Un argumento por la legalización de las drogas basado en el respeto a derechos individuales

Michael Huemer analiza las leyes contra el comercio de drogas. Son varios argumentos, pero aquí va uno sólo, referido a que estas leyes violan derechos de las personas. Está en este artículo: https://fakenous.substack.com/p/the-drug-laws-dont-work

“Autopropiedad

Supongamos que tengo una computadora y soy un muy mal guardián de la computadora. Instalo programas malos que ralentizan mi máquina sin hacer nada útil. Periódicamente, derramo Coca-Cola en el teclado y hay que reemplazarlo. Un día, tiro mi computadora por la ventana hacia mi patio trasero, rompiéndola permanentemente.

Como resultado de la destrucción de mi computadora, pierdo mi disertación en la que he estado trabajando durante 5 años. Fue una disertación brillante, por lo que es una gran pérdida para el mundo. Además, me siento muy infeliz durante los próximos meses, lo que a su vez hace que mi familia y mis amigos se sientan infelices. Así que mi mala administración de la computadora tiene consecuencias negativas tanto para los demás como para mí.

P: ¿Qué se debe hacer al respecto? ¿Quizás debería ser arrestado y enviado a la cárcel?

No. Nadie apoyaría eso. ¿Por qué no? Porque era, después de todo, mi computadora. Puedo hacer lo que quiera con él (que no afecte los derechos de los demás), incluso si lo que estoy haciendo es destructivo.

Ahora compare otro caso. Tienes un cuerpo, pero lo cuidas mal. A menudo ingieres cosas que tienen poco o ningún valor nutricional y que empeoran el funcionamiento de tu cuerpo. Lo rellenas con papas fritas y drogas. Esto le impide terminar su brillante disertación, lo cual es una gran pérdida para el mundo. También hace que su familia y amigos sean infelices. Por lo tanto, la mala administración de su cuerpo tiene consecuencias negativas tanto para los demás como para usted.

¿Qué se debe hacer al respecto? ¿Debería ir a la cárcel?

De nuevo, no. es tu cuerpo En todo caso, tienes incluso más derechos sobre tu cuerpo que yo sobre mi computadora. Puedes hacer lo que quieras con él (que no afecte los derechos de los demás), incluso si lo que estás haciendo es destructivo.

Ese es el primer argumento para legalizar las drogas.”

Las protestas callejeras en Buenos Aires: cuanto más abundan, menos impacto tienen. Distinto es en Irán

Una ley básica de la economía podría tal vez aplicarse a las protestas en las calles: cuanto algo más abunda, menor precio tiene. El aire es casi ilimitado (por ahora) y respirar es gratis. Las protestas en la calle en Buenos Aires tienden a eso, ya son casi un adorno más (poco estético y molesto) que no envía mayor información. Distinto es el caso en Irán donde hay una larga tradición de lucha por los derechos individuales que ha vuelto a aflorar a iniciativa de las mujeres.

Se trata en el artículo que publica JStor con el título “Iran’s Protest Culture”, por Tim Brinkhof: https://daily.jstor.org/irans-protest-culture/

“Los disturbios civiles que estallaron en Irán después de que Mahsa Amini, de 22 años, fuera presuntamente asesinado a golpes por la policía de moralidad de la República Islámica en septiembre, continúan extendiéndose por todo el país. Las manifestaciones inicialmente destinadas a abolir las leyes obligatorias sobre el hiyab ahora piden el desmantelamiento completo de la propia república. De la noche a la mañana, los manifestantes pasaron de quitarse los pañuelos de la cabeza a prenderles fuego, de derribar los retratos de su Líder Supremo, Ali Khamenei, a gritar: “¡Muerte al opresor!”. en las calles.

Muchos informes presentan estos desarrollos como sin precedentes, y por una buena razón. Como dice Assal Rad, director de investigación del Consejo Nacional Iraní Estadounidense, en una llamada de Zoom, el nivel actual de desobediencia civil habría sido “inimaginable” hace unos meses.

Al mismo tiempo, es importante reconocer que las protestas de hoy no son del todo únicas en el contexto de la historia iraní. Están firmemente arraigados en una tradición centenaria de acción colectiva contra el autoritarismo, una tradición que creó “una de las culturas de protesta más sólidas del mundo”, como escribe Reza Aslan en An American Martyr in Persia: The Epic Life and Tragic Death. de Howard Baskerville, ambientada durante la Revolución Constitucional Persa de 1905-1911.

