Derecho de huelga y derecho a trabajar

Este tema no puede  sino generar polémica y discusión entre los alumnos de Derecho, sobre el derecho a la huelga y el derecho a trabajar. Marcos Gallacher, economista, amigo, profesor y secretario académico de UCEMA publica este artículo en InfoBAE, que transcribo:
http://opinion.infobae.com/marcos-gallacher/2014/04/07/derecho-de-huelga-y-derecho-de-trabajar/

 

huelga

Derecho de huelga y derecho de trabajar

Por: Marcos Gallacher

“Hace pocas semanas, un motociclista fue arrojado de un puente por intentar pasar un piquete integrado por trabajadores en huelga. En una entrevista periodística, un dirigente gremial explica el hecho como resultado de que “el motociclista era un rompehuelgas”. El caso mencionado es extremo, sin embargo pone sobre el tapete los límites del derecho de huelga, del derecho de protesta y por supuesto del derecho de trabajar. Las consideraciones anteriores son pertinentes en momentos como los actuales, donde huelgas docentes resultaron en importantes pérdidas de días de clase, y varios gremios resolvieron un paro de actividades para el 10 de abril.

El artículo 14 bis de la Constitución Argentina establece el derecho de huelga de los trabajadores. En contraste con lo anterior, el artículo 14 establece el derecho “a trabajar y ejercer toda industria lícita”. La interpretación que se haga de estos dos artículos tiene profundas implicancias para la generación de riqueza del país, y por supuesto para las perspectivas de progreso de amplios sectores de la población.

Una huelga se ejecuta cuando representantes de los trabajadores de una empresa demandan salarios -o condiciones laborales- que la empresa (u organización pública) no está dispuesta a conceder. La huelga se inicia o mantiene a través de un mecanismo político, donde los trabajadores no deciden en forma individual, sino a través de representantes o una decisión colectiva en asamblea. Si una huelga se decide en una asamblea de trabajadores y el 51 % vota por cesar actividades y el 49 % por continuarlas, las actividades cesarán y la “minoría” del 49 % se verá obligada a un curso de acción no preferido, aún cuando este acaree para ellos importantes costos.

El éxito de los huelguistas depende de la posibilidad de impedir que aquellos que preferirían acordar (y así trabajar) puedan hacerlo. Si los huelguistas pretenden ganar 100 y la empresa ofrece 80, muy bien puede ocurrir que trabajadores tanto dentro de la empresa (actuales empleados) como fuera de ella (empleados potenciales) prefieran aceptar 80 y trabajar que pedir 100 y no hacerlo. El éxito de la huelga, en definitiva, tiene como condición necesaria la coerción (física, psicológica o moral) de unos contra otros.

El hecho de que la huelga se decide en forma “democrática”, ya sea en forma directa (asamblea de trabajadores) o indirecta (representantes de estos) no elimina el carácter coercitivo que ésta en general tiene para con aquellos que preferirían un curso de acción distinto al de los huelguistas. La “democracia” del mecanismo de huelga se asienta, en definitiva en amenaza de violencia, o violencia efectiva de parte de algunos en contra de otros. La existencia del derecho de huelga, consagrado en el Artículo 14 bis de nuestra Constitución no debe hacernos ignorar el derecho a trabajar, claramente establecido en el Artículo 14 del mismo texto legal. Muchos gobiernos, sin embargo, han ignorado estos principios. Las consecuencias sobre la libertad individual resultan evidentes.”

Hasta aquí el artículo. Sin conocer a fondos los temas del derecho, y menos del derecho constitucional, debo decir que la lectura de estos artículos plantean no solamente una clara diferencia entre sí, sino hasta una contradicción entre uno u otro. Me pregunto, y pregunto a los alumnos, si sería posible imaginar una situación en la que los trabajadores pudiera elegir entre ambos. Por ejemplo: que uno pudiera decidir entre una jubilación estatal (art. 14 bis), o quedarse con el aporte e invertirlo por su cuenta (art. 14); entre un contrato basado en la legislación laboral (art. 14 bis) u otro basado en la ley de contratos (art. 14), etc.

Siendo una elección voluntaria no veo que se violen derechos de nadie, y cada cual podría tener el arreglo que se ajuste mejor a sus preferencias.

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El precio del agua y la conciencia sobre el agua

Comentaba ayer que el problema de recursos que se agotan es por la falta de precios, y que la existencia de estos depende de la configuración de derechos de propiedad. Cuando un recurso no tiene propietario, todos tienen incentivo para consumirlo pero nadie para cuidarlo, o mejorarlo. Así es como el recurso se agota, se depreda. Cuando la propiedad es estatal existe un propietario, que se ha demostrado no ser bueno, ya que sucumbe a las tentaciones o presiones políticas.

Tomemos el caso del agua, planteado en un artículo de la revista La Nación:  http://www.lanacion.com.ar/1677270-bendita-agua

El estado es el propietario del agua, o la provee directamente, o subcontrata a alguna empresa para que lo haga. En todos los casos establece la tarifa, que no es un precio, sino una suma establecida administrativamente. Esa tarifa puede tener diferentes objetivos. Así lo comenta el artículo:

“En Madrid sólo se baña el arquero. Si un equipo quiere pagar lo mismo de agua que en Buenos Aires sólo él podrá ducharse: el agua cuesta once veces más. Un departamento de dos ambientes de Las Cañitas paga 34 pesos bimestrales contra los 35 euros (374 pesos) de uno en la capital española. En Bogotá, Colombia, depende mucho de la categoría en la que juegues: hay subsidio estratificado, por lo que un vecino del estrato 3 paga alrededor de 160 pesos y al del 5 la boleta le llega por 1150 pesos. Si nuestro equipo viene de Brasil, podemos recibir sólo a ocho jugadores: con nuestro bolsillo no podríamos pagar la ducha de los otros tres, porque la boleta es de 44 reales mensuales (144 pesos).”

Drop in water

Las tarifas son claramente diferentes, pero eso no debería extrañarnos, ya que la disponibilidad de agua no es la misma en todos lados, y sería lógico esperar precios más altos en lugares con mayor escasez. Donde es más escasa hace falta reducir su consumo y el precio genera ese incentivo. Seguramente la gente no despilfarra mucha agua en Madrid, si no es por su consciencia, por su precio. Pero aquí el objetivo es otro:

“Para Carlos Ben, presidente de AySA, hay una decisión política que determina la boleta: «Nosotros la consideramos un derecho humano; otros, un bien de mercado. Entonces, no es el mismo enfoque económico. En todos los casos siempre se podrá establecer un costo o un precio. En el nuestro lo que establecemos es un costo de operación; en otros, como en Europa, un precio. El agua no puede ser comercial porque está vinculada con la vida, con la inclusión social, con la salud; sería muy difícil para un gobierno decir el que puede pagarla vive y el que no puede pagarla no vive».”

Por supuesto que el agua está vinculada con la vida, no podríamos vivir sin ella, pero a los precios locales no existe ningún incentivo para cuidar su consumo que no sea la consciencia. La pregunta es: ¿y si eso no es suficiente?. Veamos estos casos: “En Francia «se mide hasta el baño que usted toma, de ahí trasladan hasta el último costo a la persona que utiliza agua. Chile subsidia al usuario según la condición económica y social. El gobierno le da dinero a la persona para que pague su factura», dice Ben.”

