Más difícil que reformar una constitución: casi 30 años y todavía no hay acuerdo Mercosur-UE

Con los alumnos de la materia Empresas y Negocios Internacionales de UCEMA, vemos un documento oficial sobre el tratado UE-Mercosur. Es de Julio de 2019 y no parece haberse avanzado mucho desde entonces, pero vale la pena ver las posibilidades que presenta:

Es el acuerdo más amplio y ambicioso alcanzado por ambos bloques en toda su historia, creando un mercado de bienes y servicios de 800 millones de consumidores que se beneficiarán de una oferta más diversa y de mayor calidad a precios más competitivos.

Es parte de la inserción inteligente de la Argentina en el mundo. El crecimiento y desarrollo sostenible no se puede lograr en soledad, sólo es posible con más y mejor integración internacional y más y mejor comercio. En el pasado, la desconexión de la Argentina con el mundo sólo significó retraso económico para nuestro país.

El acuerdo con la UE se inscribe en el marco de otros diálogos y negociaciones en curso que buscan también abrir nuevos mercados para nuestros productos, posicionando a su vez al Mercosur como una plataforma que se proyecte hacia la región y hacia el resto del mundo. La agenda de negociaciones incluye, además de este acuerdo, a EFTA1, Canadá, Singapur y Corea del Sur, así como la profundización de los vínculos con América Latina.

Las negociaciones para alcanzar un acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea han tomado mucho tiempo. Más de 20 años: se inició el diálogo en el año 1995, se alcanzó el mandato negociador de la Comisión Europea en 1999 y la primera ronda en el año 2000. Fue un objetivo compartido por los todos los gobiernos de los Estados Partes del Mercosur desde ese momento hasta ahora. Sin embargo, es entendible la persistencia de nuestros gobiernos.

La UE es un mercado inmenso con 500 millones de habitantes que representa el 20% de la economía mundial, es el primer inversor con un stock que supera el 30% de las inversiones globales e importa el 17% del total de las compras mundiales de bienes y servicios.

El pensamiento político del kirchnerismo: una utopía respecto al pasado, no al futuro

En un artículo super interesante Julio H. Cole, amigo, economista y profesor de la UFM, analiza el papel de las utopías y las distopías en la historia, haciendo énfasis al final en las famosas distopías del siglo XX como Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley y 1984, de George Orwell. Pero, como parte del texto creo que analiza algo que se aplica al pensamiento político del kirchnerismo en Argentina. Este grupo político no plantea una “utopía” sobre un mundo futuro perfecto o al menos, deseable, sino que el ideal está en el pasado.

“Sobre Utopías y Distopías (con comentarios sobre una novela distópica moderna)”: Laissez-Faire, No. 47 (Sept 2017): 7-18: https://laissezfaire.ufm.edu/index.php?title=LF-47.2_Cole.pdf

Así lo plantea Cole:

“Algunos estudiosos del tema piensan que los antecedentes de la tradición utópica son las fábulas y leyendas de una Edad de Oro o de un Paraíso Perdido. En estas historias, el ideal de un estado de armonía se proyecta a un pasado mítico (a diferencia de las utopías modernas, que tienden a proyectarse a un futuro muy distante) y se concibe un estado de felicidad rústica en la que los hombres llevaban vidas simples, sin las artificialidades de la civilización y las corrupciones que ésta conlleva.

Por otro lado, un elemento común a estas fábulas y mitos (que resurgen cada vez que el desencanto con la civilización llega a un grado crítico) es que este estado de armonía original es algo que ya no se puede recuperar. Expresan un anhelo de paz universal, pero también un sentido de inocencia perdida, de nostalgia y añoranza por algo precioso que se perdió para siempre.

