Así comenzó una de las revoluciones más importantes de la teoría económica: Carl Menger y la subjetividad del valor

Así comenzó la “revolución marginalista” en la economía. Con los alumnos de la UBA Económicas vemos el libro de Carl Menger, Principios de Economía Política. Dice el autor en su capítulo III:

menger

“El valor de los bienes se fundamenta en la relación de los bienes con nuestras necesidades, no en los bienes mismos. Según varíen las circunstancias, puede modificarse también, aparecer o desaparecer el valor. Para los habitantes de un oasis, que disponen de un manantial que cubre completamente sus necesidades de agua, una cantidad de la misma no tiene ningún valor a pie de manantial.

Pero si, a consecuencia de un terremoto, el manantial disminuye de pronto su caudal, hasta el punto de que ya no pueden satisfacerse plenamente las necesidades de los habitantes del oasis y la satisfacción de una necesidad concreta depende de la disposición sobre una determinada cantidad, esta última adquiriría inmediatamente valor para cada uno de los habitantes. Ahora bien, este valor desaparecería apenas se restableciera la antigua situación y la fuente volviera a manar la misma cantidad que antes. Lo mismo ocurriría en el caso de que el número de habitantes del oasis se multiplican de tal forma que ya la cantidad de agua no bastara para satisfacer la necesidad de todos ellos. Este cambio, debido a la multiplicación del número de consumidores, podría incluso producirse con una cierta regularidad, por ejemplo, cuando numerosas caravanas hacen su acampada en este lugar.

Así pues, el valor no es algo inherente a los bienes, no es una cualidad intrínseca de los mismos, ni menos aún una cosa autónoma, independiente, asentada en sí misma. Es un juicio que se hacen los agentes económicos sobre la significación que tienen los bienes de que disponen para la conservación de su vida y de su bienestar y, por ende, no existe fuera del ámbito de su conciencia. Y así, es completamente erróneo llamar “valor” a un bien que tiene valor para los sujetos económicos, o hablar, como hacen los economistas políticos, de “valores”, como si se tratara de cosas reales e independientes, objetivando así el concepto. Lo único objetivo son las cosas o, respectivamente, las cantidades de cosas, y su valor es algo esencialmente distinto de ellas, es un juicio que se forman los hombres sobre la significación que tiene la posesión de las mismas para la conservación de su vida o, respectivamente, de su bienestar.

La objetivación del valor de los bienes, que es por su propia naturaleza totalmente subjetivo, ha contribuido en gran manera a crear mucha confusión en torno a los fundamentos de nuestra ciencia.”

Y luego ya se encarga de demoler la teoría del “valor trabajo”:

El valor que un bien tiene para un sujeto económico es igual a la significación de aquella necesidad para cuya satisfacción el individuo depende de la disposición del bien en cuestión. La cantidad de trabajo o de otros bienes de orden superior utilizados para la producción del bien cuyo valor analizamos no tiene ninguna conexión directa y necesaria con la magnitud de este valor. Un bien no económico, por ejemplo, una cantidad de madera en un gran bosque, no encierra ningún valor para los hombres por el hecho de que se hayan empleado en ella grandes cantidades de trabajo o de otros bienes económicos. Respecto del valor de un diamante, es indiferente que haya sido descubierto por puro azar o que se hayan empleado mil días de duros trabajos en un pozo diamantífero. Y así, en la vida práctica, nadie se pregunta por la historia del origen de un bien; para valorarlo sólo se tiene en cuenta el servicio que puede prestar o al que habría que renunciar caso de no tenerlo. Y así, no pocas veces, bienes en los que se ha empleado mucho trabajo no tienen ningún valor y otros en los que no se ha empleado ninguno lo tienen muy grande. Puede ocurrir también que tengan un mismo valor unos bienes para los que se ha requerido mucho esfuerzo y otros en los que el esfuerzo ha sido pequeño o nulo. Por consiguiente, las cantidades de trabajo o de otros medios de producción empleados para conseguir un bien no pueden ser el elemento decisivo para calcular su valor. Es indudable que la comparación del valor del producto con el valor de los medios de producción empleados para conseguirlo nos enseña si y hasta qué punto fue razonable es decir, económica, la producción del mismo. Con todo, esto sólo sirve para juzgar una actividad humana perteneciente al pasado. Pero respecto del valor mismo del producto, las cantidades de bienes empleados en conseguirlo no tienen ninguna influencia determinante ni necesaria ni inmediata.”

