¿Qué debería hacer el Estado? Samuelson y Coase discuten faros pero en verdad dan respuesta a esa pregunta

Con los alumnos de la UBA Económicas, vemos a Samuelson y a Coase en un debate central. Es sobre los faros, pero en verdad sobre los bienes públicos y el papel del Estado.

En cuanto a la provisión de bienes públicos, la respuesta casi inmediata es que deben ser provistos por el Estado, ya que el mercado sería incapaz de hacerlo. El caso típico, presentado por distintos economistas, es el de un faro, en relación con el cual la imposibilidad de excluir a quien no pague, una vez que la luz es emitida, daría como resultado una conducta de free rider, que trataría  de evitar el pago, dado que es imposible evitar que vea la señal de todas formas. El ejemplo aparece en John Stuart Mill, Henry Sidgwick y Alfred C. Pigou, con ese mismo argumento de la “no exclusión”, y reaparece en Paul Samuelson con otro adicional, según el cual no tendría sentido excluir a los que no pagan, ya que no hay congestionamiento en el servicio; es decir, no hay ningún costo extra, si un barco más observa la señal del faro para guiarse. En este caso no solamente sería improbable que el sector privado proveyera los faros, sino que, de poder hacerlo, no sería conveniente, ya que cada barco desincentivado para navegar por dichas aguas debido al pago del peaje por los servicios del faro, representaría una pérdida económica social

Conocida es la respuesta de Coase (1974) a este ejemplo, después de estudiar la historia de los faros en Inglaterra y demostrando que durante varios siglos fueron financiados y administrados por los dueños de barcos y emprendedores privados. Durante varios siglos, en Gran Bretaña, los faros fueron construidos y mantenidos por Trinity House (Inglaterra y Gales), los Comisionados de Faros del Norte (Escocia) y los Comisionados de Faros en Irlanda, cuyo presupuesto provenía del Fondo General de Faros, formado a su vez por los cargos que pagaban los armadores de buques. Esto en cuanto se refiere a los faros que ayudaban a la navegación general, ya que los faros de tipo “local” eran financiados por los puertos, que recuperaban los gastos en que incurrían mediante los cargos que hacían a quienes los utilizaban.

Había pocos faros antes del siglo XVII. Trinity House era una institución que evolucionó desde un gremio de navegantes en la Edad Media, que en 1566 obtuvo el derecho a proveer y regular las ayudas a la navegación, que incluyen, además de los faros, boyas, balizas y otras marcas.

Coase (p. 360) sostiene que “a comienzos del siglo diecisiete, Trinity House estableció faros en Caister y Lowestoft. Pero no fue sino hasta fines de ese siglo que construyó otro. Entretanto la construcción de faros había sido realizada por individuos particulares. De 1610 a 1675 Trinity House no construyó ningún faro nuevo. Por lo menos diez fueron construidos por individuos particulares”. Trinity House se oponía a estas iniciativas privadas, pero los particulares evitaban el incumplimiento del control de tal organización obteniendo una patente de la Corona, que les permitía construir el faro y cobrar el peaje a los barcos que supuestamente se beneficiaban del mismo.

La intervención de la “Corona” y el cobro de un “peaje” parece indicar la participación estatal, por más que el faro fuera construido por algún particular. Es decir: se necesitaría el poder estatal para tener la posibilidad de cobrar peajes, en forma coercitiva, a los barcos que transitaran por tal ruta marítima. Pero no era este el caso. Coase subraya que el particular presentaba una petición de los armadores y operadores de buques sobre la necesidad del faro, el beneficio que obtendrían con él y su voluntad para pagar el peaje, por lo que se trataba de una operación voluntaria y el Estado participaba simplemente porque se había adueñado de la autoridad para erigirlos, ya que el acuerdo entre armadores y operadores y el particular se podría haber realizado de todas formas, sin seguir obligatoriamente ese camino, pues los primeros aceptaban voluntariamente el pago y no actuaban como free riders.

He aquí un tema importante, ya que, según la teoría de los bienes públicos de Mill/Sigdwick/Pigou/Samuelson, todos buscarían su beneficio inmediato, consistente en no tener que pagar dicho peaje, sabiendo que, una vez que el faro estuviera allí, no podrían excluirlos de su uso, y que, actuando todos de esa forma, el cobro del peaje y la provisión privada serían imposibles. Sin embargo, esto no ocurría; evidentemente había otros elementos que llevaban a una conducta diferente, entre los cuales podemos destacar dos: un sentido de cooperación entre los armadores, aunque fueran competidores entre sí, o que no se le diera importancia al hecho de que algunos pasarían por allí y recibirían el servicio gratuitamente.

Buscando algún ejemplo más cercano en el tiempo y el espacio, ya vimos que los residentes de Buenos Aires no tienen que ir más lejos del río junto al que se asienta su ciudad. Allí, en el canal por el que el río Luján desemboca en el Río de la Plata, hay una serie de boyas con la inscripción “UNEN” y una numeración. Esta sigla significa “Unión Nacional de Entidades Náuticas”, que reúne a los distintos clubes náuticos privados. La provisión de esta señalización proviene de aportes voluntarios privados, que realizan estos clubes, y en definitiva de las cuotas sociales que pagan sus socios. No parece que estos actúen como free riders e incluso, si algún barco pasa por allí y no pertenece a ninguno de esos clubes, ello no constituye impedimento para que los demás se organicen, y provean y mantengan este sistema de señales. Y no solo eso: los mismos clubes tienen en sus entradas sobre la costa balizas rojas y verdes, con el obvio fin de ayudar a sus socios en la maniobra de entrada y salida, pero brindando también un servicio gratuito a quienes pasan por allí. Nuevamente, la existencia de estos free riders no frena o limita la provisión de tales servicios.

¿Habría más señales de ese tipo, si pudiera cobrar a esos free riders? Depende de con qué se lo compare: si es con una supuesta condición ideal, parecería que sí, y en tal caso esa comparación daría como resultado una “falla” del mercado, pero Coase y Demsetz (en Cowen, pp. 107-120) denominan a esto “el enfoque Nirvana”: es decir, algo así como comparar las imperfecciones de este mundo con el ideal del Paraíso, dado que lo que corresponde es comparar arreglos institucionales alternativos; en este caso, esta provisión voluntaria privada, con una posible provisión estatal. En el caso de las boyas UNEN mencionadas, su misma existencia es una demostración del “fracaso de la provisión estatal”, ya que los clubes lo han hecho ante la inacción pública al respecto.

Comenta Coase una historia de notable espíritu emprendedor, relacionada con el famoso faro de Eddystone, erigido en un peñasco, a veinte kilómetros de Plymouth. El Almirantazgo británico recibió un pedido para construir un faro y Trinity House consideró que era imposible; pero en 1692 el emprendedor Walter Whitfield hizo un acuerdo con Trinity House, por el que se comprometía a construirlo y a compartir las ganancias. Nunca llegó a construirlo, pero sus derechos fueron transferidos a Henry Winstanley, que negoció un acuerdo mejor: recibiría todas las ganancias durante los primeros cinco años y luego los repartiría en partes iguales con Trinity House, durante otros cincuenta años. Construyó primero una torre y luego la reemplazó por otra, cuya conclusión tuvo lugar en 1699, pero una gran tormenta lo destruyó en 1703, cobrándose la vida de Winstanley y de algunos de sus trabajadores. Dice Coase (p. 364): “Si la construcción de faros hubiera quedado solamente en manos de hombres motivados por el interés público, Eddystone hubiera permanecido sin faro por largo tiempo. Pero la perspectiva de ganancias privadas asomó nuevamente su horrible cara”.

Otros dos emprendedores, Lovett y Rudyerd, decidieron construirlo de nuevo, y el acuerdo se pactó en mejores términos: una concesión por noventa y nueve años, con una renta anual de cien libras y el cien por cien de las ganancias para los constructores. El nuevo faro se completó en 1709 y operó hasta 1755, cuando fue destruido por un incendio. La concesión, que tenía todavía unos cincuenta años por delante, había pasado a otras manos y los nuevos propietarios decidieron construirlo nuevamente, para lo que contrataron al mejor ingeniero de esos tiempos, John Smeaton, que completó una nueva estructura de piedra en 1759, que se mantuvo operando hasta 1882, cuando fue reemplazado por una estructura nueva, elaborada por Trinity House.

Según Coase, un informe del Comité de faros de 1834 reporta la existencia de cuarenta y dos faros en manos de Trinity House, tres concesionados por ella a individuos, siete concesionados por la Corona a individuos particulares, cuatro en manos de propietarios según distintos permisos, un total de cincuenta y seis, de los cuales catorce estaban en manos privadas, amparados por distintos acuerdos de propiedad. Trinity House, recelosa de la competencia, y argumentando que bajo su égida los peajes serían más bajos, terminó consiguiendo el monopolio de los faros y todos quedaron bajo su órbita.

En una respuesta directa a Mill, Sidgwick, Pigou y Samuelson, Coase concluye: “… los economistas no deberían utilizar los faros como un ejemplo de servicio que puede ser provisto solamente por el Estado. Pero en este trabajo no se intenta resolver la cuestión de cómo debería organizarse y financiarse el servicio de faros. Eso deberá esperar estudios más detallados. Entretanto, los economistas que deseen señalar un servicio como mejor provisto por el Estado, deberían utilizar un ejemplo que tenga más fundamento” .

60 pensamientos en “¿Qué debería hacer el Estado? Samuelson y Coase discuten faros pero en verdad dan respuesta a esa pregunta

  1. Alumna: Giolito, Marina
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    “The Pure Theory of Public Expenditure”, Paul A. Samuelson
    “The Lighthouse in Economics”, Ronald H. Coase
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    Resumen del Texto
    Ambos autores se dedican en sus papers a analizar los bienes públicos y debatir el complejo rol del Estado en su suministro.
    Samuelson describe en su texto cómo el cálculo de optimización se ve obstruido ante el consumo de bienes públicos al no haber un sistema de precios descentralizados que permita la determinación óptima de los niveles de consumo colectivos. De no haber presencia de los mismos y, únicamente consumirse bienes privados, se aseguraría competencia perfecta entre las empresas productivas a través de la producción con costos minimizados y su venta según márgenes apropiados por un lado; y, por el otro, cada individuo, como comprador competitivo, perseguiría su mayor nivel de indiferencia y sería guiado por “una mano invisible” hacia la solución del máximo social. Samuelson establece la cuestión de los faros como un ejemplo de bien público. Es necesario el suministro estatal dado que, según sus argumentos, no hay forma de excluir a aquellos barcos que no abonen el servicio, imposibilitando de esta forma su provisión por un privado.

    Coase, por su parte, hace un recorrido sobre los postulados de varios economistas en relación al suministro del servicio de los faros. Mill, Sidgwick y Samuelson apoyaban la idea de un suministro netamente estatal ante la imposibilidad de cobrar el servicio por cada usuario beneficiado, siendo un negocio poco atractivo y rentable para un privado. Es a partir de este hecho que Coase se dedicó a estudiar el sistema británico llegando a la conclusión que los faros pueden ser gestionados por empresas privadas. Su funcionamiento, en Gran Bretaña, es regulado por 3 autoridades que obtienen sus recursos de un fondo general que es, a su vez, abastecido por los derechos que se le cobran a los propietarios de los barcos. No fue un incentivo social o público el que impulsó este desarrollo, sino que fue el sector privado el que tuvo su influencia en la construcción de los faros: los barcos pagaban de acuerdo a su tamaño y de acuerdo a la cantidad de faros que iban atravesando en sus recorridos.

    Aspectos Novedosos
    Es interesante ver cómo Samuelson introduce conceptos muy similares a los utilizados por Adam Smith. Plantea un hombre egoísta que busca optimizar su beneficio individual al consumir bienes. Los llamados “Free Riders” evitarán que se conozcan sus preferencias de consumo para aprovechar y hacer uso del mismo sin pagar o, pagando lo menos posible. Al no ser externalizadas las preferencias reales del consumidor, se impedirá un ajuste óptimo del mercado. La mano invisible hace su aparición en el alcance del óptimo social en situaciones en donde se consumen únicamente bienes privados.

    A diferencia de Samuelson, que planteaba el financiamiento a partir de impuestos generales, Coase afirmaba que solo se generarían deficiencias en la estructura administrativa del servicio. El Estado debe únicamente establecer los derechos de propiedad para autorizar la construcción privada de los faros, junto a la autorización correspondiente del cobro de peajes. Las deficiencias planteadas se fundamentan en las pérdidas que se generan, tanto para el gobierno como para los usuarios, ante la posibilidad de monopolizar y frenar la libre competencia del servicio.

    3 Preguntas
    1) Samuelson: Cree que se puede evitar la presencia de Free Riders a través de multas? Podrían llegar a ayudar en la externalización real de las preferencias de los consumidores?
    2) Samuelson: cree que la provisión de bienes públicos por parte del Estado puede llevar a peores calidades de los servicios al no haber competencia por mejorar costos y productividad?
    3) Coase: Se ha demostrado la existencia de algún bien público que efectivamente pueda ser suministrado únicamente por entidades estatales?

  2. • Resumen:
    Samuelson analiza por medio de la construcción de un modelo de decisión pública y privada, por qué las decisiones de un gobierno serían o garantizarían un resultado de óptimo social. Sostiene que las personas tienen sus propios intereses y preferencias, las cuales el gobierno no conoce por completo y que además a veces pueden simular o disfrazar sus intereses de modo de sacar mayor provecho (ej: no mostrarse interesado por algo con el objetivo de pagar menos). Por ende, el gobierno no tiene 100% fiabilidad para determinar qué es lo óptimo y qué no y en caso de acertarlo, de mano con la crítica de Lucas, muestra cómo los agentes varían/modifican sus acciones sobre la misma marcha del tiempo/proceso.
    Coase analiza el caso británico del sistema de faros. Este proponía conformar una especie de asociación (simil cámara) de barcos mercantes que mediante aportes de los miembros financiaba la construcción de faros. Esto en principio funcionaba muy bien, pero hubo un período (1610-1675) donde al parecer la construcción de los mismos fue reemplazada por agentes privados. Si bien se creía que estos agentes no tenían vocación de bien común, dado que perseguían un interés personal detrás de la construcción del faro, tenían mayores incentivos a terminarlo que el Estado. Así encontramos que para 1820 de los 46 faros existentes, solo 11 fueron construidos por The Trinity House y el resto por privados. Por lo que se podría concluir que el óptimo social fue mayor (por no decir casi alcanzado) gracias al hacer privado.

    • Me resultó interesante/sorprendente:
    – Al plantear Samuelson que las personas pueden “disfrazar” sus intereses, podemos concluir que sus acciones/preferencias podrían mostrarse alteradas, derivando en un cambio de parámetros. Entonces pareciera que la política pública encara de forma estática un proceso dinámico.
    – Analizando el caso del faro, no se trata más que un ejemplo de bienes públicos y externalidades. Lo que resulta interesante es que la teoría asume que la intervención estatal es siempre beneficiosa o necesaria en estos casos, cuando quizás no se le permitió al sector privado jugar de forma totalmente libre. Dado que más allá del objetivo principal de un proyecto cada persona tiene intereses personales que, por más que diverjan del objetivo puntual del proyecto, tienen como resultado resolver lo que la sociedad necesita (ej: cuando el sector privado construyó faros en Gran Bretaña).
    – Vimos distintos períodos de construcción pública y privada de faros, pero también se discute la forma en que se administran los mismos. Por lo cual no solo el accionar privado puede resolver una necesidad de la sociedad en su conjunto, sino que también puede organizar de forma más eficiente la administración (situación que podría ir de la mano con lo que propone Anne O. Krueger sobre evitar que en países en desarrollo donde la mano de obra calificada es menor, esta se drene al sector público donde su accionar es menos eficiente y no aporta al producto como lo hace el sector privado).

    • Preguntas al autor:
    – Vemos que en situaciones donde la problemática está ligada a una actividad comercial/productiva privada, el mismo sector privado puede responder de forma tal que logre solucionarla. ¿No sería entonces más beneficioso simplemente garantizar la estabilidad macro y un marco normativo para asegurar que los agentes puedan y tengan incentivos a resolver las fallas?
    – ¿Cree ud. que se podría concluir que el Estado solo debería tener participación en actividades que no sean económicas? Por ejemplo: erradicar enfermedades terminales; disminuir el analfabetismo; etc. de modo de brindar las condiciones sociales necesarias para el desarrollo de los mercados?
    – En sentido opuesto, dado que el comercio es un intercambio recíproco, ¿cree que le resultaría conviene a las personas aportar algo de dinero entre todos para asegurar que sus productos lleguen a su país y así poder consumirlos?

  3. • Resumen:

    El texto de Samuelson comienza explicando dos tipos de bienes (públicos y privados). Los primeros son, según el autor, aquellos provistos por el Estado como la luz, por ejemplo. Las características fundamentales de estos bienes son la no rivalidad ni exclusividad. Es decir, un bien no rival es aquel que puede ser utilizado por varias personas a la vez sin que ninguna se vea afectada como por ejemplo un servicio de cable mientras que un bien no excluyente es aquel que por sus características no es posible impedir su consumo si el individuo no está dispuesto a pagar por él como lo es la seguridad de un país. Por más que una parte de la población no quiera pagarle al ejército, este ultimo no puede delimitar su defensa únicamente a la parte de la población que si desea asumir el costo de su servicio.
    El problema de los bienes públicos radica en la existencia de lo free riders es decir de personas que utilizan dichos bienes pero que se rehúsan a pagar por él. Es por este motivo que los agentes privados carecen de incentivos para producirlos. Ante la falta de iniciativa privada, Samuelson, sostiene que los bienes públicos deben ser provistos por el Estado.
    A su vez, el autor realiza en su escrito una segunda categorización de los bienes que consiste en diferenciar aquellos que se quieren maximizar de los que se quieren minimizar su utilidad. Para demostrar lo anterior, Samuelson crea un sistema de ecuaciones que define las condiciones marginales de las utilidades antes descriptas. Mediante el uso de la teoría desarrollada por Pareto, el autor logra definir una función de bienestar social la cual representa las preferencias de los individuos.
    En base a lo explicado anteriormente, Samuelson concluye que es imposible plantear una solución descentralizada de la provisión los bienes no rivales ni excluyentes mediante un sistema de precios que determine los niveles óptimos del consumo colectivo, ya que es imposible delimitar el servicio solo para aquellas personas que estén dispuestas a pagar por él y que, por lo tanto, una teoría de impuestos para subvencionar los gastos de los bienes públicos tampoco puede explicar y dividir los gastos de forma correcta. Es decir, para el autor, existen soluciones para los bienes públicos (siempre y cuando, estos últimos, sean provistos por el Estado, pero están últimas son uy difíciles de llevar acabo.
    Por otro lado, Coase en su artículo “The lighthouse in Economics” discute las teorías elaboradas por varios economistas como lo fueron Mill, Sidgwick, Pigou y Samuelson sobre los bienes públicos. Según el autor, los bienes públicos si pueden ser de interés para los privados. Para demostrar su teoría, Coase utiliza como ejemplo la provisión de luz mediante el uso de los faros. Para Samuelson, los faros, son un acto netamente gubernamental que no podría ser realizado por empresas privadas. Mientras que, para Coase, si bien, la construcción y el mantenimiento de estos debía ser llevada a cabo por el Estado, los faros debían ser de los privados quienes cobrarían al capitán por el servicio. De esta manera, Coase logra demostrar que hay ciertos bienes que son considerados públicos que no deberían serlo ya que los usuarios de dichos bienes pueden ser los responsables de financiar el servicio y genérale una renta al inversionista.
    Siguiendo con el ejemplo del faro, Coase explica que el costo de la financiación de los bienes públicos se dividía entre todos los marineros y que, si uno no estaba dispuesto a pagar por el servicio de iluminación, el resto de los individuos se iba a negar a comerciar con él. Es por este motivo que, para el autor, los free riders no era un problema para los bienes públicos, ya que la misma sociedad se iba a encargar de castigar al free riders y de obligarlo a pagar por todos los servicios utilizados.
    Por último, Coase, muestra que el caso de los faros que una teoría de impuestos que frene la iniciativa privada tiene efectos negativos en la economía, ya que los individuos tendrían incentivos a eludir la regulación estatal afectando de esta manera la eficiencia de la estructura fiscal.
    A modo de conclusión, la teoría de Coase argumenta que todos los bienes deben estar en manos de la iniciativa privada, ya que es esta ultima la que genera más emprendimientos, precios más bajos y favorece el libre mercado. Por último, el autor afirma que el ejemplo del faro no es el adecuado para caracterizar la provisión de servicios públicos por medio del gobierno y que los economistas deberían reemplazarlo por algún otro que tenga mayor sustento empírico.

    • Lo que me llamo la atención:

    Lo que me llamo la atención es la manera completamente opuesta de ambos autores de ver y analizar los bienes públicos. De Samuelson, me pareció interesante como explica que en su opinión la teoría basada en los impuestos no es explicativa ni siquiera desde el punto de vista matemático, como si lo es la teoría de las preferencias conjuntamente explicadas con aquella correspondiente al gasto público.
    Con respecto a Coase, lo que llamó mi atención fue como logra demostrar que el ejemplo del faro (estudiado todavía hoy en día) carece de sentido empírico. A su vez, me llamo la atención como el autor logra encontrar una solución (viable o no) para los bienes públicos en manos de los privados.

    • Preguntas:

    1) ¿Como explicarían ambos autores la existencia de los bienes públicos internacionales como por ejemplo el esfuerzo de todas las naciones por garantizar la paz mundial, la seguridad y la salud?

    2) Coase: ¿Cree que hoy en día es posible identificar a los free riders? ¿Es posible para la sociedad actual que cuenta con millones de habitantes, detectar al free rider y castigarlo? Utilizando el ejemplo de los faros, si un conjunto de individuos se niega a comerciar con un free rider, este último debería cambiar su actitud, sin embargo, en mercados como los de hoy en día, ¿No cree que le seria relativamente fácil para ese individuo encontrar nuevos mercados?

    3) ¿Qué opinan ambos autores de las empresas mixtas? ¿Y de la subvención a la producción?

  4. Registro: 884887
    Textos:
    Samuelson, Paul: “The Public Theory Of Public Expenditure”
    Coase, Ronald: “The Lighthouse In Economics”
    Resumen: (en conjunto)
    En su escrito, Paul Samuelson brinda detalles sobre los bienes y su clasificación en cuanto a la propiedad, diferenciando entre bienes privados (que son aquellos que cuentan con rivalidad de consumo, es decir, si uno lo consume el otro no puede hacerlo; y exclusión por precio, donde aquel que no pueda alcanzar a pagar el precio existente no podrá acceder al bien) y bienes públicos, que son los que no cumplen con estas características de los privados y deben ser brindados por el gobierno. Al no cumplir con esto, concluye luego de sus cálculos matemáticos que ningún sistema de precios parece ser efectivo para la provisión eficiente de los bienes públicos, dado que, los consumidores no tienen deseos de revelar sus preferencias por este tipo de bienes. Como posibilidad y en palabras de Samuelson, “La provisión de un bien público debe llevarse a cabo hasta el punto en el cual la cantidad del bien privado que los consumidores están dispuestos a ofrecer o pagar a fin de tener una unidad más del bien público y el costo de proveer ese bien sean iguales” (Costo marginal = suma de beneficios marginales).
    Por el lado de Coase, desarrolla el conocido ejemplo de cómo los dueños de los barcos se benefician del uso de un faro y eso no se traduce en una retribución por el costo de construcción y mantención del mismo. Luego de desarrollar conceptos de varios autores en cuanto a la intervención estatal sobre la provisión de bienes públicos, analiza los casos ocurridos con los faros británicos, donde demuestra que agentes privados se encargaron de producir estos bienes sin ninguna intervención del gobierno; argumentando entonces que no es necesario que participe el Estado, ya que de hacerlo, se llegaría a un resultado más ineficiente, lo cual difiere con lo planteado por Samuelson.

    Resulta destacado cómo ambos autores llegan a conclusiones distintas con defensas adecuadas de cada una de sus conclusiones, aunque me gustaría solicitarle a Coase que plantee un nuevo desarrollo de su teoría con una mayor cantidad de bienes y no tan solo haciendo referencia al caso de los faros.

    Preguntas:
    1- Para Samuelson: ¿Piensa que TODOS los bienes públicos deben ser provistos por el Estado? ¿O encuentra excepciones?
    2- Para ambos: ¿Considera posible la existencia de una entidad mixta (estatal-privada) para la provisión de bienes públicos? ¿Funcionaría para todos?
    3- Para Coase: ¿Su teoría es directamente aplicable también para el caso de la seguridad nacional?

  5. RESUMEN
    Samuelson parte asumiendo que existen dos categorías de bienes: los de consumo privado, que se pueden repartir entre diferentes individuos. Y por otra parte, los de consumo colectivo, que todos disfrutan en común en el sentido de que el consumo de tal bien por parte de cada individuo no lleva a ninguna sustracción del consumo del mismo por parte de cualquier otro individuo. Paul Samuelson da como ejemplo de bienes públicos, un faro, ya que se caracteriza por su no rivalidad y no exclusión. Así, queda planteado que uno de los roles del Estado debe ser la provisión de esta clase de bienes. Ante la imposibilidad de asegurar el pago de los propietarios de los barcos que se benefician de la existencia del faro, hace que no sea rentable para cualquier individuo o empresa privada construir y mantener un faro. Sin embargo, Ronald Coase rompe con este pensamiento exponiendo que la historia muestra que, contrariamente a la creencia de muchos economistas, la empresa privada puede proporcionar un servicio de faro. Coase, en su ensayo, cuenta cómo gran parte de los faros en Inglaterra a principios del siglo XIX fueron construidos y administrados por privados.

    NOVEDOSO
    Pese al desarrollo matemático llevado a cabo por Samuelson, dando a entender que teóricamente es posible la provisión eficiente de bienes públicos por parte del Estado, nuevamente Ronald Coase abre la discusión sobre un tema del cual muchos economistas consensuaban: los bienes públicos. A diferencia de su otro ensayo “El Problema del Costo Social”, esta vez la crítica no solo va para Pigou, sino que también se centra en los postulados de Samuelson, Mill y Sidgwick. Coase remarca que estos escritores sin duda estaban al tanto de la existencia del sistema británico de faros. Sin embargo, es muy poco probable que hayan estado familiarizados con el funcionamiento detallado del mismo. En definitiva, que la literatura (antes de su artículo) haya sugerido y planteado que sin la intervención del Estado hubiese sido inviable un sistema de iniciativa privada de faros, se debía según Coase, a que ningún economista había hecho un estudio integral y detallado de cómo se habían financiado y administrado los faros a lo largo de la historia.

    PREGUNTAS
    -Para Samuelson: En su teoría, concluye diciendo que “si se tiene el suficiente conocimiento, las decisiones óptimas siempre se pueden encontrar escaneando todos los estados disponibles del mundo y seleccionando el que, de acuerdo con la función de bienestar ético postulado, sea el mejor. En otras palabras, la solución existe; el problema es cómo encontrarla». ¿Cuál es el sentido entonces de que muchos economistas sostengan todavía esta teoría, si es imposible llevarla a la práctica ya que nadie tiene ese “suficiente conocimiento” del que usted habla?
    -También para Samuelson: ¿Cuál es su postura acerca del ensayo de su colega Ronald Coase? ¿Piensa que realmente es posible que los privados logren solucionar el problema de los free-riders?
    -Para Coase: ¿Ha analizado algún otro bien considerado como “público” que pueda ser provisto por el sector privado de manera rentable?

  6. Resumen: los textos refieren sobre la provisión eficiente de los bienes públicos. Éstos se originan por las fallas de Mercado por lo que el gobernante tendría que intervenir para satisfacer las necesidades de los individuos de la sociedad. Samuelson encuentra una respuesta teórica al problema de cuál es la cantidad ideal diciendo que dentro de la demanda de bienes públicos se encuentran las preferencias de los consumidores. Éstos piensan en cuánto estarían dispuestos a pagar para tener los servicios/bienes provistos por el Estado siempre maximizando su utilidad. Por lo tanto, el gobierno debe financiar la falla ya que son bienes valorados que el mercado no provee. Se deben sostener con impuestos acordes a la valoración de cada uno (difícilmente se consiga).
    Coase trata sobre el ejemplo de un faro como bien público planteando que es un beneficio que va más allá de las fronteras. Todo vehículo acuático que lo puede llegar a utilizar debería pagar por su utilización. Pero existirían problemas de alcance ya que pueden aprovecharse de los que pagan, por lo tanto la cuota a cobrar debe ser mínima para que todos disfruten de su uso. Concluye diciendo que cada uno de éstos bienes públicos deben tener un tratamiento particular diferenciando entre costo y beneficio. Buscando la forma de proveerlo lo más eficiente posible.

    Novedades: hay solución para la provisión de bienes públicos en forma teórica pero no en la práctica porque es casi imposible, según el autor, conocer las preferencias de cada individuo.
    El mercado no los proveerá ya que le saldría muy caro al existir mucha gente que quiera aprovecharse del que si pagó (comportamiento Free rider).

    Preguntas: Qué opinaría Samuelson acerca de los bienes públicos que benefician a más de una sociedad? Los gobernantes deberían unirse para satisfacerlos en conjunto? Cómo se puede controlar que los bienes públicos lleguen a donde es más necesario, por ejemplo en salud? El estado además de financiarlos debería crear un organismo regulador? Para Coase cómo son los costos marginales? Opina que proveer a uno más no repercute en el precio?

  7. Aliano Ignacio Nicolas
    N° Registro: 882672
    “The Pure Theory of Public Expenditure Samuelson” Paul – y “The lighthouse in economics” Coase
    En ambos textos se realiza un análisis respecto a un cierto grupo de bienes que en el ambiente económico se denominan bienes públicos, sus características, su funcionamiento, y aún más importante, la forma mediante la cual deben ser provistos.
    Samuelson realiza una formalización detallada de la existencia de bienes privados, bienes públicos y como el mercado puede llegar a un nivel de asignación óptimo. Resumidamente explica que, dados determinados supuestos, el mercado puede realizar una asignación eficiente mediante el sistema de precios y la coordinación de las preferencias de los agentes. El problema que Samuelson ve es que, esto ocurriría únicamente con los bienes que él denomina privados, mientras que, con los bienes públicos, el sistema de precios no permitiría realizar una asignación dado que los agentes no tienen incentivos a revelar sus preferencias.
    Por otra parte, Coase en su texto “The Lighthouse in economics” toma uno de los ejemplos más utilizados en la economía para representar un bien público y realiza un análisis histórico de su funcionamiento y provisión, en el Reino Unido. En primer lugar, elabora una síntesis de los pensamientos que Stuart Mill, Sidgwick y Pigou tenían acerca de lo que debía ser la manera correcta de proveer el servicio de los faros, y finalmente se centra en el análisis que Samuelson realiza. Este último coincide en líneas generales con los autores anteriores, en que era el Estado quien debía proveer este servicio dada la imposibilidad de poder cobrar una tarifa específica a cada barco que se beneficie del faro. A este argumento, Samuelson agrega que es el Estado quien debe proveer el servicio de faro aun aunque se pudiera cobrar a cada uno de los barcos que se beneficia de la luz del faro, por el simple hecho de que un barco adicional que se beneficie de la luz del faro no genera ningún costo extra, y el hecho de cobrar una tarifa y generar que aquellos que no están dispuestos a pagar se alejen de esas aguas, genera una perdida social.
    Coase, frente a estos argumentos realiza una revisión a lo largo de la historia de la provisión de faros y se encontró con que, si bien estaban a cargo del Estado (Trinity House era la encargada de la regulación y construcción de los mismos), este no había construido casi ningún faro a lo largo del siglo XVII. Para contrarrestar esto, surgieron varias iniciativas privadas que lograron construir faros, luego de llegar a arreglos con la Trinity House o de obtener concesiones de la corona.
    A modo de conclusión, Coase explica que dada la evolución histórica del sistema de faros, quedaba más que claro que estos no debían ser utilizados como un ejemplo para describir un bien público.

    Lo mas interesante:
    • Del texto de Samuelson: Cuando habla de la asignación de bienes públicos, el autor indica que puede lograrse una asignación optima de los bienes públicos dado que se sabe que es posible, el problema es como realizarlo dado que los agentes no tienen ningún incentivo a revelar sus preferencias.
    • Del texto de Coase: El hecho de que haya tomado el ejemplo del faro, el cual se da por sentado en la teoría económica como un bien publico, y que haya podido demostrar que de manera practica no se comporto como todos creían.

    Preguntas:

    • Para Coase: Dado que el faro no es un buen ejemplo para explicar las características de los bienes públicos ¿Cree usted que existen otros bienes que puedan calificarse como públicos? ¿Cuáles?

    • Para Coase: En su texto usted demuestra que el mercado puede proveer bienes públicos ¿No cree que, aunque esto sea posible, de todas maneras, puede ser ineficiente? En el caso del faro, el hecho de cobrar una tarifa puede desviar a los barcos que no estén dispuestos a pagarlo y esto generaría una perdida social, y, por ende, una perdida según lo interpreta Samuelson.
    • Para Coase: En el caso de que la institución Trinity House, hubiese construido los faros que eran necesarios y demandados por los privados ¿Cree que en este caso sería una asignación eficiente de un bien público provisto por el estado?

  8. 1) Samuelson, Paul – The Pure Theory of Public Expenditure
    2) Coase – The lighthouse in economics

    –RESUMEN:

    El artículo de Samuelson muestra un análisis de la provisión de bienes públicos en la Economía, realiza una formalización y hace mención de los problemas con la no revelación de los deseos de los consumidores por el bien público, advierte que existe una cantidad óptima, pero es difícil de determinar por dicho problema. La lectura de Coase muestra por otro lado, el gran uso que se hizo del ejemplo del faro (como bien público) en la ciencia económica, a través de varios ejemplos de libros de textos. Pero prosigue el artículo mostrando que a través del tiempo en Inglaterra los faros fueron operados por entes privados y que no tuvieron los problemas que mencionan Mill, Pigou y Samuelson, entre otros. Además muestra que las razones por las que el Estado empezó a desplazar a los privados son diferentes de las relacionadas al problema del bien público.

    — CONCEPTOS IMPORTANTES:

     Bien público, los dos textos tratan de los bienes públicos, mientras que el de Samuelson resalta la formalización y la solución a la provisión, el de Coase muestra cómo en la realidad un bien que se pensaba que era público funcionó a través de provisión privada.
     De la lectura de Samuelson se puede ver claramente el problema de que los individuos no revelen sus preferencias por el bien, generando dificultades para establecer la provisión óptima del bien público.

    — PREGUNTAS:

    1) Coase muestra como el ejemplo del faro es pésimo para hablar sobre bienes públicos. ¿Propone algún mejor caso de bien público puro en otro texto?
    2) Si bien se pudo abastecer a los faros privados a través de las cuotas que pagaban los barcos en ciertos puertos, ¿Se puede verificar que no hubo free-Riders, o sea individuos que se hayan beneficiado de los faros pero que no pagaron cuotas?
    3) Siendo que el análisis de caso de Coase va totalmente en dirección opuesta a lo argumentado por economistas como Samuelson y Arrow, ¿Generó discusión en la academia el aporte de Coase? ¿O paso desapercibido?

  9. Guia de discusión Samuelson y Coase
    Resumen
    En el texto de Samuelson, el autor comienza haciendo una distinción de los bienes basándose en una característica que supuestamente presentan o no cada bien: la no rivalidad, es decir, si el consumo de un bien por parte de una persona afecta el consumo de otra persona sobre dicho bien. Aquellos bienes que poseen la característica de la no rivalidad los diferencia de los bienes privados y los llama bienes públicos. Sostiene que en el caso de los bienes privados si funciona el sistema de precios de mercado ya que no se presentan una falla de mercado, en cambio, los bienes públicos si la presentan. Esta falla de mercado está causada por la característica antes mencionada y provoca que el bien se produzca en una cantidad subóptima ya que los individuos mandarían señales falsas sobre su verdadero interés en el bien al no tener incentivos a aportar en su provisión. Por otro lado, Coase escribe acerca dicha concepción, la cual según él está muy extendida dentro de los economistas y la cual generalmente es ejemplificada con los faros. Es por eso que decide realizar una especie de revisión histórica sobre el funcionamiento de los faros en Inglaterra para verificar si aquel ejemplo tiene suficientes fundamentos atrás. En dicha revisión loga determinar, no solo que han existido faros provistos y administrados por agentes privados sino que, además, la gran mayoría de los faros administrados por el organismo público caían en manos del mismo porque había expirado algún tipo de licencia u otras cuestiones propias de ostentar el monopolio de la fuerza y no por su mejor capacidad para canalizar los recursos y proveer el bien, como dirían la mayoría de los economistas. En consecuencia, concluye que se deben utilizar otros ejemplos con mayores fundamentos a la hora de argumentar dicha teoría.
    Novedoso o de mayor importancia
    Me resulto novedoso que exista evidencia empírica en contra de un ejemplo tan difundido en la actualidad como lo es el de los faros dentro de la teoria mainstream sobre bienes públicos, es decir, que existan casos de provisión privada de uno de los principales ejemplos de dicha teoría y que hayan sido hasta más exitosos que aquellos financiados con impuestos obligatorios. Por otro lado, me parece interesante como simplifica el proceso por el cual se cobraría una tasa por parte de los proveedores privados del bien asemejándolo con la supuesta mayor facilidad de un cobro de impuestos obligatorio. También, es realmente interesante su argumentación acerca de la mayor ineficiencia del impuesto general que propone Samuelson debido a la gran burocracia que existiría en el medio y también por los menores incentivos que tendrían aquellos que terminarían administrando dichos recursos por sobre una administración encargada por quienes requerirían dicho bien.
    Preguntas al autor
    – (A Samuelson)¿No cree que para su teoría acerca de que los sujetos no aportaran para la provisión del bien porque no tienen incentivos a hacerlo está condicionada a un fuerte supuesto que es el de que la totalidad de la población es racional ya que lo que usted afirma es que los individuo se comportaran según los parámetros de maximización que usted critica de la escuela neoclásica?
    – (A Samuelson) Usted utiliza dentro de su razonamiento la lógica de la teoria de juegos, ¿no cree que la provisión de bienes públicos se trata de un juego repetido y que por lo tanto se trata de un juego cooperativo y no un juego estático? ¿En que se basa para afirmar la no cooperación de los individuos?
    – (A Coase) Uno de los principales argumentos dentro de la teoría de provisión pública es la ineficiencia de la provisión privada al tratarse de bienes donde la competencia provoca mayores costos por consumidor por lo que devendría en tasas o precios más altos, ¿está de acuerdo con dicha afirmación? ¿Cuál sería el proceso por el cual el mercado arbitraria dicha situación?

  10. Resumen:
    En su escrito, Coase habla sobre la historia de los faros y como distintos autores de la época consideraron su característica de bien público, por lo cual su uso no debería conllevar el pago de un peaje por los beneficiados. Dentro de los autores que defendían esta idea se encontraban Pigou, Samuelson, Mill o Sidgwick. Estos decían que era imposible cobrar un peaje a aquellos beneficiados por el faro, además el costo de beneficiar a una persona más con el uso del mismo, era nulo, por lo cual surgía una pérdida económica. Coase concluye que no hay evidencia suficiente para alentar la intervención estatal en casos como el tratado luego de revisar la historia de los faros en el reino unido, donde los mismos fueron provistos por individuos privados sin problema.
    Samuelson en su texto también discute el problema de los bienes públicos. Caracteriza por un lado a los bienes privados, que pueden dividirse entre diferentes individuos y los públicos, cuyo beneficio que otorga a una persona no difiere si otra lo disfruta. El free-rider es la principal traba que atribuye Samuelson a la cuestión en disputa. Los individuos no tendrán incentivos a demostrar su verdadero interés en el bien con el objetivo de que otros sufran los costos, demostrando así el problema propuesto.
    La conclusión para este autor es que los bienes públicos no pueden ser provistos por privados ya que se encuentran con fallas en el mercado, por lo que es necesaria la intervención estatal en lo que refiere a bienes públicos.

    Aspectos relevantes del texto:

    Es muy interesante el uso de matemática de Samuelson con el objetivo de llegar a una demostración “formal” de la imposibilidad del problema que quiere subrayar. Hace que su argumento tenga cierta rigurosidad que resulta atractiva a la hora de demostrar el punto al que refiere.
    Por otro lado, me parece remarcable como Coase rompe con el pensamiento hegemónico de la intervención estatal en lo que trata a bienes públicos, de modo que impone una nueva forma de estudiar el problema desde su escrito en adelante.
    Por último, destacamos el riguroso análisis histórico que presenta Coase para demostrar su punto yendo siglos atrás en la historia de los faros y encontrando allí, la evidencia necesaria para su argumento.
    Tres preguntas a los autores:
    1. Coase: Su análisis plantea que en el caso de los faros la intervención estatal no es necesaria dado que pudieron ser provistos de forma privada pero ¿Cree usted que este ejemplo basta para excluir la necesidad de intervención del estado en todo bien considerado público o simplemente el punto es que en este caso en particular puede dejarse actuar libremente al mercado?
    2. Samuelson: Usted menciona que el estado debe intervenir en la provisión de bienes públicos, dado que Coase contradice este punto con su ejemplo de los faros y muestra evidencia empírica al respecto, ¿cree que la teoría a la que usted adhiere debería ser revisada? En caso de no creer esto, ¿consideraría al menos revisar que es lo que se define como bien público y cuando sería correcta la intervención, dado que un clásico ejemplo de los mismos fue derribado por Coase?
    3. Samuelson: Usted propone una frontera máxima de utilidad (ecuación 1 en el texto) que junta los puntos óptimos de Pareto donde una persona no puede estar mejor sin empeorar a otro individuo, representada por una “función de bienestar social”, la cual iguala a la relación marginal de sustitución donde usted menciona que se llegará, igualando ambas ecuaciones, al «mejor estado del mundo” . Por ende, lo que usted propone refleja que las preferencias de los individuos no varían a lo largo del tiempo. ¿Cree usted que este supuesto es sostenible en el largo plazo o que debería ser revisado?

