Adam Smith más actual y vigente que nunca: ahora dos papers desde Minas Geraes

Adam Smith da cada vez más motivos para considerar sus textos. Aquí van dos artículos sobre sus contribuciones.

El primero, TO BE AND TO APPEAR TO BE: ADAM SMITH’S RESPONSE TO MANDEVILLE AND ROUSSEAU ON THE PROBLEM OF THE MORAL STATUS OF SELF-LOVE, por  Ivan Sternick, de la Universidad de Minas Geraes: https://www.cedeplar.ufmg.br/pesquisas/td/TD%20643.pdf

Plantea lo siguiente:

“Este artículo defiende la hipótesis de que la teoría de la simpatía y del espectador imparcial de Smith se desarrolló como respuesta al problema del estatuto moral de la sociabilidad fundada en el amor propio, legado por la antropología egoísta defendida por Mandeville y denunciada por Rousseau. A diferencia de quienes ven una oposición total en la relación entre Smith y Rousseau, esto significa que el primero está de acuerdo con la crítica del segundo a la antropología de Mandeville. Sin embargo, se argumenta que, en opinión de Smith, Rousseau se equivocó al incorporar una psicología inspirada en Mandevillian en su descripción del funcionamiento de la sociedad moderna, ya que no explica correctamente el comportamiento y la interacción humana. En este sentido, las simpatías a menudo enfatizadas de Smith por las críticas de Rousseau a la sociedad comercial deben ser mitigadas, ya que estas últimas se basan en una visión mayoritariamente errónea del principio de sociabilidad basado en el amor propio.”

El otro es NO NEED FOR SOCIETY: ADAM SMITH’S CRITIQUE OF PUFENDORF’S SUMMA IMBECILLITAS, por Michele Bee e Ivan Sternick, ambos de la misma universidad: https://www.cedeplar.ufmg.br/pesquisas/td/TD%20644.pdf

“Los ilustradores escoceses vieron en Pufendorf la idea de una sociabilidad basada en la necesidad anterior al gobierno. Esta idea surgió de una imagen de la condición humana como naturalmente indigente e impotente. La sociabilidad surge, pues, de la percepción de las ventajas que la cooperación y la ayuda mutua otorgan para superar esta incapacidad natural de proveer a las propias necesidades. El ser humano se vuelve sociable a través del amor propio, entendido como el interés por la autoconservación. La idea de un principio de sociabilidad independiente del gobierno también fue crucial para la concepción de sociedad de Adam Smith. Sin embargo, Smith buscó revisar las premisas de Pufendorf sobre la naturaleza humana. Siguiendo a Hutcheson, los consideró demasiado cercanos al sistema egoísta de Hobbes. Como pretende mostrar este artículo, para Smith la sociabilidad no surge de la necesidad de la ayuda de los demás, como suele decirse, sino del deseo de la estima merecida.”

Otra vez sobre el dilema del samaritano, o el dilema de la ayuda social que perjudica a quienes la reciben

Hace poco comenté el problema del “dilema del samaritano”, un concepto que desarrollara el premio Nobel en Economía, James Buchanan, respecto a la ayuda a terceros y las consecuencias que puede tener. El tema aparece de nuevo en un paper de Alain Marciano. “The Political Economy of Buchanan’s Samaritan’s dilemma. Power & Responsibility: Interdisciplinary Perspectives for the 21st Century in Honor of Manfred J. Holler, In press. ￿hal03683855￿ https://hal-cnrs.archives-ouvertes.fr/hal-03683855/document

Así plantea el tema el autor:

“Escrito por James Buchanan a principios de la década de 1970, “El dilema del samaritano” es un ensayo pesimista, marcado por las opiniones negativas de su autor sobre la situación de las sociedades occidentales en ese momento. Sin embargo, la situación descrita en este ensayo también encaja en el enfoque de cooperación y parasitismo de Buchanan. Dicho de otra manera, concuerda perfectamente con las opiniones de Buchanan sobre economía pública. Esto es lo que pretendemos mostrar en este breve artículo. Nuestra demostración se desarrolla en dos partes. Primero, mostramos que el principal argumento de Buchanan sobre la cooperación en la provisión de bienes públicos o la eliminación de externalidades conduce necesariamente a situaciones como la descrita en el dilema del samaritano. En segundo lugar, mostramos que Buchanan no se tomó la situación en serio hasta finales de la década de 1960, unos años antes de escribir su ensayo sobre el dilema.”