Según el historiador de Oriente Medio Ervand Abrahamian, la cultura de protesta de Irán surgió a finales del siglo XIX en los bazares. Esto no fue una coincidencia; el bazar, un mercado, un banco, una escuela y un centro religioso, todo en uno, era el nexo de unión de la vida pública iraní. Los comerciantes y los miembros de los gremios elegían a sus líderes independientemente del sha. Al carecer de voz en el gobierno, la única forma de proteger sus intereses era a través de peticiones y manifestaciones.”

Sobre el respeto al derecho de los demás: Al día de hoy, hay quienes se castran voluntariamente…., por razones eróticas

Ser “liberal” significa respetar, en forma irrestricta, los proyectos de vida de los demás aunque, por supuesto, no coincidan con los que uno mismo desearía que tuvieran. Miren este ejemplo: todavía hoy hay quienes se castran voluntariamente (¡?¡¿). En fin, qué decir, parece una locura pero bueno, en tanto y en cuanto no violan los derechos de los demás…, están su derecho de hacerlo. El tema aparece en un artículo de Big Think, titulado: “Voluntary eunuchs: Why do some men choose castration?”, que señala que, paradójicamente, algunos lo hace por motivos… eróticos.

https://bigthink.com/health/voluntary-eunuchs-why-some-men-choose-castration/

  • Un equipo internacional de investigadores entrevistó a 208 hombres que optaron voluntariamente por la extirpación de sus genitales.
  • Cuando se les preguntó por qué fueron elegidos para someterse a la castración, aproximadamente la mitad de los encuestados expresaron el deseo de lograr su «yo preferido». Otros lo buscaron por razones eróticas.
  • Alrededor de una cuarta parte de los hombres castrados mencionaron específicamente vivir en una granja y presenciar la castración de animales como su principal impulso.

“Durante gran parte del período dinástico de varios milenios de China, algunos hombres eligieron la castración (extirparles el pene y los testículos) para servir como funcionarios imperiales de alto rango. Incapaces de engendrar hijos, estos funcionarios no se verían tentados a tomar el poder y comenzar sus propias dinastías, o eso era lo que se pensaba.

Las castraciones también se llevaron a cabo en Europa, aunque por una razón diferente. Más prominentemente en Italia, los niños selectos fueron entrenados rigurosamente como cantantes, luego castrados antes de la pubertad para evitar cambios en la laringe («caja de voz»), preservando así una voz de soprano feminizada, de rango más alto. Mientras que algunos «castratis», como se les llamó, tuvieron algo que decir en sus cambios radicales, desafortunadamente, muchos otros no lo hicieron.

Aunque es raro, algunos hombres que viven hoy en países desarrollados eligen libremente que les extirpen los genitales. Entre 2016 y 2017, un equipo internacional de investigadores entrevistó a 208 de ellos a través de la comunidad en línea Eunuch Archive. Los científicos describieron lo que aprendieron en un estudio publicado recientemente en Archives of Sexual Behavior.”

Caída de la calidad institucional en Chile: derechos para ciertos grupos, que no tendrán individuos u otros grupos

La Convención Constitucional chilena parece que va a llevar a la práctica aquél principio de la novela de George Orwell, Rebelión en la Granja, cuando uno de los cerdos manifiesta que todos son iguales,… pero hay algunos que son más iguales que otros. Esto tiene que ver con que el proyecto que se busca sea aprobado, otorga derechos a ciertos grupos definidos en la Constitución, más allá de los que corresponden a cualquier ciudadano u organización creada por esos ciudadanos. Un informe de la Fundación Libertad y Desarrollo, titulado PROPUESTA CONSTITUCIONAL: GRAVE RETROCESO PARA LA LIBERTAD, LA UNIDAD NACIONAL Y EL PROGRESO, analiza el tema: https://lyd.org/wp-content/uploads/2022/06/TP-1546-EVALUACION-GRAL-BORRADOR-CPR-1.pdf

“• La Convención Constitucional ha puesto a disposición de la ciudadanía y de la Comisión de Armonización, la propuesta de nueva Constitución, aprobada por el Pleno por 2/3 de sus integrantes en ejercicio.

