Políticas sociales en educación o salud: subsidio a la oferta o subsidio (¿privado?) a la demanda

Del Cap XVII

El subsidio a la oferta es ya tradicional: predomina en la mayoría de los países y se cuenta con una larga experiencia que permite evaluar sus resultados. La lógica de esta alternativa es la siguiente: existen personas que no pueden acceder a servicios básicos de educación, salud o vivienda, por lo que el Estado proveerá esos servicios, en muchos casos de forma gratuita. De esta manera, el Estado construye y administra hospitales, escuelas y viviendas, por ejemplo.

Pero el Estado no suele ser un buen administrador: sus funcionarios no tienen incentivos tan intensos como los del sector privado. En este, tanto las potenciales ganancias como las pérdidas actúan como un gran motivador para alcanzar la eficiencia; el premio puede ser importante, pero también es fuerte el castigo: los malos resultados llevarán a la pérdida del capital. En el ámbito público, es difícil implementar estos incentivos, ya que los funcionarios públicos no suelen ser remunerados con base a resultados, entre otras cosas por la dificultad de evaluar resultados cuando los servicios provistos no se “venden” y, por ende, no tienen precios que permitan el cálculo económico.

Por otra parte, con los objetivos de brindar un buen servicio en forma eficiente suelen mezclarse objetivos de otro tipo —políticos, por ejemplo—, que enturbian la tarea de los más eficientes profesionales a cargo de la gestión. El Estado termina entonces administrando grandes estructuras, muy poco ágiles y resistentes al cambio.

Por ejemplo, la educación pública universitaria es en Argentina tan costosa que le cuesta mucho más al Estado un graduado de lo que hubiera costado pagarle toda la carrera en una universidad privada, incluso entre las mejores del exterior. Si se divide el presupuesto universitario por la cantidad de graduados que habrá en el 2012 la cifra es de 52,386 dólares. Si se la divide, en cambio, por los inscritos, la suma es de 3,083 dólares, señalando los efectos de una política permisiva para el ingreso, que permite un influjo masivo en alumnos que luego desertan en una alta proporción (La Nación, 9/10/2011).

Existe una alternativa, que es esta: en vez de subsidiar a la oferta, subsidiar a la demanda. En lugar de administrar esas grandes estructuras burocráticas, administrar simplemente un sistema de subsidios a la compra de esos servicios en forma competitiva. Es decir: si los más necesitados no pueden acceder a salud, educación o vivienda, no se debe montar toda una estructura para ofrecer esos servicios, sino permitir que los usuarios los adquieran eligiendo entre distintos proveedores.

Veamos esto en un área tan fundamental para el progreso de los países como es la educación. Se presentan al respecto las alternativas de provisión de educación, que se muestran en el siguiente cuadro:

 

Cuadro 1: Alternativas de provisión de educación
Operadas por el gobierno →  

 

NO

Financiadas por el gobierno ↓
Escuelas públicas Escuelas charter
NO -.- Escuelas privadas

Autoeducación-tutores

Educación en la casa

 

Las escuelas públicas, como ya lo hemos comentado, se enfrentan a un serio problema de incentivos y, por lo tanto, no alcanzan a ser eficientes por más que se ensayen todo tipo de reformas. Los fracasos de la educación pública para los pobres están realmente bien documentados. Por ejemplo, un informe del organismo británico de ayuda al exterior, Oxfam, señala que “no se puede dudar del atroz estándar de la provisión de educación pública en todo el mundo en desarrollo” (The Probe Team 1999, p. 47). La Unesco informa que en ciertos lugares de África “los puntajes educativos basados en pruebas de elección múltiple son tan bajos que son casi al azar, lo que indica que asistir a la escuela tiene poco o ningún valor. En estas circunstancias, no es difícil ver por qué muchos hogares pobres consideran el gasto en educación [pública] como un mal uso de los escasos recursos” (Unesco 2005, p. 18).