Y así explica el problema como lo presentara Buchanan:
“Fue en un ensayo publicado en 1975 en un volumen colectivo editado por Edmund Phelps, titulado Altruism, Morality, and Economic Theory (1975) que Buchanan planteó y analizó el problema que podrían enfrentar los samaritanos cuando ayudan a las personas necesitadas, por ejemplo, al transfiriéndoles dinero. El dilema es una trampa en la que caen los samaritanos cuando y porque las personas necesitadas a las que ayudan no reaccionan a la ayuda recibida, no se esfuerzan por corresponder a la ayuda del samaritano. Ahora bien, Buchanan creía o partía del supuesto de que un samaritano espera que su ayuda, regalo o transferencia lleve al destinatario a cambiar su comportamiento, hacer algunos esfuerzos adicionales y, en particular, “trabajar”. 3Por lo tanto, el samaritano no puede dejar de sentirse insatisfecho por la falta de efecto que la transferencia tiene en el comportamiento de los destinatarios. Para evitar esta situación asimétrica, desigual —y desagradable— en la que ella ayuda y el receptor no hace ningún esfuerzo a cambio, la samaritana podría decidir dejar de comportarse con caridad, dejar de ayudar al potencial receptor. Elegir este curso de acción suprimiría la insatisfacción de la samaritana al ver que su caridad no era recíproca y también, en la mente de Buchanan, incitaría al receptor a cambiar su conducta y su trabajo. Así se restablecería la simetría y la igualdad. Pero, según Buchanan, no ayudar a las personas necesitadas es costoso. El samaritano sufriría al ver morir de hambre al destinatario y la pérdida de utilidad que se deriva de la imposibilidad de comportarse con benevolencia. Una situación desagradable reemplaza a otra. De ahí el dilema al que se enfrenta la samaritana: o ayuda a quien no le devuelve la ayuda o no ayuda pero sufre el costo de no ayudar.”

Más sobre considerar la creación secundaria de dinero por los bancos como dinero privado

Antes publiqué algo de Lawrence White sobre el dinero privado, planteando una duda acerca de si era correcto contar la creación secundaria de los bancos privados como tal, aunque fuera denominada en dinero base que es estatal. En fin, da para mucho. Aunque no se refiere a eso sino a distintos sistemas monetarios, el tema aparece también en un artículo de Alexander William Salter, quien es Georgie G. Snyder Associate Professor of Economics en el Rawls College of Business y  Comparative Economics Research Fellow en el Free Market Institute, ambos en Texas Tech University. Publicado por el American Institute for Economic Research con el título “Modeling the Money Supply”: https://www.aier.org/article/modeling-the-money-supply/

“Dinero commodity con banca competitiva

Agreguemos un sistema bancario competitivo además del Modelo Dos (patrón oro). Un gran número de bancos acepta depósitos de oro a cambio de pasivos denominados en oro. Estos pasivos incluyen billetes de banco, canjeables por oro a la vista. También incluyen cuentas corrientes y cuentas de ahorro, que probablemente pagan intereses y pueden tener algunas condiciones de redención.

La característica clave de este sistema es la divergencia entre el medio de intercambio y el medio de redención. Siempre que los bancos sean confiables, no hay necesidad de cargar oro físico para realizar transacciones. Solo podemos usar los pasivos bancarios para comprar y vender. Los bancos adquieren naturalmente grandes cantidades de los pasivos de los demás y pueden liquidar a intervalos regulares. Ocasionalmente, es posible que queramos redimir nuestros pasivos por oro, pero esto es raro.

