Las diferencias entre la Escuela Austriaca de Economía y la Escuela Neoclásica. Dos entre otras.

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Econonómico II (Escuela Austriaca) de Económicas, UBA, vemos el artículo de Jesús Huerta de Soto “La Escuela Austriaca moderna frente a la Neoclásica” (Revista de Economía Aplicada, vol V, Invierno 1997). Aquí van dos de esas diferencias:

“Para los teóricos austríacos la Ciencia Económica se concibe como una teoría de la acción más que de la decisión, y ésta es una de las características que más les diferencian de sus colegas neoclásicos. En efecto, el concepto de acción humana engloba y supera con mucho al concepto de decisión individual. En primer lugar, para los austríacos el concepto relevante de acción incluye, no sólo el hipotético proceso de decisión en un entorno de conocimiento “dado” sobre los fines y los medios, sino, sobre todo y esto es lo más importante, “la percepción misma del sistema de fines y medios” en el seno del cual tiene lugar la asignación económica que con carácter excluyente estudian los neoclásicos.

Además, lo importante para los austríacos no es que se tome una decisión, sino que la misma se lleve a cabo en forma de una acción humana a lo largo de cuyo proceso (que eventualmente puede llegar o no a culminarse) se producen una serie de interacciones y procesos de coordinación cuyo estudio precisamente constituye para los austríacos el objeto de investigación de la Economía. Ésta, lejos de ser una teoría sobre la elección o decisión, es una teoría sobre los procesos de interacción social, que podrán ser más o menos coordinados según cuál sea la perspicacia mostrada en el ejercicio de la acción empresarial por parte de los diversos actores implicado.

Por eso, los austríacos son especialmente críticos de la estrecha concepción de la Economía que tiene su origen en Robbins y en su conocida definición de la misma como ciencia que estudia la utilización de medios escasos susceptibles de usos alternativos para la satisfacción de las necesidades humanas(4). La concepción de Robbins implícitamente supone un conocimiento dado de los fines y los medios, con lo que el problema económico queda reducido a un problema técnico de mera asignación, maximización u optimización, sometido a unas restricciones que se suponen también conocidas. Es decir, la concepción de la Economía en Robbins corresponde al corazón del paradigma neoclásico y es completamente ajena a la metodología de la Escuela Austríaca tal y como hoy se entiende.

En efecto, el hombre robbinsiano es un autómata o caricatura del ser humano que se limita a reaccionar de forma pasiva ante los acontecimientos. Frente a esta concepción de Robbins, hay que destacar la postura de Mises, Kirzner y el resto de los austríacos que consideran que el hombre, más que asignar medios dados a fines también dados, lo que realmente hace es buscar constantemente nuevos fines y medios, aprendiendo del pasado y usando su imaginación para descubrir y crear (mediante la acción) el futuro. Por eso, para los austríacos la Economía queda subsumida o integrada dentro de una ciencia mucho más general y amplia, una teoría general de la acción humana (y no de la decisión humana).Según Hayek, si para esta ciencia general de la acción humana “a name is needed, the term praxeological sciences now clearly defined and extensively used by Ludwig von Mises would appear to be most appropriate”.

1.2. El subjetivismo austríaco frente al objetivismo neoclásico

Un segundo aspecto de importancia capital para los austríacos es el del subjetivismo. Para los austríacos la concepción subjetivista consiste en el intento de construir la Ciencia Económica partiendo siempre del ser humano real de carne y hueso, considerado como actor creativo y protagonista de todos los procesos sociales. Por eso, para Mises “la teoría económica no trata sobre cosas y objetos materiales; trata sobre los hombres, sus apreciaciones y, consecuentemente, sobre las acciones humanas que de aquéllas se deriven.

Los bienes, mercancías, las riquezas y todas las demás nociones de la conducta, no son elementos de la naturaleza, sino elementos de la mente y de la conducta humana. Quien desee entrar en este segundo universo debe olvidarse del mundo exterior, centrando su atención en lo que significan las acciones que persiguen los hombres”. Por eso, para los austríacos, y en gran medida a diferencia de los neoclásicos, las restricciones en Economía no vienen impuestas por fenómenos objetivos o factores materiales del mundo exterior (por ejemplo, las reservas de petróleo), sino por el conocimiento humano empresarial (el descubrimiento, por ejemplo, de un carburador que duplique la eficiencia de los motores de explosión tiene el mismo efecto económico que una duplicación del total de reservas físicas de petróleo).

