Educación para los pobres: ¿pública o privada?

En momentos de conflicto salarial de docentes y clases que no comienzan, es buena coincidencia tratar un tema relacionado con la educación de los pobres.

Una pausa en el tema de los valores y las instituciones.

Un alumno de la materia Applied Economics realizó la presentación de un texto de James Tooley y Pauline Dixon sobre la educación privada para los pobres, disponible aquí: http://www.elcato.org/pdf_files/ens-2006-11-15.pdf

Hace ya más de 20 años, realizando un trabajo para el Banco Mundial, Tooley descubrió, para su asombro, que los pobres del barrio más pobre de Lagos, Nigeria, enviaban a sus hijos a escuelas privadas en lugar de escuelas públicas cercanas. Se sorprendió, no pensaba que existieran. Cuando lo contó a sus compañeros del BM no le creyeron. A partir de allí recorrió los barrios más pobres del mundo, en la India, Paquistán, Ghana, China, y en todos ellos encontró escuelas privadas para los pobres. En el artículo mencionado resume las conclusiones de sus años de investigación.

Escribió recientemente un libro donde comenta todas sus experiencias:

The beautiful tree

En el contexto de los temas que estamos viendo en las clases la investigación es importante por lo siguiente:

–          En la visión predominante, los bienes y servicios se clasifican como privados o públicos según dos características:

  • La capacidad de excluir a los que no pagan
  • La rivalidad en el consumo

–          En cuanto a la exclusión se refiere, si no se puede excluir a quienes no pagan, no habría incentivo para proveer ese bien o servicio a través del mercado. Imaginemos una cafetería en la universidad, si pudiéramos simplemente pasar y llevarnos el café sin pagar, al día siguiente el dueño no estaría allí; para qué comprar café y otros insumos si luego no puede recuperar esos costos y ganar algo.

–          La rivalidad en el consumo se refiere a que un mismo bien o servicio no puede ser consumido por varias personas al mismo tiempo. EL café que yo me tomo, no lo puede tomar otro al mismo tiempo.

–          Según Samuelson, los bienes que tienen características de exclusión y rivalidad, son “privados”, y pueden ser provistos por el mercado; y los que no, son “públicos” y deberían ser provistos por el estado, ya que todos tenderíamos a ser usuarios gratuitos, “free riders”, siendo que todos valoramos pero no nos pueden obligar a pagarlo. El ejemplo más emblemático es el de un faro, que luego Ronald Coase discutiría (se trata este caso en el libro con mucho detalle).

En general, la gente afirma que la educación debería estar a cargo del estado o que éste debería cumplir un papel importante en ella. Pero atengámonos a la clasificación de Samuelson: ¿es la educación un bien público o privado? Bueno, es privado, ya que se puede excluir al que no pague (si no paga no puede ingresar al aula), y hay rivalidad en el consumo (en un aula entra un cierto número de alumnos, luego se produce congestión).

La prueba de que es un bien “privado” en este sentido es que el mercado lo provee sin inconvenientes. Entonces, ¿cuál es el carácter “publico” que justificaría el papel del estado como proveedor?

Tal vez podrúa argumentarse que el mercado puede proveer educación, pero que no va a proveer educación para los pobres. Este es el punto que contradice la investigación de Tooley: el mercado también provee educación para pobres.

Entonces, el problema a discutir tal vez sea otro, no ya si la provisión es posible o no; si no su financiamiento. Tooley muestra que los padres pobres están dispuestos y pagan la educación de sus hijos. En fin, pero son pobres, entonces el tema a considerar sería ése. En tal sentido, remito a los posts anteriores sobre soluciones a la pobreza.

Asimismo, puede ser que estas escuelas sean de muy Baja calidad. Esto es lo que resume el alumno en su presentación:

•Este paper trata sobre una investigación hecha en Ghana, Nigeria, Kenya e India para determinar que tan buena es la calidad de las escuelas privadas –y muchas veces clandestinas- dirigidas a las clases pobres, y que tanta penetración de estas instituciones existe en ese estrato social.
•A su vez, la idea es contrastar estos datos con los obtenidos sobre el sistema publico gratuito, y comparar las preferencias del usuario
•El hecho de que existan un gran numero de escuelas privadas, no registradas, podría ser una fuente de errores en el studio.
•Existe un gran interés en la población de escasos recursos en matricular a sus hijos en escuelas privadas
•Las escuelas privadas no registradas tienden a tener menores precios que las registradas
•Existe una tendencia de las escuelas privadas no registradas a ser fundadas después de la aparición de las escuelas privadas registradas, lo que sugiere una reacción a la falta de oferta.
•Las escuelas tienden a ser administradas por sus propietarios
•Los incentivos de cambiar a un hijo a una escuela publica, ej. la gratuidad de la primaria, no es muy potente en lograr un fuerte numero de cambios, y que estos cambios sean permanentes.
•Como una generalidad, las escuelas privadas –registradas o no- tenían mejor infraestructura que las publicas, y mayor presencia de docentes.
•En exámenes de desempeño la tendencia era clara a que hubiese mejores calificaciones en los alumnos de escuelas privadas
•Contrastando con estos resultados, los docentes de las escuelas publicas recibían salarios varias veces mayores que los docentes en escuelas privadas –ambos mostraron satisfacción con sus niveles de ingresos-