Globalización y democracia: ¿puede la competencia intergubernamental fortalecer la libertad individual?

Con los alumnos de la materia Public Choice, vemos un artículo de Viktor Vanberg titulado “Globalización, democracia y la soberanía del ciudadano: ¿puede la competencia intergubernamental fortalecer la democracia?” donde analiza el impacto que la globalización, vista como un aumento de la competencia entre jurisdicciones, pueda tener como una forma de limitar al poder. Pero creo que el tema no debería plantearse como un fortalecimiento de la “democracia”, sino como un fortalecimiento de la libertad, o de la república, como democracia limitada. Así comienza:

“La expansión de los mercados conocida como globalización crea nuevas opciones nuevas avenidas para el comercio de bienes y servicios, como así también nuevas oportunidades para las inversiones de capital y la asignación de los recursos productivos que se pueden desplazar. Es una afirmación común, y no respondida, que la globalización y la competencia que de ella resulta entre las distintas jurisdicciones impone restricciones a las acciones libres de los gobiernos nacionales. La competencia es siempre un problema de accesibilidad a opciones alternativas, y, en la misma medida que la globalización de los mercados crea opciones adicionales para los ciudadanos y para aquellos a los que podemos llamar usuarios jurisdiccionales, la competencia entre jurisdicciones restringen el poder que los gobiernos pueden ejercer sobre ellos. Los gobiernos no pueden impunemente ignorar el mayor rango de opciones que ofrece la globalización a sus ciudadanos y usuarios jurisdiccionales.

El punto en discusión es cómo deben evaluarse estas restricciones del poder del gobierno. El argumento de que la competencia entre jurisdicciones puede servir los intereses comunes de los ciudadanos y que es, por lo tanto, una buena consecuencia, es defendido por autores como Geoffrey Brennan y James M. Buchanan (1988:212 sig.) que ven la vulnerabilidad a la búsqueda de privilegios y rentas cómo una debilidad fundamental en el proceso político de toma de decisiones. De acuerdo al punto de vista de estos pensadores la competencia entre gobiernos puede brindar un remedio potencial al limitar el entorno delos gobiernos a otorgar privilegios, y, por lo tanto, se reducen los incentivos para la búsqueda de renta. El contra argumento, de que la competencia entre jurisdicciones obstruye e inclusive puede impedir la realización de los intereses colectivos de los ciudadanos es defendido por autores como Fritz W. Scharpf (1998) o Hans-Werner Sinn (1994, 1996). Ellos enfatizan los efectos potenciales de incentivos negativos de la competencia entre jurisdicciones, y el peligro de que puede llevar a una “competencia ruinosa entre Estados” (Sinn, 1995:241), con consecuencias indeseables para todas las partes involucradas.

El punto de este artículo es sobre un argumento que se escucha frecuentemente dentro de este contexto, fundamentalmente que los desarrollos que se refieren a la globalización representan una amenaza para la democracia, y que existe un conflicto sistemático entre las fuerzas de la competencia del mercado entre jurisdicciones y los principios de la política democrática. Para examinar este argumento, primero es necesario aclarar que se entiende por principios de política democrática, y qué criterios de performance deberían, en consecuencia, usarse para acceder a una política democrática. Esta cuestión debe aclararse antes de que uno pueda proceder a una discusión con sentido acerca de cómo los efectos de la competencia entre jurisdicciones en política deben evaluarse en términos de los criterios que se postulan.”

Y así concluye:

“… la competencia entre jurisdicciones pueden realizar una contribución valiosa a la “mejora de la democracia” haciendo más difícil que los gobiernos implementen esquemas políticos que benefician a ciertos ciudadanos a costa de otros. En la medida que la movilidad de los propios ciudadanos y de los recursos trasladables favorezca a ciertos grupos privilegiados o a los que tienen las riendas del poder para tomar decisiones políticas, la competencia entre jurisdicciones le ofrece a los ciudadanos y a los usuarios de jurisdicciones una protección contra la explotación.

Con respecto a la capacidad de los gobiernos para actuar en defensa de los intereses comunes de los ciudadanos, la competencia entre jurisdicciones pueden ayudar, en su rol como proceso de descubrimiento, a los gobiernos y a los ciudadanos a resolver el difícil problema de determinar qué características y servicios de la jurisdicción puede ser más eficiente. En este sentido, la competencia entre jurisdicciones puede ayudar a mejorar la democracia. Por otro lado, mi discusión acerca del resentimiento contra la competencia entre jurisdicciones intentó demostrar que no existen indicios obvios de que esta competencia impida o limite a los gobiernos de implementar esquemas que realmente beneficien a todos los ciudadanos. Si, en este sentido, los efectos negativos de la competencia existen, uno debería primero analizar si tales efectos pueden atribuirse a la competencia misma, o, en cambio, son el resultado de las ineficiencias constitucionales a nivel nacional o internacional. Las deficiencias constitucionales a nivel nacional pueden surgir del fracaso en impedir problemas de free-riding debido a los incentivos que tienen los recursos trasladables para conseguir beneficios de los servicios de jurisdicción sin pagar por ellos. Los problemas de este tipo de free-riding deben distinguirse estrictamente del punto que está en el corazón de la competencia entre jurisdicciones, principalmente la posibilidad de salida, un punto que tiene que ver con la disposición de los recursos trasladables de pagar el precio solicitado por los servicios de la jurisdicción, o si prefieren renunciar a estos servicios a favor de opciones alternativas. Las deficiencias constitucionales a nivel internacional pueden deberse al fracaso de encuadrar a la competencia entre jurisdicciones dentro de reglas de juego apropiadas. Hasta que no se exploren las posibilidades de eliminar las deficiencias constitucionales en este nivel es inapropiado recomendar soluciones centralistas.”

3 pensamientos en “Globalización y democracia: ¿puede la competencia intergubernamental fortalecer la libertad individual?

  1. RESUMEN

    Es común asumir que la globalización y la competencia restringe las acciones libres de los gobiernos nacionales, sin embargo, lo que sí se evidencia es que la competencia entre jurisdicciones restringe el poder de los gobiernos sobre sus ciudadanos. Según Brennan & Buchanan (1988) la competencia entre gobiernos puede brindar un remedio potencial al limitar a los gobiernos el otorgamiento de privilegios. Así también hay autores como Scharpf, Sinn sobre los incentivos negativos de la competencia. Usualmente se entiende que la competencia entre jurisdicciones se asume a condiciones de Estado Nación, así como también puede entenderse a nivel sub–nacional e incluso, supranacional. Estas entidades ofrecen “paquetes” a sus habitantes como infraestructura, seguridad, legislación social, etc. Se asimilaría entonces, en este caso, la figura de soberanía del consumidor a la de soberanía de los ciudadanos. La función de las constituciones políticas es hacer la ciudadanía capaz de actuar colectivamente para lograr beneficios comunes.

    NOVEDOSO

    Se debe tener en cuenta el aspecto de aspectos trasladables y los que no, los atributos naturales serían no trasladables, por lo que infraestructura, condiciones de entorno institucional, serian relevantes para la competencia jurisdiccional. Así mismo, la jurisdiccionalidad genera “el dilema del prisionero”. La competencia entre jurisdicciones es beneficiosa, precisamente porque las opciones económicas creadas por la globalización generan beneficios para los agentes respecto a los recursos trasladables. Además de los recursos trasladables, los agentes también tienen intereses. La competencia entre jurisdicciones puede realizar una contribución a la mejora de la democracia, evitando “favoritismos” entre algunos ciudadanos con respecto al gobierno. Ofrece a su vez, protección contra la explotación. Así, la competencia entre jurisdicciones como “proceso de descubrimiento” a resolver el problema de determinar las características y servicios más eficientes. Muchas de las observaciones a la competencia entre jurisdicciones se dan por ineficiencias constitucionales.