Tanto en Francia como en Chile el precio refleja más la natural escasez y no promueve su descuido. En el caso chileno se subsidia el consumo de las personas de bajos recursos, pero no se incentiva el cuidado de su consumo. Si a uno le pagan la cuenta del agua es lo mismo que si fuera gratis; no resuelve el problema del exceso de consumo.

La discusión, no obstante, se vuelve emocional, más que el bien en sí.

“En el último Foro Global de Creación de Valor Compartido que organizó Nestlé, en Cartagena de Indias, hubo un panel de expertos en agua. Allí Asit Biswas, presidente de Third World Centre for Water Management, dijo que se puede vender cualquier cosa, pero agua, jamás, porque es un bien emocional. Energía, comida, metales, cereales, no hay problema. Agua, no. «Trabajé en Canadá, cada político que dijo que vendería agua a Estados Unidos a la siguiente elección estaban fuera de carrera. Cualquier político que diga que venderá agua a otro país comete suicidio político.»

Más que emocional, el agua parece satisfacer una necesidad concreta y específica. ¿Cuál es la diferencia entre el agua y la comida, por ejemplo? Pues que primero nos moriríamos de sed que de hambre. Para que un bien tenga precio no hace falta que sea o no emocional, simplemente que sea escaso. ¿Es escasa el agua? Parece que no mucho, pero que podemos estropear su calidad:

“El sueño de la pyme húmeda tercermundista es papel mojado: nadie va a comprarnos agua. Tampoco van a invadirnos. Porque a la guerra se va porque quiero sacarte algo que sólo vos tenés o algo que se me acabó. Y pasa que el agua no se acaba. Comellas explica que la cantidad que hay en el planeta, en todos los estados posibles (líquido, sólido y gaseoso), «es casi exactamente la misma que ha existido desde millones de años. De producirse un significativo incremento en la radiación solar (lo que sería un cataclismo que nada tiene que ver con el cambio climático), probablemente siga siendo también la misma en el futuro».

Lo que sí pasa(rá) es que, porque somos cada vez más -en 1950 la población urbana de América latina era de 64 millones, en 2010 era de 458 y para el CAF en 2030 seremos 566 millones- y contaminamos igual y más, puede que se agote por un tiempo, cambie su estado, distribución y calidad. Por un tiempo en estas cosas quiere decir entre 100 y 300 años; eso dice Ben que tarda en recuperarse una napa subterránea contaminada.

Entonces, las medidas como la reutilización de la toalla en el hotel y no dejar correr el agua mientras te afeitás cobran sentido. Ecológico (realmente importan y sirven las conductas austeras), psicosolidario (estoy haciendo algo por el mundo) y económico: en el Faena Hotel, por ejemplo, el 30% de los huéspedes usa la toalla para más de una ducha. Por esa política de uso racional del agua el hotel ahorra 80 mil pesos al año.”

Termina el artículo con un subtítulo: “Educar es clave”. El punto que hemos querido expresar aquí es que un precio “educa”. El hotel Faena puede apelar a la consciencia de sus pasajeros, también podría cobrarle por toalla usada. En algunos, tal vez clientes de hoteles muy caros, apelará más la consciencia ya que el costo de una toalla adicional no es mucho; a otros, en otros hoteles o en sus casas, el costo de una toalla adicional los motivará a usar la misma.

A todos nos motivan tanto incentivos monetarios como no monetarios, hacemos cosas por el dinero pero también por otro tipo de motivaciones. No parece acertado apelar solamente a unos y no a otros.

Recursos que se agotan y no se agotan: Petróleo cada vez más barato

Rectifico algo planteado ayer: hay recursos que se agotan. ¿Porqué algunos sí y otros no? Propongo aquí que se debe a la existencia de precios, y estos a su vez de la existencia de derechos de propiedad. Ya vimos esto en el post sobre los elefantes: https://bazar.ufm.edu/wp-admin/post.php?post=135&action=edit

Los elefantes corren peligro, las vacas no. Mañana veremos el caso del agua que, en gran medida, no tiene precio y, por lo tanto, no genera incentivos para consumir menos. Hoy, veremos un recurso que sí tiene precio.

La Nación trae un artículo del Wall Street Journal titulado “La revolución energética abre camino para un barril de petróleo a US$75”, por Gene Epstein. Confirman la idea planteada ayer, respecto a que los recursos no son “finitos” si tomamos en cuenta la creatividad e iniciativa empresarial del ser humano. Los recursos no se están agotando, cada vez hay más.

Transcribo algunos pasajes:

“A largo plazo, los precios globales del petróleo bajarán, tal vez en forma significativa. Nuevos y vastos hallazgos de crudo y gas natural alrededor del mundo auguran una reducción de los precios de los US$100 por barril actuales a US$75 por barril en los próximos cinco años.

“Los cambios en la demanda también intensificarán la presión sobre la supremacía del petróleo. Por primera vez en sus 150 años de historia, el motor a combustión puede funcionar en forma eficiente con distintos combustibles, entre ellos el gas natural. Conforme estos combustibles alternativos empiezan a ser adoptados, el consumo global de crudo crecerá en forma más lenta y luego se estabilizará.”

Gas esquisto

“Las proyecciones marcan un enorme contraste con el paradigma dominante en los últimos 40 años, que postulaba que, por un lado, las economías en desarrollo se expandirían, incrementando la demanda y, por el otro, la producción global y el suministro caerían. En los últimos cinco años, por el contrario, se han descubierto fuentes no convencionales de crudo por un total de más de 1 billón (millón de millones) de barriles, equivalentes a más de 30 años de suministro adicional. La mayoría es recuperable a US$75 o menos, y gran parte de este crudo está siendo explotado.”

El artículo comenta que el descenso del precio del petróleo pondría en problemas a Rusia, cuyas exportaciones de energía son el 70% de sus exportaciones totales.

“El descenso del precio del crudo pondría también bajo presión a Venezuela. «La economía y el presupuesto de Venezuela son todavía más dependientes de las exportaciones de petróleo que Rusia», dice Jaffe. «El gobierno tomó préstamos de China por US$60.000 millones y ahora está recibiendo menos ingresos porque debe enviar a su acreedor una parte importante de sus exportaciones como pago de deuda. El gobierno venezolano tiene mucho menos efectivo que en la época de Chávez, cuando este disponía a la vez del dinero de los préstamos y de los pagos por el petróleo vendido a China». Venezuela ha pagado con petróleo entre un cuarto y un tercio de los créditos otorgados por China.”

“Asimismo, con la abundancia de gas natural en países desde Australia y Sudáfrica hasta Brasil y Argentina, en los próximos cinco años podría desarrollarse algo parecido a un mercado global de gas natural licuado. Eso acabaría con el monopolio interno de los rusos y permitiría a los europeos comprar de otras fuentes.”

