A todos les gusta la Macro, pero sus agregados pueden restar información, no sumarla

Aunque modas tales como la economía de la conducta (Behavioral Economics) pusieron nuevamente el foco de atención en la conducta individual, lo cierto es que la mayoría de los economistas, y los estudiantes de economía, piensan que lo que realmente importa es la macro. Seguramente porque de su discusión se derivan conclusiones de política económica, que forman parte de la discusión sobre la coyuntura. Y, es cierto, todos tenemos interés en la coyuntura ya que nos afecta en forma directa.

Pero la Macroeconomía, o el análisis de “agregados” enfrenta algunos serios problemas que es necesario tener en cuenta. Una vieja discusión al respecto plantea si puede haber una “Macro” que no tenga fundamentos en lo que conocemos de “Micro”. Y en muchos casos es así.

Gary Gales comenta en el Mises Institute sobre otro problema que da título a su artículo: “Cómo la Agregación Económica esconde los problemas del intervencionismo”, http://mises.org/library/how-economic-aggregation-hides-problems-interventionism

Presenta el ejemplo de los “Impuestos Netos”, estadística que muestra los impuestos pagados al gobierno menos los pagos por transferencias que el gobierno realiza, para el sector de familias en su conjunto. “Es una categoría útil para considerar el efecto neto de los programas gubernamentales en el ingreso disponible para todo el sector. Pero distrae la atención sobre la enorme redistribución de ingresos y los importantes efectos en la oferta y los incentivos para producir. Digamos que el gobierno cobra impuestos de un subgrupo de la población por $2 billones, y provee $1 billón en transferencias de programas sociales a otro subgrupo. El efecto neto en el conjunto de las familias es una reducción de un billón. Pero considerar solamente el número neto en el análisis es ignorar aspectos muy importantes”.

Gales sostiene que no se ve el impacto sobre la oferta, ya que se reducen los incentivos de ambas partes, de los que ponen y de los que reciben. De los primeros porque ven castigado su esfuerzo productivo, pero es más importante en el caso de los segundos ya que la recepción de esa ayuda es condicional a seguir siendo pobres.

“Los agregados utilizados en la construcción del PIB tienen severas limitaciones. Descansan en precios pagados para asignar valor a los bienes y servicios intercambiados. Este enfoque de la preferencia revelada tiene sentido para la conducta en el mercado, ya que el valor de cada bien ha de ser superior al precio pagado por cada individuo que hace la compra. Aun así, sin embargo, el exceso de valor sobre el precio que motivó la compra (llamado superávit del consumidor) es ignorado. Pero cuando el gobierno interviene, la precisión se degrada notablemente.”

“Por ejemplo, si el gobierno da a una persona un subsidio del 40% sobre la compra de un bien, todo lo que sabemos es que el valor de cada unidad para el comprador excedió el 60% de su precio. No se sabe si esa compra tuvo un valor superior al precio pagado incluyendo el subsidio. Y en áreas en las que el gobierno produce o usa bienes directamente, como el gasto en defensa, no sabemos casi nada de su valor. Los ciudadanos no pueden rehusar financiar lo que el gobierno decida comprar, bajo pena de prisión, por lo que ninguna transacción voluntaria revela lo que ese gasto vale para los ciudadanos. Y siglos de experiencia sugieren que los bienes y servicios provistos por el gobierno valen, a menudo, mucho menos de lo que cuestan. Pero ese gasto es contado simplemente como de un valor igual a su costo en las cuentas del PIB.”

El control de precios de los Nazis, ¿era muy distinto del que aplica ahora Maduro en Venezuela?

En una sección con un título apropiado a nuestra época (El Caos Monetario), Mises explica en 1944 los problemas de los controles de precios, parte de una monografía titulada “Una propuesta no inflacionaria para la reconstrucción monetaria de posguerra”:

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Las falacias del control de precios

Los gobiernos generan inflación. Pero, al mismo tiempo, pretenden combatirla contra sus inevitables consecuencias.

Un gobierno infla su moneda porque quiere utilizar el poder de pago adicional para una reducción del consumo privado y aumento del gasto público. Un gobierno beligerante, por ejemplo, quiere retirar algunos productos del público porque los necesita para la guerra. Los ciudadanos, por lo tanto, han de consumir menos.

Pero la inflación, esto es, el papel moneda y los depósitos bancarios adicionales ocasionan un aumento del ingreso nacional (en términos de la moneda inflada). Los ciudadanos tienen más dinero para gastar, mientras que la oferta de bienes disponible para consumo privado cae. Hay menos bienes para comprar, pero los ciudadanos tienen más dinero para comprarlos. Un importante aumento de los precios es inevitable.

Un aumento de precios podría evitarse solamente financiando la guerra exclusivamente con impuestos o préstamos del público sin ninguna inflación. Si al gobierno no le gusta ese aumento de precios, debería abstenerse de la inflación.