  11. Resumen: En el artículo “THE PURE THEORY OF PUBLIC EXPENDITURE”, Samuelson divide a los bienes en dos categorías: una en donde están los bienes ordinarios de consumo privado, los cuales se puede dividir entre los diferentes individuos y los bienes de consumo colectivo, que puede ser disfrutados por todos, en el sentido de que el consumo del bien por parte de un consumidor no reduce la cantidad del bien que puede consumir otro individuo. Asimismo, establece que los individuos poseen preferencias ordinales con respecto a su consumo de todos los bienes, reflejadas en su función de utilidad y una función de producción que relaciona los totales de todos los productos (privados y colectivos), pero a su vez sujeto a leyes generalizadas de rendimientos decrecientes. Samuelson también explica que si existiera una máquina de cálculo omnisciente teóricamente podría resolver el problema de optimización con tan solo introducir las funciones postuladas, sin embargo, al no existir podría ser suplantada por los precios competitivos del mercado. Aunque reconoce que ningún sistema de precios descentralizado puede servir para determinar de manera óptima los niveles de consumo colectivo. Finalmente concluye que explorar más en el problema del gasto público nos llevaría a otros ámbitos.
    En el texto “THE LIGHTHOUSE IN ECONOMICS”, Coase realiza un análisis sobre los bienes públicos distinto al que planteaban economistas como Sidgwick, Mill, Pigou o Samuelson quienes señalaban a los faros como un ejemplo de un servicio que debe ser brindado por el gobierno, puesto que parece imposible obtener un pago por los servicios prestados de dicho faro. Sin embargo, en este trabajo el autor determina como es y la evolución que tuvo el sistema británico de faros, en el cual la evolución de sistemas de faros ingleses muestra que varios empresarios privados construyeron y administraron faros de manera rentable. En el siglo XIX el gobierno compró todos los faros y estableció una autoridad central para estandarizar las cuotas de los faros, más no para garantizar que se construyeran. No obstante, Coase señala que el gobierno dejó a los consumidores del faro (armadores, embarcadores, entre otros) a cargo del pago de las cuotas, y les otorgó el control de la política del faro a través de un Comité Asesor de la Luz. La conclusión a la que llega el autor es los economistas no deben usar el faro como ejemplo de un servicio que sólo podría ser proporcionado por el gobierno; o en todo caso utilizar un ejemplo que tenga un respaldo más sólido.
    Los conceptos más importantes del texto de Samuelson son las características del bien público que son la no exclusión y la no rivalidad los cuales se pueden inferir cuando realiza la división de los bienes en dos categorías. Además del desarrollo matemático y microeconómico a partir del cual desarrolla su teoría. Del texto de Coase es de destacar el enfoque que realiza sobre los bienes públicos en contraposición a los desarrollados por otros economistas, marcando un precedente. Lo que más me gusto de este texto es que el autor expone su punto de vista sustentándolo mediante un hecho real que es la evolución de los faros ingleses y cómo la existencia de promotores de proyectos utilizados aparentemente para el beneficio público, pero con la intención real de beneficio privado dieron lugar a los primeros faros.
    Preguntas:
    Samuelson: En el texto hace referencia a “new welfare economics” ¿A qué alude con este concepto? ¿Surge cómo contraste a la “economía de bienestar” de Pigou?
    Del texto de Coase, ¿Podría decirse que el origen de los faros en Inglaterra se dio por una “mano invisible” desde el punto de vista de Smith, buscando el interés propio por parte de los empresarios privados?
    Coase: ¿Con qué otro ejemplo podría sustentar su teoría?

  12. RESUMEN

    El paper de Samuelson presenta una de las fallas de mercado conocida como los bienes públicos. Estos, al no presentar rivalidad en el consumo, son aprovechados en igual magnitud por todos los individuos. De esta manera, al momento de cobrar por su consumo, tienen incentivos a enviar falsas señales para pretender tener un menor interés del real respecto a ese bien, de hecho, están actuando racionalmente, y siguiendo sus propios intereses al intentar engañar sobre su valoración. En consecuencia, la asignación de recursos derivada del mecanismo de precios ya no es eficiente, y por ende no se alcanza el óptimo social. Como aporte, Samuelson introduce una condición necesaria en la maximización de bienestar que se deriva de la suma vertical de la demanda de bienes públicos. Por otro lado, el texto de Coase crítica a economistas como Samuelson de plantear como única solución posible para cobrar el uso del faro y de su luz, como ejemplo de bien público, a la tributación general del gobierno. Para ello, Coase plantea la historia de dicho servicio para el caso de Gran Bretaña, donde se dio que a través de la venta de derechos de propiedad y concesiones, los faros pudieron estar, rentablemente, en manos de privados.

    LO QUE ME SORPRENDIÓ

    Lo que dejo pensando del texto de Samuelson es que la presencia de bienes públicos no implica que no se pueda alcanzar el óptimo, sino que es necesario diseñar un sistema, alternativo al sistema de precios, de votación o de señales para que tengan incentivos a revelar su verdadero esquema de preferencias. Por ende, la cuestión radica en cómo sería dicho mecanismo.
    Con respecto al texto de Coase, lo que más me llamó la atención fue la distinción que hizo entre la administración y financiamiento de cierta actividad, y por otro lado su regulación. En este sentido, Coase planteó que los faros podian están en manos de privados, pero que era necesaria una cierta regulación por la importancia que tienen dentro de la actividad naviera. En otras palabras, Coase marca la distinción entre empresas públicas y un organismo de regulación, dejando entrever el autor una preferencia por el último.

    PREGUNTAS

    Con respecto a Samuelson, ¿podría ser una solución al problema de los bienes públicos el hecho de que los hacedores de política envien un sistema de votación a los individuos y que en base a dicha información se les aplique un esquema tributario acorde a sus demandas?

    Relacionado al texto de Coase, ¿es entonces la solución que marca el autor el hecho de crear las condiciones favorables y el marco institucional adecuado para inducir a una provisión privada de los bienes públicos, y que el rol que debería adoptar el gobierno es la regulación del mismo?

    Con respecto a la financiación de los bienes públicos a través del esquema tributario general: suponiendo que en una sociedad, los individuos que más hacen uso, y que por ende más demandan y en teoría más dispuestos a pagar estarían, por ejemplo del sistema de educación primaria y secundaria pública son aquellos con un menor nivel de ingreso. En base a la afirmación anterior, ¿no se podría considerar regresivo aplicar un esquema tributario en donde dichos individuos paguen más por la educación pública?

  13. Textos de Samuelson y Coase

    En su texto, Coase se pregunta cómo puede ser que muchos economistas (como Samuelson, por ejemplo,) mencionen a los faros en sus escritos y saquen conclusiones tan erróneas. Finalmente termina explicando que es porque nunca los estudiaron en profundidad, por eso realiza una reseña histórica sobre los faros en el Reino Unido, concluyendo que estos pueden ser administrados por manos privadas, quienes cobran una tarifa por su servicio. Por el contrario, Samuelson dice que no se debería cobrar por el uso del faro, ya que a la sociedad no le cuesta nada que un barco más use el faro y, al contrario, se vería perjudicada si un barco no atraca en el puerto por la alta tarifas.
    Coase dice que hay una paradoja en ese postulado de Samuelson, y que este es distinto al de Mill Y Pigou.
    En su análisis, Samuelson hace una distinción entre bienes de consumo público y consumo privado, explicando que en el caso de los bienes de consumo público se cree que su consumo por parte de un individuo no reduce el consumo que hace otro individuo de ese mismo bien.

    Temas que me llamaron la atención

    Me llamó la atención un párrafo del texto de Samuelson que dice que cuando los bienes de consumo público están en el óptimo, ningún sistema descentralizado de precios puede servir para determinar el nivel de consumo de esos bienes. En ese caso, me pregunto cómo se haría para calcular ese nivel de consumo.
    Por otro lado, es sorprendente también la defensa que realizan varios economistas a que no se cobren tarifas por el uso del faro, ya que los efectos negativos terminan superando a los positivos.

    Preguntas

    1. A Samuelson ¿no cree que si no se cobran por los bienes de consumo públicos de dónde saldrá el dinero para su mantenimiento?
    2. A Coase ¿cuál su opinión sobre el postulado de que cobrar una tarifa por el uso del farol trae más efectos negativos que positivos?
    3. A Coase ¿Cómo se evita que las empresas privadas que controlan los faros no actúen como un monopolio y no cobren tarifas abusivas?

  14. Para comenzar, el debate trata sobre cómo los economistas suelen usar el caso del Faro como un bien público para explicar su concepto y Coase trata de explicar por qué éste no es el mejor ejemplo.
    Comenzando con el texto de Samuelson, el autor expresa su definición de bienes públicos y argumenta el por qué de la provisión de bienes públicos debería ser por parte del Estado. Esto evitaría free rider y aumentaría la eficiencia económica y social, ya que no habría usuarios que no paguen por el servicio. Por el lado de Coase, argumenta que el; faro no es el mejor ejemplo ya que en casos como Inglaterra se pudieron ver en ciertos momentos de la historia empresas privadas que construían faros con permisos de la corona y a parte de las empresas estatales, que no tenían incentivos a construir nuevos. Explica cómo se implementó el cobro de peajes y que los posibles free riders no «molestaban» a los constructores y operadores de faros mientras haya quién si pague por el servicio.
    Sorprendente: yo encuentro sorprendente en este caso, como se da vuelta la idea de un bien público, por el hecho de que no se congestiona, hacia la idea de que eso hace que no importen los free riders. Si el bien no se congestiona y tengo gente que si me paga el peaje, por qué me voy a molestar en los que lo usan sin pagar si no hacen que mi servicio empeore?

    Preguntas:
    Podría explicarse que el Faro no es el mejor ejemplo debido al hecho de que es un bien necesario y en el caso de que el Estado no lo genere, los propios usuarios se verán obligados a proveerlo?
    Encuentra una relación entre que el Faro, sería un bien Club, y que ello permite que dicho club se lo provea por si solo?
    Dada la solución de cobrar el servicio de faro junto al servicio portuario y así evitar free riders, Es posible anexar la mayoría de bienes públicos a otros privados y así :privatizarlos»?

  15. 888078
    Paul Samuelson y Ronald Roase hacen un análisis de los bienes públicos y el rol del Estado para proveerlos.
    Samuelson explica a través de un modelo matemático las comparaciones entre el consumo de bienes públicos y privados, alegando que, si un individuo consume de este último, no afectaría el consumo para otro tercero, de modo que no se cumple la ley de Pareto para este tipo de bienes. Al hacerse dificultosa la maximización de los niveles de consumo colectivos ya que el Estado (quien provee los bs públicos) no conoce del todo las preferencias de los agentes, no es posible encontrar un óptimo. Utiliza el ejemplo de un faro para demostrar que es necesario el suministro estatal de determinados bienes que no son rentables para los inversionistas privados, la luz del faro puede ser aprovechada por muchos barcos, pero no hay manera de cobrar un peaje o impuesto por su utilización.
    Ronald Coase hace una revisión sobre la historia de los faros y los argumentos planteados por Samuelson y otros autores para romper con este pensamiento. Se da cuenta que, hubo muchos faros construidos por interés privado en Inglaterra, a través de concesiones de la Corona Inglesa y de modo que no podían utilizarse de ejemplo para describir el comportamiento de los bienes públicos. Este tipo de entes lograban su financiamiento a través del cobro de derecho de propiedad de los barcos.
    Me llamó la atención que Samuelson haya elaborado sus argumentos únicamente en conceptos, teorías y matemáticas y no haya hecho un análisis empírico para ver cuales fueron los casos dados a lo largo de la historia. También me resulta algo limitado el estudio de un solo bien para generalizar sus conceptos, ya que no todos los bienes públicos se deben comportar de la misma manera.
    Preguntas:
    1. ¿Por qué los privados sí obtendrían información perfecta sobre las preferencias de los consumidores y los entes estatales no? ¿Si fuera así, éstos últimos no podrían comprársela a los privados?
    2. ¿Por qué suponen que todos los bienes públicos se comportan de igual manera? Por ejemplo, en una plaza, aun que muchos puedan disfrutarla libremente, la capacidad está limitada de acuerdo con su tamaño.
    3. Si el Estado no logra asignar eficientemente la dotación de los bienes y servicios públicos ¿cómo podría pasarlos a manos de los privados? ¿Sería conveniente tercerizar estos servicios?

  16. Agustín Ignacio Pell – 883006

    “The pure theory of public expenditure”; Paul Samuelson
    “The lighthouse in economics”; Ronald Coase

    RESUMEN:

    En ambos textos podemos identificar análisis de los autores sobre un tema de interés, los bienes públicos.
    Por un lado Samuelson, arma un modelo con determinados supuestos diferenciando los bienes privados y los bienes públicos (que en sus palabras, son consumidos en forma colectiva) y llega a la conclusión de que la solución de equilibrio seria mucho mas sencilla en la ausencia de bienes públicos ya que bajo competencia perfecta se podrían ofrecer los bienes privados a un costo mínimo (marginal), recibiendo cada oferente retribuciones acorde a su productividad y, de esta forma, cada demandante podrá adquirir el bien a un precio acorde a su curva de indiferencia.
    Coase por su parte, analiza los bienes públicos a partir de un ejemplo claro, los faros. Para esto estudia la evolución histórica del sistema de alumbrado marítimo/costero y las instituciones que jugaron un rol en dicho sistema.
    En un principio, los faros los instalaban los agentes privados bajo una licencia obtenida directamente de la corona británica, con el único objetivo de obtener ganancia con el cobro en los puertos a todos los barcos que se beneficiaban de este servicio. Con el tiempo, la “Trinity House”, la institución británica que regulaba los faros comienza a conseguir patentes para la construcción de determinados faros, las cuales vende a agentes privados para que ellos inviertan en su construcción. El incentivo aquí para los privados era que de esta forma se aseguraban la cooperación de la institución y no la rivalidad.
    Luego, esta situación se fue revirtiendo hasta que la totalidad de los faros quedaron en mano de la Trinity House.

    LO NOVEDOSO/RELEVANTE:
    Llamo mi atención que ya en el año 1850, partiendo desde la perspectiva del costo marginal, se tome la decisión que lo mas eficiente para la economía en su conjunto es que este servicio de alumbrado marítimo (considerado bien público) sea brindado por una institución no privada, ya que por las mismas características del bien un agente privado no puede apropiarse del 100% de la recaudación. Lo óptimo termina siendo entonces, que la Trinity House brinde el servicio sin obtener beneficios extraordinarios, cubriendo sus costos marginales mediante los tributos que se pagan socialmente.
    Es importante remarcar que el estado cumple una función clave, ya que debe destinar recursos para que estas instituciones puedan brindar eficientemente el servicio. Esto lo ejemplifica Coase comentando que una normal de la corona británica fue que los recursos de la Trinity House sean destinados en su totalidad al servicio y no a los beneficios para sus tripulantes afiliados.

    PREGUNTAS:
    1) Samuelson. ¿Cuál cree que es la mejor manera de evaluar un proyecto público? ¿Cómo mediría en un modelo las perdidas/ineficiencias que se generarían por los conocidos free riders?
    2) Samuelson. Persiguiendo un objetivo de justicia social ¿Cree usted que existan bienes privados que el estado pueda ofrecer de manera eficiente? En ese caso, ¿debería otorgarlos? ¿O deberían ser brindados por los privados?
    3) Coase. Siendo ya sabido el problema de los free riders y que dado la existencia de estos los privados no lograran captar la totalidad del pago de quienes utilizan el servicio. ¿Por qué cree que en el 1800 hubo un gran interes de los distintos agentes por obtener una patente de la corona para poder ofrecer el servicio de faros en las costas?

  17. Samuelson comienza diferenciando dos tipos de bienes: los públicos (aquellos que los individuos pueden consumir simultáneamente sin disminuir la cantidad disponible); y los privados (aquellos que si los consume un individuo, disminuye su cantidad disponible). El autor dice que los primeros poseen las características de bienes no rivales ni excluyentes, lo cual facilita la existencia de los free riders, y por lo tanto deben ser provistos por el estado. Samuelson, para explicar esto, da como ejemplo de bien público un faro, ya que no es posible excluir su uso y lo pueden usar más de un individuo a su vez. Para el autor, uno de los roles del estado debe ser la provisión de bienes públicos, ya que a los privados no les sería rentable proveerlos.
    Por otro lado, Coase en su texto, dice que el faro no sería un bien público. Para esto, desarrolla el caso el sistema británico, donde el servicio del faro estaba en manos privadas. Estos cobraban por el uso de este servicio a los propietarios de los buques, y así obtenían cierto beneficio. Y es así, que Coase muestra que no presenta un problema de los free riders, y que puede ser provisto por empresas privadas.
    Me resultó muy interesante del texto de Coase, el análisis que hace acerca del faro, basándose en la historia británica. Logró con el mismo demostrar que no era necesaria la intervención del estado para proveer el servicio del faro, como decía Samuelson. En cuanto al texto de este último, me parece muy bueno el análisis que realiza acerca del gasto público óptimo, prestando especial atención en la provisión de los bienes públicos. Considero que es muy bueno el análisis matemático basado en fundamentos microeconómicos, que utiliza para explicar estas cuestiones.
    Coase en su texto, explica que el servicio del faro no puede ser usado como ejemplo de bien público puro ¿da algún ejemplo de este tipo de bienes, los cuales son más eficientes si son provistos por el estado?
    ¿Con el abastecimiento en manos privadas del servicio del faro, no hubo free riders?
    ¿Samuelson considera viable un acuerdo entre el Estado y privados para proveer cierto bien?

  18. Gonzalo Ochoa
    N° 888587

    Resumen del texto:
    En “The pure theory of public expenditure”, Samuelson plantea la existencia de dos tipos de bienes: “bienes de consumo privado”, parcelados para el consumo individual; y “bienes de consumo colectivo”, cuyo uso no priva a otras personas de consumirlo. Samuelson argumenta que el estado debe encargarse de proveer ciertos bienes públicos por la imposibilidad de que los privados puedan explotarlos correctamente. Establece que cada individuo posee preferencias ordinales, que se encuentran implícitas en sus funciones de utilidad. A su vez menciona la existencia de una función de producción, que relaciona los outputs de todos los bienes y que posee rendimientos decrecientes. Al observar la situación, el autor expone que una máquina calculadora (inteligencia artificial perfecta), podría hacer funcionar todo. Pero esta máquina es inexistente (por lo menos hoy), entonces el mecanismo competitivo de precios podría suplantarla. Sin embargo, arguye que no existe un sistema de precios descentralizado, que indique cuál es el nivel óptimo de consumo colectivo, ni tampoco una teoría de beneficios de impuestos. Samuelson concluye afirmando que la solución existe, pero el verdadero problema consiste en cómo hallarla, para lo que sugiere una serie de alternativas basándose en distintos campos de estudio.
    Por otro lado, en el texto “The lighthouse in economics”, Coase utiliza los faros como punto de partida de su análisis. Critica la idea generalizada sobre la imposibilidad del pago seguro por parte de los dueños de los barcos que se benefician de la luz de estos. Este ejemplo, fue citado por Mill (quien plantea que si no existiera un sistema para instituirlo, la provisión privada sería imposible), Sidgwick y Pigou (quienes sugieren que si los barcos no pagan peaje, el gobierno debería intervenir) y finalmente Samuelson, quien a diferencia del sistema de precios anteriormente mencionado, enuncia que el gobierno provee ciertos servicios públicos indispensables para la supervivencia de la comunidad y que no podrían ser suministrados por privados de forma eficiente. El autor plantea que todos los pensadores deberían conocer la evolución del sistema británico de faros para desarrollar sus teorías. Argumenta que existieron períodos en los que el servicio de faros era provisto de modo privado (en varios períodos, los faros ingleses fueron concesionados en forma eficiente a privados por parte de la Corona. Otros faros, por ejemplo, eran financiados por los puertos, y estos recuperaban los gastos en que incurrían, mediante cargos que hacían a los beneficiarios del servicio) lo que lo convierte en un ejemplo erróneo para defender la provisión de bienes públicos por parte del Estado. Esto lo lleva a Coase a una serie de conclusiones y soluciones, como podría ser la de Cournot, por ejemplo, y luego finaliza aclarando que existe un error en los autores mencionados, ya que no estudiaron el sistema británico de faros y revela que sí se podría proveer el sistema de forma privada. El gobierno solo debería encargarse de su propiedad.

    NOVEDOSO:
    Lo primero a destacar en el texto de Samuelson es el desarrollo de los conceptos principales que enuncia (bienes de consumo privado y de consumo colectivo). Es de igual importancia la idea de que el estado debe brindar bienes públicos, que los privados no podrían hacerlo de forma eficiente. Por último, es también sorprendente la deducción acerca de las preferencias sociales, cuando explica que, al no existir una máquina con inteligencia artificial perfecta, el sistema de precios es el mejor sustituto posible.
    En otro orden de ideas, Coase rompe con los economistas que lo precedieron, diciendo que algunos bienes, que se creían debían ser provistos por el estado, funcionaron siendo provistos de forma privada (y la existencia de free riders no impide que el bien sea provisto por un privado, ya que de todas formas se obtendrían beneficios). Un primer pantallazo de una teoría minarquista acompañado de evidencia empírica.

    PREGUNTAS AL AUTOR:
    1) ¿Qué opinaría Samuelson sobre los grandes problemas de eficiencia de la provisión de bienes públicos por parte del estado hoy en día, sobre todo en países subdesarrollados? ¿Seguiría argumentando a favor del estado como encargado de esos bienes o las grandes pérdidas y la gran cantidad de free riders (sumado al argumento de Coase sobre los faros de provisión privada) le harían cambiar de parecer? ¿No creería que las “fallas del estado” son mas perjudiciales que las llamadas “fallas de mercado” o por lo menos que se debería hacer un cálculo previo de costo-beneficio?
    2) ¿Coincidiría Coase con la idea de que el deber del estado es velar por la seguridad de los individuos, protegiendo la propiedad privada y garantizándoles justicia sin intervención en los bienes públicos? ¿Qué otro ejemplo, como el del faro, donde bienes que se consideraban que debían ser suministrados por el estado y luego fueron eficientes siendo provistos de forma privada, podría describir?
    3) ¿Cómo sería la opinión de Coase en temas como la educación y salud pública? ¿Lo consideraría una función del estado ya que no todos pueden acceder a ellas de forma privada y gracias a la educación y salud se consigue mejorar a los individuos y a la sociedad?

  19. En el texto de Coates, arranca describiendo algunos de los pensamientos de los autores que desarrollaron la temática sobre la explotación de los faros. Para estos autores no era posible la explotación del faro por la paradoja del free rider, que impedía a la iniciativa privada de estar motivada a financiar un faro. Es por esto que designaron al Estado como el correcto financista de los faros debido a los beneficios sociales que este proveía. Pero para Coates los economistas analizaron el caso de los faros sin saber en realidad cómo funcionaba su estructura y sin haberse interiorizado en el tema. Según Coates, en un principio los dueños de los barcos le pedían a la Corona Británica que los faros sean dispuestos por individuos, los cuales cobraban por su servicio como cualquier otro. El rol del gobierno se limitaba a la protección de la propiedad privada para estos. Más tarde su explotación paso a la Trinity House que también era una sociedad privada.
    Samuelson es parte de estos economistas que defienden la provisión pública del faro, pero con la diferencia que por más que se pueda evitar la paradoja del free rider, es decir que se permita la exclusión, esto no sería conveniente ya que no existe congestionamiento y por lo tanto la suma de un barco adicional más, no tendrá un efecto negativo en los demás que si están pagando. Entonces argumentando que por más que sea posible que la iniciativa privada provea los faros, no debería de hacerlo y debería dejarse al Estado hacer de oferente.
    Lo que más destaco es como Coates usa el ejemplo del faro no para dar una teoría de como los faros deberían ser explotados y administrados, esto último lo deja a para analizarlo más adelante en detalle, sino demostrar a los economistas que usan este ejemplo para defender la intervención estatal en que deberán de encontrar un ejemplo más plausible.
    Preguntas
    1. En casos como la provision publica de justicia, en el caso en que se pudiera dar los incentivos para que los privados estuvieran dispuestos a proveerla, ¿esto seria eficiente o podría generarse una especie de clientelismo?
    2. ¿Hay alguna posibilidad que un bien provisto por el Estado sea de mayor calidad que uno producido por un privado? En términos de los incentivos que tiene cada uno de estos.

  20. RESUMEN
    Ambos autores analizan la provisión de bienes públicos por parte del Estado. Coase analiza el caso del faro para entender la función económica del gobierno. En particular analiza el caso britanico y expone las posturas de algunos autores al respecto: Mill sostiene que fuera de este esquema no es posible la provisión por el sector público. Pigou y Sidwick sostiene que si hay barcos que se benefician del faro pero no pueden cobrarse peajes, debería intervenir el gobierno.
    Samuelson por su parte hace la distinción entre bienes privados y públicos. A su vez plantea que dado que los consumidores no revelan sus preferencias con los bienes públicos no es posible un sistema de precios efectivo para la provisión de los mismos, por ello el Estado debe encargarse de esta tarea.

    LO NOVEDOSO
    Me resulta interesante las diferentes pero validas posturas de cada autor en cuanto a la provisión de bienes públicos: la refutación empírica de coase al análisis matemático de samuelson

    PREGUNTAS
    ¿Existe otro caso de evidencia empírica de provisión de bienes públicos por parte del sector privado?
    ¿Que se tiene que hacer con los free riders? ¿Como detectarlos?
    ¿Que opinan de la provisión de bienes públicos por parte de empresas mixtas?

  21. Resumen
    Los textos abarcan la temática de los bienes públicos y el rol que juega el estado en la provisión de los mismos.
    Samuelson, describe que los bienes públicos deben ser provistos por el estado. Este tipo de bienes tienen dos características esenciales que los definen: primero su consumo no presenta problemas de rivalidad, es decir, una vez suministrados, el hecho de que otra persona lo consuma tiene un costo adicional igual a cero, y segundo, no es posible excluir individuos de su consumo. El autor describe que el sector privado no tiene ningún incentivo para proveer dichos bienes, esto se debe a que los individuos no revelan preferencias y eligen actuar como “free riders”, también, por estos mismos motivos, la provisión de bienes públicos por parte del estado es generalmente ineficiente. La eficiencia requeriría que la provisión de un bien público se eleve hasta el punto en que la suma de las valoraciones marginales de cada persona respecto a la última unidad sea exactamente igual al costo marginal.
    Por otra parte, Coase toma el caso de los faros en Inglaterra durante el siglo XIX para explicar como un bien (que generalmente es considerado público en muchas partes del mundo) funciono perfectamente bajo régimen privado, y que no tubo los problemas clásicos por los cuales las empresas no se hacían cargo de la provisión de bienes públicos.

    Novedoso
    Me pareció interesante como Coase desafía el pensamiento de la mayoría de los autores y plantea su teoría con un ejemplo convincente.

    Preguntas
    Para Coase ¿Además de los faros, encuentra algún otro tipo de bien público que pueda ser provisto por el sector privado? ¿Cómo solucionarían el problema de los free riders?
    Para Samuelson ¿Todos los bienes públicos deben ser provistos por el estado? ¿No hay ninguna excepción?

  22. Samuelson – Coase.
    Los textos hablan sobre los bienes públicos, aquellos provistos por el Estado, que no excluyen a los que no pagan. Samuelson está a favor de la existencia de bienes públicos, porque no hay incentivos para que sean privados, ya que con la existencia de los free riders desmotiva la iniciativa privada. Samuelson pone el ejemplo de los faros como bien público, afirmando que éstos son aprovechados por todos los barcos, más allá de que algunos no quisieran pagar por el mismo. Coase propone que los faros pueden estar en manos privadas. La construcción de faros provenía de un fondo, recaudado a partir del pago de los propietarios de barcos, de acuerdo a sus recorridos y tamaño. De este modo, con empresas privadas que maximizan beneficios, y minimizan costos, habría competencia perfecta.
    Me parece importante destacar la posibilidad que plantea Coase, acerca de la privatización de esos bienes públicos. Es posible que con una buena gestión en la recaudación a los propietarios de los barcos, se llegue a optimizar el consumo en el aprovechamiento de los faros.
    Preguntas que les haría a los autores:
    -Samuelson, ¿Qué piensa de la solución que propone Coase?
    -Coase, ¿Cómo se haría en el caso de bienes públicos, tales como alumbrado, barrido y limpieza?
    -Coase, ¿Es posible que aún así existan free riders?

  23. Resumen:
    Samuelson hace una crítica a la postura de la mayoría de economistas que han dado menor importancia a la teoría del gasto público, distingue dos bienes: de consumo privado ordinarios; que pueden ser repartido entre diferentes individuos y los bienes de consumo colectivo ;que todos disfrutan en común en el sentido de que el consumo del bien por un individuo no conduce a un detrimento del consumo por parte de otro. Se apoya en un modelo matemático de bienestar teniendo en cuenta que cada individuo tiene preferencia en su respectivo consumo de bienes. Samuelson plantea que uno de los roles del Estado debe ser la provisión de bienes públicos y fundamenta en qué casos esto es necesario.
    Por otro lado en el texto Coase plantea cuales deberían ser la funciones que debería tener el gobierno, habla sobre la paradoja de la teoría de Samuelson, que dado que las empresas privadas no pueden cobrar por este servicio y obtener un beneficio , el gobierno tendría que proporcionar faros. Coase argumenta que la postura de Samuelson, es muy diferente a la de Mill, Pigou o Sidgwick quienes creían fundamental la intervención gubernamental para la administración de determinados bienes de forma pública, así como también la inclusión de impuestos en búsqueda de dicho objetivo, mientras que él explica, en su texto del faro en la economía , teniendo en cuenta la importancia del comercio en la época analizada y la posición estratégica de Gran Bretaña, el servicio de los faros era provisto de manera privada, en dicho sistema los individuos privados podían hacerle una petición a la corona inglesa para que permita la construcción de faros por parte de individuos privados. Con este permiso los individuos podían cobrar un peaje por el uso y de estar manera obtener un beneficio. El rol del gobierno se limitaba al establecimiento y a otorgar los derechos de propiedad para construir faros, con eso Coase prueba que el sistema propuesto por Samuelson, es errado. Con lo cual concluye que los economistas no deberían usar “El Faro” como un ejemplo de un servicio que debe ser provisto por el gobierno.
    Me sorprendió cuando Samuelson plantea que el gasto publico nos llevaría a un dominio matemático de la “política de bienestar”, donde la economía política puede considerarse como un sector especial del dominio general, donde puede resultar un subsector con los simples aspectos de la economía tradicional. También como en su análisis introduce los óptimos de Pareto y hace una introducción a las preferencias relevadas.
    En el texto de Coase me sorprendió la critica que hace a otros economistas acerca de sus declaraciones sobre el faro, que no se basaban en ningún estudio hecho al respecto de la administración y financiación de los mismos, siendo sus aportes pocos convincentes y vacíos para el propósito final.

    Pregunta a Samuelson, ¿no consideraría apta la cooperación de instituciones privadas con públicas?

    Preguntas a Coase, en el texto sugiere a los economistas que si quieren usar un ejemplo de cuando un servicio debe ser provisto por el gobierno, deberían usar un ejemplo con un mejor respaldo, Ud cual usaría?
    Cree que hacer una comparación entre Faros Británicos y Faros Americanos es apta? No puede estar un poco desenfocado ya que Gran Bretaña es una Monarquía Parlamentaria y América no, por lo cual sus enfoques de administración de bienes y servicios eran diferentes?

  24. The Pure Theory of Public Spending.
    Resumen:
    En este breve artículo, Samuelson explora la posibilidad de optimización parcial del gasto público. Para esto, planteará tres funciones, una de consumo que muestra la existencia de dos tipos de bienes, públicos y privados, una frontera de posibilidades de producción y la teoría pura de gasto gubernamental en bienes públicos (las potenciales combinaciones que entregan resultados óptimos). El planteo de Samuelson será el siguiente, dadas las funciones descritas, la optimización parcial en ausencia de bienes públicos se simplifica enormemente, pues si bien no existe una máquina capaz de computar los resultados, la caracterización neoclásica del mercado perfectamente competitivo nos entrega un resultado idéntico, pues los productores producirán en el punto donde ingreso marginal se iguale a costo marginal y la demanda se moverá al productor que garantice dicha identidad.
    En presencia de bienes públicos, la situación será análoga, pero la solución al sistema no será computable. Es decir, si bien sabemos que existe un resultado, no podemos conocerlo, pues ningún consumidor tendrá incentivos a revelar sus preferencias ya que desviándose de ese comportamiento accederá a beneficios superiores y comportarse como un free rider. De esta manera, Samuelson demuestra que las externalidades intrínsecas a la oferta de bienes públicos imposibilitan la llegada a un resultado eficiente por medio del mercado.
    The Lighthouse of Economics.
    Resumen:
    El objetivo de Coase será realizar un análisis del ejemplo más citado por la economía a la hora de hablar de bienes públicos, el faro. Para esto nos ilustra con las posiciones de tres notables economistas, Mill, Sidwick y Samuelson, quienes enfatizan la imposibilidad de cobrar por la provisión del servicio, concluyendo que la acción pública es entonces necesaria.
    El autor nos muestra sin embargo el error en que estos prestigiosos economistas caen, al explicarnos cómo a lo largo de la historia del Reino Unido, la provisión de señalización de los puertos ha sido llevada a cabo en todo momento por iniciativa privada, justamente mediante el cobro de una imposición a los buques beneficiados por la luz de los faros.
    Coase concluye que la actitud de sus colegas ha sido fundada más en la necesidad de una ilustración que en un verdadero análisis del caso, comportamiento que encuentra irresponsable, más aún cuando se utiliza para solicitar intervención pública para la provisión de un bien que puede ser perfectamente llevada a cabo por el sector privado.
    Puntos Destacables:
    • Me resulto asombrosa la capacidad de abstracción y el poder de síntesis de Samuelson, posiblemente esta explique el estado de la disciplina actual, en parte porque muchos científicos aspiran a lograr mediante sofisticación matemática modelos tan contundentes como los de este autor.
    • Respecto a la provisión de bienes públicos es interesante ver como las posturas de sendos autores parecieran más contrapuestas de lo que son. En mi opinión, ambos autores están de acuerdo en que la provisión de bienes debe realizarla siempre que sea posible el sector privado, sin embargo, Coase hace foco en un ejemplo puntual de (tal vez) mala caracterización de bien público, mientras que Samuelson se propone indagar sobre las contradicciones que la sola existencia de los bienes públicos genera en los incentivos de los agentes, sugiriendo que los enormes incentivos al desvío den lugar a un resultado no eficiente. En términos de teoría de los juegos, básicamente se plantea como el equilibrio de Nash puede no ser óptimo de Pareto.
    • Surge la intuición, del texto de Coase, de que pareciera que la solución al conflicto podría venir de una caracterización más estricta de bien público, fundada tal vez, a gusto del autor, en una investigación previa de acuerdo a la financiación del dicho bien.
    • Me resulta contradictoria la postura de Samuelson citada por Coase, donde resulta deseable que bienes que podrían ser provistos por el sector privado mediante el sector público, en particular es sorprendente que un autor con el nivel de sofisticación matemática demostrado funde su opinión en una intuición y no en datos concretos, me parece que esta es en parte la motivación de Coase a escribir su artículo.
    Preguntas:
    1) ¿Hasta qué punto Podemos extender la crítica de Coase al resto de los bienes tradicionalmente vistos cómo públicos? ¿Es una particularidad de los faros?
    2) ¿Existe la posibilidad que los determinantes de la viabilidad de un bien por el sector público se funden en factores culturales o geográficos y por lo tanto un bien pueda ser provisto por el sector privado en un contexto y no en otro? ¿Cómo distinguimos cada caso?
    3) ¿Pueden jugar factores agenos a la eficiencia, como la equidad para la determinación de si un bien será público o privado?
    4) ¿Qué lleva al Samuelson citado por Coase a intuir que la provisión de faros se encontraría en la segunda mitad de una curva de taxación a lo Laffer?
    5) Ambos autores concuerdan en la función del Estado para mantener el orden institucional que permita el funcionamiento del sector privado. ¿Existe la posibilidad de que el mismo estado garantice que el equilibrio de Nash sea el mismo que el óptimo paretiano mediante la intervención en los incentivos de agentes privados vía política pública? ¿De ser así, no sería este escenario deseable antes que la provisión de bienes mediante el sector público?

  25. Resumen

    En The Pure Theory of Public Expenditure Samuelson analiza los “bienes públicos”. Estos bienes son aquellos que cuentan con la condición de no rivalidad y de no exclusión por precio. El autor piensa que estos bienes solo pueden ser provistos de manera eficiente por el estado, y alcanza una solución teórica para la oferta de los bienes públicos. Uno de los ejemplos que utiliza Samuelson es el de los faros para orientar a las embarcaciones. Coase en The lighthouse in economics se dedica a criticar el uso del faro en la literatura económica como constante ejemplo de un bien público. La crítica radica en que nadie se dedico alguna vez a investigar como funcionaba el financiamiento de los faros en Gran Bretaña. Coase llega a la conclusión de que si uno analiza con detalles llega a la conclusión de que los faros pueden ser administrados de manera y privada y por eso no son bienes públicos.

    Lo que me llamó la atención:

    Yo conocía el texto de Samuelson y pensaba que los faros eran un buen ejemplo. Por lo tanto, me resulto muy interesante el texto de Coase contradiciendo a varios autores. También me parece muy valioso que él proponga que se investigue con mayor profundidad en la economía antes de proponer ejemplos

    Preguntas:

    Le preguntaría a Coase si cada ejemplo que se da en la literatura económica debería tener el riguroso análisis que él le da a los faros.

    Le preguntaría a Coase si los papers de economía que usan a los faros como ejemplos de bienes públicos perdieron parte de su validez después de que se publicó su trabajo.

    Le preguntaría a Samuelson si con el avance de la tecnología actual ya se puede hallar la solución optima a cuál debe ser oferta de bienes públicos.

  26. RESUMEN DE “THE PUTE THEORY OF PUBLIC EXPENDITURE” Y “THE LIGHTHOUSE IN ECONOMICS” POR MANUEL IGNACIO LOIRA Nº REGISTRO: 885929
    – Resumen
    En ambos textos, Samuelson y Coase tratan sobre el tema de la provisión de bienes públicos por parte del Estado. En el texto de Samuelson el autor diferencia los bienes en dos tipos: bienes de consumo privado y bienes públicos o de consumo colectivo, que, a diferencia de los privados, todos los individuos pueden disfrutarlo. Estos últimos el autor afirma que tienen que ser brindados por el Estado, ya que el sector privado no podría brindarlos de forma eficiente y no hay sistema descentralizado que pueda determinar óptimamente las cantidades, pudiendo existir la presencia de “free riders”, sujetos que aprovecharían un bien sin pagar por ello. Por otro lado, Coase en su paper menciona al sistema de faros que se instaló en Gran Bretaña en el siglo XIX, haciendo un análisis histórico completo de cómo se fue desarrollando el mismo, donde al principio de este existieron incentivos privados para proveer este bien y que funcionó de manera eficiente hasta que se produjo la estatización. Por lo tanto, Coase refuta el argumento de Samuelson enfatizando que la provisión de bienes públicos por parte de instituciones privadas no siempre es ineficiente.
    – Lo novedoso
    Me pareció sumamente interesante el análisis que hace Coase sobre el sistema de faros que se desarrolló en Gran Bretaña durante mucho tiempo, en el que intenta demostrar que las instituciones privadas no siempre proveen de manera ineficiente estos bienes particulares. Este argumento difiere de todo lo que he estudiado hasta el momento sobre los bienes públicos, ya que en materias como microeconomía o finanzas públicas se desarrollaba que el único organismo capaz de proveer estos bienes de forma eficiente es el Estado, y el principal autor que se mencionaba al respecto en análisis a este estudio era a Samuelson.
    – Preguntas al autor
    1) SAMUELSON: ¿Cómo se podría solucionar el caso de los free riders?
    2) COASE: ¿Existe algún bien público que no podría ser provisto por el sector privado por la posibilidad de que ocurran ineficiencias?
    3) PARA AMBOS: ¿Podrían fusionarse el Estado y el sector privado para que la provisión de los bienes públicos se desarrolle de manera eficiente?

  27. Resumen:
    El objetivo de ambos escritos es diferenciar los bienes públicos y privados y determinar el comportamiento de los individuos ante estas características.
    Samuelson señala que los bienes públicos son no rivales y no excluyentes y por ese motivo, el suministro de estos bienes en manos de privados facilitaría la existencia de free riders. El autor explica que para poder regular la falla de mercado que generan estos bienes, es necesario que sean suministrados por el Estado y utiliza el conocido ejemplo del faro (la luz que brinda es no rival ni excluyente para los barcos) para entender esta situación.
    Por su parte, Coase entiende que estas fallas ocasionadas por el mercado pueden resolverse sin intervención estatal y utiliza el ejemplo el sistema de fatos en Inglaterra que se encuentra regulado por una asociación que componen los dueños de los barcos que lo utilizan, eliminando el problema de free riders y generando una mejor eficiencia y calidad al servicio.

    A destacar:
    Siempre es interesante ver dos posturas distintas sobre el mismo tema y que ambas tengan cosas que destacar. Por el lado de Samuelson, el análisis que realiza acerca de la intervención estatal para lograr el óptimo social y por el lado de Coase, la alternativa que encontró para este caso particular.

    Preguntas:
    Coase, ¿Considera que algún bien debe ser provisto por el Estado? ¿Cuál?
    Samuelson, Cómo se llega al optimo entre bienes públicos y privados?¿Con que criterios separaría los bienes que deben ser provistos por el Estado y los que deben quedar en manos de privados?

  28. Resumen:

    Estos dos autores en sus respectivos escritos se dedican al análisis sobre los bienes públicos y el rol del Estado que debe o debería ejercer sobre estos.
    Para describir esto, Samuelson toma el ejemplo de los faros. Basándose en el principio de “no exclusión”, justifica que no puede excluirse a los barcos que no abonan el servicio de la iluminación del faro. Debido a estos free riders, es que queda imposibilitada la provisión de los faros por parte del sector privado y lo hace necesariamente un bien que debe ser suministrado por el Estado.
    Por otro lado, Coase, luego de realizar un recorrido por la historia de los faros británicos, concluye, a diferencia de Samuelson, que dichos bienes no son un buen ejemplo de bienes que deberían ser suministrados únicamente por el Estado. Justifica esta conclusión argumentando que, en la práctica, la existencia de free riders no limita la provisión de los faros únicamente al Estado ya que existe una conducta diferente en la que no se les da tanta importancia como la teoría plantea. Gracias a esto es que los faros pueden también estar en manos del sector privado.

