Los océanos no están tan mal como pensábamos. ¿Qué implica esto para políticas ambientales?

Los temas ambientales están sujetos al dramatismo, lo cual no favorece una consideración razonada de los problemas. Se tiende a pensar en términos dramáticos: el mundo está en peligro, cerca del colapso. A partir de situaciones como esas se promueven luego políticas que tendrían un alto costo en términos de crecimiento económico, y es el crecimiento económico el que ha sacado a más gente de la pobreza. Es decir, que políticas ambientales costosas se pueden medir en términos de más o menos pobres. El tema no es menor.

De tanto en tanto, sin embargo, aparecen noticias y estudios que muestran algo diferente. Por ejemplo esta noticia respecto al estado de los mares: http://www.clarin.com/sociedad/oceanos-peces-plastico-cientificos_0_1213079165.html

Las cosas no están tan mal como se piensa: “En los océanos del mundo no hay tanto plástico como se creía y viven diez veces más peces de los que se calculaba, según comprobaron científicos de la expedición española Malaspina. El biólogo, Carlos Duarte, coordinador del proyecto, presentó hoy en Barcelona los resultados de la mayor investigación mundial sobre el estado global de los mares y sobre su biodiversidad en el siglo XXI.”

Deep ocean fish

“Los científicos, que navegaron durante siete meses en una singladura de más de 35.000 millas náuticas a bordo de dos buques, comprobaron que los contaminantes químicos se hallan extendidos por todos los rincones del océano. Pese a ello, los investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desmintieron que exista una «isla de plástico» en medio del océano Pacífico y ahora investigan por qué hay menos plástico del que esperaban encontrar.”

Puede ser que existan bacterias que destruyen los plásticos o que haya peces en las profundidades del mar que los consuman. En fin, algo así como los cerdos, que se comen la basura y la transforman en jamón.

En las profundidades del mar, hay 10 veces la cantidad de peces que se suponía:

“La expedición, que contó con un presupuesto de casi de 7 millones de euros (unos 9 millones de dólares), descubrió también que en los océanos viven entre un 10 y un 30 por ciento más peces de los que se pensaba hasta ahora. «En profundidades donde la luz solar no llega vive una biomasa de peces hasta 10 veces mayor de lo que se pensaba», afirmó Duarte. Se trata de animales que viven a entre 400 y 700 metros de profundidad, como el pez linterna o el pez dragón, que tienen la facultad de esquivar las redes. Estudiar la composición de estos peces y de los otros microorganismos encontrados permitirá en un futuro aprender a crear vida a partir de cambios químicos sin la ayuda de la luz solar.”

En fin, por lo menos, estas noticias nos muestran que hay que ser cautos en estos temas porque es muy poco lo que se conoce. Por lo tanto, proponer drásticas políticas que tendrían un alto costo en términos de crecimiento económico es algo que debería ser considerado con sumo cuidado y prudencia, al menos.