“Los factores que están cambiando las reglas del juego por el lado de la oferta son los tres nuevos tipos de producción: petróleo de aguas profundas, de esquisto y de arenas bituminosas. Cada una de estas fuentes podría traducirse en más de 300.000 millones de barriles de crudo, para sumar más de 1 billón de barriles. Se trata de una incorporación enorme a las reservas que antes se estimaban en 1,5 billones de barriles.”

“La firma noruega Rystad Source estima que hay unos 317.000 millones de barriles de petróleo en aguas profundas, y que de ese total, unos 75.000 millones serían recuperables en las costas de Norteamérica. La actividad exploratoria en aguas profundas también está en marcha al este de África -donde se podrían aprovechar 63.000 millones de barriles- y en Asia-Pacífico -donde habría otros 32.000 millones.”

“El gobierno de EE.UU. estima que el crudo de esquisto, que se extrae principalmente a través de la fracturación hidráulica, representaría reservas equivalentes a 345.000 millones de barriles, de los cuales 58.000 millones serían recuperables en EE.UU.”

“Las arenas bituminosas, según un informe de BP, se encuentran sólo en Canadá, con 167.800 millones de barriles, y en Venezuela, 220.000 millones. Sin embargo, no está claro si esta producción será viable a US$75 el barril de crudo. Según Eric Lee, analista de Citigroup, una buena porción del billón extra de barriles podría ser recuperable a US$75 por barril o menos, debido a que los costos de producción de esquisto y en aguas profundas podrían seguir bajando.”

“Aunque Jaffe dice que un descenso de precios puede complicar la explotación de los yacimientos offshore de Brasil en los campos llamado pre sal (que están por debajo de la capa de sal del lecho marino), Lee señala que «Brasil tiene varios proyectos hasta 2020 con costos estimados por barril de entre US$40 y US$70».

“El fuerte de Argentina, indica, está en los proyectos de esquisto de la cuenca neuquina, en el sur del país. «Hay un proceso de aprendizaje en marcha, y puede que allí haga falta nueva infraestructura, pero sus costos pueden estar también en el rango de los US$40 a US$80 por barril», afirma. «La geología argentina ha ayudado a estos proyectos hasta ahora. La pregunta es cuándo se llevarán a cabo».

“En un estudio con otros analistas, Morse, de Citigroup, calculó que hay un enorme potencial de ahorros si los camiones, autobuses, barcos y vehículos de pasajeros empiezan a usar gas natural en lugar de combustibles petroleros. El transporte representa casi la mitad del crudo que el mundo consume cada año, y sólo los camiones usan casi uno de cada nueve barriles que se consumen.”

«La historia de la humanidad», dice Morse, «al menos desde la invención de la rueda, es una historia de energía cada vez más barata. La civilización moderna sería imposible sin energía barata. Creo que estamos entrando en otro período de energía más barata que debería durar 50 años o más».

¿Y después qué? ¿Entonces sí comenzarían a acabarse los recursos? El tema es que aquello que llamamos “recursos” cambia con la innovación. ¿Cuáles serán recursos dentro de 50 años? Ya hay muchos emprendedores que están pensando en ello. Muchos fracasarán, algunos tendrán éxito, se están jugando su propio tiempo, esfuerzo y dinero, no el nuestro. Como no sabemos cuál va a ser el “recurso” dentro de 50 años, no hay que pensar en ninguna política pública que no sea la de remover las barreras para que todos estos experimentos empresariales puedan avanzar.

Anticipo una preocupación de los lectores. ¿Estas nuevas tecnologías serán más contaminantes? ¿Terminarán consumiendo o contaminando toda el agua del planeta? En este caso, no hay que empezar discutiendo la tecnología sino los derechos de propiedad: quien es el propietario del agua, o más bien, quien sería el major propietario para cuidarla (¿el estado nacional, Greenpeace, el gobierno local, los usuarios, las empresas de agua?)

¿Se agotan los recursos naturales?

En los años 1960 surgió la preocupación de que los recursos naturales, siendo la Tierra limitada, inevitablemente se agotarían, ya no se podría sostener a tanta gente en el planeta. Se pronosticaban grandes catástrofes y terribles hambrunas. Nada de eso ha ocurrido. Han pasado más de 50 años y hay ahora más recursos que antes.

En su momento, el economista Julian Simon refutó todas estas preocupaciones. EN la continuación de su famoso libro “El recurso último”, revisado en 1996 y disponible acá (aunque en inglés): http://www.juliansimon.com/writings/Ultimate_Resource/ , señala básicamente que todos esos temores son infundados porque no toman en cuenta la productividad del ser humano.

Julian Simon

Ahora, un informe de la consultora McKinsey, comenta sobre un libro recientemente publicado por Stefan Heck (profesor consulto del Instituto Precourt de Energía de la Universidad de Stanford) y Matt Rogers (director de McKinsey San Francisco), “Resource Revolution: How to Capture the Biggest Business Opportunity in a Century” (New Harvest, April 2014), donde básicamente se señala lo mismo.

http://www.mckinsey.com/Insights/Energy_Resources_Materials/How_resource_scarcity_is_driving_the_third_Industrial_Revolution?cid=resourcerev-eml-alt-mip-mck-oth-1404

Aquí van traducidos algunos extractos de una entrevista a los autores:

“Stefan Heck: Soy un optimista porque estamos enfrentando una serie de limitaciones –en alimentos, en tierra, en energía, en agua, en todo el plantea, con 6 mil millones de personas yendo a 9 mil millones, todos consumiendo recursos- y esto realmente representa un desafío. Es un desafío a la humanidad, un desafío a la creatividad, a la innovación.

Matt Rogers: Lo que empezamos a observar es que, más que una gran amenaza a la economía global, estamos viendo un gran cambio, el más fundamental de los últimos 100 años.

Matt Rogers: Desde 2005 comenzamos a ver un rápido aumento de los precios de la energía, el oro, cobre, aluminio, acero, todos impulsados por el hecho que unos 2.500 millones de personas estaban entrando en la clase media y que no había recursos suficientes. Y esto empezó a preocupar a todos, particularmente sobre el crecimiento económico. ¿Cómo se va a sostener el crecimiento económico con estos precios que lo frenan?

Y comenzó a cambiar alrededor de 2010, 2011, cuando de pronto comenzamos a ver que “hey, este alto precio de los recursos puede ser el comienzo de una enorme oportunidad más que la mayor amenaza para la economía global. Tal vez sea la mejor oportunidad en 100 años. Lo que comenzamos a ver es un conjunto de tendencias moviéndose muy, muy rápido, impulsadas, en muchos casos, por la combinación de tecnologías industriales e informáticas.

La primera fue el desarrollo de gas no convencional, ahora petróleo no convencional, en los Estados Unidos (shale gas, shale oil). Nadie previó esto. En 2007 estábamos seguros que Estados Unidos iba a ser un enorme importador de gas natural, teníamos pocos años de reservas, y lo traeríamos de todo el mundo. Y para 2011 comprendimos que Estados Unidos sería el mayor productor de gas natural del mundo y tenía tanto que comenzaríamos a exportar. En 5 años, lo que usualmente tarda 50 años en desarrollarse, en 5 años nos tomó por sorpresa este cambio masivo.

Al mismo tiempo, vimos que los precios de la energía solar cayeron de un pico de $8/watt a $2,50/watt. Este cambio en solo tres o cuatro años, también tomó a todos por sorpresa. Entonces, dos mercados –gas natural y energía solar- ambos creciendo al 20% o más por año. En el mundo de la energía estábamos acostumbrados a un crecimiento del 3% anual como rápido

Stefan Heck: Es importante señalar que las tecnologías que mencionamos son de infraestructura básica, y por ello, derraman un efecto beneficioso para la productividad de toda la economía,

Matt Rogers: La combinación de tecnología informática con industrial, la aplicación de biotecnologías a los problemas de recursos, el uso de nuevos materiales y la nanociencia en procedimientos industriales nos permiten de pronto capturar el tipo de crecimiento de productividad que necesitamos, y más, por lo que la economía podrá crecer sin incrementar la demanda de recursos en forma significativa, o volviendo mucho más barata la producción de recursos de lo que todos esperan.

Stefan Heck: La curva de aprendizaje para baterías se ha duplicado de una mejora del 4% con cada duplicación de la capacidad, a 8%. Esto es muy importante. Cuando vemos a los autos, la distancia que podemos obtener de una batería ha ido de 50 millas en los últimos autos, a 250 millas. La velocidad ya es más alta a la que puede alcanzarse legalmente, por lo que no hay restricciones. Antes era un carrito de golf, ahora estamos hablando de autos de carrera.

La última dimensión que queda es el costo. Por ahora, son caras. Una batería duplica el precio de un auto, pero si proyectamos esa curva del 8%, como una inversión a interés compuesto, y hay muchas razones tecnológicas para creer esto, es posible pensar que la electrificación será una opción relativamente barata, algo así como tener GPS o estéreo en el auto. Y en este punto, dados los beneficios, incluso ambientales, el hecho de que el auto será totalmente silencioso, que acelerará más rápido, que no consumirá combustible cuando frenas en un semáforo, ¿porqué no usar uno eléctrico?

Y en cuanto a los sensores que permiten un “piloto automático”, la curva de aprendizaje es de 40%, lo que significa que el costo se reduce a la mitad cada año. Pronto será un adicional muy barato.”

Valores y calidad institucional (II)

Continuamos viendo algunas categorías sobre la encuesta World Values Survey que realiza Gallup y su relación con la calidad institucional

Igualdad de ingresos

La siguiente pregunta es: 1 si está de completamente de acuerdo con la frase “los ingresos deberían hacerse más iguales” versus 10 para la frase “Necesitamos diferencias de ingresos más amplias como incentivos”.

Escala Promedio total
Los ingresos deberían hacerse más iguales 12.4 %
2 5.4 %
3 7.0 %
4 6.8 %
5 11.8 %
6 8.8 %
7 12.1 %
8 13.3 %
9 7.6 %
Necesitamos mayores diferencias de ingresos como incentivos 14.9 %

 

Los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites son las siguientes. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (8,5 y 2,0), Nueva Zelanda (11,8 y 6,4), Suiza (22,1 y 1,8), Suecia (6,2 y 6,2), Australia (10,5 y 7,8), Canadá (7,0 y 5,1), Noruega (8,3 y 1,9), Reino Unido (12,9 y 6,5), Holanda (8,2 y 5,4), Estados Unidos (6,1 y 8,5).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (23,4 y 7,3), Uruguay (13,5 y 8,7), Perú (7,7 y 35,0), Trinidad y Tobago (10,7 y 34,3), Colombia (23,5 y 21,7), México (20,4 y 23,2), Brasil (15,3 y 15,6), Guatemala (10,8 y 31,3), Argentina (26,8 y 20,1).

Nuevamente aparece la mayor polarización en los países latinoamericanos respecto a los de mayor calidad institucional pero con la curiosa diferencia entre países con claro predominio de la preferencia por la igualdad de ingresos y otros por las mayores diferencias (Perú y Trinidad y Tobago).

Negocios privados o públicos

La siguiente pregunta se refiere a si, 1, debería “incrementarse la propiedad privada en los negocios”, o 10, “debería incrementarse la propiedad gubernamental en los negocios”.

Escala Promedio total
Debería incrementarse la propiedad privada en los negocios 10.2 %
2 6.1 %
3 8.6 %
4 9.0 %
5 18.7 %
6 9.6 %
7 9.2 %
8 9.3 %
9 6.3 %
Debería incrementarse la propiedad gubernamental en los negocios 13.0 %

 

Nuevamente, los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites son las siguientes. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (4,7 y 1,4), Nueva Zelanda (13,8 y 3,0), Suiza (7,2 y 3,0), Suecia (7,3 y 1,7), Australia (12,4 y 5,0), Canadá (11,4 y 2,1), Noruega (3,3 y 3,0), Estados Unidos (19,4 y 1,4).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (5,8 y 16,1), Uruguay (7,5 y 6,5), Perú (8,7 y 23.8), Trinidad y Tobago (21,0 y 16,9), Colombia (15,1 y 26,9), México (20,2 y 17,6), Brasil (17,2 y 13,7), Guatemala (11,0 y 20,0), Argentina (6,8 y 35,7).

Nuevamente puede observarse la mayor polarización en la región con un predominio por la preferencia por mayor grado de propiedad gubernamental en los negocios, mientras que en los países de mayor calidad institucional la polarización es menor y hay una mayor preferencia por los negocios privados.

Redistribución del ingreso y democracia

La pregunta en este caso es si “cobrar impuestos a los ricos y subsidiar a los pobres es una característica esencial de la democracia”, siendo 1 no esencial y 10 totalmente esencial.

Escala Promedio total
No es una característica esencial de la democracia 9.3 %
2 3.9 %
3 4.9 %
4 4.9 %
5 11.5 %
6 7.9 %
7 10.8 %
8 13.3 %
9 8.6 %
Es una característica esencial de la democracia 24.9 %

 

Los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites son las siguientes. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (1,6 y 9,2), Suiza (6,1 y 17,8), Suecia (5,5 y 12,7), Australia (7,9 y 12,5), Canadá (4,1 y 6,7), Noruega (3,5 y 9,8), Reino Unido (7,1 y 9,7), Holanda (4,9 y 13,6), Estados Unidos (16,4 y 6,6).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (9,0 y 21,8), Uruguay (11,7 y 14,7), Perú (8,3 y 20,2), Trinidad y Tobago (11,2 y 24,2), Colombia (23,5 y 21,7), México (24,5 y 18,2), Brasil (27,1 y 8,7), Guatemala (10,8 y 31,3), Argentina (17,4 y 32,3).

Nuevamente los extremos están mucho más poblados aunque en ambos casos la dirección es coincidente, dando a la redistribución un papel importante en el funcionamiento de la democracia, salvo los casos de Estados Unidos y Brasil, México y Colombia en menor proporción.

Importancia de la democracia

En todos los países se considera importante la democracia con opiniones predominantes respecto a que es “absolutamente importante” (10) hasta las menos, “nada importante” (1):

Escala Promedio total
Nada importante 1.5 %
2 0.5 %
3 0.7 %
4 1.1 %
5 5.9 %
6 4.7 %
7 7.4 %
8 14.1 %
9 14.4 %
Absolutamente importante 49.6 %

 

Los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites son las siguientes. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (0,6 y 44,7), Suiza (0,5 y 68,0), Suecia (0,3 y 77,8), Australia (1,0 y 64,1), Canadá (0,6 y 56,6), Noruega (0,2 y 66,8), Reino Unido (1,7 y 56,0), Holanda (0,4 y 46,0), Estados Unidos (1,9 y 51,9).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (1,3 y 41,1), Uruguay (0,9 y 62,3), Perú (2,4 y 49,7), Trinidad y Tobago (1,5 y 58,7), Colombia (4,6 y 35,4), México (4,4 y 51,8), Brasil (2,4 y 42,1), Argentina (1,0 y 65,8).

Esta tal vez sea la pregunta en la cual los países de la región más se acercan a los países de mayor calidad institucional sobre todo en la dirección de las respuestas, aunque con algunos porcentajes más bajos en la respuesta “absoluta” en los casos de Colombia y Chile.

Importancia de la política en la vida

Veamos las respuestas respecto al papel que ocupa la política en la vida de los ciudadanos.

Escala Promedio total
Muy importante 14.6 %
Bastante importante 30.1 %
No muy importante 34.2 %
Nada importante 21.1 %

 

Tomemos nuevamente los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (2,6 y 22,6), Nueva Zelanda (6,3 y 12,0), Suiza (12,5 y 8,9), Suecia (15,5 y 8,1), Australia (9,8 y 9,8), Canadá (11,7 y 14,2), Noruega (9,9 y 6,2), Reino Unido (9,2 y 20,3), Holanda (7,1 y 17,0), Estados Unidos (11,0 y 8,6).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (5,7 y 46,7), Uruguay (12,3 y 36,9), Perú (11,3 y 30,9), Trinidad y Tobago (11,1 y 29,5), Colombia (4,6 y 35,4), México (20,2 y 24,6), Brasil (14,7 y 18,7), Guatemala (19,0 y 30,1), Argentina (8,5 y 36,5).

Nuevamente la polarización aparece más pronunciada en la región y con un mayor porcentaje de personas que consideran a la política como Nada Importante.

Fuerte liderazgo

Finalmente, veamos la importancia que se le otorga a la existencia de un líder político “fuerte”:

Escala Promedio total
Muy bien 12.1 %
Bastante bien 26.0 %
Mal 29.7 %
Muy mal 32.2 %

 

En los países con mayor calidad institucional las posiciones extremas en la escala son: Finlandia (4,0 y 40,4), Nueva Zelanda (4,1 y 58,7), Suiza (2,8 y 53,0), Suecia (3,7 y 54,5), Australia (5,8 y 46,8), Canadá (5,5 y 51,8), Noruega (3,0 y 55,5), Reino Unido (7,7 y 49,1), Holanda (8,4 y 30,6), Estados Unidos (6,9 y 35,2).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (6,4 y 34,0), Uruguay (7,2 y 20,1), Perú (16,1 y 19,8), Trinidad y Tobago (15,4 y 48,4), Colombia (5,2 y 21,3), México (20,2 y 24,6), Brasil (19,5 y 11,2), Guatemala (14,3 y 7,7), Argentina (6,8 y 25,6).

En general los porcentajes para posiciones muy favorables a la presencia de un líder fuerte son más elevados en los países de la región y son mucho más elevadas las visiones negativas en los países de mayor calidad institucional.

 

Valores y calidad institucional

Seguimos ahora con el tema de los valores y la calidad de las instituciones. ¿Qué valores predominan en las sociedades de alta calidad institucional? ¿Y cuáles en las de Baja calidad?

Otra fuente de análisis sobre los valores que predominan en la sociedad y la calidad de las instituciones es el World Values Survey[1], que se describe como “una red global de científicos sociales que estudian los valores cambiantes y su impacto en la vida social y política. El WVS, en colaboración con el EVS (European Values Study) llevó a cabo informes nacionales representativos en 97 sociedades que contienen casi el 90 por ciento de la población del planeta. Estos informes muestran continuos cambios en lo que la gente quiere de la vida y en lo que creen. Para monitorear esos cambios EVS/WVS ha realizado cuatro olas de informes, desde 1981 a 2007”.

Tomaremos algunos de los puntos considerados en el informe, aquellos que entendemos tienen una vinculación más directa con el desarrollo de instituciones políticas y de mercado, analizaremos el desempeño de los países que más presentan esas características, los que menos, y la situación de los países latinoamericanos. Por una cuestión de espacio no mostraremos la distribución completa de respuestas para cada país que puede encontrarse en la fuente original. Lo datos fueron tomados en los distintos países en los años 2005 a 2007.

  1. Libertad y control sobre sus vidas

La primera es más bien una pregunta descriptiva respecto al grado de libre elección y el grado de control sobre su propia vida que tiene la gente. “Algunas personas sienten que tienen completa libertad de elección sobre sus vidas, mientras que otras sienten que lo que hacen no tiene un efecto real sobre lo que les sucede. Utilice esta escala, donde 1 significa ‘nada en absoluto’ y 10 significa “mucho” para indicar cuanta libertad de elección y control siente que posee sobre la forma en que su vida se desarrolla”:

Escala Promedio total
Nada en absoluto 3.1 %
2 1.7 %
3 3.8 %
4 4.4 %
5 12.2 %
6 12.3 %
7 15.3 %
8 18.5 %
9 11.0 %
Mucho 17.8 %

 

Los países que se encuentran en las primeras posiciones del ICI presentan estos porcentajes en las posiciones a los extremos “Nada en absoluto” y “Mucho”: Finlandia (0,6 y 9,1), Nueva Zelanda (0,8 y 23,3), Suiza (0,0 y 18,0), Suecia (0,5 y 16,0), Australia (1,3 y 20,8), Canadá (0,7 y 16,9), Noruega (0,3 y 12,1), Reino Unido (1, 3 y 14,1), Holanda (1,1 y 4,5), Estados Unidos (0,8 y 16,8).

Los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (1,0 y 22,2), Uruguay (1,8 y 28,0), Perú (1,7 y 21,3), Trinidad y Tobago (2,1 y 35,7), Colombia (2,4 y 33,4), México (2,8 y 42,0), Brasil (1,8 y 31,5), Guatemala (3,3 y 16,2), Argentina (1,7 y 32,5).

Los países con mayor calidad institucional se encuentran alrededor y por debajo del promedio en ambos extremos, pero los países latinoamericanos y caribeños claramente por encima en la segunda. ¿Cómo ha de interpretarse esto? Los indicadores de libertad política y económica los ubican por debajo de los primeros.

