Siguiendo con el análisis de la teoría del valor y las contribuciones de Böhm-Bawerk, los alumnos de Economía en la UBA leen ahora un análisis mucho más directo que el comentado ayer. Se trata de una lapidaria crítica a la teoría del valor-trabajo de Marx: Una contradicción no resuelta en el Sistema Económico Marxista: http://www.hacer.org/pdf/rev10_boehm.pdf
Pocos de quienes defienden esa teoría han realizado el esfuerzo de leer “El Capital”, donde Marx es particularmente confuso. En su primer tomo, que se publicara en vida del autor, deja la resolución del tema para más adelante, para los tomos siguientes:
“Marx había expresado, en su primer libro, que todo el valor de las mercancías se basaba en el trabajo involucrado en ellas y que en virtud de esta «ley del valor» deberían intercambiarse en proporción a la cantidad de trabajo en ellas invertido; que, además, la rentabilidad o plusvalía ganada por el capitalista era el fruto de la explotación del trabajador; que, sin embargo, el monto de la plusvalía no estaba en proporción al monto total del capital invertido por el capitalista, sino sólo al monto de la parte «variable» —esto es, a aquella parte del capital pagado en sueldos y salarios—, mientras que el «capital constante», el capital empleado en la adquisición de los medios de producción, no aumentaba la plusvalía. En la vida diaria, sin embargo, la rentabilidad del capital está en proporción al capital total invertido; y, principalmente por esto, las mercancías no se intercambian de hecho en proporción a la cantidad de trabajo invertido en ellas.”
BB considera minuciosamente los argumentos de Marx, y nos tenemos lugar aquí para plantearlos en detalle. Así resume una parte de su argumento:
“Resumamos: ¿cuál es la proporción que Marx quiso probar? Dice: «La ley de valor regula los precios de producción», o, dicho de otra manera, «Los valores determinan, en último caso, los precios de producción», o, si se explicita el significado que Marx da al valor y a la ley de valor en el primer volumen, la afirmación es: Los precios de producción están determinados «en último caso» por el principio de que la cantidad de trabajo es la única condición que determina los términos de intercambio de las mercancías.
¿Y qué hemos encontrado al examinar por separado las conexiones del argumento? Hemos descubierto que el precio de producción está, ante todo, determinado por dos componentes. Uno, los salarios abonados, es el producto de dos factores, de los cuales el primero —la cantidad de trabajo— está en armonía con la sustancia del concepto «valor» de Marx, y el otro —la tasa de sueldos y salarios— no lo está. Del segundo componente —el monto total de la rentabilidad media acumulada— Marx sólo pudo decir que se conectaba con la ley de valor mediante una deformación violenta de esta ley, fundamentando su operación en un campo en el que no existen términos de intercambio.”
Luego analiza la esencia del error de Marx, el que atribuye a haber tomado de Aristóteles la supuesta idea de que cuando se produce un intercambio, esto quiere decir que los dos lados de la transacción “se igualan”, por lo que tiene que haber entonces algo igual de un lado que de otro.
Marx ha encontrado en el antiguo Aristóteles la idea de que el «intercambio no puede existir sin igualdad, y que la igualdad no puede existir sin conmensurabilidad». (I, 35). Comienza con esta idea y la amplía. Concibe el intercambio de dos mercancías bajo la forma de una ecuación y de ésta infiere que «un factor común de la misma cantidad» debe existir en los bienes intercambiables (y por lo tanto considerados equivalentes) y luego procede a buscar este factor común al cual se deben «reducir» los dos bienes equivalentes como valores intercambiables.”
Luego proceder por medio de una deducción negativa, descartando los factores que no se igualan para luego quedarse con el tiempo de trabajo. Es decir, no prueba, muchos menos “empíricamente” que éste sea el factor determinante sino que llega a él por descarte de otros.
En definitiva, la crítica de BB es que, precisamente, un intercambio se realiza cuando existe una desigualdad de valoraciones, ya que éstas son subjetivas y no dependen de la cantidad de trabajo. El que vende entrega un bien que valora menos de lo que lo valora el que compra. Eso explica que se realice la transacción a un determinado precio.
En fin, hay muchas otras críticas más en el texto, respecto al precio de los bienes naturales (que no tienen trabajo incorporado) como la tierra, por ejemplo. Vale la pena una lectura detenida.





