Una introducción al Análisis Económico de la Política (Public Choice). Las fallas de la política en los Caps 4 y 5

Con los alumnos de la materia Economía e Instituciones de OMMA Madrid, vemos una introducción al Análisis Económico de la Política (Public Choice):

En toda sociedad hacen falta un mecanismo para permitir que se expresen las preferencias de los individuos y señales que guíen a los productores a satisfacerlas. En el caso de los bienes privados, hemos visto cómo el mercado cumple ese papel. También vimos que se presentan problemas para cumplirlo. En el caso de los bienes públicos, es la política: es decir, los ciudadanos expresan sus preferencias por bienes colectivos y hay un mecanismo que las unifica, resuelve sus diferencias (Buchanan 2009) y envía una señal a los oferentes —en este caso las distintas agencias estatales— para satisfacerlas. Como veremos, este también se enfrenta a sus propios problemas.

El siguiente análisis de las fallas de la política se basa en el espíritu de aquellas famosas palabras de Winston Churchill (1874-1965): “Muchas formas de gobierno han sido ensayadas y lo serán en este mundo de vicios e infortunios. Nadie pretende que la democracia sea perfecta u omnisciente. En verdad, se ha dicho que es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras que han sido ensayadas de tiempo en tiempo”.

Churchill nos dice que no hemos ensayado un sistema mejor, por el momento, pero que este no puede ser considerado perfecto. Por ello, cuando se ponen demasiadas esperanzas en él, pueden frustrarse, ya que la democracia no garantiza ningún resultado en particular —mejor salud, educación o nivel de vida—, aunque ciertas democracias lo hacen bastante mejor que las monarquías o las dictaduras.

Durante mucho tiempo, buena parte de los economistas se concentraron en analizar y comprender el funcionamiento de los mercados, y olvidaron el papel que cumplen los marcos institucionales y jurídicos de los Gobiernos. Analizaban los mercados suponiendo que funcionaban bajo un “gobernante benevolente”, definiendo como tal a quien persigue el “bien común”, sin consideración por el beneficio propio, y coincidiendo en esto con buena parte de las ciencias políticas y jurídicas[1]. Tal como define al Estado la ciencia política, tiene aquel el monopolio de la coerción, pero lo ejerce en beneficio de los gobernados.

Por cierto, hubo claras excepciones a este olvido. Inspirados en ellas, autores como Anthony Downs o James Buchanan y Gordon Tullock iniciaron lo que se ha dado en llamar “análisis económico de la política”, en el contexto de gobiernos democráticos, originando una abundante literatura. Su intención era aplicar las herramientas del análisis económico a la política y el funcionamiento del Estado, pues la teoría política predominante no lograba explicar la realidad de manera satisfactoria.

Uno de los primeros pasos fue cuestionar el supuesto del “gobernante benevolente” que persigue el bien común; porque, ¿cómo explicaba esto los numerosos casos en que los Gobiernos implementan medidas que favorecen a unos pocos? O más aún: ¿cómo explicar entonces que los gobernantes apliquen políticas que los favorecen a ellos mismos, en detrimento de los votantes/contribuyentes? Por último, ¿cómo definir el “bien común”[2]? Dadas las diferencias en las preferencias y valores individuales, ¿cómo se podría llegar a una escala común a todos? Esto implicaría estar de acuerdo y compartir dicha escala, pero el acuerdo que pueda alcanzarse tiene que ser necesariamente vago y muy general, y en cuanto alguien quiera traducir eso en propuestas específicas surgirán las diferencias. Por eso vemos interminables discusiones sobre la necesidad de contar con un “perfil de país” o una “estrategia nacional” que nos lleve a alcanzar ese bien común, pero, cuando se consideran los detalles, los “perfiles de país” terminan siendo más relacionados con algún sector específico o difieren claramente entre sí.

Los autores antes mencionados decidieron, entonces, asumir que en la política sucede lo mismo que en el mercado, donde el individuo persigue su propio interés, no el de otros. En el mercado, esa famosa “mano invisible” de Adam Smith conduce a que dicha conducta de los individuos termine beneficiando a todos. ¿Sucede igual en el Estado? Se piensa en particular en el Estado democrático, porque se supone que los Gobiernos tiránicos o autoritarios no le dan prioridad a los intereses de los gobernados.

Algunos economistas intentaron definir ese “bien común” en forma científica, como una “función de bienestar social”, pero sin éxito (Arrow 1951). Además, si hubiese alguna forma de definir específicamente ese bien común o bienestar general como una función objetiva, no importaría si es el resultado de una decisión democrática, de una decisión judicial o simplemente un decreto autoritario que lo imponga.