8 pensamientos en “Así comenzó una de las revoluciones más importantes de la teoría económica: Carl Menger y la subjetividad del valor

  1. RESUMEN
    Carl Menger se embarca en una tarea revolucionaria que marcó un antes y un después en la ciencia económica: la subjetividad del valor. Para el austríaco, aquel fenómeno que llamamos valor de los bienes brota de la relación entre necesidad y masa de bienes disponible. La circunstancia de que un bien tenga valor para nosotros radica en que, disponer del mismo significa que somos conscientes de que dependemos de ellos para la satisfacción de nuestras necesidades. Así pues, el valor no es algo inherente a los bienes ni es una cualidad intrínseca de los mismos. Es un juicio que se hacen los agentes económicos sobre la significación que tienen los bienes para la conservación de su vida y de su bienestar. Podemos decir entonces que, un bien puede tranquilamente constituir para un sujeto económico un gran valor, para otro un valor menor y para un tercero un valor absolutamente nulo. Una problemática también mencionada por Menger es que, en los casos en los que la satisfacción de necesidades de diversa significación depende de la disposición de determinadas cantidades de bienes, nos enfrentamos con el difícil problema de determinar qué concreta satisfacción de una necesidad depende de una concreta cantidad de bienes. La solución de este importantísimo problema de la teoría del valor se obtiene a través del análisis de la economía humana y de la naturaleza del valor de los bienes. Sin embargo, el verdadero problema radica en la aplicación práctica del principio de la vida económica humana. La vida humana es un proceso en el que las fases de desarrollo del futuro están siempre condicionadas por las fases precedentes. En la medida en que la conservación de nuestra vida depende de la satisfacción de nuestras necesidades, es evidente que la seguridad de la satisfacción de las necesidades de los espacios temporales más próximos tiene prioridad sobre la de los espacios más distantes.

    Por otro lado, y para concluir, Menger también incursiona en temas como el análisis de los bienes no económicos, y los bienes de orden superior e inferior, y remarca la importancia de tener en cuenta el margen, la valoración subjetiva, el elemento temporal, entre otros conceptos innovadores que introduce a lo largo de su obra. Además, hace una crítica a aquellos economistas que confunden entre utilidad y valor de uso, ya que es un duro impedimento para la formación de la teoría general de nuestra ciencia. Lo mismo opina de la objetivación del valor de los bienes, ya que considera que ha contribuido en gran manera a crear confusión en torno a los fundamentos de la teoría económica.

    NOVEDOSO
    Vinculado al problema de miopía que tenemos los argentinos en especial, quería citar el pasaje en el cual Menger aclara que a pesar de todo, nuestra valoración subjetiva claramente está sujeta y expuesta a errores. “Los hombres corren el peligro de conceder mayor importancia a aquellas satisfacciones de necesidades que promueven su bienestar de forma más intensa, aunque pasajera, que no a aquellas otras de las que depende una satisfacción menos intensa pero más permanente, es decir, acostumbran a apreciar más los placeres pasajeros pero intensos, que su bienestar permanente y a veces incluso más que a su propia vida. Justamente esta circunstancia pone bien en claro por qué se ocurren tantos errores en la vida económica humana.”

    PREGUNTAS
    -¿Fue la paradoja del valor (el diamante y el agua) planteada por los clásicos lo que lo motivó a pensar en una solución y llegar así a desarrollar su teoría subjetiva?
    -¿Cómo enfrentaría la vulnerabilidad de la exposición de nuestra valoración subjetiva a errores? (Con el fin de evitar los problemas que conlleva pensar más en el corto plazo que en el largo)
    -¿Por qué cree que hoy en día varios profesionales siguen estando de acuerdo con la teoría objetiva del valor?