    Novedoso:
    Como Samuelson utiliza la teoría de las preferencias para justificar la intervención estatal y la provision de bienes públicos.
    La contradicción entre la teoría de Samuelson y la realidad planteada por Coase.

    Preguntas:
    – Para ambos: ¿Cómo se logra minimizar (o anular) el impacto de los free riders sobre la economía?
    – Para Coase: ¿Qué bien tiene más fundamentos para ser utilizado como ejemplo de un bien público provisto por el Estado?
    – Para Samuelson: ¿Qué opinión merece de su parte la explicación planteada por Coase?

  29. Resumen:
    Ambos textos tratan sobre la cuestión de los bienes púbicos. El texto de Samuelson comienza con una diferenciación entre bienes de consumo privado y bienes públicos o de consumo colectivo. En los bienes privados el consumo de un individuo impide el consumo de otros, mientras que en los bienes públicos todos los individuos disfrutan en común. Es decir, el consumo de un individuo no disminuye o impide de ninguna forma el consumo de otro. La conclusión que plantea Samuelson en su trabajo es que ningún sistema de precios descentralizado sirve para llegar a una asignación óptima para el caso de los bienes públicos. Dado que ninguna persona puede ser excluida del consumo, todos tienen incentivos a aparentar tener un interés menor en el consumo del bien público del que realmente tienen, para de esta forma no pagar por el verdadero consumo que hacen del bien.
    En el texto de Coase, el autor critica el uso que hacen muchos economistas del faro como ejemplo de un servicio que debe ser provisto por el gobierno. El argumento que suele usarse es que no es posible que un faro sea provisto por individuos privados, dada la imposibilidad de asegurarse el cobro por el servicio. Coase hace un estudio de la historia del sistema británico de faros para mostrar que los faros de hecho fueron provistos de forma privada durante muchos años. A muchos individuos les fue posible construir y mantener faros de forma rentable, a través de una petición que hacían los propios dueños de los barcos y transportistas a la Corona para que le fuera otorgado el permiso al individuo privado para construir un faro y cobrar peaje a los barcos que se beneficiaran de él. Más adelante, la provisión de faros se adjudicó a una organización privada con ciertas obligaciones públicas, Trinity House, con la intención de que disminuyera el monto de los peajes. De todas formas, el financiamiento del servicio continuó proviniendo de peajes cobrados a los barcos, y el sistema que defiende Samuelson, de financiamiento de los faros a través de impuestos generales, jamás se implementó en el Reino Unido. Con este relato histórico, Coase muestra que los faros no necesariamente deben ser provistos por el gobierno y, más generalmente, que suele haber una gran cantidad de alternativas de arreglos institucionales de los cuales puede elegirse.
    Asombroso o novedoso:
    En primer lugar, me pareció muy interesante el argumento que hace Coase en contra de la provisión de los faros por parte del gobierno con fondos de impuestos generales por una cuestión de eficiencia administrativa. Coase afirma que cuando son los propios usuarios del servicio los que pagan por él, solamente apoyarán cambios cuando los beneficios sean mayores que los costos, contribuyendo a la eficiencia. Además, cuando el financiamiento viene de fondos generales, se involucran autoridades menos locales en la administración del servicio y este mayor costo burocrático también es costoso en términos de eficiencia. Me pareció un argumento interesante porque pone en evidencia las falencias de la administración gubernamental, que muchas se dejan de lado al plantear soluciones mediante la provisión estatal.
    Otro aspecto que me pareció novedoso es el enfoque de Coase de buscar arreglos institucionales en la historia. En lugar de plantear situaciones ideales donde la provisión de bienes y servicios tiene que estar dada o bien por mercado o bien por el gobierno, el enfoque de Coase sugiere observar los arreglos institucionales surgidos de forma espontánea a lo largo de la historia y así darse una idea de las múltiples alternativas disponibles.
    3 preguntas:
    1) Samuelson: En el texto se plantea que, en el contexto de los bienes públicos, todos los individuos tendrían incentivos a mentir sobre su verdadera valoración del bien para beneficiarse del consumo sin pagar por él. Dado que los individuos suelen interactuar repetidas veces, ¿no sería posible establecer un mecanismo de castigo a los free riders en interacciones futuras que hiciera que su comportamiento no fuera óptimo dinámicamente?
    2) Coase: ¿Cómo respondieron los economistas a favor de la provisión gubernamental de los bienes públicos a este trabajo? ¿Hubo alguna modificación al análisis tradicional de los bienes públicos?
    3) Coase: Así como nuevos arreglos institucionales podrían permitir la provisión privada de bienes públicos, innovaciones tecnológicas podrían posibilitar la exclusión. ¿Puede ser que la provisión gubernamental de bienes públicos desaliente la innovación tecnológica como una solución de mercado a la imposibilidad de excluir?

  30. 1)Samuelson considera que la provisión de bienes públicos debe ser concebida desde el Estado, no así desde una mirada descentralizada como piensan la mayoría de los economistas al buscar teorías impositivas. Para esto realiza una distinción entre bienes de consumo privado que son distribuidos entre los individuos; y los de consumo colectivo que los disfrutan en conjunto ya que el consumo de uno no afecta el consumo de otros. Cada individuo tiene diferentes preferencias de canastas de consumo de ambos bienes.
    En bienes privados puede existir una solución descentralizada ya que se simplifica al producir al menor costo y vender al costo marginal, en cambio en bienes públicos se piensa en el poder adquisitivo general, pero uno puede tener mayor o menor consumo de bienes públicos y estaría tentado a dar una falsa señal de sus preferencias para pagar menos, las personas no revelan sus preferencias de consumo en bienes públicos, por eso no se puede resolver el problema con impuestos diferentes. Por eso relaciona la provisión del gobierno con el consumo, diciendo que se provee a un nivel dado de forma que la provisión es la suma vertical de la tasa marginal de sustitución de cada individuo y no horizontal como en el caso de bienes privados.
    Coase se contrapone a Samuelson desde el principio, diciendo que muchas veces se considera que los bienes públicos deben ser provisto desde el Estado cuando podría ser por un privado. Para esto utiliza el ejemplo clásico de los faros como bien público (critica a Samuelson que dice que los mismos son justificados por su externalidad positiva), pero considerando el caso inglés, en el cual fueron una concesión del Estado a privados, que cargaban con impuestos a quienes los utilizaban, como por ejemplo mediante la obtención de una patente, que estaban felices de pagar para contribuir por su utilidad. Sidgwick y Pigou argumentarían que hay muchos barcos que pasan por la costa y no se les podría cobrar el peaje, y por lo tanto requeriría intervención estatal, pero Coase dice que obligaría al Estado a desplegar un gran control, restando eficiencia. Es por eso que el ejemplo del faro no debe ser utilizado como bien público, probando que muchos de los que se consideran bienes públicos pueden ser provistos eficientemente desde el sector privado, a diferencia de lo que piensan la mayoría de los economistas (no tienen argumentos sólidos).

    2)Me sorprendió el hecho de leer un caso de provisión privada del Faro, que en Finanzas publicas fue uno de los primeros ejemplos que utilizaron de provisión publica, ya que la mayoría de los cursos parecen tener más la visión de Samuelson que la de Coase que desde mi punto de vista es la mas efectiva al contribuir al mantenimiento del bien o servicio solo aquellos que utilizan el mismo.
    Samuelson no tiene en cuenta una visión mas individual, donde se pueda llegar a proveer de acuerdo a las preferencias de consumo, que aunque en un primer momento sea mas costoso luego seria sostenido mediante un mayor esfuerzo por aquellos que si lo utilizan de forma que tendría un carácter más privado funcionando efectivamente.
    3)-Dado que la provisión de bienes públicos por parte del estado lleva a la existencia de free riders, ¿no se podría solucionar generando divisiones de estados en distritos mas pequeños con determinadas características de forma que se puedan conocer las preferencias y tener mejor control impositivo?
    -En un Estado con bajo control, ¿la presencia de free riders permanentes se justifica con la baja contribución marginal dado la gran cantidad de personas? ¿Pero esto incrementa el costo por lo que sigue siendo injusto para aquellos que aportan, o no?
    -En el caso que presenta Coase es más fácil separar las preferencias de consumo del faro dado la reducción de individuos que lo utilizan y poder tener mayor control, que seria del caso como el alumbrado publico donde hay más circulación de personas y se dificulta el control.

  31. Resumen
    Samuelson postula que los economistas han descuidado la teoría sobre el gasto óptimo del gobierno. Asume dos categorías de bienes: de consumo privado y de consumo público -de uso común y cuyo consumo por parte de un individuo no impide el de otro-. Los agentes quieren maximizar los outputs o bienes y minimizar los inputs o insumos. El óptimo de Pareto representa el punto de máxima utilidad, en el que el beneficio de una persona no puede mejorar sin que otra se vea perjudicada. Esto es interpretado como el “mejor estado del mundo”. Si no existieran los bienes públicos la competencia perfecta garantizaría llegar a la máxima posición social. Por lo contrario hay incentivos para los individuos de dar falsas señales: menor interés en el consumo de bienes públicos del que realmente quieren. Resulta difícil determinar niveles óptimos de consumo de esos bienes con un sistema de precios descentralizado. La solución al problema se encuentra en la provisión de estos bienes por parte del gobierno.
    Coase se dispone a ampliar la discusión sobre estos bienes. Cita a Mill, Sidgwick y Pigou, luego destaca en particular la explicación de Samuelson y advierte que tales explicaciones, que toman el ejemplo de los faros, no se corresponden con el funcionamiento del sistema británico. Dedica dos apartados a explicar este sistema que estaba basado, en un primer momento, en patentes que la Corona otorgaba a privados para la concesión del servicio, financiado a partir de peajes. Luego se otorga el monopolio de la prestación del servicio a la empresa Trinity House que funciona de la misma manera. A partir de este estudio quita validez al enfoque frecuentemente citado por economistas que justificaban la intervención del gobierno en aquellos bienes que causen externalidades o que tengan dificultad para cobrar su uso.
    Lo novedoso
    Samuelson introduce un sistema de ecuaciones para respaldar su teoría. A partir de ellas deduce que la utilidad marginal respecto de todos los bienes es positiva.
    Coase demostró que un servicio del que es imposible excluir a quien no pague por el pudo ser provisto por empresas privadas. Hombres que intentaron hacer fortuna con el negocio de los faros pudieron lograrlo.
    El sistema implementado en Inglaterra no perjudicaba a la navegación y el comercio, pero un cambio en la administración y fuente de financiamiento podía desincentivar a los marineros a realizar ciertos viajes y podía perjudicar el beneficio común.
    Los que invirtieron en la construcción de faros no lo hicieron enfocados en el “interés público” sino por las perspectivas de ganancias privadas que podían obtener.
    Para Samuelson la existencia de free ridders constituía el problema principal por el que los bienes públicos debían ser suministrados por el Estado mientras que para Coase esto no representaba un problema, y el cambio hacia una administración centralizada de la provisión del servicio implicaría mayores costos.
    Preguntas
    ⁃ ¿A qué se refiere Samuelson con suma vertical y no horizontal de los individuos?
    ⁃ Coase critica anteriores análisis económicos por carecer de estudios del financiamiento y administración de la provisión de bienes, ¿Qué diría Samuelson sobre el financiamiento de bienes públicos ofrecidos por el gobierno?
    ⁃ Coase no niega la posibilidad de que ciertos bienes sean provistos por el gobierno, solo quita validez al ejemplo, frecuentemente citado, de los faros ¿si la posibilidad de que usuarios se beneficien del uso de un servicio sin pagar por él no imposibilita la administración de este servicio por parte de privados ¿qué podría impedirlo?

  32. Lectura n°10 – Paul Samuelson y Ronald Coase.
    Perrotta, Lorenzo – Registro: 882969

    Resumen
    Ambos autores realizan un análisis sobre los bienes públicos en la economía y el consecuente rol del Estado en su provisión, comparándolos con arreglos sociales alternativos.
    Por un lado, Samuelson construye un modelo basado en un individuo maximizador de utilidad en el cual elige su combinación óptima de bienes de consumo privado y de consumo colectivo, y del cual desprende ecuaciones de comportamiento maximizador.
    En el caso de la ausencia de bienes públicos, el proceso de búsqueda del individuo egoísta de su propio interés resultará en alcanzar una situación de máximo bienestar social, similar al mecanismo de la Mano Invisible de Adam Smith. Esto sucede porque la competencia perfecta entre empresas productivas asegurará que los bienes sean producidos al mínimo costo, remunerando a los factores por su productividad marginal.
    Al aparecer los bienes públicos, ningún sistema de precios descentralizado permitirá la determinación óptima de los niveles de consumo colectivos. Acá es donde Samuelson introduce una noción de free-rider, en donde el individuo no tiene incentivos a revelar sus preferencias de consumo de bienes públicos, brindando falsas señales y pretender un menor interés en ellos para así contribuir menos vía impuestos.
    Por otro lado, Coase realiza un análisis sobre la creencia fuertemente arraigada entre los economistas de que la provisión del servicio de faros debe ser por parte del Estado. Esta postura es sostenida por Mill, Sidgwick y Samuelson, debido a la imposibilidad de asegurar el pago por parte de los usuarios haciendo que construir y mantener un faro para un privado no resulte rentable. Coase se propone, por lo tanto, realizar un recorrido histórico en términos de la provisión de este servicio en el Sistema Británico de Faros, para demostrar que su provisión no siempre fue pública y que los limitantes señalados por los economistas no impidieron su provisión privada.
    El Sistema de Faros vigente que describe Coase es producto de una evolución en la cual los faros surgen de gestiones privadas. Los privados obtenían permisos para la construcción de los faros de la Corona y se les garantizaban los ingresos provenientes de los peajes. Hubo un período en el que convivieron faros construidos por privados y por el Estado (siendo incluso mayor la participación privada que la pública) y luego estos fueron consolidados en las manos de Trinity House, una organización privada con deberes públicos. Más adelante, el sistema de faros británico pasó a financiarse con el “General Lighthouse Fund” a partir de “light dues”, utilizado para el mantenimiento del servicio de faros.
    Coase hacia el final del texto se propone a analizar la situación de financiamiento del sistema de faros mediante impuestos generales que sustituyan los “light dues”, visión acorde a las ideas de Samuelson. Esto, plantea Coase, generaría un aumento en el grado en el que el gobierno supervisa el sistema de faros, para mantener bajo control el importe de subsidios. Por lo tanto, esto generaría una disminución en la eficiencia de la administración del servicio. Ya que los ingresos se recaudan directamente de los consumidores del servicio, estos tienen mayor injerencia a través de comités y el servicio es más sensible a sus reclamos. Pero si la recaudación proviene de impuestos generales, la eficiencia del servicio sería menor.
    La consecuencia de este tipo de financiamiento del sistema será que barcos que antes no tenían intenciones de viajar al Reino Unido, ahora lo harán ya que no pagarán “light dues”. Tampoco se afectará el número de viajes realizados por el hecho de pagar los “light dues”. Por lo tanto, aquí Coase introduce un argumento de “free-riders” para aquellos individuos que no están sujetos a impuestos generales y ahora aprovechan para realizar viajes al Reino Unido.
    Coase concluye su análisis expresando que las posturas que tienen la mayoría de los economistas acerca de la provisión del servicio de faros no provienen de estudios detallados de la materia, sino que son usados como ilustración sin haber analizado el caso.

    Novedoso
    Me resulta novedoso e incluso contrario a mi postura y pensamientos que tenía hasta el momento, el análisis meticuloso que realiza Coase sobre el sistema de faros. Provisión de un servicio que la mayoría de los economistas cree que debería ser provisto por el Estado (los faros) por cuestiones de eficiencia, no rivalidad y ausencia de existencia de exclusión, pero sobre el cual nadie se detuvo a analizar su desempeño bajo arreglos alternativos y provisión por parte de privados. Por lo cual propone que antes de sugerir si un bien o servicio debe ser provisto públicamente, hay que analizar la evolución a lo largo del tiempo en cuanto a su provisión y analizar su eficiencia bajo arreglos sociales alternativos.
    Por lo tanto, lo que intenta demostrar Coase es que no siempre es necesaria la intervención y provisión por parte del Estado, debiendo abrir el juego al sector privado para que actúe libremente y comparar la eficiencia de ambos sistemas.
    Personalmente, me parece que el análisis de Coase es muy específico, y a partir de un caso puntual pretende descalificar todas las generalizaciones hechas por la mayoría de los economistas acerca de la provisión de bienes públicos, aún cuando esas conclusiones si puedan aplicarse a otros bienes y servicios. Sin embargo, es pertinente la aclaración que realiza de la necesidad de realizar generalizaciones que tengan una base sólida para extraer lecciones generales.
    En cuanto al texto de Samuelson, me pareció interesante la idea de que el individuo al buscar maximizar su utilidad alcanzando la mayor curva de indiferencia y comportándose de forma egoísta, alcanzará a su vez el mayor bienestar social, como si fuese guiado por una mano invisible. Está situación óptima y eficiente ocurre únicamente cuando se consumen bienes privados. Esto se asemeja a la línea de pensamiento de Adam Smith en la Riqueza de las Naciones.
    También resulta sugestiva su introducción de una noción de free-riders. Según esta, los individuos bajo intereses egoístas dan falsas señales para pretender un menor interés del que tienen en los bienes públicos. Así, evitan revelar sus preferencias de consumo haciendo uso de los bienes públicos pagando lo menos posible. Esta situación de no revelación de preferencias y las externalidades asociadas a los bienes públicos hacen imposible un ajuste mediante un sistema descentralizado de precios y laissez faire.

    Preguntas
    1) ¿Cómo entra en el análisis la provisión de un servicio por parte de una concesión a un privado para la explotación de un bien o infraestructura pública? ¿y aquellos casos de provisión en conjunto por parte del Estado y un privado?
    2) ¿No creen los autores que hay casos de bienes meritorios que no responden a intereses económicos, los cuales deben ser provistos por el Estado, ya que el privado no tendría incentivos suficientes? Puede ser el caso de un faro en un lugar poco transitado que no sea rentable su construcción, pero si necesaria debido a la peligrosidad de las aguas.
    3) Teniendo en cuenta la existencia de costos de transacción planteada por Coase en “El problema del costo social”, donde el autor propone la creación de empresas o el gobierno, según el caso, para reducirlos, ¿no cree que existan situaciones en las que sea más eficiente la provisión de bienes por parte del Estado que un privado al tener mayor capacidad de reducir los costos de transacción?
    4) De acuerdo a las conclusiones del análisis de Coase, ¿En el caso de provisión pública de un bien o servicio, este siempre deberá financiarse vía impuestos específicos relacionados con los usuarios o beneficiarios de esa actividad? ¿o podría financiarse mediante impuestos generales que, a pesar de las críticas que reciben en su análisis, pueden dar lugar a políticas redistributivas del ingreso?

  33. RESUMEN
    Samuelson desarrolla la idea de una configuración ética como función de bienestar social para defender un orden social perfecto al que no se arriba con precios de mercado. Dice que para el óptimo en bienes colectivos es imposible conseguir soluciones espontáneas descentralizadas por lo que llama a la intervención del Estado y al uso de sistemas de información alternativos. En otras palabras, para Samuelson el óptimo social existe. El problema es cómo llegar a él puesto que el mercado no es la vía.
    Coase busca desbancar la analogía más ampliamente utilizada para referirse a la óptima provisión de bienes públicos por parte del Estado. Se alude al faro como un bien de altísimo valor social, de consumo no excluyente e imposible de tratar con precios de mercado — transformándose el Estado en el único garante de su provisión. Exitosamente desarma este mito económico estudiando cómo fue la gestión de los faros en Inglaterra. Descubre que emergieron instituciones privadas de manera espontánea donde sí se cobraban tarifas a los usuarios, limitando el rol estatal al otorgamiento de licencias y derechos de propiedad. Coase no solo decía que es técnicamente imposible cobrar el uso de bienes públicos, sino que al hacerlo corre riesgo de disminuirse la actividad económica.

    LO NOVEDOSO
    Coase desbanca a Samuelson diciendo que la exclusión de barcos por el cobro de una tarifa sería inexistente y que el financiamiento por parte de los contribuyentes promovería la ineficiencia por la necesidad de control y la falta de incentivos.
    Es interesante cómo un ejemplo tan ampliamente utilizado resulte falso. Queda estudiar si esta falsedad literal aporta alguna verdad metafórica. Es decir, si traer este ejemplo facilita la comprensión del fenómeno que sí tiene existencia por fuera de los faros.

    PREGUNTAS
    1. ¿Podemos hablar del faro como una metáfora útil para enseñar y no como un ejemplo literal?
    2. ¿Qué sucede con cuestiones como la defensa nacional? ¿Generaría el mercado instituciones espontáneas que la garanticen?
    3. Para defender a Samuelson y alcanzar el óptimo social, ¿puede sortearse esta pérdida de eficiencia por falta de incentivos a través de mayores controles?