Como veremos, al cambiar ese supuesto básico, la visión que se tiene de la política es muy distinta: el político persigue, como todos los demás y como él mismo fuera de ese ámbito, su interés personal. No se puede definir algo como un “bien común”, un resultado particular que sea el mejor, pero sí se puede evaluar un proceso, en el que el resultado “bueno” sea aquél que es fruto de las elecciones libres de las personas. ¿Existe entonces un mecanismo similar a la “mano invisible” en el mercado, que guíe las decisiones de los votantes y las acciones de los políticos a conseguir los fines que persiguen los ciudadanos? Este enfoque, llamado en general “Teoría de la Elección Pública” (Public Choice) se centra en los incentivos. De ahí que también se le conozca como “análisis económico de la política”.

[1]. Esta visión, por supuesto, no es sorprendente. Madison (2001), por ejemplo, mostraba una posición clásica aun hoy muy popular, según la cual la búsqueda del “bien común” depende de la delegación del poder a los representantes correctos, no de la información y los incentivos existentes: “… un cuerpo de ciudadanos elegidos, cuya sabiduría pueda discernir mejor el verdadero interés de su país, y cuyo patriotismo y amor por la justicia harán muy poco probable que lo sacrifiquen a consideraciones parciales o temporales. Bajo tal regulación, puede bien suceder que la voz pública, pronunciada por los representantes del pueblo sea más consonante con el bien público que si fuera pronunciada por el pueblo mismo, reunido para tal propósito. Por otro lado, el efecto puede invertirse. Hombres de temperamento faccioso, prejuicios locales, o designios siniestros, pueden por intriga, corrupción u otros medios, primero obtener votos, y luego traicionar los intereses del pueblo”.

[2]. Muchos filósofos políticos han cuestionado este concepto. Entre los economistas, Hayek (1976 [1944]): “El ‘objetivo social’ o el ‘designio común’, para el que ha de organizarse la sociedad, se describe frecuentemente de modo vago, como el ‘bien común’, o el ‘bienestar general’, o el ‘interés general’. No se necesita mucha reflexión para comprender que estas expresiones carecen de un significado suficientemente definido para determinar una vía de acción cierta. El bienestar y la felicidad de millones de gentes no pueden medirse con una  sola escala de menos y más” (p. 89).Cap

11 pensamientos en “Una introducción al Análisis Económico de la Política (Public Choice). Las fallas de la política en los Caps 4 y 5

  1. El capítulo 4 aborda los mecanismos de funcionamiento de la política, considerando un sistema democrático y refutada la hipótesis de la existencia de un dictador benevolente. Algunas de las cuestiones discutidas son: el votante puede estar racionalmente desinformado, o ser irracional, los costos de las decisiones no recaen sobre los votantes individualmente, el mecanismo de elecciones no permite conocer la intensidad de las preferencias, la elección de “paquetes” ocultan las preferencias por bienes y servicios específicos y la dificultad de convertir las manifestaciones por medio del voto en un resultado electoral representativo.
    El capítulo 5 aborda los incentivos de los políticos y de los funcionarios gubernamentales para atender a los deseos manifestados por los votantes a través de las elecciones, considerando que actúan de acuerdo con sus propios intereses dentro de un marco institucional. Explica que en general los políticos están incentivados a ser elegidos y reelegidos y los funcionarios buscan maximizar el tamaño de su presupuesto y minimizar su esfuerzo. Además, los votantes están o prefieren estar desinformados, lo que hace aún más difícil el proceso de satisfacción de sus necesidades.

    Temas importantes:
    El débil papel del resultado electoral como indicador de las preferencias de los votantes.
    La imposible separación entre bienes públicos y búsqueda de rentas privadas demandadas y ofrecidas por medio de la política.
    Los costos difusos de la política y la preferencia por el corto plazo, que generan sesgos a favor del gasto y del endeudamiento, generando déficit constantes.
    Los beneficios concentrados y los costos dispersos que permiten que grupos acaben extrayendo rentas de toda la sociedad, a pesar de que la democracia es un “gobierno de la mayoría”.
    La potencialmente desastrosa ocultación de intereses personales detrás de ideologías y teorías.

    Preguntas
    – Si ni los políticos, ni los funcionarios públicos ni los votantes están interesados en disminuir realmente el tamaño del Estado, éste sería un resultado posible?
    – En su opinión, ¿cuál es el mejor sistema político vigente en el mundo hoy?
    – ¿Existe algún cambio institucional posible que incentive al votante a ser más racional?

  2. Veremos el funcionamiento de la política para atender las preferencias de la gente. La gente tiene que explicitar sus preferencias y tiene que haber quién las lleve a cabo. La revelación de preferencias equivaldría a la demanda y se hace a través del voto. Se considera, el sistema democrático, dónde se vota, un sistema imperfecto pero el mejor conocido frente a la idea de un dictador benevolente.
    El votante medio tiene sus limitaciones, fundamentalmente falta de información y de incentivos para obtener esa información que le haría ser racional. También se analizan la agregación de preferencia en las mayorías y sus costos para llevar a cabo una decisión ya que es muy difícil la existencia de unanimidad. La democracia, cuando tiene altos porcentajes de consenso reduce las externalidades y sin embargo la monarquía reduce los costos de las decisiones pero no se controlan las externalidades.
    Por su parte, parece que tanto políticos como funcionarios sí que conocen sus incentivos. Tienen su propio interés y se olvidan del interés general. Tendrán incentivos a corto plazo ya que conocen que su mandato es limitado y objetivos a largo plazo, en busca de la permanencia en el puesto. De ahí, la existencia de déficits permanentes o las teorías del ciclo político presupuestario que indican que la a búsqueda de la reelección se refleja en un endeudamiento crónico y en el aumento del gasto en los años de elecciones. También se ve reflejado en el aumento de la burocracia, del número de funcionarios y de la maximización del tamaño del presupuesto.
    No me convence, la idea de un votante desinformado y sin incentivos, dado que el caso contrario, esto es, estar informado y votar racionalmente, no es garantía de nada, y el político de turno hará con su mandato lo que quiera y de poco habrá servido el esfuerzo de información. No sé si es eso lo que genera desmotivación.
    Me ha sorprendido la idea de que las monarquías puedan ser más largo placistas que las democracias y eso les haga tomar mejores decisiones.
    El análisis de por qué se hace caso a las minorías y las mayorías no siempre se imponen o imponene todo, también resulta interesante. La existencia de lobbys puede ser una explicación, pero los lobbys tienen fuerza y poder. Sin embargo se dan casos de actuaciones, que en teoría benefician a minorías “desprotegidas” y se realizan sólo por el rédito político, ya que mucha gente las aprueba por la existencia de un pensamiento solidario.
    Una de las ideas que más me ha sorprendido es la propuesta por Pincione y Tesón sobre la carga emotiva de las palabras en dónde se separa el objetivo primario de ayudar a los pobres con la de expresar simbólicamente una preocupación por los pobres, pero sin ayuda real.
    Coincido con qué en el caso argentino la explicación del fracaso de la política agraria, no es por la denominada “crisis holandesa”, ya que esta explicación se queda un tanto corta de argumentos y hay que añadir más factores.

    Preguntas
    ¿Por qué no se aplica la tecnología a la política? ¿A las votaciones?
    ¿El gobierno de Pedro Sánchez en España, sería un ejemplo de logrolling?
    ¿Qué incentivos podría establecerse a un político para gastar menos? ¿Y para limitar su poder?
    ¿El caso de Venezuela es un caso de la maldición de los recursos naturales?

  3. Resumen

    • En el pasado los economistas analizaban los mercados suponiendo que funcionaban bajo un “gobernante benevolente” que persigue el “bien común”.
    • El político, como todos, persigue su interés personal.
    • Problemas del funcionamiento de la política para satisfacer necesidades de la gente: problemas de información e incentivos.
    • El votante no paga un precio “directo” cuando recibe los servicios del Estado.
    • El votante no tiene incentivos para informarse en cuanto a los candidatos políticos y sus planes por ser uno de miles o millones de votos.
    • Los políticos apelan a las emociones, más que a la razón.
    • Uno no puede medir la intensidad de la preferencia en un voto. Es decir, un voto apático vale lo mismo que un voto apasionado.
    • Algunos incentivos de los políticos llevan a la preferencia por los beneficios a corto plazo y aplazar los costos hacia el futuro (una formula terrible).
    • Las minorías pueden buscar privilegios a través del lobby.
    • Esclerosis: transferencias de unos grupos a otros con regulaciones que ahogan el crecimiento económico
    • Hood Robin: maraña de transferencias que pueden resultar en recursos pasando de pobres a ricos.
    • Estrategia del monumento de Washington: reducir donde más le duele al público ante un recorte de presupuesto para que tenga mayor impacto.
    • La motivación del burócrata es minimizar el esfuerzo y maximizar el ocio.
    • La maldición de los recursos naturales: oportunidad que termina hundiendo al país en pobreza o guerra civil.
    • Enfermedad holandesa: perdida de competitividad de una moneda por altos volúmenes de exportaciones.

    Temas Novedosos

    • Me pareció muy interesante como la Teoría del Public Choice (Análisis Económico de la Política) busca replicar el mecanismo de la “mano invisible” a través de incentivos. No nos libraremos de la política, así que por qué no buscar que responda a las fuerzas del mercado.
    • Es sorprendente y preocupante leer que “la democracia funciona y termina implementando las políticas irracionales de los votantes”. En esencia estamos condenados a estar bajo gobiernos que se nutren de la ignorancia.
    • Fascinante aprender sobre los cuatro errores sistemáticos de los votantes: sesgo anti-mercado, sesgo anti-extranjero, sesgo pro-empleo y sesgo pesimista. Déja vu constante.
    • Estos están centrados en tres causas: costo elevado de aprendizaje de las ciencias sociales, la demagogia de los políticos para aprovechar la ignorancia y los poderes distributivos del Estado.
    • Interesante la reflexión que el político racional no se expresa racionalmente sino simbólicamente: objetivo primario no es ayudar a los pobres si no expresar su preocupación por ellos.
    • Me pareció fascinante que un país desarrollado cree que el comercio internacional aumenta los puestos de trabajo en un país en desarrollo, pero que en su país los reduce.
    • Nunca me había puesto a pensar que un superávit gubernamental significa una reducción presente de los beneficios que se reciben, mientras el déficit significa un aumento presente.
    • No sabía que muchos economistas proponían una política fiscal anticíclica para generar reservas que se puedan utilizar durante una recesión.
    • No había visto el arancel como algo que “privatiza” ya que el Estado lo impone, pero no lo cobra. El que recibe el beneficio es el productor local que puede subir márgenes.

    Preguntas

    • ¿Si el votante responde más a las emociones que a la argumentación lógica, se podría enfocar una campaña electoral puramente en esa dirección? Me imagino que así es como llegan al poder los políticos populistas.
    • ¿Se ha probado algún sistema para asignar intensidad de preferencia a los votos? Por ejemplo, permitirle a un votante un x número de votos que puede utilizar a “favor o en contra” en una votación para dar diversidad de “intensidades”: todos los votos a favor de un candidato, votos repartidos entre varios candidatos o un rechazo de totalidad de sus votos (permitiendo transmitir un rechazo completo a uno o más candidatos, no solo abstención).
    • ¿Por qué no hay consenso sobre la auto regulación de una balanza comercial?

  4. Votante desinformado perjudica a otros el sistema politica le favorece que no exista informacion sobre planes de gobierno.
    Incocientemente o irracinalmente el votante lo hace por el afan de un patriotismo sin darse cuente el impacto que tiene en las decisiones de todo ambito actua de forma Irracional al no estar muy bien informado al realizar este acto esta haciendo en paquete de atributos que no pueden separarse.

    Los gobiernos realizan manipulacion de los instrumentos de politicas incrementando el gasto para reeleccion esto puede que el votante lo sancione al momento de votar en las urnas el go bierno muchas veces se aleja de la busqueda de bien comun.
    El lobby es un fenomeno que se da en tiempos electorales dconde el beneficio es recibido por un grupo en particular.
    capitulo 5:
    Politicos y funcionarios son los que tiene el poder de tomar decisiones de politica tienen incentivos para actuar racionalmente ofrecen los que los electores buscan intereses sectoriales, las empresas muchas veces ven sus intereses subsidiando a un partido en particular.
    Manipulacion de los instrumentos de politica monetaria expansiva
    Las coimas fenomeno que afecta a la economia y se da en los gobiernos , privilegios para algunas empresas, como los aranceles.
    Los burocratas y funcionarios publicos son los insumos que le permite lograr su fin a los gobiernos.
    La maldicion de los recursos naturales

    Temas Importantes

    Falla politica
    Lobby Legal
    Fracaso del Gobierno
    Recursos Naturales
    Enfermedad Holandesa
    Preguntas:
    En que casos los recursos naturales son los recursos que permiten la competitividad a nivel internacional
    Cree que los sindicatos de trabajadores es la base fundamental de los politicos
    Existe el sistema Democratico real en algun pais
    Con todas las imperfecciones el sistema democratico se considera un gobierno subjetivo.
    Considera que los empresarios estan concientes del efecto negativo al servir de vehiculo electora para un determinado partido.
    Cree que las fallas de mercado son producidas desde un punto microeconomico de los agentes individuales al momento de no contar con informacion que les permita tomar conciencia del impacto que representa su voto en todos los ambitos del sistema.

  5. CUARTA SESION
    CAPS 4 & 5 “EL FORO Y EL BAZAR”
    1.
    Así como el mercado satisface necesidades particulares, la política satisface necesidades comunes. Los votantes revelan preferencias tanto por bienes públicos como por redistribución de bienes privados. Y esto es complicado, ya que se invade permanentemente la esfera privada, muchas veces por pedido de los votantes, muchas veces animados por los políticos. Por la regla de la mayoría absoluta, se busca a ese votante medio y se evitan los extremos, y no siempre se dan las mejores soluciones. De esta manera también hay “fallas de la política”
    Los políticos y los burócratas persiguen su propio interés, y no necesariamente el de los votantes, quienes solo pueden corregir el rumbo cada ciertos años, de 4 a 6 años normalmente. Pero los políticos y los burócratas no persiguen el mismo interés, su preferencia temporal es distinta; el político tiene una visión a corto plazo, el burócrata a largo plazo. Y muchas veces se politiza a la burocracia, lo cual es nefasto.

    2.
    Es interesante percatarse de la desconexión que existe en quienes eligen al Estado: los votantes a los políticos y los políticos con los votantes, en base a una base de “desconocimiento” por parte de los votantes y de “engaño” por parte de los políticos. De igual manera es igualmente interesante apreciar la desconexión entre quienes crean la burocracia, los políticos a los burócratas. De igual manera hay una desconexión temporal y de visión del Estado.
    Mientras mas bienes públicos haya, mas políticos y burócratas tendrán trabajo. Esto va en contra del interés del votante, que como individuo debe querer mas bienes privados. Siempre y cuando no se motive la envidia y los sentimientos de redistribución por parte de los políticos, cuyo incentivo para hacerlo es sacar su “tajada” para el Estado.
    Considero que la corrupción de LATAM se origina en que los políticos principalmente y los burócratas también, son esencialmente irresponsables, ya que al final no son responsables de sus propuestas y las políticas publicas que conllevan.

    3.
    a. Como haría usted más responsables a los políticos y burócratas? En que realmente haya consecuencia de sus actos; como en el sector privado, donde si me equivoco, quiebro.
    b. La burocracia mundial y sus padrinos, los políticos solo tiende a crecer en las ultimas décadas. Hasta cuando cree usted que seguirá este proceso vampiresco e insostenible?
    c. No creo usted desde que hay políticos profesionales, surgieron todos estos problemas?

  6. Resumen capítulos 4 y 5.

    “El camino de la política: ¿votantes desinformados o ignorantes?”
    En este capítulo, el autor nos dice que los “votantes son racionalmente apáticos, están desinformados y se adhieren a teorías erróneas”
    El político, que según interviene va destruyendo información del mercado, utiliza el lenguaje y todos los medios a su alcance para desinformar al ciudadano, disfraza de bien público ayudas a sectores específicos, hace parecer gratis servicios que ofrece el gobierno, cede ante lobbies o genera mayorías mediante la subvención de minorías y utiliza adjetivos como “democrático”, “social”, “justicia”, “igualdad”…, para hacer más llevadera la coerción.
    Así, el ciudadano es desinformado por los políticos y no tiene muchos incentivos para pagar el alto coste de informarse. Además, sólo cuenta con un voto particular que no tiene gran poder de cambiar las cosas y ni tan siquiera vale lo mismo que el del vecino.
    La desinformación produce entre los votantes sesgos que crean mayorías. La información política esta sesgada por:
    – Elevado coste de información en relación con el poder de decisión.
    – Demagogia y medios de comunicación que utilizan los políticos.
    – Grupos de interés que financian a los partidos políticos.
    – El poder de redistribución del Estado crea mayorías con muchas minorías favorecidas.

    Hay que resaltar las diferencias que se dan entre la política y el mercado con su sistema de información mediante precios:
    – Con los votos no sabemos la intensidad de las preferencias de los votantes, con los precios si.
    – Los precios se forman en cada instante, los votos se emiten cada 2, 3 o 4 años.
    – Hay un precio para cada bien o servicio, con los votos se eligen paquetes de medidas que no podemos discernir.
    – Cada voto no vale igual.

    Si en el capítulo anterior hemos visto la desinformación del ciudadano y su apatía respecto a la política, en el 5 vemos los “Incentivos e información de políticos y funcionarios”.
    Los políticos y los funcionarios tienen especial interés en estar informados y motivados para anclarse en el cargo y el favor. Su preferencia en el corto plazo les lleva siempre a políticas de gasto, sobre todo en época electoral, para lograr más votos y enriquecerse lo más rápido posible. No les gusta apretarse el cinturón y sí hacerse fotos en inauguraciones varias. Además, como ya he escrito antes, los políticos tiene que conformar una mayoría y lo hacen privilegiando y subvencionando a mayorías mientras reparten el costo entre toda la población. Como el coste unitario es inferior al coste de informarse bien, el votante sigue el juego a los políticos aunque no sea agraciado con subvención alguna.
    Hemos pasado de un Estado como garante de derechos individuales que proponían los liberales clásicos, al Estado benefactor del XIX y luego al Estado regulador gracias al oportunismo político y la desinformación y apatía del ciudadano.
    Uno de los grupos más favorecidos es el cuerpo de funcionarios, que cuentan con el poder de dar un servicio en exclusiva y por tanto en épocas de crisis no pierden derechos laborales y en épocas de bonanza presionan para mejorar sus retribuciones. Así, se modifican los precios relativos dentro del mercado laboral y generan distorsiones que acaban con mayor desempleo.

    La novedad que destaco es el caso Argentino que no conocía más que de pasada.