A veces este sentido de nostalgia, con ciertos elementos de proyección utópica, se percibe incluso en descripciones de épocas que corresponden a un pasado no-mítico. Cuando esto sucede, las descripciones casi siempre dicen más sobre los sesgos del historiador que de las realidades históricas retratadas. Edward Gibbon, por ejemplo, describió la época de los emperadores Antoninos como la de una felicidad y prosperidad inigualadas en toda la historia humana:

“Si a un hombre le preguntaran cuál fue el período de la historia del mundo durante el cual la condición de la raza humana fue más feliz y próspera, nombraría, sin duda alguna, el que inicia con la muerte de Domiciano y concluye con la accesión de Cómodo” (History of the Decline and Fall of the Roman Empire, 1776, vol. 1, Cap. III, parte 2).

Gibbon seguramente se refería a la clase privilegiada en la Roma antigua, y es muy dudoso que la condición de la gran mayoría de la población –los campesinos, los proletarios y los esclavos– haya sido realmente muy próspera y feliz, o de que hayan disfrutado mucho de la vida en esa supuesta época dorada. A lo largo de la mayor parte de la historia humana, las masas anónimas sólo figuran como víctimas de guerras y hambrunas, y como sumisos peones de la clase dominante. Lo que ha quedado son los monumentos –las pirámides y los grandes templos– erigidos para honrar a los mandamases de turno, pero en realidad sabemos muy poco (casi nada) sobre cómo vivían, y mucho menos cómo se sentían, los infortunados esclavos que los construyeron.

En la actualidad, ciertos movimientos político-sociales de carácter utópico no tienen realmente una orientación futurista, sino que más bien pretenden recuperar de alguna forma los valores asociados a una época del pasado remoto, esperando de este modo recuperar también los aspectos positivos que se asocian en el imaginario con esos valores y con ese tiempo pasado. El yihadismo islámico que busca establecer un califato universal basado en la ley sharia es un utopismo de este tipo.”

Escenarios para el año 2050: ¿todo cambió con la invasión a Ucrania?

Con los alumnos de UCEMA, vemos un informe de Deutsche Post donde se plantean diferentes escenarios para la economía global en el año 2050: http://www.dpdhl.com/en/media_relations/press_releases/2012/the_world_in_2050.html

Y sí, hay gente que tiene que estar pensando en el 2050, mientras muchos apenas sabemos lo que va a pasar el año que viene. La falta de una moneda sólida en el mundo y de crecientes endeudamientos en los principales países del planeta debería alertarnos ya que habrá turbulencias. La crisis del 2008 quedó atrás pero nada se ha hecho para evitar la próxima. Las políticas monetarias de los bancos centrales “generan” los ciclos económicos de auge y caída, no los suavizan. Sin embargo, nada de esto se menciona en el análisis del futuro de este reporte. Tampoco hay nada en relación a una generalización del populismo en los países ricos, eso que representa Donald Trump y que encontramos en Europa tanto en versiones de izquierda como de derecha. ¿Y cuáles son los escenarios que encuentran?

Escenario 1: Una economía sin control, con colapso a la vista. Pero curiosamente a ese destino se llegaría por “un materialismo y consumo sin límites, alimentado por el paradigma del crecimiento cuantitativo y el rechazo el desarrollo sustentable.” EL comercio mundial ha florecido por la eliminación de las barreras comerciales, Asia es el centro de la economía y una super-red de transpote global asegura rápidos intercambios entre los centros de consumo. Pero el cambio climático lleva a desastres naturales.

Escenario 2: Mega-eficiencia y mega-ciudades. Un mundo en el que las ciudades son los grandes motores del progreso y el estado nacional queda en un segundo plano. Las ciudades se benefician del crecimiento “verde”. Para superar problemas como la congestión y las emisiones se han convertido en campeonas de la colaboración. Los consumidores cambiaron sus hábitos, los productos ya no tanto se compran sino que se alquilan.

Escenario 3: Estilos personalizados. La individualización y el consumo personalizado se han extendido por doquier. Los consumidores pueden diseñar y crear sus propios productos, con impresoras 3D. Esto se complementa con una infraestructura energética descentralizada.