  • Sin perjuicio de la labor de la referida comisión armonizadora, la que, en todo caso, no puede alterar en lo sustantivo el texto de la propuesta (a pesar de que varios convencionales ya lo promueven mediante la fórmula de llenar “vacíos” de materias que fueron derechamente excluidas por 2/3 de los convencionales en ejercicio en el Pleno), advertimos, con gran preocupación, que el texto constitucional que ofrece la Convención al país adolece de deficiencias estructurales. Si se efectúa una revisión integral de todos los capítulos de la propuesta y cómo ellos se correlacionan entre sí, advertiremos cuán graves son los torpedos al progreso y al bienestar de la población, a la gobernabilidad, a la alternancia en el poder y a la libertad.
  • El texto propuesto pone a la persona y a las organizaciones que ellos libremente forman para el cumplimiento de sus objetivos en una categoría inferior y con menores derechos frente a los colectivos predeterminados por la Convención. Con ello se rompe, irreparablemente, con una de las mayores conquistas de las democracias liberales modernas consistente en la igualdad ante la ley. Asimismo, y a través del reconocimiento de diversas autonomías con sendas atribuciones, y con capacidad de auto gobernarse para las naciones indígenas, se romperá irremediablemente con la unidad nacional. “

Mises sobre el concepto de moneda sana. Es una protección básica contra el abuso de poder de los gobernantes

Con los alumnos de Historia del Pensamiento II (Escuela Austriaca) de la Universidad de Buenos Aires, (Económicas), vemos el artículo de Mises “Reconstrucción Monetaria”, donde comienza explicando el concepto de moneda sana. ¿Qué es una moneda sana? Aunque nadie dice que no deba serlo ya nadie persigue ese objetivo, que se relaciona con libertades civiles básicas. Así comienza:

“El principio de una moneda sana que guió las doctrinas y políticas monetarias del siglo XIX fue un producto de la economía política clásica. Constituyó una parte esencial del programa liberal, tal como lo desarrolló la filosofía social del siglo XVIII y lo difundieron los partidos políticos más influyentes de Europa y América durante el siglo siguiente.

La doctrina liberal ve en la economía de mercado el mejor, inclusive el único sistema posible de organización económica de la sociedad. La propiedad privada de los factores de la producción tiende a transferir el control de ésta a manos de quienes se hallan mejor capacitados para la tarea, y, de esta suerte, a procurar a todos los miembros de la sociedad la satisfacción más completa posible de sus necesidades. Ella atribuye a los consumidores el poder de elegir a aquellos proveedores que los abastezcan más barato de los artículos que solicitan con mayor urgencia y en esa forma sujeta a los empresarios y a los propietarios de los factores productivos, es decir, a los capitalistas y terratenientes, a la soberanía del público consumidor. Ella hace que las naciones y sus ciudadanos sean libres y proporciona sustento abundante para una población cada vez más numerosa.

Como sistema de cooperación pacífica con arreglo a la división del trabajo, la economía de mercado no podría funcionar sin una institución que garantizara a sus miembros que estarán protegidos en contra de los malhechores de adentro y de los enemigos de afuera. La agresión violenta únicamente puede frustrarse mediante la resistencia y la represión armadas. La sociedad necesita un aparato defensivo, un estado, un gobierno, una fuerza policíaca. Su funcionamiento sin tropiezos ha de salvaguardarse mediante el apresto incesante a repeler a los agresores. Mas entonces surge un nuevo peligro. ¿Cómo es posible mantener bajo control a aquellos a quienes se confía la dirección del aparato gubernamental, a fin de que no volteen sus armas contra aquellos a quienes deben servir? El problema político esencial estriba en cómo impedir que los gobernantes se conviertan en déspotas y esclavicen a los ciudadanos. La defensa de la libertad individual en contra de los abusos de los gobiernos tiránicos constituye el tema esencial de la historia de la civilización occidental. El rasgo característico de occidente se encuentra en el afán de sus pueblos por ser libres, preocupación que es desconocida de los orientales. Todas las maravillosas proezas de la civilización occidental son otros tantos frutos que han crecido en el árbol de la libertad.

