La sabiduría del clásico artículo «Yo, lápiz», ahora también como «I, Smartphone»

El clásico artículo de Leonard Read, “Yo, lápiz”, ha sido presentado siempre como el mejor ejemplo de los beneficios de la división del trabajo. Pero no es solamente eso, se trata también de la coordinación necesaria entre cada uno de los que participan en una pequeña parte del proceso total. Esa es la sabiduría de “la mano invisible”. Podemos realizar muchas más tareas si las dividimos entre todos, pero es necesario que exista una coordinación entre ellas. La metáfora de “la mano invisible” es la que describe ese proceso como un orden espontáneo que alcanza esa coordinación sin que nadie en particular la organice.

Yo lapiz

Lo hace a través de los precios, que cumplen dos funciones fundamentales: por un lado transmiten información; por el otro generan incentivos para que las personas actúen en consecuencia. El artículo de Read es un gran ejemplo de este proceso. Ninguno de nosotros sería capaz de hacer un lápiz. Si estuviéramos solos en una isla nos olvidaríamos de la posibilidad de contar con uno. Así describe este mismo ejemplo Milton Friedman: http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php/Yo_l%C3%A1piz

Ya casi no usamos lápices, así que el ejemplo corre el riesgo de quedar anticuado, aunque en verdad están por aparecer lápices con modernas tecnologías, que permitirán grabar textos, por ejemplo. Pero tomemos un ejemplo de algo que todos usamos: un Smartphone. Aquí una versión moderna del mismo concepto, aunque lamentablemente está solo en inglés: http://www.youtube.com/watch?v=V1Ze_wpS_o0

Aquí toda una discusión en el interesante blog “Café Hayek”: http://cafehayek.com/2013/11/i-smartphone.html

Agradezco a Gabriela Calderon que llamara mi atención del proceso inverso descripto en el libro fotográfico de Christien Meindestsma «PIG 05049» donde se describe en fotos todos los usos finales a los que contribuye finalmente un cerdo:  http://www.amazon.com/Christien-Meindertsma-PIG-05049/dp/9081241311/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1413988841&sr=8-1&keywords=meindertsma

Que a su vez es comentado en este artículo publicado por el Instituto Cato: http://www.elcato.org/pdf_files/ens-2013-12-24.pdf

 

 

El ocaso de las jerarquías y el ascenso de los mercados dentro de las empresas

Si tomamos una perspectiva de muy largo plazo, las sociedades avanzan hacia mayores grados de libertad económica. Algo similar estaría sucediendo en las organizaciones, donde la visión jerárquica poco a poco da lugar a un mayor grado de descentralización, bajo nombres tales como “empowerment”. Esto dicen Tyler Cowen y David Parker en un interesante artículo titulado: “Los mercados en las empresas: un enfoque gerencial”.

«A partir de la Revolución Industrial las empresas crecieron y se desarrollaron en gran medida sobre una base funcional. Algunos departamentos se encargaban directamente de la atención de los consumidores o de los proveedores (por ejemplo, los de ventas o los de compras), mientras que otros proveían servicios internos dentro de la organización (como los de finanzas, tecnología de la información [TI] y personal). Alfred Sloan introdujo una estructura adecuada para este funcionalismo en General Motors en la década del veinte.  Sloan consideraba que los administradores debían determinar la estrategia de la empresa, diseñar su estructura y elegir sus sistemas de control. La organización debería ser controlada de arriba hacia abajo mediante una estructura funcional que conformaría una jerarquía administrativa clásica, o una pirámide de control. Los administradores principales deberían ejercer firmemente el control de la estrategia y de las operaciones, y con este fin el flujo de la información debería realizarse principalmente de arriba hacia abajo. Tendrían que planificar y controlar sus empresas de una manera similar a aquella en que los commisars soviéticos de la década del ’20 planificaban y controlaban sus imperios. En los niveles inferiores de la organización, los administradores locales tendrían que dirigir cada una de las plantas y ser responsables, principalmente, de las cuestiones operativas.

El apogeo de “la autoridad y el control”

Las modernas corporaciones, con su énfasis sobre “la autoridad y el control”, son sistemas de planificación y cuando las empresas llegan a ser demasiado grandes como para que un estrato administrativo pueda ejercer un control efectivo sobre ellas, se las fracciona en divisiones y subdivisiones. No obstante esto, los que ocupan los más altos puestos directivos, a los que podría llamarse “los estrategas”, mantienen el control sobre toda la estrategia empresarial. Resulta significativo el hecho de que esta corporación planificada, monolítica, alcanzara su apogeo entre las décadas del ’20 y del ’70, un período en el cual los empresarios estadounidenses y europeos dominaban los mercados mundiales con la ayuda de los carteles, las estructuras de mercado oligopólicas, los derechos arancelarios y una relativa escasez de competencia global. Por entonces también se puso de moda la “planificación económica” en el nivel macroeconómico.

Sin embargo, a partir de la década del ’60 surgieron en los Estados Unidos y en Europa occidental presiones en favor de una mayor competencia, y el cambio se hizo inevitable. Al principio los administradores (con el apoyo de los teóricos en administración empresarial y de los consultores) intentaron refinar el proceso y la estructura de control. Para ello desarrollaron innovaciones tales como “la administración mediante objetivos” y favorecieron matrices estereotípicas de estructura organizativa. (2) Raras veces fue cuestionada en su totalidad la concepción de autoridad, control y planificación estratégica centralizada.