    PREGUNTAS
    1. ¿Es posible pensar en competencia entre jurisdicciones en condiciones de Centralismo?
    2. Dada la existencia de elementos “trasladables” y no trasladables en la competencia entre jurisdicciones, ¿es posible pensar en condiciones limitantes de la competencia, asumiendo un supuesto de “competencia perfecta de jurisdicciones” cuando no existe por ejemplo, libre acceso a la ciudadanía?
    3. Hay problemas de ineficacia constitucional trabajados en el texto. ¿las posibles soluciones presentadas, pueden presentarse en condiciones de “ausencia constitucional”, i. e. la no existencia de una Ley Fundamental escrita?

  2. Public Choice. Globalización y democracia. Vanberg.

    El texto analiza las posibles consecuencias de la competencia entre jurisdicciones estatales. Una creciente globalización e interconexión entre los países aumenta inevitablemente el margen de opciones para los ciudadanos. Este aumento de las posibilidades que viene de un mayor acceso de los consumidores a servicios que superan los límites de su nación, actúa como creciente limitación a los poderes gubernamentales. La idea es determinar si esta creciente competitividad entre jurisdicciones políticas resultan beneficiosas o no. Una forma de comenzar a comprender la problemática es pensar en los diferentes Estados como si fueran empresas territoriales, ya que cada jurisdicción ofrece servicios, como seguridad, infraestructura, educación, regulaciones impositivas, etc. ¿Pueden estas “empresas territoriales” competir entre si de la misma manera que compiten las empresas en los mercados? Y si pudieran, las consecuencias serian beneficiosas?

    Me pareció llamativo el texto en cuanto permite pensar los beneficios que pueden implicar la competencia entre jurisdicciones a una escala mundial, lo cual podría extender a un grado mucho mayor los beneficios que presenta una mayor capacidad competitiva. Si los servicios políticos emularan los beneficios atribuibles a la “soberanía del consumidor” en los mercados, la vida de las personas mejoraría considerablemente. En este sentido me intereso la expresión “soberanía del ciudadano” para apuntar hacia esta nueva posibilidad. Esta nueva competencia entre jurisdicciones tiene el potencial de limitar el poder de los gobiernos, a fin de impedir con mayor eficacia la explotación de los ciudadanos. Muy interesante también la idea llamada “tributación de acuerdo al beneficio”, en la cual los ciudadanos deben advertir con satisfacción que los costos que aportan con sus impuestos valen los servicios que reciben en cada jurisdicción.

    1) ¿Que son los factores trasladables y no trasladables?
    2) ¿Que es la “Renta de Jurisdicción?
    3) ¿Puede mencionar ejemplos de posibles normas internacionales que pudieran disminuir los problemas de externalidad?

  3. -Resumen
    El texto trata sobre la posibilidad de que la competencia entre gobiernos pueda contribuir a fortalecer la democracia, y desarrolla como es que la competencia entre jurisdicciones puede realizar una contribución valiosa a la mejora de la democracia dificultando que los gobiernos beneficien a ciertos sectores arbitrariamente o por intereses propios. Así como en el proceso de mercado el consumidor es el soberano, en el caso de la democracia los ciudadanos serian el regulador de los resultados de la misma. Adicionalmente también se menciona la situación en la que aparecen “free riders” y las posibles consecuencias y soluciones.

    – Lo novedoso o sorprendente en el texto.
    Me pareció muy clara y acertada la adecuación de la competencia dentro del ámbito democrático, ya que ambos sistemas tienen mucho en común y considero que el enfoque propuesto tiene mucha información valiosa para contribuir a una mejora y optimización de los resultados dentro de un estado democrático. Por otro lado me llama la atención que más allá de la globalización sigan existiendo comunidades como los Amish, comunidades cerradas que viven sin depender de ninguna otra o sin intercambiar productos o alimentos.

    – Tres preguntas que le haría al autor:
    1) ¿Cómo impacta la figura de los free riders respecto del proveedor de bienes púbicos?

    2) ¿Cuál sería una nación ejemplo que pudiera mencionar en la cual se optimiza la democracia a través de la competencia entre jurisdicciones?

    3) Además del voto, ¿Que otra herramienta considera que tiene el ciudadano para regular sus preferencias dentro de la democracia?, si es que la hay….

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