¿Cómo se mide la desigualdad? El porcentaje de riqueza, renta o consumo de los más ricos y pobres

Muy interesante estudio de Ignacio Moncada y Juan Ramón Rallo sobre la desigualdad en España, publicado por el Instituto Juan de Mariana: La desigualdad en España: ¿Realmente es España uno de los países más desiguales de Europa?, pero que trata temas generales, aplicables a cualquier país: https://www.juandemariana.org/investigacion/archivo-de-publicaciones/mitos-y-realidades-sobre-la-desigualdad-en-espana

¿CÓMO SE MIDE LA DESIGUALDAD?

A continuación, se expone un breve resumen de las principales métricas que se van a utilizar para representar y comparar la desigualdad.

Porcentaje de riqueza, renta o consumo del X% más rico

Una de las métricas más sencillas para representar la desigualdad es expresar el porcentaje de la variable a estudiar, sea ésta riqueza, renta o consumo, que posee o percibe un cuantil determinado de la población. Por ejemplo, en el estudio de la desigualdad en la riqueza, es muy habitual la medida de la concentración de la riqueza total que está en manos del 10% más rico del país analizado. Esta métrica es la favorita de autores como Thomas Piketty, cuya obra El Capital en el Siglo XXI se basa en la comparativa temporal de esta magnitud.

Según Piketty esta forma de medir la desigualdad, al estar expresada en porcentajes de unidades monetarias, es más fácil de interpretar que los coeficientes estadísticos artificiales como el índice Gini. Esta forma de medir la desigualdad, añade Piketty, “permite que tengamos una comprensión más concreta y visceral de la desigualdad social” (Piketty, 2014).

Sin embargo, este método de medición de la desigualdad también tiene inconvenientes. Uno de los principales es que no tiene en cuenta cuál es la distribución de desigualdad de la variable estudiada a lo largo de toda la población. Si el estudio se concentra en el comportamiento de la variable en el decil más rico de la sociedad, por ejemplo, no se estarán incorporando los datos de los nueve restantes deciles, obteniendo una imagen muy incompleta de la distribución de la variable en toda la población. Este inconveniente puede superarse proporcionando las distribuciones completas para cada decil, quintil o cuartil. Sin embargo, con las distribuciones completas, la comparación de los datos entre países se vuelve difícil y engorrosa. Al final,  terminan seleccionándose para la comparación las medidas para unos pocos percentiles seleccionados de forma arbitraria, facilitando la manipulación de las conclusiones a extraer. Por ello el uso de índices sintéticos como el de Gini, que se explicará más adelante, está más extendida en la comunidad científica.

Ratio de riqueza, renta o consumo del X% más rico y el Y% más pobre

Otra medida similar a la anterior es la ratio entre el porcentaje de riqueza, renta o consumo que posee o percibe el X% más rico y el Y% más pobre de la población. En ocasiones X e Y son iguales. Por ejemplo, una de las medidas más usadas para representar la desigualdad de la renta es la ratio 20:20, es decir, la renta disfrutada por el 20% más rico del país dividida por la renta disfrutada por el 20% más pobre.

Esta métrica revela cuánta más renta disfruta el quintil que más renta percibe comparado con el que menos renta obtiene. En el caso del estudio de la distribución de la riqueza no suele usarse la ratio 20:20, puesto que es habitual que el 20% más pobre de un país tenga una riqueza neta negativa, es decir, que tengan deudas por un valor superior al valor de sus activos. Ésta es la situación, por ejemplo, de muchos jóvenes que se endeudan para cursar estudios universitarios o de postgrado, de los que esperan extraer rendimientos futuros en forma de rentas más altas. Por ese motivo, es mucho más habitual usar la ratio 20:80, es decir, comparar la riqueza en manos del quintil más rico de la sociedad con el del restante 80%.

Las ventajas y desventajas de usar esta métrica para representar y comparar la desigualdad de riqueza, renta y consumo son similares a las vistas para el porcentaje de riqueza, renta o consumo del X% más rico del país. Por un lado, son métricas sencillas de usar y de interpretar; pero por otro, no suelen tener en cuenta todos los datos de la distribución, son incompletas y se prestan a la arbitrariedad de elegir los cuantiles más convenientes

Silicon Valley: el aporte de los inmigrantes y la baja productividad de la economía norteamericana

En un trabajo publicado por el Cato Institute, Brink Lindsey considera las causas de la baja productividad que muestra la economía norteamericana en las últimas décadas, atribuyéndole el hecho en buena medida a regulaciones retrógradas, entre las cuales considera especialmente a: beneficios monopolísticos excesivos brindados por las normas de patentes y derechos de autor; restricciones a la inmigración, protección de servicios y licencias profesionales y escasez generada por las normas de uso del suelo y edificación: http://www.cato.org/publications/white-paper/low-hanging-fruit-guarded-dragons-reforming-regressive-regulation-boost-us

En particular, sobre la inmigración, y luego de haber planteado los beneficios que genera el ingreso de trabajadores con baja calificación, considera lo que ocurre con los más preparados:

“Admitiendo más de la mayoría de los trabajadores con talento y productivos del mundo en la mano de obra americana es una inequívoca mejora, no sólo para la producción agregada, sino también para la productividad y por lo tanto el PIB per cápita.

En particular, existe abundante evidencia que tales inmigrantes son desproporcionadamente emprendedores e innovadores. En un estudio realizado en 1999, Anna Lee Saxenian documenta el extraordinario papel de los inmigrantes en el ascenso del Silicon Valley. A partir de 1990, los trabajadores nacidos en el extranjero constituyeron hasta un tercio de los científicos e ingenieros en las industrias de tecnología de Silicon Valley. (Notar que, en 1990 las personas nacidas en el extranjero eran un 7,9 por ciento de la población total de EE.UU.).

Casi dos tercios de estos trabajadores llegaron de Asia, y la mayoría eran indios o chinos. Estos trabajadores eran muy educados: 32 por ciento de los indios y el 23 por ciento de los chinos trabajando en el Valley tenían grados avanzados, en comparación con sólo el 11 por ciento de los nacidos en el país. Además, los trabajadores nacidos en el extranjero, no solamente trabajaban como profesionales y directivos: ellos también eran desproporcionadamente quienes creaban  y dirigían nuevas empresas de alta tecnología.

A partir de 1998, el 24 por ciento las empresas de tecnología de Silicon Valley fundada desde 1980 tenían un director general que era de origen indio o chino. (Téngase en cuenta que los inmigrantes constituyeron 11.1 por ciento de la población en el 2000.)

Desde el innovador estudio de Saxenian, ella y otros investigadores han ampliado sus hallazgos yendo más allá de los confines de Silicon Valley. En 2007, Saxenian junto con sus co-autores examinaron una muestra grande de las empresas de ingeniería y tecnología fundadas entre 1995 y 2005. Encontraron que el 25,3 por ciento de estas empresas tenían al menos un fundador nacido en el extranjero. Aquellas empresas fundadas en el transcurso de una década mostraban ventas totales de $ 52.000 millones en 2005 y empleaban cerca de 450.000 trabajadores. En un estudio posterior sobre esos inmigrantes fundadores, Saxenian y coautores documentaron cuan altamente educados que son: 96 por ciento tienen licenciatura y 74 por ciento tienen un título de maestría o PhD. Otro estudio de seguimiento por Saxenian, Vivek Wadhwa, y Daniel Siciliano analizando firmas de alta tecnología fundadas entre 2006 y 2012 y encontró que el 24,3 por ciento de ellas tenían al menos un fundador que era inmigrante.

Mientras tanto, en un par de estudios encargados por la Asociación Nacional de Capital de Riesgo y publicados en 2006 y 2013, Stuart Anderson, de la Fundación Nacional para la Política Americana examinó las empresas de venture capital financiadas por capital público. Para las empresas que salieron a bolsa entre 1990 y 2005, Anderson determinó que el 25 por ciento de estas empresas innovadoras ha tenido al menos un fundador inmigrante; y para las empresas que salieron a bolsa entre 2006 y 2012, la proporción de uno de los fundadores nacidos en el extranjero fue de un tercio. (Téngase en cuenta que los inmigrantes eran un 12,9 por ciento de la población norteamericana en el año 2010.)

Giancarlo Ibargüen (1963-2016): un muy buen amigo, un excelente rector, un gran libertario

Este parece un año de pérdidas, de buenos amigos y grandes académicos. Ahora es el triste caso de Giancarlo Ibargüen. Lo conocí cuando ya era profesor de Economía en la Universidad Francisco Marroquín. En verdad era ingeniero, tenía un grado de Ingeniero Eléctrico de Texas A&M, pero como tantos de los vinculados a la Marro de una forma u otra, había adquirido buenos conocimientos de economía, y los profundizaría mucho más.

Giancarlo 1

Fue nombrado Rector de la UFM en 2003 y llevó adelante importantes cambios. Recuerdo como el más notorio para mí, su énfasis en el “método socrático’ para dictar clases, esto es, basadas en conversaciones y discusión entre los participantes y no en la ‘clase magistral’ a cargo del profesor. De alguna forma, trasladó la metodología de “Liberty Fund”, organización de la que fue miembro de su directorio durante varios años, a las clases de la UFM. Era, además, un entusiasta y promotor de lo que en esa universidad se conoce como “New Media”, un departamento que tiene el objetivo de incorporar todas las nuevas tecnologías a la Universidad.

Giancarlo tuvo, también, un fuerte impacto en la investigación y en la implementación de políticas públicas: avanzó en el estudio de los derechos de propiedad en las frecuencias del espectro electromagnético y logró, además, que una reforma de este tipo se aplicara en Guatemala, convirtiendo a este país en un ejemplo del uso eficiente de este recurso para las telecomunicaciones. Por ejemplo: http://www.law.gmu.edu/assets/files/publications/working_papers/06-07.pdf

Pero lo más notable de Giancarlo era su avidez intelectual por todos los temas “nuevos” que surgieran en muy distintas disciplinas. Eso era lo que más me atraía de mi relación con él, porque era una constante fuente de nuevos temas y sugerencias de lecturas. Compartíamos el interés sobre aquellos temas en los que la economía se mezcla con otras disciplinas, ya sea la sicología, las teorías evolutivas, las nuevas tecnologías, y siempre estaba al tanto de algún aporte nuevo. Siempre me sorprendió lo actualizado que estaba en estas cosas.

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Lamentablemente, Giancarlo contrajo una seria enfermedad que fue deteriorando sus músculos lentamente. No obstante ese creciente deterioro seguía activo a través de mensajes, siempre enviando alguna lectura nueva o alguna noticia para comentar.

Seguramente la UFM le brindará los honores que se merece. Nosotros, los que estamos lejos, lo recordaremos siempre como un gran amigo, un excelente rector, y un gran defensor de la libertad.

La demanda y la oferta de salud pública: donde se mezclan ‘paternalismo’ y ‘parentalismo’

En la revista Regulation, del Cato Insitute, Pierre Lemieux escribe un muy interesante artículo sobre la “salud pública” y cómo ha cambiado, desde un comienzo en el cual supuestamente proveía solamente ‘bienes públicos’, a una agenda política que busca imponer ciertas preferencias a la gente. El artículo original, aquí: http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/regulation/2015/9/regulation-v38n3-4.pdf

Van algunos párrafos:

La oferta y la demanda de la salud pública

Si las leyes de salud pública y regulaciones existen, debe haber una demanda de ellas. En el lado de la demanda, encontramos intereses organizados, que son (como siempre) sobre-representados en el proceso político. Los profesionales de la salud pública constituyen una gran parte de estos intereses organizados. Reciben subsidios y puestos de trabajo desde el gobierno, que utilizan en parte para presionar por más intervención de salud pública. Los intereses corporativos incluyen organizaciones sin fines de lucro, como universidades y la llamada » industria de la pobreza», así como las corporaciones con fines de lucro. Desde la década de 1990, las ciencias biomédicas y el Instituto Nacional de Salud han sido los principales receptores de financiación de la ciencia y tecnología del gobierno federal.

Los intereses organizados sólo explican parte de la demanda de salud pública. Por sí mismos, podría no haber vencido  a los grupos de presión en el otro lado corporativo — fabricantes de tabaco, cadenas de comida rápida, productores de alcohol, etc., pero han encontrado aliados en los miembros del público que quieren imponer su estilo de vida recomendado a otros. El teorema del votante mediano probablemente entra en juego aquí.

Consideremos nuevamente el ejemplo del tabaco. El hábito se encuentra ahora principalmente entre los segmentos pobres de la población. Una vez que el votante mediano ya no fuma y se obsesiona sobre su «completo estado físico, mental y social,» tendrá la tentación de pedir gobierno que impida la competencia de estilos de vida que le molestan, por ejemplo, prohibir a lugares privados que atiendan a los fumadores. Las prohibiciones de fumar se combinan con las normas de zonificación para excluir a los pobres de los lugares donde el votante mediano va. Y pueden ser los mismos lugares que expertos en salud pública también visitan.

Estas exigencias de estilo de vida son la versión contemporánea del movimiento de moderación que creció después de la Guerra Civil. Algunos estilos de vida despreciados se identifican ahora como epidemias no contagiosas.

En una sociedad que carece de una fuerte preocupación por la libertad individual, una demanda generalizada de seguridad también se dirigirá al estado. Una gran proporción de la gente va a querer que su salud — en el sentido general de la OMS- sea atendida. Quieren que se le garantice «un estado de completo bienestar físico, mental y social». James Buchanan, el Premio Nobel en economía 1986, lo llama «parentalismo», este deseo de la gente a ser atendidos como niños por el Estado. El paternalismo encuentra entonces el consentimiento de las víctimas.

La desigualdad que realmente importa: la de consumo. Y también es importante la movilidad social

Muy interesante estudio de Ignacio Moncada y Juan Ramón Rallo sobre la desigualdad en España, publicado por el Instituto Juan de Mariana: La desigualdad en España: ¿Realmente es España uno de los países más desiguales de Europa?, : https://www.juandemariana.org/investigacion/archivo-de-publicaciones/mitos-y-realidades-sobre-la-desigualdad-en-espana

Antes de lanzarse a estudiar más a fondo la desigualad es preciso clarificar la crucial diferencia entre los tres tipos de desigualdad económica: la desigualdad de riqueza, desigualdad de renta y desigualdad de consumo

La desigualdad de consumo

El consumo se refiere a los bienes y servicios de los que disfrutamos en cada momento del tiempo para satisfacer nuestras necesidades. Sin renta es imposible consumir, pero sí es posible disfrutar de renta que no se consume, sino que se convierte en riqueza. Si todos los individuos de una sociedad disfrutaran siempre del mismo nivel de consumo, estaríamos ante una sociedad a efectos prácticos muy igualitaria, por muy divergentes que pudieran ser las disponibilidades de renta o de riqueza. De hecho, la lógica de un Estado de Bienestar providente es en parte esa: el Estado no proporciona a sus ciudadanos ni riqueza ni, en muchas ocasiones, renta: lo que sí les proporciona son bienes y servicios para su uso y disfrute (sanidad, educación, comida o vivienda gratuitas).

Son múltiples los autores que han hecho hincapié en que lo verdaderamente importante a efectos de bienestar no es la renta, sino el consumo (Bergh & Nilsson, 2012; Cutler & Katz, 1992; Slesnick, 2001; Deaton & Paxson, 1994; Krueger & Perri, 2006). La desigualdad a la que hay que prestar mayor atención, por tanto, es a la desigualdad de consumo.

La movilidad social

Junto a las medidas estáticas de desigualdad en la distribución de la riqueza, de la renta o del consumo hay que considerar, a su vez, la llamada movilidad social, esto es, los cambios que se producen en los titulares o beneficiarios de la riqueza, renta o consumo a lo largo del tiempo. Por ejemplo, imaginemos que una sociedad está compuesta por dos individuos A y B: durante los años pares,

A cobra el 90% de la renta total y B el 10%; durante los años impares, A cobra el 10% de la renta y B el 90%. Si en esta sociedad hiciéramos una foto anual de la desigualdad de renta, saldría que se trata de una sociedad muy desigualitaria (un individuo se queda con el 90% de los ingresos y el otro con el 10%), cuando en realidad sería muy igualitaria, pues cada año se alternan en la posición del otro. La movilidad social, pues, nos indica el grado en que esas desigualdades descritas por los indicadores de desigualdad son persistentes en el tiempo.

Una vez vistos estos conceptos básicos previos, las siguientes secciones se dedicarán a analizar las métricas de desigualdad para el caso de España y a compararlas con las de otros países en el contexto europeo, tanto en lo que respecta a la desigualdad de riqueza, de renta y de consumo. Se profundizar en cada uno de los apartados en lo que las mediciones incluyen y lo que omiten, para así procurar proporcionar al lector una imagen lo más realista y completa posible de la desigualdad económica en España.

Nueva deuda: ahora, los que se gastaron todo, muestran ‘responsabilidad fiscal’

El gobierno argentino está por cerrar el mayor y más largo default de la historia, y muchos de quienes multiplicaron el gasto público como nunca se han vuelto ahora los abanderados de la responsabilidad fiscal. Plantean un tema, sin embargo, que es necesario discutir: ¿estaremos, una vez más, abriendo otra puerta para continuar financiando el despilfarro fiscal?

¿Cómo evitar esto? Pues, en definitiva, no hay forma si es que los argentinos siguen demandando servicios públicos suecos pagando impuestos…., argentinos. Pero podría entenderse que la situación coyuntural hace necesario este endeudamiento. Y para que no sea volver a la misma historia de siempre, tal vez esta demanda coyuntural podría estar acompañada de una reforma institucional que comprometa a la política a limitarse en el futuro. Ninguno de estos mecanismos es perfecto, pero aquí va alguno que se trata en el libro:

“6.          Límites al endeudamiento

Pueden ser de dos tipos. Como en el caso del Tratado de Maastricht, se puede establecer un tope al endeudamiento total, en este caso del 60% del PIB. Tendrá que tener, por supuesto, algún mecanismo de control y sanciones por incumplimiento. El otro puede ser como el que existe en Estados Unidos, donde el Congreso establece un límite sobre el monto total de la deuda permitida (esto es una cantidad de dólares, no un porcentaje sobre el PIB), techo que cuando se alcanza no puede ser superado, el gobierno no puede emitir más deuda, a menos que sea modificado por el Congreso.

No obstante, la imagen siguiente es bastante clara respecto a la capacidad de este mecanismo para imponer algún tipo de límite cuando la voluntad política y el control de los votantes no existen (Boaz, 2011):

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Otra forma de restringir el endeudamiento se refiere a su proceso de aprobación entre los que se encuentra el que demanda que toda emisión de deuda sea aprobada por los votantes a través de un referendo o por mayorías parlamentarias especiales, hasta llegar hasta la prohibición constitucional absoluta (Kiewiet & Szakaly, 1996). Otra alternativa, aplicada por algunos gobiernos regionales en España es limitar el plazo del endeudamiento de forma tal de permitir solamente el de corto plazo, cuya deuda debe ser cancelada dentro del ejercicio presupuestario. Kiewiet & Szakaly (1996), encuentran que entre los estados en los Estados Unidos, 21 demandan la aprobación por referendo y 12 por mayorías especiales que pueden ser de tres quintos o cuatro quintos de los representantes. . 

No obstante, estos autores encuentran que los gobiernos buscan, y muchas veces encuentran, diversos caminos para eludir esas restricciones, tales como canalizar el endeudamiento por agencias estatales especiales que no están sujetas a ese tipo de control. ¿Sería efectivo un límite a través del voto popular en referendo? Se puede argumentar que los votantes estarían predispuestos a aprobar el endeudamiento porque disfrutarían del gasto ahora y lo terminarían pagando futuros votantes. Sin embargo, la evidencia empírica muestra que no actúan de esa forma y tienden a rechazar el endeudamiento.

Los estados que tienen más de un control muestran menores niveles de endeudamiento siendo el referendo popular por medio del voto el que mayor éxito muestra, junto con la prohibición total.”

Desigualdad de ingresos: pero depende de cuánto destinamos al consumo y cuánto al ahorro

Muy interesante estudio de Ignacio Moncada y Juan Ramón Rallo sobre la desigualdad en España, publicado por el Instituto Juan de Mariana: La desigualdad en España: ¿Realmente es España uno de los países más desiguales de Europa?, : https://www.juandemariana.org/investigacion/archivo-de-publicaciones/mitos-y-realidades-sobre-la-desigualdad-en-espana

Antes de lanzarse a estudiar más a fondo la desigualad es preciso clarificar la crucial diferencia entre los tres tipos de desigualdad económica: la desigualdad de riqueza, desigualdad de renta y desigualdad de consumo

La desigualdad de renta

La renta se refiere a los ingresos que recibe un hogar, tanto de origen salarial como no salarial (rentas del capital: dividendos, intereses, alquileres, etc.). La distribución de la renta puede medirse antes de impuestos y de transferencias gubernamentales o después de las mismas.

En principio, la distinta distribución de los ingresos antes de impuestos y de transferencias debería verse influida por la contribución relativa de cada persona a la producción de bienes y servicios: si una persona es tremendamente productiva a la hora de generar bienes y servicios valiosos, tenderá a ingresar mucho; si una persona es muy poco productiva a la hora de generar bienes y servicios valiosos, tenderá a ingresar muy poco.

Toda renta puede destinarse a dos usos: consumo o inversión. Si destinamos la renta a la inversión, tendremos la opción de incrementar nuestra riqueza (nuestro patrimonio real o financiero) y, con ella, nuestras rentas futuras procedentes de fuentes no salariales; si destinamos la renta al consumo, satisfaremos hoy parte de nuestras necesidades. Consumir equivale a satisfacer nuestros objetivos presentes; invertir, a prepararnos para satisfacer nuestros objetivos futuros gracias a una mayor renta que podamos consumir en ese futuro.

En realidad, pues, el bienestar de una persona depende mucho más de su consumo en los distintos momentos de su vida que de su renta: si un individuo percibe una renta muy elevada pero ahorra siempre el 95% de la misma, probablemente lleve un modo de vida más austero y “pobre” que quien tiene una renta moderada pero ahorra sólo el 10% de la misma.

Adicionalmente, como demuestra un paper publicado por los economistas suecos Andreas Bergh y Therese Nilsson, el aumento de la desigualdad de la renta tiende a expandir el mercado de productos baratos (Walmart effect) e induce cambios en los precios relativos que tienden a provocar un aumento en el poder adquisitivo y en los niveles de bienestar de los segmentos más pobres de la sociedad. A esto añaden que “desde hace tiempo se sabe que la renta y las ganancias son indicadores imperfectos del bienestar, y como resultado muchos académicos han redirigido su atención a la distribución del consumo de individuos u hogares” (Bergh & Nilsson, 2012).

Con ello, de nuevo, no se quiere menospreciar la importancia a largo plazo del ahorro para obtener un patrimonio y así disfrutar de seguridad económica: sólo se quiere manifestar que un cambio en la distribución de la renta que sepamos que no va a afectar a la distribución del consumo a largo plazo debería sernos irrelevante a efectos de bienestar.

Noticia: tal vez se pueda importar ganado desde Uruguay. Noticia era por qué no se podia antes…

Según comenta una nota del diario La Nación, el gobierno argentino está analizando la posibilidad de abrir la importación de ganado desde Uruguay: “A un paso de comer carne uruguaya: inician el trámite para importar ganado”: http://www.lanacion.com.ar/1874847-a-un-paso-de-comer-carne-uruguaya-inician-el-tramite-para-importar-ganado

En verdad, la noticia tendría que haber sido, en algún momento dese 1998: “No se puede importar ganado!!” Porque, ¿Qué es lo que hace diferente al ganado de cualquier otro producto importado? Algunos dirán que los controles sanitarios, pero muchos otros productos tienen que cumplir también con requisitos sanitarios. El comercio internacional de ganado es algo habitual. Dice la nota:

“La última vez que ingresó hacienda para faena y consumo interno desde Uruguay fue en 1998, hace 18 años, según señalaron en el Senasa. Vale recordar que es habitual que entren desde ese país, según los años, entre 300 y 350 toneladas de asados para la Mesopotamia. En los noventa hubo un fluido comercio de animales de vaquillonas preñadas y para invernada. También vale destacar que la Argentina ha sido exportadora a la región de genética bovina por medio de la venta de semen y embriones.”

inflacion-y-precios-2164343w620Foto: La Nación

Las razones para importar tienen que ver, por supuesto, con las desastrosas políticas aplicadas en los últimos doce años:

“Al margen de la hacienda para faena para aumentar la oferta de carne, la preocupación oficial es aumentar el rodeo bovino. La Argentina perdió 10 millones de cabezas bovinas durante el kirchnerismo por la intervención en los mercados y sólo recuperó algo más de 3,5 millones de animales. En 2015, el rodeo total se ubicaba en 51,5 millones. Hoy, la Argentina posee menos vacas que en 1977, cuando había más de 61 millones de cabezas. En cambio, Brasil hizo crecer desde 2007 su rodeo de 173 a 208 millones de cabezas (+20%); Uruguay, de 11,5 a 11,9 millones de animales (+3%); Australia, de 28,4 a 29,2 millones (+3%), y Paraguay logró tener también más vacas, al pasar de 10 a 14,4 millones de cabezas, un 44% más.”

Es cierto que esta apertura no va a modificar mucho los precios al consumidor de la carne en Argentina, ni el stock ganadero total: “El rodeo uruguayo es poco más del 20% del stock total de la Argentina. «Dos meses de faena en la Argentina equivalen a todo un año en ese país», comparan en el Gobierno.”

“Para Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), la medida sería «una señal» de que el Estado quiere que el productor siga trabajando para aumentar su stock. «Es una buena señal, aunque no va a ser significativa la recomposición del stock. Para solucionar el problema que tenemos acá, tendríamos que traer todo el stock uruguayo, que es equivalente a lo que perdimos», explicó.

En opinión de Ignacio Gómez Álzaga, consignatario, «es normal» que haya movimiento de hacienda «si se hacen bien los protocolos sanitarios», ya sea porque se comparten estatus sanitarios y se brinda seguridad de frontera.

En cambio, un experto que pidió reserva de su nombre consideró «que no se van a manejar los precios con esto. Si ése es el objetivo, es una medida que va al fracaso».”

Pero la pregunta que habría que hacerse es: ¿y las barreras para importar de otros países? ¿Por qué solamente se levantarían las procedentes de Uruguay? Bien podríamos traer ganado de cualquier parte del mundo. ¿Acaso no nos sentimos capaces de competir en ganado vacuno? Si esto es así, entonces no quedaría mucho en lo que pudiéramos competir.

¿Por qué necesita el grupo Benetton, o cualquier otro, subsidios para plantar árboles en la Patagonia?

El grupo Benetton es uno de los propietarios de tierras más grande en Argentina y es también el que más árboles ha plantado en la Patagonia: unas 8.600 hectáreas, con planes de llegar a las 16.000. Así lo comenta una nota en el diario La Nación titulada: “Los Benetton, de la moda al pino ponderosa”. http://www.lanacion.com.ar/1874419-los-benetton-de-la-moda-al-pino-ponderosa

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La producción de madera es un proceso a largo plazo. Así, comenta el administrador de este proyecto:

“En esos suelos magros en materia orgánica y con mucha piedra bocha, siempre en riesgo de volarse por el viento constante y con un clima que promedia en el año 9 C°, con un mínimo de -20 C° en invierno y un máximo de 35 C° en verano, los pinos ponderosa tardan entre 40 y 50 años en permitir un corte comercial. «No nos intimidan estos tiempos. Leleque tiene 104 años. La consistencia genética de nuestros rodeos se logró en 50 a 60 años. Y antes requirió implantación de alambrados, construcción de chacras, mucha preparación», dice Mac Donald”.

 El proyecto traerá una serie de beneficios: «La compañía considera muy importante este proyecto en el mediano y largo plazo, ya que en su momento va a generar un buen flujo de ingresos, y con gran cantidad de mano de obra de alta, media y baja calificación. Por eso se decidió mantenerlo pese a las trabas de los últimos años», dice Perazzo.

Además, plantar los árboles algo más alejados entre sí ha permitido un mejor aprovechamiento del recurso: “No solo aumentó el rendimiento, sino que además, al pasar más la luz del sol y crecer más el pasto, pudo hacerse cría silvopastoril de ovinos. Cuando el árbol tiene 10 a 12 años, los ovinos ya no pueden dañarlo. En Leleque ya tienen entre 4500 a 5000 hectáreas silvopastoriles.”

Ahora bien, ¿por qué necesita éste, o cualquier otro proyecto forestal, recibir subsidios?

Además, en esta caso en particular, no los están cobrando: “Entre esas trabas, se cuentan unos u$s 750.000 que el Gobierno le adeuda en subsidios correspondientes a 2013, 2014 y 2015. La ley 25080/98, de Inversiones para Bosques Cultivados, promovió muchas forestaciones que ahora, con la falta de pago acumulada, se suspendieron. «Se hace cuesta arriba, muchos emprendimientos forestales más chicos en estas zonas han desistido. Nosotros estamos plantando por debajo de lo estipulado, ya que no puedo sacar recursos de la oveja y de la vaca. Si los subsidios se pagaran en tiempo y forma se plantaría mucho más y podríamos emplear mucha más gente», dice Mac Donald, con esperanza de que la nueva administración actualice y agilice los pagos.”

Después de todo, si bien no hay números precisos, el negocio parece ser suficientemente rentable:

“En las plantaciones se llevan invertidos u$s 2,4 millones y en el mantenimiento u$s 4,2 millones, mientras que los subsidios permitieron recuperar u$s 2,6 millones. Y la valuación de los bosques implantados por la empresa al día de hoy, al precio actual de la madera prorrateado por los distintos estadios de crecimiento de los árboles -es decir, si se talara todo como está-, sería de u$s 17 millones. Ahí donde no había ni pasto para las ovejas.”

El verdadero problema del negocio forestal no es nada que tenga que ver con subsidios, sino con la constante depreciación de la moneda. El negocio parece rentable pero a 40 o 50 años es poco lo que se puede planificar en monedas que pierden poder adquisitivo en forma constante. Esto hace, además, que no exista crédito a esos plazos: ningún banco prestará a 50 años recibiendo préstamos a tres meses o un año. Sin embargo, en tiempos del patrón-oro, las empresas de ferrocarriles emitían bonos a 100 años!!

La emisión monetaria excesiva, en todo el mundo por supuesto, distorsiona el cálculo económico y perjudica, en particular, a los procesos productivos muy largos. Claro, éstos después requieren de subsidio para poder producir, pero no los necesitarían si contáramos con un patrón monetario estable.

Perverso pacto sindical docente: «ellos pretenden pagarnos,… y nosotros pretendemos trabajar»

Como todos los años, y ya todos estamos cansados de esto, cuando se acerca la fecha del inicio de clases en todo el país, las discusiones salariales con los gremios docentes ocupan la primera planta de las noticias. La gente, en general, tiene una alta estima de la función del “docente”, en términos generales, porque valora mucho la educación para sus hijos y entiende que buena parte de los problemas del país tienen que ver con “falta de educación” (aunque en muchos casos no es falta de educación formal, sino de valores morales, que es otra cosa).

Pero los docentes reales, no la figura ideal del “docente”, y sobre todo sus dirigentes sindicales han llevado a estos trabajadores a un trato perverso: ellos pretenden pagarnos y nosotros pretendemos trabajar. Es decir, sus dirigentes sindicales han impulsado, y los maestros aceptado, un marco laboral muy permisivo en cuanto a ausencias, licencias, etc, y la contraparte de eso han sido bajos salarios.

Los gremios han priorizado la cantidad (claro, cuanto más afiliados, más recursos, tanto en la calle como en las arcas) y a través de todo tipo de “conquistas” se ha terminado con una muy baja relación entre docentes y alumnos. Es decir, buena parte del gasto se va en salarios “bajos”, pero el “costo” docente de cada aula no es menor, porque la cantidad necesaria de docentes para tender cada curso es alta.

Así lo comenta la Fundación Libertad y Progreso como parte de un informe donde se plantea una reforma educativa: http://www.libertadyprogresonline.org/wp-content/uploads/2014/06/PROGRESAR-EN-LIBERTAD-Reforma-Educativa.pdf

Comentando un gráfico, sostiene que se puede… “visualizar la disparidad existente entre provincias en la relación cantidad de alumnos por docente, encontrando casos como Misiones donde en la escuela secundaria hay 37 alumnos por docente, a otros como Santiago del Estero y Tierra del Fuego donde la relación es 13 alumnos por cada docente. En la escuela primaria encontramos los extremos de 10 alumnos por docente en varias provincias y en la de Buenos Aires donde habría 19 alumnos por docente. De más está decir que estos son datos reales que no necesariamente se encuentren así en el aula. La razón por la cual no vemos 10 alumnos por docente se debe a que estos datos no nos muestran cuántos de estos docentes están en actividad frente al curso y cuántos en licencia, cuántos se ausentan por distintas razonas o cuántos están desempeñando otras tareas. El último censo docente (2004) registró 759.284 docentes en actividad. Otras fuentes citadas por la prensa indican que la cantidad de cargos a ser cubiertos es 526.456, lo cual reflejaría una sobre contratación del orden del 30%. Según declaraciones del ministro del área, en 2010 el promedio de ausentismo a nivel nacional es del 20%, mientras que la provincia más afectada llegaría al 40%. En el 2000, el ausentismo docente era entre un 5% y 10% mayor que en cualquiera de las demás actividades laborales. Nótese que ese ausentismo es crónico y se estima que ocasiona un 17% de incremento en el gasto educativo.”

Y luego:

“Nos preguntamos acerca de las causas por las cuales no encontramos en la realidad pocos alumnos por docentes y sí muchos alumnos por aula: consideramos al menos como explicaciones: el sistema de licencias, el ausentismo docente, la ausencia de incentivos para cumplir con las tareas como producto del estatuto docente, la incapacidad de los directores de escuela para tomar decisiones sobre la contratación de sus maestros y la asignación de otras tareas que quitan maestros al frente del aula y lo asignan a otras actividades. Todo esto genera un aumento del 17% del presupuesto educativo, según cálculos estimativos.”