En este modelo, la intermediación financiera crea dinero. Dado que todo el mundo utiliza los pasivos bancarios como dinero, los nuevos préstamos bancarios crean dinero a través del proceso de reserva fraccionaria.

Esto es lo bueno de este sistema: los bancos proporcionarán colectivamente tanto dinero como el público quiera mantener al poder adquisitivo prevaleciente del medio de redención. Si el dinero está denominado en oro, el precio relativo del oro sigue siendo el precio del dinero. Pero debido a que el público trata los pasivos bancarios y el oro como sustitutos casi perfectos, los bancos están perfectamente felices de emitir tantos pasivos como demanda el público. Por lo tanto, un precio dado del oro es compatible con cualquier cantidad de dinero emitido por un banco. Los economistas llaman a esto oferta perfectamente elástica. La cantidad de dinero está determinada por la demanda, mientras que el precio está determinado por la oferta. Gráficamente, la curva de oferta de dinero es horizontal. Se cruza con el eje vertical en el precio del oro.”

Alberdi y la libertad en la Constitución: «viva en el texto escrito, y maltratada en el hecho»

Con los alumnos de la UBA Derecho completamos la lectura de Alberdi en su «Sistema Económico y Rentístico». Aquí, en la conclusión, sobre el rumbo que debería tomar la República:

«Figuraos un buque que navega en los mares del cabo de Hornos con la proa al polo de ese hemisferio; esa dirección lo lleva al naufragio. Un día cambia de rumbo y toma el que debe llevarlo a puerto. ¿ Cesan por eso en el momento la lluvia, el granizo, la oscuridad y la tempestad de los sesenta grados de latitud? – No, ciertamente; pero con solo persistir en la nueva dirección, al cabo de algún tiempo cesan el granizo y las tempestades y empiezan los hermosos climas de las regiones templadas. – Pues bien: toda la actual política argentina, todo el sistema de su Constitución general moderna, es de mera dirección y rumbo, no de resultados instantáneos. La nave de nuestra Patria se había internado demasiado en regiones sombrías y remotas, para que baste un solo día a la salvación de sus destinos. – Nuestra organización escrita es un cambio de rumbo, un nuevo derrotero. Nuestra Constitución es la proa al puerto de salvación. Sin embargo, como todavía navegamos en alta mar, a pesar de ella tendremos borrascas, malos tiempos, y todos los percances del que se mueve en cualquier sentido, del que marcha en el mar proceloso de la vida libre. Sólo el que está quieto no corre riesgos, pero es verdad que tampoco avanza nada.

La libertad, viva en el texto escrito y maltratada en el hecho, será por largo tiempo la ley de nuestra condición política en la América antes española. Ni os admiréis de ello, pues no es otra la de nuestra condición religiosa en la mayoría del mundo de la cristiandad. Porque en el hecho violemos a cada instante los preceptos cristianos, porque las luchas de la vida real sean un desmentido de la Religión que nos declara hermanos obligados a querernos como tales, ¿se dirá que no pertenecemos a la Religión de Jesucristo? ¿Quién, en tal caso, tendría derecho de llamarse cristiano? Impresa en el alma la doctrina de nuestra fe, marchamos paso a paso hacia su realización en la conducta. En política como en religión, obrar es más difícil que creer.

La libertad es el dogma, es la fe política de la América del Sud, aunque en los hechos de la vida práctica imperen con frecuencia el despotismo del gobierno (que es la tiranía) o el despotismo del pueblo (que es la revolución). Hace dos mil años que los hombres trabajan en obrar como creen en materia de moral. ¿Será extraño que necesiten largos años para obrar como creen en materia de política, que no es sino la moral externa aplicada al gobierno de los hombres?