Los controles de precios son inútiles. Si, por ejemplo, el precio de un bien se fija a un nivel más bajo que el precio potencial correspondiente a las condiciones inflacionarias, muchos productores, para evitar pérdidas, dejarán de producir ese bien. Los productores marginales se retirarán de esta rama de los negocios. Utilizarán los factores de producción –tanto materiales como humanos, esto es, trabajo- para la producción de otros bienes no afectados por los límites fijados por el gobierno. Este resultado es contrario a la intención del gobierno. Ha fíjate el precio del producto en cuestión porque lo considera una necesidad vital. No quería reducir su oferta. La única forma de prevenir una caída de su oferta sería eliminar el precio máximo. Pero al gobierno tampoco le gusta esta alternativa. Así, avanza más y fija los precios de los factores de producción necesarios para la producción del bien en cuestión. Pero entonces el mismo problema aparece en relación a la oferta de estos factores. El gobierno ha de proceder más allá y fijar el precio de los factores de producción de los factores necesarios para producir el bien donde comenzó todo el proceso. Está forzado a no dejar afuera de sus precios máximos a ningún bien, ya sea de consumo o de producción, y ningún tipo de servicio laboral. Tiene que determinar para qué producción se utilizará cada factor de producción ya que el mercado, ahora paralizado por los controles de precios, no provee a los emprendedores una guía para la toma racional de decisiones. El gobierno los tiene que forzar, y a cada trabajador, a continuar produciendo y trabajando según sus órdenes. Debe decirle a cada empresario qué producir y cómo; qué materiales comprar y dónde y a qué precios; a quién emplear y a qué salarios; a quién vender y a qué precios. Si quedara alguna brecha en esta ronda de fijación de precios y salarios, y si alguno no fuera instruido para trabajar de acuerdo a las ordenes gubernamentales en este completo sistema de comando, entonces la actividad empresarial –y el capital y el trabajo- se dirigirían a las ramas de industria que permanezcan libres. Los planes del gobierno se frustrarían parcialmente porque la intención es, precisamente, incrementar o mantener la producción de esos bienes cuyo precio el gobierno ha fijado.

Pero si ese sistema de control total de precios y producción se alcanza, la estructura social y económica completa del país ha cambiado. Si todos los precios y los salarios son fijados, si los capitalistas no son libres de determinar la forma en la que pueden utilizar su capital, si –como resultado del control completo de precios por el gobierno- la tasa de ganancias y la tasa de interés es virtualmente fijada por las autoridades, se ha sustituido al capitalismo de libre empresa por el socialismo planificador. Los precios, los salarios y las tasas de interés ya no son lo que eran en el sistema de mercado. Ahora son simples términos cuantitativos fijados por decreto gubernamental en el marco de una sociedad socialista. El dinero no es dinero, esto es, un medio de intercambio, pero una cuenta. No hay más emprendedores, solamente administradores de fábricas que deben obedecer incondicionalmente a las autoridades. El nivel de vida de cada uno es fijado por el gobierno; cada uno es un sirviente público, un empleado de esta gran maquinaria. Este es el tipo de socialismo alemán, Deutscher Sozialismus, como lo practicaron los Nazis. El Fuehrer solamente opera todo el sistema; su voluntad solamente decide y dirige la actividad de cada sujeto y fija su nivel de vida”.

Discutimos sobre la «deslocalización de la producción». ¿Cómo evita eso un país desarrollado? (III)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre la deslocalización en base a este comentario (van sin los nombres):

El proceso de «deslocalización de la producción» (por ejemplo, producir en China), reduce los costos. ¿Cómo impacta en los precios? ¿No es que son los precios los que determinan los costos?

Otra cosa, ¿cómo hace un país desarrollado para evitar la sangría de la deslocalización?

Sus opiniones:

  • “Cuando una empresa descubre que alguien puede fabricar su producto más barato se aprovecha de ello NO REDUCIENDO SUS PRECIOS sino ganando un margen mayor por la venta de los mismos. Cuando el mercado se ajusta otras empresas recurren a lo mismo y a través del proceso de competencia los precios se reducen.

O sea, costes más baratos en los nuevos países productores no bajan los precios al consumidor de forma automática. Hay un proceso intermedio de competencia. Al competir con margen alto las empresas pueden disminuir sus precios hasta que se alcanza una situación de equilibrio.

Los precios determinan los costos a largo plazo. Es por eso que los precios altos pagados en los países occidentales van a producir un incremento de los costes laborales en China. Es decir, los precios de los productos al consumidor (altos) hacen subir los costes, en este caso laborales.

Yo creo que la confusión parte de que en el corto plazo puede haber situaciones transitorias donde da la sensación de que son los costes los que se transmiten al precio. Estas situaciones transitorias pueden durar años. En el caso de China hasta que la reserva de trabajadores no ocupados se agota y empieza a haber presión en el mercado laboral. Pero alcanzar plena ocupación en un mercado de cientos de millones de trabajadores toma su tiempo.

La última pregunta está mal formulada. Al utilizar el término «sangría» se presupone que la deslocalización es negativa. La deslocalización nos libera de trabajos tediosos y de poco valor añadido con lo cual nos podemos liberar de ellos y dedicarnos a cosas más productivas. Por ejemplo, diseñar los robots y las líneas de producción que usan en China. Por otra parte la deslocalización ha permitido un enorme progreso económico en los países receptores del trabajo. O sea, es un proceso que beneficia a ambas partes. Los países desarrollados deben facilitar la transición de sus ciudadanos de las actividades deslocalizadas a nuevos campos de más alto valor.”

