Competencia y monopolio: ¿es lo que gana Messi resultado de un monopolio? Murray Rothbard contesta

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Económico II: Economía Austriaca, de la Facultad de Ciencias Económicas en la UBA, vemos a Murray Rothbard sobre la competencia y el monopolio. En este caso sobre los “precios de monopolio”. Reemplacemos a Mickey Mantle por Leonel Messi, para actualizar el ejemplo:

“Muchos autores han intentado establecer algún criterio para distinguir el precio de monopolio del competitivo. Algunos llaman de monopolio al precio que hace obtener “beneficios monopolísticos” a la empresa, en forma permanente y duradera. Esto se presenta como opuesto al precio “competitivo”, con el cual desaparecen los beneficios en la economía de giro uniforme. Sin embargo, como hemos visto, jamás existen beneficios de monopolio permanentes, sino ganancias de monopolio para los dueños de los factores tierra y trabajo. Los costos en dinero para el empresario que debe adquirir factores de producción tenderán a ser iguales a sus ingresos monetarios dentro de la economía de giro uniforme, sea el precio de monopolio, sea competitivo. Con todo, las ganancias de monopolio se obtienen como rédito para los factores tierra y trabajo. De ahí que ningún elemento identificable puede proporcionar jamás criterio que sirva para determinar la ausencia de ganancias de monopolio. Si éstas existen, la utilidad para el factor es mayor; de lo contrario, es menor. Pero, ¿dónde está el criterio para distinguir entre eso y una modificación en el rédito de un factor por razones “legítimas” consecuentes a la oferta y a la demanda? ¿Cómo distinguir una ganancia “de monopolio” de un simple aumento en el beneficio que toca a un factor?

Otra teoría intenta definir la ganancia de monopolio como el beneficio recibido por un factor en mayor proporción que otro factor similar. De modo que si Mickey Mantle recibe mayor rédito monetario que cualquier otro jugador, esa diferencia representa la “ganancia de monopolio”, resultado de su monopolio natural sobre su destreza única. La dificultad grave de tal enfoque reside en que adopta implícitamente la antigua falacia clásica de contemplar los diversos factores trabajo, y también los diversos factores tierra, como de algún modo homogéneos. Si todos los factores trabajo son, en cierta manera, un único bien, las variaciones en los beneficios que obtiene cada uno de aquellos factores deben explicarse refiriéndolas a una especie de misterioso elemento “monopolístico”, o lo que sea. Sin embargo, un artículo cuya oferta sea homogénea no es más que un único bien, en caso de que todas sus unidades sean intercambiables, como lo hemos visto antes. Pero el hecho de que Mantle y los demás jugadores reciban diferente trato significa que lo que venden no son bienes idénticos sino distintos. Exactamente como en el caso de mercancías tangibles, en el de servicios laborales personales (sea que se vendan a otros productores o directamente a los consumidores) el vendedor puede ofrecer una mercancía única y, con todo, encontrarse en competencia, atento a la mayor o menor posibilidad de sustitución, con todos los demás vendedores, respecto de las compras que hagan los consumidores (o productores de orden inferior). Pero si cada bien o servicio es único, es imposible afirmar que la diferencia entre los precios de dos de ellos represente algo parecido a una especie de “precio de monopolio”; este último, frente al precio competitivo, sólo puede referirse a precios que el mismo bien tenga alternativamente.

Mickey Mantle puede en verdad resultar una persona con destreza única y ser “monopolista” (como cualquier otra persona) en la disposición de sus propios talentos; pero el hecho de que alcance o no un “precio de monopolio” (y de ahí, ganancia monopolística) jamás puede ser determinado.”

5 pensamientos en “Competencia y monopolio: ¿es lo que gana Messi resultado de un monopolio? Murray Rothbard contesta

  1. Alumno: Marynowsky, Juan Marcelo
    Registro: 884887
    Texto: “Monopolio y Competencia” – Murray Rothbard (PP. 45-54 y 61-72)

    Resumen:

    Al comienzo de este apartado del texto, Rothbard aborda los conceptos pertenecientes a la teoría neoclásica del precio de monopolio, diciendo que si un productor descubre la existencia de una curva de demanda inelástica en un período “t” (lo cual fomenta la elevación del precio y la restricción de la producción) DESPUÉS de haber producido cantidades en términos de competencia, debe aumentar su variación de existencias y luego, en el período “t+1”, podrá acortar su producción. Nada de esto ocurrirá si tenemos una curva de demanda elástica donde no hay chances de obtener réditos mayores a los habituales. Con un cartel presente, la curva se hace inelástica por el menor margen de sustitución que tienen los consumidores. El monopolio también se ve influenciado por la competencia: por encima de un cierto precio, la curva pasará a ser elástica y allí aparecerán distintas formas de sustitución
    Demuestra además incomprensión de los conceptos “ganancia” y “pérdida” cuando se está hablando de beneficios monopolísticos permanentes: si fuese así, la incertidumbre del futuro no existiría, con lo cual en el monopolio también debemos referirnos a los fenómenos de igual manera, estando sujetos a previsiones y estimaciones del empresario.
    Agrega que las ganancias de monopolio deben ser imputadas a los factores tierra y trabajo; si el factor capital fuera el generador de las ganancias monopolísticas, los productores de las maquinarias se apropiarían de ellas.
    No todos los precios del mercado pueden ser de monopolio, para entender esto basta con saber que tanto el stock monetario de los consumidores como los factores disponibles son escasos, ergo no llegan a ser los suficientes para que todo el mercado se maneje con este tipo de precios.

    Entrando en la segunda parte seleccionada para este análisis, es correcto decir que no hay maneras de distinguir ningún precio dado o monopólico con el llamado “competitivo”. A través de numerosos cálculos y acciones, como la administración del factor trabajo, la búsqueda de mayor rédito del factor trabajo y de cubrirse de los riesgos entre otros, el productor decidirá como manejar su industria, por lo que no puede saber a cuál de esas clasificaciones pertenece el precio de su producto.
    Generalizando, no existe forma de hallar una definición para el precio de monopolio, ya que tampoco hay ninguna para el competitivo más allá de los intentos que se han hecho para lograrlo.
    Como conclusión, decide que no se debe considerar al precio de monopolio como algo malicioso o negativo teniendo en cuenta que su concepto carece de significado. Un monopolio tendría importancia solo cuando conduzca al precio de monopolio, pero sabiendo que ni este ni el competitivo existen, solo hay que abocarse a entenderlo como el precio de mercado.

    Algo destacado de estas páginas, es que Rothbard ha logrado tratar sobre un tema donde históricamente muchos pensadores han pedaleado en el agua. De manera brillante les hace saber a todos que es completamente inútil caer en la desesperada búsqueda de un precio competitivo; solo el mercado define los precios y cualquier intervención no hace más que distorsionarlos.

    Preguntas:

    1) ¿Considera que los consumidores sienten rechazo hacia el ficticio precio de monopolio simplemente por el mal prestigio teórico que ha tenido a lo largo de los años? No es de extrañar que esta concepción varíe para mejor si esas falacias se reemplazan con algunas páginas de este paper.
    2) ¿Cuál es el sentido de tomar una actitud desaforada en la búsqueda de clasificar y, por ende, diferenciar precios de la manera en la que se hace en el texto? Pareciera que quienes buscan hacerlo son los generadores del rechazo mencionado en 1).
    3) ¿Los monopolios conformados por curvas inelásticas o por carteles comparten las características de un monopolio natural en cuanto a sus precios?

