La «simpatía» hacia los demás en Adam Smith, ¿contradice la búsqueda del interés personal?

Vemos con los alumnos de la UBA Económicas al Adam Smith del libro “Teoría de los Sentimientos Morales” parece ser diferente del autor de “La Riqueza de las Naciones”. Muchos han planteado una contradicción entre la visión que Smith tiene del ser humano en uno y otro texto. Más adelante comentaremos las contribuciones de dos premios Nobel de Economía sobre este tema, que se ha dado en llamar “El problema de Adam Smith”. Estos dos autores, adelanto, sostienen que no existe una contradicción.

Entonces, ¿de dónde salió este problema? Bueno, parece estar presente ya en el primer párrafo del primer capítulo de la Teoría. Dice así:

“Por más egoísta quiera suponerse al hombre, evidentemente hay algunos elementos de su naturaleza que lo hacen interesarse en la suerte de los otros de tal modo, que la felicidad de éstos le es necesaria, aunque de ello nada obtenga, a no ser el placer de presenciarla. De esta naturaleza es la lástima o compasión, emoción que experimentamos ante la miseria ajena, ya sea cuando la vemos o cuando se nos obliga a imaginarla de modo particularmente vívido. El que con frecuencia el dolor ajeno nos haga padecer, es un hecho demasiado obvio que no requiere comprobación; porque este sentimiento, al igual que todas las demás pasiones de la naturaleza humana, en modo alguno se limita a los virtuosos y humanos, aunque posiblemente sean éstos los que lo experimenten con la más exquisita sensibilidad. El mayor malhechor, el más endurecido transgresor de las leyes de la sociedad, no carece del todo de ese sentimiento.”

AdamSmith

¿No es, acaso, Adam Smith quien nos habla de que las personas persiguen su interés personal, que no esperamos de la bondad del carnicero que éste tenga en su comercio la carne que necesitamos para nuestra comida de hoy? ¿Qué no apelamos a su bondad sino a su interés? Gran parte de la economía parece haberse quedado en estos aportes del autor y profundizado su visión del individuo egoísta denominado “maximizador de utilidad” y, en particular, de utilidad monetaria.

Ya veremos en siguientes posts opiniones diferentes, señalando desde distintas perspectivas que no hay tal contradicción. Una de esas interpretaciones es la que da mi amigo y profesor Walter Castro, aquí en esta breve conferencia: http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php?title=Castromercados

Para él, la moral es un “proceso de mercado”, un proceso evolutivo que se desarrolla a través de intercambios, y si hay intercambios, entonces, la relación entre lo que se entrega y lo que se recibe bien podría llamarse un precio. Serían, por ejemplo, de benevolencia por gratitud o magnanimidad por admiración. Para entender bien el punto pensemos en nuestras propias actitudes, ¿cuánto tiempo seguiremos haciendo favores a alguien si no recibimos ningún tipo de agradecimiento?

También habría otro tipo de “intercambios”, que llama de justicia, del tipo: no me matas, no te mato; no me robas, no te robo. Un tercer tipo sería el de “vindicación por daño”, ya que quien se siente dañado (no ya físicamente, sino moralmente) demanda una vindicación. Se intercambian sentimientos, comportamientos, juicios de aprobación.

Estos “intercambios” pueden explicarse a partir del concepto de “simpatía” que Adam Smith presenta en la TSM, esa atracción que tenemos hacia otros y esa aprobación que buscamos por parte de los otros hacia nuestros actos. “Como si estuviéramos esperando la aprobación del otro”. La “simpatía” se produce de una forma particular, nos ponemos en el lugar del otro y entendemos sus penas y sus alegrías, pero nunca lo serán en la misma intensidad de quien las tiene. Por eso, rebajamos el “tono” de nuestras pasiones para que el otro pueda aceptarnos.

Esa “simpatía” hacia los demás se va haciendo más débil a medida que nos alejamos en las relaciones, pero en el centro está uno mismo. De allí su pareja, familia, hijos, parientes, amigos, y se va inevitablemente debilitando a medida que nos alejamos del centro, que somos cada uno de nosotros. Como los demás también se posicionan ellos mismos en su centro, tenemos que “bajarnos” de allí, moderar nuestras pasiones, para encontrarnos a un nivel similar, que nos permita recibir su aprobación.

Es el proceso de socialización, el beneficio es que nos aprueben, el costo es que tenemos que bajar las pasiones y moderarlas, gracias a este gran proceso de intercambios. ¿De qué? De valores. Cuando un intercambio de ese tipo se hace general, es decir, que lo comparto con personas con las que incluso apenas tengo relación, se convierte en una norma social, por ejemplo, la condena general al asesinato.

¿Igualdad de derechos o de resultados? Se buscan iguales resultados en la economía, no en la política

En un post anterior encabezado por la pregunta si unos nacieron para gobernar y otros para ser gobernados, la cita del autor terminaba planteando que si no es posible ni conveniente obtener los mismos resultados, había que garantizar el mismo trato bajo la ley.

Creo encontrar en las respuestas y comentarios de los alumnos a éste y otros posts una visión que trata a los derechos y libertades políticas en forma diferente que los derechos y libertades económicas. No importa quién los haya escrito pero tomo dos de esos comentarios para considerarlos:

“En mi opinión, no nacieron unos para gobernar y dirigir y el resto de para ser gobernados y dirigidos. Todos tenemos el derecho de gobernar. Algunos nacen con la facilidad de afrontar proyectos, tomar decisiones y “ponerse al hombro” un grupo de personas y otros se sienten más cómodos siguiendo a la persona con que se identifican por su forma de pensar o ser.

Todas las personas nacen con un talento a explotar; venimos al mundo a actuar, y tenemos la posibilidad desde nuestro lugar de “cooperar con otros para alcanzar los objetivos que ningún individuo solo podría alcanzar”. Queda en cada uno ver en que momento lo exterioriza y si tiene la oportunidad de hacerlo; esto tiene que ver con la personalidad de cada uno. Pero sin dudas, todos tenemos derecho a gobernar, siempre desde un lugar responsable y debidamente formados para el desafío que implica el gobernar a otros.”

Lo que se plantea aquí es que todos tenemos el derecho a participar o no de la competencia política. Podemos hacerlo o no; recibimos el mismo trato bajo la ley y el sistema político; no hay ninguna demanda de trato diferencial para igualar las posibilidades políticas de los distintos ciudadanos. Ahora presento otro:

“Evidentemente, los derechos de los ciudadanos han ido evolucionando a lo largo del tiempo, con esto me refiero a que se han introducido aquellos que no eran considerados en décadas pasadas, protegiendo por ejemplo la figura del niño y la mujer con tratados internacionales. Pero creo que aún hoy, no podemos hablar de igualdad en cuanto a derechos; no todos los habitantes de una misma Nación cuentan con las mismas posibilidades de acceder a ellos. Si bien en la Argentina, considero que se ha avanzado con la incorporación del matrimonio igualitario por ejemplo, todavía nos encontramos con muchas trabas para que determinados sectores tengan libre acceso a sus derechos. Asimismo, pienso que no podemos hablar de igualdad de derechos cuando un niño en el norte del país no puede acceder a la misma educación que uno que vive en cualquier ciudad de otra provincia. Llevándolo a nivel mundial, por supuesto que este tema es mucho mas complejo, pero hablando a nivel país, pienso que falta mucho para decir que todos los habitantes cuentan con los mismos derechos.”

Esta visión hace hincapié en el resultado (‘no podemos hablar de igualdad de derechos cuando un niño…).

Me parece ver que muchos estudiantes aceptan sin mayor duda una visión “negativa” de los derechos políticos (somos libres de participar o no, si queremos, pero no tenemos ‘derecho’ a ningún resultado en particular, esto es, por ejemplo, a ser electos) pero una visión “positiva” de derechos relacionados con resultados, en general económicos, (se debe obtener un cierto resultado).

¿Existe una contradicción? ¿Si hay simplemente un derecho a participar de la política debería extenderse esa idea al resto de nuestras acciones? Es decir, tenemos derecho a participar o no de las actividades económicas pero no tenemos derecho a ningún resultado en particular.

O deberían, al igual que proponen igualdad de resultados económicos, garantizar la igualdad de resultados políticos? Algo de eso hay, porque hay, por ejemplo, una cuota ‘femenina’ en muchos congresos. ¿Estarían dispuestos también a proponer una cuota para pobres o la asignación de sitios en el Congreso según los niveles de ingreso per cápita? Por ejemplo, 20 escaños para los votantes de tanto a tanto ingreso anual, otro 20% para los otro tanto ingreso anual y así?

Me parece que no les gustaría la idea, pero me pregunto por qué no tienen problema en aceptarla en cuanto a los resultados económicos se refiere.

La competencia en el mercado del petróleo: ¿hay competencia? ¿Hay un cartel? ¿es sostenible? (IV)

La Consultora Accenture informa que las importaciones netas de petróleo de Estados Unidos han caído 56% desde 2005: http://www.accenture.com/us-en/Pages/insight-stats-energy-net-oil-imports-united-states-fallen.aspx?c=glb_acnemalert_10001751&n=emc_0215&emc=20747806:emc-030215

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre la competencia en el mercado del petróleo en base a este comentario (van sin los nombres completos):

“Dice la noticia, ya por todos conocida:

El petróleo de Texas (WTI) rebotó hoy 5,27 % y cerró en u$s 48,69 el barril, terminando la semana con un alza del 0,68 %, la primera subida tras siete semanas de retroceso. Al término de la sesión de hoy en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en febrero próximo, que se toman como referencia, subieron 2,44 dólares respecto al cierre del jueves. Tras varios días de fuerte volatilidad, el petróleo de referencia en Estados Unidos cerró la semana con un alza de 33 centavos, lo que le sirvió para romper la tendencia negativa que arrastraba.”

¿Hay competencia? ¿Hay un cartel? ¿Cómo impactarán los costos en la actividad hacia el futuro?

Sus opiniones:

  • Me gustaría empezar mencionando parte del comentario del compañero Juan Rodriguez que me parece muy adecuado para explicar la situación. “la propia OPEP, manteniendo los precios elevados, ha hecho surgir nuevos productores que hacen bajar los precios.”

Las preguntas sobre si hay un cartel y competencia están muy relacionadas. Durante las décadas pasadas el cartel de la OPEP funciono muy bien para sus miembros. La OPEP forzó un precio mediante el control de la oferta. Esta estrategia transformo el petróleo en una industria muy rentable y muy interesante que atrajo el interés de nuevos jugadores en el mercado, nuevas tecnologías y nuevos yacimientos.En consecuencia la oferta de petroleo disponible ha aumentado.

En el artículo de Daniel Lacalle en el blog Lleno de Energía del 30/11/2013 se menciona varias causas que pueden explicar los precios actuales.

1 Un aumento de la producción, gracias a las nuevas técnicas y nuevos países productivos como Canadá y EE.UU.

2 La disminución de la “prima geopolítica” en el precio del crudo. Esta prima está asociada a la inestabilidad de los países productores, pero con la entrada de Canadá y EE.UU esta prima se ha reducido.

3 La reducción de la demanda producida por las políticas de eficiencia y la desaceleración económica de China y la fluctuación de las economías emergentes.

Para terminar quería mencionar una frase del artículo que considero muy ilustrativa

“El último barril de petróleo no va a costar millones de dólares. Valdrá cero.”

  • Como decia un politico gallego «lo importante es que hablen de ti aunque sea bien» 🙂

Uniendo este debate con el de monopolios se ve que en una economia libre el supuesto monopolista acaba con su posible abuso a base de una politica de «pan para hoy y hambre para mañana». Encareciendo el producto estas invitando a competidores, sustitutos, etc. que a la larga van a matar a tu gallina de los huevos de oro. Si esto pasa con un bien esencial de demanda inelastica como el petroleo, ?que no pasara con bienes prescindibles?

  • Desde el punto de vista austriaco, la competencia es un proceso donde concurren múltiples peticiones de un bien, por tanto, podríamos afirmar que en el mercado del petróleo hay competencia.

El concepto de cartel que hemos estudiado es aquel en el cual una o varias empresas controlan el proceso de suministro de forma que pueden restringir el suministro para hacer que los precios aumenten. Entiendo por tanto que en el mercado del petróleo no existe un cartel, si bien pueden existir países productores que se asocian (OPEP) para intentar influir en el mercado á través de la producción.

En principio un descenso del precio del petróleo genera unos menores costes. Al haber menores costes, los productos de consumo dependientes del petróleo podrán hacer que a los empresarios les resulte más atractivo realizar intercambios a menor precio (de dichos productos de consumo) aumentando esto. Por tanto, una disminución del precio del petróleo debería generar más actividad de intercambio en diversos mercados.

Respecto al precio del petróleo, entiendo que la disminución del precio se ha podido deber a dos factores. Por un lado el descenso de la demanda motivado por la evolución económica en diversas regiones, donde se aprecia un reducción del crecimiento de la economía (Europa, China,…) haciendo que los compradores tengan una valoración subjetiva menor del petróleo. Por otro lado, una reacción estratégica de algunos países productores que al “hacer” caer los precios, provocan que ciertos proyectos de inversión en extracción de petróleo se vuelvan económicamente no rentables.

Otro de los posibles efectos esperados de la caída del precio podría ser la decisión de los países productores de “almacenar” la producción a la espera de que el precio vuelva a aumentar. Esta restricción de la oferta podría producir a medio y largo plazo un aumento del precio.

  • Me alineo con la respuesta de Jose, en la definición de cálculo de precio en oferta única de producto, pero me gustaría ampliar que el precio del petróleo no únicamente se define con lo que sucede en el mundo petróleo, sino también con los sustitutos.

Nihil novum sub sole, ya ha sucedido, el aceite de ballena fue sustituído por derivados del petróleo hace más de 100 años, y su precio se determinaba no únicamente por lo que sucedía en el sector aceite de ballena, sino por sustitutos de menor precio.

Hemos visto como ha habido un desacople entre el precio del petróleo y de los bienes sustitutos, y así hoy en día tenemos el barril a unos 50USD, pero compitiendo con gas a menos de 20USD por barril equivalente.

Nos encontramos en un mercado con demanda y oferta muy inelásticas, y con barreras de salida y entrada para pasar a sustitutos, pero un periodo prolongado de desacople provoca que muchos biz case salgan positivos y se acometan las inversiones necesarias, con payback debido a los ahorres originados en el desacople de precio del petróleo con sus sustitutos.

En general los países buscan seguridad de suministro, estabilidad y precio competitivo. Seguridad de suministro, ya hemos visto a países como Rusia usando la energía como herramienta de coacción, y en cuanto al precio, los sustitutos son mucho más barato: 450km con un Tesla cuestan menos de 2€ de carga eléctrica. Todas las inversiones en LNG en Europa no salen del buio como dicen en Italia.

También recordar que el consumo es una consecuencia del precio, no un determinante del mismo. Mayor precio, reduce el consumo. En sector petróleo vemos como la presencia de un cartel, que en pasado sí que ejercía de cartel, ha ido perdiendo demanda debido a la posición de manipulación curva de oferta y precios. Hoy en día, el único monopolio del petróleo es en el transporte, y no en todo, los trenes no tanto tiempo atrás aún iban con gasóleo.

Los productos con demanda inelástica sufren grandes bandazos en precio dependiendo de la escasez o abundancia relativa del producto.

En definitiva, hay competencia, no hay cartel y los costes no impactan en el precio.

– Hay competencia por los sustitutos, por mayoría de no alineados y por como se ha comentado varias veces en el foro, por necesidades ineludibles de productores en estado de dependencia de los ingresos dados por la renta petrolera.

– No hay cartel, hoy en día. En qué influiría un cartel del aceite de ballena para manipular su precio?

– Los costes no impactan en el precio.

  • voy a intentar contestar a las preguntas que el Profesor plantea:

– ¿Hay un cartel? ¿Hay competencia?

Hasta el desplome de los precios el panorama era el siguiente:

La oferta mundial de petroleo se puede dividir en dos grupos principales: los paises de la OPEP y el resto de paises. Una de las diferencias entre estos dos grupos es que los paises que forman parte del primero están sometidos a una cuota de producción, por lo tanto, normalmente producen por debajo de su maxima capacidad de producción. Esta situación solo la pueden alcanzar aquellos productores cuyos margenes son mayores a los requisitos minimos que aseguran la continuidad de la actividad, su actividad genera rentas. Además, los productores pertenecientes a la OPEP tienen una participación en la oferta del mercado mayor al resto de paises.

Dado que la demanda es inelastica en este mercado y que los precios oscilan cuando existen desequilibrios entre la oferta y la demanda, los unicos que tienen opción de manipular los precios son estos paises oferentes. Tienen capacidad de producción ociosa, pueden aumentar o disminuir la producción e influir en ambos casos en los precios, reducirlos o incrementarlos, respectivamente. Por el contrario, el segundo grupo, el resto de productores, normalmente trabaja a su máxima capacidad de producción, no tienen la facultad de manipular los precios.

La OPEP ha tenido poder de mercado caracteristico de los monopolios, ya que el precio al que ha realizado sus ventas está por encima del punto de equilibrio, en el que el coste y el ingreso marginal se igualan en un mercado en competencia perfecta. El margen de su precio de venta es mas alto con respecto al coste marginal de equilibrio.

Sigue existiendo el cártel aunque le auguro un cercano fin, porque no todos los paises que lo forman van a poder soportar los precios actuales. Hay competencia, su existencia a dado lugar al desplome de precios.

– ¿Como impactaran los costos en la actividad hacia el futuro?

Pienso que los costos se iran reduciendo, porque los precios dificilmente volveran a superar los 100$ barril. Es la competencia que los empresarios afanosos de lucro entre sí desatan la que impiden la pervivencia de precios «falsos» para los factores de producción, como escribia Mises en la Acción Humana.

¿Nacieron unos para gobernar y dirigir y el resto de nosotros para ser gobernados y dirigidos?

Más tema para que los alumnos de Derecho puedan discutir. David Boaz, en si recientemente publicado libro “The Libertarian Mind”, comenta sobre los derechos que tenemos. Aunque se refiere a los Estados Unidos, el tema se extiende a todo otro ámbito: http://www.cato.org/libertarianmind

En una sección titulada “Derechos básicos”, dice:

“Cualquier teoría sobre los derechos tiene que empezar en algún punto… “Los humanos, a diferencia de los animales, llegan al mundo sin un conocimiento instintivo sobre sus necesidades y tienen que satisfacerlas. Como dijera Aristóteles, el hombres es un animal que delibera y razona; los humanos usamos el poder de la razón para comprender cuáles son nuestras necesidades, el mundo que nos rodea, y cómo usar ese mundo para satisfacer nuestras necesidades. Por ello necesitamos un sistema social que permita usar la razón, actuar en este mundo, y cooperar con otros para alcanzar los objetivos que ningún individuo solo podría alcanzar.”

“Cada persona es un individuo único. Los humanos somos seres sociales –nos gusta interactuar con otros, y nos beneficia-, pero pensamos y actuamos individualmente. Cada individuo es dueño de sí mismo. ¿Qué otras posibilidades existen a la propiedad sobre uno mismo?

  • Alguien –un rey o una raza superior- podría ser dueña de otros.
  • Platón y Aristóteles por cierto argumentaron que había distintas clases de humanos, algunos más competentes que otros, y así dotados con el derecho y la responsabilidad de mandar, así como los adultos guían a los niños. Algunas formas de socialismo y colectivismo –explícita o implícitamente- se basan en la noción de que mucha gente no es competente para tomar decisiones sobre sus propias vidas, por lo que los más talentosos deberían tomarlas por ellos. Pero eso significaría que no habría derechos universales, solo derechos que algunos poseen y otros no, negando la esencial humanidad de quienes resultan propiedad de otros.
  • Todos somos dueños de todos – un completo sistema comunista
  • En este sistema, antes que alguien pueda actuar necesitaría el permiso de todos los demás. Pero, ¿cómo podría cada persona otorgar permiso sin consultar a todos los demás? Da como resultado una regresión infinita, y cualquier acción resulta imposible. En la práctica, como tal propiedad mutua es imposible, el sistema se reduce al anterior: alguien, o algún grupo es dueño de todos los demás. Eso es lo que ocurrió en los estados comunistas. El partido se convirtió en la elite dictatorial gobernante.