Es imposible asir el significado de la idea de la moneda sana si no se hace uno cargo de que se concibió como un instrumento destinado a proteger las libertades civiles contra las invasiones despóticas por parte de los gobiernos. Ideológicamente pertenece a la misma categoría que las constituciones políticas y las declaraciones de derechos. La exigencia de garantías constitucionales y de declaraciones de derechos representó una reacción contra los regímenes arbitrarios y la inobservancia por los reyes de las costumbres tradicionales. El postulado de una moneda sana se esgrimió como respuesta a la práctica de los príncipes de rebajar la ley de la moneda acuñada. Más tarde se elaboró y perfeccionó con cuidado en la época que, como resul-tado de su experiencia con la Moneda Continental de las Colonias Norteamericanas, con el papel-moneda de la Revolución Francesa y con el período de restricción en Inglaterra, había aprendido lo que un gobierno puede hacer al sistema monetario de una nación.”

¿Qué es ser «libertario»?, y ¿Quienes son son? Libertad, dignidad, derechos individuales, anti-imperialismo

¿Qué es ser “libertario”? y ¿Quiénes los son? En un reciente libro publicado por Cato Institute, David Boaz responde a esas preguntas: http://www.cato.org/libertarianmind

Comenta Boaz que las ventas de “La Rebelión de Atlas”, el libro de Ayn Rand y “Camino de Servidumbre” de F. A. Hayek, se han multiplicado en los últimos años. Según investigadores, solamente entre un 2% y un 4% de norteamericanos se dicen “libertarios”, pero entre 15 y 20% tienen visiones libertarias en muchos temas (entre 30 y 40 millones de personas). La encuesta e Gallup “Governance Survey” encuentra que el 25% de los encuestados caen en el cuadrante “libertario”, monto similar al de “conservadores” o “socialdemócratas”. Y si se les pregunta si se definirían como “conservadores fiscales” y “liberales sociales” un 44% (100 millones) aceptan esa definición.

Pero, ¿qué es ser “libertario”? Así lo define Boaz:

“Libertarianismo es la filosofía de la libertad. Es la filosofía que, en distintas formas, ha inspirado a través de la historia a quienes lucharon por la libertad, la dignidad y los derechos individuales –los primeros partidarios de la tolerancia religiosa, los opositores de la monarquía absoluta, los revolucionarios de América, los abolicionistas (de la esclavitud), los protestantes contra la guerra y los anti-imperialistas, los opositores al Nazismo y al socialismo.

Los libertarios creen en la presunción de la libertad. Esto es, los libertarios creen que la gente debe ser libre para vivir como elijan a menos que los proponentes de la coerción puedan presentar un argumento sólido. Es el ejercicio del poder, no el ejercicio de la libertad, que requiere justificación. Si seguimos la presunción de la libertad, nuestras vidas serán más libres, más prósperas, y mas satisfactorias.

El peso de la prueba tiene que estar en aquellos que quieren limitar nuestra libertad.

Debemos ser libres para vivir nuestras vidas como queramos en tanto respetemos los mismos derechos de otros. La presunción de libertad debe ser tan fuerte como la presunción de inocencia en un tribunal penal, por la misma razón. De la misma forma que no puedes probar tu inocencia contra los posibles cargos en tu contra, no puedes justificar todas las formas en las que deberías poder actuar.

Pero muy a menudo se nos dice que debemos justificar cada ejercicio de nuestra libertad. ¿Quieres agregar un dormitorio más a tu casa? ¿Quieres fumar marihuana? ¿Quieres tener un arma? ¿Quieres navegar Internet con privacidad? ¿Quieres comenzar una nueva empresa de taxis? Prueba que necesitas esa libertad.

Cuando el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, trató de imponer una prohibición en las botellas grandes de bebidas gaseosas, los activistas del estado “protector” proclamaron que ‘nadie necesita una botella grande de gaseosa’. Puede ser, pero, ¿qué pasa si quieren una? ¿No tiene la gente el derecho para elegir lo que va a comer o beber? El ex senador Richard Lugar dijo que quería prohibir ciertas armas ‘para las que no veo ningún propósito legítimo’. ¿Qué otros productos pueden no tener un ‘propósito social legítimo’? ¿Los cigarrillos? ¿Los cepillos de dientes eléctricos? ¿La cerveza ‘light’? ¿Las autobiografías de los políticos? En una sociedad libre los políticos y las mayorías políticas no deberían ser árbitros sobre lo que puede venderse y comprarse por quienes quieren hacerlo.