  • Estoy de acuerdo con XX con respecto a la connotación negativa que la palabra «sangría» pueda dar a la deslocalización de la producción.

Para añadir a lo que comenta XX:

Todas las decisiones empresariales (y medidas económicas) tienen ventajas y desventajas (trade offs, en inglés). Unos ganan y otros pierden con la deslocalización. En este caso, el beneficio directo, es que son muchos los consumidores que se ven beneficiados con la reducción de costes de producción. Hay cierta cantidad de gente que queda desempleada, pero es parte del «trade off».

Es país desarrollado, en el que la deslocalización de la producción es grande, la mano de obra con poco entrenamiento va a tender, es más, ser verá forzada a desarrollar nuevas habilidades y a tener que desempeñarse en trabajos mucho más productivos. Esto irá aumentado la ventaja competitiva de estos países y seguirán siendo líderes en desarrollo de tecnologías que les harán aún más productivos con respecto a los países hacia los cuales se deslocaliza la producción de bienes que requieren mano de obra con poco entrenamiento.

Al balancear las ventajas con las desventajas de la deslocalización de la producción, esta se inclinará hacia el lado de las mayores ventajas / beneficios.

  • “En primer lugar matizar que la deslocalización, en términos generales, es interpretada de una forma negativa, ya que no se tiene un entendimiento ni de su funcionalidad ni de su meta.

Dicho esto, y a tenor argumental de lo dicho por mis compañeros, la deslocalización favorece la incorporación de nuevos competidores en el mercado. Este fenómeno se produce para buscar un margen lo suficientemente amplio entre el proceso de fabricación al proceso de venta, y en muchos países por políticas fiscales (abrasadoras) te obligarían a cerrar antes de poder mantener o arrancar un negocio. El impacto en los precios es por ende positivo para el productor y el consumidor.

Con mucho acierto, muchos compañeros ya lo han comentado, evitar esa «sangría», bien entendida, con una utilidad y un sentido empresarial, sería posible si los Estados dejaran de machacar con asuntos fiscales y burocráticos. A priori la fórmula parecería sencilla, pero en la práctica….eso amigos es otra cosa.”

  • “La deslocalización es una oportunidad que ve el empresario para reducir sus costes y que al final favorece los precios que pagamos los consumidores.

Se estigmatiza a las empresas por parte de algunos sectores de la sociedad por realizar este proceso ya que los factores de producción se ubican en los lugares donde son más eficientes para el proceso productivo. Las nueva tecnologías y la globalización han acelerado este proceso y nos hemos encontrado con muchos casos recientes en los últimos años (empresas que cierran en países desarrollados y que abren en otros países con menores costes, china, india, tailandia, etc).

Nuevamente mucho se ha aportado al foro y estoy absolutamente de acuerdo en que la única manera de combatir este fenómeno es con una clara desregularización del mercado laboral y (los políticos en términos generales no lo permitirán) que favorezca paulatinamente una sociedad que se centre en el autoempleo y la especialización en contraposición con el trabajo «estable y fijo » para toda la vida.

Por último, no quisiera dejar pasar la deslocalización fiscal que también se da muchísimo, consecuencia nuevamente de la tendencia confiscatoria de los estados.

En resumen, buen proceso que favorece los precios que pagamos por los productos y menos regulación en todos los aspectos.

Grecia demanda reparaciones a Alemania, pero necesita más a un Erhard que a un Tsipras

SI los griegos piensan esto, están en problemas. En un artículo publicado en La Nación con el título “Alemania vs Grecia: una enemistad marcada por la historia”, Luisa Corradini comenta sobre la demanda del nuevo gobierno griego para que Alemania pague reparaciones de guerra en virtud de la invasión nazi en 1941: http://www.lanacion.com.ar/1768627-alemania-vs-grecia-una-enemistad-marcada-por-la-historia

El nuevo gobierno de Alexis Tsipras demanda un pago de 162.000 millones de Euros, equivalente a la mitad de la deuda total de Grecia. Para Alemania, el caso está cerrado a partir de un tratado firmado en 1953 por el cual le pagó a ese país 58.000 millones de euros. El artículo comenta que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos (aunque seguramente fueron los Aliados) apoyaron a Alemania y obtuvieron una reducción de todos los reclamos que existían entonces ante ese país. No menciona que esta actitud tuvo que ver con la todavía muy vívida experiencia posterior a la Primera Guerra Mundial, cuando las reparaciones de guerra fueron una carga imposible de pagar para la joven democracia alemana, el país cayó en hiperinflación y esas penurias económicas abrieron la puerta a la llegada de Hitler al poder. Este es el punto que planteara con claridad John Maynard Keynes en su libro “Las Consecuencias Económicas de la Paz”, seguramente el mejor que haya escrito.

Concluye la periodista: “En Grecia nadie ignora ni olvida que Alemania debe su fabulosa recuperación económica a los favores consentidos por otras naciones.”

Si eso creen ha sido la causa de la recuperación económica alemana después de la guerra, están tan equivocados como cuando piensan que los problemas actuales de ese país se deben a la voracidad de los acreedores de su deuda y no a las desastrosas políticas económicas que aplicaran los mismos gobiernos griegos y el uso y abuso del gasto público; la misma herramienta con la que ahora Tsipras quiere supuestamente sacar al país del pozo en que se encuentra.