  2. GONZALO A. OCHOA
    N° 888587

    (páginas 79 – 130)
    RESUMEN:
    Murray abre esta segunda parte enunciando que los sindicatos jamás promueven la eficiencia del trabajo de un individuo. Todo individuo es dueño de sí mismo y no puede ser propiedad de otro individuo o grupo. Cuando un sindicato consigue un salario mayor, algunos obreros ganarán más y otros quedarán excluidos del mercado laboral. A esto el autor lo llama “precio restrictivo” (peor que el “precio de monopolio”, ya que no debe preocuparse por los obreros excluidos). Cuando el estado permite a los sindicatos recurrir a la violencia, ha delegado implícitamente todo su poder en ellos, convirtiéndolos así en “Estados privados”. Es común escuchar que los compradores de trabajo constituyen un monopsonio (y reciben ganancia monopolística). Pero ese monopsonio debería incluir a todos los empresarios de la sociedad, de lo contrario la fuerza de trabajo podría trasladarse a otras empresas invalidando los fundamentos de la existencia del monopsonio. Otro argumento a favor de los sindicatos es que éstos harían ganar más a los obreros y aumentaría su productividad. Pero si esto fuera cierto, no serían necesarios los sindicatos. Los empleadores, deseosos de obtener mayores ganancias, advertirían el hecho y elevarían los salarios.
    En la siguiente sección, Rothbard critica la teoría de la competencia imperfecta. Ésta sostiene el ideal de competencia pura, donde las curvas de demanda de cada empresa son perfectamente elásticas y no pueden influenciar sobre el precio, que es así fijado por el mercado. Este estado es completamente falaz y absurdo, jamás realizable en la práctica. No puede haber una empresa sin influencia sobre sus precios (la curva de demanda no puede ser completamente elástica). Cada empresa contribuye a la oferta total, por lo tanto, el supuesto de la competencia pura se destruye junto con la teoría de la competencia imperfecta.
    Luego el autor habla de los precios multiformes, es decir, distintos precios para un mismo bien homogéneo. Divide a los bienes en aquellos que se pueden revender y los que no. Para los primeros, solo puede haber precios multiformes mediante la ignorancia de uno de los agentes. Primero, una persona “despierta”, comprará ese bien al vendedor desinformado y lo revenderá al precio de mercado. Luego se presentarán otros compradores que ofrecerán más que el primer interesado, informando así al vendedor de su bajo precio. El vendedor que persistiese en su ignorancia no podría comerciar durante mucho más tiempo. No obstante, enuncia el autor, hay un solo caso donde puede existir un precio multiforme para un bien susceptible de ser revendido: el de aquel adquirido por sus consumidores. Por ejemplo, un turista no tiene tiempo para hacer un estudio cuidadoso de los mercados de consumo y por ende ignora el precio corriente de cualquier bien. Pero esto tampoco es un acto irracional por parte del comprador. Prefiere permanecer en la ignorancia antes que hacer el esfuerzo o pagar la información referente a la situación de mercado.
    Para finalizar, dedica una sección a las patentes y derechos de autor. Son derechos de propiedad sobre innovaciones. Si alguien considera que su derecho de autor fue violado deberá probar que el demandado ha tenido acceso a la obra que se pretende violada para reproducirlo y venderlo. Las patentes, por su parte, confieren un privilegio exclusivo al primer inventor, y si algún otro inventara la misma máquina, este último se vería impedido de utilizar lo que ha producido.

    NOVEDOSO:
    La primera idea destacable es que “Todo individuo es dueño de sí mismo y no puede ser propiedad de otro individuo o grupo” demostrando así la soberanía individual por sobre todo grupo o sociedad. Sirve también como crítica a los políticos, filósofos, y economistas que priorizan “el bien común” o “el bienestar de la sociedad” por delante de las voluntades individuales.
    En cuanto a la competencia imperfecta es destacable una frase: “o las empresas están en competencia, o proceden en forma conjunta, formando un cartel. No hay otra posibilidad.”
    Por último, la crítica a los sindicatos recuerda a los trabajos de Hayek, en donde critica toda regulación o fijación de precios mediante la coacción, ya que así crea un desequilibrio en el mercado.

    PREGUNTAS AL AUTOR:
    1) En el caso de los precios multiformes, Rothbard enuncia que, cuando hay un precio menor al de mercado, aparecerán más compradores que ofrecerán un precio mayor. Si la oferta no estuviera fija, ¿Por qué estarían dispuestos estos compradores a ceder el “excedente del consumidor”? ¿El querer pagar un precio mayor al que el vendedor ofrece, no sería una actitud irracional?
    2) A los ojos de un economista todo precio pagado voluntariamente es un “precio justo”. Sin embargo, diversas encuestas a ciudadanos comunes (que no estudian economía) demostraron que la gente discrimina entre lo que consideran precios “justos” e “injustos”, al igual que actitudes empresariales (por ejemplo, subir el precio de un paraguas cuando llueve, mucha gente lo considera injusto). Teniendo en cuenta esto, ¿cambiaría en algo la forma en la que se estudia la economía o no se tendrían en cuenta las actitudes irracionales?
    3) ¿Por qué cree que la gente no se revela contra los sindicatos sabiendo todo el mal que éstos conllevan? ¿Considera que es culpa de políticas populistas que mantienen al ciudadano dependiente del estado?