  34. Samuelson
    Samuelson comienza su exposición estableciendo las diferencias entre bienes de consumo privado y bienes de consumo público, siendo que el consumo de los primeros se distribuye entre todos los individuos y el de los segundos es igual para todos. Además, suponiendo que los consumidores tienen preferencias ordinales (en el sentido de que son capaces de ordenar los bienes que consumen conforme el nivel de utilidad que les reportan) tanto para los bienes de consumo (lo cual buscan maximizar) como para los inputs o factores (cuya utilización se busca minimizar), puede definirse una frontera de posibilidades de utilidad sobre la cual se sitúan todos los puntos pareto eficientes para diferentes asignaciones de bienes. Asimismo, existe una función de bienestar social que ordena las preferencias del conjunto de individuos con respecto a todos los escenarios asignativos Pareto eficientes. Es esta última función la que permite determinar la optimalidad de una distribución particular con respecto al resto.
    Ese punto óptimo podría ser alcanzado si se satisfacen los supuestos neoclásicos de: rendimientos constantes a escala, convexidad en las preferencias y el tratamiento de bienes privados (consumo rival y excluyente). Si para cada consumidor se determina un precio en impuestos en función de la utilidad que le reporta la provisión de bienes públicos (ya que el consumo es igual para todos), podría alcanzarse dicho equilibrio de manera análoga al caso de los bienes privados. Sin embargo, en este caso los consumidores tienen incentivos a sub declarar la utilidad que perciben por dicha provisión con el objeto de pagar un menor precio en impuestos, imposibilitando al sistema de precios para arribar al óptimo asignativo mencionado.
    Coase, por su parte, cuestiona el ejemplo típico dado por los economistas acerca de la imposibilidad de la provisión privada de faros por parte del sector privado, siendo la provisión pública la única posible. Para ello, el autor realiza un racconto de la historia de la construcción y administración de faros en el Reino Unido, evidenciando que la gestión privada y mixta no se enfrentaron a problemas cuya resolución llevara unívocamente a la intervención estatal. En este sentido, la gestión privada era pasible de cobrar peajes en los puertos a las embarcaciones que se beneficiaban del uso del faro luego de solicitar autorización a la corona. Coase afirma que los problemas a los que se enfrentaba la gestión privada para recibir efectivamente el pago de los usufructuantes no difería en esencia de aquellos que se suscitan para el resto de los agentes privados en cualquier otro mercado. La única intervención estrictamente necesaria por parte del estado es la delimitación de derechos de propiedad precisos para los agentes intervinientes.

    Lo novedoso
    Me pareció interesante el llamado de Coase a realizar estudios con mayor profundidad para especificar aquellos bienes que efectivamente necesitan del Estado para ser provistos, sin que esto dependa de meras articulaciones lógicas. Por otra parte, me pareció sorprendente que del estudio que realiza se desprenda que la provisión de faros puede estar a cargo del sector privado sin mayores inconvenientes, siendo que este constituye, quizá, uno de los ejemplos más icónicos al momento de realizar el tratamiento de los bienes públicos.

    Preguntas
    1) A Coase: ¿Por qué cree que el ejemplo del faro se hizo tan popular para hablar de bienes publicos?
    2) ¿Hay otros ejemplos típicos que merezcan un estudio más detallado?
    3) ¿Por qué cree que los individuos no actúan como free riders?

  35. Jesica Mamani 885018

    RESUMEN
    Samuelson analiza las utilidades, preferencias de los consumidores en el mercado. Además diferencia los bienes de consumo en 2 tipos: privados o públicos. Desarrolla la relación entre la Frontera de posibilidad de producción y la función de bienestar social. Y distingue que la solución óptima está dada por la competencia perfecta del mercado ya que este permite el mínimo costo de la producción, y que cada comprador consiga el mayor nivel de bienestar. Así, el Estado se encargará de determinar los impuestos y transferencias que permitan alcanzar el nivel óptimo.
    Por otra parte destaca que al incluir los bienes de consumo público, es difícil determinar las preferencias de los consumidores ya que podrán esperar algún beneficio egoísta para obtener algo a un menor precio pese a que lo valoren más (free riders).

    Couse menciona a diferentes autores que desarrollan la teoría del bien público y dan como ejemplo el farol. Según Samuelson, el Estado tiene que hacerse responsable del bien público (el farol) ya que brinda bienestar social y es imposible imponer impuestos; Mill y Sidgwick, difieren en que sí es posible cobrar impuestos a los barcos, y sugieren que el sector privado no estarían interesados en la provisión de ese bien.
    Couse describe la historia de los faros en Inglaterra. Las construcciones fueron llevadas a cabo por privados, con el fin de cobrar impuestos. El rol del gobierno estuvo limitado a brindar patentes, hasta que determinaron que una organización privada con obligaciones públicas se encargará de los faros (“Trinity House”) en cuanto a la compra de faros privados, la imposición de impuestos (cuotas de luz).
    Así, Couse demuestra la discrepancia entre el ejemplo de los faros dados por los autores y la real financiación y construcción de los faros.

    INTERESANTE
    -Samuelson. La política Laissez Faire permitiría llegar a soluciones óptimas en el mercado de bienes de consumos si se excluyeran los bienes colectivos
    – Couse demuestra que la teoría de Samuelson sobre que los faros son financiados por el Estado es incorrecta. Mediante la explicación de la historia argumenta que ese bien público empezó siendo financiado con los impuestos a los barcos.
    – La provisión de un bien público por parte del Estado, puede tener diferentes orígenes dada la necesidad, o la evolución en la historia de ese bien.

    PREGUNTAS
    Samuelson ¿Qué alternativa consideraría que debería adoptar el Estado para maximizar la provisión de bienes públicos, teniendo en cuenta a los free riders?
    Coase ¿Por qué cree que los otros autores no se percataron de la falla en el ejemplo de bien público?
    Coase ¿No considera que el Estado tiene un rol importante para incentivar la provisión de esos bienes por parte de los privados, como las patentes, o permitir que esas actividades lucrativas se lleven a cabo al principio por privados?

  36. Resumen
    Samuelson expone como problema principal la deficiencia del sistema de precios en los bienes públicos, sostiene que esta falla no permite realizar una asignación óptima ya que los individuos no tienen incentivos para revelar sus preferencias.
    Coase por otro lado demuestra como en la práctica la construcción de faros en más de una ocasión (a lo largo de la historia de Gran Bretaña) fue llevada adelante por el sector privado. Comienza comentando las ideas de Mill, Pigou, Samuelson y Sidgwick, los cuales utilizaban ese ejemplo como una falla de mercado debido el problema de los free riders. Samuelson agrega la noción de que en caso de que fuera posible detectar y cobrarle a todos los usuarios del servicio no sería óptimo ya que el costo marginal del mismo es cero. Todos los autores anteriores veían como necesaria la intervención estatal. Mediante la evidencia empírica el autor deja al descubierto que frente a la inacción del sector público, el sector privado fue capaz de aprovechar ese nicho llevando adelante las obras y gozando del usufructo de sus beneficios.
    Preguntas
    A Samuelson le preguntaría lo siguiente: Dado que los individuos no revelan por qué si sus preferencias o hasta pueden intentar mentir sobre ellas, cree que en estos tiempos después de que tener tanta información sobre el consumo por ejemplo del agua o luz de los individuos el estado (ya que es poseedor de esta información) podría realizar un modelo estadístico en el cual construya el patrón de comportamiento/consumo de las personas y en base a ellos venderlo al sector privado para solucionar la falla en el sistema de precios?
    A Coase le preguntaría: Considera que si los faros fueran proporcionados únicamente por el sector privado los individuos realizan algún mecanismo de castigo o reciprocidad negativa para lograr que los free riders paguen?
    A Coase le preguntaría: Ve usted algún otro ejemplo de bien público que pueda ser potencialmente ofrecido por el sector privado? Usted considera que de esta manera sería más eficiente?

  37. The lighthouse in economics. R.H. Coase.
    The pure theory of public expenditure. Paul A. Samuelson.
    Resumen
    En el texto de Coase, según el consenso de los economistas, el caso del faro, muestra la imposibilidad de cobrar por el uso, hace que no sea posible que un privado lo construya y mantenga. Hay muchos barcos que se benefician del sistema británico de faros y sin embargo no abonan, ya que no atracan en los puertos británicos por lo que no es posible cobrarles el servicio.
    La historia muestra que si es posible que un privado cobre el servicio, de hecho, en principio fueron privados quienes los manejaban, luego fue la “Trinity house”, que era una empresa privada con deberes públicos. En el Reino Unido, nunca se utilizó el sistema que proponía Samuelson, que proponía que los impuestos generales se utilicen para el mantenimiento y construcción de los faros.
    Entonces, el caso de los faros no es preciso para explicar los bienes y servicios que debería proveer el estado, pero el autor no propone un sistema adecuado para el manejo de los faros.
    En el texto de Samuelson. Se diferencia entre bienes de consumo privado y los de consumo colectivo. Los últimos se caracterizan por que su consumo por un individuo, no afecta el consumo de los demás individuos. Los individuos quieren maximizar los bienes sean del tipo que sean y minimizar los factores.
    Novedad
    Coase critica a grandes economistas han hecho sus aportes a la teoría sobre cómo deberían manejarse ciertas actividades, como Pigou, Mill, Samuelson; pero sus aportes no parten de un estudio preciso sobre la actividad en cuestión sino en generalidades.
    Samuelson argumenta que los individuos por su cuenta no pueden alcanzar el nivel óptimo, no existe la solución descentralizada, en un sistema con bienes de consumo colectivo. Para que entre privados se pueda alcanzar dicho óptimo, todos los bienes deberían ser de consumo privado. Esto se debe a que no existe un sistema de precios que alcance a los bienes de consumo colectivos.
    Preguntas:
    1) Coase no entiende al sistemas de faros como un servicio público indispensable, pero no aclara cuales lo serían. ¿Cuál sería un buen ejemplo de servicio público que debería proveer el estado ya que los privados no encuentran beneficio en hacerlo?
    2) En el modelo de Samuelson, ¿podrían existir servicios públicos y aun así alcanzar el óptimo?
    3) ¿Es realmente alcanzable el óptimo desde la mirada de Samuelson, teniendo en cuenta que los bienes de consumo colectivo existen? ¿Es asequible el óptimo en un sistema “centralizado”?

  38. Samuelson construye un modelo con dos tipos de bienes: bienes de consumo individuales y bienes de consumo sociales o colectivos. Para cada uno de esos bienes hace un análisis. En el caso de los bienes individuales, la solución es la de economía de bienestar: la producción el estado tiene que recolectar impuestos y asignar transferencias para alcanzar ese máximo. Respecto a los bienes colectivos, alcanzar su máximo no se alcanza con un sistema de precios: se tiene que recurrir a otros métodos: sistemas de votos y sistemas de señas. Este ultimo concepto es lo que Samuelson considera el problema de la economía social actual.
    Coase hace un análisis de los faros “lighthouse” en Inglaterra. Más allá de la investigación histórica que hace sobre los mismos particularmente en Inglaterra, aporta una serie de conceptos. Primero hace un resumen de la discusión del gasto en faros: Mill (para vender seguridad por medio de peajes), Sidgwick (el cobro de peaje puede llegar a ser erróneo porque no sería justo), y por último Samuelson (es justificable el gasto del gobierno ya que la existencia de ésta es una externalidad, y por lo tanto el sector privado no puede ponerle un precio). Para Coase, todas estas afirmaciones carecen de conocimiento de la historia de los faros. Su conclusión es que debido a que históricamente se cobro el peaje, el ejemplo del faro no es correcto para los ejemplos citados.
    Que me gustó:
    La simplificación de Samuelson. Este tema en particular, la existencia de externalidades, es algo que me fascina de la economía actual, y verlo resumido de esa forma me gusta mucho.
    Preguntas:
    1- En Samuelson, ¿es suficiente la existencia de bienes colectivos para que el estado exista y realice esos gastos?
    2- En Coase, entiendo que la presencia del Estado no es requerida aún con externalidades. ¿Es posible aplicar otros tipos de acciones del estado, por ejemplo, regulación?

  39. “The Pure Theory of Public Expenditure”, Paul A. Samuelson
    “The Lighthouse in Economics”, Ronald H. Coase

    El paper de Samuelson, está dividido en cuatro partes, Los supuestos, las condiciones óptimas, ‘el problema’ y la conclusión. Los primeros dos puntos dejan en manifiesto de manera algebraica el comportamiento de los bienes privados y públicos dejando en claro que los primeros una vez utilizado ya no puede serlo por nadie más a diferencia de los públicos que la utilización de ‘uno más’ no imposibilita a nadie.
    En la tercera parte, el autor explica que de sólo haber bienes privados el precio de los mismo se regularía debido a la competencia tanto de la oferta como de la demanda, la contracara, los bienes públicos, se encuentran con el problema de la falta de un sistema de precios centralizados que permita la asignación óptima de los mismos. Uno de los problemas que señala es que los agentes en su interés personal mentirían respecto del uso que le darían a determinado bien público debido a que no quieren pagar impuestos.

    Coase analiza la postura de algunos autores, entre los que se encontraba Samuelson, respecto de la provisión de bienes públicos, particularmente los faros. Inicialmente presenta algunos autores que ‘defienden’ la prestación estatal para luego enseñar el ‘caso británico’.
    Como adelantaba, el autor expone la postura de Samuelson a través de su paradoja; puesto que este autor dice que los faros deben ser provistos por el estado ya que las empresas privadas no tienen incentivos debido a que no pueden cobrar por el servicio, pero así mismo, si se pudiera sería una pérdida para la sociedad ya que se alejaría del óptimo. Lo que ocurre es el ‘zero extra cost’, es decir, la utilización de un barco más no aumenta los costos por lo que cobrarle sería un problema para la asignación óptima del precio.
    Finalmente, presenta el caso británicao como la resolución a la provisión de un bien intrínsecamente público por parte de los privados y como estos más allá de algunos vaivenes logran resolver la necesidad social de una mejora manera que lo hubiera hecho un privado, simplemente estos tenían la ‘necesidad’ de terminar los faros, mayor que el estado.

    Lo novedoso:
    Es llamativo como diferentes autores utilizan un mismo ejemplo para manifestar sus diferentes posiciones, lo que deja expuesto de alguna manera que hay tantas respuestas como preguntas.
    También es novedoso como Samuelson entiende que lo que el estado debe hacer es garantizar la provisión de determinados bienes que los privados no están dispuestos (Porque no se pueden cobrar y de poderse no sería óptimo) mientras que Coase sostiene que el estado debe garantizar los derechos de propiedad que permitan la explotación óptima.
    Finalmente, el egoísmo ‘free riders’ de Samuelson que retoma los conceptos egoístas de Adam Smith.

    Preguntas:
    Coase: Considerando el caso británico ¿EL suministro de todos los bienes públicos podría ser resuelto así? ¿O debemos considerar determinadas excepciones?
    Samuelson: ¿Al estado proveer determinados bienes/servicios que son privados, como la educación o salud, incurrimos en una ineficiencia?
    Coase/Samuelson: Al margen de que el bien sea privado o público, si es provisto por el estado y también por empresas privadas, ¿no sería óptimo eliminar alguno? Hospitales públicos vs. Prepagas. (Se ahorraría gasto público o a los trabajadores no se les restaría aporte para su Obra social; hoy en día quien trabaja en blanco ‘paga’ los dos)

  40. Ambos textos discuten acerca de como deberían ser provistos los bienes públicos que son de consumo colectivo.
    Samuelson afirma que los bienes públicos deben ser provistos por el estado ya que siendo estos no rivales y no excluyentes se dificulta mucho cobrar a quienes quieran gozar de estos y dejar exentos a quienes no. Los bienes no rivales son aquellos que pueden ser consumidos por varias personas a la vez sin que alguna se vea perjudicada y los bienes no excluyentes son aquellos que no se le pueden impedir su consumo al individuo si aquel no quiere pagar por el mismo, como por ejemplo la seguridad nacional. Es por este motivo que los “free riders” imposibilitan el incentivo a los agentes privados a producir este tipo de bienes.
    A diferencia Coase, afirma que si bien no todos, hay bienes públicos que si se pueden proveer por parte de privados, es por eso que explica el caso de la luz de los faros en el puerto de Inglaterra, que paso de ser provista por el Estado a ser provista en su mayoría por privados llevando a un mejor servicio ya que maximizaba los intereses de las personas.

    Novedoso:

    Me parece muy interesante como a través de la competencia y la maximización de utilidad todo puede llegar hacia un equilibrio sin que intervenga un organismo como el Estado para regular las actividades económicas.

    Siguiendo con la teoría de Samuelson, si se quiere cobrar de manera privada los servicios como por ejemplo la luz, aquellos que no quieran pagar e igual gocen llevarán a toda la población a ejercer la misma acción utilizando la teoría de los juegos. Es por esto que ya que el hombre es egoísta y busca maximizar su utilidad, este tipo de servicios debe estar obligados a aportar mediante los impuestos.

    Preguntas:

    ¿Cree usted que con el avance de la tecnología y su precisión en los datos se pueden proveer los bienes públicos mediante agentes privados? Por ejemplo, bienes como la moneda que están regulados por el Estado, hoy de a poco va migrando hacia un sistema descentralizado como lo es el Bitcoin

    ¿En el caso de Coase, que pasa si un marino mercante tuvo un mal año y no puede pagar el fee que se le exige, pierde la posibilidad de comerciar con ese puerto?

  41. Agustin Ballarino – n reg: 885.383

    Resumen

    Samuelson define a los bienes públicos puros por dos cualidades la no rivalidad en el consumo y la imposibilidad de exclusión por precio. Este significa que no es posible impedir a alguien el uso del bien, y que el costo marginal de provisión del bien es cero. Los ejemplos que mas utiliza la teoría neoclásica son el faro y la defensa nacional. El problema principal según el autor es que los agentes tienen incentivos a no revelar sus preferencias y actuar como free riders (no pagar y consumir igual) y donde no existe un método diseñado para recolectarlas. En el caso de los bienes privados este problema no surge porque las preferencias se revelan vía exclusión por precio. Formaliza las ecuaciones y los supuestos con un particular enfoque matemático y micro-fundamentado y plantea la imposibilidad de una solución descentralizada como en el caso los bienes privados, abriendo la puerta a la discusión sobre la necesidad de la intervención estatal.
    Coase va a plantear un critica a la teoría de Samuelson y de otros autores como Pigou, Mill y Sidgwick que sirven de base teórica para la justificar la provisión estatal de los bienes públicos.
    Para ello, comienza nombrando casos en los que los faros británicos fueron provistos por el sector privado de forma exitosa. Algunos faros por ejemplo eran financiados por los puertos, que recuperaban los gastos en que incurrían mediante los cargos que hacían a quienes los utilizaban. Coase utiliza la evidencia histórica para demostrar que existe un sentido de cooperación entre los privados, aunque fueran competidores entre sí y que no es de gran importancia para los mismos la existencia de free riders. Por lo tanto, no existe evidencia suficiente para justificar la necesidad de intervención del Estado como proponían los autores inicialmente mencionados.
    En su opinión, el faro es un pésimo y muy difundido ejemplo y los economistas deberían abstenerse de usarlo para justificar la intervención estatal.

    Ideas interesantes

    Me parece esencial poder contraponer y criticar una teoría tan vista y escasamente criticada a lo largo de la carrera como la de Samuelson. Si bien el aporte que hace este autor es brillante del lado de la formalización matemático el gasto estatal óptimo, no presenta evidencia empírica sino que se queda en la teorización.
    Coase por otro lado, expone ejemplos históricos donde se hubo provisión de bienes públicos en forma privada y le otorga una gran solidez a su argumento. Es novedoso que realiza un diferencia sustancial comparado con Samuelson en la interpretación de los incentivos de los individuos; estos no siempre van a esconder sus preferencias para actuar como free riders ya que saben que si todos hicieran lo mismo el bien no sería provisto, siendo así mas perjudicados. Además, encuentra una ineficiencia administrativa en la provisión estatal debido a que cuando son los consumidores los que pagan por el bien, apoyarán cambios sólo cuando los beneficios sean mayores que los costos, contribuyendo a la eficiencia. Contrariamente, cuando el financiamiento proviene de impuestos generales, aumenta el costo burocrático ya que se involucran más autoridades, provocando una reducción de la eficiencia.

    Preguntas

    1) Samuelson: ¿Qué opina sobre el argumento de Kenneth Goldin (1997) de que todos los bienes están sujetos a congestión, por lo tanto, siempre existirá rivalidad en el consumo y el costo marginal será positivo; lo que conlleva a refutar la existencia de bienes inherentemente públicos?
    2) Coase: ¿Considera que el rol del Estado debería limitarse a garantizar ciertos derechos y nomas básicas que permita el correcto funcionamiento del mercado? ¿Sería incorrecto que intervenga en ciertas actividades en las cuales el sector privado no encuentre fines de lucro?
    3) Coase: ¿Qué opina sobre los casos en donde la provisión del bien publico genera tiene una estructura productiva con rendimientos a escala o con subaditividad de costos, que generen incentivos a que lo eficiente sea la provisión monopólica del bien? ¿Debería el estado intervenir en estos casos?