    -¿Por qué se justifican mayores porcentajes de carga impositiva a los más productivos y capaces, es decir a los que más ganan? ¿Por envidia?
    -¿Los estados matan el espíritu innovador del ciudadano o es el individuo quien prefiere la redistribución gubernamental por menor coste directo?
    -¿Quién pone el cascabel al gato de las pensiones? Cada vez pesan más como votantes ya que se incentivan las jubilaciones para que trabajen los jóvenes y la esperanza de vida es mayor y con mejor calidad y mayor gasto.
    – ¿Son los mercados los que abren el camino a la democracia?
    – ¿Funcionan con igual fuerza que hace unos años las trampas semánticas “seguridad social”, “justicia social”? ¿La crisis del 2008 les ha dado mayor poder de convicción a las políticas populistas?

    Muchas gracias.
    Álvaro Pampliega.

  7. Guía sobre “El Foro y el Bazar” Cap. 4 y 5 – El camino de la política y Incentivos e información de políticos y funcionarios

    1. Resumen del texto

    El Cap. 4 se enfoca en explicar el papel del estado, con respecto a los individuos y los mercados, y cómo los políticos explotan la ignorancia racional de los votantes para promover políticas irresponsables y dañinas a largo plazo.

    Muestra también cómo son explotados los sesgos intuitivos humanos para introducir políticas populistas que mantienen en el poder a los criminales. Siento esta la explicación de la “dictadura científica” en las que nos ha tocado vivir.

    Igualmente explica el mecanismo que usa la política para satisfacer las necesidades generales, cumpliendo requisitos similares a los que requiere el mercado, para satisfacer las necesidades individuales; enfocándose las políticas a satisfacer las preferencias de los votantes o electores.

    El Cap. 5 se explican conceptos mediante los que aparentemente, la política busca solucionar los “fallos del mercado”; eligiendo los individuos a los políticos mediante el voto. No parece ser cierta tal hipótesis, ya que los votantes no suelen estar suficientemente informados y votan de forma utilitaria, buscando obtener beneficios de los políticos.

    Al final detalla las “fallas de la política” cuestionando la búsqueda de soluciones por ese medio, sin consideración de las alternativas con que la sociedad cuenta, siendo que a lo sumo se pueden esperar soluciones imperfectas, si no contraproducentes.

    2. Novedoso o importante

    Sorprendido por la cantidad de teorías y el tiempo que se ha invertido en desarrollar la teoría que intenta explicar porqué con políticas (leyes), se puede solucionar los supuestos “fallos del mercado”.

    Asustado que en el siglo XXI, no se comprenda bien que el mecanismo para permitir que se expresen las preferencias de los individuos y la señal para tomar una decisión económica, debe ser el precio, en un ambiente de libertad.

    Me ha gustado la definición del efecto “Robin Hood” con el cual se explica lo que pasa en la práctica con los subsidios. Cuya aplicación, en la práctica, produce exactamente lo contrario a lo que se pretende con el subsidio.

    Confirmar, desde un punto de vista económico, tal y como describe Taleb, que las burocracias son estructuras que permiten, convenientemente, a una persona separarse de las consecuencias de sus actos.

    3. Tres preguntas que haría al autor.

    – ¿Cuál es el mejor mecanismo para permitir que se expresen las preferencias de los individuos?

    – Frente a la involución permanente de las social-democracias, ¿Cree Ud. que la democracia es el mejor sistema político? – ¿No sería una monarquía mejor, en la que cuando el rey se comporta como Chavez o Maduro su familia se encargue de darle de baja?

    – ¿No le parece que una sociedad sin estado, operando, en libre mercado, es menos utópica que un gobierno formado por políticos ejerciendo el monopolio estatal de la agresión, pero fuertemente limitados por un sistema de frenos y contrapesos institucionalizado en otras agencias también políticas?

  8. Cap 4 y 5
    Así como se dice que existen fallas del mercado, indudablemente también deberán existir fallas del Estado o de la política.
    Sin embargo desde la visión casi romántica de la escuela neoclásica el político es un ser benevolente sin interéses propios que solo actuará en beneficio de la población que representa.
    El public choice vino a develar cual es la verdadera dinámica del que hacer político y como debe ser analizado con las mismas herramientas con las que se analizan los mercados, es decir que las preferencias se revelan y luego se traducen en un mensaje a quienes habrán de dirigir sus esfuerzos para satisfacerlas.
    Los votantes, los grupos de interés, los burócratas y los políticos deben atender retroalimnerse entre sí para mantener sus cuotas de poder para permanecer en esa posición. El juego de la política no es el interés general, sino la conservación el despliegue y la expansión del poder.

    Temas importantes
    1. El votante no tiene los incentivos suficientes para informarse sobre el acontecer político y sobre qué políticas públicas serán las más beneficiosas. Ya que indulvidualmente un voto jamás hará la diferencia en una elección, y aprender sobre políticas públicas demanda mucho tiempo y esfuerzo, es perfectamente racional ser ignorante sobre estos temas.

