Las criptomonedas y la libertad: ¿a favor o en contra?

Libertad y criptomonedas 

En el mundo liberal/libertario hay todo un debate (como en muchos otros aspectos), acerca de las criptomonedas y su relación con la libertad. Al margen de la discusión específicamente monetaria (su falta de fundamento en un bien escaso, la rigidez de su oferta, etc.) también puede considerarse a las criptomonedas, y en particular a la tecnología del blockchain sobre la que se basan, en relación con la libertad. ¿Es todo este mundo favorable en términos generales a la libertad o no? Nicholas Anthony trata este tema en un artículo publicado en Cato at Liberty, donde señala cuáles serían las principales contribuciones a la libertad de las criptomonedas:  

  • La libertad de elegir la moneda que se utiliza 
  • La privacidad financiera 
  • La resistencia a la censura 
  • La protección de derechos de propiedad y la posibilidad de realizar ‘smart contracts’ 
  • Y el hecho de que no hay fronteras en las transacciones que se realizan 

Así concluye:  

“Las criptomonedas ofrecen una nueva gama de opciones y oportunidades que nunca antes existieron. Ofrecen protecciones para la privacidad financiera que ya debería ofrecer la Cuarta Enmienda. Ofrecen una resistencia a la censura que protege a las personas de gobiernos autoritarios y abusadores por igual. Mejoran la capacidad de las personas para celebrar contratos fiables. Mejoran el movimiento de riqueza en todo el mundo. Y, en general, las criptomonedas ofrecen la oportunidad para que las personas obtengan independencia financiera del gobierno.” https://www.cato.org/blog/what-do-cryptocurrencies-mean-liberty-1  

Más sobre la racionalidad de nuestras acciones y conductas

  • Actuamos guiados por ideas pero, ¿éstas de dónde vienen? 

Masaki Aoyagi de Osaka University, Gillaume Frechette de NYU y Sevgy Yuksel de la Universidad de Santa Bárbara plantean que nuestras acciones están guiadas por nuestras ideas y creencias en un paper titulado Beliefs in Repeated Games, y lo testean en un experimento. La conclusión parece obvia, tal que elegimos ciertas acciones o estrategias de acciones en base a las ideas que nos formamos de la situación y de sus posibles resultados. El experimento de estos autores muestra que las estrategias que elegimos son racionales y anticipan correctamente las acciones de los demás. En el debate más general sobre el ámbito de nuestra racionalidad o la influencia de emociones y sesgos en nuestras decisiones, este trabajo estaría aportando elementos que acercarían nuestras conductas al modelo de decisión racional de la economía neoclásica. http://d.repec.org/n?u=RePEc:dpr:wpaper:1119r&r=&r=gth  

¿»Superpronósticos» para las elecciones al Congreso de EE.UU. y las presidenciales en Colombia y Brasil?

Pronósticos para las elecciones 2022 en la región 

Hay varios modelos distintos para realizar pronósticos acerca de futuras consultas electorales. El primero es conocer la opinión de algún experto; una segunda es estudiar las encuestas; luego el desarrollo de mercados predictivos, donde los participantes apuestan por un cierto resultado. Ahora aparece el que denominan “superpronosticadores», donde primero se detectan aquellos que hayan realizado los pronósticos más acertados y luego se promedian sus opiniones. Éste es el método utilizado por Good Judgement, quienes muestran estos resultados (hasta el momento, por supuesto). Está propulsado por Adam Grant, profesor de la Wharton School en la Universidad de Pennsylvania, la revista The Economist, y el Mack Institute de esa misma Universidad.  