El ausentismo docente es uno de los principales problemas. Una encuesta sobre los recursos disponibles en materia de educación en cuatro estados del norte de India tuvo resultados, al menos curiosos. Cuando los investigadores llegaron, sin anunciarse, a una gran muestra tomada al azar en escuelas gubernamentales, solo en la mitad de ellas había alguna “actividad docente” en marcha. En un tercio de las mismas, el director estaba ausente (World Development Report 2004, p. 24).

Y esto no ocurre solamente en India. En la edición 2005 de EFA Global Monitoring Report, de la Unesco se informa: “Encuestas al azar confirman en muchos países que el ausentismo docente sigue siendo un problema constante. La necesidad de tener un segundo trabajo, los estándares profesionales relajados y la falta de apoyo de las autoridades educativas son causas comunes”.

Si le sumamos al ausentismo el problema de la corrupción y los sobornos dentro de los sistemas estatales, la falta de compromiso y de preparación de los maestros, y la malversación de recursos, resulta fácil ver por qué a los expertos en desarrollo no les extraña encontrar opiniones similares sobre los problemas de la educación estatal para los pobres. En su edición 2004 de World Development Report, el Banco Mundial lo llama “fracaso del gobierno”, con “servicios tan deficientes que sus costos de oportunidad sobrepasan los beneficios para la mayor parte de la gente pobre” (p. 113).

Sin embargo, los mismos expertos en desarrollo expresan que la única manera de progresar consiste en brindar más educación estatal, apoyada con miles de millones más de ayuda internacional. La edición 2004 de World Development Report concluye el hecho de que “los recursos de que se dispone en materia de educación han fracasado en la creación de una educación efectiva y al alcance de todos, no implica que la solución sea un enfoque radicalmente diferente” (p. 18).

Dadas estas circunstancias, parece razonable considerar otras alternativas para proveer educación. Es a las que se encuentran en los otros cuadrantes del gráfico anterior a las que se les ha prestado mayor atención en los últimos tiempos.

Mauricio Macri está en Davos con importantes políticos y empresas: también podrían mirar a Florida

Mauricio Macri fue a Davos con una agenda notable de reuniones con algunos de los principales líderes políticos del mundo y presidentes de las más grandes empresas. Bien, por supuesto. El resto del gobierno, por otro lado, no haría mal en mirar lo que pasa en el Estado de Florida. Algunas cosas que se discuten en la política local no dejan de ser interesantes, tal vez habría que tomarse unas vacaciones por allí. Lo que comentaré ahora sale de un solo día del diario The Miami Herald:

1.       Miles de manifestantes se reunieron en la capital del estado, Tallahassee, para manifestarse en favor de un programa de “vouchers” educativos que favorece a los pobres, en particular hispanos y negros. La manifestación fue encabezada por el hijo de Martin Luther King, quien lleva el mismo nombre pero (III). Varios miles de personas se reunieron allí para pedirle al sindicato de maestros que desista en su intento de frustrar este programa por medio de una medida cautelar.

El programa ya tiene 15 años y es, en verdad, un programa de crédito fiscal. Funciona así: toda empresa puede deducir del monto de sus impuestos la donación que haga para becar a un estudiante de bajos ingresos. Esto es 1 a 1; es decir dono para una beca de 5000 dólares, y reduzco el pago de mis impuestos en la misma cantidad. Este año se otorgaron becas por 447 millones de dólares para 78.100 niños, 40% de los cuales son hispanos, 30% son negros.

El sindicato de maestros se opone y por eso ataca el programa en las cortes. Su argumento es que ese desvío de impuestos reduce el dinero para las escuelas estatales (y para sus salarios), comprometiendo la calidad de la educación pública. Pero el programa surgió en su momento, precisamente por el fracaso de la educación pública respecto a los más pobres. Más Info: http://www.miamiherald.com/news/politics-government/state-politics/article55454785.html