Escenario 4: Proteccionismo paralizante. A partir de las crisis económicas, el nacionalismo excesivo y las barreras proteccionistas, la globalización se ha revertido. El desarrollo tecnológico es lento. Los altos precios de la energía y la escasez de su oferta llevan a conflictos internacionales sobre los recursos.

Escenario 5: Resistencia global, adaptación local. Describe un mundo caracterizado por un alto nivel de consumo gracias a la producción automatizada y barata. Pero el acelerado cambio climático y las frecuentes catástrofes naturales quiebran las cadenas de suministro global y se producen constantes fallas en la oferta. El paradigma económico cambia de la maximización de la eficiencia a la mitigación de la vulnerabilidad. Esto lleva a duplicar sistemas para superar esos inconvenientes aunque la eficiencia termina sacrificada.

En fin, puede ser que alguno o más de uno de los escenarios descriptos se produzca: el auge de las ciudades, la personalización del consumo. Pero tal vez el escenario más importante será el que determinará las políticas fiscales y monetarias de los gobiernos ya que si hay una amenaza en el planeta actualmente es que tienen las manos libres para hacer lo que quieran, sin mayores controles y lo que quieren suele ser gastar y emitir. Todo, por supuesto, con los mejores argumentos acerca del impulso de la “demanda agregada” y las terribles amenazas de la deflación.

Tal vez haya que incorporar un escenario que describa el colapso del estado benefactor, o el auge del populismo, o el derrumbre del comercio por el proteccionismo, o una combinación de todas, hundido en un mar de deuda y emisión monetaria. ¿Y después?

Milton & Rose Friedman sobre el impacto de las ideas en la evolución de la sociedad

Con los alumnos de la materia Historia del Pensamiento Económico y Social, De UCEMA, vemos un artículo breve y simple de Milton y Rose Friedman, pero sobre un tema de fundamental importancia, el papel que cumplen las ideas en la evolución de las sociedades, los ciclos que se generan, los procesos de cambio y las crisis como detonantes de muchos de esos cambios. Es de fundamental importancia en todas nuestras sociedades. Así presentan el tema:

”El objetivo de este ensayo es modesto: presentar una hipótesis que se ha tornado cada vez más razonable para nosotros a medida que pasan los años, ilustrarla con ejemplos de los últimos tres siglos y analizar algunas de sus implicancias. La hipótesis es la siguiente: un cambio importante en la política social y económica está precedido por un cambio en el clima de la opinión intelectual, generado, al menos en parte, por circunstancias sociales, políticas y económicas contemporáneas. Este cambio puede comenzar en un país pero, si es duradero, termina por difundirse en todo el mundo. Al principio tendrá poco efecto en la política social y económica. Después de un intervalo, a veces de décadas, una corriente intelectual “tomada en su punto culminante” se extenderá al principio gradualmente, luego con más rapidez, al público en general y a través de la presión pública sobre el gobierno afectará las medidas económicas, sociales y políticas. A medida que la corriente de acontecimientos alcanza su punto culminante, la corriente intelectual comienza a disminuir, compensada por lo que A. V. Dicey denomina las contracorrientes de opinión, que representan generalmente una reacción a las consecuencias prácticas atribuidas a la corriente intelectual anterior. Las promesas tienden a ser utópicas. Nunca se cumplen, y por lo tanto desilusionan. Los protagonistas iniciales de la corriente de pensamiento desaparecen y la calidad intelectual de sus seguidores y partidarios disminuye en forma inevitable. Hacen falta independencia y coraje intelectuales para iniciar una contracorriente que domine la opinión, y también, aunque en menor medida, para unirse a la causa. Los jóvenes emprendedores, independientes y valientes buscan nuevos territorios para conquistar y ello requiere explorar lo nuevo y lo no probado. Las contracorrientes que juntan sus fuerzas ponen en movimiento la próxima marejada, y el proceso se repite.