  1. ¿Qué partido controlará la Cámara de Representantes luego de las elecciones de este año en Estados Unidos? Republicanos 
  1. ¿Qué partido controlará el Senado luego de esas elecciones? Republicanos 
  1. ¿Quién ganará las elecciones presidenciales en Colombia? Gustavo Petro 
  1. ¿Quién ganará las elecciones presidenciales en Brasil? Lula da Silva 

¿Qué es superforecasting? https://www.bbc.com/news/uk-politics-51545541  

Esas y otros pronósticos de los “superpronosticadores” se pueden ver aquí: https://www.gjopen.com/questions/  

Seguimos a la tribu: Cumplimiento de las normas sociales y pertenencia a un grupo

 

Cristina Bicchhieri y Eugen Dimant de la Universidad de Pennsylvania, Simon Gächter de la Universidad de Nottingham y Daniele Nosenzo de Aarhus University en Dinamarca verifican en un experimento algo que parece obvio a primera vista. Publican un artículo titulado “Social proximity and the erosion of norm compliance”, en el cual analizan cuánto más cumplimos las normas sociales su pertenecemos a un grupo donde los demás las cumplen.  

“Estudiamos cómo el cumplimiento de las normas de comportamiento prosocial se ve influido por el cumplimiento de los compañeros en un entorno experimental dinámico y no estratégico. Mostramos que la proximidad social entre pares es un determinante crucial del efecto. Sin proximidad social, el cumplimiento de las normas se erosiona rápidamente porque los participantes solo se ajustan a las violaciones de normas observadas e ignoran el cumplimiento de las normas. Con la proximidad social, los participantes se ajustan a ambos tipos de comportamientos observados, deteniendo así la erosión del cumplimiento. Nuestros hallazgos enfatizan la importancia del contexto social más amplio para el cumplimiento de las normas y muestran que, incluso en ausencia de sanciones sociales, el cumplimiento de las normas puede sostenerse en interacciones repetidas, siempre que haya identificación de grupo, como es el caso en muchos entornos naturales y en línea.” https://doi.org/10.1016/j.geb.2021.11.012 

¿Por qué la gente apoya el control de los alquileres si sabemos que no funcionan? 

Daniel Müller, de la Universidad de Munich y Elisabeth Gsottbauer, de la Universidad de Innsbruck se plantean esa pregunta en un paper titulado “Why Do People Demand Rent Control?».  

“Realizamos un experimento de encuesta representativo en Alemania para comprender por qué la gente apoya políticas ineficientes. En particular, medimos las creencias y preferencias sobre el control de los alquileres, una política que los expertos consideran perjudicial en general. Fuera de los mecanismos causales, proporcionamos a subconjuntos de participantes seleccionados al azar estimaciones empíricas sobre los efectos del control de los alquileres en los precios de los alquileres y la oferta de vivienda e información sobre el consenso entre economistas en contra del control de rentas. Encontramos que la gente actualiza sus creencias y que esto lleve a una menor demanda de control de alquileres. Los izquierdistas actualizan sus creencias con más fuerza, lo que reduce la brecha ideológica en apoyo para el control de alquileres en aproximadamente un tercio. Proporcionar información sobre economistas, conduce a mayor rechazo de esta política. Sin embargo, el principal factor que impulsa el apoyo al control de los alquileres son consideraciones de equidad y motivos de lucro. El estudio también destaca la importancia de la confianza en el asesoramiento de expertos, ya que los efectos del experimento son consistentemente más grandes entre aquellos que manifiestan confianza en el asesoramiento de expertos. Finalmente, una encuesta de seguimiento confusa realizada tres semanas después revela que los efectos, tanto en el apoyo al control de la renta y en las creencias, persisten sólo para aquellos que confían.” https://www2.uibk.ac.at/downloads/c4041030/wpaper/2021-20.pdf  

¿La cooperación voluntaria falla y por eso el Estado es necesario? Los niños ya saben cómo cooperar voluntariamente

Para quienes piensan que la cooperación voluntaria falla, el mercado fracasa y eso justifica el papel del Estado: los niños ya saben cómo hacerlo

  • Las raíces de la cooperación social, ¿ya desde los tres años de edad? 

Zvonimir Bašić Parampreet C. Bindra Daniela Glätzle-Rützler Angelo Romano Matthias Sutter Claudia Zoller publican un trabajo en el IZA Institute of Labor Economics de Alemania donde analizan qué mecanismos se observan a temprana edad para sostener la cooperación.  