6 pensamientos en “Las diferencias entre la Escuela Austriaca de Economía y la Escuela Neoclásica. Dos entre otras.

  1. Resumen:Alberdi, Juan Bautista (1810-1884) creador de las bases económicas ,luego redactadas en la Constitución Nacional Argentina, en principios de la política económica, basada principalmente en libertad individual (por ejemplo lo descripto en los arts. 14,20 CN ) .Con el objetivo de lograr la riqueza necesaria para construir la Nación, y en la existencia del poder. Sin rentas no hay gobierno, sin gobierno, sin población, sin capitales, no hay Estado.
    Alberdi plantea tres elementos para la formación de riqueza que son: 1° Las fuerzas o agente productores, que son el trabajo, la tierra y el capital. 2°La aplicación de esas fuerzas a las distintas etapas como la agricultura, comercio y la industria fabril. 3° El empleo de estos factores en el proceso productivo, termina en la obtención de bienes de intercambio, que los hombres valoran cuando hay necesidades que satisfacer. Todas estas ideas son descriptas en la Constitución Nacional para que trascienda en el tiempo; no sean de fácil modificación.

    Lo importante:
    Lo trascendental es la pasión que puso Juan Bautista Alberdi, para construir los cimientos de la Nación Argentina, al establecer los lineamientos de la política económica en consonancia con los pensamientos de (S/XIX) las escuelas de las ciencias económicas e industrial cuyos exponentes más destacados Quesnay, Adam Smith, Ricardo y Say entre otros. Hoy se los reconoce como los visionarios en las ciencias económicas, cuyas ideas mostraron la metodología para crear riqueza. El trabajo, la tierra y el capital son determinantes para el desarrollo de la economía .La necesidad de poblar las grandes extensiones de tierra a través de la emigración, instruir, dar educación a los habitantes de la Argentina.
    La Constitución ha consagrado el principio de la libertad económica, por ser tradición política de la revolución de mayo de 1810, contra la dominación española.
    La Constitución como la norma Suprema en la cual esta prescrita la forma de organización del Estado y del gobierno Argentino.

    1. ¿Cómo motivar al hombre argentino para que las dificultades no sean un obstáculo para su desarrollo?
    2. El desarrollo de la tecnología remplaza el trabajo del hombre ¿Cuál será el lugar de la fuerza de trabajo en el futuro?
    3. Los bloques de países que se forman ¿Serán eficientes para crear bienes para cubrir la necesidades básicas del hombre?

    Margarita Cáseres

  2. Aste Maria Belén.

    Nº de Registro: 865569.

    1- Jesús Huerta de Soto comenzara su trabajo con una pequeña referencia a Mises sobre la distinción de la Escuela austriaca y su desarrollo sobre una teoría de la acción económica y no de un equilibrio de ella. Separara su trabajo en 2 partes, presentando en la primera las principales diferencias entre la escuela austriaca y el enfoque neoclásico y por otro lado responderá las criticas que se le han hecho al enfoque austriaco. Detallara varias diferencias: la teoría de la acción de los austriacos versus la teoría de la decisión de los neoclásicos; el subjetivismo austriaco (el análisis parte desde el hombre como actor principal de todos los procesos sociales y acciones que se deriven de ellos) frente al objetivismo neoclásico; el empresario austriaco frente al homo economicus neoclásico; la posibilidad de cometer un error empresarial frente a la teoría neoclásica que racionalizan todas las decisiones; la información subjetiva frente a la información perfecta que presentan los neoclásicos; un proceso empresarial de coordinación (los fines y medios son muchos, no todos los individuos poseen el conocimiento de todos ellos y también los van creando con el paso del tiempo, es imposible conocer todas las alternativas posibles) frente a los modelos de equilibrio general o parcial de los neoclásicos. Con respecto a las criticas que se les hace comentara algunas, que ambas teorías pueden ser complementarias y no excluyentes (para los austriacos el método neoclásico es erróneo y hace que las conclusiones obtenidas del análisis de los problemas económicos diste de la realidad); los austriacos critican la irrealidad de los supuestos neoclásicos y no su simplificación para la obtención de conclusiones; para los austriacos existe un exceso de producción de trabajos empíricos y una escasez de estudios teóricos para entender la realidad. Concluye comentando y discutiendo como deberían ser estas criticas desde el punto de vista austriaco.