Dejad que el pueblo sud-americano ame el ideal en el gobierno, aunque en el hecho soporte el despotismo, que es resultado de su condición atrasada e indigente. Dejad que escriba y sancione la república en los textos; un día vendrá en que la palabra de libertad encarne en los hechos de la vida real, misterio de la religión política de los pueblos comprobado por la historia de su civilización: y aunque ese día, como los límites del tiempo, nunca llegue, es indudable que los pueblos se aproximan a él en su marcha progresiva, y son más felices a medida que se acercan al prometido término, aunque jamás lo alcancen, como el de la felicidad del hombre en la tierra. Por fortuna no es de Sud-América únicamente esta ley, sino del pueblo de todas partes; es ley del hombre así en política como en moral. Su espíritu está cien años adelante de sus actos.

Pero todo eso es aplicable a la libertad política más bien que a la libertad económica – objeto de nuestro estudio, la menos exigente, la menos difícil, la más modesta y practicable de las libertades conocidas. La libertad económica esencialmente civil es la libertad de poseer y tener, de trabajar y producir, de adquirir y enajenar, de obligar su voluntad, de disponer de su persona y de sus destinos privados. Accesible, por la Constitución, al extranjero en igual grado que al ciudadano, y asegurada doblemente por tratados internacionales, recibe de esta condición su más fuerte garantía de practicabilidad, y asegura ella misma el porvenir de las otras libertades, tomando a su cargo su educación, su nutrición, su establecimiento y desarrollo graduales, como el de la capacidad siempre ardua de intervenir en la gestión de la vida política o colectiva del Estado.Alberdi

El dinero privado no ha sido ni es tan raro… ¿si contamos todos los medios de pago?

Siempre vale la pena leer a Larry White sobre teoría monetaria. Por suerte también escribe artículo de más fácil lectura, tal como el que se titula “How Common Has Private Currency Been?”, para señalar que la moneda privada no es una rareza, algo pocas veces visto: https://www.aier.org/article/how-common-has-private-currency-been/

De todas formas, me queda la duda si es correcto contar la creación secundaria dinero por parte de los bancos privados como dinero privado, En fin, así comienza:

“Recientemente, un asesor de inversiones y partidario de Bitcoin tuiteó la afirmación de que «[p]or la mayor parte de la historia humana» la «[s]eparación de dinero y estado era la norma, incluso si el estado estampaba la cara de su gobernante en la moneda». Un fuerte desacuerdo (y un fuerte apoyo) siguió al tweet. La crítica más categórica aseveraba: “El dinero es y siempre ha sido una creación del gobierno”. Un desafío algo más moderado afirmaba que «el dinero privado rara vez ha sido el principal medio de intercambio».

Primero, aclaremos el objeto de la discusión. Si definimos «dinero» de la forma en que los economistas suelen hacerlo, para significar cualquier «medio de intercambio comúnmente aceptado», incluidos los depósitos bancarios y otros medios de pago por transferencia de cuenta, la afirmación de que el dinero privado ha sido raro es obviamente falsa. El dinero proporcionado por el Estado, en su mayoría en forma de papel moneda emitido por los bancos centrales y las cajas de conversión, es una pequeña parte de los saldos monetarios en poder del público en la actualidad. En Suecia, el papel moneda emitido por el gobierno rara vez se ve y podría eliminarse por completo. En Estados Unidos, el 90 por ciento del dinero en poder del público (medido por el agregado monetario M2) son depósitos bancarios privados. Los billetes de la Reserva Federal y las monedas del Tesoro en conjunto comprenden solo alrededor del 10 por ciento de M2. Para la propia economía de EE. UU., el 10 por ciento de M2 ​​es en realidad una exageración, porque aproximadamente el 60 por ciento de los billetes de la Reserva Federal se mantienen fuera del país, pero esos dólares en el extranjero sirven como moneda en otros lugares.