No es necesario mencionar que este esquema está demasiado simplificado y excesivamente formalizado. En particular, omite cualquier análisis de una interacción sutil mutua entre la opinión intelectual, la opinión pública y el curso de los acontecimientos. Siempre se dan cambios graduales en las políticas y en los acuerdos institucionales. Sin embargo, los cambios importantes rara vez ocurren, excepto en los tiempos de crisis, cuando, utilizando la frase evocadora de Richard Weaver,”las ideas tienen consecuencias”. La corriente de pensamiento llega al público por medio de intelectuales de diversas profesiones: maestros y predicadores, periodistas de la prensa escrita o de la televisión, eruditos y políticos. El público comienza a reaccionar a esta crisis de acuerdo con las opciones que los intelectuales han explorado, opciones que limitan en forma eficaz las alternativas abiertas a los poderes existentes. En casi toda corriente una crisis se identifica como el catalizador de un cambio importante en la dirección de la política.”

Milton Friedman sobre la responsabilidad social empresaria y el debate con John Mackey

Los alumnos de Historia del Pensamiento Económico y Social de UCEMA, leer en forma optativa a Milton Friedman: “La responsabilidad social de los empresarios es incrementar sus ganancias”. Y e debate que se genera con John MacKey, de Whole Foods.

El artículo, publicado en la revisa del New York Times es claramente desafiante, típico de Friedman. Con un título agresivo busca llamar la atención de los lectores. Así lo comenta una alumna:

“Friedman hace hincapié en su rechazo a la responsabilidad social de la empresa. Friedman establece que no puede hablarse estrictamente sobre RSE ya que, quienes adquieren responsabilidades son las personas y no una corporación artificial. Quienes deben ser responsables son las personas y no una corporación artificial. Quienes deben ser responsables son los empresarios, dueños, o quienes representan a las compañías, es decir, los ejecutivos corporativos. Ahora bien, ¿en qué consiste esa responsabilidad?”

“El ejecutivo corporativo es también una persona en su propio derecho y, como tal, puede que tenga muchas otras responsabilidades que reconozca o asuma de forma voluntaria: para con su familia, su conciencia, sus sentimientos de caridad, su iglesia, sus clubes, su ciudad, su país. Puede que se sienta obligado por dichas responsabilidades a dedicar parte de sus ingresos a causas que considera respetables, a rechazar trabajar para ciertas corporaciones, e incluso a abandonar su trabajo, por ejemplo, para incorporarse al ejército de su país. Si lo deseamos, podemos referirnos a algunas de estas responsabilidades como “responsabilidades sociales”. Sin embargo, en este sentido el ejecutivo corporativo está actuando como principal y no como agente; está gastando dinero, tiempo o energía, y no el dinero de sus empleadores o el tiempo o la energía que por contrato se comprometido a dedicar a los objetivos de los mismos.”

El tema es tan sensible que muchos no llegan a ver los argumentos de Friedman. No digo estar de acuerdo, sino simplemente entenderlo. Lo mismo debe haber sucedido con muchos de sus lectores.

Pero los alumnos no leen solamente esto, sino también un muy interesante debate organizado por la Reason Foundation donde John Mackey, fundador y presidente de Whole Foods, la exitosa cadena de supermercados naturistas sostiene:

“Estoy muy en desacuerdo. Soy un empresario y un libertario del libre mercado, pero creo que la empresa inteligente debe crear valor para todos sus socios. Desde la perspectiva del inversor, el fin de los negocios es maximizar las ganancias. Pero no es el fin de otros stakeholders –clientes, empleados, proveedores y la comunidad. Cada uno de estos grupos definirá el objetivo de la firma en términos de sus propias necesidades y deseos, y cada perspectiva es válida y legítima.