    2- Puntos que más me llamaron la atención:
    La acción humana es un proceso, en el cual se producen interacciones y procesos de coordinación. La critica que hace contra Robbin, ya que este individuo conoce todos los medios, fines y restricciones a las que se enfrentara con lo cual el problema se reduce tan solo a un problema de asignación de recursos. Los austriacos se enfocan sobre la acción humana, el hombre también busca nuevos fines y medios, utiliza lo que aprendió en el pasado y trata de descubrir y crear el futuro mediante la acción. Por esto la presenta como una teoría de la acción humana y no de la decisión humana.
    Otro punto a destacar es la función del empresario. Esta consiste en crear y descubrir nueva información que no existía, con lo cual en la teoría neoclásica es imposible de incluirla en las funciones de costes y beneficios esperados que el empresario enfrentara para la asignación de recursos si todavía no es una información existente. El autor hará mucho énfasis sobre la función empresarial que tiene lugar en la economía austriaca y como los economistas neoclásicos la ignoran o no la pueden ver. No solo descubren nueva información sino que llevan a cabo un proceso de coordinación y cómo generan de manera continúa nueva información.
    La no separación de los aspectos micro y macro, como si lo hacen los neoclásicos, sino que los austriacos los estudian de manera conjunta y interrelacionada entre si, mostrando su conexión y no separadamente.
    La introducción del termino coste de oportunidad por los austriacos y como los precios de los bienes finales es la demostración en el mercado de las valoraciones subjetivas, los que determinan los costes a incurrir para producirlos y no al revés.
    Por ultimo como para los austriacos esta la creencia sobre la imposibilidad de efectuar predicciones exactas en economía, ya que el futuro no puede conocerse debido a que depende de información que todavía no ha surgido, por lo tanto pueden efectuarse predicciones de tendencia.

    3- Si es verdad que la teoría neoclásica es una teoría de la decisión, y que el individuo conoce todos los medios, fines y restricciones a las cuales hará frente y es solo un problema de asignación entre recursos escasos, ¿Cómo es posible que haya perdurado tanto en el tiempo y hasta estos días con las criticas efectuadas por parte de los economistas austriacos?
    ¿Es posible realizar predicciones de alguna clase?
    ¿La escuela austriaca utiliza supuestos para sus análisis?

  3. Irene Wojcicki
    Registro 867.091
    1)
    De Soto analiza las diferencias entre dos escuelas de pensamiento, la austríaca y la neoclásica presentando a la primera como una superación de la segunda. Marca diferencias tales como teoría de acción de los austríacos frente la teoría de decisión de los neoclásicos. Para los austríacos el concepto relevante de acción incluye, no sólo el hipotético proceso de decisión en un entorno de conocimiento dado sobre los fines y los medios, sino, sobre todo, y esto es lo más importante, “la percepción misma del sistema de fines y medios”; mientras que para los neoclásicos está basada en la concepción de economía de Robbins, donde el problema económico queda reducido a un problema técnico de mera asignación, maximización u optimización, sometido a unas restricciones que se suponen también conocidas. Otra diferencia que enfatiza es la relacionada a la información, para los austriacos la información es de carácter subjetiva, conocimiento práctico, relevante, subjetivamente interpretado, sabido y utilizado por el empresario en el contexto de una acción concreta, y para los neoclásicos la tratan como objetiva. Además habría que resaltar que los costos también son subjetivos para los pensadores austríacos y su postura en contra de la utilización de supuestos falsos en la economía. Finalmente el autor contesta algunas críticas a la economía austríaca entre las que se destaca el problema de la formalización de sus proposiciones teóricas argumentando que es la matemática la que debe avanzar para lograr incorporarlas en los modelos y no recurrir a postulados de constancia falsos para una ciencia social.

    2)

    Resulta importante su postura en contra de la conocida visión de Friedman que afirma que todo supuesto es descriptivamente falso, y lo realmente importante sería su utilidad para los propósitos que se persiguen, es decir, para la predicción.
    Asimismo, es significativo resaltar la diferencia que enfatiza entre costos subjetivos y objetivos. Para los austríacos las cosas cuestan porque valen y no a la inversa, es decir, por creer que se puede vender el bien A a un valor X es que se está dispuesto a asumir costos por Y. Sin embargo, en la teoría neoclásica aun siendo los precios función de los costos, estos costos no dejan de ser los valores de los insumos y como todo valor surge de las escaseces relativas, siendo escaso un bien útil y limitado en cantidad. Dadas las maximizaciones de los agentes los precios relativos terminan determinados por el cociente de utilidades marginales y, como consecuencia, los costos serían subjetivos para la teoría neoclásica y no objetivos como señala el autor.