Hoy, sin embargo, la empresa concebida por Sloan se encuentra en retroceso, ya que se ha demostrado que es demasiado onerosa en lo que respecta a los costos administrativos y excesivamente lenta e inflexible como para adaptarse a los rápidos cambios del mercado. Algunas compañías muy exitosas (como Canon, Intel, 3M y ABB) han desechado la idea de que los administradores de primer nivel tienen el monopolio de la sabiduría y de que los trabajadores deben ponerla en práctica. En las grandes empresas organizadas jerárquicamente, estructuradas en torno a funciones especializadas, el grueso de los empleados a menudo tenían muy poco contacto directo con los consumidores externos y con el mercado. En organizaciones como ésas el crecimiento llegaba hasta el punto en que había muy pocas conexiones efectivas entre la organización y el mercado, y a los empleados no les resultaba sencillo ver una relación directa entre la actuación de la empresa en el mercado y sus empleos y salarios. En consecuencia, no es sorprendente que se haya perdido la ventaja competitiva. Una organización exitosa necesita un flujo constante de señales de mercado que llegue a todas partes, y no sólo de arriba hacia abajo, para poder dar las respuestas apropiadas. Si se le niega este tipo de información la empresa deja de aprender o, al menos, aprende a tontas y a locas.

 

Los chicos le ganan a los grandes: las cadenas minoristas latinoamericanas

Muchos alumnos se preocupan por el peso y la influencia de las grandes empresas en la economía. Por supuesto que hay que preocuparse, pero cuando se trata de sus relaciones y vínculos con la política y el estado, ya que ahí pueden buscar algún tipo de favor o privilegio. Pero no es lo mismo en el mercado, donde los consumidores tienen en cuenta la calidad y el precio de los productos y servicios. Allí no es necesario “sobornar” a funcionarios sino “seducir” a los clientes. En el libro de Carpenter Mason and Sanjyot P. Dunung (2011), International Business, se presenta un caso de “grandes” y “multinacionales” que pierden con más pequeños y locales, e incluso luego éstos tienen éxito en otros mercados:

“La cadena minorista JCPenney entró en Chile en 1995 abriendo dos locales. La francesa Carrefour ingresó en 1998. Ninguna de ellas lo hizo a través de una alianza con una empresa minorista local. Ambas se vieron forzadas a cerrar sus operaciones chilenas debido a las pérdidas ocasionadas. Un análisis de la Universidad Adolfo Ibañez explicó las razones detrás de estos fracasos: los administradores de estas empresas no lograron conectarse con el mercado local, ni comprendieron las variables que afectan a los negocios en Chile. Específicamente, el mercado minorista chileno era avanzado, y también era muy competitivo. Los nuevos ingresantes (JCPenney y Carrefour) no llegaron a comprender que los principales minoristas existentes tenían sus propios bancos y ofrecían servicios bancarios en sus locales minoristas, lo cual era una de las principales razones de su rentabilidad. Los recién llegados asumían que la rentabilidad en este sector se basaba solamente en las ventas minoristas. No vieron la importancia de los vínculos bancarios. Otro error típico que las compañías cometieron es asumir que un nuevo mercado no tiene competencia porque los competidores tradicionales no estaban en él.

Pero continuemos con el ejemplo y veamos cómo los minoristas chilenos ingresaron en un mercado nuevo para ellos: Perú. Estos minoristas eran exitosos en su propio mercado pero querían expandirse más allá de sus fronteras para obtener clientes en nuevos mercados. Eligieron Perú.

El mercado minorista peruano no era muy desarrollado, y no se ofrecía crédito a sus clientes. Los chilenos entraron en el mercado a través de una asociación con firmas peruanas, e introdujeron el concepto de tarjetas de crédito, que era una innovación en el poco desarrollado mercado peruano. Ingresar con un socio local los ayudó porque eliminó la hostilidad y facilitó el proceso de inversión. La oferta de tarjetas de crédito distinguió a los minoristas chilenos y les dio una ventaja sobre la oferta local.”

Un estudio de CEPAL llega a las mismas conclusiones: “Las empresas chilenas de comercio minorista han logrado construir sólidas ventajas competitivas. Estas se sustentan en un modelo de negocios que aprovecha las sinergias obtenidas de la operación conjunta de una serie de actividades relacionadas. El desarrollo de esta fórmula de comercio minorista integrado surgió directamente de la intensa competencia en un mercado chileno que, por su tamaño limitado, hacía muy difícil ser rentable en un solo segmento de la industria del comercio minorista. La clave del éxito ha sido la combinación de las mejores prácticas de los líderes internacionales con el conocimiento local, una oferta diversificada que incluye servicios bancarios y la capacidad de supervivencia en un mercado altamente competitivo. En este contexto, las compañías de comercio minorista han visto en la expansión internacional la mejor opción para iniciar una trayectoria de crecimiento sustentable”: http://www.cepal.org/cgi-bin/getProd.asp?xml=/revista/noticias/articuloCEPAL/4/27644/P27644.xml&xsl=/revista/tpl/p39f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xslt

Según Forbes, estas son las empresas minoristas latinoamericanas más valiosas, la mayoría de Brasil, luego México y Chile:

20. AREZZO. La cadena de tiendas departamentales de Brasil está valuada en 124 millones de dólares.

19. PONTO FRIO. Especializada en mercancías, electrodomésticos y servicios, esta línea de Brasil vale unos 147 millones.

18. PÄO DE ACUCAR. La cadena de tiendas de autoservicio de Brasil está valuada en 147 millones de dólares.

17. HAVAIANAS. Estas tiendas departamentales brasileñas tienen un valor estimado de 159 millones.

16. TOTTUS. En 160 millones de dólares valoran el precio de esta cadena chilena de tiendas de autoservicio.

15. SUBURBIA. Esta línea de tiendas departamentales mexicana está valuada en unos 173 millones.

14. ÉXITO. La popular tienda online colombiana vale unos 246 millones de dólares.

13. HERING. Con 261 millones de dólares como valor estimado, se posiciona esta línea de tiendas departamentales de Brasil.

12. EXTRA. Con origen en Brasil, estas tiendas de conveniencia se estima que valen 263 millones de billetes verdes.

11. SUPERAMA. Esta línea de tiendas de autoservicio mexicana es valorada en 319 millones de dólares.

10. LOJAS AMERICANAS. La cadena de tiendas de conveniencia brasileña tiene un valor estimado de 320 millones.

9. RENNER. Estas tiendas departamentales brasileñas están valuadas en 357 millones de dólares.

8. ELEKTRA. La mexicana especializada en mercancías, electrodomésticos y servicios vale unos 366 millones de dólares.

7. HOMECENTER SODIMAC. Chilenos dedicados al mejoramiento del hogar, su valor se calcula en 381 millones de billetes verdes.

6. CASAS BAHÍA. Estiman en 420 millones de dólares a esta firma brasileña dedicada a los muebles para el hogar.

5. LIVERPOOL. Desde México, la línea de tiendas departamentales es valuada en 485 millones de billetes verdes.

4. FALABELLA. Estas tiendas departamentales chilenas son estimadas en unos 547 millones de dólares.

3. BODEGA AURRERA. Valuada en 1,016 millones de dólares, esta línea de tiendas de conveniencia tiene su origen en México.

2. OXXO. Esta mexicana cadena de tiendas de conveniencia tiene un valor estimado en 2,615 millones de dólares.

1. NATURA. Originaria de Brasil, esta comercializadora de productos de belleza y cuidado personal está valuada en unos 3,156 millones de dólares.

De la Economía Austriaca a la Administración basada en el Mercado o MBM

En modelos de equilibrio donde no hay lugar para el emprendedor, parecía que la economía tenía poco para decir a la administración. Sin embargo, esto ha cambiado en las últimas décadas. El trabajo Jerry Ellig que veremos ahora, “De la economía austríaca a la administración basada en el mercado” es uno de esos casos. Van sus primeros párrafos:

“Los economistas austríacos han adquirido cierto renombre por su crítica de la planificación centralizada. En una economía es imposible realizar una planificación central eficiente porque los planificadores jamás podrían movilizar el conocimiento pertinente para llevar a cabo la toma de decisiones aunque tuviesen los incentivos correctos (véase Lavoie, 1985; Boettke, 1990). La validez de esta crítica ha quedado confirmada por el fracaso del comunismo, el socialismo y el estado benefactor. Puede considerarse que el colapso de los regímenes comunistas y la reducción del estado benefactor representan lo que es para Hayek (1990) una evolución desde sistemas de reglas sociales menos satisfactorios a otros más satisfactorios.”

“En el ámbito empresarial se observa una evolución de características similares. Desde el surgimiento de la gran empresa hasta mediados del siglo XX el paradigma dominante en la administración fue una combinación de jerarquía autoritaria y Administración Científica. En las grandes compañías, la coordinación estaba a cargo de jerarquías administrativas cuyo control tenía un alcance bien definido; de hecho, una alta posición en el esquema organizativo se homologaba con el ascenso en la carrera administrativa (Chandler, 1977). En la base de la jerarquía se encontraban los trabajadores manuales, quienes recibían instrucciones detalladas acerca del modo de desempeñar su tarea por parte de gerentes y expertos en eficiencia que eran los que conocían la “verdadera ciencia” del trabajo (Taylor, 1911).”

“Sin embargo, en los últimos cincuenta años surgieron una gran variedad de teorías y prácticas que cuestionan el paradigma autoritario de la administración. Términos tales como “Teoría Y”, “Teoría Z”, “liberación administrativa”, “habilitación” y “intraempresariado” han empezado a formar parte del vocabulario de muchos ejecutivos (véase Argyris, 1964; Ouchi, 1981; Peters, 1992; Pinchot y Pinchot, 1993).”

Estas ideas, si bien muy diferentes entre sí, representan el abandono del paradigma autoritario para incursionar en algo más coherente con un orden espontáneo. Aunque no han dedicado mucho tiempo a los asuntos relacionados con la organización interna, la crítica hecha por los austríacos a la planificación central ha permitido comprender mejor los trastornos que experimenta actualmente la organización empresarial (Ellig y Lavoie, de próxima aparición). Una organización de cierta magnitud enfrenta, al igual que una sociedad, su propio “problema de conocimiento” en lo que respecta a las actividades de planificación y coordinación. Para hacerla eficiente, sus directivos deben movilizar un conocimiento que se encuentra disperso en las mentes de muchas personas, en forma tácita y a menudo subjetiva (Nonaka, 1991). Estas características del conocimiento hacen imposible llevar a los ejecutivos o los analistas todos los conocimientos pertinentes para un procesamiento y una toma de decisiones racionales. Por eso, las organizaciones deben movilizar a sus directivos hacia los lugares donde se encuentra el conocimiento, en lugar de movilizar el conocimiento hacia donde ellos están (Jensen y Meckling, 1992). La experiencia reciente demuestra que las organizaciones que se manejan mejor con respecto a esto gozan de una ventaja comparativa sobre sus competidoras.”

Argyris, Chris, Integrating the Individual and the Organization, Transaction Publishers, 1990 (1964).

Boettke, Peter J., The Political Economy of Soviet Socialism, Kluwer Academic Publishers, Boston, 1990.

Chandler, Alfred D., The Visible Hand, Harvard University Press, Cambridge, MA, 1977.

Ellig, Jerry y Lavoie, Don, “Governments, Firms, and the Impossibility of Central Planning”. En: Paul Foss (comp.), Economic Approaches to Organizations: An Introduction, Norwegian University Press, Oslo; de próxima aparición.

Hayek, Friedrich A, The Fatal Conceit, University of Chicago Press, Chicago, 1990.

Jensen, Michael C. y Meckling, William H., “Specific and General Knowledge, and Organizational Structure”. En: Lars Wilkjander (comp.), Contract Economics, Blackwell, Londres, 1992.

Nonaka, Ikujiro, “The Knowledge-Creating Company”, Harvard Business Review (noviembre-diciembre de 1991): 96-104.

Ouchi, William, Theory Z, Addison-Wesley, Reading, 1981.

Peters, Tom, Liberation Management, Ballantine, New York, 1992.

Pinchot, Gifford y Elizabeth, The End of Bureaucracy and the Rise of the Intelligent Organization, Berrett-Koehler, San Francisco, 1993.

Competencia imperfecta, oligopolio y abuso de posición dominante. ¿Quién?… YPF

En un interesante artículo publicado en el diario Cronista con el título “¿Combustibles buitres?”, Cristian Folgar, economista, ex secretario de Combustible y, debo decir, ex alumno, presenta un tema que adquiere particular importancia en momentos que se discute y aprueba en el Congreso la Ley de “Desabastecimiento” donde se plantea también un tema que hemos visto con los alumnos en las clases respecto a la “competencia imperfecta”, las posibilidades de abusar de una posición dominante y la apertura para la competencia: http://www.cronista.com/contenidos/2014/09/16/noticia_0024.html

Folgar comenta que la expropiación de YPF se realizó con el objetivo de volcar al mercado interno las ganancias que antes supuestamente Repsol se llevaba fuera de él.

YPF

Comenta Folgar: “Durante el año 2012 YPF incrementó el precio del Gas Oíl de mejor calidad un 19%, durante el año 2013 un 40% y hasta julio de este año (sin contar el último incremento de este mes) un 25%. Los incrementos no fueron homogéneos en todo el país. En general en el mal llamado ‘interior del país’ los incrementos fueron superiores que los de la región metropolitana.

En relación con la Nafta Premium los incrementos durante 2012 fueron del 20%, durante 2013 del 41% y hasta julio de este año (sin contar el último incremento de este mes) un 30%.

Es fácil advertir que desde la estatización parcial de YPF los combustibles líquidos se incrementaron más que la inflación (oficial o real), e incluso más que el propio tipo de cambio oficial respecto al dólar.”

El autor señala que la empresa ha recurrido a esta política para obtener fondos para sus operaciones y sus proyectos de inversión ya que no logra conseguirlos en los mercados internacionales y sus vínculos con empresas petroleras internacionales avanzan muy lento ya que, en general, tanto sea inversores financieros como estas empresas, esperan que cambie el “ambiente de negocios” en el futuro.

Dice Folgar: “Si tomamos el ejercicio 2013, las ganancias de YPF se explican justamente por el incremento de los combustibles líquidos y por los subsidios recibidos del Estado. Dicho de otra manera, sin los incrementos de combustibles y sin los subsidios, los resultados 2013 de YPF hubieran sido muy magros. ¿Y las ganancias extraordinarias previas a la expropiación?”

Ahora bien, la nueva ley de desabastecimiento incorpora también los supuestos controles a las imperfecciones de la competencia. Siguiendo el análisis económico en que esos controles se basan el mercado de producción de combustibles tendría las características de un “oligopolio” con una posición dominante por parte de la empresa YPF.

Cualquier otro mercado y cualquier otra empresa que tuviera esa participación sería acusada de “monopolista” y llevada al nuevo fuero judicial por abuso de poder en contra del consumidor. ¿Ocurrirá esto?

De todas formas, no son estas cuestiones que deban dirimirse en la justicia sino que deberían serlo en la competencia en el mercado. Sería necesario remover todo tipo de trabas para que ingresen nuevos competidores, tanto en la producción, la importación como en la distribución de combustibles. En tal caso la competencia haría que los precios bajen o al menos impediría que quienes tienen una posición dominante los suban.

El Ipod y la fragmentación global de la producción. ¿Cuál es un producto «nacional»?

Vemos el trabajo de Daniel Ikenson, “Ya no se trata de Ellos contra Nosotros: Política comercial para el Siglo XXI”, publicado por el Cato Institute. Pone el ejemplo de un Ipod para mostrar el proceso de “fragmentación global de la producción” y porqué resulta prácticamente inútil decir que un producto es “made in…..” ¿Dónde?

Ipod

“La evolución de la producción centralizada bajo un solo techo hacia la producción disgregada por todo el globo ha sido impulsada por los cambios revolucionarios en información, comunicaciones y tecnologías de transporte, así como también por cambios políticos fundamentales y la persistente liberalización del comercio, la inversión y los regímenes regulatorios alrededor del mundo.”

Esta tendencia no puede ser más visible que en la producción del iPod, que nos proporciona el modelo por excelencia de producción transnacional en el siglo XXI. Según la inscripción en la parte inferior, todo iPod está “Diseñado por Apple en California; Ensamblado en China.” El proceso entre el diseño y la venta final de un iPod supone la colaboración y cooperación dentro de una cadena de producción que está esparcida en varios países, aportando trabajo y actividad económica en cada uno.

Un estudio de la Universidad de California-Irvine en el 2007 buscó determinar “quien capta más del valor agregado en un sistema global de innovación” separando los componentes de un iPod de Apple y determinando las empresas y países involucrados en la manufactura de una unidad en China. Los autores encontraron que los componentes fueron producidos en los Estados Unidos, Japón, Singapur, Taiwán, Corea y China por compañías con sedes en EEUU, Japón, Taiwán y Corea. El coste total de producir un iPod (componentes más mano de obra), fue estimado alrededor de $144. La mayoría de las ganancias de los componentes usados recaen en empresas japonesas, quienes son los que producen las partes más importantes y caras. Dos productores americanos de estos componentes y un pequeño grupo de otros países obtienen cuotas pequeñas del valor total. Pero la mayoría de la ganancia del valor total se lo lleva Apple ya que el precio de mercado de un iPod es de $299 y el coste de producción es $144 (en el tiempo que se hizo el estudio). Una parte de los $155 del margen va hacia compensar a los distribuidores, vendedores minoristas, y mercadeo, y el resto se lo distribuyen los accionistas de Apple o es dedicado a la investigación y desarrollo, lo que sostiene puestos de ingeniería y diseño de alto valor añadido.

A pesar de los cambios dramáticos en la realidad comercial, políticos por todo el mundo todavía adoptan una visión anacrónica y mercantilista de un juego de suma cero, en el cual el beneficio de uno es una pérdida para el otro, entre “nuestros” productores y los “suyos”. La idea de que estamos “ganando en comercio” cuando nuestros productores venden más de sus productos nunca ha estado correcta, pero en estos tiempos es aún más falsa dada la evolución de los negocios mundiales y los modelos actuales del comercio.”

Luego Ikenson se pregunta: ¿sirven las estadísticas de comercio internacional? ¿A qué deberíamos llamar un producto “nacional” en estas circunstancias? Lo mismo que sucede con el Ipad puede aplicarse a los autos que se fabrican en Argentina y tantos otros productos.

Concluye el autor:

La segunda mitad del siglo XX, y más precisamente el último quinto, se puede definir como un periodo de erosión de barreras. La reducción en barreras comerciales y de inversión que empezó  justo después de la Segunda Guerra Mundial y continuó por la difusión de esas prácticas liberales hacia otros países, seguido por la apertura de China hacia el Occidente, el colapso del Muro de Berlín (y con éste la desaparición del resto de la credibilidad del comunismo), y la subsiguiente apertura de la India y otros países en desarrollo sumaron a hacer el mundo un lugar mucho más amplio. Esta expansión fue más visible todavía por los cambios revolucionarios en el transporte y las comunicaciones. El nuevo tamaño de los mercados significó un incremento en consumidores y oportunidades enormes para las economías de escala.

Las ventajas comparativas en el informe de la OMC: hacia la ley de asociación de Mises

Los alumnos de UCEMA leen el apartado C, del Informe Mundial de Comercio de la OMC para el año 2008. Lo interesante de ese apartado es que presenta una resumida (aunque para ellos no tanto) visión de la evolución de la teoría del comercio internacional. Aunque comienza tratando el tema desde una perspectiva “normativa”, esto es, ver si un comercio más libre es beneficioso, trata la teoría que es descriptiva y que señala que, precisamente, eso es lo que ocurre.

En cierta forma es curioso que se siga discutiendo sobre esto luego de más de 200 años. Cualquiera de nosotros aceptaría como beneficios un intercambio que hiciéramos voluntariamente con un amigo o vecino. No hay mayor diferencia si el vecino o amigo se encuentra en otro país, es circunstancia no cambia la esencia del intercambio.

Pero, por supuesto, en materia de política todo es muy diferente y la simple existencia de una frontera modifica un intercambio que busca realizar entre alguien en Río de Janeiro y San Pablo a diferencia del mismo intercambio entre uno en Porto Alegre y otro en Santa Cruz de la Sierra.

En definitiva, el derrotero de la teoría del comercio internacional parece encontrarse todo reducido a la presentación del principio que hiciera Mises bajo el nombre de “Ley de Asociación”, es decir, las ventajas que provienen de la división del trabajo y de los intercambios.

En una época en la cual predominaban los argumentos “mercantilistas” que pensaban que el país más “fuerte” era el que poseía más oro o metales preciosos, Adam Smith se presenta para señalar esa verdad básica: que no es más rico el país que tiene más oro sino el que produce más bienes y servicios. El oro, o cualquier otra moneda, es solamente un medio de intercambio, para obtener aquellos bienes o servicios que necesitamos.

Adam Smith también presentó la teoría de las ventajas absolutas. Dice el informe:

“Existen dos leyes de la ventaja comparativa: la “positiva”, que predice lo que cabe prever que hagan los países, y la “normativa”, que sugiere lo que deberían hacer. La versión positiva predice que, si un país puede comerciar, exportará mercancías en las que tenga una ventaja comparativa. La normativa sugiere que si un país puede comerciar, obtendrá beneficios de la especialización”.

Para el informe, las diferencias entre los países son de tecnología o en la dotación de recursos (modelo Heckscher-Ohlin). Curiosamente, aparece aquí Paul Krugman son la teoría que le permitiera luego ganar el Premio Nobel, bien diferente de sus opiniones en el New York Times: “Dado que los modelos tradicionales sobre el comercio no parecían aptos para explicar los fenómenos que se han descripto ut supra, resultaba necesaria una “nueva” teoría sobre el comercio. El modelo de la competencia monopolística de Krugman es tal vez el enfoque más conocido, aportando una teoría sencilla y, no obstante, convincente, de las razones por las que países similares (en cuanto a la tecnología y las dotaciones) se benefician de comerciar entre sí y de que una parte importante de ese comercio pueda tener lugar en las mismas ramas de producción. En el modelo de Krugman son fundamentales dos hipótesis básicas, que pueden observarse con facilidad en el mundo real, a saber: “rendimientos crecientes a escala” y “la preferencia del consumidor por la variedad”.

Pero incluso este modelo de Krugman ha sido superado en la dirección de Mises. Bajo el título “Novedades recientes: los beneficios de la productividad”, el informe presenta una subsección titulada “Las diferencias entre las empresas tienen importancia”, donde se consideran teorías que señalan que estas diferencias que promueven los intercambios hay que bajarlas de los países a las industrias (lo que hizo Krugman) y luego a nivel de las empresas.

Y Mises diría, por supuesto, y esto llega hasta el nivel de los individuos, es el principio básico de Adam Smith: los beneficios de la división del trabajo y los intercambios.

Robin Williams: ¿alcohol y drogas libres? y, además, ¿prostitución?

Una pena la muerte de Robin Williams. Muchos artistas han muerto por exceso de consumo de drogas y alcohol aunque en este caso la diferencia es que, aparentemente, no fue ese consumo el que directamente le produjo la muerte sino que lo habría llevado a cometer suicidio.

Cada vez que surge una noticia impactante como ésta vuelve a aparecer el debate sobre el consumo de todo tipo de sustancias y su control por parte del estado. Bueno, en este caso en particular, ese control no parece haber funcionado. ¿Se justifica? ¿Hubiera sido diferente el caso si el consumo de drogas fuera legal? Bueno, el de alcohol lo es.

Michael Huemer ha escrito uno de los libros de filosofía política más importante de los últimos tiempos: http://www.amazon.com/The-Problem-Political-Authority-Examination/dp/1137281650

Precisamente, cuando trata la legitimidad de este tipo de acciones lo hace al analizar todo tipo de leyes paternalistas, las cuales serían injustas ya que se utiliza la coerción contra ciertos individuos sin la adecuada justificación. Una de ellas es la prohibición del consumo de drogas. Estas pueden dañar su salud o sus relaciones con otras personas, perder su trabajo, etc. Hay en los Estados Unidos más de medio millón de personas presas por consumo o tráfico de drogas. ¿Se justifica?

Huemer pone este ejemplo: supongamos que Sam está en contra del cigarrillo por sus graves daños a la salud. No solamente trata de evitarlos sino que lanza una proclama a la comunidad anunciando que nadie puede fumar. Luego, te encuentra fumando, te atrapa y te encierra en el sótano de su casa. Ahí quedarás encerrado con ladrones, violadores y asesinos durante el próximo año. Seis años se quedará quien te los vendió. ¿Actuó Sam correctamente?

No parece ser que su afán por que otros tengan una vida más saludable justifique esa acción, pero lo de Sam no es distinto de lo que hace el gobierno y hasta podría estar más justificado: Huemer dice que el tabaco es siete veces más mortífero (en promedio, por usuario) que otras drogas ilegales, por lo que incluso estaría más justificado que el gobierno para hacer lo que hace.

¿Por qué tendría esa función el estado? Bueno, hay que leer ese muy recomendable libro que trata sobre la justificación de la autoridad y la aceptación de la obediencia.

Distinto sería el asunto si Sam saliera a la calle, atrapara a un asesino y lo encerrara, siguiendo un adecuado y abierto proceso de pruebas y testimonios. Tal vez, aceptaríamos eso como una «contribución a la sociedad».

Otro tema así “’extremo”, en el sentido que desata grandes pasiones y discusiones es el de la prostitución. Nada menos que The Economist se juega en su tapa a presentarlo y a argumentar en favor de su desregulación: http://www.economist.com/news/leaders/21611063-internet-making-buying-and-selling-sex-easier-and-safer-governments-should-stop

El título:, “Una elección personal», ya dice todo sobre el contenido. Lo nuevo es que argumenta que el desarrollo de un mercado del sexo por Internet lo hace más sencillo y más seguro. Las prohibiciones están fracasando en todo el mundo. Es condenable, por supuesto, si hay algún tipo de “trata” que implica coerción, pero sostiene la revista que es difícil creer que todas las mujeres que se dedican a ello están allí por la fuerza.

The Economist sex

El desarrollo del mercado en Internet lo hará más abierto, con más información para los que contratan, con calificaciones y control de calidad, con páginas web que informan sobre la confiabilidad de los sitios que lo ofrecen, con ratings, rankings, marcas, etc.

En fin, ahí van, dos temas que seguramente generan buena polémica. Al menos, el filósofo y la famosa revista no tienen prejuicios para tratarlos.

Adam Smith y las dos páginas más memorables de la historia del pensamiento económico

Si tuviera que elegir las dos páginas más memorables y relevantes que se hayan escrito en toda la historia del pensamiento económico creo que elegiría las del Libro IV, Capítulo II de “La Riqueza de las Naciones”, [(1776) Liberty Fund 1982], pags 456 y 457.

AdamSmith

Hay tantas cosas en esas dos páginas que tal vez ningún otro texto haya podido aportar tantos temas como los que allí aparecen en algunos pocos párrafos. Empieza la página 456 con la famosa frase sobre la “mano invisible”, explicando que existe allí un “orden espontáneo” que lleva a que las acciones individuales motivadas aunque sea por el interés personal, terminan contribuyendo a un fin que no era parte de su intención. Persiguiendo su propio interés (que puede incluir la preocupación por el bienestar de otros), promueve más el bien de la sociedad que si se lo hubiera propuesto. Ya con eso sólo, por supuesto, ha pasado a la historia. El tema va más allá que una mera metáfora sobre una “mano invisible”. Carlos Rodriguez Braun señala con muy criterio que en verdad es engañosa porque no hay allí ninguna mano, ni siquiera invisible, sino que son los incentivos de cada uno por los que para obtener lo que queremos tenemos que ofrecer a los demás algo que ellos necesiten y valoren. Pero es la magia de que allí, en el mercado, se ordenan las acciones de todos de una forma que termina beneficiándonos como no lo podríamos hacer si actuáramos con esa intención (por ejemplo, planificando la economía hacia un supuesto bienestar general).

Esta es una de las contribuciones más importantes que se hayan realizado a las ciencias sociales: la existencia de ciertos órdenes espontáneos donde las partes componentes se acomodan a sí mismas y no hay nadie que las acomode en un cierto lugar. Esos órdenes espontáneos incluyen además de los mercados, al lenguaje, la moral, la moneda y otros. En el párrafo siguiente plantea la cuestión del conocimiento local, algo que luego Hayek profundizaría en su artículo “El uso del conocimiento en la sociedad”. Allí dice, precisamente, que cada individuo “en su situación local” juzgará mucho mejor cómo invertir su capital que cualquier “político o legislador”.

El político que se asignara esa tarea se estaría cargando a sí mismo con algo innecesario y cuya decisión no podría confiarse que además sería muy arriesgado otorgar esa decisión a alguno que fuera tan loco o presuntuoso que pensara que puede tomarla.

. Si podemos proveernos algo de afuera más barato pagando con el producto de nuestra propia actividad, sería ridículo no hacerlo. El trabajo no se aplica a la mejor ventaja cuando se dirige a algo que es más barato comprarlo que producirlo.

La idea de que la lógica de la familia no es distinta de la lógica del “reino” es fundamental, sobre todo en estos tiempos donde aplicamos un razonamiento y un accionar a nivel individual pero se nos dice que a nivel agregado es todo lo contrario.

En fin, el capítulo da para más, pero tan solo estas dos páginas traen todos estos temas. Con uno sólo de ellos hubiera sido suficiente como para hacer historia. Es como un álbum de música que pone cuatro o cinco temas en el número uno. Si hay algún caso de esos, ya está en la historia grande.

Más análisis y preguntas sobre Mises y las crisis económicas

Los alumnos leyeron a Mises, “Las causas de las crisis económicas”. Aquí va otro resumen presentado y nuevas preguntas:

Mises discrepa de la tesis marxista que por el afán de lucro los empresarios producen a ciegas con independencia de si sus actividades satisfacen o no alguna necesidad, lo que genera las crisis, la anarquía económica y una permanente situación de conflicto.

Por el contrario, en la economía de mercado los empresarios responden a la demanda de los consumidores que es la que determina la pauta y la dirección de los mercados, ya que el faro rector de la actividad empresarial es la rentabilidad, con lo cual evitarán dedicar bienes de capital y de emplear trabajo en producciones que no son rentables y se dedicarán a aquellas que sí lo son por la necesidad que tienen los consumidores, lo que se refleja en precios remunerativos. Esa, es la manera más eficaz y barata de satisfacer las necesidades de los consumidores.

Cuando no se dejan operar las leyes del mercado para que sean ellas las que fijen los precios de los bienes y de los servicios, y las remuneraciones del capital y del trabajo, se generan distorsiones que producen situaciones crónicas de desempleo y de inversiones improductivas. Son las medidas de política monetaria y bancaria dirigidas a reducir artificialmente las tasas de interés acompañadas de controles de precios y alza artificial de salarios, los que desencadenan procesos perniciosos que dan origen a las crisis económicas recurrentes.

Temas más nuevos, novedosos o importantes.

2.1 La excesiva imposición de cargas fiscales a las utilidades y al capital mismo, desestimula la formación de capital y puede incluso producir destrucción de capital. Igualmente, se afectan los trabajadores, ya que a menor relación capital/trabajo, menores serán los salarios.

2.2 Aún en etapas de precios descendentes, el hombre de negocios puede operar con ganancias. Su característica más importante es la flexibilidad, el permanente adaptarse a las circunstancias.

2.3 Las políticas basadas en la expansión del crédito y en la inflación crean auges artificiales en los que se invierten capitales con desacierto, se multiplican los desequilibrios y se incrementan los costos de dar una solución.

2.4 Las intervenciones en la economía no logran alcanzar las metas que sus propugnadores señalan y, en cambio, tienen consecuencias indeseables.

2.5 En un mercado no controlado, el desempleo de activos y de personas no puede alcanzar vastas proporciones ni puede durar mucho tiempo.

Preguntas

Nuevamente me inquieta aquellos sectores de la economía donde el consumo causa externalidades negativas, por ejemplo el mercado de la droga, ¿se debe dejar al libre mercado? ¿Y las consecuencias?

Respuesta: Habrá que ver las consecuencias, pero en todo caso hay que hacer un análisis comparativo, no solamente de las consecuencias de liberar las drogas. Es decir, hay que comparar las consecuencias actuales (enormes gastos inefectivos para frenar el comercio de drogas, cárceles llenas, países destruidos por la violencia y la corrupción, etc, etc.) con lo que sucedería en ese caso. De todas formas, no aconsejaría pensar en soluciones globales o incluso nacionales (que en todo el mundo o en un país está prohibido o permitido) sino en muchas soluciones diferentes a nivel local, que se adapten a las preferencias de la gente (algunos querrán vivir en lugares donde la droga es libre, otros donde no lo es).

¿Qué papel juega la publicidad? Es un ente que induce a la demanda de productos a veces sin necesidad ¿esto no afecta el libre desarrollo? ¿Se le puede considerar una institución?

Respuesta: La publicidad básicamente informa y convierte a una marca en algo conocido y familiar, pero no determina nuestras decisiones. Si así fuera, no habría producto o servicio que fracase en el mercado, todo sería cuestión de hacer publicidad e inmediatamente se generaría una demanda.

Con el mercado laboral siempre queda el mal sabor que genera el dolor y la desesperanza humana. Es triste que un padre llegue a su casa sin con qué alimentar a su familia, ¿cómo manejar esto?

Respuesta: Es triste, muy triste, por lo que es tan importante no poner trabas a la generación de empleos. Esto es lo que ocurre con páginas y páginas de regulaciones laborales, cuantas más hay mayor es el porcentaje de empleo informal.

En épocas de cambios tecnológicos relativamente rápidos y generalizados ciertos tipos de capacitación y de destrezas pierden su utilidad. ¿Es en ese caso apropiado intervenir con subsidios entretanto se readapta la mano de obra con nuevas capacitaciones?

Respuesta: Tenemos que preguntarnos si es ese un servicio que el mercado no estaría en condiciones de dar. La respuesta parece ser afirmativa, el mercado ofrece todo tipo de capacitaciones. En una hipotética situación de un mercado totalmente libre, la función de “subsidio” sería cubierta tanto sea por el ahorro (las personas ahorrarían como previsión de eventos de ese tipo) como por los seguros (existirían seguros de desempleo y las compañías muy probablemente facilitarían el tránsito de un tipo de empleo a otro, precisamente para reducir los pagos.

El cambio tecnológico o el comercio internacional abierto pueden tornar en no rentables sectores o actividades económicas que lo eran. ¿Cómo podría facilitarse el proceso de reajuste y reestructuración sectorial en esos casos?

Respuesta: En particular, quitando todo tipo de cargas y regulaciones que dificultan el paso de una actividad a otra. Y pienso particularmente en los impuestos

Estarían bien los mecanismos de intervención para estimular el empleo de ciertos segmentos de la población como jóvenes sin experiencia y personas mayores?

Respuesta: De nuevo, pienso más en la eliminación de barreras que en la implementación de subsidios. Imagínate si fuera posible emplear a jóvenes sin experiencia pero sin los costos de cargas sociales o salarios mínimos, etc. Sus oportunidades para conseguir trabajo serían muy superiores y a medida que fueran adquiriendo experiencia sus ingresos irían mejorando.