“Comprender las raíces de la cooperación humana entre extraños es de gran importancia para resolver dilemas sociales urgentes y proveer bienes públicos en las sociedades humanas. Nosotros estudiamos el desarrollo de la cooperación en 929 niños pequeños, de 3 a 6 años de edad. En un experimento unificado marco, examinamos cuál de los tres pilares fundamentales de la cooperación humana: reciprocidad directa, indirecta, así como el castigo de terceros, surge antes como un medio eficiente para aumentar la cooperación en el juego repetido del dilema del prisionero. Encontramos que el castigo de terceros exhibe un efecto sorprendentemente positivo en las tasas de cooperación al duplicar los resultados en comparación con una condición de control. Promueve el comportamiento cooperativo incluso antes de aplicar el castigo a los desertores. Los niños también participan en la reciprocidad hacia los demás, mostrando que las estrategias de reciprocidad ya prevalecen a una edad muy temprana. Sin embargo, los tratamientos de reciprocidad directa e indirecta no aumentan las tasas generales de cooperación, ya que los niños pequeños no anticipan los beneficios de la construcción de reputación. También mostramos que las habilidades cognitivas de los niños y el entorno socioeconómico de los padres desempeñan un papel vital en los primeros desarrollo de la cooperación humana.” https://www.iza.org/publications/dp/14467/the-roots-of-cooperation  

Articulo en InfoBAE: Las pasiones que alimentan las grietas

https://www.infobae.com/opinion/2022/01/10/las-pasiones-que-alimentan-las-grietas/

Las pasiones que alimentan las grietas

¿De dónde vienen y por qué se forman las brechas que conocemos en nuestra sociedad? Hay un elemento cultural, pero asentado en las emociones. Los políticos apelan al sentimiento de tribu, no a una mente abierta y globalizada

Hay entre nosotros ciertas ideas que asumimos como credos y alimentan la brecha que todos conocemos. ¿De dónde vienen y por qué se forman así? También las pasiones parecen alimentar las respuestas a esa pregunta.

El 26 de diciembre pasado falleció Edward Osborne Wilson (1929-2021), tal vez un desconocido para casi todos. Fue un destacado biólogo y naturalista, profesor en Harvard y sujeto al mismo tipo de pasiones que alimentan nuestros debates, sólo que en otro campo. Y curiosamente, sus conclusiones son importantes aportes a las razones de estos mismos enfrentamientos.

En una sesión de la American Association for the Advancement of Science en 1978, cuando fue presentado ante la audiencia, un participante subió y le vació la jarra de agua en la cabeza. Al rato, luego de secarse continuó con su conferencia. ¿Qué es lo que generó semejante rechazo? ¿Qué pudo ofender tanto? Y si bien fue uno el que lo hizo, el principal frente de rechazo a sus investigaciones eran profesores de la misma Harvard.

Lo que hizo Wilson fue cuestionar una visión prevalente entre científicos y filósofos desde John Locke, conocida como la “página en blanco”. Según esta, no hay ideas innatas en la mente (así se titula uno de los primeros capítulos del libro de Locke Ensayo sobre el Entendimiento Humano), llegamos a este mundo con un cerebro que es una página en blanco que comenzamos a llenar con los datos e información que recibimos a través de los sentidos. Es decir, nuestra formación es esencialmente cultural, nos empapamos del mundo que nos rodea.

Wilson partió del supuesto opuesto, que existe una base biológica para nuestras conductas, al menos algunas de ellas. El rechazo fue completo, especialmente desde la izquierda, que consideraba esto era una justificación de la discriminación en base al sexo o a la raza. Se asociaban estas ideas con la eugenesia, la idea de mejorar la herencia genética a través de ciertas intervenciones o la selección de ciertos individuos. La eugenesia terminó totalmente desacreditada cuando se la asoció con el intento nazi de generar una raza superior o políticas posteriores de esterilización forzada, y con toda razón. Todo eso se volvió mala palabra, pero no solamente se volvió tabú la eugenesia sino la biología social misma y no son la misma cosa. Wilson fue asociado con esas propuestas y discriminado cuando su campo era el de la ciencia, no el de la política.

