Juan Carlos de Pablo, sobre la vida y obra de David Ricardo a 250 años de su nacimiento

Seguramente muchos de los que lean estos posts conocen a Juan Carlos de Pablo, un amigo a quien le debo mi comienzo publicando columnas en los diarios, y un gran economista, capaz de presentar los temas más complejos en forma amena. Ahora, con motivo del 250 aniversario del nacimiento de David Ricardo, publica un paper como parte de la Serie  DOCUMENTOS DE TRABAJO Área: Economía, de UCEMA, que simplemente se titula “DAVID RICARDO”; Abril 2022 Nro. 829 https://ucema.edu.ar/publicaciones/doc_trabajo.php

Así comienza:

“Fue el único, de los padres fundadores del análisis económico, que no fue alumno ni profesor universitario; no obstante lo cual, fue el más riguroso de todos. Se casó por amor, superando las resistencias de su familia; lo cual no le causó ningún perjuicio económico, porque la riqueza de la familia Ricardo -judíos, migrados de Holanda- consistía en capital humano. Existieron los ricardianos y los anti ricardianos, pero su amistad con Thomas Robert Malthus es un ejemplo de que las diferencias de opinión no deben afectar las relaciones personales. Planteó ideas valiosas que, mal aplicadas, pueden ser muy peligrosas.   Este trabajo medita sobre la vida y la obra de David Ricardo, con el pretexto de que el 18 de abril de 2022 se cumplieron 250 años de su nacimiento.”

Para Mankiw todo lo escrito en economía hace más de treinta años es irrelevante. Nosotros, estudiamos su historia

Con los alumnos de la UNLP vemos, en términos generales, los principales hitos y autores en la historia del pensamiento económico, comenzando por una revisión de las contribuciones previas a los clásicos. ¿Es la historia del pensamiento un camino para comenzar a aprender economía o se necesita conocerla para analizar luego su historia? Esto dice Adrián Ravier en la Introducción al libro Lecturas de Historia del Pensamiento Económico, del cual es compilador:

“Existen dos formas de introducir al lector a la disciplina económica. La tradicional es a través de los manuales o tratados de economía. Sistemáticamente el lector estudia qué es la economía, cuál es el método científico a través del cual se contrastan las hipótesis, elementos microeconómicos como un simple intercambio, la determinación del precio, la función empresarial y los procesos de mercado; elementos de finanzas públicas, como la teoría de las fallas de mercado, el teorema de Coase, las fallas del estado y la teoría impositiva; también elementos de teoría monetaria para comprender el origen del dinero y el funcionamiento del sistema bancario y financiero; aspectos macroeconómicos, que trabajan en torno a la teoría del capital, la inflación, el pleno empleo y también los ciclos económicos y la política eco nómica; y finalmente elementos que hacen al comercio internacional, como la división internacional del trabajo, la teoría de ventajas comparativas y la globalización.

Sin embargo, pienso que muchos profesores fallan en concientizar al alumno que el conocimiento moderno de cada uno de estos campos se ha visto desarrollado tras un largo proceso en el que muchas hipótesis han quedado momentáneamente descartadas, para dar lugar a otras nuevas, que hoy parecen superiores en cuanto a la comprensión del mundo.

Karl Popper nos ha enseñado que no es posible en ninguna ciencia la confirmación o refutación definitiva de las hipótesis, y es por eso debemos permanecer humildes ante los frutos de nuestras investigaciones y dejar abierta la puerta para que ciertas hipótesis que parecían refutadas, recuperen valor en un futuro.

Es así que surge este otro modo de introducir al lector a la disciplina.”

Y luego comenta que la actual visión predominante en la enseñanza de la economía no considera que el estudio de su historia y evolución sea importante. Así:

“Quizás sorprenda al lector que la superioridad de este segundo proceder no es compartido por muchos especialistas en el campo. Existen muchos economistas y lo que es más grave, muchos profesores de economía, que han prescindido de la historia del pensamiento económico.

Podemos tomar como ejemplo aquel conocido post en el blog personal del profesor Gregory Mankiw1, autor de «Principles of economics», un manual que lleva vendidas más de un millón de copias en diecisiete lenguas. Mankiw ofrecía una respuesta a un alumno quien le había preguntado cuál era su opinión sobre «La Acción Humana», tratado de economía de Ludwig von Mises, publicado en 1949. Su respuesta fue franca: «no lo he leído». Pero a paso siguiente ofreció una justificación: «En Economía se asume que cualquier cosa escrita hace más de 20 ó 30 años es irrelevante».”