    3)

    ¿De dónde surge el beneficio empresarial?

    ¿Quién es el empresario innovador? ¿Quiénes toman las decisiones empresariales?

    ¿Quiénes deben apropiarse de los beneficios de la innovación empresarial?

  4. Agustín Cianfagna
    Registro: 874282

    El autor realiza una minuciosa comparación entre la Escuela Austríaca de Economía y la Escuela Neoclásica, abarcando distintos aspectos tales como su principio esencial, punto de vista metodológico, foco de referencia, posibilidades de predicción, etc. Resaltando cuáles son las críticas más importantes que los economistas austríacos le hacen a los neoclásicos, como por ejemplo el tener un punto de vista objetivo de la ciencia económica, no tomar en cuenta el accionar humano como eje principal o el hecho de no tener en cuenta la función empresarial. En un segundo apartado De La Huerta se dedica a contestar críticas y comentarios que habitualmente se le hacen al paradigma austríaco, tales como su dificultad para realizar proposiciones teóricas, la baja producción de trabajos empíricos o la poca capacidad de predicción que el enfoque austríaco tiene en el ámbito de la economía. Finalmente culmina con una conclusión en donde deja en evidencia como la economía neoclásica falló a la hora de realizar sus predicciones.
    Claramente lo más novedoso es la gran diferencia conceptual entre ambas escuelas a la hora de encarar la economía como ciencia. En referencia a esto, los tres aspectos más importantes serían: Primero la concepción de la Ciencia Económica concebida como una teoría de la acción más que de la decisión (praxeología), en donde se la describe como una teoría sobre los proceso de interacción social. En segundo lugar, el subjetivismo austríaco en donde se construye la Ciencia Económica partiendo siempre del ser humano como actor protagonista de todos los procesos sociales, sus apreciaciones y sus acciones. Tercero, el papel trascendental del empresario y la función empresarial, generando información que antes no existía y la posibilidad de cometer errores por parte de estos ante una oportunidad de ganancia. Se podría decir con seguridad que estos tres aspectos no son tenidos en cuenta (o apenas lo son) por la escuela neoclásica. Considero que son tres aspectos clave que deberían ser tenidos en cuenta a la hora de realizar cualquier tipo de interpretación económica. Sin embargo es tan abarcativo y abstracto el espectro que se abarcaría bajo este tipo de paradigma que resulta difícil realizar modelos económicos predictivos.

    Al autor le preguntaría:
    1- ¿Cuál sería el rol de aquel individuo que no es empresario? Es decir, aquel que solo vende su fuerza de trabajo y no produce ni comercializa ningún tipo de bien.
    2- ¿Cómo se estudia, como se enseña la economía, si el corpus de esta teoría económica es puramente lógico?
    3- ¿Es posible realizar modelos económicos bajados a la realidad sin dejar ceteris paribus determinadas variables?

  5. 1)
    Con el artículo el autor elabora una comparación entre las principales diferencias entre la Escuela austríaca y la teoría neoclásica. Uno de los primeros puntos de comparación es lo referido al campo de la teoría de acción de los austríacos frente a la teoría de la decisión de los neoclásicos. Para los primeros la economía se cierne sobre como los actores elaboran interacciones y su repercusión en el entorno, y no una maximización de necesidades, como postulan los neoclásicos. El subjetivismo austríaco frente al objetivismo (individualismo metodológico) neoclásico es otra de las diferencias fundamentales (los austríacos parten del ser humano como protagonista principal, como factor del cambio).
    Por otra parte, según la Escuela austríaca la función empresarial es la fuerza protagonista, mientras que la teoría neoclásica se guía por el concepto de “homo oeconomicus” (hombre actúa de forma racional frente a los estímulos que recibe). Otra de las comparaciones se refiere a la posibilidad de que se cometan errores empresariales “puros”, a diferencia de la teoría neoclásica, en donde todo se racionaliza. Además, hay que tener en cuenta que para los neoclásicos los actores poseen información plena y se manejan con modelos de equilibrio; para los austríacos la información no es de “público conocimiento”, sino que es subjetiva (está dispersa y cambia constantemente). Por otro lado, marca la diferencia entre el proceso empresarial de coordinación (haciendo énfasis en este concepto) de la Escuela austríaca en contraste con el modelo de equilibrio neoclásico.
    Respecto al concepto de competencia, es clara la diferenciación entre el modelo de competencia “perfecta” y costos objetivos y constantes de los neoclásicos y la rivalidad empresarial y costos “subjetivos” (que depende de la astucia empresaria) de la Escuela austríaca. La teoría neoclásica se caracteriza por su formalismo matemático en el análisis de los sucesos económicos, mientras que la Escuela austríaca se maneja con una lógica verbal, que pone en foco el accionar subjetivo de las personas y el ingenio empresarial.
    En la segunda parte del artículo el autor elabora contestaciones a algunas críticas que se le suelen hacer a la Escuela austríaca, relacionadas a la falta de criterio empírico y formalizaciones teóricas.