Erhard

El llamado “milagro económico alemán” fue el fruto de ciertas ideas y propuestas de política económica que maduraron durante los años de la guerra gracias al liderazgo intelectual de Walter Eucken y la luego llamada “Escuela de Friburgo” u “Ordoliberalismo” y comenzaron a ser aplicadas por quien fuera designado por los Aliados como ministro de Finanzas de Baviera, Ludwig Erhard.

Para más información, vale la pena este texto de David Henderson: http://www.econlib.org/library/Enc/GermanEconomicMiracle.html

Este autor menciona allí que las dos principales causas de la milagrosa recuperación alemana fueron la reforma monetaria y la eliminación del control de precios y racionamiento. También puede sumarse la reducción de las tasas marginales de impuestos, cosas ocurridas en 1948/49.

Dos conversaciones de Ludwig Erhard con el General Clay, representante de las fuerzas de ocupación norteamericanas han pasado a la historia. Se refieren a la abolición del control de precios y el racionamiento:

Clay: Herr Erhard, mis asesores me dicen que lo que usted ha hecho es un gran error. ¿Qué puede decir al respecto?

Erhard: Herr General, ¡no les preste atención! Mis asesores me dicen lo mismo.

Y más adelante, con coronel norteamericano:

Coronel: ¿Cómo se atreve a relajar nuestro sistema de racionamiento cuando hay una extendida escasez de alimentos?

Erhard: Pero, señor coronel. No he relajado el racionamiento, ¡lo he abolido! De ahora en más, el único ticket que la gente necesitará es el marco alemán. Y van a trabajar muy duro para obtenerlos, tan sólo espere y verá.

Los griegos necesitan un Erhard, no un Tsipras.

Literatura y Libertad: Nuevo texto por Unión Editorial sobre Borges, Vargas Llosa y Octavio Paz

Gracias a la iniciativa de Angel Soto, Unión Editorial ha publicado una serie de ensayos sobre Literatura y Libertad, donde apareceré uno mío sobre Jorge Luis Borges.

Borges

Va el texto de la invitación a la presentación que tendrá lugar en Lima, Perú: BORGES, PAZ, VARGAS LLOSA: Literatura y Libertad en Latinoamérica, editado por Ángel Soto (Instituto Democracia y Mercado, Chile), con ensayos de Martín Krause (Universidad de Buenos Aires, Argentina), Carlos Sabino (Universidad Francisco Marroquín, Guatemala), Héctor Ñaupari (Instituto de Estudios de la Acción Humana, Perú) y el editor. Presentará el libro el distinguido pensador, periodista y político hispano cubano Carlos Alberto Montaner, Director de Firmas Press, Presidente de la Unión Liberal Cubana y Vicepresidente de la Internacional Liberal.

El evento de la presentación se anuncia aquí: https://www.facebook.com/events/1563836447190052/

Un extracto del texto:

“Borges y la política han dado mucho que hablar, pero la atención que sus opiniones generaran se ha centrado generalmente en la anécdota de aquél personaje que poca atención le prestaba a las noticias diarias, y que basaba buena parte de su consideración en criterios estéticos, y particularmente épicos: desde su admiración por los militares patrios y su lucha por la independencia y libertad argentinas hasta su afiliación al Partido Conservador porque sólo los caballeros se suman a las causas perdidas.

Lamentablemente estas opiniones políticas le costaron el premio Nobel , negado por quienes prefirieron dar prioridad en la entrega de un premio literario a lo “políticamente correcto” en lugar de lo literariamente extraordinario.

Sin embargo, y pese a que pueden encontrarse en su historia decisiones y opiniones políticas diversas, y hasta contrapuestas, es opinión de quien escribe que existe una clara filosofía política en Borges, consistente y reconocida, la que se mantuvo durante el transcurso de su larga vida sin modificaciones y es intención de este artículo presentarla. ¿Cómo puede una filosofía política consistente llevar a decisiones políticas que no lo son e incluso algunas contradijeran a esa misma filosofía? La respuesta que se propone es que si la primera era consistente las segundas se basaban en esos otros criterios que las llevaron, lamentablemente, a diferir de los principios.

Los elementos centrales de la filosofía política de Borges se ajustan en forma muy clara a principios filosóficos asociados con el liberalismo clásico e incluso con un sesgo de lo que ahora se ha dado en llamar “libertarianismo”, el que, a diferencia del primero, no propone un Estado limitado sino que cuestiona hasta su misma existencia sin que esto signifique caer en el anarquismo, entendido éste como “ausencia de normas”. Algo más cercano a lo que ahora suele denominarse “anarco-capitalismo”, que propone la eliminación del “monopolio” del Estado y la provisión de sus servicios en competencia.”

Discutimos sobre la «deslocalización de la producción». ¿Cómo evita eso un país desarrollado? (II)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre la deslocalización en base a este comentario (van sin los nombres):

El proceso de «deslocalización de la producción» (por ejemplo, producir en China), reduce los costos. ¿Cómo impacta en los precios? ¿No es que son los precios los que determinan los costos?