¿Porqué la izquierda rechazaba de plano una influencia biológica en las conductas? Pues porque en el centro de su ideología se encuentra la necesidad de formar un “hombre nuevo”, en palabras del Che. Era necesario moldear las mentes humanas para que se adecuen al nuevo sistema, uno en el que las personas estarían motivadas por la revolución, el socialismo, no por los intereses personales. El Khmer Rouge llevó a la práctica estas ideas. Tal vez no es de extrañar que encontráramos posiciones similares en los dos extremos, unos por la positiva (formar nueva gente), otros por la negativa (eliminar “mala” gente).

Pero lo de Wilson no tenía nada que ver con la eugenesia, sino con la ciencia. No obstante, sus aportes científicos también han preocupado a algunos liberales, tal vez porque si ciertas conductas son “predeterminadas” entonces se reduce el campo del libre albedrío y de la responsabilidad individual. No obstante, Wilson nunca fue “determinista” y en 1975 publicó un libro de gran impacto, Sociobiología, la nueva síntesis, donde analiza aquellas conductas humanas moldeadas por la evolución en beneficio de la reproducción de los genes, algo que ya había planteado Darwin en El Origen de las Especies.

Este mundo abierto por Wilson explota en estos momentos con aportes de las ciencias naturales y sociales de todo tipo, y tienen auge en libros de divulgación de gran éxito como los de Jordan Peterson, Steven Pinker, Matt Ridley, Gerd Gigerenzer y muchos otros, que buscan explicar también las raíces de ciertas ideas que predominan en nuestra sociedad. Esto se extiende a las ideas económicas, por supuesto. ¿Por qué la gente piensa que las exportaciones son buenas y las importaciones son malas? ¿Por qué favorece el control de alquileres o de precios cuando sabemos que nunca funcionan? Hay un elemento cultural, por supuesto, pero asentado en las emociones. Los políticos conocen esto intuitivamente, pero muy bien, apelan a esas emociones, no a la razón. Apelan al sentimiento de tribu, no a una mente abierta y globalizada.

Muchas de esas emociones “vienen de fábrica”, como planteara Wilson, y sobre ellas se montan los políticos populistas planteando siempre “ellos contra nosotros”: el problema es siempre el FMI, el capitalismo, los acreedores, etc. Los liberales tienen más problemas en promover su idea de un orden abierto y globalizado, una idea que tiene no más de 200 años; nada en términos de la evolución de la mente en grupos por siglos.

Reputación moral y tolerancia hacen posible la provisión voluntaria de bienes públicos

  • La reputación moral y la tolerancia está en la base de la cooperación social 

Arunas Radzvilavicius, de la Universidad de Sydney, publica in paper titulado Tolerant moral judgment drives evolution of collective action, en el cual considera como las sociedades han resuelto los problemas de cooperación social a través de normas e instituciones. Su resumen:  

“En los juegos de bienes públicos, el beneficio de la acción colectiva se comparte entre todos los participantes, y esto crea fuertes incentivos para desertar. Estudios teóricos y económicos experimentos predicen que sin mecanismos de aplicación, la cooperación en juegos sobre la provisión de bienes públicos debería colapsar. Pero las sociedades humanas han resuelto repetidamente la acción colectiva dilemas a través de normas e instituciones sociales. Los seres humanos condicionan su comportamiento social a la reputación moral de otros individuos, y la propia reputación refleja su comportamiento pasado. Aquí muestro cómo los mecanismos de reciprocidad indirecta basados en grupos, la reputación y las normas a nivel de grupo pueden evolucionar para promover la acción colectiva en juegos de bienes públicos. Las reputaciones individuales reflejan juicios morales de comportamiento social dentro de grupos, de acuerdo con la norma social imperante. Solo tres normas estudiadas previamente como parte de la reciprocidad indirecta en juegos por parejas puede sostener inversiones en bienes públicos, y su desempeño depende de cuán tolerantes sean los individuos a los comportamientos antisociales ocasionales dentro de los grupos.” https://econpapers.repec.org/paper/osfosfxxx/neq9g.htm#:~:text=https%3A//osf.io/download/60142960dd2225032c58a625/  

 

El mundo de las ideas: ¿socavado desde afuera o desde adentro?