    2)
    Resulta interesante la comparación elaborada por el autor, ya que también mediante la misma marca los puntos críticos en donde la Escuela austríaca difiere con la teoría neoclásica, cuyos postulados y métodos tienen una vigencia que se prolonga y tiene una inferencia fundamental en la corriente de pensamiento actual. Uno de los puntos que me llamó la atención es el referido a la posibilidad de errores empresariales “puros”, algo que muchas veces al estudiarse los modelos actuales no suele aparecer, y considero de vital importancia, ya que tiene más correlación con la realidad que la racionalización de las decisiones de la teoría neoclásica. La modelización en términos de equilibrio, si bien ayuda a entender como se relacionan y acoplan los distintos actores y resulta sin dudas fundamental para un análisis económico completo (mas allá de que la matemática en la economía tiene mas bien un fin “persuasivo”), muchas veces pierde su correlato al momento de elaborar políticas económicas efectivas en la práctica.

    3)
    ¿En cuanto a la política económica y fiscal, difiere mucho el accionar o las medidas sugeridas por los autores austríacos y neoclásicos para la solución de los problemas económicos?

    ¿Existe algún modelo de carácter matemático y formal que sirva de punto de partida a la Escuela austríaca?

    ¿Habría alguna manera de que se pudieran incluir dentro de la teoría neoclásica las postulaciones de los austríacos? ¿O son radicalmente distintos?

  6. Senlle, Sebastián Ezequiel
    REG 870.988

    Resumen del texto:

    En el presente trabajo, Huerta de Soto realiza un minucioso análisis comparativo entre los postulados esenciales de la Escuela Austríaca frente al enfoque neoclásico.

    En este sentido, hace eje en la primera como una Teoría de la acción humana, antes que de la decisión, donde la función empresarial (en un contexto de rivalidad empresarial y no de “competencia perfecta”) constituye el motor que, desde la creatividad, genera nueva información y dinamiza el progreso. Huerta de Soto enfatiza el hecho de que la Escuela Austríaca hace pie sobre postulados más firmes que los neoclásicos. Para entender la conducta humana, abandonando la idea de conductas maximizadoras y constantes, aun cuando ello implique resignar la idea de poder hacer “predicciones específicas”.

    Conceptos destacados:

    1. Rescato su valoración del lenguaje verbal como un instrumento capaz de explicar la interacción económica superador del mero “formalismo matemático”, sacralizado por el enfoque neoclásico.
    2. Destaco su apelación a pensar la conducta humana en términos de “personas de carne y hueso” ante el postulado del individuo frío, racional, maximizador, constante en sus preferencias y perfectamente informado que describen los neoclásicos y que poco parece ajustarse al hombre moderno.
    3. Considero esencial el lugar central que el autor le otorga a la creatividad empresarial como elemento impulsor del progreso. La relaciono con el concepto de “destrucción creativa” de Schumpeter, frente a la pasividad neoclásica que se conforma con describir supuestos escenarios de equilibrio a largo plazo que poco se ajustan al mundo actual.

    Preguntas que le haría al autor:

    I) Usted plantea un escenario de “rivalidad empresarial” como alternativa a la “competencia perfecta neoclásica”. Esa rivalidad, ¿puede dar lugar a escenarios de concentración monopólica / oligopólica? Y en ese caso, ¿es esto algo necesariamente negativo, como sugiere el análisis neoclásico?
    II) El avance tecnológico que ha vivido el mundo en los últimos 100 años es vertiginoso y sin precedentes y ha sido liderado en buena medida por la función creativa empresarial, ¿Por qué cree que en este contexto el enfoque neoclásico se ha considerado como hegemónico cuando es incapaz de dar cuenta de este permanente fenómeno impulsor creativo?
    III) Pese a las claras diferencias que enumera a lo largo del articulo entre ambos pensamientos, ¿no considera que la economía austriaca y la neoclásica comparten una raíz conceptual común en el pensamiento de los clásicos escoceses, con conceptos como el “self-interest” y los beneficios de la división del trabajo?

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