    2. La renovación de mandatos combinada con el deseo de los políticos de ser relectos y mantenerse en la carrera politica, provoca que el político tenga una visión a muy corto plazo. Esto hace que prefiera obtener los beneficios hoy y pagar los costos mañana.

    Preguntas
    Como funciona la regulación a los grupos de interés?
    Teniendo en cuenta la racionalidad de los votantes, es posible aspirar a otro sistema diferente que la democracia?
    Porque la burocracia siempre tiende a expandirse?

  9. Resumen
    Al igual que en los mercados, es necesario que los ciudadanos revelen sus preferencias a través de una señal (que son los precios), y que haya un incentivo para los oferentes para responder a las necesidades de los ciudadanos (que es la búsqueda de lucro), y que estos incentivos sean canalizados hacia el bienestar general (a través de la libre competencia), en la política es necesario que los ciudadanos revelen sus preferencias acerca de sus demandas al Estado de bienes públicos, que debe expresarse a través de señales que los políticos tengan incentivos a seguir, de tal manera que sus acciones políticas se canalicen al bienestar general.
    Después de siglos que la ciencia política (y la economía neoclásica últimamente) asumiera en sus teorías que el Estado era administrado por un dictador benevolente que sólo actuaría en función al bien común, el análisis económico de la política reemplazo este supuesto por el de agentes políticos que buscan su interés personal.
    El primer problema que surge bajo esta perspectiva es que los ciudadanos demandan no sólo bienes públicos del Estado, sino también redistribuciones de rentas que son ofrecidas por los políticos. Dentro de una democracia, al haberse homogenizado la intensidad de las preferencias a un solo voto por ciudadano, el votante marginal no tiene incentivos para informarse acerca de las distintas ofertas políticas, incluso se ve llevado a mal informarse por transmitirse las ofertas políticas de manera emocional y no informativa. De esta manera los ciudadanos, al ser el costo de informarse mayor al valor del efecto del voto marginal del ciudadano, votan de manera ignorante. Esto se ve reforzado por el débil vínculo entre las demandas de los ciudadanos y el costo cobrado a ellos por la ejecución de dichas demandas. Esto lleva a que los votantes yerren de manera sistemática al emitir sus votos, especialmente en asuntos económicos por sus sesgos anti-mercado, anti-extranjero, pro-empleo y pesimista. Por todo ello las teorías deliberativas terminan siendo utópicas.
    A los anteriores problemas, en especial al débil vínculo entre la emisión del voto y su resultado, se agrega el hecho que los ciudadanos no pueden escoger su mescla particular de bienes públicos, sino que eligen paquetes pre establecidos de bienes públicos, pudiendo ser incluso el resultado político un paquete no deseado. Además, la frecuencia con la que los ciudadanos ratifican sus elecciones es muy distante y la agregación de las preferencias emitidas a través del sistema electoral, dependiendo de las reglas de la misma, llevan a resultados que no favorecen al bienestar general.
    Una vez que se tiene el resultado político se debe analizar los incentivos de los políticos y de la burocracia estatal, para que estos persigan la satisfacción de las preferencias de los votantes, y no otras, o las suyas propias.
    Al contrario que de los votantes, los políticos y los burócratas tienen altos incentivos para estar bien informados. Sin embargo, al ser los votantes apáticos, estar desinformados y adherirse a teorías erróneas sin tener incentivos para aclarar sus conceptos, los políticos adaptaran su oferta a los votantes, ofreciéndoles emotivamente lo que desean sin importar las consecuencias.
    La tendencia que se impone en la democracia, debido a estos problemas institucionales de la política son el surgimiento de déficits permanentes, la preferencia por el corto plazo, el surgimiento del siclo político presupuestario, la tendencia a tomar decisiones que concentran beneficios en minorías y dispersan y difuminan los costos en las mayorías, de tal manera que el resultado social se aleja del bienestar general.
    El otro elemento político para satisfacer las preferencias de los ciudadanos es el comportami9ento de la burocracia estatal, sin la cual los políticos no pueden implementar sus decisiones. La burocracia tiene incentivos para aumentar su tamaño y trabajar menos, además de ser muy susceptible a la corrupción por razones sistémicas, y no solo personales, cuanta más discrecionalidad tengan éstos.
    Las democracias que requieran mayorías más altas tenderán a externalizar menos los costos de sus decisiones sobre las demás minorías.

    Conceptos Claves
    Es muy relevante descubrir los pocos incentivos que tienen los votantes para informarse y más sorprendente descubrir mas bien que tienen incentivos para informarse mal.
    Esto es debido al poco vínculo entre el voto marginal y el resultado político, lo cual nos lleva a frustrarnos teóricamente respecto a la democracia.
    Resalta la falta de un mecanismo, como la competencia en los mercados libres, que canalice las acciones de los políticos hacia el bienestar general.
    El sistema de señalización de las preferencias políticas de los ciudadanos, también resulta defectuoso, a tal punto que las democracias tienden a satisfacer las preferencias de las minorías políticamente mejor organizadas a costa de la mayoría de votantes apáticos.