  3. RESUMEN
    Continuando con la segunda parte de “Monopolio y Competencia”, Rothbard insiste en dejar en claro que no hay nada de malo en el precio de monopolio, que no constituye una violación de la soberanía de los individuos, legítimamente interpretada, ni tampoco de la soberanía del consumidor. Sin embargo, aclara que existe cierta ilusión sobre el “precio de monopolio” (en un mercado no intervenido). Es decir, definir el precio de monopolio como aquel que se alcanza vendiendo una cantidad menor de un artículo a precio más alto carece de todo significado. No hay modo de definir el “precio de monopolio”, en razón de que tampoco la hay para definir el “precio competitivo”. A pesar de ello, se han propuesto criterios con el fin de poder distinguir uno del otro. Pero Rothbard es contundente: No puede encontrarse criterio alguno que sirva para hacer esas distinciones. En el mercado no existen ni el precio de monopolio ni el competitivo. Solo existe el “precio de mercado”.

    Otro tema interesante que analiza Rothbard es el rol de los sindicatos obreros y sus intenciones de exigir salarios más elevados. Rothbard desmantela uno por uno los argumentos a favor de los sindicatos, y para ello, utiliza como pieza clave el “efecto Ricardo”. El salario restrictivo que quieren imponer eleva los costos de producción en una industria, lo que conlleva severas consecuencias. Sin el sindicato, la industria habrá de elevar los salarios, dentro del proceso de expansión; pero si el sindicato impone un tipo de salario más elevado desde el comienzo, la expansión no ocurrirá. Por el contrario, cuanto mayor sea el alcance del sindicalismo, mayor será la tendencia a que se forme una masa permanentemente desocupada. Sostiene que puesto que quien trabaja es siempre el obrero y que la eficiencia en la organización proviene de los gerentes contratados para desempeñar esa tarea, la formación de sindicatos jamás promueve la eficiencia del trabajo de un individuo.

    Por último, Rothbard toca otros temas como: Monopolio de localización y monopolio natural, monopsonio y oligopsonio, precios multiformes, patentes y derechos de autor.

    NOVEDOSO
    Una parte interesante del trabajo de Rothbard es aquella en la que menciona la teoría que intenta definir la ganancia de monopolio como el beneficio recibido por un factor en mayor proporción que otro factor similar. Rothbard pone de ejemplo al beisbolista Mickey Mantle (nosotros podemos utilizar a Messi). Lo que se cree es que como él recibe mayor rédito monetario que cualquier otro jugador, esa diferencia representa la “ganancia de monopolio”, resultado de su monopolio natural sobre su destreza única. Pero el hecho de que Mantle y los demás jugadores reciban diferente trato significa que lo que venden no son bienes idénticos, sino distintos. Mantle puede en verdad resultar una persona con destreza única y ser “monopolista”, en la disposición de sus propios talentos; pero el hecho de que alcance o no un “precio de monopolio” (y de ahí, ganancia monopolística) jamás puede ser determinado. El hecho de que cada uno de ellos sea remunerado con precio y rédito diferentes significa que, en el mercado, se los considera diferentes. Por lo tanto, contemplar los beneficios diferenciados correspondientes a distintos bienes como casos de “ganancia monopolística” equivale a privar a la expresión de todo significado.

    PREGUNTAS
    1) ¿Cómo sería posible desmantelar el entramado sindical existente en la Argentina? ¿Algún país tiene ausencia sindical en la actualidad?

    2) ¿Existe ejemplo de algún país que refleje su postura acerca de patentes y derechos de autor?

    3) En un pasaje hace referencia a que “mucha gente no comprende el verdadero problema debido a que para ello, se requiere el conocimiento de una sucesión de razonamientos praxeológicos”. ¿Cómo es posible entonces lidiar con esta problemática?