  42. Resumen:
    Ambos textos analizan los bienes públicos y la participación del Estado en cuanto a su suministro. Por un lado, Samuelson comienza distinguiendo entre dos tipos de bienes: bienes de consumo privado y bienes de consumo colectivo. Plantea que el suministro de los bienes públicos de parte de privados facilitaría la existencia de free riders y sostiene que un sistema de precios descentralizado no sirve para una asignación óptima de bienes públicos.
    Por otro lado, Coase utiliza el famoso ejemplo del faro como bien público para analizar distintas posturas. Samuelson se refiere al faro como una actividad gubernamental debido a sus efectos externos. Coase plantea una paradoja en la opinión de Samuelson: el gobierno debe proveer de faros porque las firmas privadas no pueden cobrar por sus servicios, pero si pudieran, no deberían estar autorizadas a hacerlo. Coase demuestra que los faros fueron provistos de forma privada por muchos años y que el Estado participaba simplemente porque se había adueñado de la autoridad para construirlos. Coase plantea que el ejemplo del faro es erróneamente utilizado por los economistas como bien público, ya que pueden ser provistos por el sector privado de manera eficiente.

    Novedoso:
    La postura de Coase me llamó la atención, ya que contradice argumentos que escuché repetidamente en cuanto a la provisión de faros como bienes públicos. Me parece desafiante la postura de Coase en cuanto a la participación del Estado, y como le abre las puertas al sector privado a involucrarse en este tipo de cuestiones. Encuentro mucha relación con debates que se dan actualmente en cuanto a la privatización de determinados bienes y servicios. En cuanto al texto de Samuelson, me pareció muy claro el desarrollo del modelo que plantea y la vinculación con la mano invisible de Adam Smith.

    Preguntas:
    1) Coase: ¿por qué cree que el ejemplo del faro se sigue utilizando actualmente como un ejemplo de bien público en el ámbito de la economía?
    2) Samuelson: ¿qué tipo de intervención estatal cree que sería la mejor para castigar a los free riders?
    Coase: en términos de distribución de riqueza y política económica, ¿cuáles cree que pueden ser las consecuencias de la provisión de estos bienes de parte de privados?

  43. Resumen:
    Coase y Samuelson buscan en sus textos determinar la delimitación de los bienes públicos y el papel del Estado sobre estos, como así también el problema de los free riders.
    Samuelson habla de la existencia de dos categorías de bienes: privados puros y de consumo público colectivo. Mediante un modelo, integra ambos bienes en un modelo de equilibrio general competitivo, en el cual se ve obstruido el cálculo de optimización. Según Samuelson es necesaria la provisión estatal de bienes públicos dado que el privado no tiene incentivos a invertir debido a los free riders. Lo representa con un ejemplo de faros.
    Coase, en el texto “El Faro en la Economía”, pretende mostrar como las observaciones de Mill, Sidfwick, Pigou y Samuelson eran erróneas o como bien dice el “limitadas”, y demuestra, a través del análisis del sistema de faros británicos, que la gran mayoría de los faros de Inglaterra eran de iniciativa privada, y que el falso problema del free rider se solventaba con la cooperación de la mayoría. La organización privada se financiaba, por ejemplo, a través de peajes cobrados a los buques, y no se daba importancia a los pocos que no contribuían. Sostenía que la provisión de esta clase de bienes por el Estado sería ineficiente y de baja calidad.
    Lo novedoso o sorprendente:
    Me llamo la atención la postura de Coase de crítica a la provisión estatal de bienes públicos, utilizando únicamente el ejemplo de los faros.
    Preguntas:
    1. A Coase: ¿Cree que la provisión privada de bienes públicos sería eficiente en todos los casos (educación, luminaria, etc)?
    2. ¿Por qué cree que la provisión estatal sería peor que la provisión privada?
    3. ¿Cómo resolverías en caso que no haya inversión privada en algún rubro?

  44. resumen de los textos
    Samuelson analiza los bienes publicos a traves de elementos neoclasicos al utilizar los supuestos en cuento a función neoclasica y curvas de indiferencia ¨normales¨. Utiliza el principio del óptimo de Pareto para determinar matematicamente una solución al problema de la producción de bienes públicos contra la producción de bienes privados a través de igualar los cocientes de utilidades marginales y los precios de los bienes públicos contra los bienes privados. Coase menciona el análisis de los bienes públicos a través de la critica a la teoria convencional basada en las fallas de mercado y marcando el desconocimiento del bien usado como ejemplo de un bien público.
    tres preguntas que le haría al autor son:
    1-podrían los precios indicar el mayor costo soportado por la sociedad respecto de producir los faros de forma privada?
    2- por qué se analiza fallas de mercado estableciendo el análisis a través de métodos que se utilizan con supuestos sobre bienes privados los cuales determinan la forma de las curvas de indiferencia?( Samuelson)
    3- qué determina que los costos de un bien público suministrado por el estado no sufra de ¨mala calidad¨ en el sentido de ser sub óptimo en su proposito ( ejemplo que funcione mejor que uno brindado por privados que son los interesados en usarlos).
    Respecto del texto de Rothbard, es importante señalar el análisis de una solución partiendo de los derechos de propiedad y los efectos de violación o acciones que los afecten. A partir de un análisis puramente subjetivo donde los costos son subjetivos y no se trata de igualar simples relaciones marginales sino de establecer criterios de bienestar basados valoraciones subjetivas que no pueden simplemente sumarse o agruparse como si fueran iguales.

  45. Samuelson en su artículo “The pure theory of public expenditure” critica la postura de ciertos economistas al negar o restarle importancia a la teoría del gasto público óptimo en pos de la teoría basada en los impuestos. Destaca dos categorías de bienes en su artículo, aquellos de consumo privado y otros de consumo colectivo. A su vez, realiza una segunda clasificación diferenciando aquellos bienes o ingresos que se quisieran maximizar de otros bienes o factores que se querría minimizar su utilidad. El autor crea un sistema de ecuaciones para definir condiciones marginales de las utilidades antes descriptas utilizando para maximizar la metodología de las derivadas parciales. A partir de allí define la frontera de utilidades óptimas en el sentido de Pareto. Al realizar esto, Samuelson define una función de bienestar social la cual representa un set de preferencias étnicas a lo largo de los distintos estados posibles del sistema. Afirma que no es una función científica del economista deducir la forma de dicha función.
    A dicha teoría de las preferencias el autor le adiciona un nuevo elemento que es la teoría pura del gasto gubernamental en bienes de consumo social.
    Por otro lado, Coase en su artículo “The lighthouse in Economics” pone en tela de juicio la política pública al exponer casos acerca del origen del establecimiento de los faros. Cita a varios autores entre ellos Mill, Sidgwick, Pigou y Samuelson para tratar el tema en cuestión y es este último personaje quien indica que el ejemplo del faro se corresponde a un acto netamente gubernamental que no podría ser realizado por empresas privadas. Coase se muestra de acuerdo con él indicando que la construcción y el mantenimiento de aquel instrumento es propio del Estado pero que de todos modos los economistas no deberían guiarse a través del mismo como un ejemplo de servicio que proveería únicamente el gobierno. Dicha conclusión la obtiene gracias a exposiciones que realiza situadas en Inglaterra en el siglo XIX en las cuales algunos faros eran de propiedad privada y se le cobraba al capitán por el servicio. De aquí se puede visualizar que es necesario verificar quiénes serán los beneficiarios del servicio y si los mismos pueden ser excluidos de dicho bien.

    Es interesante la manera en la cual Samuelson demuestra cómo la teoría basada en los impuestos no es explicativa ni aun así a través de las matemáticas y la linkea con aquello que si es posible poner en práctica como la teoría de las preferencias conjuntamente con aquella correspondiente al gasto público.
    Habitualmente se estudia al faro como un ejemplo claro de un bien público con lo cual es novedoso cómo Coase revierte esta creencia.

    Samuelson:
    1- La teoría del gasto público aplica únicamente para bienes de consumo colectivo?
    2- La teoría del gasto público, en la vida cotidiana, toma en cuenta las preferencias de la sociedad en el sentido de Pareto?

    Coase:
    3- Es posible que el Estado vele por el bienestar social y por el privado simultáneamente?

  46. Resumen:
    Samuelson comienza su análisis distinguiendo entre los bienes públicos y los privados, diciendo que los primeros son aquellos provistos por el estado. Según él, la existencia de bienes públicos es necesaria ya que no hay incentivos para que una empresa privada los prevea. Un inconveniente que estos bienes presentan es la existencia de free riders, Samuelson pone el ejemplo de los faros como bien público, afirmando que éstos son aprovechados por todos los barcos, más allá de que algunos no quisieran pagar por el mismo. Por otra parte, para Coase los bienes públicos si pueden ser de interés para los privados y pone también el ejemplo de los faros, argumentando que en una época la construcción de los mismos fue reemplazada por agentes privados y se logró una mayor construcción.
    Lo novedoso:
    Me parece interesante el planteo de Coase en donde da a entender que los agentes privados son los que deben de promover los bienes públicos, ya que es un planteo poco común entre los economistas. Y me parece novedosa la critica que le hace a varios autores, diciendo que sus ejemplos son poco fundados y que no explican de forma completa la realidad.
    Preguntas:
    Para Coase, ¿todos los bienes deben ser provistos por las entidades privadas? ¿Hay algunos factores que pudiesen hacer que ciertos bienes o servicios puedan ser provistos únicamente por el sector público?
    Para Samuelson, ¿cómo haría usted para disminuir la presencia de los free riders?
    Para Samuelson, después de la critica efectuada por Coase sobre el ejemplo de los faros, ¿cómo respondería usted? ¿Hay algún otro ejemplo que no pudiese ser alcanzado por tal critica?

  47. Samuelson primero define a los bienes públicos por dos características: la no rivalidad y la no exclusión. Haciendo referencia a que no se puede impedir que alguien use dicho bien y que todos tienen el derecho a su utilización. El trabajo de Samuelson da como inicio al desarrollo de la teoría de los bienes públicos, formulando con el uso de la matemática, la condición de eficiencia para estos bienes. Pero el problema que se verifica, es que una vez producido el bien, debido a sus características, cualquiera puede hacer uso de dicho bien y los consumidores tienen incentivos a actuar como free riders. Por eso mismo, concluye que ciertos bienes deben ser provisto por el aparato estatal por la asimetría de información que aparece y consecuentemente, la imposibilidad de cobrar por el mismo.
    Por el otro lado, Coase plantea una crítica poniendo como ejemplo la historia de la creación de Faros en Inglaterra donde concluye que no hay completa evidencia de que la intervención del Estado sea la solución, ya que demuestra como a lo largo de la historia, la creación de los faros en su mayoría son por iniciativa privada. Es decir, encuentra que en el interés individual de las personas, hay un sentido de cooperación que a pesar de existir free riders, dejan de ser importantes, y a la hora de financiarse, los mismos privados encuentran la forma de hacerlo.

    Me parece muy importante la discusión, y un tanto importante para estos dias en nuestro país, donde con la justificación de que el Estado debe proveer ciertos bienes, se ha pasado a un nivel donde el Estado provee todo, creando un círculo vicioso, donde al haber fallas en la provisión, la respuesta de los individuos es mas Estado para resolver esos inconvenientes, no tomando en cuenta la limitación que tiene el mismo y la posibilidad de tener esa provisión por parte de un privado.

    1. Para Coase, que funciones debería brindar el Estado? Podría el ejemplo de los faros hacer referencia a otros bienes que hoy en dia en Argentina son provisto por el Estado, siendo posible que los brinde el sector privado?

    2. Podría la provisión de bienes públicos ser arancelados o siempre será mejor la provisión por parte del sector privado?

    3. Samuelson, respecto de la crítica de Coase, la ve suficiente o sigue habiendo casos donde la provisión de ciertos bienes por el Estado es mas eficiente?

  48. Resumen:
    En los 2 textos se analiza lo relacionado a los bienes públicos, sus características y su utilización. Además hacen énfasis en cómo estos bienes deben ser provistos.
    Samuelson realiza una distinción entre los bienes públicos y los bienes privados. Él explica que si se dan ciertos supuestos el mercado puede realizar una eficiente asignación dada por la preferencia de los agentes en conjunto al funcionamiento de un sistema de precios. Esta provisión de bienes proporcionada por el mercado solo es de los bienes privados. Por lo tanto, la asignación de bienes públicos no viene dado por el sistema de precios del mercado.
    Por otro lado, Coase crítica el postulado de economistas como Samuelson de que los bienes públicos no son del interés de los privados. Lo hace a través del ejemplo de los faros para barcos, donde explica que en algunos lugares estos eran suministrados por empresas privadas que cobraban a los barcos por el servicio de los mismos. Con este ejemplo deja en claro que los bienes públicos pueden ser provistos por privados, obteniendo estos un pago por parte de los usuarios del bien.
    Lo interesante:
    Lo que me pareció interesante fue el hecho de que Coase en su paper tomara y luego criticara lo escrito por distintos economistas para fundar su propio concepto sobre la provisión de bienes.
    Preguntas:
    1- ¿Coase cree en que algunos bienes públicos deben ser suministrados por el estado?
    2- ¿Qué cree Salmuelson que es lo que caracteriza a un bien que debe ser provisto por el estado?
    3- ¿Coase tiene algún punto de encuentro en su teoría con la de Samuelson?

  49. resumen: en los textos de coase y samuelson, los autores tratan el tema de bienes públicos y que debe hacer el estado, con posturas antagónicas. en el texto de samuelson el autor introduce el concepto de bienes públicos (llamándolos bienes colectivos, diferenciándolos de los bienes privados), estos son bienes con dos características: la no rivalidad (el consumo de un individuo no impide el de otro) y la imposibilidad de exclusión.el autor establece a través de la matemática una condición de eficiencia de estos bienes. samuelson considera que el mercado falla en la provisión de estos ya que los incentivos del sector privado son bajos (debido a la existencia de free riders), por lo que deben ser provistos por el estado. mientras tanto coase considera que no es necesaria la provisión pública ya que existen soluciones alternativas. para esto utiliza el ejemplo de los faros en inglaterra, en el que los dueños de los barcos pagaban una prima para financiarlo. esta medida alternativa puede llegar a permitir los free riders, pero este ejemplo puede demostrar que los entes privados se preocupan por la provisión de estos bienes.

    me intereso: me parece interesante la visión de coase, que plantea formas alternativas de solucionar el problema de bienes públicos y fallas de mercado, teniendo en cuenta que en los libros de richard musgrave o stiglitz que se dan en finanzas públicas, los autores consideran como única medida para esto la intervención estatal y la provisión pública de estos bienes.

    preguntas:- para coase, ¿considera necesario castigar a los free riders? en el caso de provisión privada de bienes públicos.
    -para coase, ¿se puede establecer una manera para la provisión privada de bienes públicos de forma general o se necesita de una alternativa específica para cada caso?
    -¿existe alguna forma de limitar o eliminar la existencia de free riders en el caso de provisión privada de bienes públicos?

  50. Samuelson en su texto refiere a la existencia de fallas de mercado, una de ellas es la de bienes públicos. La principal diferencia que establece el autor entre estos y los privados es la no rivalizacion en su consumo. Con no rivalizacion en su consumo a lo que refiere es que el consumo de uno o mas individuos de dicho bien no genera reducción en la utilidad que le brinda el mismo a los demás, a su vez no es posible la exclusión por precio. La no posibilidad de excluir por precio genera que los individuos no revelen su preferencia hacia el, con el fin de no pagar por el ya que de todas formas lo podrán consumir.
    Además estableció el ejemplo del Faro en el cual indica que es necesario que el estado brinde dicho servicio, ya que la no rentabilidad de este hace que los privados no lo brinden. Coase se apoya en este ejemplo para establecer sus criticas a Samuelson, realizo un estudio detallado de como fue que en Inglaterra se brindaba el servicio y llego a la conclusión que lo brindaban privados mediante el cobro de un simil a un impuesto a los propietarios de los barcos, esto impulso su desarrollo privado, contrario a lo que indicaba Samuelson de que los privados no tendrían incentivos para su desarrollo.
    Novedades:
    Llama la atención como en el texto de Samuelson vuelve a aparecer el hombre egoísta que solo piensa en su bienestar propio, y no en el de los demás, al no revelar su preferencia por el bien ya que no podrá ser excluido y lo podrá consumir al igual que los que paguen por el.
    También es llamativo como los dos autores utilizan el mismo ejemplo para establecer sus posturas que son contrarias, la discusión entre privado y publico se realiza con un mismo ejemplo y en ambos casos seria optimo que lo brinden dos agentes distintos según la postura de cada autor.
    Preguntas:
    -Según lo explicado por Coase la no exclusión por precios puede ser solucionada para que el privado tenga incentivos a brindar el servicio y se evite la intervención estatal. ¿Esto aplica para todos los bienes públicos o solo algunos? En el ejemplo del faro se puede pensar en un barco extranjero que utiliza el faro pero que la empresa no tiene poder para cobrar una tasa por la posesión del barco.
    -Si el estado paga a un privado por brindar un servicio, ¿sigue siendo un bien publico?

  51. – Samuelson, Paul: “The Public Theory Of Public Expenditure”
    – Coase, Ronald: “The Lighthouse In Economics”
    Resumen:
    En ambos textos exponen el tema de los bienes púbicos. El paper de Samuelson realiza una diferenciación entre los bienes donde los divide en dos categorías. Por un lado los bienes de consumo privado y por otro lado los bienes de consumo colectivo. En los bienes privados, el consumo de estos impide que lo puedan consumir otros, es decir el individuo se apropia de ese bien. En los bienes públicos, todos los individuos disfrutan del bien, de manera que se puede consumir de manera simultánea siempre y cuando no exista congestión del bien. El autor, al igual que Coase hace referencia a los faros, pero plantea que proveer faros es difícil de llevar a cabo ya que los free riders (los usuarios que usan el bien pero no pagan) no tendrían incentivos a pagar. Trata de demostrar si es posible que las empresas privadas puedan proveer ese tipo de bien, llegando a la conclusión de que no sería eficiente proveerlos debido a los incentivos.
    En el texto de Coase, el autor expone que la provisión de faros deberá ser provistos por el sector público. Esto se debe a que es muy difícil excluir a los consumidores o barcos que disfrutan del faro iluminado y no pagan, donde se dificulta cobrarles una especie de peaje cada vez que disfrutan del uso del faro. Aquí es donde ocurre lo que se conoce como “el problema del polizón”, es decir el sector privado no tendría incentivos de proveer bienes que posteriormente seria dificultoso cobrarlo a los usuarios.

    Novedoso: Considero interesante el análisis que realizan ambos autores. En primer lugar, es correcta la diferencia que hace Samuelson sobre los bienes privados y públicos, y también es correcta la intervención estatal que propone ante la presencia de bienes publicos. Sin embargo, en el ejemplo del faro que consideró como bien público, no hay que considera que únicamente debe ser provisto únicamente por el Estado, ya que Coase demostró casos exitosos de provisión privada y rentable, evitando la intervención estatal. Coase, a partir del ejemplo de los faros, demuestra que han existido casos en los cuales los bienes públicos fueron provistos de manera privada, financiados por sus consumidores. Para que ocurra dicho caso debió ocurrir lo siguiente: el propietario del faro tuvo asegurado su derecho de propiedad a cobrar determinado cargo a los supuestos beneficiados (solución acorde al Teorema de Coase), o bien ocurría que los beneficiados negociaban los términos del servicio de manera colectiva y no de manera individual.

    Preguntas:
    1) Además del ejemplo del faro ¿Qué otros bienes se comportan de la misma manera?
    2) ¿Existe algún bien público que pueda ser administrado por el sector privado, es decir sin la intervención del estado?
    3) ¿Qué solución se podría llevar a cabo para solucionar el problema de los Free Riders?

  52. Coase Vs Samuelson.

    Resumen:

    La discusión comienza en torno a si los bienes públicos deberían ser prestados por el estado.
    El primero problema que se nos presenta, es el del “free rider”, al ser muy costoso o muy difícil excluirlo de los beneficios de otorgar un bien público.
    En el texto de Coase se trata el ejemplo de los faros de Inglaterra, los cuales eran prestados pro privados para poder orientar a los barcos. La forma de recuperar los gastos de este faro, era mediante los cargos que se hacían sobre aquellos que los utilizaban.]
    Coase defiende fuertemente que este bien público (en nuestro ejemplo el faro), puede ser prestado sin problemas por particulares. Más allá del caso del faro, generalizando el ejemplo, las personas por necesidad y por el beneficio que obtendrían de él, pagarían un estilo de “peaje”, entendiendo que su pago se le será retribuido en un beneficio mayor. Si bien Coase advierte la existencia de los free rider, y que muchos lógicamente buscarían su beneficio inmediato evitando pagar el peaje, en la realidad esto no se daba así. Lo que él entiende es que había un sentido de cooperación por el cual dejaban pasar de largo las acciones de aquellos pocos free riders, ya que más allá de esto su beneficio seria mayor. Es decir, ya tenían dentro de su cálculo de beneficio contemplada la existencia de free riders.
    Sobre estas fallas que consideraríamos fallas de mercado, Coase se abstiene de llamarlas “fallas”, porque dice que sería suponer un mundo perfecto cuando en realidad no es así. Sería como algo inalcanzable.
    Luego da algunos de ejemplos en los que se trata de hacer una serie de negocios con el Estado (La Corona en aquel entonces), donde el acuerdo era que se mantenga privado y luego compartir los beneficios con el Estado. Pero finalmente la Corona se terminaría quedando con la concesión de todos los faros, para poder mantener el monopolio de estos; argumentando que prestaría servicios más baratos. Es decir que, algo de manos de privados con participación del Estado, claramente tiende al fracaso, o a la apropiación del Estado.
    A diferencia de Coase, Samuelson va a proponer la financiación por medio de impuestos. Y que una alianza entre privados y el Estado, sí sería beneficiosa, ya que de esta forma se llegaría a garantizar el beneficio total social más alto. Esto se daría por el hecho de que ambos siguen sus propios intereses. El Estado no puede saber por completo cuales son en su totalidad los intereses de los privados; y, los privados, irían solo en busca de sus intereses propios, sin importarle el otro. De esta manera se daría un choque de fuerzas contrarios llegando al equilibrio general óptimo.