Así, tanto el gobierno comunista como el aristocrático dividen al mundo en facciones o clases. La única posibilidad humana, lógica, y adecuada a la naturaleza de los seres humanos es la “propiedad sobre uno mismo”. Obviamente, esta discusión solamente ha rasgado la superficie de esta cuestión; en todo caso me gusta la breve definición de Jefferson: Los derechos naturales son evidentes en sí mismos.

Los conquistadores y opresores le han dicho a la gente por siglos que los seres humanos no fueron creados iguales, que algunos están destinados a gobernar y otros a ser gobernados. Para el siglo XVIII la gente había rechazado esta vieja superstición, Jefferson la denunció con esta feliz expresión: “La gran masa de la humanidad no nacido con monturas sobre sus espaldas, ni algunos pocos favorecidos con botas para montarlos y dirigirlos por la gracia de Dios”. En el siglo XXI, la idea de igualdad es casi universalmente aceptada. Por supuesto, la gente no tiene la misma estatura, igual belleza, inteligencia, bondad, o éxito. Pero tienen iguales derechos, por lo que deberían ser igualmente libres. Como escribió el jurista estoico Cicerón: “Si es indeseable igualar la riqueza y todos no pueden tener los mismos talentos, los derechos legales, al menos, deberían ser iguales para todos los ciudadanos de la misma comunidad”.

David Ricardo explica cómo la ‘mano invisible’ lleva al equilibrio, luego se olvidaron del emprendedor

En el Capítulo IV de su libro “Principios de Política Económica y Tributación”, David Ricardo comienza señalando al trabajo como fuente del valor de los bienes y la cantidad comparativa de trabajo como el fundamento de su precio: http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricP2.html

Pero luego centra su análisis en el mecanismo de inversión de capital que se produce en el mercado, asignándolo a aquellas ramas de los negocios donde se obtengan mayores ganancias y desatando un proceso que lleva, al final, en el equilibrio, a iguales tasas de ganancias. El proceso de mercado que analiza explica correctamente este camino pero más adelante veremos que destruye la teoría del “valor trabajo”, al menos como la continuara más tarde Karl Marx. Dice Ricardo:

David Ricardo

“Supongamos que todos los bienes tienen su precio natural y que, por lo tanto, las ganancias del capital en todos esos empleos obtienen exactamente la misma tasa, o se diferencias tan sólo, en lo que la estimación de las partes creen es alguna ventaja real o aparente. Supongamos ahora que un cambio de moda incrementa la demanda de sedas y disminuye la de lanas; su precio natural, la cantidad de trabajo necesaria para su producción, permanecerá inalterado, pero el precio de mercado de la seda aumentará, y el de la lana caerá; y por lo tanto las ganancias del productor de sedas será mayores, mientras que las del productor de lanas serán menores. No solamente las ganancias, también los salarios de los trabajadores se verán afectados en esos empleos. Esta mayor demanda de sedas sería, sin embargo, rápidamente atendida, por la transferencia de capital y mano de obra de la manufactura de lanas hacia la de sedas; cuando los precios de mercado de las sedas y las lanas volverían a aproximarse a sus precios naturales, y los respectivos productores de esos bienes obtendrían las ganancias usuales.”

Por supuesto que esta idea de un mecanismo de auto-ajuste que responde a cambios en las preferencias de los consumidores había sido presentada ya por Adam Smith en su famosa metáfora de la “mano invisible”.

Pero tal vez como Ricardo parte en ese ejemplo del equilibrio para analizar un cambio, haya dado a entender que ese equilibrio alguna vez se alcanza, y esto llevó a la economía a desarrollar modelos de equilibrio y prestar menos atención al proceso allí explicado.

Como la economía se encuentra en permanente cambio y movimiento, ese punto final nunca llega a alcanzarse, por lo que, en realidad, es necesario estudiar el ‘proceso de mercado’, que apunta siempre en esa dirección pero que debe ajustarse en forma permanente. Este análisis llegaría después, tal vez un siglo más tarde. El motor de esos cambios es el emprendedor, el que, motivado por las oportunidades que se presentan “sacude” al mercado con sus innovaciones, siempre motivado por esa ganancia que promete llegar allí primero.

Por eso la figura del emprendedor quedó relegada en el análisis económico, donde todos los ajustes en el mercado parecían suceder automáticamente. En ese sentido, si se interpretaba la idea de “mano invisible” como una adaptación que simplemente “sucede”, dejaba entonces de explicar lo más importante.

Ya en el siglo XX los economistas austriacos (entre ellos Schumpeter), Frank Knight y otros, desarrollarían el análisis de ese proceso de mercado en forma más completa.

 

La riqueza de una nación es su capacidad de producir y comerciar bienes y servicios, según Adam Smith

En el Libro IV de La Riqueza de las Naciones, Adam Smith trata los “distintos sistemas de política económica” y en el capítulo II en particular sobre el sistema “comercial o mercantil”: http://www.econlib.org/library/Smith/smWN12.html

Las políticas mercantilistas se han seguido aplicando desde entonces (y Adam Smith explica más abajo porqué), pero la “teoría mercantilista” nunca pudo recuperarse del golpe que le propinara Adam Smith en su texto. Algunos párrafos:

AdamSmith

“Un país rico, de la misma forma que un hombre rico, se supone es un país donde abunda el dinero; y acumular oro y plata en un país se supone es la forma más sencilla de enriquecerlo. Por cierto tiempo luego del descubrimiento de América, lo primero que preguntaban los españoles cuando llegaban a una costa desconocida solía ser si había mucho oro o plata en la vecindad. Según la información que recibieran, juzgaban si era oportuno establecer allí un asentamiento o si valía la pena conquistar el país. Plano Carpino, un monje, enviado como embajador de Francia a uno de los hijos del famoso Genghis Khan, relató que los tártaros solían preguntarle si había muchas ovejas y bueyes en el reino de Francia. Su pregunta tenía el mismo objetivo que la de los españoles. Querían saber si era un país suficientemente rico para ser conquistado. Entre los tártaros, como en todas las naciones de pastores que son usualmente ignorantes del dinero, el ganado es el instrumento del comercio y la medida de valor. La riqueza, por lo tanto, según ellos, consiste en ganado como para los españoles consistía en oro y plata. De los dos, tal vez la noción de los tártaros estaba más cerca de la verdad.”

“Como consecuencia de estas nociones populares, todas las distintas naciones de Europa han estudiado, aunque con poco resultado, todo medio posible para acumular oro y plata en sus respectivos países. España y Portugal, los propietarios de las principales minas que proveen a Europa de esos metales, han tanto prohibido su exportación bajo las penas más severas o las han sujetado a considerables aranceles. Esa misma prohibición parece haber sido parte de la política de muchos países de Europa en el pasado. Se la encuentra, incluso, donde menos deberíamos esperarla, en algunas viejas leyes del parlamento de Escocia que prohíben bajo fuertes penalidades el transporte de oro o plata del reino. Una política similar se aplicó tanto en Francia como en Inglaterra.”

Y respecto a las preocupaciones de quedarse “sin dinero”, comenta:

“Un país que no tiene minas propias debe, indudablemente, obtener su oro y plata de países extranjeros de la misma forma que uno que no tiene viñedos para obtener vinos. No parece necesario, entonces, que la atención del gobierno debe ocuparse más de un asunto que del otro. Un país que tiene los recursos para comprar vino obtendrá siempre el vino que necesite; y un país que tiene los recursos para comprar oro y plata nunca tendrá falta de ellos. Se los compra por un cierto precio como cualquier otro producto, y como son el precio de todos los otros productos, todos los otros productos son el precio de los metales. Confiamos con total seguridad que la libertad de comercio, sin ninguna atención por parte del gobierno, nos proveerá siempre del vino que necesitamos; y podemos confiar que de igual forma nos proveerá siempre del oro y la plata que podamos comprar o emplear, tanto sea para la circulación de nuestros productos, como para otros usos.”

 

Impresionante ensayo de David Hume sobre la moneda, las divisas y el comercio internacional

El ensayo de David Hume sobre la balanza comercial comienza con un párrafo que bien podría haberlo escrito pensando en la Argentina de estos días: http://www.econlib.org/library/LFBooks/Hume/hmMPL28.html

“Es muy común, en naciones ignorantes de la naturaleza del comercio, prohibir la exportación de productos, y mantenerlos dentro de ellas cuando sea que los consideran valiosos o útiles. No consideran que, con esta prohibición, actúan directamente en contra de su misma intención; y que cuanto más se exporta de un producto, más será producido localmente, y ellos serán los primeros que recibirán esa primera oferta.”

Hume

Pero si bien el artículo comienza considerando barreras para la salida de bienes (y menciona el caso de los higos en Atenas y el trigo en Francia), luego centra su atención en los temores porque una balanza comercial “negativa” (mayores importaciones que exportaciones) reduzcan la cantidad de dinero en el país. Al considerar esto está criticando la visión mercantilista para cuyos autores la riqueza de un país depende de la cantidad de dinero (en ese entonces metales) que posee. Dice Hume:

“También ha prevalecido entre varias naciones el mismo temor celoso en cuanto al dinero; para convencer a la gente de que estas prohibiciones no sirven sino para encarecer los cambios en su contra y provocar una exportación aún mayor, se precisa tanto de la lógica como de la experiencia.

Podría decirse que estos errores son burdos y evidentes; pero sigue prevaleciendo, aún en naciones familiarizadas con el comercio, un gran celo por la balanza comercial y temor de que salga del país todo su oro y plata. A mi modo de ver esto es en casi todos los casos un temor sin fundamento; e igual temería que se agotasen lodos nuestros manantiales y ríos que saliese el oro de un reino donde hay habitantes e industrias. Pongamos buen cuidado en conservar estas últimas ventajas y no tendremos nunca por qué temer la pérdida del primero.”

En su respuesta, comienza a desarrollar la teoría monetaria, su relación con los flujos de divisas y el mecanismo de ajuste automático de la cantidad de dinero a las necesidades de un país vía el ajuste de los precios. Y lo hace brillantemente con estos ejemplos:

“Supóngase que de la noche a la mañana desapareciesen cuatro quintos de todo el dinero de Gran Bretaña, y que la nación quedase reducida, en lo que respecta al metálico, a la misma situación que en los reinados de los ENRIQUES y los EDUARDOS, ¿Cuál sería la consecuencia? ¿No deberá bajar en proporción el precio de todo el trabajo y mercancías y venderse todas las cosas tan baratas como en aquellos tiempos? ¿Qué nación podría entonces competir con nosotros en cualquier mercado extranjero, o pretender navegar o vender manufacturas a un precio que a nosotros nos dejara un beneficio suficiente? Por lo tanto ¿en qué poco tiempo habría de devolvernos esto el dinero que perdimos y elevarnos al nivel de todas las naciones vecinas? Y cuando lo hubiéramos alcanzado perderíamos inmediatamente la ventaja de la baratura del trabajo y las mercancías; y la mayor afluencia de dinero se detendría por nuestra abundancia y plenitud.

Supongamos ahora que de la noche a la mañana se multiplicara por cinco todo el dinero de Gran Bretaña. ¿No debería producirse el efecto contrario? ¿No debería subir todo el trabajo y mercancías a una altura tan exorbitante que ninguna nación vecina pudiera comprar nada de nosotros, mientras por otro lado sus mercancías llegarían a ser comparativamente tan baratas que, a pesar de todas las leyes que pudieran dictarse, nos inundarían y saldría nuestro dinero, hasta que cayéramos al nivel de los extranjeros y perdiéramos esa gran superioridad de riqueza que nos había colocado en posición tan desventajosa?

Ahora bien, es evidente que las mismas causas que corregirían estas desigualdades exorbitantes, si se presentaran milagrosamente, han de impedir que sucedan en el curso normal de la naturaleza, y han de mantener siempre el dinero, entre todas las naciones vecinas, casi proporcional a la industria y laboriosidad de cada nación.’* Siempre que el agua se comunica, permanece al mismo nivel. Preguntad la razón a los físicos; os dicen que si subiera en algún lugar, como la mayor gravedad de esa parte no está compensada, ha de deprimirla hasta encontrar un contrapeso; y que la misma causa que corrige la desigualdad cuando sucede, ha de impedir siempre que se presente, en ausencia de alguna operación externa violenta.”

Y concluye:

“En resumen, un gobierno tiene razón sobrada para conservar con cuidado su población y sus manufacturas. Puede confiar su dinero al curso de los asuntos humanos sin miedo o desconfianza. Y si alguna vez presta atención a esta última circunstancia, sólo debe ser en la medida en que afecta a las primeras.”

 

Precios en el fútbol: Barcelona vende a Alexis por 40 millones y compra a Suárez por el doble (III)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre los precios en el fútbol:

El Barca vende a Alexis Sánchez por más de 40 millones de Euros, ¿y compra a Luis Suárez por el doble? ¿Cómo se determinan estos precios?

Sus comentarios:

  • La magnitud de estos precios, que se pagan por estos personajes tiene que ver con la poca oferta  de jugadores habílidosos y la gran demanda que hay por disfrutar ver jugar a estos grandiosos jugadores de fútbol.

Ahora, la diferencia de precios entre un jugador y otro, ya tiene que ver con nivel de habílidad que tenga el jugador y su capacidad de poder anotar goles y ganar partidos. Depende también de la posición que juega el jugador, su edad, clausulas contractuales con su actual dueño, etc. Me parece que determinar el precio de un jugador es un tema complejo, y aparte hay negociaciones de por medio entre los clubes que participan en la transcacción.

Me gusta el fútbol, pero no compito en sabiduría futbolera con mis compañeros del máster. Mi plantemiento sigue un poco más la lógica económica que la que pueda saber yo de cómo se compran y venden jugadores entre temporadas de fútbol.

  • El mercado del fútbol puede asimilarse a un intercambio del tipo competencia unilateral entre compradores, para cada bien a la venta (para cada futbolista) hay más de un comprador potencial (varios equipos).

Según esto, la valoración que tenga el vendedor (el futbolista, su agente, su entorno, su equipo actual, etc) es irrelevante ya que le precio se va a cerrar entre la valoración del comprador y la valoración del comprador potencial excluido con más capacidad de intercambio. El proceso es similar a una subasta que facilita los intercambios y favorece al vendedor.

Evidentemente cada bien (cada futbolista) tiene una valoración distinta que será la que se de en su subasta particular.

  • Leyendo vuestros comentarios me ha venido una reflexión, ¿cómo se contabilizan los jugadores? ¿La claúsula es un Activo y el salario un Gasto? ¿Pueden los clubs amortizar eses activo incorporándolo como un gasto (amortización) en la cuenta de resultados anual? Si fuera así (que lo desconozco) un alto precio por fichar a un jugador tendría un impacto importante en la reducción de impuestos a través de la amortización (Se que no es un debate de MIC, pero me ha parecido interesante)
  • Me parece interesante el debate que propones José

Te contesto con otra pregunta: ¿Conoces alguna empresa donde se realice amortización de los trabajadores?

Por que al fin y al cabo los jugadores no son objetos materiales con una vida util facil de estimar, sino personas, empleados de la empresa (en este caso un club de futbol). Si bien es verdad que empleados muy especiales.

  • Los derechos sobre los jugadores van en el balance. Tienen que ir. Y se amortizan.

Pongamos que el Arsenal tiene los derechos federativos de Alexis por 4 años. Valor de ese intangible 40 millones. Amortizacion 10 millones al año. Otra cosa es que ademas Alexis cobre su salario, que es un gasto como el de cualquier trabajador.

Lo que sucede con los «trabajadores normales» es que no hay un compromiso en exclusiva con duracion determinada. Puedes irte a otra empresa cuando quieras con un plazo breve de preaviso.

Jose Ma Gay de Liebana en «España se escribe con E de endeudamiento» dedica un capitulo completo a finanzas futbolisticas. En la pagina 427 (Activo de la Liga de las estrellas) aparecen rubros de «Inmobilizado intangible deportivo» que sospecho que son derechos de jugadores.

  • Entiendo que es un caso de competencia bilateral donde existe más de un comprador potencial y más de un vendedor potencial, tanto de Alexis Sanchez como de Luis Suarez.  Aunque podría entenderse que es un caso de competencia unilateral entre compradores (subasta) ya que hay un solo vendedor potencial (un solo bien a la venta, Alexis Sanchez o Luis Suarez son únicos) y más de un comprador potencial (cualquier equipo de fútbol del mundo estaría interesado en estos jugadores), me decanto porque se trata de un caso de competencia bilateral, ya que aunque es cierto que Luis Suarez solo hay uno, también es cierto que existen jugadores en el mundo que pueden ser de su mismo nivel, que podrían ser ofertados por otros equipos, y por lo tanto existirían bienes sustitutivos del anterior, pasando a convertirse en un caso de competencia bilateral.

En este caso las valoraciones subjetivas no vienen dadas si no que son los equipos interesados quienes las van creando. En este proceso de determinación de precios influyen muchos factores que determinan por qué se paga el doble por un jugador que por otro. Estos factores serían por ejemplo; la calidad (no necesariamente tiene por qué ser el más importante aunque suele influir notablemente), la edad ,cuanto más joven es el jugador más años de carrera le quedan por delante y hay más tiempo para poder venderlo en el futuro y recuperar lo invertido, ganar dinero o perder (en este caso a pesar de que Alexis e dos años más joven se paga la mitad que por Luis Suarez), el número de goles marcados, los beneficios por comisiones de agentes y equipos, los ingresos esperados por merchandasing del jugador (venta de camisetas, publicidad, imagen, popularidad del jugador, nuevos seguidores, derechos de televisión…), existencia de nuevos equipos en el mercado con mucha liquidez propiedad de magnates que pagan grandes cantidades por jugadores y crean equipos de la nada a golpe de talonario. Las intenciones de estos magnates que influyen directamente en los precios de mercado de los jugadores muchas veces no atienden a razones exclusivamente deportivas, si no que pueden atender a otros motivos muy diferentes como por ejemplo a posicionarse socialmente en otros países, contactos internacionales, conseguir negocios millonarios para sus empresas gracias a haber invertido en estos equipos. Detrás de una inversión aparentemente deficitaria en un equipo de futbol por parte de un magnate puede haber otros muchos beneficios conseguidos por otras vías gracias a esta inversión, por lo que el retorno puede ser muy lucrativo en su conjunto … En conclusión existen innumerables variables e intangibles para la determinación final del precio de los jugadores.

  • Para mi son bienes claramente unicos y por tanto el modelo de subasta funciona como modelo.

Otra cosa es que en la mente de los compradores haya alternativas o sustitutos, pero eso no detrae de que cada jugador es unico.

  • Los fichages de los jugadores se amortizan según los años de contrato que firman, si cuesta el traspaso 40 y firman por 5 años, amortizas 8  al año porque en España cuando vence el contrato quedan libres. No pasa en el resto de paises. Aqui cuando firman el contrato se fija una clausula de rescisión entre Club y jugador que cualquier Club del mundo lo puede fichar pagando esa clausula con el visto bueno del jugador. Messi por ejemplo creo que tiene 250 millones de clausula.

Los precios se determinan por una subasta, no responden a ninguna referencia lógica. Hoy he escuchado que el Arsenal ha comprado a un jugador suplente del Villarreal por 20 millones y ademas le cedia otro jugador hasta final de temporada. Abrieron el champan me imagino.

  • En primer lugar, se pueden pagar este nivel de precios porque se tiene el dinero para ello y el comprador tiene la expectativa (espero que no) de recuperar la inversión.

El experto, en España, en la determinación del precio de un jugador. es el Sr. Félix Tejedor, de Fútbol y Finanzas, que se dedica a valorar jugadores.

Su «modelo» (con ecuaciones muy complejas… que llama MERC). Según este Sr. evalúa:

  1. a) El coeficiente de juventud,
  2. b) La repercusión mediática,
  3. c) La posición donde juega, y
  4. d) La necesidad del club por el jugador».

Aspectos que no están alejados de lo estudiado en clases, dentro del enfoque de Mises, en las que la Acción Humana vincula factores como el valor de la operación, los recursos disponibles, las condiciones del intercambio, precios y costes y también la valoración subjetiva ligada a la escala de valor del que compra, tiendo en cuenta la importancia relativa, escasez, etc. todo ello buscando, de forma «racional», la maximización del bienestar del club.

  • Disculpar el retraso pero hasta hace unos minutos no he podido tener acceso al foro, pongo mi granito de arena a algunas cuestiones y de paso comentar que he disfrutado leyendo las aportaciones de cada uno de vosotros.

Lo que nos va a determinar el precio de un jugador respecto a otro no solo será la interactuación de la fuerzas de la oferta (escasez de buenos delanteros) y demanda (equipos capaces de pagar mucho dinero por ellos) sino otra serie de factores como podrían ser los siguientes.

  1. a) La posición del jugador

Ofensivos; delanteros, extremos

Creativos; centrocampistas

Defensas.

Por lógica, cuanto más probable dada su posición de hacer gol su valoración será mayor, de ahí que normalmente se pague el doble por un delantero que por un defensa. En nuestro caso ambos son delanteros pero Luis Suarez ha demostrado marcar un mayor número de goles durante los últimos años.

  1. b) Repercusión mediática

Muchas veces la valoración que se hace de los jugadores no tiene solo que ver con el rendimiento que realizan en el terreno de juego sino con su capacidad para generar ingresos comerciales, véase fichajes como Beckham etc… En nuestro ejemplo y no solo por su incidente en el mundial tiene un mayor repercusión Luis Suarez.

  1. c) Juventud

Ambos son jugadores jóvenes con proyección y que los diferentes clubes pueden llegar a amortizar la inversión realizada.

La valoración que se hace de un jugador no tiene que incluir únicamente lo que se paga por su traspaso sino también lo que cuesta su ficha durante los años de contrato. El tiempo y los goles dirán si Suarez vale el doble de lo pagado por Alexis.

¿Son un problema los oligopolios? Y, ¿es lo mismo si se generan en el Mercado o por regulaciones? (I)

Los alumnos de OMMA en Madrid, discuten sobre olligopolios en base a este comentario:

¿Se le ocurre algún mercado oligopólico? ¿Cuál sería?

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Sus opiniones:

  • A mí el primero que se me viene a la cabeza, al menos en España, es el mercado energético. Yo no soy un experto en este sector, pero creo que se reparten el mercado en unas pocas compañias como Endesa, Iberdrola o Gas Natural. También el sector está bastante regulado, y las compañias tienen mucha relación con los poderes políticos. Como demuestra que en sus consejos de administración se sientes varios ex- altos cargos de los anteriores gobiernos. Con lo cual hace sospechar que el entendimiento entre ellos es beneficioso para los dos y al ser precios regulados…

Esto ha generado un aumento del precio de la energía muy alto en los últimos 10 años. Recuerdo en concreto al presidente de OHL ,en una entrevista que le hicieron, mostrar su malestar con el sector energético español, ya que este estaba intentando invertir en producir energía propia en una planta para abaratar costes en la empresa y tenía muchas complicaciones regulatorias para entrar en el mercado. Al final esto perjudica a los consumidores finales y también a la competitividad de las empresas y no haciendo atractivo el país para inversores extranjeros.

Yo creo que la solución que tenemos la mayoría que hacemos este máster es la misma o muy cercana. Lo mejor que podrían hacer es desregular el sector, para permitir la competencia y así favorecernos todos. Tanto consumidores como el propio sector.

  • Se me ocurren oligopolios de dos tipos:

1) Microsoft con Windows y Google con Android. Casi monopolios en sus sectores, pero generados como resultado de proveer sostenidamente un valor más alto que sus competidores. Dónde está el problema? Hay libertad de competencia, entendiendo que hay respeto a la propiedad privada y libertad contractual.

2) Siguiendo el hilo argumental de Mario. Mercado energético español. Con toda las barreras de entrada posibles, cargados con toda la inflación regulatoria propia de nuestra administración… nos crea un sector ineficiente al extremo de tener >40% de sobrecapacidad y precios muchísimo más altos que los que cabría esperar en un mercado de libre operación, desregulado. Energía solar costando 5 veces el precio de venta, obligatoriedad de comprar carbón nacional a un precio x3 casi, etc.

Aquí sí que encontramos problemas. Nos encontramos con un mercado fuertemente regulado y donde los operadores no compiten entre sí, tienen mercados cautivos repartidos geográficamente y precios de venta marcados y regulados. No hay posibilidad de elección, no hay alternativa más que seguir pagando y protestar poco, que hace tiempo que nos dicen que vivimos en el mejor país del mundo.

En cuanto al oligopolio presentado por el Profesor, en referencia a las agencias de rating, no, no es oligopolio castigando a clientes; no hay barreras de entrada y no se compara la regulación con sector energía, ni de lejos. El juego está abierto a cualquier equipo que invierta unos 2.000 millones de dólares y que pueda formar una cuarta calificadora de la talla y porte de las otras tres y entrar en competencia. Para dar magnitudes, 50.000 millones es el valor que costó el mayor proyecto energético en Australia, 300 millones los famosos aeropuertos españoles que se construyen de 3 en 3, etc. No es suficientemente restrictiva la barrera de entrada, lo que realmente es restrictivo es conseguir un desempeño tan «brillante» como estas empresas. Lo de brillante debo también colocarlo en perspectiva después de las calificaciones de Lehman y demás… Quizás más fuerte sea la barrera de entrada del Brand Equity, como el que tiene Sotheby´s o Christie´s (sin haberlo deseado acaba de surgir otro oligopolio virtuoso)

Os dejo un vídeo de Fernando Herrera en el Juan de Mariana, muy ilustrativo

https://www.youtube.com/watch?v=6sVHdSTubuE

Y un artículo bastante interesante:

http://www.ilustracionliberal.com/30/competencia-y-monopolio-gabriel-calzada.html

  • Yo creo que en las agencias de calificacion hay interferencia gubernamental en cuanto a la obligatoriedad de utilizar a las de «reconocido prestigio». La recien creadas no pueden ser de «reconocido prestigio» por definicion.

Con las titulizaciones hipotecarias y el crash financiero de 2008 demostraron su absoluta incompetencia. Habeis oido que se les culpe de la crisis? Yo tampoco 🙂 Estan protegidas y amparadas por la legislacion.

Las barreras de entrada economicas (no regulatorias) son legitimas. Es decir, una empresa nueva electrica, que le vamos a hacer, tendra que invertir en centrales electricas, que son caras. Es inevitable. Lo que deberia evitarse es que haya procedimientos de licencias, permisos, autorizaciones… que de forma arbitraria impiden el acceso libre a nuevos competidores.

  • Si Mario, estoy desacuerdo, pero estos Triopolios tienen una ventaja natural, las fuertes barreras de entrada que tienen, ejemplo crear redes de transporte, centrales nucleares, presas, centrales térmicas.

También juegan a la ventaja competitiva política, son empresas muy amparadas por los partidos políticos.

El otro dia me confesaron que Acciona ampara PSOE en España y la otra al PP

En fin, como no

  • A Mi se me ocurre el mercado de las Telefónicas, Los mineras de Materiales estratégicos (Cobre, Coltan et)

Telefónicas son mercados con fuertes barreras para entrar, el cual las empresas compiten entre ellas, no suele haber ninguna que domine del todo el mercado (salvo en mercados protegidos (telefónica de corea del norte, cuba…etc))

En el caso de cobre los mayores productores son Codelco (Chilena) y Minera Mexico, con su producción ya vendida y en plena competencia… Aquí me atrevo a decir que no funcionaría como oligopolio sino como Monopolio ya que Codelco marca el precio de sus competidores.

¿Genera esto algún inconveniente? ¿Debería hacerse algo al respecto?

El inconveniente que generan es debido a que hay pocos participantes en este tipo de mercado, cada oligopólico está al tanto de las acciones de sus competidores. Dado que las decisiones de una empresa afectan o causan influencias en las decisiones de las otras, se establece una situación de equilibrio en el grupo de oferentes, con lo cual deja de existir competencia de mercado

Pongo un ejemplo: ¿no es oligopólico el mercado de calificadores de riesgo? Pues hay básicamente tres: S&P, Moody’s y Ficht’s. ¿Habría que hacer algo?

Absolutamente, pero a mi me parece que corresponden a Lobbys muy poderosos, hago una analogía de grandes jugadores de golf decidiendo en cada juego que hacer y que certificar, esta claro que no son precisamente la mano transparente de Smith.

Habría que hacerse puntuar entre ellos como penitencia durante al menos 10 años….. (jejejeje)

  • Si entendemos como oligopolio que hay un numero reducido de empresas, esta situacion se da en mi opinion cuando se requiere la utilizacion de un recurso limitado (ferrocarriles, red electrica, red de gas, comunicaciones moviles) o cuando hay economias de escala que favorecen el negocio (supermercados, petroleo, microprocesadores).

Por ejemplo, el mercado de microprocesadores para ordenadores personales esta dominado por Intel y AMD.

No creo que la existencia de oligopolios plantee en principio problemas. El caso de los microprocesadores es claro, la existencia de dos empresas dominantes no ha sido un factor que haya disminuido la innovacion y la disponibilidad de ordenadores cada vez mas potentes y mas baratos. Si Intel y AMD abusasen elevando precios otras empresas como Infineon, Freescale, ARM, NXP, etc. entrarian en el mercado a competir y los precios se reducirian. Es la libertad de participar en el mercado la que favorece la competencia.

De lo anterior se deduce que no es necesario intervenir en un mercado con estructura de oligopolio para que haya competencia. El abuso se genera con el «amigopolio» que consiste en dar un mercado a un grupo de personas/empresas bien conectadas con el poder impidiendo el acceso libre al mercado a otros posibles participantes.

La calificacion de riesgo es, en efecto un mercado oligopolico. El problema en este mercado (sin ser especialista) es que los gobiernos obligan a empresas como aseguradoras o planes de pensiones a invertir solamente en deuda con calidad reconocida por estas empresas dominantes. Lo cual es una barrera de entrada a otras agencias de calificacion de riesgos. De haber falta de competencia esta provendria de este tipo de imposiciones; y no del hecho de que haya pocas agencias de calificacion.

Por otro lado, el fallo monumental de las agencias previo a la crisis financiera de 2008 deberia haber demostrado claramente que no hacen del todo bien su trabajo. Pero ahi siguen. Quizas su monopolio obedece a un privilegio estatal mas que a la competencia en el mercado libre.

¿Cuántos derechos tenemos? ¿O, tal vez, uno solo, el derecho a vivir mi vida sin violar el de otros?

Pobres los alumnos de Derecho, muchos posts sobre economistas medievales o escolásticos, se les hace difícil opinar. Bueno, vamos a un tema sobre el que todo estudiante de Derecho, e incluso todos los demás, pueden tener una opinión fundada. David Boaz, en si recientemente publicado libro “The Libertarian Mind”, comenta sobre los derechos que tenemos. Aunque se refiere a los Estados Unidos, el tema se extiende a todo otro ámbito: http://www.cato.org/libertarianmind

“Críticos tanto en la izquierda como en la derecha se han quejado que en los Estados Unidos se discute sobre los derechos todo el tiempo. Ningún debate político sigue por mucho tiempo sin que algún lado de la disputa, o ambos, presente su posición en términos de derechos: derechos de propiedad, sociales, de las mujeres, de los no fumadores, a la vida, al aborto, a la homosexualidad, a las armas, lo que quieran.”

“En la visión libertaria, tenemos infinito número de derechos contenidos en un solo derecho natural. Ese derecho humano fundamental es el derecho a vivir tu vida como elijas en tanto y en cuanto no violes los iguales derechos de otros.”

“Ese único derecho tiene implicancias infinitas. Como dijera James Wilson, uno de los firmantes de la Constitución, en respuesta a la propuesta de agregar una “Carta de Derechos” a la Constitución: ¡“Enumeren todos los derechos del hombre! Estoy seguro, señores, que nadie en la ultima Convención hubiera intentado tal cosa.” Porque, después de todo, una persona tiene un derecho a usar un sombrero o no, a casarse o no, a producir porotos o manzanas, a abrir una zapatería. En verdad, para citar un ejemplo específico, una persona tiene un derecho a vender una naranja a un comprador que la quiera aun cuando la naranja tiene solo 2,5 pulgadas de diámetro (aunque según las regulaciones actuales es ilegal).”

“Es imposible enumerar por anticipado todos los derechos específicos que tenemos; usualmente los identificamos cuando alguien propone limitar alguno. Tratar a los derechos como algo tangible que debe tener un número limitado es enfocar el tema en forma equivocada.”

“Pero la queja sobre ‘la proliferación de derechos’ no es totalmente errónea. Tenemos un problema con la proliferación de ‘seudo-derechos’. Cuando los derechos son solo reclamos legales vinculados con intereses y preferencias, se generan conflictos políticos y sociales. Los intereses y las preferencias pueden estar en conflicto, pero no los derechos. No hay conflicto entre los genuinos derechos humanos en la sociedad. Sin embargo, hay muchos conflictos entre los que tienen los llamados ‘derechos sociales’, los que requieren que alguien nos provea algo que queremos, ya sea esto educación, salud, seguridad social, bienestar, subsidios o el acceso a la vista de la propiedad de otro. Este en es un problema fundamental en la democracia dominada por intereses de grupo y el estado intervencionista. En una sociedad libre, la gente asume riesgos y obligaciones a través de contratos; un estado intervencionista impone obligaciones en la gente a través del proceso político, obligaciones que entran en conflicto con sus derechos naturales.”

“Entonces, ¿qué derechos tenemos, cómo podemos diferenciar entre uno real y uno ficticio? Comencemos por considerar uno de los documentos básicos en la historia de los derechos humanos, la Declaración de Independencia. En su segundo párrafo, Thomas Jefferson presentó una definición de derechos y su significado que rara vez ha sido igualada por su claridad y síntesis:

Jefferson

“Sostenemos estas verdades como evidentes en sí mismas, que todos los hombres fueron creados iguales, que fueron dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables, entre ellos el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Que para asegurar esos derechos, se constituyeron gobiernos entre los hombres, derivando sus justos poderes del consentimiento de los gobernados. Que cuando cualquier forma de gobierno se vuelve destructiva de estos fines, es el derecho del pueblo alterarlo o abolirlo.”