  4. resumen: en esta parte del texto el autor parte de la definición de Mises de monopolio. en un mercado existe una cantidad producida del bien que determina un precio competitivo, pero en el caso del monopolio si a este nivel de precio existe una demanda inelástica puede restringir las ventas y elevar el precio en orden de obtener el ingreso monetario máximo. para Rothbard el problema no es el monopolio sino que este se vuelve relevante en el caso de que la configuración de la curva de demanda permite la restricción de las ventas. el precio de monopolio es aquel donde el beneficio de la empresa se encuentra en el punto más alto, donde la demanda se mantiene siendo inelástica, ya que cualquier restricción mayor de la producción genera un menor ingreso monetario debido a la condición de la demanda en ese tramo de la curva. para Rothbard a medida que el mercado se desarrolla y se hace cada vez más especializado, aumenta la diversidad de bienes y la demanda de cada producto se hace más elástica, por lo que las oportunidades para cobrar precios de monopolio serán menores.el problema no son los monopolios sino que es importante desarrollar el mercado para generar ese aumento de elasticidades que reducirá los precios. por otro lado es errónea la visión sobre que los empresarios en competencia obtienen ganancias y luego estas se reducen debido a que cuando hay una renta extraordinaria en un mercado aparecen más empresas y el beneficio desaparece, y en el caso del monopolio la empresa obtiene beneficios monopólicos de manera constante. todas las ganancias o pérdidas que obtienen los empresarios son productos de la actividad empresaria como consecuencia a la incertidumbre del futuro, obteniendo provecho de las diferencias de los precios de compra y venta. si las previsiones son acertadas el empresario obtiene una ganancia y si son erróneas obtiene pérdidas.también Rothbard entiende que las ganancias de monopolio corresponden a la remuneración de factores tierra y trabajo que otros individuos no pueden obtener. estos tienen una mayor remuneración que otros parecidos (los bienes no son homogéneos.en el texto utiliza el ejemplo de Mickey Mantle).
    para Rothbard en un mercado libre es imposible diferenciar un precio de monopolio de un precio competitivo, ni el mismo productor lo sabe. lo único que hace es encontrar la forma de generar un ingreso monetario máximo. la definición de precio de monopolio (producir una menor cantidad de un bien en orden de cobrar un precio más alto) no tiene sentido ya que es aplicable también al precio competitivo.
    hacia el final del texto el autor busca desacreditar las formas utilizadas por economistas para diferenciar el precio de monopolio del competitivo y concluye que es imposible los monopolios son sólo negativos en caso de que puedan cobrar precios de monopolio pero a su vez entiende que estos no existen ya que carece de significado su definición. el no distingue el precio competitivo del monopólico, sólo considera la existencia del precio de mercado.

    preguntas:-¿considera que la única forma de reducir los precios es fomentar el desarrollo del mercado y la especialización a través del libre mercado?
    -¿considera que se utiliza la idea del precio de monopolio para justificar la existencia de precios altos o la inflación y desviar el foco de las políticas implementadas por el estado, que son las verdaderas causas?
    -¿que similitudes y diferencias encuentra entre su idea de monopolio y la de Mises?

  5. RESUMEN
    Rothbar considera que un productor, sea el único que produce una mercancía o no, es asunto que carece de importancia y gravitación en cuanto a los problemas catalácticos ya que los precios de monopolio se determinan en base a la elasticidad de la demanda. Las oportunidades para establecer precios de monopolio mostrarán tendencia a disminuir, a medida que el mercado y los “métodos capitalistas” progresen ya que las demanda se irá haciendo más elástica (Menciona que es un error llamar curva de demanda elástica o inelástica porque tales curvas tienen tramos con diferentes elasticidades).
    Jamás puede haber un mundo de precios de monopolio, incluso asumiendo la teoría del precio de monopolio. Debido a la estabilidad del stock monetario de los consumidores y al empleo de los factores desplazados, no podrían fijarse precios de monopolio en más de la mitad, aproximadamente, de las industrias de la economía.
    NOVEDOSO
    ¿Es el precio de mercado “competitivo” o “de monopolio? No hay manera de saberlo. Contra lo que la teoría pretende, no hay precio “competitivo” que en alguna parte se establezca con claridad y con el cual pueda compararse. Tampoco la curva de demanda establece criterio alguno. Aun sin tener en cuenta todas las dificultades que existen para descubrir e identificar la curva de demanda, hemos visto que el precio, si ha sido estimado correctamente, será siempre fijado por el vendedor, de una manera tal como para que su alcance sea elástico, por encima del precio de mercado.
    En el mundo de la realidad, la curva de demanda no “se presenta” en forma simple ante el productor, sino que tiene que ser estimada y descubierta. Si ha producido con exceso en un período, el productor, con el fin de ganar mayores beneficios, produce menos en el próximo período; eso es todo lo que puede decirse acerca de su manera de proceder, porque no hay criterio alguno que permita determinar si lo que hace es mover un precio que está por debajo del pretendido “precio competitivo” o moverlo por encima de éste. Por eso no podemos valernos de la “restricción de producción” como prueba para establecer si el precio es competitivo o de monopolio. Definir el precio de monopolio como aquel que se alcanza vendiendo una cantidad menor de un artículo a precio más alto carece de todo significado.
    PREGUNTAS AL AUTOR
    *¿Por qué cree que existe la creencia de monopolio como algo que perjudica?
    *Si no hay manera de saber si un precio es competitivo o de monopolio. ¿Por qué se califica precio competitivo y precio de monopolio? ¿Por qué es tan popular?

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