Mi argumento no debería interpretarse como hostil hacia las ganancias. Creo que conozco algo sobre cómo crear valor para los accionistas. Cuando co-fundé Whole Food Markets hace 27 años comenzamos con $45.000 de capital, tuvimos ventas por $250.000 en nuestro primer año. En los últimos doce meses hemos tenido ventas por más de $4.600 millones, ganancias netas de más de $160 millones y una capitalización de mercado superior a los $8.000 millones

Pero no hemos logrado ese tremendo aumento en el valor de los accionistas haciendo que el valor de las acciones sea nuestro objetivo principal. En mi matrimonio, la felicidad de mi mujer es un fin en sí mismo, no solamente un medio para mi propia felicidad; el amor me lleva a poner la felicidad de mi mujer en primer lugar, pero al hacerlo soy feliz también yo. Igualmente, los negocios más exitosos ponen al cliente en primer lugar, antes que los inversores. En una empresa centrada en las ganancias la felicidad de los clientes es simplemente un medio para un fin: maximizar las ganancias. En una empresa centrada en los clientes, su felicidad es un fin en sí mismo, y será buscado con mayor interés, pasión y empatía de lo que puede hacerlo una empresa centrada en las ganancias.”

China: las empresas con conexiones «políticas» contaminan un 25% más que las que no las tienen

Hay gente que se anima a escribir en entornos que no son los más propicios. Este paper muestra que las empresas chinas que tienen conexiones “políticas” contaminan más que las que no las tienen. ¿Obvio? ¿O para qué sirven las conexiones políticas sino para eludir las normas que se aplican a todos los demás? El artículo se titula: “Political Connection and Water Pollution: New Evidence from Chinese Listed Firms”, por Rui Xie, de Hunan University; Jiahuan Zhang, de Hunan University y Chuan Tang, de Huazhong Agricultural University – College of Economics and Management: https://ssrn.com/abstract=4173397

Espero que difundir esto (está libremente disponible en la web), no les genere mayor riesgo. Esto dicen:

“Analizamos los datos de 689 empresas chinas que cotizan en bolsa entre 1999 y 2010 para estudiar la relación entre las conexiones políticas de las empresas y sus emisiones contaminantes. Encontramos que, ceteris paribus, una empresa contaminante con altos directivos conectados políticamente descarga alrededor de un 25 % más de demanda química de oxígeno (DQO) por valor de 10 000 RMB (alrededor de 1500 USD) de producción total. El impacto de las conexiones políticas en las emisiones de DQO se desvanece gradualmente con la partida de los altos directivos políticamente conectados. Sin embargo, las conexiones políticas no afectan las emisiones de las empresas de contaminantes del agua no regulados o contaminantes del aire que reciben altos niveles de atención pública. Además, encontramos evidencia de que las empresas contaminantes pueden dejar inactivas las unidades de tratamiento de aguas residuales, lo que reduce los costos de tratamiento y, por lo tanto, aumenta las emisiones contaminantes. Los hallazgos de este estudio ayudarían a avanzar en la discusión sobre el manejo de la contaminación del agua y el diseño de regulaciones ambientales efectivas bajo un esquema de política de comando y control en los países en desarrollo.”

El Acuerdo EU-Mercosur puede que mejore las condiciones ambientales pero, ¿no tendría mayor impacto en el comercio?

El proyecto de acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea se encuentra estancado, ahora porque el gobierno argentino no está interesado en avanzar en este proceso que ya lleva décadas. En un paper reciente se analiza el impacto ambiental que podría tener el acuerdo, pero lo interesante del caso es que los autores señalan que el proyecto no significa que vaya a haber cambios importantes tanto sea en las normas arancelarias y para-arancelarias relacionadas con el comercio agrícola. ¿Entonces? ¿Cuál es el objetivo de un tratado de “libre comercio”. El paper se titula “The EU-MERCOSUR Trade Agreement and Its Impact on CO2 Emissions”, Banco de Espana Article 2/22 y los autores son Rodolfo G. Campos, Marta Suárez-Varela y Jacopo Timini, del Banco de España: https://ssrn.com/abstract=4021945