Para interpretarlos generosamente, supongamos que lo que quieren decir quienes dicen que el “dinero privado” ha sido raro es que la moneda privada, circulante o medios de pago mano a mano, ha sido raro. Sin embargo, incluso esa afirmación no es correcta. En un artículo anterior de este blog, critiqué la declaración del historiador Harold James de que «las monedas privadas han sido muy raras» en la historia, pero no muy raras cubren un amplio rango. Una descripción más extensa (aunque inevitablemente no exhaustiva) de las monedas privadas históricas indicará mejor hasta qué punto prevalecieron. El objetivo aquí no es argumentar, a partir del predominio histórico de varias monedas emitidas de forma privada, que fueron las mejores de todas las monedas factibles, solo establecer que se usaron más ampliamente de lo que a menudo se aprecia.”

Más sobre esto en un post posterior

Vamos mal pero el futuro va a ser extraordinario; otra vez sobre el optimismo…. respecto a la tecnología

Más sobre el optimismo respecto al futuro y a la tecnología en un artículo publicado por Big Think con el título “Techno-optimism and the rule-of-threes: why the world will soon enter an era of mass flourishing”: https://bigthink.com/the-future/mass-flourishing-mark-mills/

Los puntos principales:

  • Las tecnologías maduras en los ámbitos de la información, las máquinas y los materiales están allanando el camino hacia una explosión en el progreso y la productividad humanos.
  • En este extracto del libro The Cloud Revolution, Mark Mills describe cómo las historias de «éxito de la noche a la mañana» como el iPhone se basan en realidad en tecnologías anteriores, que a menudo tardaron décadas en desarrollarse.
  • En última instancia, las revoluciones tecnológicas del tipo que estamos experimentando ahora traen mayor riqueza per cápita, mejor salud y bienestar, y más comodidades y ocio.

Gobernantes inmorales: estamos contratando a los peores miembros de la sociedad, o muy debajo del promedio

Michael Huemer es uno de mis filósofos políticos preferidos, entre los jóvenes contemporáneos. Su libro The problem of Authority es muy recomendable. Aquí escribe sobre este tema, una columna titulada “Immoral Rulers: https://fakenous.substack.com/p/immoral-rulers

“El problema del poder

Uno de los problemas clave con la idea misma del gobierno: contratas a algunas personas para que vigilen a otros y eviten que se porten mal. Tienes que dar a los observadores suficiente poder para hacer cumplir las reglas morales correctas. Pero estos observadores no son más morales que las personas a las que vigilan. Entonces, ¿qué les impedirá usar ese poder para salirse con la suya con el mismo tipo de actos inmorales que se supone que deben prevenir?

Ese es un problema prácticamente insoluble dentro del paradigma del gobierno. Pero el problema es peor de lo que parece, porque no se trata solo de que los observadores sean humanos con las mismas debilidades y defectos que todos los demás. Una vez que hay posiciones de poder, las personas que terminan en ellas suelen ser más inmorales, más deshonestas, más propensas a aprovecharse de los demás, que las personas sobre las que gobiernan.

Piensa en la reputación de los políticos. No son exactamente conocidos por ser las personas más honestas y honorables, ¿verdad? Todo lo contrario. Junto con los abogados, tienen la peor reputación de honestidad u honorabilidad de cualquier profesión. (Dejando de lado las «profesiones» como ladrón o traficante de drogas). Parece que estamos contratando, quizás no a las peores personas de la sociedad, pero sí a personas que están muy por debajo del promedio, para gobernar a todos los demás.”

En defensa del progreso… Malthus estaba equivocado, pero la superabundancia no es un destino inevitable

Ya he publicado antes algún comentario sobre el libro Superabundance: The Story of Population Growth, Innovation, and Human Flourishing on an Infinitely Bountiful Planet de Marian Tupy y Gale Pooley. Claro, la superabundancia no está ya determinada para todos los países, hay que hacer las cosas bien o nos quedaremos fuera del barco que lleva a ese destino. No es un destino inevitable, depende del marco institucional que vayamos a darnos.

El libro es presentado y comentado por Robert Zubrin en Quillette en un artículo titulado: “Malthusian Theory Has Always Been False”: https://quillette.com/2022/09/08/in-defence-of-progress/

Así comienza:

“Durante los últimos 200 años, los apologistas de la opresión han argumentado que el número de seres humanos, las actividades y las libertades deben estar severamente restringidos porque simplemente no hay suficiente para todos. Dado que tales políticas requieren la existencia de señores supremos facultados para imponer las restricciones necesarias, los intelectuales que exponen esta línea de pensamiento nunca han carecido de patrocinadores.