En forma similar, los defensores de la supervisión masiva de nuestras llamadas telefónicas y navegación por Internet nos demandan que presentemos nuestros argumentos en favor de nuestra libertad y privacidad. Están equivocados. La carga de la prueba debería recaer en aquellos que están dispuestos a compilar completas bases de datos sobre nuestras actividades. La libertad debería ser la presunción. Las restricciones a la libertad con las que necesitan justificación.

Una comparación entre el patron-oro y los sistemas de moneda fiduciaria existentes

Mises explica en 1944 el papel que cumpliera el oro metálico, parte de una monografía titulada “Una propuesta no inflacionaria para la reconstrucción monetaria de posguerra”:

“El nacimiento del patrón-oro fue un fenómeno histórico. Como tal, no puede ser enteramente comprendido por medio de factores comúnmente estilizados como racionales. Si las cosas hubieran seguido otro camino, otro bien –por ejemplo, la plata- habría sido universalmente aceptado como el medio común de intercambio. Sin embargo, la preeminencia asignada al oro es un hecho que puede ser alterado, si se puede, solo al costo de un esfuerzo problemático.

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Dicho intento, sin embargo, sería bastante inútil y solo significaría una pérdida de tiempo y trabajo. No hay nada, al menos que hoy se pueda ver, que pueda servir el propósito de un medio común de cambio mejor que el oro. No había nada malo con el patrón-oro. Sus méritos, y no sus inconvenientes, indujeron a los políticos a sabotearlo. Por supuesto, el patrón-oro no es perfecto. Ninguna institución humana lo es. Pero funcionó bastante satisfactoriamente en el pasado. Y no será menos satisfactorio en el futuro, en tanto la gente lo deje funcionar.

Desde el punto de vista de las condiciones económicas locales, la superioridad del patrón-oro reside en la circunstancia de que mantiene al poder adquisitivo de la unidad monetaria libre de la influencia de los partidos políticos y los grupos de presión. La falla de todo sistema de moneda fiduciaria es precisamente ese, que ese patrón se presta a manipulaciones arbitrarias por parte de las cambiantes ideologías y políticas de los partidos políticos. Bajo el dinero fiduciario habrá siempre grupos egoístas que buscarán obtener una ventaja tanto sea por medio de la inflación como de la deflación. El sesgo partidario desorganizará la estructura económica de la sociedad a través de los experimentos monetarios. La historia monetaria, para ponerlo suavemente, no contradice estas afirmaciones.

Si fuera posible descubrir un principio indiscutible que pudiera utilizarse como ley de hierro para la manipulación del poder adquisitivo, sería entonces posible eliminar, al menos en parte, el carácter inherentemente arbitrario de la manipulación del dinero fiduciario. Pero esto es muy ilusorio. Existen diferentes sistemas para el cálculo de índices. Cada uno de ellos tiene sus méritos y sus defectos. No existe un método que pueda obtener el reconocimiento general. Ninguno es aceptado como la correcta y adecuada solución al problema. Y cada método alcanza un resultado diferente. Así, un sistema basado en un índice no puede brindar una base sólida e indiscutible para la manipulación de la moneda. No puede eliminar los distintos juicios arbitrarios en su construcción y así silenciar las voces de numerosos y avaros grupos de interés. Al proponer la aplicación de un índice cuyos resultados proveen en el momento una justificación cuasi-científica de su interés de grupo, cada partido político estará en posición de sostener las doctrinas favorables de algunos economistas y estadísticos, mientras que sus adversarios citarán opiniones contrarias de otros expertos no menos renombrados. No hay forma de liberar a un sistema tabular de la inherente posibilidad de una manipulación partidista y puramente arbitraria.”

“No es cierto que el rígido patrón-oro significaba realmente una continua contracción y caída de los precios. A pesar del enorme crecimiento de la oferta de bienes, la tendencia general de los precios era, bajo el patrón-oro, hacia arriba. Los intentos desafortunados, repetidos una y otra vez, de crear auges artificiales a través de la expansión crediticia, interrumpían esta leve y continua tendencia a la suba con períodos de violentos movimientos al alza. Durante la fase de depresión que inevitablemente seguía el auge artificial, los precios usualmente caían. Pero esto no interfería con la tendencia general a la suba de precios y la caída del poder adquisitivo del oro.”