“En 2019 la Unión Europea (UE) y los países latinoamericanos que integran el Mercado Común del Sur (Mercosur) alcanzaron un acuerdo político para firmar, ratificar e implementar un acuerdo comercial entre ambos bloques. Se espera que este acuerdo traiga beneficios comerciales y de bienestar a ambos lados del Atlántico. El impacto estimado para la UE será similar al de otros acuerdos recientes, como el suscrito con Japón. Sin embargo, el “acuerdo de principio” UE-Mercosur ha suscitado preocupaciones por su potencial impacto sobre el medio ambiente y el clima, a pesar de que incluye disposiciones estrictas en estas áreas y supone muy pocos cambios en las medidas arancelarias y no arancelarias adoptadas para los productos agrícolas. importaciones del Mercosur. Este artículo se centra en un aspecto específico del potencial impacto ambiental del acuerdo UE-Mercosur, a saber, el cambio previsto en las emisiones globales de CO2. A pesar de la incertidumbre asociada a dichas estimaciones, al utilizar un modelo estándar de equilibrio general, el incremento de emisiones de CO2 derivado de este acuerdo se encuentra limitado. Además, en ciertos escenarios plausibles, la aplicación de los estándares ambientales muy estrictos previstos en el acuerdo en principio podría incluso reducir las emisiones en los países del Mercosur.”

Una revolución silenciosa: el mercado está cambiando disruptivamente la atención médica en USA

Es bueno tener cada tanto noticias positivas, y el mercado nos brinda muchas. En la última edición de la revista The Austrian, publicada por el Mises Institute, se presentan los cambios que están ocurriendo en la industria de la salud en los Estados Unidos. Esto dice Jeff Deist en la introducción: https://cdn.mises.org/the_austrian_july_aug_2022.pdf

“Incluso en medio de un montón de malas noticias, ocurren revoluciones silenciosas a nuestro alrededor. Ninguna industria estadounidense está más madura para la disrupción que la medicina. Los estadounidenses están confundidos; enfermos, con sobrepeso, mentalmente enfermos y dependientes de demasiados medicamentos recetados.

El negocio de la “atención médica” está dominado por intermediarios del gobierno —Medicare— y de compañías de seguros “privadas”, y está en grandes problemas. Las primas y los costos de bolsillo ahora promedian $23,000 por año para una familia de cuatro. Y el grupo más caro de asegurados, los mayores de sesenta y cinco años, se duplicará en número para 2050. Durante décadas, se nos ha dicho que la atención médica es un derecho y no está sujeta a las leyes de la economía. Se afirma que el aumento de los precios, la complejidad y la captura de seguros, causada por la intervención estatal, representan una falla del mercado. Los esquemas de gobierno de pagador único se ofrecen como la solución, incluso cuando esos sistemas fallan estrepitosamente en lugares como Canadá y el Reino Unido.

Afortunadamente, el mercado es una fuerza poderosa y siempre encuentra la manera. Héroes como el Dr. G. Keith Smith del Centro de Cirugía de Oklahoma, junto con un número cada vez mayor de médicos de atención primaria directa, están eliminando al intermediario y devolviendo los precios en efectivo a la medicina. Donde los terceros destruyeron la disciplina del mercado e interfirieron con la relación médico-paciente, el creciente número de prácticas en efectivo reafirma ambos.

Mi entrevista con el Dr. Smith nos da una mirada al interior de esta revolución médica y lo dejará optimista para el futuro. ¿Cómo se ve ese futuro? No podemos saberlo exactamente, pero ya tenemos el modelo de una época en que la medicina estadounidense era la envidia del mundo:

  1. Los pacientes pagan en efectivo por los servicios básicos. Esto podría significar clínicas de Walmart para algunas personas o servicios exclusivos de conserjería en el hogar para otras, pero de cualquier manera, los precios directos en efectivo imponen la asignación coherente de recursos.
  2. El seguro cubre únicamente los eventos asegurables. Las enfermedades graves o los accidentes están cubiertos por seguros catastróficos, con franquicias elevadas y cotizados de acuerdo a la realidad actuarial del comprador (edad, salud y hábitos).
  3. Los médicos y hospitales caritativos atienden a los verdaderamente pobres e indigentes.

¿Es la corrupción de la justicia la que genera corrupción en la política o al revés?