  2. Alumno: Juan Marcelo Marynowsky
    Registro: 884887
    Texto “Principios de Economía Política”, Carl Menger.
    Capítulo 3: “La Teoría del Valor”

    Resumen:
    El texto comienza dando una definición general del valor, expresando que se lo considera como la significación que nosotros mismos como individuos le otorgamos a los bienes o porciones de los mismos a la hora de querer satisfacer nuestras necesidades. Luego comienza a realizar un análisis considerablemente más minucioso, incluyendo un punto de confusión entre objetividad y subjetividad dentro del valor que le asignamos a las cosas, algo que luego, de alguna manera quedará algo más claro al definir el concepto de utilidad (estrictamente subjetiva) y el frecuente error (entre tantos) de confundir ambos conceptos. Menciona de distintas formas y numerosas veces que el valor es ese juicio que hacen los agentes acerca de la significación de los bienes para poder garantizar la conservación de la vida y la manifestación del bienestar.
    Comenta que los bienes económicos [aquellos en los que la cantidad disponible es menor al nivel de necesidad(es) a complacer], son los que, según Menger, reúnen cierto valor, opuestamente a los denominados “no económicos”.
    Atendiendo a lo dicho acerca de la significación de los bienes, al ser distinta para todos, cada individuo prioriza aquello que considera como necesidad imperativa y, una vez reparada ésta irá en busca de complacer las demás; situación que demuestra en gran parte la diferencia del valor persistente entre los bienes.
    Deja en claro el error que muchas veces se produce al incluir al componente del trabajo dentro del valor, desmintiéndolo diciendo apenas que muchos objetos ya no poseen posibilidad de reproducción y aún tienen valor, el cual en algunos casos es relativamente alto. Análogamente, rechaza que un bien tenga mucho valor por incluir componentes valiosos.
    Denota también que, cualquier proceso económico del cual se busque obtener el máximo beneficio está condicionado por aquello que ocurrirá en un futuro distante, dadas las variaciones en cultura y tecnología, entre otras.
    Por último, nos referimos a la diferenciación entre bienes de orden superior (aquellos que satisfacen necesidades humanas de manera directa) y los de orden inferior (que no lo logran a menos que se los someta a cambios convenientes). Menger concluye que el valor de un bien de orden superior es más elevado a medida que mayor sea el valor previsible del producto para un valor igual de bienes complementarios requeridos para su producción.

    Sorprendente/novedoso:

    Ya por estos años, llegando a finales del siglo XIX, Menger implícitamente reclama un desarrollo de la Behavioral Economics o Economía Conductual, la cual recién por estos tiempos está nutriendo su desarrollo. Fueron necesarios más de 100 años desde esta publicación para que comience a ser una rama respetada de esta ciencia. Además, al leer a Menger es muy notorio el objetivo de escribir por una Teoría General de los precios, aunque se deja llevar por los conceptos del valor. Luego extenderé la lectura hacia los demás capítulos para analizar más detenidamente sus conclusiones generales.

    Preguntas:

    1-¿Incluiría algún componente más en la definición del valor además de los expresados en el escrito? Teniendo en cuenta los cambios ocurridos desde la publicación del libro hasta el día de hoy.
    2-¿Qué opinaría de lo desarrollado por la Economía Conductual? ¿Atiende sus exigencias de manera adecuada?
    3- Dado que el trabajo no forma parte en la composición del valor, ¿Qué papel jugaría este factor en los precios?