Responsabilidad individual o del gobierno

La pregunta es: “¿Cómo ubicaría su visión en esta escala? 1 significa que está por completo de acuerdo con la frase “la gente tiene que tomar más responsabilidades para proveerse a sí mismos”, versus 10 que significa que acuerda por completo que “el gobierno debe tomar más responsabilidad para asegurar que cada uno esté provisto”:

Escala Promedio total
El gobierno debe tener más responsabilidad 20.3 %
2 8.6 %
3 9.1 %
4 9.0 %
5 14.3 %
6 8.3 %
7 8.6 %
8 8.6 %
9 4.9 %
La gente debe tener más responsabilidad 8.2 %

 

En este caso presentaremos los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (3,8 y 5,0), Nueva Zelanda (6,5 y 13,1), Suiza (4,7 y 9,9), Suecia (2,6 y 7,8), Australia (10,1 y 10,1), Canadá (6,3 y 7,7), Noruega (6,5 y 2,7), Reino Unido (9,3 y 9,9), Holanda (8,8 y 4,8), Estados Unidos (8,8 y 12,8).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (17,2 y 9,0), Uruguay (16,7 y 7,8), Perú (14,9 y 19,4), Trinidad y Tobago (25,0 y 20,1), Colombia (30,8 y 14,7), México (27,1 y 19,0), Brasil (27,0 y 8,7), Guatemala (20,1 y 15,7), Argentina (27,2 y 17,2).

Dos conclusiones a primera vista pueden obtenerse en este caso. Los países con mayor calidad institucional presentan una distribución mucho más centrada en las posiciones del medio, en primer lugar, y luego, en general, con un porcentaje algo mayor para los que sostienen que la gente tiene que tener más responsabilidad en relación a los que sostienen que debería el gobierno tenerla.

En el caso latinoamericano y caribeño los porcentajes en los extremos son muy superiores lo que señala una clara falta de consenso sobre el tema y la preferencia por la responsabilidad del gobierno es mayor en casi todos los casos.

La competencia es buena o mala

Las siguientes son respuestas a estas opciones: 10 significa que se está en completo acuerdo con la frase “La competencia es buena, estimula a la gente a trabajar duro y desarrollar nuevas ideas”, versus 1 para “La competencia es dañina. Saca lo peor de la gente”.

Escala Promedio total
La competencia es buena 25.2 %
2 12.4 %
3 13.9 %
4 12.5 %
5 14.9 %
6 6.3 %
7 4.6 %
8 4.0 %
9 2.2 %
La competencia es dañina 3.8 %

 

También en este caso presentaremos los porcentajes para algunos países para las dos posiciones límites. En cuanto a los países con mayor calidad institucional: Finlandia (7,3 y 0,8), Nueva Zelanda (23,2 y 2,6), Suiza (13,0 y 1,6), Suecia (16,6 y 0,8), Australia (18,8 y 2,2), Canadá (15,0 y 1,3), Noruega (13,2 y 0,6), Reino Unido (15,5 y 3,6), Holanda (4,7 y 2,8), Estados Unidos (21,3 y 1,0).

En cuanto a los países latinoamericanos y caribeños presentan estos porcentajes: Chile (15,3 y 7,6), Uruguay (16,5 y 9,0), Perú (35,9 y 4,7), Trinidad y Tobago (42,3 y 6,5), Colombia (38,8 y 7,9), México (50,5 y 6,8), Brasil (26,5 y 8,4), Guatemala (31,0 y 6,1), Argentina (27,8 y 15,0).

Los países con mayor calidad institucional muestran nuevamente un mayor consenso con extremos mucho menores a favor y, sobre todo, en contra de la competencia. Los países latinoamericanos y caribeños muestran extremos más altos favoreciendo en todos los casos la competencia.

Exclusión social y criminalidad: una vida por dos pesos

Los alumnos de Derecho participan mucho más cuando hay algún tema de actualidad que uno de teoría. Veamos uno de estos, aunque desde una perspectiva metodológica. Sin afán de polémica política, tomo esto porque salió en el diario, podría haber tomado cualquier otro ejemplo de políticos opositores.

Dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: «Cuando alguien siente que su vida para el resto de la sociedad no vale dos pesos, no podemos reclamar que la vida de los demás valga para él más de dos pesos».

Es difícil interpretar la frase desde una perspectiva económica. El valor es subjetivo, y el valor de una vida, propia o ajena, no está determinado por el ingreso que uno pueda obtener en el mercado. Fácilmente uno puede imaginar un pobre que tenga un ingreso menor a dos pesos (¿por día, por hora?) pero que tenga una alta valoración de su propia vida, e incluso tenga una alta valoración de la vida de los demás.

Pero, en verdad, la frase es otra forma de expresar una teoría ya planteada otras veces: que la exclusión social genera violencia y criminalidad.

Pero “correlación” no implica “causalidad”. Esta es una vieja falacia. Que dos variables estén relacionadas no significa que podamos probar que una es causa de la otra. En este caso la correlación presentada sería la siguiente:

A: Exclusión social…….. por lo tanto…….violencia y crimen

Pero alguien podría también plantear lo contrario

B: Violencia y crimen….. por lo tanto……..exclusión social

Es decir, no basta con plantear la correlación, es necesario fundamentar la causalidad. No digo que no exista, y tal vez es mucho pedir que se presente en un discurso presidencial, pero así como es expuesto, apenas se raspa la superficie del problema.

Porque esa correlación A plantea muchas preguntas, tales como:

  1. ¿Cómo es que encontramos crímenes realizados por gente que no parece “excluida” socialmente? Al menos que no parece ser “materialmente destituido”. Muchos han visto entrar a su casa asaltantes elegantemente vestidos, y lejos de parecer eso.
  2. Más aún, ¿qué explica que haya gran cantidad de gente pobre, por cierto una amplia mayoría, que no comete delitos?
  3. ¿Quiénes comenten delitos son “excluidos” por la sociedad hacia la ilegalidad, o son “atraídos” por el potencial de mayores ingresos allí? Puede ser que alguien enfrente la posibilidad de conseguir solamente un ingreso de dos pesos, pero, ¿puede haber otros que se inclinan por el crimen porque encuentran que el mercado les ofrecería, digamos 10 pesos, y el narcotráfico 50 pesos?

En definitiva, correlación, que la exclusión social y la criminalidad tengan algún tipo de vínculo, no implica, aunque tampoco descarta, que uno sea necesariamente causa del otro.

Si no, veamos este gráfico que vincula el aumento de las temperaturas en el planeta con la cantidad de piratas. Parecen estar relacionados: ¿es que las temperaturas han aumentado porque se ha reducido la cantidad de piratas? ¿sera que las temperaturas promedio han caído en los últimos 20 años porque aparecieron los piratas en Somalia? ¿debería haber más piratas para que se reduzca el calentamiento global?

 

Causalidad

 

Orientación a largo plazo e indulgencia

Seguimos con el análisis de las categorías de Hofstede y su relación con la calidad institucional de los países.

Luego, este autor agregó otras dos categorías:

  1. Orientación hacia el largo plazo: Las sociedades orientadas al largo plazo fomenta virtudes pragmáticas como el ahorro, la persistencia, y la adaptación a circunstancias cambiantes. Las orientadas al corto plazo, en cambio, hacia virtudes relacionadas con el presente y el pasado como el orgullo nacional, respeto por la tradición y cumplir ciertas obligaciones sociales.
  2. Indulgencia versus contención: en ciertas sociedades se permite la libre gratificación de ciertos impulsos relacionados con el disfrute de la vida y el entretenimiento y las otras las suprimen y regulan con normas sociales muy estrictas.

Orientación al largo plazo:

En este caso la relación tampoco resulta clara. En general los países con poca orientación a largo plazo son países de baja calidad institucional, tal vez porque los lleva a preferir políticas que puedan prometer beneficios en el corto plazo aunque esto termine debilitando las instituciones en el largo plazo. Pero entre los que tienen esta orientación en forma destacada los hay también de baja calidad institucional, predominando países asiáticos y de Europa oriental.

País Orientación al largo plazo Posición ICI País Orientación al largo plazo Posición ICI
Puerto Rico

0

32

Bulgaria

69

61

Ghana

4

72

Bosnia

70

104

Egipto

7

133

Rep. Checa

70

35

África occidental

9

Moldavia

71

102

Trinidad and Tobago

13

71

Singapur

72

23

Nigeria

13

153

Suiza

74

3

Colombia

13

83

Montenegro

75

58

Rep Dominicana

13

106

Eslovaquia

77

40

Irán

14

163

Alemania (Este)

78

Marruecos

14

107

Bielorrusia

81

148

Zimbabue

15

186

Rusia

81

140

Venezuela

16

182

Lituania

82

30

Jordan

16

75

Bélgica

82

17

Ruanda

18

92

Estonia

82

20

El Salvador

20

94

Alemania

83

13

Mali

20

119

Ucrania

86

147

Argentina

20

127

China

87

122

Australia

21

6

Japón

88

19

Países árabes

23

Taiwán

93

21

Uganda

24

115

Corea del Sur

100

29

Indulgencia versus contención:

no hay análisis por países de esta variable. En este caso, los países donde predomina la contención presentarían menor calidad institucional (a la izquierda), mientras que aquellos que dan importancia a la búsqueda de la felicidad muestran mejores posiciones en el ICI. Hofstede[1] considera que esta variable se relaciona con la capacidad de poder decidir sobre su propia vida y también la de poder expresar sus pensamientos. En aquellos países donde predomina la contención no parece importante la libertad de prensa, por ejemplo, uno de los componentes básicos de la calidad institucional.

País Indulgencia vs contención Posición ICI País Indulgencia vs contención Posición ICI
Paquistán

0

154

Islandia

67

18

Egipto

4

133

Chile

68

22

Letonia

13

42

Estados Unidos

68

11

Ucrania

14

147

Canadá

68

7

Albania

15

90

Holanda

68

10

Bielorrusia

15

148

Gran Bretaña

69

9

Lituania

16

30

Dinamarca

70

2

Bulgaria

16

61

Chipre

70

26

Estonia

16

20

Australia

71

6

Iraq

17

180

Ghana

72

72

Hong Kong

17

15

Nueva Zelanda

75

4

Burkina Faso

18

124

Suecia

78

5

Moldavia

19

102

África Occidental

78

Bangladesh

20

143

Trinidad & Tobago

80

71

Montenegro

20

58

Colombia

83

83

Rumania

20

65

Nigeria

84

153

Rusia

20

140

El Salvador

89

94

Azerbaiyán

22

128

Puerto Rico

90

32

China

24

122

México

97

88

Marruecos

25

107

Venezuela

100

182

En definitiva, los valores que parecen sustentar una mejor calidad institucional serían:

  1. Menor respeto por las posiciones jerárquicas y aceptación de la posibilidad de diferir
  2. Mayor tolerancia por la incertidumbre
  3. Mayor énfasis en la responsabilidad individual sobre el destino en la vida
  4. Un cierto grado de preferencia por una buena calidad de vida y solidaridad
  5. Una mayor preferencia por el largo plazo
  6. Mayor preferencia la búsqueda de la felicidad, decidir sobre su propia vida y expresar sus sentimientos

Tal vez no debería llamarnos la atención. Varios de estos valores tienen una vinculación directa con componentes de la calidad institucional, como la libertad de expresión y de prensa, la iniciativa empresarial, la estabilidad de las normas jurídicas, la participación como ciudadanos y la rendición de cuentas por parte de los gobiernos.

Individualismo y masculinidad (?)

Estuvimos viendo la relación entre ciertos valores e ideas y la calidad de las instituciones, tomando en cuenta el análisis comparative de Geert Hofstede. Aquí van otras dos de sus categorías.

 

Individualismo, Recordemos su definición: se refiere a cuánto están los individuos integrados en grupos. Por un lado hay sociedades donde se espera que los individuos se arreglen por sí mismos y con sus familias, mientras que otros se encuentran integrados en grupos muy Fuertes y cohesivos, que los protege a cambio de su lealtad.

 

 

País Individualismo Posición ICI País Individualismo Posición ICI
Guatemala

6

108

Suiza

68

3

Ecuador

8

151

Noruega

69

8

Panamá

11

55

Suiza alemana

69

Venezuela

12

182

Irlanda

70

12

Colombia

13

83

Letonia

70

42

Indonesia

14

105

France

71

25

Paquistán

14

154

Suecia

71

5

Costa Rica

15

46

Bélgica francesa

72

Perú

16

64

Canadá francés

73

Trinidad &  Tobago

16

71

Dinamarca

74

2

Taiwán

17

21

Bélgica

75

17

Corea del Sur

18

29

Italia

76

59

El Salvador

19

94

Bélgica holandesa

78

África Occidental

20

Nueva Zelanda

79

4

Bangladesh

20

143

Canadá

80

7

China

20

122

Hungría

80

47

Singapur

20

23

Holanda

80

10

Tailandia

20

80

Gran Bretaña

89

9

Vietnam

20

138

Australia

90

6

Chile

23

22

Estados Unidos

91

11

 

Los países con mayor calidad institucional son los que tienen un índice mayor de individualismo, tal el caso de los que aparecen en la columna de la derecha. Veamos lo que el informe dice respecto a los Estados Unidos, por ejemplo: “Los Estados Unidos, con un índice de 91 en esta dimensión, es una sociedad altamente individualista. Esto se traduce en una sociedad poco estructurada en la que la expectativa es que la gente se preocupe de sí mismos y sus familias. También hay un alto grado de movilidad geográfica y la mayoría de los estadounidenses están acostumbrados a hacer negocios, o interactuar, con extraños. Por lo tanto, no son tímidos para acercarse a sus posibles contrapartes para obtener o buscar información. En el mundo de los negocios, se espera que los empleados tengan confianza en sí mismos y muestren iniciativa. También, dentro del mundo laboral basado en intercambios, las decisiones de contratación y promoción se basan en el mérito o la evidencia sobre lo que realizado o lo que puede realizarse[1]”.

En el otro extremo, respecto de Guatemala: “Con un índice de 6, Guatemala tiene el menor en términos de individualismo, es la cultura más colectivista del mundo. Como los guatemaltecos son un pueblo muy colectivista, pertenecer a un grupo inclusivo y alinearse con la opinión de ese grupo es muy importante. Combinado con altos índices de Distancia al Poder, esto significa que los grupos tienen fuertes identidades. La comunicación es indirecta y la armonía del grupo tiene que mantenerse, se evitan los conflictos abiertos. La relación tiene una base moral y esto es siempre tiene prioridad sobre el cumplimiento de las tareas. Debe invertirse tiempo inicialmente para establecer una relación de confianza. A menudo se encuentra nepotismo. La retroalimentación es siempre indirecta, también en el ámbito de los negocios[2]”.