En momento en que se hace intensa la discusión sobre la corrupción en la política y en la justicia, un artículo publicado en la revista Constitutional Political Economy trata el asunto con una hipótesis poco común: que es la corrupción en la justicia la que promueve la corrupción en la política. Discutible, por cierto, pero interesante. El autor es Khalid Sekkat, Centre Emile Bernheim, University of Brussels. El artículo se titula “Have you been served, your honor? Yes, thank you, your excellency: the judiciary and political corruption”: https://doi.org/10.1007/s10602-021-09348-4

“Utilizando una muestra de 56 países (28 ricos y 28 pobres), observada durante el período 2004-2013, nuestro artículo desarrolla un análisis del contagio de la corrupción a nivel interinstitucional. Más precisamente, examina si la corrupción en el sistema de justicia es un factor importante para explicar la expansión de la corrupción en la política. Encontramos un claro efecto causal unidireccional de la corrupción en el sistema de justicia sobre la corrupción en el parlamento. La justicia corrupta baja induce a la política corrupta baja. Los resultados son robustos a varias comprobaciones. Parece que la reducción de la corrupción en la justicia por sí sola provoca una reducción directa de la corrupción en la política. Dado que combatir la corrupción es muy costoso, el resultado destaca el beneficio adicional de dedicar mayores recursos a frenar la corrupción judicial.”

El último libro de Pikkety «Breve historia de la desigualdad», puede ser tan dañino como el Manifiesto Comunista

Durísima e interesante crítica de Marx Thornton, del Mises Institute, al último libro de Pikkety en un artículo que se titula: “Thomas Piketty Wants to Bring Back Communism in the Guise of Democratic Socialism”, sobre el último libro de este autor titulado “A Brief History of Equality”, Harvard University Press, 2022: https://mises.org/wire/thomas-piketty-wants-bring-back-communism-guise-democratic-socialism

Breve historia de Thomas Piketty es la cuarta entrega de su ataque a la desigualdad económica, y sigue al éxito de ventas El capital en el siglo XXI y El capital y la ideología. El tercero, Time for Socialism: Dispatches from a World on Fire, 2016–2021, es solo una colección de artículos populares basados ​​en los cuales el New York Times calificó a Piketty de economista “vagamente de centro-izquierda”. Este cuarto volumen delgado de Harvard University Press pide políticas socialistas de gran alcance para establecer la igualdad económica. Es un canto de sirena del comunismo: “justicia económica” sin ningún costo ni perjuicio notable para la sociedad.

La razón principal de mi preocupación por Piketty y este libro es la influencia relativa del Manifiesto Comunista de Karl Marx (escrito con Frederick Engels) versus su Kapital: A Critique of Political Economy. El Manifiesto fue breve, directo y políticamente procesable, mientras que Kapital fue extenso, lleno de jerga, lleno de notas al pie y nebuloso sobre la acción política. De hecho, la visión de la historia de Marx les dijo a los lectores de Kapital que se quedaran quietos durante generaciones y sufrieran, ¡mientras que el Manifiesto fue un llamado inmediato a las armas en todo el mundo!

En términos de relevancia, el programa de diez puntos del Manifiesto se convertiría en la plataforma de acción política para los socialistas democráticos en todo el mundo y la política pública en las naciones líderes para 1917. En contraste, la toma de poder marxista altamente improbable de Rusia no tuvo un modelo de Kapital, condujo a una política económica. desastre tras otro, y terminó en fracaso, como predijo Ludwig von Mises. Piketty puede haber al menos aprendido esa lección y aboga por una toma de posesión de tipo socialdemócrata.

Todos los libros de Piketty son terribles desde una perspectiva económica. Lo que es más importante, todos son tan peligrosos para la economía política como los libros de Marx fueron catastróficos para cientos de millones de personas, especialmente para las personas de bajos ingresos que Marx y Piketty proponen ayudar. La brevedad de este libro lo convierte potencialmente en el más devastador socialmente de los cuatro.”