2.       El otro tema también tiene que ver con la educación. Algunos grupos están empujando una reforma de la constitución estadual respecto a las “charter schools”. Estas son escuelas que se financian con recursos públicos pero se administran privadamente, muchas veces con participación de los mismos padres. Hay más de 650 en el estado de Florida. Los que promueven esta reforma quieren abrir la puerta para que las propuestas de nuevas escuelas de este tipo puedan ser aprobadas por una nueva agencia del estado, en lugar de los locales Consejos de Educación. Estos, son órganos elegidos en elecciones, y parece que en algunos casos son reacios a aprobar este tipo de escuelas. Los partidarios de las charter schools, entonces, quieren que haya otra vía. En fin, no me convence mucho eso de crear una nueva agencia a nivel estatal y así debilitar esos consejos que son locales y electivos. No me parece que haya que buscar esos caminos cuando esos consejos bloquean la aprobación de escuelas privadas por una visión ideológica. Tal vez habría que ir a la justicia. Bueno, pero el tema es que esto está en la agenda de discusión, algo que no llega a plantear, las charter schools, en otros países. http://www.miamiherald.com/news/politics-government/state-politics/article55635780.html

3.       El tercer tema tiene que ver con Uber, la empresa de transportes, ¿cómo llamarla? ¿taxis on demand? La Comisión del Condado de Miami-Dade viene considerando el tema y hasta ahora sufría el rechazo de algunos comisionados importantes, pero se anuncia que se habría removido una barrera importante para que esa nueva actividad pueda continuar sus actividades sin problemas. Parece que ya hay más de tres veces de conductores en Uber o Lyft, que taxistas registrados. Éstos, quieren frenar esta competencia bloqueando su ingreso, exigiendo que cumplan con condiciones de seguros, aprobación de choferes, etc.; en lugar de pugnar para remover esas regulaciones a ellos mismos, y así permitirles modernizarse y competir. Está claro que el futuro es de las aplicaciones como Uber. Cuanto más se resistan a cambiar, más van a perder, tarde o temprano. Por ahora parece que eso se viene: http://www.miamiherald.com/news/local/community/miami-dade/article55610460.html

Suecia después del “modelo sueco”, y la gran reforma menos conocida del mundo

Los alumnos leyeron el excelente trabajo de Mauricio Rojas “Suecia después del Modelo Sueco”, un trabajo muy importante para comprender la real característica de ese ‘modelo’ que atrae la aprobación y simpatía de muchos.

Mauricio Rojas

Pocos saben que, como describe Rojas, quien no solamente vivió allí por mucho tiempo sino que llegó a ser miembro electo del Parlamento Sueco, ese modelo sufrió profundos cambios. El artículo recomendado: http://www.hacer.org/pdf/Suecia.pdf

Pero aquí voy a agregar tan solo algunos comentarios que publicara la revista The Economist en Febrero de 2013, un informe especial sobre los “países nórdicos”. Algunos temas que allí aparecen:

  • Suecia ha reducido su gasto público desde un 67% del PIB en 1993 a 49% hoy (todavía alto pero son 18 puntos!)
  • La tasa marginal del impuesto a las ganancias cayó 27 puntos desde 1983 a 57%
  • La tasa de ganancias corporativas (a las empresas) es del 22% (en Argentina es 35%)
  • Su deuda pública se ha reducido de 70% del PIB en 1993 a 37% en 2010
  • El presupuesto pasó de un déficit del 11% a un superávit del 0,3% en el mismo período
  • Su economía es muy abierta el comercio internacional
  • Ha introducido un programa de vouchers para la educación, los suecos pueden ahora elegir escuelas privadas.
  • También hay vouchers para la salud
  • Suecia ocupa el puesto 20 en el índice de Libertad Económica de Heritage y el puesto 27 en el de Fraser.
  • Algunas empresas suecas son de primer nivel mundial: Sandvik, Atlas Copco, IKEA, H&M

 

Es cierto que Suecia tiene un extendido estado benefactor pero está lejos de lo que la creencia popular entiende. Ese “modelo sueco” quebró a principios de los años 90, y no en forma diferente a las grandes crisis fiscales latinoamericanas. Hoy es algo diferente.