  3. GONZALO OCHOA
    N° 888587

    RESUMEN:
    El capítulo 3 de “Principios de Economía” se centra en la teoría del valor. Busca explicar la esencia y el origen del valor de los bienes. Menger empieza diferenciando los bienes “económicos” (donde la necesidad de un bien es mayor que la cantidad disponible, entonces si los individuos pueden satisfacer sus necesidades esos bienes adquieren valor), de los bienes “no económicos” (pueden tener utilidad, pero no valor). El autor explica que, cuando los hombres conocen que, para satisfacer una necesidad, ésta depende de su disposición sobre aquellos bienes, entonces estos bienes económicos, para ellos, adquieren valor. El valor es entonces el significado que los bienes adquieren para cada individuo, en tanto, ellos son conscientes que dependen de los bienes y su escasez para satisfacer sus necesidades. La valuación que el hombre le asigna a un bien es producto del conocimiento que él tiene de que la conservación de su vida y bienestar dependen de su disposición sobre dicho bien económico (no es una valuación arbitraria ni una cualidad intrínseca de los bienes). Es diferente la “significación” de la satisfacción de nuestras necesidades trasladada a los bienes mismos, es decir, la magnitud del valor de dicho bien (la satisfacción de estas necesidades depende de lo que le genera al agente económico el hecho de disponer de un bien concreto correspondiente). Por lo tanto, las valoraciones de los bienes son desiguales (nótese la presencia del elemento subjetivo como base de la teoría del valor).
    Menger también desarrolla la idea de que los “costos”, ósea los bienes implementados para producir otro bien, no intervienen en el valor de este último. Rechaza el postulado marxista que el valor de un bien se determina por el trabajo implicado en su producción y termina extendiendo su Teoría del Valor a los bienes de orden superior. Expone que el principio determinante del valor, en los bienes de orden superior, es el valor esperado del producto o bienes de orden inferior.

    NOVEDOSO:
    Lo primero a destacar es la distinción entre aquellos bienes escasos (que la demanda supera a la oferta, y por eso son bienes económicos) y los que existen en abundancia. En palabras de Ludwig Von Mises: “Si los hombres estuvieran totalmente satisfechos, carecerían de voluntad. Igualmente, si poseyeran todos los recursos de la naturaleza en abundancia, los utilizarían indiscriminadamente”. Es una clara respuesta a la paradoja del agua y los diamantes.
    Lo más sorprendente de Menger es que pudo romper con el paradigma del valor “objetivo” de los clásicos e imponer su teoría por sobre la anterior revolucionando la ciencia económica.
    La valoración es subjetiva de los individuos, y como los individuos son libres y suelen cometer errores, puede haber veces en que un hombre piense que, por ejemplo, pagó de más por un bien (lo sobrevaloró). Pero está afirmación es incorrecta, ya que en el momento en que “pagó” por el bien, esa persona lo valoraba (en ese momento) por encima del bien del que se desprendió (que puede ser o no dinero). El hecho de que ahora lo valore menos que antes nos indica solamente que sus preferencias cambiaron y que las valuaciones se generan de acuerdo a las expectativas (un primer vistazo del concepto de utilidad esperada).
    Se puede hacer un paralelismo con la idea de Heráclito, el filósofo del cambio constante, de que cada hombre cambia a cada momento y somos siempre alguien distinto. En el ejemplo anterior, poniéndolo en los términos de Heráclito, podríamos decir que el hombre que compró el bien es una persona distinta al hombre que se culpa por lo que pagó por él.

    PREGUNTAS AL AUTOR:
    1) Si bien es completamente cierto que los precios de los bienes se determinan por la valoración subjetiva y no por los costos de producirlo, ¿no podrían darse situaciones en que los costos sean quienes determinen el precio de un bien? Por ejemplo, un bien en el que la valoración subjetiva de los individuos es superior a los costos, y la empresa que lo vende compite con otra que ofrece el mismo bien (suponiendo homogeneidad), da lugar a la “paradoja de Bertrand” donde, por la ambición de atraer a todo el mercado, el precio se iguala al costo marginal ¿Qué diría el autor de esta situación?
    2) ¿Estaría de acuerdo Carl Menger en que el marketing, entonces, es un área esencial para una empresa, ya que busca crear insatisfacciones o necesidades en los consumidores? De esa forma, ¿se podría concluir que las “asimetrías informativas” son el motor del consumo (por lo menos en ciertas áreas)?
    3) El hombre, ciertas veces, por seguir instintos animales no racionales, consume bienes que son nocivos para su integridad física. Bienes que le producen un gran placer momentáneo pero que también acarrean severas consecuencias. Obviamente el hombre debe tener libertad para elegir y aprender de sus errores, sin embargo, la función del estado es proteger al hombre de todo lo que pueda hacerle daño (en términos de Thomas Hobbes). ¿Creería Menger que es correcto que el gobierno trate de evitar el consumo de bienes que son nocivos (con los denominados “nudges”, o utilizando la fuerza) o valoraría más la libertad de elegir, equivocarse y aprender de los individuos?