El miembro más influyente de esta tribu fue Thomas Malthus (1766–1834). Empleado del East India Company College (rebautizado como Haileybury College en 1862), la teoría de Malthus de que la pobreza es causada por la reproducción humana que supera los recursos proporcionó una justificación útil para las políticas brutales de su empleador en la India y los intereses aliados en Irlanda en su propio tiempo, y , como discuto en mi libro Merchants of Despair, ha servido como base ideológica para la mayoría de los peores desastres causados ​​por humanos durante los dos siglos transcurridos desde entonces. Enfrentando a todos contra todos y, en última instancia, genocida en sus implicaciones, la teoría de la población de Malthus sigue siendo hoy quizás la mayor amenaza que existe para el futuro humano. Necesita ser refutado. En Superabundancia: la historia del crecimiento de la población, la innovación y el florecimiento humano en un planeta infinitamente generoso, Marian L. Tupy y Gale L. Pooley se propusieron la tarea vital de hacer exactamente eso.

Los autores comienzan comparando a los malthusianos de hoy con Thanos, el villano de la exitosa película Avengers: Infinity War, cuyo objetivo era matar a la mitad de todos los seres vivos del universo para preservar sus recursos supuestamente escasos. Luego pasan a mostrar con considerable detalle por qué, en el mundo moderno, tal pensamiento no solo es profundamente malvado sino completamente contrafactual. Es decir, mientras que el número de seres humanos se ha cuadruplicado en todo el mundo desde la década de 1950, en prácticamente todas las categorías el bienestar humano ha mejorado radicalmente. El ingreso personal promedio ha aumentado un 315 % en los EE. UU., un 278 % en el Reino Unido, un 82 % en el África subsahariana, un 690 % en la India y un 1936 % en China, para un promedio general del 307 %. Entonces, mientras que la teoría maltusiana predeciría que el ingreso per cápita disminuiría cuando la población se cuadruplicara, en realidad se multiplicó por cuatro, y el ingreso mundial total se multiplicó por dieciséis. Malthus dijo que el crecimiento de la población superaría el suministro de alimentos, porque la población aumenta geométricamente mientras que la producción de alimentos aumenta aritméticamente. ¡Pero durante los últimos 70 años (de hecho, durante los últimos 200 años), el ingreso mundial total ha aumentado como el cuadrado del aumento de la población!”

Los políticos apelan al sentimiento de tribu: ellos contra nosotros; todos los problemas los generan otros

Estamos atrapados en un mundo político que apela al sentimiento de tribu, y presenta todo en términos de “ellos” contra “nosotros”; los problemas siempre vienen de afuera, son responsabilidad de otros, quienes por alguna razón quieren hacernos la vida imposible. Eso parece ser común a la política, no solamente aquí. Randall G. Holcombe, Senior Fellow en el Independent Institute, y DeVoe Moore Professor of Economics en Florida State University, lo plantea en el artículo “Tribalism and Electoral Politics: «Us» vs. «Them».

https://blog.independent.org/2022/09/07/tribalism-electoral-politics/

“Los humanos siempre han vivido y trabajado en grupos e instintivamente buscan cooperar con otros en su grupo mientras ven a las personas en otros grupos con hostilidad. Las personas de la misma tribu trabajan juntas por el bien común. Las personas de otras tribus son depredadores potenciales o presas potenciales.

Esos instintos tribales se han quedado con nosotros en los tiempos modernos, a menudo de manera socialmente dañina. Los instintos tribales son la base del racismo y sientan las bases del nacionalismo. Las sociedades modernas han desarrollado instituciones para canalizar el tribalismo de manera no destructiva, como los deportes organizados. En lugar de ir a la guerra con los de otra tribu, jugamos contra ellos, dándonos la satisfacción de luchar contra otra tribu mientras minimizamos la muerte y la destrucción que acompaña a otros tipos de batallas.