 

El derecho, como el lenguaje, la moral y el mercado, es el resultado de un proceso evolutivo

Los alumnos de Public Choice completan una serie de lecturas leyendo el artículo de Alberto Benegas Lynch (h) “Hacia el autogobierno”(Libertas 23). De allí, algunos comentarios acerca de las características del derecho:

“Para que el hombre pueda pasar de lo que considera es un estado menos satisfactorio a uno que estima le reportará mayor satisfacción, resulta necesario que otros hombres no se interpongan en su camino recurriendo a la fuerza. Deben existir normas de conducta que tiendan a imposibilitar dicha obstaculización. Estas normas reconocen la facultad de cada uno de hacer con lo propio lo que considere pertinente, respetando iguales facultades de terceros. Esta facultad es otra forma de aludir al derecho, el cual está referido a la propiedad: al uso y disposición de lo propio, comenzando por la propia mente y el propio cuerpo y por lo que se ha obtenido originalmente a través del descubrimiento de un valor que no pertenece a otro o a través de transacciones libres y voluntarias (Kirzner, 1989: cap. 5; Nozick, 1974: cap. 7). La razón de la ley o las normas consiste en proteger el derecho de las personas, lo cual surge de un proceso de descubrimiento respecto de las formas de producir las que más adecuadamente preserven las facultades de las personas y faciliten la cooperación social. En paralelo con el avance del conocimiento, las referidas normas van evolucionando. La preservación de la intimidad frente a sofisticados dispositivos tecnológicos, los progresos en materia de ecología, la posibilidad de adjudicar ondas electromagnéticas y, en general, las nuevas ideas para mejor delimitar los derechos a través de la experiencia acumulada, hacen que el referido proceso de descubrimiento deba operar en un contexto evolutivo abierto. En este sentido, la ley no se inventa ni se diseña como pretenden los legisladores contemporáneos, sino que se descubre como era el caso en los comienzos del common law en Inglaterra y en el derecho romano durante el período más próspero de la república y la primera época del imperio (Leoni: 1961/1972: 82-4). Hoy, en gran medida, se considera que el poder legislativo cumple sus funciones en proporción directa con el número de leyes que promulga, sin percibir, como ha señalado Ripert, que la inflación legislativa deprecia la ley.”

“Contemporáneamente se entiende la ley como un conjunto de disposiciones, mandatos y códigos. Frente a cualquier problema se propone la promulgación de una nueva ley por la asamblea legislativa. De este modo, además de adulterarse el concepto del derecho, se crea una gran inseguridad jurídica ya que si el legislador puede rápidamente promulgar una ley también la puede abrogar o modificar con la misma celeridad. Los resultados eran distintos en los comienzos de los mencionados casos del common law y del derecho romano en que los jueces eran espectadores más que actores de un proceso competitivo en el que se iban tamizando y contrastando resultados y en el que se conjugaban elementos dinámicos en un contexto de permanencia de principios generales del derecho (Epstein, 1980: 255-6 y 266). El criterio y la perspectiva con que se analiza el derecho es distinta si se piensa que los contratos tienen lugar porque hay una ley que, desde arriba, concibe, diseña e inventa los correspondientes mecanismos (Fullner, 1981: 174-5) sin percibir, por ejemplo, que el derecho comercial durante la Edad Media, en Inglaterra, se elaboró y ejecutó de modo totalmente privado (Wooldrige, 1970: cap.5; Buckland, 1952; Berman, 1983: 333-356).”

“Se ha hecho un paralelo entre el derecho, el mercado y el lenguaje para resaltar como, en este último caso, algo de tanta trascendencia que resulta esencial para pensar y para transmitir pensamientos -salvo el Esperanto que resultó un fiasco- está íntegramente tejido y elaborado de modo espontáneo (Mandeville, 1714/1982: parte ii, sexto diálogo; Hayek, 1948: 88; Sowell, 1987: 68-70; Leoni, 1961/1972: 88; Bally, 1977: 18).”