 

[2] http://geert-hofstede.com/guatemala.html

La otra variable es la «masculinidad», que no se refiere al sexo. Su definición es: los
valores masculinos parecen diferir entre sociedades más de lo que difieren los
femeninos. Los primeros son aquellos que enfatizan una conducta decisoria y
competitiva mientras que los valores femeninos enfatizan la modestia y la
bondad. En los países “femeninos” las mujeres y los hombres comparten esos
valores de modestia y bondad, mientras que en los “masculinos” hay más diferencia
porque los hombres son más decisorios y competitivos.

Masculinidad: Esta variable presenta una compleja relación con la calidad institucional. Por un lado se encuentran países como Suecia, Noruega, Dinamarca e incluso Costa Rica y Chile, todos ellos en destacadas posiciones en el ICI, pero entre los opuestos también encontramos a Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Suiza. ¿Qué significa esto? Veamos lo que los autores dicen respecto a algunos de estos países. En relación a Suecia, el país con menores diferencias entre uno y otro sexo (aclaremos que son diferencias de valores no de trato): “un índice bajo (femenino) en esta dimensión significa que los valores dominantes en la sociedad son la bondad hacia otros y la calidad de vida. Una sociedad femenina es una donde la calidad de vida es signo de éxito y destacarse de los demás no es admirable”[1].

Respecto a Eslovaquia, en la posición más “masculina”, dice: “Con 100, Eslovaquia es una sociedad masculina – muy orientada y motivada por el éxito. Es importante ser considerado exitoso y alcanzar sus objetivos. Los símbolos de estatus como autos, imponentes casas, ropas, etc., juegan un papel importante. La gente trabaja duro para lograr un alto nivel de vida y poder ‘mostrar sus logros’. Se necesitan largas horas de trabajo y dedicación para lograr esto”[2].

No parece haber tampoco una evidente relación entre masculinidad/feminidad y la calidad de las instituciones políticas o económicas.

 

País Masculinidad Posición ICI País Masculinidad Posición ICI
Suecia

5

5

Estados Unidos

62

11

Noruega

8

8

Ecuador

63

151

Letonia

9

42

Colombia

64

83

Holanda

14

10

Filipinas

64

99

Dinamarca

16

2

Polonia

64

39

Lituania

19

30

China

66

122

Eslovenia

19

44

Alemania

66

13

Costa Rica

21

46

Gran Bretaña

66

9

Finlandia

26

1

Irlanda

68

12

Chile

28

22

Jamaica

68

76

Estonia

30

20

México

69

88

Portugal

31

31

Italia

70

59

Tailandia

34

80

Suiza

70

3

Rusia

36

140

Suiza (Alemana)

72

Guatemala

37

108

Venezuela

73

182

Surinam

37

113

Austria

79

16

Uruguay

38

41

Sudáfrica (blanca)

83

Corea del Sur

39

29

Hungría

88

47

Bulgaria

40

61

Japón

95

19

Croacia

40

78

Eslovaquia

110

40

Distancia al poder y rechazo a la incertidumbre

En este intento de análisis sobre la relación entre ideas e instituciones, veremos ahora si el análisis de Hofstede y sus categorías muestra algúna relación entre el predominio de ciertos valores y la calidad institucional según la mide el Índice de Calidad Institucional. Ahora veremos dos: distancia al poder y evitar la incertidumbre.

Distancia al poder:

Recordemos la definición: se refiere a la aceptación de las jerarquías por parte de aquellos que están abajo, no en la cúspide de ellas. Podríamos interpretarlo como en qué medida se aceptan las opiniones de superiores jerárquicos sin mayor cuestionamiento o en qué medida se siente confianza para diferir con el superior.

Parece bastante evidente que aquellos países son más abiertos a diferir con los que están en posiciones jerárquicas muestras mejor calidad institucional; los otros más relacionados con regímenes autoritarios o dirigidos por líderes carismáticos populistas que se apoderan la de cúspide de una jerarquía que luego no se cuestiona:

País Distancia al poder Posición ICI País Distancia al poder Posición ICI
Austria

11

16

Croacia

73

78

Israel

13

38

Singapur

74

23

Dinamarca

18

2

África Occidental

77

Nueva Zelanda

22

4

India

77

98

Suiza (alemana)

26

3

Ecuador

78

151

Irlanda

28

12

Indonesia

78

105

Noruega

31

8

Países árabes

80

Suecia

31

5

Bangladesh

80

143

Finlandia

33

1

China

80

122

Suiza

34

3

México

81

88

Costa Rica

35

46

Venezuela

81

182

Alemania

35

13

Surinam

85

113

Gran Bretaña

35

9

Serbia

86

95

Australia

36

6

Rumania

90

65

Holanda

38

10

Rusia

93

140

Canadá

39

7

Filipinas

94

99

Estonia

40

20

Guatemala

95

108

Luxemburgo

40

14

Panamá

95

55

Estados Unidos

40

11

Malasia

104

57

Lituania

42

30

Eslovaquia

104

40

Evitar la incertidumbre

De Nuevo recordemos su definición: es la tolerancia por la incertidumbre y la ambigüedad. Las culturas que buscan minimizar estas situaciones tienen leyes y normas estrictas y la creencia en una verdad absoluta a nivel filosófico y religioso. Los opuestos aceptan la incertidumbre, son más tolerantes de opiniones diferentes, tratan de tener la menor cantidad de reglas posibles, pero cumplirlas.

En este caso los países con mayor calidad institucional son aquellos que aceptan la incertidumbre, buscan reducirla con su iniciativa individual a diferencia de los otros que lo hacen a través de normas y reglamentaciones. No extraña encontrar aquí a los países con mejores calificaciones en el subíndice de calidad de las instituciones económicas. En el otro extremo se encuentran muchas sociedades latinas y conservadoras, con menor apego al riesgo:

País Evitar la incertidumbre Posición ICI País Evitar la incertidumbre Posición ICI
Singapur

8

23

France

86

25

Jamaica

13

76

Panamá

86

55

Dinamarca

23

2

España

86

28

Hong Kong

29

15

Perú

87

64

Suecia

29

5

Eslovenia

88

44

China

30

122

Rumania

90

65

Vietnam

30

138

Japón

92

19

Gran Bretaña

35

9

Serbia

92

95

Irlanda

35

12

Surinam

92

113

Malaysia

36

57

Bélgica (francesa)

93

India

40

98

Polonia

93

39

Filipinas

44

99

Bélgica

94

17

Estados Unidos

46

11

El Salvador

94

94

Canadá

48

7

Rusia

95

140

Indonesia

48

105

Malta

96

36

Nueva Zelanda

49

4

Bélgica (holandesa)

97

Sudáfrica (blanca)

49

60

Uruguay

100

41

Noruega

50

8

Guatemala

101

108

Australia

51

6

Portugal

104

31

Eslovaquia

51

40

Grecia

112

84