Otra cosa, ¿cómo hace un país desarrollado para evitar la sangría de la deslocalización?

Sus opiniones:

  • “Como indica XX, apostando por predecir unos precios futuros se busca el menor coste posible para mejor la utilidad del proyecto empresarial. Si bien, un mayor margen de beneficio atraerá competidores nuevos, con lo que previsiblemente, al incrementar la cantidad producida pueda crear parejas marginales a menor precio.

El ágil y avezado empresario (parece un documental de Félix Rodríguez de la Fuente), procura mejoras de competitividad en todos sus procesos, productivos, de servicios, etc. Aquellos que sean intensivos en mano de obra y puedan ser deslocalizados, lo serán. Y esto conllevará un beneficio para el consumidor final. Y redundará en mejorar las condiciones tanto del deslocalizador como del país receptor de la inversión. Siguiendo el ejemplo del Profesor, China ya dejó de ser país low cost hace mucho tiempo, y hoy las inversiones se hacen para suplir mercado interno, no para retornar al país de origen. No es una sangría, es positivo en ambos lados. Apple está montando el nuevo Mac de 12″ en California, hoy en día más competitivo que con suministradores en China.

Cualquier actividad repetitiva y de baja complejidad será sustituída por máquinas, antes o después. O deslocalizada. Nuestra aspiración debe ser convertir nuestro país no en un competidor con low labour cost, temiendo deslocalizaciones, sino buscar ser parte de aquellos que disfrutan de mayor inversión en bienes de capital por trabajador. He vivido varios años en Brasil, donde se cumplen casi 1.800 horas anuales, y donde el trabajador es casi 5 veces menos productivo que en Alemania, con menos de 1.500 horas anuales. La diferencia es bastante proporcional a la inversión en bienes de equipo por trabajador (no hablo de temas burocráticos en Brasil ni de complejidades artificiales, que hoy no toca, pero que también afectan muy negativamente)

  • El modelo Inditex es un buen modelo de estudio,

Hoy en dia las multinacionales tenían grandes problemas con los costes de repatriaciones (traerte el dinero de vuelta), estas estaban jugando a tener un entramado fiscal mundial muy provechoso.

Actualmente la (vaca, vieja, enquilosada, y avida de dinero) Europa, ha exigido, a través de las haciendas que estas empresas transciendan sus beneficios de las participadas en cada país (primer paso a poner las cosas cada vez más difíciles a estas Multinacionales.

  • XX el ejemplo que pones sobre Inditex me parece muy clarificador, buscar un equilibrio entre fomentar el empleo y trabajo manteniendo el eje del negocio en cuanto a diseño, servicios centrales en España y derivar la producción a otros países con el fin de abaratar coste labores (no laborales como una menor presión fiscal, menor coste del suelo industrial) puede ser una buena solución. Sin embargo el hecho de buscar abaratar la mano de obra en otros países puede ser un arma de doble filo. Muchas veces las legislaciones sociolaborales son muy poco exigentes y conlleva grandes riesgos.

Cuando se produce una deslocalización algo falla en el país de origen.

Falta de inversión en capital humano, en educación, cualificación y formación continua y profesional

Falta de inversión en I+I

Mayor esfuerzo de la inversión privada en bienes de equipo que permitan un cambio tecnológico.

Implicación de los trabajadores y mejoras organizativas.

Para mi sí que es una sangría la deslocalización porque siempre llevan acarreados eliminación de puestos de trabajos, competencia brutal entre trabajadores hasta el punto de precarizar las condiciones labores y pérdida de derechos.

  • Evidentemente hemos visto este fenómeno en nuestra generación y sus consecuencias.

Acordémonos, en nuestra juventud como los productos tenían un primer orden el producto nacional y el producto importado era de más calidad y más caro (políticas arancelarias) (por lo menos aquí en España).

Vimos un gran incremento de vida con la llegada de un «mercado común» (más creo que mercado es moneda única y facilidad de movimiento) y paso que ese incremento de vida hizo que aumentara los costes laborales, llevo a un aumento de costes de producción etc….

La economía la he visto siempre como la ciencia del sentido común (quizás es el menos común de los sentidos) y como ciencia la equiparo a otras ciencias por ejemplo la física,

¿Por que digo esto?

Las preguntas de Sr. Martín Krause, las intentare responder con la teoría de los fluidos, (los fluidos se intentan compensar hasta que hayan el equilibrio) la cual el universo intenta compensar siempre.

Si un estado tiene fuertes costes sociales, los empresarios producirán donde los costes sociales sean más bajos, estos estados se podrán defender con aranceles, pero resulta que el equilibrio entre oferta y demanda, se le añade una sobreexplotación de costes (sociales, impuestos, etc),

Ojo y el consumidor quiere esos productos baratos (el auge de los comercios chinos o todo a 100), los estados se defienden con normativas de calidad y aranceles, pero los aranceles son muy poco efectivos, porque los países productores, suelen ser grandes economías en auge y sus diplomacias cuestionan los aranceles, estos se limitan.

Los costes ganan, pero ojo el estado receptor se defiende con normas de calidad mínimas, esta medida es poco efectiva ya que también encareces tu producto interior y el mayor coste de la producción siguen siendo los costes sociales.

En este punto aplicare la teoría de los fluidos:

La única esperanza a estas economías enquilosadas con grandes costes sociales, es que los países productores quieran aumentar su calidad de vida, con lo cual se les aumenten los costes sociales (a mi entender ya es demasiado tarde para los primeros).

 

Me podreís responder que desde los países receptores de esta producción se puede competir con tecnología, eso era antes, un hindú programa mejor que un europeo….. Nos queda la innovación y la inversión en formación y cultura, para poder imaginar principal ingrediente para la innovación. como ingrediente para aguantar el fluir de los mercados.

Otra visión geopolítica es el cambio del eje económico del planeta, del atlántico al pacífico, en el cuál yo creo (suerte por ti Sr. Martín Krause)

Discutimos sobre la «deslocalización de la producción». ¿Cómo evita eso un país desarrollado? (I)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre la deslocalización en base a este comentario (van sin los nombres):

El proceso de «deslocalización de la producción» (por ejemplo, producir en China), reduce los costos. ¿Cómo impacta en los precios? ¿No es que son los precios los que determinan los costos?

Otra cosa, ¿cómo hace un país desarrollado para evitar la sangría de la deslocalización?

Sus opiniones:

  • “Algo que deberíamos tener en cuenta al opinar sobre este fenómeno es que la mayoría de países que la han sufrido, se han aprovechado en un primer momento de esa industrialización. Como es el caso de España que cuando la mano de obra era más barata aquí que en EEUU o en Francia en los años 60,70 y 80, fuimos receptores de esas inversiones y todos las recibieron con los brazos abiertos. Criticar esto cuando el fenómeno es al revés, me parece injusto.

Esta deslocalización impacta en los precios de una manera positiva ya que abarata los productos finales para el consumidor, y los productos intermedios de otros procesos productivos. Esto a su vez abarata el producto terminado de ese proceso que se ha aprovechado de un producto intermedio más barato y en última instancia otra vez el consumidor se beneficia de un producto final más barato.

Los países que sufren este proceso deberían suplir esa actividad que antes era de productos de poco o medio valor añadido, por productos de mayor valor añadido, en los que el conocimiento tenga mayor valor. Yo también creo que si el mercado laboral fuese más dinámico y los sindicatos no entorpecieran las negociaciones también se podrían evitar deslocalizaciones a cambio de acuerdos entre empresas y trabajadores. Los costes de seguridad social también son muy altos y esto al final penaliza a los trabajadores también porque la empresa le supone mucho gasto. “

  • “Este foro es perfecto para poder parafrasear al profesor Huertas de Soto:

“La actuación de ágiles empresarios deseosos de aprovechar las diferencias existentes entre los precios de mercado de los factores de producción y los previstos precios futuros de los correspondientes bienes de consumo impulsa el correspondiente mercado. Este mercado se paralizaría si los costes de producción exceden el precio del producto final”

Esta clara explicación del profesor JHS de alguna forma contesta o hace referencia a las tres preguntas lanzadas al foro:

1)   La actuación de ágiles empresarios deseosos de aprovechar oportunidades en diferentes mercados para adquirir factores de producción es lo que ha hecho que muchas empresas occidentales estén hoy produciendo en China. Si hubieran seguido produciendo aquí, probablemente, tendrían que haber cerrado (mercado paralizado). Un ejemplo de esto es la industria zapatera de Elche. Estos empresarios son los que con su tesón han hecho que el mundo se globalice. Esta actuación hace que esos empresarios puedan trasladar esos ahorros en coste al precio final, con el objetivo de vender más cantidad y ganar más dinero y eso hace que el consumo y en consecuencia el mercado, crezca.

 

2)   Claro que son los precios los que determinan los costos. De hecho la razón por la cual los empresarios deslocalizan sus empresas para producir más barato es porque si no lo hicieran, probablemente muchos tendrían que cerrar. Tienen que buscar y encontrar la manera de producir a un coste que le permita ganar dinero vendiendo a los precios que los consumidores están dispuestos a pagar por el bien de consumo y no por el dinero al que al empresario le gustaría vender su producto acabado. El mercado no respeta los intereses creados. En España hay sectores que están casi extinguidos y…

3)   … Desde mi punto de vista, uno de los motivos por los cuales todavía existen empresas vivas en sectores esquilmados es porque se han especializado y han encontrado la manera de hacer productos que pueden y saben darles un mayor valor añadido: vía diseño, i+d, tecnología,… etc.”

“Aunque la mejor manera para que un país evite la sangría de la deslocalización es fomentar desde pequeños, educando en el emprendimiento y liberalizando al máximo y quitando normas que sirven para nada mas que para ralentizar el crecimiento. “Más liberalización”.

El ejemplo más claro de esto es para mí Inditex y Amancio Ortega: Producen parte del producto fuera de España, y con infinidad de proveedores, acaban tanto fuera como en España la mayoría de las prendas que venden. Además tienen unos almacenes de distribución brutales ubicados en España y además, en sus instalaciones de Arteixo (corazón y materia gris de la empresa) tienen a un ejército de diseñadores y diseñadoras de todas las nacionalidades del mundo. Parte de la empresa está deslocalizada pero lo que la hace única y lo que le da una ventaja competitiva duradera lo mantiene aquí en España. Inditex hace un mix perfectamente estructurado y esa es, en la era de la globalización, la mejor solución para cualquier empresa que quiera ser global.

El abandono del patron-oro abrió la puerta a las políticas inflacionarias y devaluatorias. Gran fracaso

En una sección con un título apropiado a nuestra época (El Caos Monetario), Mises explica en 1944 el cambio verificado durante las dos guerras mundiales, parte de una monografía titulada “Una propuesta no inflacionaria para la reconstrucción monetaria de posguerra”:

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“El patrón-oro fue el estándar de una era que, en gran medida, favoreció la libre empresa, la división internacional del trabajo y la cooperación pacífica entre naciones. Su permanencia fue considerada indeseable en una era de guerra económica y militar.

En los años entre las dos Guerras mundiales, la política monetaria se había transformado en un arma tanto sea para la guerra de clases interna como en el conflicto internacional. Los gobiernos estaban ansiosos de usarla contra grupos internos y otros países. El resultado fue el caos.

Cuando una nación se embarcaba en una política inflacionaria en el siglo XIX, la opinión pública en su mayoría condenaba la devaluación resultante de la moneda como un evento no deseado, incluso a veces como una catástrofe económica. La desviación respecto a la paridad legalmente establecida con el oro era considerada un mal, y el principal objetivo del gobierno era retornar lo antes posible a la estabilidad monetaria. Un aumento del precio de las divisas extranjeras era visto como una prueba de un manejo insatisfactorio de los asuntos públicos.

A comienzos de los años 1930 se adoptaron opiniones y actitudes muy diferentes. Los países comenzaron a considerar la devaluación de su moneda como una bendición. El ascenso del nacionalismo económico cambió su actitud con respecto al aumento de precios de las divisas, ya no se lo considero un mal, sino un valor.

Esta, supuestamente nueva política monetaria tenía como objetivo una expansión de las exportaciones y una restricciones de las importaciones. … Este efecto era como colocar a los extranjeros en una posición rentable y a la población local como perdedora. Más aun, la supuesta ventaja obtenida es solo temporaria y estaba destinada a desaparecer si la devaluación no se repite luego de cierto tiempo. Un país que quisiera ajustar sus relaciones comerciales externas por estos métodos no puede permanecer contento con una sola devaluación, la medida ha de aplicarse una y otra vez. Por ejemplo, Checoslovaquia devaluó su moneda en Febrero de 1934 y de nuevo en Octubre de 1936. Francia devaluó el franco en Septiembre de 1936 un 30%. Pero no estabilizó el precio de las divisas y continuó en cambio con su inflación interna. De la misma forma, la libra esterlina subió de 105 francos en los días posteriores a la devaluación de Septiembre de 1936 a 179 francos en Mayo de 1938. Sin embargo, expertos del Tesoro francés consideraron esto como muy moderado y proponían un precio de la libra de 250 francos.

La política devaluatoria necesariamente se vuelve en una carrera entre distintas naciones. Cada país está ansioso en superar a los otros. Es la naturaleza misma de la política inflacionaria que tiende a acelerarse. Y cuando más lejos va, mayores son las dificultades políticas para frenar su avance.

A pesar de las advertencias de economistas y de la repetida experiencia con la expansión del crédito, las principales naciones comerciales se embarcaron en los años 1920s en una expansión crediticia sin precedentes. El inevitable colapso llegó en 1929. No fue en sí mismo un fenómeno nuevo. Los auges anteriores habían terminado de la misma forma. Pero en esta era de intervencionismo gubernamental en los negocios y la supremacía de grupos de interés, una fuerte resistencia contra el ajuste de los precios de los commodities, salarios, y tasas de interés impidió un relativamente rápido retorno a la normalidad y a sanas condiciones de mercado. Cediendo a la demanda de grupos de interés, el gobierno reemplazó el relativo suave proteccionismo de antaño por los controles cuantitativos a las importaciones. Sin embargo, se embarcaron en una política de restringir la producción. Ya sea obligaron a los productores a restringir la producción o los subsidiaron para que no utilizan toda su capacidad de producción. Un resultado de estas medidas para crear una escasez artificial y para mantener altos los precios fue que los sindicatos buscaron evitar una caída de los salarios o incluso de aumentarlos. El resultado fue desempleo continuo para buena parte de la oferta potencial de trabajo.”

 

 

Frases políticas Francia 2014: gobierno socialista y oposición conservadora se acusan de «ultra liberales»

La revista francesa l’Opinion y el sitio de GenerationLibre, presentó el pasado 11 de Febrero los premios a las frases más anti-liberales emitidas en Francia durante 2014. El gobierno francés está en manos del Partido Socialista; no obstante el principal enemigo parece ser el “ultra-liberalismo”. Aquí van algunos de los premios concedidos y otras frases que fueran consideradas:

Medalla de Oro para M. M. Benoît Hamon, ex ministro de Educación Nacional:

“Cuando no se tiene nada para reprochar, no es grave ser ‘escuchado’”( en relación a las escuchas a Nicolas Sarkozy)

Medalla al intervencionismo para M. Laurent Wauquiez, diputado UMP de Haute-Loire:

“Es necesario tener los medios de recuperar una verdadera estrategia industrial y eso pasa por el ingreso del Estado al capital”.

Medalla al autoritarismo para M. Gérard Filoche, miembro del Consejo Nacional del Partido Socialista:

“Ningún asalariado de este país trabaja un domingo por voluntad propia, sino porque lo quiere el patrón”.

Medalla al jacobinismo para M. François Hollande, presidente de la República Francesa:

“Francia, aun cuando hace liberalismo, lo hace por el Estado”

Medalla al paternalismo para Mme Anne Hidalgo, Alcalde de Paris:

“Un alcalde tiene la preocupación de proteger, la obsesión de encontrar una solución para cada problema, una respuesta para cada pregunta”.

Medalla al dirigismo para M. Arnaud Montebourg, ex ministro de Recuperación Industrial:

“Cuando he recibido a las autoridades de la competencia que vienen a mi oficina, les he dicho: ustedes están contra las ententes, y yo las organizo”.

 

Otras tomadas en cuenta:

Arnaud Montebourg, ex Ministro de Recuperación Industrial:

“Usted es nombrado y yo, yo soy electo. Entonces, ¿quién tiene razón? ¡Por fuerza, yo!

La dirigente derechista Marine Le Pen, Euro-Diputada y Presidente del Frente Nacional:

“El peligro no es ya el exceso de socialismo sino el del librecambismo liberal”.

También de Le Pen: “François Hollande es un liberal vergonzante mientras que Manuel Valls es una ultraliberal desacomplejado”.

Isabelle Thomas, Euro-Diputada:

“El liberalismo desbocado niega el interés colectivo y la solidaridad. Alimenta el resentimiento, el repliegue sobre uno mismo y el odio”.

Gérard Filoche, Miembro del Directorio del Partido Socialista:

“Hay que tomar el dinero de dónde está, para ponerlo donde debería estar”.

Emmanuel Macron, Ministro de Economía y Finanzas:

“El Liberalismo es la ley del más fuerte. El espíritu de las leyes que nosotros proponemos es todo lo contrario”.

Crowdsourcing: las empresas usan el conocimiento disperso tal como lo señalara Hayek

No mencionan a Hayek, pero es el tema de Hayek. Un reciente artículo publicado en el volúmen 14 2014 número 2 de la Revista Cuadernos de Gestión que se publica en Bilbao, trae el siguiente artículo: “Crowdsourcing: la descentralización del conocimiento y su impacto en los modelos productivos y de negocio”, por Mª Isabel Alonso de Magdaleno y Jesús García García, de la Universidad de Oviedo: http://www.ehu.eus/cuadernosdegestion/revista/index.php/es/numeros?a=da&y=2014&v=14&n=2&o=2

Esto dice su resumen: “La participación activa del usuario en la Red no solo ha empezado a fomentar nuevos modelos productivos, sino también todo un modelo de negocios alrededor de los mismos. Muchas empresas están comenzando a explotar ventajas competitivas, en costes o en diferenciación, derivadas de la participación del usuario y su disponibilidad a colaborar en diversos proyectos en los que no siempre media, necesariamente, contraprestación económica; y cuando existe, suele ser inferior a la que exigiría un profesional medio por realizar el mismo trabajo. En este trabajo se analiza el fenómeno del crowdsourcing desde ambas vertientes, así como el importante impacto económico y social que genera esta nueva forma de trabajo. Dado que la base del crowdsourcing se encuentra en el efecto red, se comienza realizando un planteamiento crítico basado en la consideración de Internet como un espacio participativo que empodera a individuos y agentes económicos y en el que se analizan sus ventajas y límites. Posteriormente, y en base al estudio de diferentes casos, se sistematizan las características principales del crowdsourcing para definir tres modelos básicos en función de su consideración como modelo de negocio, como producción colaborativa con fines altruistas o como un híbrido de ambos.”

Hayek

El crowdsourcing, esto es, abastecerse de ese conocimiento que se encuentra disperso entre muchas personas diferentes, es una derivación clara del concepto hayekiano de conocimiento disperso y del proceso de mercado como mecanismo para su recolección y transmisión. Para los interesados, Hayek desarrolló este concepto en muchas de sus artículos y libros, pero comenzó, tal vez como una derivación del debate sobre el cálculo económico en el socialismo (que fracasa por la falta de conocimiento de los planificadores) en un par de artículos:

Economía y conocimiento, una conferencia que dictara en el London Economic Club en 1936 y que fuera publicada en 1937 en Economica, revista académica de la London School of Economics: http://www.econlib.org/library/NPDBooks/Thirlby/bcthLS3.html

The Use of Knowledge in Society, publicado en la American Economic Review en 1945: http://www.econlib.org/library/Essays/hykKnw1.html

Estos artículos, no solamente abren la puerta al análisis de fenómenos como el crowdsourcing, son también una crítica al modelo de equilibrio general que presupone conocimiento perfecto por parte de los participantes en el mercado, y modifica el centro de la atención de la economía moderna: hasta entonces, los economistas estudiaban al ser humano actuante respondiendo a incentivos, Hayek ahora agrega una categoría fundamental adicional: es necesario analizarlo teniendo en cuenta sus incentivos y el conocimiento del que disponga.