  4. resumen: el capítulo 3 de “principios de economía política” de Menger habla sobre la teoría del valor y el origen del valor de los bienes. el autor plantea que cuando existe una mayor necesidad de un bien que la cantidad que hay disponible del mismo y los individuos toman conciencia de la posibilidad de satisfacer su necesidad depende de poseer una cantidad del bien, este adquiere valor, el cual nace de la relación entre necesidad y cantidad disponible. el conocimiento de esta relación los convierte en bienes económicos (aquellos cuya necesidad es menor a la cantidad disponible son no económicos y no tienen valor, ni de intercambio ni de uso, ya que si bien estos bienes satisfacen necesidades, su valor de uso sigue siendo nulo ya que este se fundamenta en la relación de los bienes con las necesidades, no en los bienes mismos.). el bien tiene valor si la obtención de ese bien permite satisfacer una necesidad que sin él no quedaría cubierta. teniendo en cuenta la consideración de que el valor de los bienes se fundamenta por su capacidad de satisfacer necesidades, su diferencia en el valor se fundamenta por dos razones: en la diferencia de la importancia que tiene la satisfacción de la necesidad (para el individuo) que depende de cada bien (elemento subjetivo) y la dependencia entre una determinada satisfacción de necesidades y unos bienes concretos (elemento objetivo).en cuanto al elemento subjetivo, el autor hace una diferencia entre distintas necesidades humanas , diferenciando algunas necesarias para la conservación de la vida hasta otras que solo nos brindan un pequeño placer, explicando que la cantidad de bienes o acciones utilizadas para la satisfacción de esas necesidades van disminuyendo su aporte para dicha satisfacción con cada consumo.a medida que el individuo haya hecho las acciones o consumos necesarios para satisfacer la necesidad que considere más importante, comenzará a realizar actos para la satisfacción de otra necesidad, hasta que le brinde una utilidad menor que hacer un acto para satisfacer otra y así sucesivamente.en cuanto al elemento objetivo, el autor llega a la conclusión de que el valor de un bien o de una cantidad parcial de la masa total de bienes que dispone un sujeto económico depende de la importancia que para él tiene la satisfacción de las necesidades menos importantes que puede satisfacerse con esa cantidad que todavía no esta asegurada por su cantidad total. Menger utiliza sus conclusiones sobre el valor para resolver la llamada “paradoja del valor”, explicando que el oro y los diamantes tienen un valor alto debido a que al ser tan escasos, los hombres pueden cubrir solo las necesidades más importantes que necesitan de estos para su satisfacción, mientras que la cantidad disponible de agua potable permite satisfacer todas las necesidades de los hombres e incluso sobrando cantidades, siendo así que ninguna necesidad humana que necesite de agua tiene mucha dificultad para ser satisfecha, mientras que con el oro y los diamantes todo lo contrario. esto es válido en las circunstancias normales de la vida, ya que en el desierto una libra de agua valdría más que la de oro. hacia el avance del capítulo el autor comenta que las diferencias cualitativas (bienes que satisfagan una necesidad mejor que otros) de bienes pueden influir en una diferencia de valor.. el autor finaliza refutando la teoría del valor de los economistas clásicos, explicando que el valor es subjetivo y la cantidad de trabajo para la producción del bien cuyo valor analizamos no tiene relación directa con este. para valorarlo se tiene en cuenta la necesidad que satisface o a la que habría que renunciar en caso de no tenerlo. lo que sí nos muestran los costos de producción en relación al valor del bien es si fue razonable o no su producción. en cuanto a los bienes de orden superior necesarios para la producción del bien, estos están determinados por el valor previsible del producto.

    lo novedoso: me interesó y llamó la atención la visión de Menger sobre los errores que suelen cometer los individuos que pueden afectan la valoración de los bienes, planteando que, al ser subjetiva la escala de valoraciones que utilizan los individuos para priorizar la satisfacción de una u otra necesidad, los individuos pueden caer en el error de “conceder mayor importancia a aquellas satisfacciones de necesidades que promueven su bienestar de forma más intensa, aunque pasajera, que no a aquellas otras de las que depende una satisfacción menos intensa pero más permanente, es decir, acostumbran a apreciar en más los placeres pasajeros pero intensos que su bienestar permanente y a veces incluso más que a su propia vida”.

    preguntas:
    -¿qué impacto cree que tiene la psicología en la determinación del valor de los bienes?
    -¿considera que pueden existir diferencias significativas entre el valor de un bien en diferentes países? y en distintos momentos históricos?
    -¿considera que los llamados errores que cometen los individuos a la hora de calificar la importancia de determinadas satisfacciones de necesidades puede generar ineficiencia en determinados mercados, al aumentar o disminuir los valores de los bienes?