    Me llamo la atención:

    La administración de los faros (desconocía totalmente este caso) y como los privados se movilizan cuando en verdad tienen la necesidad o los beneficios para todos están a la vista. Pero cuando se establece una alianza, rápidamente vemos las verdaderas fallas de mercado. Es decir, es como el juego del prisionero y las múltiples estrategias de juego, pero más temprano que tarde unos mostraran su verdadera faceta, e intentaran perseguir su propio objetivo, actuando en beneficio de su propio interés. Rápidamente podemos encontrar infinidades de casos en la realidad y sobre todo muy recientes, en los que el Estado se da vuelta, rompe los acuerdos y cubre sus necesidades más cercanas.
    Pero lo que más me llamo la atención, es como nos muestran constantemente ejemplos en los que se necesita un Estado protector y benefactor para asegurar la “mejor” prestación de un bien público, cuando en verdad se nos pasan por alto todos los ejemplos de bienes públicos como la radio, en los que subsistieron pro mucho más tiempo y de mejor manera que si se hubiese dado la intervención del Estado. No tengo dudas que la radio de ser Estatal, se hubiese prestado de manera poco eficiente, y se hubiese usado únicamente para fomentar ideología política. Esto hubiese llevado a que la gente deje de oír la radio, para intentar construir otro método de difusión.
    Y por más que parezca una lucha sin conciliación, Samuelson también advierte esto, por eso propone para la prestación de un bien público un mix entre lo privado y lo público, si no diría que solo debiese ser prestado por el Estado.

    Preguntas a los autores:

    1) ¿Creen que los PPP (Proyecto Publico Privados) podrán tener beneficios en la Argentina, o que están destinados a fracasar de la forma en que se hicieron? ¿Por qué? ¿Qué les cambiarían, agregarían, o sacarían a este tipo de contratos?
    2) Las instituciones sin fines de lucro que serían creadas para la administración de un bien público, ¿se alinearían con el Estado, con los privados, o seguirían trabajando objetivamente para la mantención del bien público?
    3) ¿Identifican casos en los que deberían encargarse públicos o privados únicamente? ¿Qué opinan sobre la seguridad y justicia?

  53. registro: 883875
    Resumen:
    Samuelson plantea las condiciones de optimalidad bajo las cuales se maximiza la función de bienestar social que incluye bienes públicos y privados. Dice que para llegar a esas ecuaciones es necesaria una “máquina” que las resuelva que es utópica pero puede reemplazarse por el Estado si éste cobra impuestos por los bienes públicos consumidos. Pero se enfrenta a la dificultad de saber las preferencias de los agentes entonces llega a la conclusión de que sin embargo no hay un sistema de precios descentralizado que pueda servir para determinar de forma óptima los niveles de consumo colectivo/público. Entonces
    hay que buscar otro tipos de votos o señales que revelan las preferencias así se puede alcanzar el óptimo de Pareto.
    Coase menciona el caso del faro porque de él se desprenden varios interrogantes sobre las funciones del gobierno. Para Samuelson, el gobierno provee ciertos servicios públicos indispensables como la defensa nacional y la justicia pero también dice que el gobierno debe hacer cargo de los faros por las externalidades que provoca
    Lo novedoso:
    Samuelson argumenta que existe una solución para alcanzar el óptimo de Pareto pero que el problema consiste en encontrarla.
    Coase diferencia la opinión de Samuelson de la de Mill, Sidgwick y Pigou porque encuentra una paradoja en su argumento: el gobierno debe proveer los faros porque los privados no pueden llevarlo a cabo pero en el caso de que un privado pueda hacerlo, el gobierno no lo permitiría. Para Mill debe haber una institución que financie y administre los faros porque los privados no pueden hacerlo. Sidgwick y Pigou justifican el accionar del gobierno cuando los barcos se benefician de la luz del faro pero no se puede gravar por ello. En el caso de cobrar impuestos por su uso, como propone Samuelson, el servicio es más ineficiente. Según Coase ningún economista hizo un estudio comprensivo del financiamiento y administración de los faros. Se deberían desarrollar generalizaciones para ver cómo varias actividades deben ser organizadas y financiadas de una mejor manera.
    Preguntas:
    ¿Cobrando impuestos de acuerdo al consumo de bienes públicos no se estaría violando una característica crucial de los impuestos que es la no existencia de contraprestaciones directas?
    ¿cuales deberían ser según Coase los ejemplos más salidos que permitan desarrollar mejor el rol del gobierno?
    ¿por qué en algunos casos se cobran impuestos o tasas por el consumo de ciertos bienes aunque sea ineficiente?

  54. Samuelson hace un análisis matemático de como el estado puede intervenir en la economía. Hay dos tipos de bienes, los bienes de consumo privado que son los que el mercado puede proveer espontáneamente, porque tienen dos características: puede excluirse a quienes no paguen y su consumo es rival, si lo consume uno no lo puede consumir otro y los bienes colectivos al contrario son no rivales y no excluyentes. Estos últimos generarán el surgimiento de los free rides ya que pueden disfrutarse sin algún pago, demostrando que existe un fallo de mercado. Para eso propone el ejemplo del faro estableciendo que era el estado el que debía de proveer de los servicio públicos
    Además trata de definir una función de utilidad de toda sociedad para poder determinar que tipo de redistribución de los ingresos o bienes serian necesarios para que la economía pudiera incrementarse.
    Coase en cambio, citando las ideas Mill, Pigou y Samuelson que sugerían que el faro requería de la provisión gubernamental; expuso como los faros en Gran Bretaña habían sido en verdad financiados por tasas pagadas por los usuarios de los puertos y que el problema se solventaba con la negativa de los demás de comerciar con él. De ésta manera resuelve los fallos de mercado sin la necesidad de una intervención estatal.
    ¿Cuál sería la opinión de Samuelson partir de lo planteado por Coase? ¿Cómo se puede llegar a eliminar a los free riders? ¿es posible que todos los bienes públicos puedan ser proveídos de manera eficiente por el sector privado ?

  55. Ambos autores van a tratar la provisión de bienes públicos. En primer lugar, Samuelson, va a separar a los bienes en dos tipos. Los bienes ordinarios de consumo privado, que se re parten entre todos los individuos y una vez que se consume ese bien, disminuye su cantidad y, por otro lado, los bienes de consumo colectivo, que son usados por todos los individuos y que su consumo no conduce a la sustracción del consumo de ese bien por parte de cualquier otro individuo. Se pregunta como asignar eficientemente la provisión de bienes públicos y para esto propone un sistema de precios, en el cual se le cobre a cada individuo, un precio de acuerdo a sus preferencias, es decir, precios que reflejen su valoración. El problema es que en la práctica no se puede hacer ya que los individuos no tienen incentivos para revelar sus preferencias. Lo que refleja el problema del free-Ryder que plantea el autor ya que puede disfrutar del bien sin afrontar costos. Por otro lado, Coase, estudia el sistema de faros que se utilizaron en países de Europa, en particular, el de Gran Bretaña. Critica las ideas de Samuelson dando el ejemplo de la provisión faros por medio asociaciones privadas los cuales recolectaba por medio de canon. En conclusión, demuestra que no es necesaria la intervención estatal para la provisión sino solo para asegurar los derechos de propiedad.
    ¿Cómo definiría Samuelson, el óptimo Pareto que expone en su modelo?
    ¿Cómo identifica a los bienes para determinar cuales pueden ser provistos por el sector publico y cuales por el sector privado?
    ¿Encuentra una solución para los free Ryders, es decir, una forma de poder cobrarles los bienes?

  56. Samuelson realiza un análisis determinando un modelo en el cual se da la toma de decision tanto por sobre dos bienes públicos (provistos por el Estado) y privados (poseen rivalidad de consumo), y como las decisiones sobre los mismos podrían garantizar un optimo social para todo el conjunto. Menciona como los primeros presentan fallas de mercado, mientras que los segundos no.
    El problema principal sobre los bienes públicos son los denominados free riders, las personas que no realizan un pago por el bien que estan utilizando. Ese es el principal incentivo para los distintos individuos privados o empresas para la no construcción, ya que no es rentable y en segundo lugar, los agentes no mostrarian ningún tipo de incentivos para revelar sus preferencias.
    Coase presenta ideas distintas a las de autores como Sidgwick, Samuelson y Pigou mencionando como ejemplo el faro; que la porivison del mismo debe ir por cuenta del Estado ya que no es posible obtener un pago por los servicios del faro en cuestion. Mientras que Coase comenta como ese ejemplo no es acertado ya que en distintos momentos de la historia, se construyeron faros y se realizaron sistemas de peajes adonde los free riders no intervenian (se aseguraba la cooperación y la no rivalidad).

    1- Que otro contraejemplo podria haber usado Samuelson sobre otro bien público ante la respuesta de Coase sobre los faros?
    2- No cree un poco impracticable el hecho de poder detectar cuales son los free riders ante cada bien público y cuales no?

  57. Alumna: Slusaruk, Valentina
    Registro 877538

    “The Pure Theory of Public Expenditure” – Samuelson
    “The Lighthouse in Economics” – Coase
    Optativo: “Ley, Derechos de Propiedad y contaminación atmosférica” – Rothbard

    En la primera lectura, Samuelson sostiene que los economistas descuidaron el abordaje del gasto publico por centrarse de más en la teoría impositiva y que reducir al óptimo de Pareto resulta un vago abordaje de la economía del bienestar. Por su parte, asume dos categorías de bienes: los de consumo privado y los bienes públicos, en donde los últimos no presentan inconvenientes de disponibilidad frente al exceso de uso de un individuo por sobre otro. Además, asume un set de preferencias -no estáticas- que recoge en una función de Utilidad y define los bienes que se quieren maximizar por sobre aquellos que se quieren minimizar. Su teoría pura sobre el gasto público muestra que sólo a partir de determinadas condiciones normativas es posible alcanzar el “mejor estado del mundo” y lo resume a una relación entre condiciones marginales al indicar que es posible alcanzar el óptimo cuando se realiza la provisión del bien público hasta el punto tal en que la frontera de posibilidades de producción entre bienes públicos y privados es equivalente a la relación marginal de sustitución entre ellos. Indica, además, que una sustitución entre ellos, alcanzado el óptimo, favorece una disminución en la Utilidad general.
    Por su parte, en la segunda lectura, Coase trata el caso del faro, para exponer cómo no es rentable para una firma privada la provisión de un bien público dada la imposibilidad de certeza de pago por parte de los beneficiarios, dejando asentado que resulta materia de gobierno por contar con herramientas alternativas de recaudación, a diferencia del primero. Con este ejemplo, advierte una paradoja en la teoría de Samuelson dado que éste último también indica que la provisión de bienes públicos es tarea del gobierno, pero por indicar, como mencionaba antes, la imposibilidad de cobrar a los usuarios o free riders del faro. Lo que defiende Coase es que aún si tuviera esa posibilidad, el privado no debería estar autorizado. Por el contrario de Samuelson, Pijoy y Stuart Mill son determinantes en asignarle ese rol al gobierno. Sidwick, por su parte, indica que no resulta claro qué gobierno debería encargarse de la provisión, dado el caso de barcos extranjeros, por ejemplo, fuera de la jurisdicción que les compete. De esta manera, no resulta claro dónde determinan los límites. El autor va a concluir con que el ejemplo del faro no aplica para una representación general, dado que no cubre todas las inquietudes o preguntas que pudieran presentarse del asunto de la provisión de bienes públicos y sus límites.

    Me resultó interesante que, si bien como menciona Coase el ejemplo del faro va a resultar insuficiente para el abordaje de los bienes públicos, considero que es un buen puntapié para dar noción real de ésta cuestión, dado que al menos para mí era un tema desconocido. Además, a partir de su famoso ejemplo del ferrocarril que contamina las huertas reconfirmo que su alcance de cuestiones complejas resulta más sencillo para la comprensión. Entiendo que el autor Rothbard considerara más profundo el asunto de las leyes y derechos de propiedad y pudiera considerar desacertada la psortura de Coasem quien, dada esta externalidad, alude a la eficiencia social en su teoría del derecho de la propiedad como el modo correcto de internalizar ésta cuestión, partiendo de la base de que no hay inconveniente en la asignación de derechos siempre y cuando hayan sido explicitados.

    Preguntas a los autores:
    1) A Samuelson: ¿Por qué considera Ud. que muchos economistas apuntaron a la cuestión impositiva resultando incompleto el abordaje en cuestiones de gasto público?
    2) A Coase: ¿Podría encontrar algún caso en qúe sí atribuiría -dejando de lado las cuestiones de ética que suelen poner en duda las intenciones del sector privado- a éste sector la provisión de algún bien público? Sí bien quedó clara su postura, me da curiosidad pensar en alguna alternativa por fuera de la regla.
    3) A Rothbard: ´¿Qué propone para las externalidades, no necesariamente de contaminación aérea, en donde la ley de agravios podría no haber contemplado una respuesta? Y volviendo al inicio de la cuestión, ¿cómo resulta «justo» definir quién es lo suficientemente imparcial para dictar una resolución?

  58. Resumen:
    Samuelson analiza el caso de los bienes públicos, que como no se puede excluir de su consumo a los free riders se enviarían señales erróneas al mercado, que terminaría en una sub oferta de estos. Concluye que es imposible que un sistema descentralizado provea en cantidades óptimas los bienes públicos, aunque no plantea que lo haga el Gobierno.
    Coase plantea que hay cuatro posturas respecto a la administración de los faros. La de Mill que dice que la privatización de los faros es imposible por la dificultad de cobrar a los barcos. Pigou y Sidgwick hablan de que si hay barcos que se benefician del faro pero no se les puede cobrar, la intervención del Estado sería necesaria. Samuelson propone que se le cobre al público general un impuesto para la financiación estatal de los faros. Coase responde a todas estas posturas dando como ejemplo el sistema británico de administración de los faros. Respecto a Mill, Pigou y Sidgwick, el sistema británico soluciona los problemas de dificultad de cobro del costo haciendo pagar a los barcos británicos en los puertos dependiendo de cuántos faros pasaron en su recorrido hasta allí. No se le podrá cobrar a todos los barcos beneficiados por el servicio ya que algunos de ellos son de otros países que no paran en los puertos de Gran Bretaña, aunque Coase no ve ninguna forma en que la intervención del Estado podría solucionar este problema. Respecto a Samuelson, entiende que su sistema produciría un mayor control estatal en los faros, que llevaría a una caída en la eficiencia. Además, se perdería un comité que fue diseñado para la evaluación de los costos y beneficios de todos los proyectos planteados para el mejoramiento de los faros. En definitiva, Coase juzga que la propuesta de Samuelson devendría en una estructura más ineficiente que la que actualmente poseería el sistema británico. Concluye así que los autores utilizarían el ejemplo de los faros para justificar e ilustrar, erróneamente, la intervención del Estado en la oferta de bienes públicos. Coase propone además la evaluación inteligente y profunda de cada caso particular para analizar si realmente es necesaria la intervención o no.

    Sorprende o impresiona:
    Sorprende lo directo que es Coase para plantear las inconsistencias en los otros autores y cuando explica lo que él entiende que era su objetivo detrás de la utilización del ejémplo de los faros: «The lighthouse is simply plucked out of the air to serve as an illustration. The purpose of the lighthouse example is to provide ‘corroborative detail, intended to give artistic verisimilitude to an otherwise bald and unconvincing narrative.'»

    Preguntas:
    Coase analiza el caso de los faros, pero como él mismo explica este sistema británico privado nació de la colaboración de los ingleses, ¿sería posible encontrar algún ejemplo de bien público cuya oferta no haya nacido privada, sino estatal?
    ¿Qué respondería Samuelson al texto de Coase?
    ¿Cómo explicaría Coase el caso de que los mismos privados exijan al Estado que provea los bienes públicos?

  59. Samuelson describe dos tipos de bienes distintos: los bienes privados y los bienes colectivos (bienes públicos), que tienen la particularidad de ser no excluyentes porque no pueden negar el uso a alguien que no quiera pagar para utilizarlo y no rivales porque permiten que varios agentes puedan utilizar el bien sin afectar al otro.
    La existencia de free riders es lo que proporciona un problema para los bienes públicos, estos agentes tendrán incentivos a no revelar su verdadera preferencias al bien para evitar pagar, por ende no se podrá realizar un sistema de precios y nadie del sector privado va tener incentivos en producirlos. Según el autor, los bienes públicos los tienen que proveer el Estado.
    Coase contradice a Samuelson y realiza un planteo que si les interesa los bienes públicos a los privados. A través del ejemplo de la luz del faro en Inglaterra, donde los barcos mercantes financian la construcción del faro, pagaban por utilizar el servicio y entre los privados generarían castigos para obligar a los free riders y que les sea más conveniente pagar.

    Novedoso:
    Los bienes públicos suelen ser importante para el desarrollo de la industria y el comercio en una Nación. En el caso de Samuelson, en mi opinión, depende mucho de la institución que llevara a cabo la provisión del bien. Por el lado de Coase, me resulto interesante el estudio que realiza sobre el caso del faro y se debería estudiar con los denominados bienes públicos si todos pueden ser provistos por privados o si es necesario como dice Samuelson que los brinde el estado

    Preguntas:
    1. ¿Por qué considera que si son más eficientes administradas por privados como dice Couse, la mayoría de estos bienes siguen en manos del Estado como aconseja Samuelson?
    2. Con los avances de la psicología en la economía, ¿se puede llegar a descubrir los verdaderos intensivos de los agentes y aplicar mejores decisiones para evitar los free riders?
    3. ¿Se puede llegar a conclusiones que exista un mercado donde algunos bienes públicos son más eficientes que los provea el estado y otros los privados?

  60. Resumen:
    En el texto de Samuelson, el autor comienza diferenciando los bienes públicos de los privados, explicando que los bienes públicos poseen las características de ser no excluyentes por precio y no rival su consumo (haciendo hincapié en este último concepto). Así mismo, dice que hay un desincentivo de parte del sector privado para producir bienes privados por la existencia de los free riders, y que deben ser provistos por el Estado. Samuelson hace un desarrollo matemático, para mostrar que al no haber un sistema de precios descentralizado, no se puede alcanzar una cantidad óptima de consumo colectivo de bienes públicos, lo que sí sucede con los bienes privados. Esto último, es consecuencia de que los individuos no quieren revelar sus preferencias de consumo de bienes públicos. El autor da como ejemplo de bien público a los faros, los cuáles dice que deben ser provistos necesariamente por el Estado, al ser un bien del cuál no puede excluirse a individuos de sus beneficios.

    Coase va a hablar de la historia de los faros en Gran Bretaña (específicamente en los países de Inglaterra y Gales), y cómo su construcción fue realizada mayormente por particulares, y en una menor cantidad por la Trinity House (una organización privada con funciones públicas). Muestra de una forma empírica, cómo la construcción de faros no debe ser necesariamente provista por el Estado, ya que representaba un negocio para muchos particulares cobrar las cuotas ligeras, y que solo el gobierno debe establecer y aplicar los derechos de propiedad en los faros.

    Novedoso:
    Me llama la atención en el texto de Coase, cuando al principio de sus escritos analiza los pensamientos de Samuelson, quién a diferencia de otros escritores (que decían que lo beneficios sociales de un faro bien ubicado eran grandes, pero el problema era la imposibilidad de cobrarle un precio a los barcos que se beneficien del faro), Samuelson dice que si incluso existiera la posibilidad de cobrarles a los barcos un peaje, esto no debería permitirse, ya que haría que varios barcos decidieran no navegar cerca de ese faro generando una pérdida socioeconómica en la ciudad cercana. Y como al final del texto, Coase dice que para la mayoría de los buques, el número de viajes no se verá afectado por el hecho de que se paguen cuotas ligeras, o en forma extremadamente ínfima. Por otro lado, me parece destacable el desarrollo matemático realizado por Samuelson para explicar su teoría.

    Preguntas al autor:
    1) Para Coase: ¿cree usted que se puede lograr la provisión a manos de particulares de bienes actualmente provistos por el Estado, solamente estableciendo los derechos de propiedad?, ¿considera posible hacer esto mismo con la defensa nacional de un país?
    2) Para Samuelson: viendo el ejemplo de los hechos empíricos sobre la construcción de faros en Gran Bretaña, ¿entiende usted que alcanza a los faros el sistema de precios, al contrario de sus postulaciones?
    3) Para Samuelson: ¿piensa usted que los supuestos que plantea en su modelo son factibles de encontrar en todos los individuos que componen la población?, ¿considera por ejemplo que la no saciabilidad local siempre se aplica en las personas y que estas, siempre se comportan de forma racional buscando una continua maximización de sus utilidades?

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