación personal entre Mises y Hayek?

  4. Resumen
    En el trabajo de Hayek, nos muestra como a través de la historia, diferentes civilizaciones presentaron importantes avances económicos debido al derecho inviolable de la propiedad. Establece que por ejemplo en Egipto, el cambio que finalizo este derecho, llevo a la crisis a esta civilización. De acuerdo a esto, muestra como sin el derecho a la propiedad y sin normas que reflejen los lineamientos que se han establecido para que los individuos de una sociedad puedan coexistir colaborándose, no puede existir justicia, es por esto que indica que son las leyes la muestra de esos lineamientos que permiten que los hombres se apoyen y no se estorben. Destaca que no existe tal cosa como la propiedad perfecta, ya que considera que debe estar en constante cambio, siempre orientado a la competencia, y a tener normas que faciliten la formación de estructuras que disponen la capacidad de auto-organizarse.
    Novedoso o importante
    Me pareció interesante que defienda los derechos de autor, teniendo como razón fundamental los incentivos, ya que sin las patentes seria, según el autor (y considero que es una concepción general), imposible que algunas grandes obras literarias fueran escritas. De acuerdo a esto, es asombroso como con el tiempo van cambiando estos derechos de propiedad, y aunque hoy prevalezca este tipo de leyes, empresas como Tesla no patentan nada porque consideran que de esta manera van a incentivar a que el mercado desarrolle mejores productos y de esa manera todos se van a ver beneficiados, logrando que el crecimiento sea mayor en un menor tiempo. Quizás esto no aplique para las artes, pero a mi manera de ver, sectores como el farmacéutico deberían acoger este tipo de iniciativas.
    Pregunta
    A Hayek le preguntaría:
    ¿Hay algún ejemplo de civilización exitosa sin derecho de propiedad? ¿La justicia solo puede establecerse mediante un aparato coercitivo? ¿Las leyes siempre deben reflejar estos lineamientos/normas “comunes” aún por encima de lo que está bien o mal (ejemplo de la ley antiinmigración Trump) ?

  5. EL DERECHO DE PROPIEDAD Y SU AUSENCIA

    1.Resumen

    Los derechos de propiedad solo tienen sentido en un contexto social. Estos derechos tienen diferentes ámbitos que han de ser especificados. No solo importa la titularidad, si no también qué se puede hacer con esa propiedad y cómo traspasarla. En cualquier caso, estos derechos se otorgan en tanto en cuanto sean reconocidos por el resto. No deja de ser una convención que se ha mantenido por las beneficios que comporta a la colectividad el poder disponer de estos derechos. En términos más antropológicos, cuando las sociedades son más tribales y comunitarias estos derechos son menos necesarios (aunque se tenían nociones de propiedad con respecto a herramientas por ejemplo). No obstante, en sociedades más extensas carentes de lazos cercanos, entran en juego una serie de problemas de incentivos sin una delimitación de los derechos de propiedad sobre tierras (no solo, aunque especialmente). Esta institución permite un mayor aprovechamiento en términos productivos de los recursos y acaba siendo bueno tanto para el particular como para la colectividad. También se puede ver como la internalización de las externalidades reduciendo los costes de transacción (versión Coasiana)

    2. Lo más curioso o importante

    Hayek resalta cómo los derechos de propiedad son esenciales para la libertad. La dispersión de la propiedad entre la pluralidad es una manera de evitar la concentración de poder mediante el veto al acceso a un bien concreto. Además, la manera en la que estos derechos evolucionan es de manera espontánea. No hay una manera de saber cuáles son los derechos de propiedad correctos. Se evoluciona mediante un proceso de ensayo y error que permite captar información y feedback sobre el cambio realizado. Por ello, me parece interesante siempre que se habla de procesos de ensayo y error, resaltar la importancia de una descentralización extrema que permitiera un proceso de ensayo y error masivo que a su vez creara información que permitiera a todos los demás ajustarse a aquellos que mejor han funcionado. En términos de Thaleb, estaríamos desarrollando un sistema antifrágil, tendiendo a derechos de propiedad que se han probado que funcionan.

    3.Preguntas

    ¿ Es posible el establecimiento de un marco de patentes pero que no sea coactivo, si no voluntario, en el sentido de que no es el Estado como monopolista de la fuerza el que otorga los monopolios legales, sino que se diera un marco común en el que los oferentes se adscriben a ciertas normas porque todos tienen incentivos a participar bajo dichas reglas para maximizar sus beneficios?

    b) Las patentes son un monopolio que protege una manera muy concreta de rentabilizar un negocio, pero potencialmente no tiene por qué ser la única. Hemos visto en otros sectores (música, audiovisuales, educación) que han cambiado su modelo de negocio porque no les quedaba otro remedio. No podían ponerle puertas al campo, por ejemplo, con la piratería y se vieron obligados a hallar un nuevo modelo de negocio. ¿ Puede ser una cuestión de planteamiento a priori, en el sentido de que, los incentivos solo se dan cuando hay una necesidad real y ésta solo se da sin la existencia de estos monopolios y por ello se plantea que una sociedad sin patentes sería más imaginativa que una sin ella, pues debería estar en un constante proceso dinámico de descubrimiento constante de nuevos modelos de negocio?

    c) ¿ Es posible que el desarrollo de la institución de la propiedad privada se haya podido dar de manera más intensiva en lugares geográficos originalmente fríos por la necesidad de ahorrar alimentos para pasar el invierno para sobrevivir, mientras que en los lugares más cálidos y fértiles, al ser fácil la supervivencia en tal ambiente más fácil por ser la demanda inferior a la oferta de la naturaleza y por no darse la necesidad de acumular alimentos para el futuro?
    En relación a esta pregunta, cree que utilizando un argumento análogo pero para aducir lo contrario,¿ es posible que en lugares fríos también se hayan dado más las relaciones de cooperación por ser necesarias para la supervivencia del grupo (por ejemplo intercambio de tipos de alimento s (carne pescado etc) ya que algunos pueden ser especialistas en la recolecta y otros en la caza) ?

    En definitiva, ¿cree que las diferentes coyunturas que afectan de manera importante a los procesos de intercambio de bienes y servicios afecta en qué dirección evolucionan los derechos de propiedad ?

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