  • El mundo de las ideas: ¿socavado desde afuera o desde adentro?  

Arnold Kling comenta, en Econlib, el libro de Jonathan Rauch The Constitution of Knowledge: A Defense of Truth. Veremos ahora cuál su opinión, pero antes es interesante notar que destaca la reciente publicación de libros relacionados con la formación del conocimiento y la búsqueda de la verdad, entre los que menciona a:  

  • Adam Grant, Think Again: The Power of Knowing What You Don’t Know 
  • Gary Saul Morson and Morton Schapiro, Minds Wide Shut: How the New Fundamentalisms Divide Us 
  • Julia Galef, The Scout Mindset: Why Some People See Things Clearly and Others Don’t 
  • Cass Sunstein, Daniel Kahneman, and Oliver Sibony. Noise: A Flaw in Human Judgment 
  • Steven Pinker, Rationality: What It Is, Why It Seems Scarce, Why It Matters 

Respecto al de Rauch, su comentario puede resumirse así:  

“Cuatro aspectos del pensamiento de Rauch impresionaron a este crítico. Primero, me impresionó y me convenció su énfasis en el conocimiento que surge de un proceso social. En segundo lugar, estoy de acuerdo con su opinión de que este proceso se ve socavado por lo que él llama «trolling» por un lado y «cultura de la cancelación» por el otro. En tercer lugar, estoy de acuerdo en que las redes sociales han alterado el orden de la información del siglo pasado y que esto funciona en nuestro detrimento. Y cuarto, Rauch escribe como si se pudiera lograr un retorno al orden de la información del siglo XX al domar las fuerzas disruptivas. Creo que esto ignora el deterioro y la corrupción que han afectado a las instituciones clave del periodismo y la academia. Donde Rauch se centra en los ataques al orden de la información del siglo XX desde fuera, yo enfatizaría la podredumbre desde dentro.” https://www.econlib.org/library/columns/y2022/klingrauch.html  

Bienes públicos voluntarios: aportamos más si conocemos lo que los demás aportan

  • Bienes públicos: aporto más si conozco lo que los demás aportan, en un experimento en el cual la provisión del bien público depende de que se alcance una cifra mínima, un «umbral». 

Paul Deutchman, Dorsa Amir y Katherine McAulifee de Boston College, junto a Matthew Jordan de Yale, publican un articulo en la revista Evolution and Human Behavior, titulado “Common knowledge promotes cooperation in the threshold public goods game by reducing uncertainty», en el cual se preguntan si el conocimiento compartido promueve la cooperación social. Del resumen:  

“Trabajos recientes sugieren que un importante mecanismo cognitivo que promueve la coordinación es el conocimiento común…. Sin embargo, sabemos poco sobre cómo el conocimiento común promueve la coordinación. Proponemos que el conocimiento común aumenta la coordinación al reducir la incertidumbre sobre el comportamiento cooperativo de los demás. Examinamos cómo el conocimiento común aumenta la cooperación en el contexto de un juego de bienes públicos de umbral, un juego de bien público en el que se requiere un nivel mínimo de contribución, un umbral. En tres estudios prerregistrados (N = 5580), exploramos cómo variaba (1) la información que tenían los participantes con respecto a lo que los miembros de su grupo sabían sobre el umbral y (2) el nivel del umbral afectaba las contribuciones. Descubrimos que los participantes tenían más probabilidades de contribuir al bien público cuando existía un conocimiento común del umbral que un conocimiento privado. Las predicciones de los participantes sobre la cantidad de miembros del grupo que contribuyen al bien público y sus calificaciones de certeza de esas predicciones mediaron el efecto de la condición de la información sobre las contribuciones. Nuestros resultados sugieren que el conocimiento común del umbral aumenta las contribuciones al bien público al reducir la incertidumbre en torno al comportamiento cooperativo de otras personas. Estos hallazgos apuntan al papel influyente del conocimiento común para ayudar a resolver problemas de cooperación a gran escala.” https://doi.org/10.1016/j.evolhumbehav.2021.12.003