Racionalidad de los agentes económicos, economía de la conducta, sesgos y heurísticas

Con los alumnos de la materia Historia del Pensamiento Económico y Social de UCEMA, terminamos una serie de lecturas viendo temas que son más bien parte del futuro de la disciplina que de su pasado. Son dos lecturas: una es la conferencia de recepción del premio Nobel por Daniel Kahneman, quien recibiera el premio junto a Vernon Smith, a quien leímos al comienzo de la materia en referencia a Adam Smith. Kahneman es el único psicólogo que ha recibido este premio: Mapas de Racionalidad Limitada: Psicología para una Economía Conductual. El otro texto es de Leda Cosmides y John Tooby y se llama “Better tan Rational: Evolutionary Psychology and the Invisible Hand”.

Éste es el resumen de la conferencia de Kahneman:

“La labor considerada por el Comité del Nobel fue realizada conjuntamente con Amos Tversky (1937-1996) durante una larga e inusual colaboración muy estrecha. Juntos, exploramos la psicología de las elecciones y creencias intuitivas y examinamos su racionalidad limitada. Nuestra investigación pretende obtener un mapa de racionalidad limitada, explorando los sesgos sistemáticos que distinguen las creencias que tiene la gente y las elecciones que realiza respecto a las elecciones y creencias óptimas supuestas en los modelos del agente racional. Mi labor con Tversky incluye tres programas de investigación diferentes, algunos de los cuales fueron desarrollados con otros colaboradores. El primero exploraba la heurística que utiliza la gente y los sesgos a los que tiende cuando realiza diversas tareas relacionadas con el hecho de juzgar algo en un contexto de incertidumbre, incluyendo las evaluaciones y predicciones de las pruebas. El segundo se centraba en la teoría prospectiva (prospect theory), un modelo de elección en un entorno de riesgo y con aversión a las pérdidas en las elecciones libres de riesgo. La tercera línea de investigación se ocupaba de los efectos marco (framing effects) y de sus implicaciones para los modelos del agente racional. El presente ensayo revisa estas tres líneas de investigación a la luz de los avances recientes en la psicología de la elección y el juicio intuitivos.”

En cuanto a Cosmides & Tooby, comentan:

“La aplicación más sencilla de la psicología evolutiva a la economía implica la probabilidad de que las dos comunidades en colaboración podrían ser capaces de crear una ciencia de las preferencias (por ejemplo, en la sesión sobre «Preferencias» en la reunión de la Asociación de ciencias sociales de 1994, los papers de Gary Becker y Casey Mulligan, Robert Frank, y Paul Romer). Una arquitectura  psicológica que simplemente adquirió un conjunto de preferencias arbitrarias, siempre que fueran presente en el entorno social, no podría haber sido plausiblemente producidas por el proceso evolutivo (Tooby y Cosmides, 1992a).

En cambio, la psicología evolutiva debe ser capaz de proporcionar una lista Preferencias universales de humanos y de los procedimientos por los cuales son las preferencias se han adquirido o reordenado. Modelos de tales mecanismos deben ser capaces de abordar problemas de larga data en la economía ampliando el alcance de las preferencias más allá la noción habitual de bienes y servicios (por ejemplo, preferencias de participación en coaliciones. [Tooby and Cosmides, 1988, para riesgos como una función del sexo y la edad, e incluso para ciertas «Reglas del juego» [Cosmides y Tooby, 19921).

“En suma, la teoría económica puede cada vez más fundamentarse en los modelos teóricos y empíricos derivados de la toma de decisiones humanas por la maquinaria que actualmente se está construyendo dentro de la psicología evolutiva.”

Cosmides & Tooby: La evolución natural produjo la estructura de la mente, la interacción de las mentes, produce la mano invisible

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Económico I, Económicas UBA, vemos algunos aportes muy recientes, tales como los de la psicología evolutiva. Leemos un artículo de Leda Cosmides y John Tooby, publicado por la American Economic Review, titulado “Better tan rational: Evolutionary Psychology and the Invisible Hand”; donde comentan que la economía está basada en supuestos sobre una conducta racional, y deduce desde allí sus teorías asumiendo una conducta racional, a la que se le agregan ciertas preferencias que cada individuo posee o adquiere.

Cuando la economía abrió las puertas a la psicología, lo hizo para tratar de explicar lo que aparecen como “rarezas” o “fallas” de la racionalidad, “sesgos” en el lenguaje de la ahora muy comentada Economía de la Conducta.

Los autores que esto es, al menos, extraño, porque la conducta racional no es el “estado de naturaleza” ya que éste incluye a planetas sin vida, sopa prebiótica, montañas, árboles. Todo desvío de este estado de naturaleza demanda una explicación. Las conductas de distintos animales varían mucho y también deben ser explicadas: los murciélagos no pueden hablar y nosotros no podemos volar utilizando eco-localización. Los humanos y otros animales razonan y actúan en base a instrumentos computacionales alojados en el tejido cerebral.

Todo modelo económico asume teorías sobre estos instrumentos computacionales, pero son generalmente implícitos, sumergidos en los supuestos del modelo. Actualmente, los economistas asumen que esos instrumentos de alguna forma generan decisiones “racionales”, pero Cosmides & Tooby creen que modelos modernos sobre el funcionamiento del cerebro pueden mejorar mucho la teoría económica y ser parte de esos modelos, no algo que queda afuera.

Al no tener eso en cuenta la teoría económica se ha quedado respecto al avance de las disciplinas que estudian el cerebro y la conducta humana, aunque los autores creen que mucho puede salir de la combinación de teoría económica, psicología y biología evolutiva.

Para empezar, que el proceso de selección natural es un proceso del tipo “mano invisible” y es el único componente del proceso evolutivo que genera mecanismos complejos en los organismos. En palabras de Hayek, la selección natural es también un “orden espontáneo”, como lo es la evolución biológica.

Esa selección natural es la que construyó el mecanismo de toma de decisiones en la mente humana, que genera toda la conducta económica. El proceso de mano invisible de la selección natural creó la estructura de la mente y la interacción de las distintas mentes es lo que genera la mano invisible de la economía. Una “mano invisible” creó la otra.

Para Cosmides & Tooby la mente no es una computadora de tipo general, y el ser humano no llega al mundo como una “página en blanco” sino que llega cargado de distintos programas computacionales que determinan ciertas conductas y fueron formados en los millones de años que fuimos cazadores-recolectores.

Para ellos, es necesario encontrar esos mecanismos, verificarlos, y esto nos dará una comprensión muy superior de la acción humana.

Última de las tres conferencias sobre la posibilidad del anarco capitalismo: ahora lo que aporta la psicología evolutiva

Último video de las tres conferencias sobre la cooperación voluntaria en la sociedad. La teoría de los juegos repetidos y evolutivos, la economía experimental y la psicología evolutiva proveen argumentos para considerar que una sociedad anarco capitalista sería, al menos teóricamente, posible. Eso no quiere decir que vaya a ocurrir, pero tampoco podemos descartar una evolución hacia tal destino. Aquí entonces la última: