Los autores escoceses, la simpatía y el interés propio en Hume, Ferguson y Smith. La mano invisible (I)

Los alumnos de Económicas en la UBA leen sobre los escoceses: Hume, Ferguson, Smith, a Adam Smith en la Teoría de los Sentimientos Morales y a Ronald Coase sobre Smith:

  1. Adam Smith, Teoría de los Sentimientos Morales: Sección I: Del Sentido de la Propiedad: http://www.textosdigitales.com.ar/CP/CICLO_BASICO/2.007_-_Teoria_Politica_II/Smith_-_Teoria_de_los_Sentimientos_Morales.pdf
  2. Ezequiel Gallo, “La tradición del orden social espontáneo: Adam Ferguson, David Hume y Adam Smith”: http://www.eseade.edu.ar/files/Libertas/44_5_Gallo.pdf
  3. Ronald Coase, “Adam Smith’s View of Man”: http://www.chicagobooth.edu/~/media/59F2E558F3604398BBF9518FCF3EBC9E.PDF

Pregunta: ¿A qué adjudicaría la contradicción en la cual incurren los autores al sostener que el hombre es egoísta y a la vez se preocupan por el bienestar ajeno?

Es lo que explica Coase en su artículo. Smith habla de “interés propio”, el cual es un fuerte motivador de la conducta humana, pero no es el único, y que la inclusión de otros motivos no debilita sino que fortalece su argumento en favor del mercado. Cita a Smith en TSM respecto a simpatizar con otros porque la simpatía mutua es un placer: “Nada nos satisface más que observar en otros hombres un sentimiento de camaradería”. Esa “simpatía” es más fuerte con nuestros afectos más cercanos y se debilita a medida que nos alejamos. Es parte de nuestro “interés propio” recibir la aprobación de ese “observador imparcial” y de los demás sobre nuestra conducta.

Pregunta: Dada la concepción pesimista que tienen los autores del hombre, ¿Cómo es que se espera que la sociedad que estos individuos componen esté en continuo progreso?

Ése es el gran descubrimiento de los escoceses. Que incluso gente imperfecta, con conocimiento limitado, en busca de su propio interés, termina siendo guiado por un “orden espontáneo”, la mano invisible, a contribuir al bienestar de los demás. No importa cuál sea su motivación, para conseguir lo que quiera tiene que ofrecer lo que otros necesiten. Ese proceso coordina las acciones de todos sin que nadie en particular lo esté organizando. “Entender” este orden fue el gran hallazgo de los escoceses y tal vez la contribución más importante que se haya hecho alguna vez a las ciencias sociales, cuyo objetivo es, precisamente, comprender esos órdenes que existen en la sociedad.

Pregunta: ¿Es realmente posible mantener el orden de un gran estado o sociedad únicamente restringiendo las conductas dañinas y dejando que los intereses particulares marquen el rumbo de la nación y su riqueza?

Es lo que los escoceses, y muchos otros después de ellos, sostienen. Las conductas dañinas a restringir son aquellas que involucran la violencia: asesinato, robo, fraude. Si no hay violencia, lo que hay son transacciones voluntarias. El sistema de precios va guiando las acciones individuales para coordinarlas y asignar los recursos a los usos que los consumidores más valoren.

Pregunta: ¿Qué sucede ante un abuso de poder de parte de algún individuo/sector?

No pueden usar la violencia o coerción. El estado es quien sustenta el monopolio del uso de la fuerza con la misión de restringir a todo otro uso que no sea el que legalmente usa.

Pregunta: ¿Cómo y quién determina en las instituciones el límite de restricción de las reglas generales?

Cuando los derechos de unos entran en conflicto con los derechos de otros, es el sistema judicial el que está llamado a resolver. En el caso de estos autores, vivían bajo un sistema jurídico conocido como “common law”, un sistema basado esencialmente en la evolución de la jurisprudencia a partir de las costumbres y tradiciones; a diferencia de nuestros sistemas “codificados” donde el legislador trata de tomar en cuenta todas las situaciones posibles antes de que ocurran. En el primer caso, el juez va desarrollando el derecho a partir de casos específicos que se van presentando.

Pregunta: Situándose en la sociedad moderna, ¿qué otros mecanismos de retroceso o estancamiento de las naciones pueden reconocer? Ferguson determina una situación insalvable cuando desarrolla el concepto de personajes “corruptos” ¿es posible aun creer que una nación en estancamiento podría llegar a cambiar su realidad si lograse elegir mejor las instituciones básicas, más precisamente el gobierno?

Pero no es una cuestión de “quién” esté en el gobierno, sino de cuáles son sus atributos y cuáles las limitaciones existentes para evitar el abuso de su condición de monopolista. En países de alta calidad institucional apenas sabemos quiénes son sus gobernantes (Suiza, Dinamarca, Nueva Zelanda), son países donde gobierna la “ley”, no personas específicas.

Pregunta: El concepto de hombre egoísta es condenado aun por muchos partidos políticos. ¿Por qué cree el autor que los gobiernos se aseguran de criticar al individuo que busca su interés personal? ¿No son los gobernantes corruptos los principales en buscar su propio interés de manera perversa?

Este es un tema analizado en estos tiempos por la escuela de ‘Public Choice’. El político, al igual que cualquier otro, persigue su propio interés. Y está en su propio interés presentarse como altruista y preocupado por los intereses de los votantes aunque en definitiva persiga los propios. En forma similar a lo que comentamos sobre el mercado, el tema es si enfrenta un marco institucional que genera un conjunto de incentivos que lo llevan a alinear sus intereses con los de sus votantes o, por el contrario, esa búsqueda del interés propio lo aleja de ese objetivo.

Pregunta: Siendo un concepto muy amplio y cuestionado ¿Cuál es la noción de progreso para los autores clásicos?

La idea de progreso, de avance de la sociedad no existía hasta el Iluminismo, particularmente desarrollado por los escoceses. Es decir, antes de esto la gente no pensaba que las cosas pudieran estar mejor en este mundo, sí tal vez en el siguiente. No se creía que fuera posible un mundo donde se generaran oportunidades de mejora. En términos modernos, creo que los escoceses consideraban al progreso como una mayor cantidad y calidad de oportunidades para el avance personal en la vida.

Pregunta: Este texto me resulta sumamente interesante y lo que le preguntaría al autor sería si cree que hay excepciones para esta idea de “compasión”, “simpatía” ya que a veces creo reconocer que en determinados estatus y posiciones de poder, este “ponerse en lugar del otro” no se da y es ahí donde el concepto de egoísmo toma su peor descripción.

Tal vez tengamos que pensar en ese personaje, el político, desde la perspectiva de Smith, quien dice que su “simpatía” estará presente sobre todo hacia sus personas más cercanas, y se irá debilitando a medida que se aleja de ellas. En este sentido, los “votantes”, por ejemplo, si bien son necesarios para ganar una elección y acceder al poder, son bastante lejanos en relación a familiares, parientes, amigos y los círculos más cercanos. En tal sentido, tal vez Smith explica muy bien lo que sucede en la política, ¿Por qué vemos que nombran a familiares y amigos en cargos importantes y cercanos que les permiten mantener el control del poder?

Pregunta: Me perturbó la frase: “cada facultad de un hombre es la medida porque juzga la misma facultad en otro”.

Es una descripción de lo que Smith observaba en la gente. No lo veo como negativo o pesimista, sino simplemente como descriptivo de nuestras actitudes.

Pregunta: ¿Es la empatía la que da origen a la lástima?

No soy sicólogo, pero pareciera que eso es lo que Smith dice.

Pregunta: ¿Esta necesidad de identificarnos y medirnos con un referente es de naturaleza egoísta?

Smith no usa la palabra egoísta sino la de “interés propio”. Puede ser una cuestión semántica, pero el término egoísta suele ser utilizado en el lenguaje diario para aquél que solamente toma en cuenta sus propios intereses y no los de los demás, mientras que la otra versión incluiría dentro del “interés propio” también la empatía con los otros.

Este es un ejemplo tal vez exagerado. Uno podría decir que la Madre Teresa perseguía su “propio interés” al ayudar a los demás, porque quería dedicar su vida a los pobres y así servir a Dios. Ése era su “interés personal” pero estaba enfocado hacia otros. Egoísta sería quien descarta ocuparse de otros o interesarse, o tener empatía.

Pregunta: ¿La virtud es altruista?

La pregunta debería ser al revés: ¿es una virtud ser altruista? Si tomamos esa palabra como la contraparte de egoísta como se definió antes la respuesta es que no. Una sociedad en la que todos fueran altruistas, en el sentido de que solamente se ocupan de los demás y no de sí mismos, sería imposible, no podría existir. No podríamos saber qué es lo que el otro necesita ya que éste no estaría pensando en sí mismo sino en algún otro.

Pregunta: ¿Es posible analizar o estudiar lo aportado acerca de las sociedades por dichos autores separando o sin tener en consideración las contribuciones realizadas en sus campos principales de estudio?

No me queda muy clara esta pregunta, pero las suyas han sido parte muy importante de esas contribuciones.

Depredación y derechos de propiedad en la pesca: resultados de las cuotas individuales transferibles

Comenté en un post anterior acerca de la gran promesa que ofrece la acuacultura para evitar la depredación de los peces, ya que permite establecer derechos de propiedad sobre el recurso. No todas las especies, sin embargo, pueden ser “criadas” de esta forma. En esos casos, algunos autores proponen la generación de seudo-derechos de propiedad en la forma de cuotas de captura. Esto funciona así: se define el total de captura de una determinada especie para un año, de forma tal que se reproduzca con normalidad y no se vea depredada, y luego se asigna es cuota dividida entre los pescadores o empresas de pesca. En un artículo de Jonathan Adler y Nathaniel Stewart publicado en la revista Regulation, comentan el tema: http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/regulation/2014/4/regulation-v37n1-1.pdf

Pesca

Primero comentan el fracaso de la regulación de la pesca: “Las licencias y otras restricciones a la entrada limitan el número de pescadores pero no controlan la intensidad de su esfuerzo. Límites a la pesca total o por salida, aun cuando se los combina con la cantidad de barcos, no evitaron la sobrepesca en la pesca de peces de coral en el Golfo de México. Las restricciones sobre ciertos equipos de pesca alentaron a los pescadores a invertir en más barcos o equipos para compensar por esas restricciones. La reducción de las temporadas de pesca los incentiva a aumentar su trabajo dramáticamente durante la temporada”. La pesca del ‘halibut’ fue reducida a 2 días, la del cangrejo en Alaska a 3: los pescadores aumentan la cantidad de barcos para pescar más esos días. “Esto no solo es ineficiente, resulta que toda la pesca de halibut llega al mercado en unos pocos días.”

Ahora sobre las cuotas:

“En 1976, Holanda e Islandia, dos importantes países pesqueros, introdujeron cuotas individuales para la pesca en el Mar del Norte de lenguado y arenque. Nueva Zelanda hizo lo mismo en 1986. Desde entonces, se han implementado programas basados en derechos, en distintos grados, en Australia, Canadá, Chile, Islandia, Namibia, Holanda, Sudáfrica y los Estados Unidos. Pero todavía son una pequeña proporción de toda la pesca mundial, solo el 2% de la captura global anual está cubierta.”

“Mientras que la carrera por pescar tiende a acortar la temporada de pesca, la seguridad que genera el derecho a la cuota permite a los pescadores extender sus temporadas, en promedio, de 63 a 245 días en los Estados Unidos. Y pueden acomodar sus inversiones en equipos a la magnitud de su cuota. La adopción de cuotas individuales en Estados Unidos incrementó los ingresos de los pescadores participantes. Sus ingresos por barco casi se duplicaron. Métodos más eficientes, temporadas más largas (que reducen la carrera frenética para pescar y también la pesca en condiciones peligrosas), redujo las tasas de descarte, aumentó el rendimiento y mejoró la calidad de la captura.”

“Con el tiempo, el éxito de las cuotas de pesca ha permitido que algunas pesquerías aumenten el límite total de pesca. En las estudiadas por Grimm et al, “las cuotas han aumentado un promedio de 13% a los cinco años de su implementación, y 19% diez años después.”

“Grimm et al, también encontraron evidencias que el avance hacia un sistema de cuotas individuales transferibles afecta a los procesadores en tierra. En condiciones de la carrera por pescar de las temporadas cortas, la industria procesadora estaba sobre-invertida en capital para manejar el aluvión de pesca en períodos cortos. Los programas de cuotas tienden a alargar y estabilizar las temporadas, permitiendo una capacidad de procesamiento más eficiente.”

También mencionan mejoras en la seguridad: “La mortalidad en la pesca de cangrejos en Alaska se ha reducido de más de cinco muertes por año a una sola en los últimos cinco años.”

 

Ahora los peces se multiplican como las vacas: el derecho de propiedad que crea la acuacultura

Muchos creen que el derecho de propiedad da manos libres al propietario para destruir un recurso, y que eso es lo que va a hacer. Sin embargo, el propietario es un “protector”, no quiere destruir su recurso sino multiplicarlo. En verdad, es la ausencia de propiedad, conocida en economía como la “tragedia de la propiedad común”, la que genera la depredación de los recursos. Un caso típico de este problema puede verse en la pesca. En un artículo de Jonathan Adler y Nathaniel Stewart publicado en la revista Regulation, comentan el tema: http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/regulation/2014/4/regulation-v37n1-1.pdf

Algunos párrafos:

“En su evaluación del 2010 la FAO informó que aproximadamente un 85% de los stocks de peces (para los que hay información disponible) estaban totalmente explotados (53%), sobre-explotados (28%), agotados (3%) o recuperándose del agotamiento (1%). Investigaciones recientes sugieren que el estado de las pesquerías no evaluadas es aún peor. Aunque la pesca anual continúa creciendo –en buena medida por la expansión de la acuacultura- muchas pesquerías están en problemas.”

Acuacultura

Interesante mención a la “acuacultura”, ya que ésta no es otra cosa que la extensión de derechos de propiedad a los peces. Es, generalmente, la construcción de un gran piletón donde se “cultivan” y reproducen peces en lugar de simplemente pescarlos como en aguas abiertas. El propietario tiene un incentivo a cuidar y multiplicar esos peces, y lo hace porque tiene la capacidad de “excluir” a los no propietarios de sus peces.

En aguas abiertas, por el contrario, cualquiera puede “retirar” recursos del agua, y está motivado a hacerlo rápido antes que otros lo hagan. Por eso nos encontramos con el agotamiento de pesquerías e incluso con la pesca de especímenes que ni siquiera han alcanzado su mejor tamaño (o los sacas ahora que tienes la oportunidad o se los lleva otro). Esto genera una carrera, llamada “tragedia de la propiedad común” donde todos quieren llevarse el recurso pero nadie tiene incentivo para cuidarlo. Y tampoco para multiplicarlo: nadie va a ocuparse de “criar” peces y ayudarlos a reproducirse si luego cualquier puede venir a llevárselos.

Entonces, los efectos de la ausencia de propiedad son dos: la carrera que lleva a la depredación y la ausencia de incentivos para reproducir y mejorar el recurso. Nada de eso ocurre, por ejemplo, en la ganadería, donde los propietarios cuidan y reproducen a los animales: quieren tener más, no liquidarlos.

Pero la ganadería sufría también de la tragedia de los comunes porque era difícil establecer el derecho de propiedad, hasta que una solución que ahora parece tan simple como el alambrado, permitió delimitar la propiedad y desde entonces cada propietario multiplicó sus animales. No nos preocupa ahora la posible extinción de las vacas, como nos preocupa la de los peces.

La acuacultura es el equivalente piscícola del alambrado. Permite delimitar la propiedad y resuelve los dos problemas planteados. Por un lado, elimina la carrera para depredar el recurso: el propietario quiere mantenerlo e ir “pescando” en forma ordenada para mantener un stock que permita responder a la demanda del producto; está incentivado a invertir para cuidar y mejorar el recurso, ya que eso aumenta su capital.

El derecho de propiedad ha “alineado” los intereses del productor con la reproducción del recurso.

 

Hume, Smith y Ricardo sobre el mercantilismo, el flujo de divisas y la asignación de capitales (V)

Con los alumnos de Economía de la UBA vemos a los clásicos: Hume, Smith, Ricardo, sobre el mercantilismo, el flujo de divisas y la asignación de capital. Los alumnos preguntan:

  1. David Hume, Essays, Moral, Political and Literary, Part II Chapter V «Of the balance of trade»: http://www.econlib.org/library/LFBooks/Hume/hmMPL28.html
  2. Adam Smith, Wealth of Nations Libro IV capitulo 1: Of the principle of the commercial or mercantile system: http://www.econlib.org/library/Smith/smWN12.html
  3. David Ricardo, Principles of Political Economy, Chapter IV, «On Natural and Market Price»: http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricP2.html

Pregunta: Cuándo se producen estos desvíos del precio de mercado del natural, ¿Podríamos estimar en qué proporción ocurren? Para así poder estimar después en que magnitud ocurrirán los movimientos de capitales y duración de aquellos.

Es que lo que no sabemos es cuál es el precio natural.

Pregunta: ¿Qué mas afecta y logra como consecuencia que el precio de mercado se desvié del natural?, ¿Solo afectan las cantidades demandadas y preferencias de los consumidores?

Agregaría la disponibilidad de recursos y las tecnologías disponibles.

Pregunta: Con respecto a la acumulación de oro y plata, si su libro hubiese sido publicado algún siglo antes, ¿cree que el destino de América hubiese sido otro?

Puede ser, la corona española se hubiera preocupado, tal vez, más en generar condiciones para la producción y no tanto para la extracción de recursos.

Pregunta: Esta sección del libro pone mucho énfasis en el comercio, ¿las naciones del momento adhirieron rápidamente a sus ideas?¿Se vieron disminuidas las acumulaciones de dinero y metales?¿Era esa su búsqueda?

El proceso de avance hacia el libre comercio se dio lentamente y bastante después de que muriera Smith. Se menciona como un hito al respecto la derogación de las leyes de granos, que abrieron el mercado inglés en 1846.

Pregunta: En el párrafo ll.V35, el autor plantea la importancia de que los países estén comunicados libremente, ya que cada uno es tan diferente el uno del otro que el intercambio entre ellos resultaría beneficioso, pero ¿qué diría el autor sobre las relaciones de dependencia que se dan actualmente que someten a algunos países por otros? ¿Cómo puede ser visto esto como beneficioso por los países sometidos?, ¿No habría otra alternativa posible, quizá sin una comercio tan liberado, que los dejara en una mejor situación?

Y, ¿cuáles serían los países ahora dependientes? ¿China, India, México, Vietnam?

Pregunta: ¿Al producirse una transferencia de capital, que ocurre si la mano de obra que se desprende de una industria no está capacitada para el sector de destino?

Habría que preguntarse si ya habría “otra” mano de obra capacitada para ello. La necesidad de capacitar trabajadores para nuevas tareas es una constante. Ford tuvo que enseñarle a los trabajadores a trabajar en la línea de producción, no había quienes ya supieran eso. Jobs tuvo que enseñarle a otros a armar computadoras personales.

Pregunta: En la dinámica descripta, como incorpora el progreso tecnológico?

Diría que esas nuevas oportunidades de negocios están asociadas al desarrollo de nuevas tecnologías.

Pregunta: ¿En un país con bajo nivel de capital, si se produce alguna de estas variaciones accidentales o temporales el proceso de ajuste también es aplicable?

Sería una “ley general” que se aplica en toda circunstancia.

Pregunta: ¿Alcanza esta argumentación para demostrar que la intervención estatal en la balanza comercial pondría en peligro la riqueza de un país?

Depende del lector seguramente.

Pregunta: ¿Son los costos conocidos por todos y valuados de la misma manera o una ventaja técnica puede generar discrepancias entre los productores, más allá de sus expectativas?

Por cierto, ese conocimiento perfecto y homogéneo no existe, por eso hay discrepancias entre empresarios que compiten entre sí.

Pregunta: Cada comerciante ofrece en el momento en que es ventajoso para él: ¿puede llegar a existir una situación en la cual toda la fuerza productiva se vuelque a la actividad monetaria exclusivamente?

Y ¿qué haríamos? ¿Intercambiar dinero por dinero?

Pregunta: ¿Que sucedía, frente a los cambios de demanda, en procesos de producción más rígidos que los ejemplificados en el texto? (Acería por ejemplo, donde apagar un horno es más costoso que dejarlo prendido)

Bueno, esto sucede actualmente, y las empresas han aprendido a manejarlo.

Pregunta: Pareciera que todo respondía a señales de precios de mercado: ¿Las Estados empezaban a tener algún tipo de injerencia ante fallas de mercado?

Se estaba saliendo, en verdad, de todo tipo de interferencias por parte de los gobiernos quienes fijaban precios, prohibían o autorizaban actividades, otorgaban esas atribuciones a los “gremios” medievales, etc. Pero seguramente no pensaban en términos de “fallas de mercado”.

Pregunta: ¿Pensaba Ricardo en las señales de precios reales de mercados extranjeros, de modo que los capitales migraran hacia distintas naciones?

Seguramente, aunque aquí está analizando el tema en un modelo “cerrado”, como diríamos ahora.

Pregunta: ¿Como podría asegurarse constante oferta de trabajo cuando cae la actividad económica en términos generales?

Interpreto como demanda de trabajadores. Como en cualquier otro mercado, depende del precio.

Pregunta: ¿Que supuestos toma al momento de determinar el precio de los bienes pura y exclusivamente por oferta y demanda. Es decir, entiendo que deberia haber competencia perfecta para que la oferta de los bienes varie a tal punto de variar su precio, ya que deberian entrar muchos al tener rendimientos mayores y asi hacer que su precio disminuya ?

Smith consideraba importante a la competencia, pero no clasificaba a los mercados como se hiciera muchos años después. Simplemente pensaba que mayor competencia, mejor.

Pregunta: En el texto se afirma que el libre comercio regula la riqueza de las provincias más allá de las cualidades particulares de cada una de ellas, ¿cómo explicaría el autor las diferencias evidentes que existen según las regiones de un país?

Pensaría que en algunas de esas regiones hubo más inversión de capital y más producción que en otras.

Pregunta: ¿Es posible el desarrollo económico sostenido de una nación que cierre completamente su balanza comercial?

Se acercaría a una economía de subsistencia. Perdería los beneficios de la división del trabajo internacional.

Pregunta: ¿De qué modo se pueden explicar las enormes desigualdades de riquezas entre las naciones? ¿Esto se debe a una dotación de recursos primitiva, equiparable a una acumulación originaria?

Según Smith se explicaría por distintos arreglos institucionales que promueven o desalientan la inversión.

El dinero se origina como «orden espontáneo», en el Mercado y en un campo de prisioneros de guerra

No creo que haya un mejor ejemplo de teoría que sirve para interpretar la realidad que lo que resulta de combinar la lectura del artículo de Carl Menger “El origen del dinero” http://www.eumed.net/cursecon/textos/Menger-origen-dinero.pdf con el de Robert Radford “La organización económica de un campo de prisioneros” http://aulavirtual.bde.es/wav/documentos/precios_doc_3.pdf

Campo de prisioneros

El de Menger fue escrito 50 años antes de que Radford fuera tomado prisionero en la Segunda Guerra Mundial y pudiera luego contar su experiencia. El artículo de Menger va mucho más allá de explicar el origen del dinero, puede extenderse al origen de muchas otras instituciones como resultado acciones humanas pero no de “intención”. Así comenta Menger el origen del dinero:

“…, cuándo alguien ha traído al mercado productos que no son altamente líquidos la idea más importante que tiene en mente es la de intercambiarlos, no sólo por aquellos que por casualidad necesite sino, si esto no puede realizarse directamente, por otros productos que, aunque no tenga necesidad de ellos, son, de todas maneras, más líquidos que los suyos. Al hacerlo, es evidente que no logra de inmediato el objetivo final de su comercio, es decir, la adquisición de productos que en realidad él mismo necesita; sin embargo, de esta manera se va acercando a ese objetivo. Por el tortuoso camino de un intercambio mediato gana las perspectivas de alcanzar su propósito más económica y seguramente que si se hubiera visto limitado al intercambio directo. Ahora bien, en realidad éste parece ser el caso que se ha dado en todas partes. Los hombres se han visto llevados, con creciente conocimiento de sus intereses individuales, cada uno por sus propios intereses económicos, sin convenio, sin obligación legal, es decir, sin tomar en cuenta siquiera el interés común, a intercambiar bienes destinados al intercambio (sus «productos») por otras mercancías igualmente destinadas al intercambio, pero más liquidas. A medida que el comercio se extendía en el espacio y las previsiones para la satisfacción de necesidades materiales podían hacerse por períodos cada vez más prolongados, cada individuo iba aprendiendo, a partir de sus propios intereses económicos, a darse cuenta de que trocaba sus productos menos líquidos por aquellas mercancías especiales que habían exhibido, además de la atracción de ser altamente comercializables en una localidad determinada, un amplio espectro de comercialización tanto en el tiempo como en el espacio. Estos productos serian clasificados por su carácter costoso, por la facilidad de su transporte y su posibilidad de preservación (en relación con la circunstancia de su compatibilidad con una demanda estable y ampliamente distribuida), de modo tal de asegurar a su poseedor un poder, no sólo «aquí» y «ahora», sino casi ilimitado en tiempo y espacio, sobre todos los otros productos del mercado, a precios económicos.

Y por esa razón ha sucedido que, a medida que el hombre se fue familiarizando con estas ventajas económicas, sobre todo a través de una percepción que se ha hecho tradicional y del hábito del accionar económico, esas mercancías, relativamente más líquidas en cuanto a tiempo y espacio, se han convertido en cada mercado en los productos que no sólo se aceptan en nombre del interés de cada uno a cambio de los propios productos menos líquidos sino que, en verdad, se aceptan con rapidez. Y su liquidez superior sólo depende de la comercialización relativamente menor de cualquier otro tipo de producto, razón por la cual han podido convertirse en medios de cambio generalmente aceptados. Es obvio que el hábito constituye un factor muy significativo en la génesis de esos medios de cambio de utilidad general. Es el interés económico de cada individuo que comercia lo que le permite cambiar productos menos líquidos por otros más líquidos. Pero la aceptación voluntaria del medio de cambio presupone la existencia previa de un conocimiento de estos intereses por parte de aquellos sujetos económicos de quienes se espera que acepten a cambio de sus productos una mercancía que en sí misma y por sí misma es, quizá, totalmente inútil para ellos. Es cierto que este conocimiento nunca aparece en todas partes en una nación a un mismo tiempo. En primera instancia, sólo un número limitado de sujetos económicos reconocerá las ventajas de ese procedimiento, ventajas que, en sí mismas y por sí mismas, son independientes del reconocimiento general de un producto como medio de intercambio, en tanto ese intercambio, siempre y en todas las circunstancias, acerque más a su meta al hombre económico, es decir, lo aproxime a la adquisición de cosas útiles que realmente necesite. Pero se admite que no hay mejor método para ilustrar a alguien sobre sus propios intereses económicos que hacerle ver el éxito económico de aquellos que utilizaron el medio correcto para asegurar sus intereses particulares. Por lo tanto, resulta evidente que nada pudo haber sido más favorable para el surgimiento de un medio de intercambio que la aceptación, por parte de los sujetos económicos más perspicaces e inteligentes, para su propio beneficio económico y durante un periodo considerable de tiempo de productos eminentemente líquidos en lugar de todos los demás. De esta forma, la práctica y el hábito han contribuido mucho, por cierto, para hacer que los productos, que eran más líquidos en un momento determinado, sean aceptados no sólo por muchos sino, en definitiva, por todos los sujetos económicos a cambio de sus productos menos líquidos: y no sólo para eso, sino para que sean aceptados desde un principio con la intención de volver a intercambiarlos. Los productos que, de esta manera, se tornaron medios de cambio generalmente aceptables, fueron denominados Geld por los alemanes, palabra qué proviene de Gelten y que significa pagar, realizar; otras naciones denominaron al dinero teniendo en cuenta principalmente la sustancia utilizada, la forma de la moneda o, incluso, ciertos tipos de moneda.”

Esto es exactamente lo que ocurre en el campo de prisioneros de guerra que describe Radford, quien, además, muestra en funcionamiento “el flujo de moneda y bienes” descripto por David Hume (o la teoría cuantitativa del dinero).

¿Qué es la libertad? ¿Cómo definirla? ¿Es acaso posible la libertad si no es bajo el imperio de la Ley?

¿Qué es la libertad? ¿Cómo definirla? Alguien ha planteado alguna vez que no somos “libres” porque, por ejemplo, no podemos volar. No soy ‘libre’ de salir al balcón del décimo piso y dar dos pasos para adelante. En verdad, sí puedo hacerlo nadie me lo impide, sólo que será lo último que haga. El argumento y el ejemplo parecen estúpidos pero esa frase “nadie me lo impide” nos da una pista para definir la libertad. Así lo hace David Boaz en su libro “The Libertarian Mind”: http://www.cato.org/libertarianmind

“No es fácil definir la libertad. El autor Leonard Read dijo: ‘Libertad es la ausencia de restricciones generadas por humanos contra la generación de energía creativa’. El premio Nobel en economía, F. A. Hayek se refirió al ‘estado en el cual cada uno puede utilizar su conocimiento para su propio propósito’ y también como ‘la posibilidad de que una persona actúe según sus propias decisiones y planes, en contraste con la posición de que uno está irrevocablemente sujeto a la voluntad de otro, quien por medio de su arbitraria decisión puede obligarme a actuar o no actuar de cierta forma’. Tal vez sea mejor entender la libertad como la ausencia de fuerza física o la amenaza de fuerza física. John Locke presentó su definición de libertad bajo el imperio de la ley:

‘El fin de la ley no es abolir o restringir, sino preservar e incrementar la Libertad. Porque en todos los estados de seres creados capaces de tener Leyes, cuando no hay Ley, no hay Libertad. Porque ser Libre es serlo de las limitaciones y violencia de otros, lo que no puede ocurrir si no hay Ley. Pero la Libertad no es, como nos dicen, la Libertad de cada persona de hacer lo que desee (Porque, ¿quién sería libre cuando el humor de cualquier otro puede imponerse sobre el suyo?). Pero una Libertad para disponer, y ordenar, como desee, sus personas, sus acciones, sus posesiones y toda su Propiedad, con la aceptación de todas las Leyes bajo las cuales se encuentra; y con ello no está sujeto a la voluntad arbitraria de otro, sino Libre para seguir la propia.’

Esto es, una persona libre no está ‘sujeta a la voluntad arbitraria de otro’ y es libre de decidir sobre su propia persona y su propiedad. Pero solamente puedes tener esa libertad cuando la ley protege tu libertad y la de los demás.

Como sea que definamos la libertad, podemos reconocer algunos de sus aspectos. Libertad significa respetar la autonomía moral de cada persona, considerando a cada una como dueño de su propia vida, y cada uno siendo libre de tomar decisiones sobre su vida.

La libertad nos permite definir el significado de la vida, o lo que es importante para nosotros.

Por lo que cada uno de nosotros debería ser libre de pensar, de hablar, de escribir, de pintar, de crear, de casarse, de comer, beber y fumar, de iniciar y dirigir negocios y de asociarse con otros como desee. Cuando somos libres podemos construir nuestras vidas como deseemos.

Las consecuencias sociales de la libertad son igualmente deseables. La libertad lleva a la armonía social. Tenemos menos conflictos cuando hay menos comandos y prohibiciones sobre cómo deberíamos vivir –en términos de clase o casta, religión, moda, estilo de vida o educación-…

La libertad económica significa que la gente es libre de producir e intercambiar con otros. Los precios libremente acordados transmiten información a toda la economía sobre lo que la gente desea y cómo se puede hacer más eficientemente. Para que un orden económico funcione, los precios tienen que decir la verdad. Una economía libre da incentivos a la gente para innovar, inventar y producir más bienes y servicios para toda la sociedad. Eso significa más satisfacción de más necesidades, más crecimiento económico, y un mayor nivel de vida para todos.

Hume, Smith y Ricardo sobre el mercantilismo, el flujo de divisas y la asignación de capitales (IV)

Con los alumnos de Economía de la UBA vemos a los clásicos: Hume, Smith, Ricardo, sobre el mercantilismo, el flujo de divisas y la asignación de capital. Los alumnos preguntan:

  1. David Hume, Essays, Moral, Political and Literary, Part II Chapter V «Of the balance of trade»: http://www.econlib.org/library/LFBooks/Hume/hmMPL28.html
  2. Adam Smith, Wealth of Nations Libro IV capitulo 1: Of the principle of the commercial or mercantile system: http://www.econlib.org/library/Smith/smWN12.html
  3. David Ricardo, Principles of Political Economy, Chapter IV, «On Natural and Market Price»: http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricP2.html

Pregunta: ¿Los acuerdos de libre comercio podrían fomentar el aumento de reservas internacionales por aumento de las exportaciones y la reducción de precios de mercancías domesticas por aumento de la competitividad internacional como consecuencia de las mayores importaciones?

Creo que el impacto en las reservas no puede definirse. Seguramente aumentaría el volumen de comercio, tanto de exportaciones como de importaciones, pero no se puede decir cuál más. El aumento de las reservas podría llegar por medio de los otros componentes de la balanza de pagos porque, por ejemplo, un mercado más amplio y más seguro atraería un mayor ingreso de capitales.

Pregunta: Si la competencia genera los precios de las mercancías, ¿la competencia en los mercados laborales genera disminución de los precios de los salarios – precio natural?

La competencia en los mercados laborales se da tanto en la demanda como en la oferta. Es decir, compiten entre sí los trabajadores por distintos puestos de trabajo pero también los empleados por distintos trabajadores.

Pregunta: El modelo de ventajas comparativas que propone Ricardo- que muestra que los países tienden a especializarse en la producción y exportación de aquellos bienes que fabrican con un costo relativamente más bajo respecto al resto del mundo, en los que son comparativamente más eficientes que los demás y que tenderán a importar los bienes en los que son más ineficaces y que por tanto producen con unos costos comparativamente más altos que el resto del mundo – de que manera los países subdesarrollados con escasos factores productivos pueden adaptarse a los mercados altamente competitivos actuales?

Pueden ofrecer mejores condiciones para la producción: menos regulaciones, menos impuestos. Es lo que hizo Hong Kong, que no tiene ni un solo recurso natural, aunque tenía mano de obra barata y ofreció condiciones atractivas para la inversión.

Pregunta: ¿Como se explica que frente a la crisis financiera del 2007-2008 en EEUU, fueron necesarias las rápidas y numerosas intervenciones de la Reserva Federal (mediante inyecciones de liquidez y ajustes de los tipos de interés) junto con las acciones del Tesoro americano para el rescate financiero de Bear Stearns y controlar los efectos de las crisis, reestableciendo rápidamente los canales de créditos, apartándose de las ideas de no intervencionismo de Adam Smith en dicha situación límite? Según las recomendaciones de Smith, ¿la Reserva federal debió no aplicar políticas monetarias expansivas y la Secretaria del tesoro debió negarse a llevar a cabo el “plan de rescate” propuesto por Henry Paulson y dejar que se restablezca el equilibrio naturalmente?

Probablemente, aunque en su época ya existía el Banco de Inglaterra le hubiera, tal vez, sorprendido encontrarse con algo como la Reserva Federal y una moneda totalmente fiduciaria.

Pregunta: ¿Qué lugar ocupa el ahorro y el interés en su visión de la economía?

Smith creía que el ahorro era fundamental, sobre todo cuando se trasladaba a la inversión.

Pregunta: Siendo que le da mucha importancia a la industria, ¿considera a la producción de bienes primarios como funcional para aquellos países dedicados a la producción de bienes manufacturados?

Vivía la época de la Revolución Industrial. Hoy estaría igualmente entusiasmado con la tecnología digital, las redes, etc. En ese momento la industria era la innovación, era el futuro.

Pregunta: Hume plantea que prohibir la exportación perjudica a los países, e incentiva a los mismos para que lo hagan. Pero no desarrolla como evitar que las importaciones (exportaciones de otros países) no superen las exportaciones del mismo y así impedir que se conserve el oro y la plata. ¿Qué mecanismos propondría?

Planteaba que había un mecanismo automático. SI las importaciones superaban a las exportaciones habría una salida de oro (para pagar las mayores importaciones). Esta menor cantidad de dinero disminuiría los precios internos, volviendo a la producción local más competitiva, reduciendo las importaciones y aumentando las exportaciones.

Pregunta: EL autor propone que la acumulación de dinero por encima del nivel deseado lleva a la destrucción del país. ¿Pero la inversión en por ejemplo fábricas no aumentaría esa cantidad, y a la vez la producción que podría ser exportada?

La mayor cantidad de dinero llevaría a un aumento de los precios internos, por ejemplo en los bienes de capital que habría que invertir en esas fábricas, y en los bienes que consuman quienes los producen, perjudicando a las exportaciones y favoreciendo a las importaciones.

Pregunta: ¿Existía algún tipo de ley que protegiese a los trabajadores de las fluctuaciones del mercado y del cambio de las inversiones?

No

Pregunta: ¿De qué forma el comercio internacional entre particulares aumentaba la cantidad de oro y plata de un país? ¿El gobierno los retenía y entregaba monedas del país o estos quedaban en circulación?

Quedaban en circulación.

Pregunta: En el párrafo iv.1.19 Smith señala que intentar aumentar la riqueza de un país, ya sea introduciendo o deteniendo una cantidad innecesaria de oro y plata es tan absurdo como aumentar la cantidad de bienes que tienen las familias obligándolos a comprar cosas que no necesitan. ¿No se contradice el autor al decir que la única forma de aumentar la riqueza de un país es aumentando la cantidad de oro y plata?

Es que no dice eso sino que lo critica. Para él la única forma era una mayor producción de bienes y servicios.

Pregunta: ¿Qué hacer cuando los costos de entrada y de salida de una industria son muy altos?

Los emprendedores verán si hay caminos alternativos para ingresar a menores costos. El gobierno debería reducir los suyos.

Pregunta: ¿Qué hacer con la inflexibilidad a la baja de los salarios?

Éste es ya un problema político y cultural, pero si el mercado laboral no ajusta por precio, ajusta por cantidad, y habrá desempleo.

Pregunta: ¿Se podría pensar que con la globalización los rendimientos de las diferentes ramas de producción se comparan a nivel mundial y no local?

En forma creciente

Pregunta: ¿No es una contradicción lo que se propone al inicio del párrafo 37 “All taxes, however, upon foreign commodities, are not to be regarded as prejudicial”?

Es que Smith acepta ciertas excepciones.

Pregunta: ¿Si consideráramos el ajuste por deflación perjudicial para la industria y la gente, estaría justificado que el gobierno se preocupe por la entrada y salida de oro y plata siempre que exista riesgo deflación?

Pero Hume no lo consideraba así.

Pregunta: ¿Una guerra en el extranjero estaría justificada si nos entrega el monopolio de un mercado?

No creo que Smith justificara ninguna guerra con ese objetivo, aunque entendiera que las guerras, sobre todo entonces, existían.

Pregunta: ¿Por qué considera que se produjo la confusión sobre que es realmente riqueza?

Parece lógico a nivel personal o de familia. Tener “dinero” parece ser tener riqueza. Pero las familias con “dinero” y sin capacidad de producir, pasan de ricas a pobres a la larga.

Pregunta: ¿Qué limite tomaría para decidir cuál política de limitación del comercio exterior es favorable o no?

Buena pregunta, Smith no parece plantearlo, de alguna forma descansa en el sentido común del gobernante.

Pregunta: Si bien se presenta la movilidad de trabajo de una industria a otra como algo natural, esta movilidad conlleva el despido de una enorme cantidad de trabajadores ¿No cree favorable algún tipo de regulación para evitar los mismos?

Comenté antes, no necesariamente implica eso. Puede instalarse una nueva industria y atraer trabajadores de otras con mayores salarios. En ese caso, hay movilidad pero no hay desempleo. Por el contrario, hay una mejora en los salarios.

Agua: precios, regulaciones y lobby. El fracaso del Estado en un elemento esencial para la vida

Tal vez uno de los ejemplos más evidentes de fracaso de las regulaciones estatales, donde predominan los criterios políticos sobre los económicos, sea el caso del agua. El precio “político” del agua termina promoviendo su despilfarro, como veremos, tanto en el sur, como en el norte.

Drop in water

En un podcast reciente de EconTalk, Russ Roberts conversa con David Zetland, profesor de la Universidad de Leiden en Holanda: http://www.econtalk.org/archives/2015/03/david_zetland_o.html

Abre la conversación con lo que los alumnos de Derecho pensarán que es el tema central, el “derecho al agua”:

“Russ: Nuestro tema hoy es el agua, la materia de la vida, y lo que la economía tiene que decir al respecto. Estaremos hablando de su nuevo libro, “Living with Water Scarcity”, disponible gratis en Internet. Mucha gente sostiene que el agua es un derecho, una necesidad, y nadie debería pagar por ella. ¿Qué responde a ello?

Zetland: Hay tres respuestas. La primera es que el agua puede que sea un derecho, pero llevar el agua hasta tu casa o tu canilla o tu campo si eres campesino, va a costar algo en términos de energía, infraestructura y otras cosas. Segundo, si el agua es un derecho –y, por ejemplo, si la vas a dar gratis- entonces la gente va a usar mucha agua en base a ese precio. Y eso puede generar un problema de escasez porque la demanda es mayor que la oferta. Tercero, lo que surge en las discusiones sobre el agua como un derecho humano es que tan sólo que lo hagas un derecho no significa que el gobierno vaya a entregarte el agua. Parece una falacia que desvía la atención, porque la gente se distrae con leyes y derechos en lugar de temas más importantes como la de un régimen sobre el manejo del agua.”

Daniel Shapiro comenta sobre el tema en el blog “Bleeding Heart Libertarians”: http://bleedingheartlibertarians.com/2015/04/pricing-water/

“Es una práctica muy común poner un precio más bajo –a veces mucho más bajo- que su precio de mercado, lo que significa, por supuesto, que la demanda excede a la oferta. Las consecuencias de esto en los países rico como los Estados Unidos incluyen daño ambiental –en parte de California los acuíferos se están vaciando en forma insostenible, también río y lagos enteros, fomento de la urbanización ya que las nuevas comunidades no pagan el costo de su demanda adicional.

Lo que encontré más sorprendente fueron las consecuencias para los países más pobres, donde el subsidio al agua es más pronunciado. Dice Zetland: ‘Una situación típica en la India, por ejemplo, es que el precio es muy bajo. Entonces, no hay ganancias para la empresa. Proveerán agua solamente al centro urbano, no a la periferia o los barrios marginales. Y además la proveen durante ciertas horas del día. Es un escenario típico de país pobre. Lo que sucede entonces es que la gente tendrá que conseguir agua de tanques cisterna, bombear todo lo que encuentren. Esto tiende a generar presión negativa, hace fluir los derrames de las cloacas, si es que éstas existen. Entonces tienen contaminación y todo tipo de problemas en la oferta. Y esto tiene directamente que ver con un gobierno que pone un precio fijo sobre el agua porque creen que es la forma adecuada de ayudar a los pobres.”

“Los controles de precios a menudo dañan a la misma gente que se quiere ayudar. Algo que aprendí de este podcast es que los controles de precios sobre el agua son una de las formas más perniciosas de control, particularmente en países pobres. O, para ponerlo en forma más positiva, un precio adecuado del agua es una reforma que traería enormes beneficios a la gente más vulnerable del planeta.”

Ryan McMaken comenta sobre el problema en California y la influencia del ‘lobby’ agrícola: http://mises.org/library/drought-and-failure-big-government-california

“El gobernador de California, Jerry Brown, anunció que los ciudadanos y pequeños negocios –entre otros- verán restringido su uso de agua, que será monitoreado y sujeto a duras penas si los agentes estatales determinan que se ha utilizado mucha agua. Notablemente ausente de esta lista de aquellos sujetos a restricciones están los mayores usuarios de agua: los granjeros.

La agricultura es el 80% del consumo de agua del estado, pero 2% de su economía. Para ponerlo más claro: bajo el nuevo plan de agua de Jerry Brown, se puede usar un galón de agua subsidiada para producir una sola almendra en el desierto, pero si te das una ducha muy larga debes prepararte para una multa de 500 dólares por día.”

¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (IV)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • De acuerdo los austriacos, es oligopolio un mercado si es el Estado con sus normativas el que impide le libre acceso al mismo. Lo relevante no es por tanto que el numero de jugadores sea pequeño.

En el caso de las agencias de rating, donde el numero de jugadores (ofertantes») es relativamente pequeño (tres principales y luego otros jugadores mas pequeños), NO ES UN OLIGOPOLIO ya que NO HAY REGULACIONES ESTATALES que impidan el libre acceso. Lo que hay son tres jugadores que hacen muy bien su trabajo y por eso consiguen cada uno de ellos una gran cuota de mercado. No hay que hacer por tanto nada al respecto, ya que no hay regulaciones estatales que impidan el libre acceso, y de hecho el merado funciona muy bien (que hagan bien su trabajo NO SIGNIFICA que sean perfectas).

De hecho, hacen tan bien su trabajo que han servido de chivo expiatorio a gobiernos y bancoscentrales de todo el mundo para echarles la culpa de la crisis.

Recordemos que las agencias de calificación tan solo hacen eso, CALIFICAR, es decir, emitir opiniones. Y que luego cada uno es RESPONSABLE de sus decisiones de inversión.

Tipicos mercados oligopolisticos en España han sido el de telefonía móvil y el de la energia. Pero en el primero, las regulaciones estatales para impedir la competencia no han podido evitar que esta apareciera, y al final la competencia creciente de un numero de operadores que fueron entrando por los resquicios que las normas les permitían han creado una creciente competencia y finalmente han reducido en mucho los precios.

El de la energia en España es un mercado oligoolico, terriblemente regulado, lo cual genera precios desorbitados para la energía.

Habria que libralizarlo y permitir el libre acceso al mismo, como única vía de convertir e eficaz lo que ahora es carísimo y malo.

  • Mis compañeros han mencionado en España la electricidad, telefonía, materias primas cobre ,etc.

A mi entender en España tenemos bastantes ejemplos de oligopolios controlados por el estado.

Farmacias: en España no se puede abrir una farmacia libremente, es necesario una licencia del estado. Esta licencia asegura una zona de influencia y sin competencia al poseedor de la misma.

Notarios, registradores de la propiedad, es necesario aprobar una oposición que te garantiza una plaza (zona de influencia sin competencia).

Estancos, requieren una licencia que salen a subasta pública cada cierto tiempo.

Taxis, para poder ejercer como taxista es necesario una licencia, las cuales son limitadas.

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Partiendo del ejemplo de los taxis, por causa de la crisis en España descendió el número de usuarios, se redujo la demanda de su servicios, pero como es un sector regulado se permitieron el lujo de subir las tarifas, es decir disminuye la oferta y subes el precio del servicio. Si fuese un servicio no regulado y con libre competencia tendríamos una reducción de precio para intentar aumentar la demanda, pero como está controlado tenemos esta situación.

Creo que deberían eliminarse las licencias permitiendo la entrada de nuevos competidores y nuevos servicios como uber.

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

En mi opinión es un oligopolio por el escaso número de vendedores. Por otro lado desconozco el sector, pero por los comentarios del foro, entiendo que son empresas privadas y que el acceso al mercado no está restringido por ningún organismo. Nuevos competidores son posibles, pero la entrada es muy difícil por la posición domínate de estas tres empresas.

Personalmente creo que el mercado se puede regular solo, si la calificación de riesgo fuese un negocio muy lucrativo aparecerán nuevos competidores.

  • Entendiendo oligopolio como la concentración de la oferta industrial y comercial en un número reducido de empresas siempre y cuando exista colaboración mutua entre ellas para evitar la competencia. Entiendo que este último punto es la clave para determinar si existe un oligopolio o no. Hay muchos casos dónde el mercado se concentra en un número reducido de empresas ya que existen importantes barreras de entrada pero no necesariamente se trata de oligopolios, ya que no se cumple con la otra de las condiciones que es que exista colaboración mutua entre estas empresas para evitar la competencia.

Un ejemplo de oligopolio fue el del sector telecomunicaciones en España por el que fueron multadas con un total de 120MM de euros Telefónica (45MM), Vodafone (43MM) y Orange (29MM) como consecuencia de haber pactado precios desde el año 2000-2009

Las diferencias más importantes que suelen existir entre un mercado oligopolístico de uno que no lo es, suelen ser los precios más elevados y la producción inferior. De ahí la importancia de no confundir mercados de libre competencia concentrados con oligopolios.

Desde mi punto de vista los mayores ejemplos de monopolio u oligopolio que pueden existir son los que dependen directamente del Estado. Es éste quien anula cualquier tipo de competencia y fija los precios aparentemente para atender a los intereses generales, pero la realidad es otra muy distinta, ya que se reduce la producción, los precios suben y se disparan los costes de producción, ya que se es mucho menos eficiente que en un mercado de libre competencia.

Para que fuera considerado oligopolio el mercado de las agencias de calificación tendría que exisitir colaboración mutua entre ellas para evitar la competencia. En este caso creo que existe oligopolio no tanto porque no haya competencia entre ellas si no porque son controladas de alguna forma por los Estados Unidos y por los intereses de sus propietarios. Ninguna agencia de calificación se atrevió a quitar la triple AAA a EEUU en los peores momentos de la crisis.

Un informe negativo de estas agencias de calificación puede destruir la reputación de cualquier compañía del mundo por lo que el poder que tienen es enorme, por tanto si se equivocan deberían incurrir en responsabilidades de igual envergadura a los daños ocasionados a esas compañías por calificaciones erróneas. Está claro que tendrían que responder por los errores en sus calificaciones de alguna forma y no lo hacen. Lo que no puede ser es que las tres agencias calificaran el día antes de la quiebra de Lehman Brothers con la triple AAA a esta compañía y que no incurrieran en ninguna responsabilidad. Por este error las tres agencias deberian haber sido fulminantemente invalidadas para la calificación de compañías. La única explicación que se me ocurre es que a «alguien» no le interesa que se perjudique a estas agencias por algún motivo.

Y yo me pregunto ¿Quien son los dueños de estas agencias? Hombre!! si aparece nuestro amigo Warren como uno de los mayores inversores institucionales de Moody´s…

  • En España además de las empresas de telecomunicaciones y de electricidad que pactaron precios como ya han apuntado varios compañeros tambien han pactado precios las petroleras durante años de las gasolinas y gasoleos.

Esta distorsion de la libre competencia perjudica claramente a los consumidores porque estan manteniendo artificialmente los precios altos en su propio beneficio. La apertura en los supermercados de gasolineras ha contribuido en mi opinión a abrir el mercado. Las multas del tribunal de la competencia creo que no sirvieron para nada en este caso.

Creo que si es un oligopolio, copan el 96% del mercado y además persiste la duda de su imparcialidad. Destacar que Buffet y Bill Gates son accionistas importantes de Moody`s con lo cual la rentabilidad será muy interesante. Evidentemente que se deberia hacer algo pero despues de los errores que han cometido cuando Lehman Brothers y otras empresas sin que cambie nada, parece dificil que suceda.

  • Entiendo que cualquier tipo de negocio donde las barreras de entrada sean muy altas favorece la aparicion de oligopolios. Por ejemplo muchos de nosotros hemos puesto el ejemplo de las electricas en España por ser un caso notorio en nuestro pais.

No creo que sea necesario que las empresas se pongan de acuerdo en no competir entre ellas para que tenga lugar un oligopolio. Este supuesto daría lugar a un cártel, que entiendo es un tipo de oligopolio.

Siempre que exista competencia real entre los componentes del oligopolio y no existan trabas regulatorias para evitar que nuevas empresas se puedan incorporar a esa actividad económica, no creo que suponga ningun problema ni se deba hacer nada al respecto.

  • Hay pocos países donde las filiales de multinacionales ganen tanto dinero como en Brasil. Este país aporta entramado burocrático y dificultad de trabajo, incluyendo un infierno regulatorio y tributario, con tasas aduaneras de país bananero, etc.

Por dar un ejemplo, 176 horas anuales son las necesarias en media mundial para cumplir con las obligaciones tributarias. En Brasil, decid un número… más alto… aún más alto… no seáis tímidos… más alto aún… 2.600 horas. En el gráfico adjunto se ve lo brutal de la diferencia. Por dar un ejemplo, el departamento tributario de Fiat en Brasil cubre casi 1.000 empleados.

Todas estas dificultades facilitan muchísimo la creación de oligopolios, naturales y tácitos. Naturales en cuanto a que son competencia soft, de poca presión competitiva, con lo qué para qué bajar los precios… y tácito con el «jeitinho brasileiro» tantas veces visto por aquí.

Al final todo redunda en muchísimo beneficio para las empresas, muchísima ineficiencia y aspectos inusuales como el BigMac index, o que el precio oficial más alto para iPhone en el mundo se de en Brasil. Tengo compañeros que al saber que están esperando un bebé han tomado avión a Miami, comprado todo lo que necesitan, tomado una semana de vacaciones, y ahorrado con la diferencia de precio habida si hubieran comprado todo lo del bebé en Sao Paulo.

Lo que se ve y lo que no se ve. Bastiat pone un ejemplo de lo que Jean Baptiste Say había planteado

Frederic Bastiat (1801-1850) fue un gran divulgador y polemista. Sus trabajos, por supuesto, no son ‘académicos’, pero eso no implica que no estén basados en ideas que lo son. En el post de ayer, por ejemplo, se presentaba la llamada “ley de Say”. Los alumnos de Económicas van a leer una breve colección de sus artículos con el título de “Lo que se ve y lo que no se ve”:  http://www.hacer.org/pdf/seve.pdf

Bastiat

Es particularmente importante para los estudiantes de Economía ya que se trata de aprender las consecuencias de las acciones humanas más allá de sus efectos inmediatos. Por ejemplo, y en relación a lo que analizara Say, esto dice Bastiat en un artículo titulado “El cristal roto”:

“¿Ha sido usted alguna vez testigo de la cólera de un buen burgués Juan Buenhombre, cuando su terrible hijo acaba de romper un cristal de una ventana? Si alguna vez ha asistido a este espectáculo, seguramente habrá podido constatar que todos los asistentes, así fueran éstos treinta, parecen haberse puesto de acuerdo para ofrecer al propietario siempre el mismo consuelo: « La desdicha sirve para algo. Tales accidentes hacen funcionar la industria. Todo el mundo tiene que vivir. ¿Qué sería de los cristaleros, si nunca se rompieran cristales?

Mas, hay en esta fórmula de condolencia toda una teoría, que es bueno sorprender en flagrante delito, en este caso muy simple, dado que es exactamente la misma que, por desgracia, dirige la mayor parte de nuestras instituciones económicas. Suponiendo que haya que gastar seis francos para reparar el destrozo, si se quiere decir que el accidente hace llegar a la industria cristalera, que ayuda a dicha industria en seis francos, estoy de acuerdo, de ninguna manera lo contesto, razonamos justamente. El cristalero vendrá, hará la reparación, cobrará seis francos, se frotará las manos y bendecirá de todo corazón al terrible niño. Esto es lo que se ve.

Pero si, por deducción, se llega a la conclusión, como a menudo ocurre, que es bueno romper cristales, que esto hace circular el dinero, que ayuda a la industria en general, estoy obligado a gritar: ¡Alto ahí! Vuestra teoría se detiene en lo que se ve, no tiene en cuenta lo que no se ve.

No se ve que, puesto que nuestro burgués a gastado seis francos en una cosa, no podrá gastarlos en otra. No se ve que si él no hubiera tenido que reemplazar el cristal, habría reemplazado, por ejemplo, sus gastados zapatos o habría añadido un nuevo libro a su biblioteca. O sea, hubiera hecho de esos seis francos un uso que no efectuará.

Hagamos las cuentas para la industria en general. Estando el cristal roto, la industria cristalera es favorecida con seis francos; esto es lo que se ve. Si el cristal no se hubiera roto, la industria zapatera (o cualquier otra) habría sido favorecida con seis francos. Esto es lo que no se ve.

Y si tomamos en consideración lo que no se ve que es un efecto negativo, tanto como lo que se ve, que es un efecto positivo, se comprende que no hay ningún interés para la industria en general, o para el conjunto del trabajo nacional, en que los cristales se rompan o no.

Hagamos ahora las cuentas de Juan Buenhombre. En la primera hipótesis, la del cristal roto, él gasta seis francos, y disfruta, ni más ni menos que antes, de un cristal. En la segunda, en la que el accidente no llega a producirse, habría gastado seis francos en calzado y disfrutaría de un par de buenos zapatos y un cristal.

O sea, que como Juan Buenhombre forma parte de la sociedad, hay que concluir que, considerada en su conjunto, y hecho todo el balance de sus trabajos y sus disfrutes, la sociedad ha perdido el valor de un cristal roto. Por donde, generalizando, llegamos a esta sorprendente conclusión: « la sociedad pierde el valor de los objetos destruidos inútilmente, » — y a este aforismo que pondrá los pelos de punta a los proteccionistas: «Romper, rasgar, disipar no es promover el trabajo nacional, » o más brevemente: « destrucción no es igual a beneficio. »

¿Qué dirá usted, Moniteur Industriel, que dirán ustedes, seguidores de este buen Sr. De Saint-Chamans, que ha calculado con tantísima precisión lo que la industria ganaría en el incendio de París, por todas las casas que habría que reconstruir? Me molesta haber perturbado sus ingeniosos cálculos, tanto más porque ha introducido el espíritu de éstos en nuestra legislación. Pero le ruego que los empiece de nuevo, esta vez teniendo en cuenta lo que no se ve al lado de lo que se ve. Es preciso que el lector se esfuerce en constatar que no hay solamente dos personajes, sino tres, en el pequeño drama que he puesto a su disposición. Uno, Juan Buenhombre, representa el Consumidor, obligado por el destrozo a un disfrute en lugar de a dos. El otro, en la figura del Cristalero, nos muestra el Productor para el que el accidente beneficia a su industria. El tercero es el zapatero, (o cualquier otro industrial) para el que el trabajo se ve reducido por la misma causa. Es este tercer personaje que se deja siempre en la penumbra y que, personificando lo que no se ve, es un elemento necesario en el problema. Es él quien enseguida nos enseñará que no es menos absurdo el ver un beneficio en una restricción, que no es sino una destrucción parcial. — Vaya también al fondo de todos los argumentos que se hacen en su favor, y no encontrará que otra forma de formular el dicho popular: «¿Que sería de los cristaleros, si nunca se rompieran cristales?”