  5. Hayek hace un resumen de la figura de Carl Menger, de sus ideas y principales aportes que influyeron a otras, como Bohrn-Bawerk y Wieser.
    El contexto histórico podría resumirse en la dominancia de las ideas clásicas, resumidas en “Principles” de J St Mill. Menger proviene de Alemaña donde prevalecían las críticas a este sistema clásico basadas fundamentalmente al descreimiento de la teoría del valor. Muchos autores ya habían intentado explicar el valor a través de la fusión de la idea de escasez y utilidad, pero no de forma tan precisa como Menger.
    Tras una breve descripción de su nacimiento y estudios iniciales, Hayek trata de explicar los motivos que tuvo Menger para redactar su teoría que se pudieron originar en la falta de contrastación empírica de la teoría clásica en la fijación de precios (una de sus tareas laborales era redactar boletines sobre la situación del mercado para un periódico), o un interés académico originado en la universidad.
    El objetivo era generar una teoría general de los precios, que pudiera explicar todo, pero no lo logra, sino que allana el camino para el desarrollo de esas teorías.
    Entre sus aportes se destaca: la existencia de ordenes de bienes (bienes del primer, segundo, tercer y orden superior); el desarrollo sobre el papel del tiempo en la actividad económica (la actividad económica es una planificación hacia futuro); la distinción de bienes libres y económicos, basados en la escasez; el énfasis en la determinación de la satisfacción como relativa, no como absoluta; aporta una solución al problema de utilidad individual de los productos concurrentes en un bien superior (problema de asignación según Weiser); explicación de la formación de precios en situación de monopolio y en competencia; diferenciación entre mercancía y bien; y un acercamiento a la liquidez a través de la capacidad de venta de los bienes.
    Una vez publicado “los principios”, su obra no fue inmediatamente acogida. Fue ganando poco a poco popularidad a pesar de los intentos de Wieser y Böhm-Bawerk, quienes no fueron alumnos suyos directamente.
    Luego el autor redacta las repercusiones, en especial el debate académico que según Hayek se dieron en contexto agresivo (tipo hoy twiter). [Lástima que el autor no ahonda en las críticas] Una de las principales discusiones es con Böhn-Bawerk por el concepto de capital.
    El contexto histórico de Austria le impidió continuar en el ámbito teórico, siendo designado como concejero en una Comisión para tratar cuestiones monetarias. Entre sus aportes están las críticas al patrón oro y, considerado entre los principales aportes de la escuela austríaca, la consideración subjetiva e individualista en la teoría del dinero.
    Después de esto, Hayek dedica palabras al retiro de Menger que se dedico a escribir sobre otros aspectos (filosofía, etc.) y a aspectos más personales.
    ¿Qué me sorprendió?
    La época en que se dio estas discusiones (finales del siglo XVIII) y los aportes la variedad de los aportes de Menger, particularmente la importancia a la matemática (según retratado por Hayek) y a la psicología.
    Preguntas:
    – Según la opinión de Hayek, ¿Cuál es el principal aporte de Hayek, el más importante?
    – ¿Considera Hayek que Menger tenía una teoría más bien psicológica del precio, dado que en el resumen provisto por Hayek, Menger nunca usa la palabra utilidad límite?