    Tres Preguntas que le haría al autor:
    1. ¿de qué forma se puede reorganizar el sistema de votación, para que los votantes tengan más incentivos para informarse bien?
    2. ¿Qué mecanismo existe, como la competencia en los mercados, que canalice las acciones de los políticos hacia el bienestar general?
    3. ¿Por qué autores como Hoppe proponen la monarquía como sistema político de mejor desempeño que la democracia? ¿son válidos sus argumentos?

  10. En los temas 4 y 5 se sigue con el tema que abordara Hayek como objeto mismo de la economía: la información y su caracter disperso, y en concreto respecto a las preferencias de los individuos sobre los bienes que debe proveer el Estado.
    Explica cómo se pasó de ver el estado como un marco dado, una entidad a la que se le presuponía un funcionamiento cómodo, suponiéndole buena intención, un comportamiento acorde al interés. Y pasar de ahí a aplicarle el mismo análisis económico que se le aplica al resto de agentes: el interés personal.

    Como puntos importantes y novedosos:

    – La diferencia entre lo visible de los beneficios y lo difuso de los costos o visto de otro modo pero relacionado lo visible de los argumentos vividos frente la opacidad de los argumentos abstractos.
    – La racional ignorancia del votante, dada la poca influencia de su voto y el costo elevado de tener información, con algunos matices que la aminoran.
    – Los sesgos relacionados con la economía dada la ignorancia anterior.
    – Los fracasos en la deliberación con ejemplos muy característicos.
    – La distinta motivación del votante frente a la del consumidor, dadas las distintas implicaciones de la elección del voto o de la compra.
    – La pérdida de la intensidad en la elección en las elecciones del votante, frente a las de mercado, así como la formación de los paquetes de elección.
    – La frecuencia en la elección al revelar las preferencias y cómo fomenta el cortoplacismo.
    – Las reglas en las tomas de decisiones, con especial mención a la unanimidad Vs la mayoría simple, teniendo en cuenta las distintos tamaños de los grupos.
    – Incentivos de políticos y funcionarios frente a los incentivos de los votantes: la reelección de los políticos, el tamaño de la buraocracia o el mínimo esfuerzo de los funcionarios, a la vez que el votante se mantiene apático.
    – La deuda pública como forma de aprovecharse de las ventajas sin soportar los inconvenientes, adoptando además la forma de permanente, dados los incentivos que tienen políticos y votantes a aprovecharse.
    – El ciclo político y la perversión de las políticas de déficit anticíclico, sino no ya también en las épocas de bonanza.
    – El lobby y cómo las minorías imponen sus prebendas a las mayorías.
    – La llamada maldición de los recursos naturales.

    Preguntas:

    – ¿qué cambio podría implementarse desde el punto de vista del acceso a la información al votante, podría implementarse, para reducir los costos de la información que hacen apático al votante?

    – ¿Hay algún estudio dentro del Public Choice que trate al político no como sujeto aislado sino a su vez perteneciente a un partido con intereses propios y distintos a los de los votantes e incluso distintos a los de los gobernantes?

    – Hay alguna forma no dictatorial (pienso en una constitución o similar) de limitar por ley el ámbito de actuaciones de los políticos, de manera que los incentivos se topen con un líminte?

  11. En las lecturas se trata la figura del dictador benevolente que consiste en tener el monopolio de la coerción, pero lo ejercerlo en beneficio de los gobernados. Sin embargo, el político al igual que el resto de las personas persigue su interés personal.
    La Teoría de la Elección Pública (Public Choice) se centra en los incentivos. Se estudian los incentivos de los políticos y de los funcionarios. En relación con lo anterior se analiza el papel del déficit y como el votante recibe un conjunto de bienes y servicios por parte del Gobierno y no paga ningún precio directo.
    No se genera una motivación suficiente para que el votante esté informado. El votante también busca su interés personal.
    Entre las ideas importantes se pueden señalar:
    – Un voto no puede medir la intensidad de la preferencia.
    – Preferencia por el corto plazo por parte de los políticos.
    – Los beneficios están concentrados en unos pocos, mientras los costos se reparten entre un gran número de personas.
    – La teoría de la maldición de los recursos naturales.
    – Los incentivos y la teoría del Public Choice.
    ¿Sería más recomendable un sistema en que se tuviese en cuenta la intensidad de la preferencia?
    ¿Qué medidas se podrían tomar y como se podría lograr modificar los incentivos de políticos y funcionarios?
    ¿Cómo se podría motivar al electorado para informarse mejor?

Responder a Antonio Rojas Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *