La formación de los precios en el mercado. Los alumnos preguntan leyendo a Böhm-Bawerk (IV)

Los alumnos de OMMA-Madrid realizan preguntas sobre el texto de Böhm-Bawerk en relación a la determinación de los precios:

¿Obedece la determinación de los tipos de interés a esta ley de determinación del precio?

Por supuesto, en el mercado del “ahorro” se encuentran ahorristas (oferentes) e inversores (demandantes) y la interacción de sus preferencias determina la tasa de interés. Esas preferencias subjetivas las llamamos “preferencia temporal” porque es la evaluación que cada uno de ellos hace sobre un bien o monto de dinero en el presente en relación con el futuro.

¿Como es posible que se coordinen los infinitos compradores y vendedores con sus infinitas valoraciones subjetivas en el mercado para establecer precios continuamente?

Cada intercambio es un precio pero a medida que se van generalizando el conocimiento los mercados se van unificando, ya que en la medida que se conozcan diferencias de precios habrá incentivos para actuar sobre ellas. Digamos que en una verdulería A las manzanas están a 15 y en otra B están a 5. En la medida en que esa diferencia no se conozca puede ser que algunos compren en la primera y otros en la segunda. Pero en cuanto esto se conoce, los consumidores dejarán de comprar en A para ir a B.

Porque ambos quieren ganar la mayor cantidad de dinero posible actuarán de esta forma: A, viendo que los clientes ven el precio y pasan de largo, se preocupará porque no vende (y la manzana se pudre), por lo que bajará su precio. A, verá que tiene más clientes por comprar que mercadería para vender, entonces lo subirá. Este proceso estará en funcionamiento hasta que ambos vendan a 10. El precio se va generalizando. Existe una tendencia general a unificar el precio en el mercado teniendo en cuenta las diferencias de transporte, etc.

En los mercados generales, digamos globalizados, consumidores y productores transmiten sus preferencias en sus actos de venta o de compra. Por ejemplo, las valoraciones subjetivas de los consumidores ahora favorecen el café de Vietnam. Su precio ahora comienza a subir. El precio, además, envía una señal a los productores vietnamitas para que produzcan más y a los de los demás países para que produzcan mejor y hagan frente a esa competencia.

Me surgen dudas en relación a la idea del autor de que la competencia bilateral protege a todos los compradores y vendedores independientemente de su capacidad negociadora. Con respecto a este tema, ¿Cómo quedarían casos como el de Enron, o el de Ahold donde miles de accionistas fueron engañados? O ¿casos como el del aceite de colza en los 80 en España, donde muchas personas fueron engañadas y envenenadas? ¿Cómo es posible que finalmente puedan haber estos escándalos, donde miles de personas pierden parte de sus ahorros o de su salud? En estos casos de competencia bilateral los compradores, tanto con capacidad negociadora como sin ella, ¿hasta que punto estaban protegidos?

Empiezo con el aceite. Fíjate que seguramente el aceite estaba sujeto a ciertos controles gubernamentales, como lo están todos los alimentos, y así y todo eso ocurrió (aunque no conozco el caso en particular). No estamos exentos a esas cosas, de la misma forma que también hay ladrones y asesinos. Pero todo aquél que quiera seguir en el mercado tiene que cumplir con los consumidores, tiene que generar prestigio y reputación para su producto, tiene que generar una “marca”. Este es un gran mecanismo de control de calidad. Lamentablemente, la existencia de controles públicos relaja también el estado de alerta de los consumidores, ya que tienden a pensar que alguien estará controlando.

En cuanto a Enron, hubo serios problemas contractuales y de incentivos. Diseñaron un mecanismo de remuneración por medio de opciones de acciones que llevó a ciertos ejecutivos a “dibujar” los resultados de la empresa a efectos de poder ejercer esas opciones favorablemente. De nuevo, el fraude existe, pero cuando la información se conoce el mercado reacciona automáticamente y refleja eso en el precio de la acción.

– ¿ Se producen situaciones en las que se llevan a cabo intercambios que no son ventajosos para alguna o ambas partes de dicho intercambio ?

Ex post, después del intercambio, alguno puede pensar que mejor no lo hubiera hecho, pero ex ante (antes de hacerlo), lo hizo porque pensó que iba a estar en una situación mejor. Es decir, si siempre fueran ventajosos solamente habría ganancias. A veces también hay pérdidas, pero ninguno de los que realizaron esos intercambios los hizo para perder.

– ¿Cómo podemos aplicar el conocimiento de esta teoría de determinación de precios a la inversión?

Como verán en materias posteriores, en la valoración y la formación de los precios de los activos financieros.

– ¿ Puede la competencia bilateral establecer un precio correcto para cada intercambio o puede haber situaciones en las que la fijación de precio sea errónea ?

¿Qué es correcto y qué es erróneo? No hay una medida objetiva del valor. El precio simplemente refleja las valoraciones subjetivas de los compradores y vendedores. Pueden estar “objetivamente” equivocadas. Por ejemplo, de pronto todos creen que el brócoli cura el cáncer. Todos demandan brócoli y su precio sube, pero luego se descubre que no es así. Es más, que causa úlcera estomacal. Su precio baja. El precio se va ajustando permanentemente a la llegada de esas nuevas informaciones que afectan las preferencias de la gente. Estas podrán ser correctas o erróneas, pero el precio simplemente las refleja.

¿Cuánto habría que gastar para combatir al terrorismo? En algunos casos, o lugares, menos…

Una de las funciones del estado es procurar la defensa de sus habitantes. Pocos discuten esto (aunque algunos lo hacemos). Ahora bien, asumiendo que debe hacerlo, ¿cuántos fondos debe asignar a esa tarea? John Mueller y Mark Stewart plantean el tema en relación a la lucha contra el terrorismo en “Responsible Counterterrorism Policy” (Policy Analysis 755, Cato Institute): http://www.cato.org/publications/policy-analysis/responsible-counterterrorism-policy

“El terrorismo es un riesgo a la vida humana y debería ser considerado en forma similar a la que se aplica a otros riesgos, con excepción de comprender que el terrorismo ocasiona un temor y ansiedad extraordinarias. Aunque permitir que la emoción sobrepase al análisis sensato es tanto comprensible como común entre la gente, no es correcto para los funcionarios encargados de mantenerlos a salvo. Hacer eso es irresponsable, y cuesta vidas.”

“El análisis de riesgos es una ayuda a la toma de decisiones que ha sido desarrollada, codificada y aplicada desde hace una cuantas décadas, y en algunos casos siglos. Tratamos cuatro cuestiones centrales de este enfoque y las aplicamos a los riesgos presentados por el terrorismo: el costo por vida salvada, riesgo aceptable, análisis de costo-beneficio y comunicación del riesgo. También evaluamos el (muy limitado) grado en que el análisis de riesgo ha sido coherentemente aplicado en los esfuerzos anti-terroristas del gobierno de Estados Unidos al tomar decisiones que han costado a los contribuyentes cientos de millones de dólares.”

“En la actualidad, el proceso alienta una toma de decisiones que es excepcionalmente aversiva al riesgo. Además, los tomadores de decisiones parecen ser demasiado temerosos sobre las reacciones negativas de cualquier relajamiento de medidas de seguridad que no son costo-efectivas y también de las consecuencias de no sobre-reaccionar.”

“Si otros usos de los fondos disponibles pudieran efectivamente salvar vidas, un gobierno estaría obligado a asignar los fondos de forma tal que más beneficie a la seguridad pública y explicar porqué gastar miles de millones de dólares en medidas de seguridad con poco beneficio probado es algo distinto                que un gran despilfarro de recursos.”

“…los Estados Unidos gastan cerca de $100.000 millones por año para prevenir, dislocar o proteger contra el terrorismo doméstico. Si cada vida salvada es valorada en $14 millones, sería necesario que las medidas de protección contra el terrorismo previnieran o protegieran contra 6.000 o 7.000 muertes por terrorismo por año en el país, o el doble si se toma la cifra más baja de $7 millones por vida salvada. Esas cifras parecen muy altas. El número de gente asesinada por terroristas en los Estados Unidos es muy baja, y el número asesinado por extremistas islámicos después del 11/9 es menos de 2 por año. Esto está lejos de los 6.000 a 7.000 por año. Quien defienda el gasto puede argumentar que el número es bajo principalmente por los esfuerzos anti-terroristas. Otros no estarán de acuerdo.”

El trabajo presenta una tabla de comparación entre los distintos riesgos de muerte en ciertos países. Van algunos:

  • Cáncer. Estados Unidos: 1 en 540
  • Guerra en Irak (civiles) 2003-2008: 1 en 1.150
  • Accidentes de tránsito. Estados Unidos: 1 en 8.200
  • Accidentes de tránsito. Australia: 1 en 15.000
  • Homicidio. Estados Unidos: 1 en 22.000
  • Accidentes industriales. Estados Unidos: 1 en 53.000
  • Intifada. Israel (2000-2006): 1 en 72.000
  • Homicidio. Inglaterra: 1 en 67.000
  • Homicidio. Australia: 1 en 76.000
  • Terrorismo. Estados Unidos (2001): 1 en 101.000
  • Desastres  naturales. Estados Unidos: 1 en 480.000
  • Ahogarse en la bañadera. Estados Unidos: 1 en 950.000
  • Terrorismo. Gran Bretaña (1970-2012): 1 en 1.200.000
  • Accidentes con ciervos. Estados Unidos: 1 en 2.000.000
  • Aviación comercial. Estados Unidos: 1 en 2.300.000
  • Terrorismo. Estados Unidos (1970-2012): 1 en 4.000.000
  • Terrorismo. Gran Bretaña (1970-2012): 1 en 5.900.000
  • Rayos. Estados Unidos: 1 en 7.000.000
  • Terrorismo transnacional. Mundo salvo zonas de Guerra, 1975-2003: 1 en 12.500.000

El «derecho a probar» todo tipo de tratamiento y medicina en pacientes terminales

La revista Regulation, del Cato Institute, trae un artículo de Thomas Hemphill que plantea una cuestión interesante en relación a la regulación de medicamentos y salud: ¿no deberían los pacientes terminales tener derecho a probar todo tipo de droga o tratamiento?

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Claro, podríamos plantear si no todos deberíamos tenerlo, pero veamos por el momento este caso en particular: http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/regulation/2014/10/regulationv37n3-8.pdf

En Noviembre, los votantes de Arizona aprobaron la Proposición 303, una consulta popular para dar a los paciente terminales el derecho de probar medicamentos en investigación que han aprobado la primera fase de aprobación de la Food and Drug Administration pero que aún tienen muchos años por delante para salir a la venta.

Leyes de este tipo ya han sido aprobadas en Colorado, Luisiana, Michigan y Missouri. Dice Hemphill: “Claramente, el objetivo de estas leyes, llamadas “derecho a probar”, es eliminar el burocrático proceso gubernamental que limita el acceso a drogas que potencialmente pueden salvar vidas de pacientes enfermos. Sin embargo, esta barrera administrativa no es necesariamente removida por la aprobación de estas leyes estaduales. Bajo la cláusula de Comercio Interestatal de la Constitución, la FDA podría sostener, convincentemente, que los gobiernos estaduales han violado esta cláusula fundamental, derogando su vigencia.”

Darcy Olsen, presidente del Goldwater Institute, con sede en Arizona, afirmó: “Los pacientes terminales no tienen tiempo para esperar que las nuevas drogas pasen por el proceso de aprobación que tarda una década. La Proposición 303 permite a los pacientes trabajar directamente con sus médicos para acceder a medicinas en investigación prometedoras, ahora mismo.”

La FDA tiene un proceso que permite a la gente pedir permiso para acceder a estos medicamentos. Este proceso para el “uso compasivo” demanda horas de trámites. Mientras muchas personas reciben ese permiso hay docenas de casos documentados de gente que ha muerto esperando por esa aprobación.

Dice Olsen: “Los norteamericanos no deberían pedir permiso al gobierno para tratar de salvar sus propias vidas. Deberían poder trabajar con sus médicos directamente para decidir que tratamientos potenciales están dispuestos a probar”.

Para Hemphill estas leyes estaduales han cambiado poco: “Entonces, en verdad, poco ha cambiado para los pacientes terminales. Lo que pueden lograr estas iniciativas legislativas estaduales es dar nueva energía al tema ante el público. En definitiva, el objetivo de quienes apoyan el “derecho a probar” es asegurar la aprobación de una legislación similar a nivel federal e influir a la industria farmacéutica, a la FDA, a los médicos y a las aseguradoras médicas para que cooperen en desarrollar una solución factible para los pacientes terminales, sus familias y amigos. No está claro que los esfuerzos estaduales pueden alcanzar ese logro, a pesar de sus nobles intenciones.”

La formación de los precios en el mercado. Los alumnos preguntan leyendo a Böhm-Bawerk (III)

Los alumnos de OMMA-Madrid realizan preguntas sobre el texto de Böhm-Bawerk en relación a la determinación de los precios:

– Aunque en los escenarios de competencia unilateral el valor subjetivo de comprador y vendedor puede ser irrelevante, entiendo que el intercambio tienen que estar por debajo o encima (según el caso) de su valor subjetivo, ¿no?

En el caso de competencia unilateral de compradores estamos en presencia de un monopolio (un solo vendedor). El precio estará por encima de la valoración de ese solo vendedor y entre la valoración del comprador efectivo y la de los compradores potenciales, o si la valoración del vendedor es mayor a la de estos últimos, entre la valoración del comprador efectivo y la del vendedor. En el caso de competencia unilateral de vendedores (técnicamente llamada monopsonio porque hay un solo comprador), el precio estará entre la valoración del vendedor efectivo y la de los vendedores potenciales y si la valoración del comprador es mayor que la de estos últimos entre la valoración del vendedor efectivo y la del comprador efectivo.

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– Apple es una empresa que es capaz de vender su teléfono móvil, iPhone, a un precio elevado respecto de la competencia y con un alto margen. Respecto a la Ley de determinación del precio me surgen varias preguntas:

  • ¿La fijación del precio del iPhone se realiza en Competencia unilateral entre compradores o Competencia bilateral?

Veremos ahora que como el valor es subjetivo, también lo es si un cierto producto tiene sustitutos o no. En este caso dependerá de la oferta y de las preferencias de los consumidores. ¿Estiman algunos que el de Samsung es una alternativa posible? En el caso de que valoren más el Iphone, le da a Apple un cierto rango de maniobra con el precio para estar un poco por encima de Samsung. Pero tiene que mantener esa sensación entre los consumidores en forma permanente porque está claro que Samsung hace todo lo posible para que esa diferencia se vuelque a su favor.

  • ¿Puede ser que el mayor precio esté motivado por que el valor subjetivo de los compradores sea la suma de valores subjetivos de varios medios (necesidad de comunicarse por el teléfono, estatus,…)?

Por supuesto, los consumidores compran una serie de atributos. Como tú dices, un buen servicio, facilidad para manejarlo y…., además un cierto estatus. Todo eso entra en sus valoraciones.

– En caso que fuera un vendedor en un mercado de Competencial bilateral, y quisiera subir los precios de su mercado, ¿qué opciones tengo de que aumenten los precios? Me surgen varias ideas que no sé si son factibles

– ¿Aumentar la valoración subjetiva de los compradores marginales?

– ¿”Echar” del mercado a los vendedores de las parejas marginales?

– ¿Otras estrategias?

En ambos casos lo haces mejorando tu producto, innovando, compitiendo, buscando estar un paso más adelante en la percepción de los consumidores.

¿Por qué es necesario conocer como se determinan los precios para entender la economía?

Porque el sistema de precios es como un gran sistema de telecomunicaciones que permite coordinar las acciones de todos en la economía. Nos señala cambios en las preferencias de los consumidores, en la disponibilidad de los recursos, en las tecnologías. Si ninguna de ellas cambiara, entonces el mercado alcanzaría ese punto de equilibrio (no se modificarían las parejas marginales). En verdad, cambian todo el tiempo por lo que lo que vemos es una “tendencia” permanente a equilibrar.

Subsidios, dumping y libre comercio unilateral: no se puede comprar barato

En un post reciente se comentaba el tema del “dumping” de productos subsidiados por un gobierno en el mercado global. Pierre Lemieux, en un artículo en la revista Regulation, plantea el caso de los paneles solares producidos en China y exportados a los Estados Unidos, http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/regulation/2014/10/regulationv37n3-8_1.pdf#page=4

Ahora veremos específicamente el tema del dumping y el libre comercio unilateral:

“Para la ley comercial internacional, aplicada por organizaciones como la OMC, exportar algo a un precio menor al costo de producción es ‘dumping’, y está prohibido. Las exportaciones de paneles solares chinos son un claro caso de dumping si son posibles gracias a un subsidio del gobierno, lo cual es probable. Nótese que una empresa maximizadora de ganancias sin subsidios no va a ‘regalar’ sus productos, excepto para sacarse de encima algún excedente temporal o como una promoción. Por lo que el temor al dumping es muy exagerado. Solamente puede persistir a través de subsidios gubernamentales, y los contribuyentes extranjeros no van a mantener su bondad por siempre.”

“Los gobiernos tratan de argumentar que la protección contra el dumping no es proteccionismo. La Comisión Europea ha declarado (patéticamente):

‘Las medidas de defensa del comercio no son proteccionistas. Ni son ilegales. Por el contrario: son la respuesta legal para salvar a una industria que sufre dumping masivo desde un tercer país. Las medidas de defensa comercial buscan emparejar la cancha nuevamente. No existe tal cosa como un derecho a importaciones baratas, pero con dumping.’

“La Comisión sería más persuasiva si argumentara que no existe tal cosa como un derecho general a productos baratos y subsidiados. Pero entonces estaría serruchando la rama donde se para porque subsidiar es la esencia de los actuales gobiernos. Es bastante poco controvertido que los norteamericanos y europeos no tienen derecho a recibir productos subsidiados por contribuyentes chinos, pero por qué alguien tendría el derecho a prohibir que esos consumidores acepten la oferta china? El problema está en los que dan, no en los que reciben.”

“Es muy fácil disfrazar al proteccionismo bajo la etiqueta del dumping y la cancha pareja. En la actualidad, la mayoría de los productos son subsidiados por los gobiernos de una forma u otra, y tratar de distinguir entre subsidios directos o indirectos requiere mucho talento. Excepto por el libre comercio –la libertad de compradores y vendedores para decir sí o no- no existe una definición no arbitraria de una cancha pareja.”

“El caso de los paneles solares provee un buen ejemplo del argumento por el libre comercio unilateral. Si un estado prohíbe a sus residentes importar o fuerza a sus contribuyentes a subsidiar exportaciones, los individuos en otro país no ganan nada imponiendo restricciones similares a sí mismos. Si tu vecino tira rocas en su puerto, no ganas nada tirando rocas en el tuyo. La mejor política, por cierto, es el libre comercio multilateral. Pero si esto no puede alcanzarse, la libertad de importar unilateral está en el segundo lugar. Y como las importaciones de un país se pagan, en definitiva, con sus exportaciones, otros países podrán exportar solamente si permiten importaciones.”

“Las importaciones son lo que es importante. En su libro Principios de Economia, de 1848, John Stuart Mill lo explicaba correctamente:

‘La única ventaja directa del comercio exterior son las importaciones… La vulgar teoría [del proteccionismo] no considera este beneficio y sostiene que la ventaja del comercio está en las exportaciones: como si no fuera lo que un país obtiene, sino aquello que entrega, por su comercio exterior, lo que supuestamente gana con él. …Esta noción es comprensible, cuando pensamos que los autores y líderes de opinión sobre cuestiones comerciales han sido siempre hasta aquí los vendedores. Es, en realidad, un reliquia sobreviviente de la Teoría Mercantil.”

Los chinos subsidian la producción de paneles solares. Bienvenidos sean.

Cuando otros gobiernos subsidian ciertos productos para que éstos tengan precios más bajos en el mercado internacional, algunos productores locales pueden verse perjudicados. Esta es la historia que normalmente se ve, ya que estos productores protestarán vívidamente contra este “dumping” y solicitarán algún tipo de barrera que los proteja.

Lo que este argumento no deja ver es que todos, como consumidores, nos beneficiamos de los precios más bajos de estos productos. Pierre Lemieux, en un artículo en la revista Regulation, plantea el caso de los paneles solares producidos en China y exportados a los Estados Unidos, y un efecto adicional: si se promueven medidas “anti-dumping” contra estos paneles se potencia el problema del calentamiento global: http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/regulation/2014/10/regulationv37n3-8_1.pdf#page=4

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“El argumento oficial a favor de esas tarifas anti-dumping es que los productores locales de paneles solares y componentes son perjudicados por la competencia desleal de competidores chinos subsidiados por su gobierno. Pero, ¿por qué tendrían que importarnos los subsidios? ¿Por qué deberían rechazar los consumidores el consumo de bienes subsidiados por gobiernos extranjeros cuando ellos mismos aman a los que son subsidiados por el gobierno local? Pensemos en el transporte, la educación, o incluso todo el campo de la ciencia y la tecnología. Algunas estimaciones dicen que la proporción de investigación aplicada financiada por distintos niveles de gobierno es del 40%. Las energías renovables son subsidiadas. El desarrollo solar ha sido subsidiado por gobiernos norteamericanos aunque, en verdad, menos (o menos directamente) de lo que el gobierno chino subsidia a sus productores. En 2012, los fabricantes de paneles solares Solyndra y Abound quebraron, y le costaron cientos de millones de dólares a los contribuyentes norteamericanos en garantías de préstamos.”

“En síntesis, los norteamericanos deberían estar encantados de que los desafortunados contribuyentes chinos paguen parte del costo de los paneles solares. Y la Tierra debería sonreír también”.

“¿Quién se beneficiará de esta última ronda de protección arancelaria? Respuesta: los productores locales de paneles solares y componentes. Un arancel generalmente aumenta en su total magnitud no solamente el precio del bien importado, sino también el del productos equivalente producido localmente porque los productores locales tomarán ventaja de este precio mayor y producirán más del bien a un costo marginal más alto. Y productores submarginales, quienes no podían ser rentables al precio más bajo, entran al mercado (o no lo dejan).”

“Hay dos casos cuando el precio local puede no subir por el monto total del arancel: el primero es cuando el arancel es tan alto que permite a los productores locales satisfacer toda la demanda interna, matando a las importaciones; en tal caso el arancel es prohibitivo. El segundo caso es cuando el país donde se impone el arancel provee una parte significativa de la demanda mundial, en cuyo caso el precio local subirá solamente una cierta proporción del arancel, dependiendo de la importancia de la demanda local respecto a la global.”

“Es una demostración común en la teoría del comercio internacional que un arancel casi siempre cuesta a los consumidores más de lo que ganan los productores y contribuyentes (los contribuyentes indirectamente ganan los aranceles pagados por los importadores). Y el “casi siempre” se vuelve “siempre” si se considera el beneficio de los consumidores y productores de todo el mundo, esto es, si se asume que el beneficio de un norteamericano no cuenta más que el de un extranjero. Un arancel resulta un costo neto local porque artificialmente empuja al precio del bien protegido, reduce su consumo (y el excedente del consumidor) y motiva a las empresas locales a producir algo que sería menos costoso importar.”

“No es claro si el arancel en los paneles solares genera más empleos entre los productores protegidos de los que se pierden en los que instalan paneles. Pero esto no importa, no importa el empleo sino el beneficio de los consumidores. Se podrían crear muchos empleos prohibiendo tecnología –digamos, prohibiendo las motosierras-. Estos “empleos artificiales”, sin embargo, serían una pérdida porque estaríamos trabajando más para obtener menos. Si los contribuyentes chinos nos mandan regalos, los escasos recursos que se liberan podrían usarse para producir otros bienes y servicios deseados. El argumento de los empleos no es válido.”

Increíble recuperación europea después de la Guerra, de la mano de economistas liberales

El libre comercio y la globalización reducen la amenaza de guerra. Mises fue muy crítico de lo que llamaba “nacionalismo económico” imperante en la primera mitad del siglo XX. Comenta esto en un paper presentado en New York University (Europe’s Economic Structure and the Problem of Postwar Reconstruction, 1944):

“El consumo de capital ocasionado por la guerra es enorme. Fincas y fábricas han sido destruidas. El equipamiento industrial se ha desgastado por una producción intensificada sin ser reemplazado. Pero peor aún es que se ha diluido el espíritu de libre empresa. Los gobiernos y los partidos políticos están firmemente resueltos a no regresar al sistema por el que Europa alcanzó su bienestar en el pasado. Están comprometidos con las ideas de la administración económica totalitaria. Están fascinados con el supuesto éxito de la planificación alemana o rusa.”

War destruction

En la edición de Liberty Fund que contiene este trabajo, el editor muestra la magnitud de ese consumo de capital:

“Como un indicador del grado de destrucción bélica en 1945: Por toda Europa enormes sectores de algunas ciudades fueron totalmente destruidos. Otras, como Berlín y Varsovia casi completamente demolidas. En Francia, se destruyeron o dañaron severamente 2 millones de casas; en Holanda, el número alcanzó a 500.000; en Italia 2 millones, en Gran Bretaña 4 millones y en Alemania 10 millones. Muchas rutas se cerraron al tránsito. En la parte occidental de Alemania 740 de 958 puentes estaban inutilizados; en Sicilia ningún puente permanente esta transitable en la ruta entre Catania y Palermo. En Francia, 9/10 de los camiones no podían funcionar. Por toda Europa el sistema ferroviario estaba en ruinas. En Francia, 4.000 km de vías estaban intransitables; en Alemania 12.000 km; y en Yugoslavia y Grecia, 2/3 de todo el sistema ferroviario estaban destruidos. En Checoslovaquia, ¼ de todos los túneles ferroviarios estaban bloqueados. Y en todos los países había unas pocas locomotoras en uso: sólo 50% en Alemania, 40% en Bélgica y Polonia, 25% en Holanda y menos del 20% en Francia. Sólo 509 kms de ríos y canales franceses estaban abiertos de un total de 8.460 kms normalmente navegables. Por todos lados, ríos, canales y puertos estaban bloqueados con barcos hundidos. Para hacer las cosas aún peores, la producción europea de carbón era sólo el 40% del nivel de pre-guerra. La zona alemana del Ruhr, que antes de la guerra producía 400.000 ton de carbón por día, extraía solamente 25.000 en 1945. La producción de electricidad de Italia era solamente el 65% del nivel de 1941. La producción industrial en Alemania era solo el 5% del nivel de pre-guerra; en Italia la producción solamente el 25%; en Bélgica, Francia, Grecia, Holanda, Yugoslavia y Polonia, 25%. La producción europea de fertilizante había también caído al 20%. No extraña que en 1945 la productividad por hectárea fuera del 75% y la cosecha de trigo el 40% del nivel de pre-guerra.”

Cualquiera que haya visitado Europa ahora, y pese a los problemas que su economía presenta en los últimos años, habrá de asombrarse de su capacidad para superar tal situación y alcanzar nuevamente los niveles más altos de ingresos. Los países de Europa Occidental, al menos, dejaron de lado las recetas planificadoras de Europa Oriental, de la mano de reformadores económicos como Ludwig Erhard en Alemania, Jacques Rueff en Francia y Luigi Einaudi en Italia. Es una lección que no hay que olvidar.

¿Cómo se forman los precios en los mercados? Los alumnos preguntan leyendo a Böhm-Bawerk (II)

Los alumnos de OMMA-Madrid realizan preguntas sobre el texto de Böhm-Bawerk en relación a la determinación de los precios:

* El precio del mercado ¿garantiza que se vende todo el producto que se ofrece? Si la respuesta es negativa, ¿qué significa entonces la frase “el precio de mercado se establece en aquella zona en que la oferta y la demanda están cuantitativamente en equilibrio exacto”?

No se vende todo el producto que se ofrece ni se compra todo el producto que se demanda. A un determinado precio se igualan la cantidad demandada y la cantidad ofrecida, pero quedan oferentes sin vender (porque valoran el bien más que ese precio y no hay compradores dispuestos a pagar ese precio mayor) y compradores sin comprar (porque lo valoran menos que ese precio y no hay vendedores dispuestos a ofrecer ese precio menor).

*Que es la pareja Marginal? ¿y por qué han de realizar intercambios en orden descendente a dicha capacidad?

Son los que están en el margen, tanto sea como él último comprador o vendedor o cómo los primeros compradores o vendedores potenciales (según estén distribuidas las valoraciones de todos ellos).

*¿Qué diferencia hay entre la ley de oferta y demanda y la ley del precio?

La ley de la demanda establece básicamente que ante un precio mayor la cantidad demandada será menor; la ley de la oferta que ante un precio mayor la cantidad ofrecida será mayor. BB piensa que muchas veces, el análisis directo de curvas de demanda y oferta hacen parecer esto como algo impersonal, por eso prefiere comenzar con los intercambios aislados y luego avanzar hacia mayores grados de complejidad.

-¿Es por estas valoraciones subjetivas por lo que se producen los fuertes vaivenes en el mercado bursátil?

En todos los mercados los cambios se producen por modificaciones en las valoraciones subjetivas de demandantes y oferentes. En el caso de los mercados bursátiles esas valoraciones, basadas en expectativas, son particularmente importantes.

-¿El equilibrio exacto de la oferta y la demanda se refiere a que exista aproximadamente el mismo número de compradores y vendedores en capacidad de negociar?

Solamente en el supuesto (que aplica BB al inicio) de que cada demandante demanda una unidad y cada oferente ofrece una unidad. En general, esto no es así y por eso se considera cuando se igualan la cantidad demandada y la cantidad ofrecida.

-¿La capacidad y habilidad negociadora de las partes puede llegar a modificar las parejas marginales?

Si, si modifican el margen de sus valoraciones. Tomemos el ejemplo anterior: la negociación determinará si el precio está más cerca de $118 o de $115. Ahora bien, puede haber también un esfuerzo para modificar esa valoración. Digamos que te convenzo que el bien es tan bueno que deberías valorarlo a $125. En tal caso, ahora el precio estará en algún punto entre $115 y $125. Y también puede haber cantidad de otras circunstancias que modifiquen las valoraciones. Lo que la ley del precio dice es que, “dadas” esas valoraciones, el precio estaré en ese rango.

¿El motivo de la ventaja económica de los participantes impone la exigencia de que las parejas de las partes contratantes con mayor capacidad de intercambio deban realizar intercambios, en orden descendente a dicha capacidad? ¿Puede explicar a qué se refiere exactamente?

Del ejemplo anterior: C1 está dispuesto a pagar hasta $250, ¿por qué va a pagar eso si V1 acepta algo más de $80? Digamos que le ofrece $85, pero entonces aparece C2 que ofrece $90, y C3 que ofrece $100. Y así sucesivamente hasta que todas las “pujas” terminan a un precio entre $115 y $118 y todos se llevan el producto querido a un precio más bajo que su valoración. Igual con los vendedores, todos venden a un precio mayor a su valoración.

*En un restaurante una vez elegido, el intercambio es aislado ¿porque no tengo capacidad de negociación? Los precios ya vienen determinados por el vendedor. ¿Puede ser que una vez realizada la elección del restaurante (competencia unilateral de vendedores) ya hiciera mi negociación pasando de un intercambio unilateral de vendedores a un intercambio aislado?

Exacto, eliges el restaurante con alguna idea de los precios que encontrarás. Para el restaurante (y para los clientes) sería costoso y poco eficiente decir, por ejemplo: “venga y negociemos el precio de su comida”. Como consumidor no tendrías mucha idea de cuánto te va a salir, como oferente estarías involucrado en una constante negociación. Parece ser más eficiente para ambos que tú me informas el precio y yo respondo con la cantidad (voy o no voy).

¿hay Bienes que tenga un precio definido o intervenido?

Sí te refieres a precios definidos por el estado, los hay muchos. Por ejemplo, las tarifas de “servicios públicos”, entre otros.

Hay motivaciones económicas para destruir el ambiente, ¿no hay también para cuidarlo?

Qué difícil resulta ver el papel que cumplen los incentivos económicos. Sobre todo los positivos. La Nación presenta un largo reportaje a Osvaldo Canziani, comentando los resultados de la reciente reunion en Lima (Perú). Un eminente meteorólogo y profesor de Fïsica, tiene numerosos antecedentes y logros: “copresidente del Grupo de Trabajo II, que se focalizó en Vulnerabilidad, Impactos y Adaptación al Cambio Climático del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), organismo que recibió el Premio Nobel en 2007. A lo largo de su extensa carrera -tiene 92 años-, Canziani también desempeñó numerosas tareas de asistencia técnica, tanto a nivel local como internacional, presidió organismos, redactó numerosos artículos de investigación y se hizo tiempo, incluso, para la docencia, labor que continúa en la actualidad.”

Aquí está el reportaje completo, cuyo título “Tenemos que empezar a mirar a la naturaleza como sujeto de derecho”, supongo que ya generaría polémica entre los abogados: http://www.lanacion.com.ar/1755231-osvaldo-canziani-tenemos-que-empezar-a-mirar-a-la-naturaleza-como-sujeto-de-derecho

“-¿Y se puede pensar en un tipo de crecimiento amigable con el ambiente?

-Sí. Hay que ser austero. No hay que pensar cuántos hijos le voy a dejar al ambiente, sino cuántos hijos míos puede mantener el ambiente. Pero somos una raza que vive pensando en el dinero. Yo no reniego de eso, pero no hay que pasarse para el otro lado. Hoy en día existe el concepto de agua virtual. Un kilo de carne, acá son diez mil litros de agua. En Paraguay, quince mil, porque el animal come pasto, toma agua y demás. Amartya Sen dice una cosa muy simple: hay que empezar a incorporar las externalidades. Si yo produzco, debería considerar el agua que uso. En Lima se precisó que para el año 2050 habría que reducir las emisiones entre el 30 y el 70 por ciento porque si la cosa sigue así, se para el mundo.”

Drop in water

Si somos una raza que vive pensando en el dinero, entonces quiere decir que respondemos, y mucho, a los incentivos monetarios. Claro que parece que con ellos se obtuvieran resultados negativos. Dice el Dr. Canziani: “Si yo produzco, debería considerar el agua que uso”.

Pregunto: ¿No consideraría esa persona el agua que usa si tuviera que pagar por ella un precio de mercado que refleje su escasez? ¿No serviría en este caso el incentivo monetario para evitar el despilfarro del agua? Está bien apelar a la conciencia, pero en este caso (como en el conocido “billetera mata galán”) podría decirse que “billetera mata a quien derrocha agua”.

Continuemos:

“-¿Y en esas cumbres se habla lo suficiente de la necesidad de adaptación o de hacer a las ciudades más resilientes?

-No lo suficiente, pero ya se han organizado grupos para empezar a discutir. La clave pasa por educar a la gente. Uno lo ve todo el tiempo: el portero que barre con el chorro de agua cuando en ciertas localidades no hay agua. Pero sólo cuando uno está inmerso en el problema, empieza a pensar soluciones. Los argentinos hasta ahora hemos tenido relativa suerte, pero vaya usted al norte de Chile, donde hay que capturar la niebla para regar… En Machu Picchu se cosechaba el agua. El agua recolectada se lanzaba en épocas de sequía… Si lo hacían ellos, ¿por qué no nosotros?”

¿Será que para nosotros es prácticamente gratuita? En muchas de nuestras casas no existen medidores sobre el consumo de agua, pagamos lo mismo usemos un litro o cien mil.

“-¿Y qué explicación le encuentra? ¿Por qué, pese a toda la difusión de gobiernos y organismos, el portero sigue barriendo con el chorrito de agua?

-Porque nadie cobra multas. Porque nadie hace nada. Todo es cuestión de educación. ¿Por qué en un mundo en donde hasta los perros tienen celular circulan los taxis vacíos quemando combustible, contaminando el aire y complicando el tráfico? Todo se basa en una estructura falsamente construida, donde el interés está en otra parte. Cada uno quiere su ganancia. Tenemos que empezar a mirar a la naturaleza como sujeto de derecho porque nadie la respeta. Si uno ve a los chicos rompiendo los árboles… Es un problema básicamente de falta de educación.”

Claro, una multa es un incentivo económico porque hay que sacar la billetera para pagarla. Pero requiere inspecciones, controles, procesos, descargos, y finalmente resoluciones. ¿Qué tal si simplemente el portero tuviera que pagar por el agua que utiliza? ¿O qué le diría el consorcio del edificio cuando les llegara la cuenta?

En síntesis, la educación está bien pero, ¿qué tal un incentivo económico para ser educado?

 

Subsidian a unos, benefician a algunos, perjudican a otros, y lo terminan pagando todos

Los subsidios son la aplicación de fondos obtenidos por medio de impuestos u otros ingresos fiscales para favorecer ciertas actividades. Como tales, está claro que se benefician quienes los reciben y se perjudican quienes los pagan (los contribuyentes). Pero el perjuicio no es solamente para quienes los pagan con sus impuestos también para quienes compiten con los receptores y, a su vez, no los reciben. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se subsidian exportaciones.

Daniel Ikenson plantea este tema en “The Export-Import Bank and its Victims” (Policy Analysis 756, Cato Institute): http://www.cato.org/blog/export-import-bank-its-victims-which-industries-bear-brunt

Según su análisis los subsidios del llamado “Ex-Im Bank” genera costos en 189 de 237 categorías industriales por un monto de $2.800 millones por año. Entre las industrias más perjudicadas se encuentran las de fabricación de chasis de automotores, elementos de almacenamiento digital y equipos fotográficos y fotocopiadoras. Las industrias más perjudicadas son las de equipos eléctricos, muebles, alimentos, productos no metálicos y químicos. Las cinco industrias más afectadas representan el 50% o más del PBI en siete estados y las 10 principales víctimas producen dos tercios del PBI industrial en 22 estados.

Comenta el autor:

“El financiamiento del Ex Im ayuda a dos grupos de empresas (en el corto plazo): las empresas norteamericanas cuyos precios de exportación resultan subsidiados por tasas de financiación más bajas que las del mercado y las empresas extranjeras que compran esas exportaciones subsidiadas. Es claro entonces, que estas transacciones pueden imponer costos en otros dos grupos de empresas: empresas norteamericanas compitiendo en la misma industria y que no reciben el apoyo del Ex Im, y empresas norteamericanas cuya competencia externa ahora se beneficia de menores costos de capital, cortesía de los subsidios del gobierno.”

“Pero hay al menos tres costos que son esenciales para determinar los beneficios netos del Ex Im:

1) el “costo de oportunidad”, representado por el crecimiento de las exportaciones que hubiera ocurrido si los recursos del Ex Im se hubieran invertido en el sector privado

2) el “costo intra-industrial”, representado por la desventaja del costo relativo impuesto sobre otras empresas en la misma industria y,

3) el “costo de la cadena de valor”, representado por la relativa desventaja de costo impuesta sobre los competidores el ahora subsidiado cliente externo”.

Delta

“Para dar un claro ejemplo. Delta Airlines se ha quejado mucho porque el Ex Im Bank facilita las ventas de aviones Boeing a aerolíneas extranjeras, tales como Air India. Delta, con razón se queja que el gobierno de los Estados Unidos tiene una política de subsidiar a la competencia externa de Delta reduciendo los costos de capital de Air India. Esa reducción de costos le permite a Air India ofrecer precios más bajos en su competencia por pasajeros, lo cual tiene un impacto directo en los resultados de Delta.”