  6. VALOR
    Si la posibilidad de satisfacer una necesidad depende con mayor o menor plenitud de la disposición sobre una cantidad parcial de cierto bien o bienes, entonces estos bienes adquieren para estos hombres aquello que se llama “Valor”. El valor no es algo inherente a los bienes, sino que es un juicio que se hacen los agentes económicos.
    Define “Bienes Económicos” a aquellos bienes que tienen relación entre necesidad y masa de bienes disponibles que impulsan nuestra actividad previsora. Los bienes no económicos no tienen ningún valor de intercambio ni tampoco valor de uso. La diferencia entre ambos es que la satisfacción de las necesidades humanas depende de la disposición sobre unas cantidades concretas del primero, y no, en cambio, de cantidades concretas del segundo.
    Existen dos elementos: Elemento subjetivo (significación de cada una de las satisfacciones de necesidades) y Elemento Objetivo (la relación entre los bienes disponibles y nuestras necesidades concretas.

    NOVEDOSO
    La cantidad de trabajo o de otros bienes de orden superior utilizados para la producción del bien cuyo valor se analiza, no tiene ninguna conexión directa y necesaria con la magnitud de ese valor.
    Los bienes de orden superior no tienen ningún nexo necesario con aquellos de primer orden o bienes de orden inferior. Es más, los de orden inferior derivan su valor de la relación entre necesidad y cantidad disponible en el momento actual y los de orden superior, de la relación previsible entre necesidad y cantidad disponible respecto de un período futuro.

    PREGUNTAS AL AUTOR

    * Si el valor de un bien se lo da la necesidad que tenemos nosotros como seres humanos, entonces ¿cómo puede ser que el precio (que es dado por otros) determine si podemos cumplir con la necesidad o no?
    * ¿Qué papel desempeña el trabajo en todo esto?

  7. Resumen
    Cuando la necesidad de un bien, es mayor que la cantidad de dicho bien dentro de un espacio de tiempo, los hombres se esfuerzan por satisfacer sus necesidades de la forma más completa que les es posible en la situación dada. Esto es su economía. Si la necesidad de un bien es mayor que la cantidad disponible del mismo, una parte de las correspondientes necesidades ha de quedar irremediablemente insatisfecha.
    Valor es la significación que unos concretos bienes o cantidades parciales de bienes adquieren para nosotros, cuando somos conscientes de que dependemos de ellos para la satisfacción de nuestras necesidades.
    El carácter no económico de los bienes consiste en que la necesidad de estos bienes es menor que la cantidad disponible de los mismos. Los bienes no económicos no solo tienen, ningún valor de intercambio, sino que en realidad no tienen ningún tipo de valor y, por tanto, tampoco valor de uso. Tanto el valor de intercambio como el de uso están subordinados al concepto general de valor.
    Es un hecho que los hombres suelen atribuir la máxima importancia a la satisfacción de aquellas necesidades de las que depende la conservación de su vida y que la medida de la significación de las restantes satisfacciones responde al grado del bienestar que se alcanza con ellas.
    Novedad.
    Utilidad es la capacidad que tiene una cosa de servir para satisfacer las necesidades humanas y, por consiguiente un presupuesto general de la cualidad de los bienes. También los bienes no económicos son útiles.
    Aunque nuestras necesidades pueden depender en parte, de nuestra voluntad o de nuestros hábitos, una vez que se hacen presentes ya no es arbitrario el valor que tienen para nosotros los bienes que pueden satisfacerlas, sino que es la inevitable consecuencia del conocimiento de la significación que tienen para nuestra vida o nuestro bienestar.
    El valor no es algo inherente a los bienes, no es una cualidad intrínseca de los mismos, ni menos aún una cosa autónoma, independiente, asentada en sí misma.
    Se deduce que la diferencia de la magnitud del valor de cada bien concreto se fundamenta en la diferencia de la magnitud de la significación que tienen para nosotros aquellas necesidades cuya satisfacción depende de aquel bien.
    La cantidad de trabajo o de otros bienes de orden superior utilizados para la producción del bien cuyo valor analizamos no tiene ninguna conexión directa y necesaria con la magnitud de este valor. Es indudable que la comparación del valor del producto con el valor de los medios de producción empleados para conseguirlo nos enseña si fue razonable, es decir, económica, la producción del mismo, esto sólo sirve para juzgar una actividad humana perteneciente al pasado.
    La significación de las satisfacciones de necesidades es valorada por los agentes económicos, lo que quiere decir que está sujeta a errores. Los hombres corren especial peligro de conceder mayor importancia a aquellas satisfacciones de necesidades que promueven su bienestar de forma más intensa y pasajera.