La política electoral también juega con los instintos tribales. Elegimos bandos, y somos nosotros contra ellos. La forma en que se eligen los bandos depende, al menos en parte, de los políticos que se presentan a las elecciones.”

¿Porqué un pequeño productor sería mejor que uno grande? Al final, definen los consumidores

Todo tiene que ser en favor del pequeño contra el grande, la misión de todo aquél que se dedique a la política es balancear, emparejar la cancha, para lo cual tiene que actuar a favor de los más “débiles”. Pero no es siempre así, en una economía libre quien es pequeño y quien es grande lo determinan los consumidores y la capacidad de los emprendedores: quienes son pequeños hoy pueden ser gigantes mañana, como Jeff Bezos, Elon Musk o tantos otros.

Pero parece inevitable que todo investigador ponga su corazón con los “débiles”, con lo cual ya no está haciendo ciencia sino presentando una opinión política o moral. Creo que es caso de este paper:

Schlüter, Achim, “From Securing Rights for Small-scale Fishers to Property for “Efficient” Producers: The Privatisation of Scallop Production in Sechura Bay”, Peru (December 27, 2021). Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=3994780

La historia que se cuenta allí es que unos pescadores informales comenzaron a pescar la vieira peruana con mucho éxito. Al principio informalmente, luego el gobierno les reconoció el derecho de propiedad sobre ese territorio. El artículo dice que el negocio es muy riesgoso, y tal vez no es de extrañar que los pescadores prefirieron vender sus derechos. ¿Qué tiene eso de malo? Vinieron otros, la competencia en el mercado tal vez demandaba que fueran más grandes, que tuvieran mayor capacidad para asumir un negocio riesgoso. Nadie los obligó a vender. ¿Porqué estaría ahora mal que ellos fueran los que producen las vieiras?

“La Bahía de Sechura en el norte de Perú representa el lugar más importante para producir la vieira peruana (Argopecten purpuratus), no solo a nivel nacional sino también internacional. Este negocio surgió de la iniciativa de un puñado de pescadores de buceo emprendedores de pequeña escala que encontraron condiciones ideales de cultivo en la gran bahía de Sechura, y ahora es un sector importante de la economía peruana, produciendo estos moluscos principalmente para el mercado de exportación altamente competitivo. En Sechura, comenzó como una actividad informal de acceso abierto, donde, a medida que el negocio fue creciendo, se han otorgado formalmente derechos exclusivos de extracción y uso territorial bajo la ley peruana a asociaciones de pescadores artesanales. Si bien el cultivo de vieiras es muy rentable en condiciones «normales» (ambientales) en la bahía de Sechura, requiere una inversión intensiva y es un negocio extremadamente riesgoso desde el punto de vista financiero, por ejemplo, cuando las dinámicas relacionadas con El Niño provocan la mortandad de las vieiras. Después de una privatización de facto en manos de aquellos con los medios financieros, la capacidad de asumir riesgos y otras capacidades, la última ley ha allanado el camino para que los inversores a gran escala posean todos los derechos de propiedad importantes y tomen el control de todos los activos estratégicos. pasos del proceso de producción. Este estudio de caso cualitativo cuenta la historia de la privatización del negocio de vieiras en la Bahía de Sechura, utilizando el Marco Institucional y de Desarrollo y varias teorías sobre el cambio institucional. La historia narrada es, por un lado, convencional en el sentido de que se observa un típico proceso de acaparamiento: actores débiles que tienen que irse o ser expulsados ​​de un determinado lugar o negocio. Por otro lado, este proceso de acaparamiento dio varias vueltas: primero, los actores débiles, los pescadores artesanales, podían asegurar sus derechos al lograr la formalización y por ende el reconocimiento por parte del Estado peruano, para luego perderlos sucintamente por toda una panoplia de razones a poderosos jugadores recién ingresados, poderosos inversionistas.”