    Preguntas
    1) ¿Se podrían cambiar ciertas necesidades para cambiar los valores de los bienes utilizados para satisfacerlas?
    2) Teniendo en cuenta que el valor previsible del producto es el principio determinante del valor de los bienes correspondientes de orden superior. ¿Cómo se manejan los errores en la previsibilidad?
    3) ¿Es la conservación el bienestar futuro inmediato, la condición previa para tenerlo también en épocas posteriores?

  8. Resumen:
    La Teoria del Valor

    Sobre la escencia y el origen del valor de los bienes

    El autor conceptualiza el valor de los bienes como la significación de la dependencia que tiene el ser humano sobre aquellos para poder satisfacer sus necesidades. El carácter no económico de los bienes se da cuando aquella necesidad es menor que la cantidad disponible de los mismos, por tanto carecen de valor. Es decir, existe relación directa entre la necesidad del agente y la masa disponible de bienes para dar significado al valor. Este no es arbitrario, requiere del conocimiento que tiene el ser humano sobre la necesidad de una disposición concreta de bienes para mantener la conservación de su vida y su bienestar.

    La medida mas primordial del valor de los bienes.

    Menger busca investigar sobre las causas de las diferencias en la magnitud del valor de cada bien concreto, y para esto, determina un factor subjetivo y otro objetivo que caracterizan tal diferencia.
    El primer factor hace referencia a que los agentes otorgan distinta importancia a las diferentes satisfacciones de sus necesidades, se observa que esta significación tiene un orden decreciente, que comienza con aquellas necesidades para la conservación de la vida, las cuales también tienen orden, hasta aquellas que solo contribuyen a proporcionar un pequeño y efímero placer.
    Respecto al factor objetivo, en principio puede determinarse que cuanto mayor/menor sea la significación de la satisfacción de una necesidad, mayor/menor será el valor del bien concreto para satisfacerla. Al hablar de qué valor tiene la cantidad de bienes que puede poseer un agente, se debe pensar en aquella necesidad que no podría satisfacerse cuando no cuenta con la cantidad parcial de aquellos. La elección del agente sería dejar de satisfacer la necesidad que menor importancia relativa tiene, y ese es el valor de la cantidad parcial.
    La medida del valor es puramente subjetiva, tendrá diferente valoración según sea la persona que lo mida, según sean sus necesidades y la cantidad de bienes disponibles. Por tanto, la cantidad de trabajo o de otros medios de producción, no son elementos decisivos para calcular el valor de los mismos.

    Las leyes que regulan el valor de los bienes de orden superior.

    “El valor de los bienes de órdenes superiores está condicionado siempre y sin excepciones por el valor previo de aquellos bienes de ordenes inferiores a cuya producción sirven” (Menger)
    Para que un individuo pueda participar de ventajas económicas por medio de la utilización de bienes de órdenes superiores, depende de que en un periodo determinado cuente con capital y de la cantidad que dispone sobre otros bienes económicos.
    El valor que tiene la totalidad de las cantidades complementarias de bienes de orden superior que son necesarias para la producción de un bien de orden inferior, es reflejado en el valor previsible del correspondiente producto, que incluye la utilización de capital y la actividad empresarial. Responde a la ley general de la determinación del valor analizada anteriormente.

    Novedoso:
    A mi entender, resuelve el conflicto que se plantea entre los clásicos para dar con la determinación del valor, aquel “se fundamenta en la relación de los bienes con nuestras necesidades, no en los bienes mismos” (Menger). Se distingue que lo único objetivo son los bienes mismos o sus cantidades, pero el reflejo del valor es subjetivo ya que depende de la significación de la satisfacción de las necesidades que tienen los seres humanos, por tanto el valor no es conferido directamente desde los bienes y tampoco es algo independiente de los mismos.

    Preguntas:
    Entiendo que las culturas afectan a la significación que tienen los agentes sobre la satisfacción de sus necesidades, en particular sobre el determinante que conserva el bienestar general pero, ¿puede considerarse que la influencia de la publicidad o el marketing afecta como Menger describe que lo hacen las culturas?

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